{"id":6576,"date":"2022-06-19T11:40:35","date_gmt":"2022-06-19T16:40:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-josue-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T11:40:35","modified_gmt":"2022-06-19T16:40:35","slug":"comentario-de-josue-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-josue-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Josu\u00e9 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jeric\u00f3 estaba cerrada y atrancada por causa de los hijos de Israel. Nadie entraba ni sal\u00eda.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>estaba cerrada.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 2:7<\/span>; <span class='bible'>2Re 17:4<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>por causa de los hijos de Israel.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 2:9-14<\/span>, <span class='bible'>Jos 2:24<\/span>; <span class='bible'>Sal 127:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Jeric\u00f3 estaba cerrada,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:1<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dios instruye a Josu\u00e9 c\u00f3mo sitiarla,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:2-11<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La ciudad est\u00e1 en calma,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:12-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Est\u00e1 bajo maldici\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:17-19<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los muros caen,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:20-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Rahab y su familia se salvan,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:22-25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Maldito ser\u00e1 quien trate de reconstruir Jeric\u00f3,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:26-27<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 7:1-26<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 8:1-29<\/span><\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La conquista de las dos primeras ciudades se describe con gran detalle en contraste con el resto de las otras conquistas que se relatan muy r\u00e1pido en los cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 10:1-43<\/span><\/span>\u00a0y\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 11:1-23<\/span><\/span>. Jeric\u00f3 era la puerta de Cana\u00e1n desde el este, una ciudad fuerte y poderosa justo al otro lado del Jord\u00e1n y su desplome gracias a la intervenci\u00f3n milagrosa de Dios fue el primer paso al tomar la tierra (cap.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 6:1-27<\/span><\/span>). Una parte crucial en la toma de Jeric\u00f3 era que los israelitas ten\u00edan que destruir todo en la ciudad excepto a Rahab y su familia. Sin embargo, un hombre, Ac\u00e1n, desobedeci\u00f3 este mandato y como resultado la naci\u00f3n entera sufri\u00f3 una derrota en su siguiente encuentro contra Hai. Los l\u00edderes de Israel tuvieron que descubrir y tratar ese pecado (cap.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 7:1-26<\/span><\/span>). Despu\u00e9s de eso, los israelitas tomaron exitosamente Hai (cap.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 8:1-35<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El verbo\u00a0<b>he entregado<\/b>\u00a0expresa que algo ya sucedi\u00f3, lo que resalta el papel de Dios en las victorias de Israel (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 2:24<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>JERIC\u00d3<\/b>. La ciudad de Jeric\u00f3 abarcaba poco m\u00e1s de tres hect\u00e1reas. Era una ciudad cerrada no s\u00f3lo a causa de sus residentes, sino tambi\u00e9n de los pobladores de la campi\u00f1a cercana. Los muros pudieran haber tenido hasta nueve metros de altura y seis metros de espesor. Se consideraba a Jeric\u00f3 como inconquistable, estando protegida por los dioses de los cananeos. La toma de Jeric\u00f3 fue la clave de toda la estrategia de guerra de Josu\u00e9, porque demostrar\u00eda que el Dios de Israel era superior a los dioses cananeos; por lo tanto, era inevitable la derrota de los cananeos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Primeros Combates (cap. 6-8).<br \/>\n Se narra en el cap\u00edtulo 6 la toma de Jeric\u00f3. El texto de la versi\u00f3n de los LXX difiere mucho del texto hebreo; los exegetas, o bien se esfuerzan por combinar ambos textos, o se pronuncian por uno o por otro. Aun en el supuesto de adoptar el texto m\u00e1s corto de los LXX, no se eliminan todas las incoherencias de la narraci\u00f3n. La soluci\u00f3n m\u00e1s obvia consiste en distinguir entre el texto que se cree primitivo y las adiciones posteriores. Con ello la narraci\u00f3n fluye \u00bfe manera l\u00f3gica y desaparecen o se aten\u00faan las dificultades. Es imposible, por ejemplo, armonizar los v.4; 5; 16a.20a con 8; 9; 13. Schulz, seguido en parte por Gelin, considera como texto primitivo los v.1-2a.3-7; 11; 14-15\u00aa; 16\u00aa; 20b; 21; 24-27. El P. Fern\u00e1ndez admite dos recensiones, una larga y otra breve, de las cuales considera como aut\u00e9ntica la \u00faltima. Seg\u00fan Ubach, dos escribas testigos de los hechos escribieron cada uno independientemente sus impresiones, haciendo uno hincapi\u00e9 en unas circunstancias y otro en otras. El relato es una combinaci\u00f3n de una doble t\u00e1ctica: una marcha en silencio alrededor de la ciudad durante siete d\u00edas hasta el estent\u00f3reo grito de guerra, y una procesi\u00f3n con el arca, al son de las trompetas sagradas, s\u00edmbolo de la cooperaci\u00f3n divina en la empresa 13. Defiende Abel que el redactor final ha querido unificar dos situaciones sucesivas. Baldi opta por la fusi\u00f3n de dos relatos o tradiciones paralelas dispuestas psicol\u00f3gicamente de manera distinta. En una tradici\u00f3n se dio m\u00e1s importancia al valor del ej\u00e9rcito jud\u00edo; en otra, de origen sacerdotal, se puso de relieve la cooperaci\u00f3n religiosa. El redactor \u00faltimo trat\u00f3 de conservar estos dos aspectos de la misma tradici\u00f3n fundi\u00e9ndolos en un solo relato. Expliq\u00faese como se quiera, lo cierto es que el texto se presenta con todas las caracter\u00edsticas de una composici\u00f3n literaria heterog\u00e9nea.<\/p>\n<p>Toma de Jeric\u00f3 (6:1-14).<br \/>\n1Ten\u00eda Jeric\u00f3 cerradas las puertas y bien echados sus cerrojos por miedo a los hijos de Israel, y nadie sal\u00eda ni entraba en ella. 2 Yahv\u00e9 dijo a Josu\u00e9: \u201cMira, he puesto en tus manos a Jeric\u00f3, a su rey y a todos sus hombres de guerra. 3 Marchad vosotros, todos los hombres de guerra, en torno a la ciudad, dando una vuelta en derredor suyo. As\u00ed har\u00e9is por seis d\u00edas. 4Siete sacerdotes llevar\u00e1n delante del arca siete trompetas resonantes. Al s\u00e9ptimo d\u00eda dar\u00e9is siete vueltas en derredor de la ciudad, yendo los sacerdotes tocando sus trompetas. 5Cuando ellos toquen repetidamente el cuerno potente y oig\u00e1is el sonar de las trompetas, todo el pueblo se pondr\u00e1 a gritar fuertemente, y las murallas de la ciudad se derrumbar\u00e1n. Entonces subir\u00e1 el pueblo, cada uno enfrente de s\u00ed.\u201d 6Josu\u00e9, hijo de Nun, llam\u00f3 a los sacerdotes y les dijo: \u201cLlevad el arca de la alianza, y que siete sacerdotes vayan con siete trompetas resonantes delante del arca de Yahv\u00e9.\u201d 7Dijo tambi\u00e9n al pueblo: \u201cMarchad y dad tambi\u00e9n una vuelta a la ciudad, yendo los armados delante del arca de Yahv\u00e9.\u201d 8 As\u00ed que Josu\u00e9 hubo hablado al pueblo, los siete sacerdotes con las siete trompetas resonantes iban tocando las trompetas delante de Yahv\u00e9, y el arca de la alianza de Yahv\u00e9 iba en pos de ellos. 9Los hombres de guerra iban delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas, y la retaguardia, detr\u00e1s del arca. Durante la marcha se tocaban las trompetas. 10Josu\u00e9 hab\u00eda dado al pueblo esta orden: \u201cNo grit\u00e9is ni hag\u00e1is o\u00edr vuestra voz, ni salga de vuestra boca una palabra hasta el d\u00eda en que yo os diga: Gritad. Entonces gritar\u00e9is.\u201d 11El arca de Yahv\u00e9 dio una vuelta en derredor de la ciudad, una vuelta sola, y se volvieron al campamento, donde pasaron la noche. 12Al d\u00eda siguiente se levant\u00f3 Josu\u00e9 bien de ma\u00f1ana, y los sacerdotes llevaron el arca de Yahv\u00e9. 13 Los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas resonantes delante del arca de Yahv\u00e9 se pusieron en marcha tocando las trompetas. Los hombres de guerra iban delante de ellos, y detr\u00e1s la retaguardia segu\u00eda al arca de Yahv\u00e9; y durante la marcha iban tocando las trompetas 14Dieron el segundo d\u00eda la vuelta en derredor de la ciudad y se volvieron al campamento; esto mismo hicieron por siete d\u00edas.<\/p>\n<p>Por miedo a los hijos de Israel, la ciudad de Jeric\u00f3 ten\u00eda las puertas cerradas; pero Yahv\u00e9 prometi\u00f3 ponerla en manos de Josu\u00e9 (Num 21:34; Deu 2:24; Deu 3:2). Era Jeric\u00f3 una plaza fuerte cana-nea edificada sobre un altozano el\u00edptico de 307 por 161 metros, dominando la llanura de su nombre. La descripci\u00f3n del ataque de la ciudad por los israelitas es bien conocida. Pero, como hemos apuntado m\u00e1s arriba, cabe distinguir entre el relato primitivo y las adiciones posteriores de car\u00e1cter religioso referentes a los sacerdotes, arca de la alianza y trompetas sagradas. Los soldados de Josu\u00e9 combatieron contra Jeric\u00f3 y la tomaron. En ciertos ambientes pareci\u00f3 que el relato primitivo era demasiado pagano, por darse excesiva importancia a las causas puramente humanas que contribuyeron a la conquista de la ciudad, por lo cual se le a\u00f1adieron elementos procedentes de ambientes sacerdotales. El relato primitivo, seg\u00fan Noth, era m\u00e1s o menos el siguiente: (v.2): . Yahv\u00e9 dijo a Josu\u00e9: \u201cMira, he puesto en tus manos a Jeric\u00f3. Todos los hombres de guerra (3) rodear\u00e1n la ciudad, dando una vuelta en derredor suyo. As\u00ed har\u00e9is por seis d\u00edas. (4) Al s\u00e9ptimo d\u00eda dar\u00e9is siete vueltas en derredor de la ciudad. (5) Cuando toque el cuerno., todo el pueblo se pondr\u00e1 a gritar fuertemente, y las murallas de la ciudad se derrumbar\u00e1n. Entonces subir\u00e1 el pueblo, cada uno enfrente de s\u00ed.\u201d (6) . (7) Dijo Josu\u00e9 al pueblo: \u201cMarchad y dad la vuelta a la ciudad.\u201d (8) y se hizo conforme a la orden dada por Josu\u00e9 al pueblo. (10) Josu\u00e9 dio al pueblo la siguiente orden: \u201cNo grit\u00e9is ni hag\u00e1is o\u00edr vuestra voz, ni salga de vuestra boca una palabra hasta el d\u00eda en que yo os diga: \u201cGritad. Entonces gritar\u00e9is.\u201d (12) Al d\u00eda siguiente se levant\u00f3 Josu\u00e9 bien de ma\u00f1ana. (14) y se hizo el giro de la ciudad ., regresando al campamento. Esto mismo hicieron por seis d\u00edas. (15) Al d\u00eda s\u00e9ptimo se levantaron al alba, dieron siete vueltas en torno a la ciudad. (16) A la s\u00e9ptima. dijo Josu\u00e9 al pueblo: \u201cGritad, porque Yahv\u00e9 os entrega la ciudad.\u201d (20) Entonces todo el pueblo se puso a gritar clamorosamente, y las murallas de la ciudad se derrumbaron y cada uno subi\u00f3 a la ciudad frente de s\u00ed.<\/p>\n<p>Suerte de Jeric\u00f3 (Deu 6:15-24).<br \/>\n15Al d\u00eda siguiente se levantaron con el alba, y dieron del mismo modo siete vueltas alrededor de la ciudad. 16A la s\u00e9ptima, mientras los sacerdotes tocaban las trompetas, Josu\u00e9 dijo al pueblo: \u201cGritad, porque Yahv\u00e9 os entrega la ciudad. 17La ciudad ser\u00e1 dada a Yahv\u00e9 en anatema, con todo cuanto en ella hay. S\u00f3lo Rahab, la cortesana, vivir\u00e1, ella y cuantos con ella est\u00e9n en su casa, por haber escondido a los exploradores que hab\u00edamos mandado. 18Guardaos bien de lo dado al anatema, no sea que, tomando algo de lo que as\u00ed hab\u00e9is consagrado, hag\u00e1is anatema el campamento de Israel y traig\u00e1is sobre \u00e9l la confusi\u00f3n. 19Toda la plata, todo el oro y todos los objetos de bronce y de hierro ser\u00e1n consagrados a Yahv\u00e9 y entrar\u00e1n en su tesoro.\u201d 20Los sacerdotes tocaron las trompetas, y cuando el pueblo, o\u00eddo el sonido de las trompetas, se puso a gritar clamorosamente, las murallas de la ciudad se derrumbaron, y cada uno subi\u00f3 a la ciudad frente de s\u00ed. 21Apoder\u00e1ndose de la ciudad, dieron al anatema todo cuanto en ella hab\u00eda, y al filo de la espada a hombres y mujeres, ni\u00f1os y viejos, bueyes, ovejas y asnos. 22Pero Josu\u00e9 dijo a los dos exploradores: \u201cEntrad en la casa de Rahab, la cortesana, y sacad a esa mujer con todos los suyos, como se lo hab\u00e9is jurado.\u201d 23Los j\u00f3venes, los esp\u00edas, entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y a todos los suyos, y los pusieron en lugar seguro, fuera del campamento de Israel. 24Los hijos de Israel quemaron la ciudad con todo cuanto en ella hab\u00eda, salvo la plata y el oro y todos los objetos de bronce y de hierro, que pusieron en el tesoro de la casa de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue la causa que provoc\u00f3 el desmoronamiento de las murallas de Jeric\u00f3? \u00bfSe produjo este fen\u00f3meno, o el texto sugiere o permite otra interpretaci\u00f3n? No es de creer que el griter\u00edo (teruah) de la multitud (Exo 32:17; 1Sa 4:5; 2Sa 6:15) y el sonido de las trompetas fueran tan ensordecedores que derribaran las murallas. Algunos suponen que ayud\u00f3 Dios a los sitiadores provocando a su debido tiempo un terremoto que derrib\u00f3 las murallas. Hizo Dios lo que no pudieron lograr los israelitas con su griter\u00edo y sus trompetas. Es muy posible que el autor sagrado, llevado totalmente de la idea de poner de relieve la intervenci\u00f3n de Dios en la expugnaci\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n, no haya dicho todo lo que aconteci\u00f3 junto a los muros de la ciudad clave para entrar en Palestina. Es sintom\u00e1tico a este respecto lo que dice Josu\u00e9 en su discurso de despedida de que las gentes de Jeric\u00f3 combatieron contra vosotros (2Sa 24:11), lo que debe interpretarse en el sentido de que fueron necesarios varios combates para conquistar la ciudad, y de que, de no intervenir Dios abiertamente en favor de los israelitas, nunca hubieran \u00e9stos penetrado en ella.<br \/>\nEl ensa\u00f1amiento de los israelitas al exterminar todo ser viviente de la ciudad se rige por las leyes del herem o del anatema, comunes a los pueblos del antiguo Pr\u00f3ximo Oriente. Con el anatema (herem) de destrucci\u00f3n (Lev 27:29; Deu 2:35; Deu 7:25; Deu 20:16; Deu 25:17-19), Jeric\u00f3 deb\u00eda ser arrasada completamente. Dios manda que las ciudades idol\u00e1tricas sean destruidas con todos sus habitantes, animales dom\u00e9sticos y bienes (Deu 13:16). La misma suerte deb\u00edan seguir los pueblos enemigos de Israel (1 Sam c.15; Isa 34:3; Isa 43:28; Jer 26:9). \u00fanicamente se except\u00faan de este anatema en nuestro texto el oro y la plata y todos los objetos de bronce y de hierro (v.24), que se destinaban al tesoro de Yahv\u00e9, siendo estos objetos conceptuados como anatema de oblaci\u00f3n (Lev 27:28; Num 18:14). Habla el texto del tesoro de la casa de Yahv\u00e9 porque el autor del relato tiene en su mente la idea del templo 14.<\/p>\n<p>Rahab a Salvo (Num 6:25-27).<br \/>\n25Josu\u00e9 dej\u00f3 la vida a Rahab, la cortesana, y a la casa de su padre, que habit\u00f3 en medio de Israel hasta hoy, por haber ocultado a los enviados por Jesu\u00e9 a explorar a Jeric\u00f3. 26Entonces jur\u00f3 Josu\u00e9, diciendo: \u201cMaldito de Yahv\u00e9 quien se ponga a reedificar esta ciudad de Jeric\u00f3. Al precio de la vida de su primog\u00e9nito ponga los cimientos; al precio de la de su hijo menor ponga las puertas.\u201d 27Yahv\u00e9 fue con Josu\u00e9, y su fama se extendi\u00f3 por toda la tierra.<\/p>\n<p>Los esp\u00edas cumplieron la promesa hecha a Rahab, salvando a ella y a toda la familia. En un principio la mujer ocup\u00f3 un lugar \u201cfuera del campamento de Israel\u201d (v.23), pero m\u00e1s tarde \u201chabit\u00f3 en medio de Israel hasta hoy,\u201d figurando en la genealog\u00eda de Jesucristo. Josu\u00e9 maldice al que intente reedificar de nuevo la ciudad de Jeric\u00f3. La imprecaci\u00f3n de Josu\u00e9 cumpli\u00f3se con Hi\u00e9l, en el siglo IX (1Re 16:34). Parece que el texto alude a la costumbre cana-nea de sacrificar un ni\u00f1o en la fundaci\u00f3n de una ciudad, costumbre que imitaron algunos israelitas. Dios condenaba este infanticidio.<\/p>\n<p>Las Excavaciones de Jeric\u00f3.<br \/>\nGrandes esperanzas pusieron exegetas e historiadores en las excavaciones de Tell el-Sult\u00e1n para conocer las modalidades de la toma de Jeric\u00f3 por parte de los israelitas, aportando con ello luz al texto oscuro, enigm\u00e1tico y complejo de la Biblia. Las primeras fueron llevadas a cabo por los alemanes E. Sellin, E. Langenegger y G. Watzinger, durante los a\u00f1os 1907-1913, cuyos resultados fueron publicados en 1913. Algunas de las conclusiones de los citados excavadores fueron censuradas, por lo que se pens\u00f3 en reanudar las excavaciones con mejor base cient\u00edfica. La tarea fue confiada a J. Garstang, bajo los auspicios de Palest\u00edne Exploration Fund, siendo excavado el Tell desde 1930-1936. El m\u00e9rito principal de Garstang consiste en haber trazado la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de la ciudad. La primera ciudad (precananea), fundada hacia el a\u00f1o 3000 antes de Cristo, se hallaba en la parte septentrional de Tell. La primera ciudad cananea fue edificada sobre las ruinas de la anterior hacia los a\u00f1os 2100 ocupando la parte mas alta del Tell en una extensi\u00f3n aproximada de dos hect\u00e1reas. Sus murallas eran de ladrillo con bloques \u00bfe piedra en los fundamentos. La segunda ciudad cananea surgi\u00f3 entre 1900 y 1600, y puede considerarse como ampliaci\u00f3n de la limera; ocupa una extensi\u00f3n de dos a cinco hect\u00e1reas. Una s\u00f3lida muralla protegida con una rampa o glacis envolv\u00eda la ciudad. Es \u00e9sta la ciudad m\u00e1s pr\u00f3spera de todas por coincidir con la \u00e9poca de los hicsos, a juzgar por un escarabajo egipcio de la XIII dinast\u00eda encontrado en el lugar. Por circunstancias desconocidas, la ciudad fue destruida y abatidas sus murallas hacia el a\u00f1o 1580. Otra vez fue reedificada, protegi\u00e9ndola con un muro hacia el a\u00f1o 1500. Las nuevas edificaciones desaparecieron por efectos de un cataclismo, sobre cuya fecha discuten los arque\u00f3logos. Garstang lo fija entre los a\u00f1os 1400 y 1385; W. F. Albright, entre 1360 y 1320. El gran arque\u00f3logo H. Vincent, bas\u00e1ndose en algunos restos, vajilla y cer\u00e1mica ilustrada, se\u00f1ala la fecha de la destrucci\u00f3n de esta ciudad en la segunda mitad del siglo xm, y m\u00e1s concretamente en 125015. Esta \u00faltima hip\u00f3tesis tiene en su favor el registro de las ciudades conquistadas por Rams\u00e9s II, encontrado en los muros de un templo de Amarah, en la orilla izquierda del Nilo. Entre los nombres de las ciudades asi\u00e1ticas conquistadas por el monarca figura la de Jeric\u00f316. Estas divergencias profundas entre arque\u00f3logos tocante a la fecha de la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3 movieron a la British School of Archaeology y a la American Schools of Oriental Research a emprender nuevas excavaciones, que dirigi\u00f3 la se\u00f1orita K. Kenyon. Su finalidad principal era zanjar definitivamente las discusiones en torno a la fecha de la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3 (ciudad D). Las excavaciones empezaron en 1952. \u00a1Cu\u00e1l no fue la sorpresa al comprobar que la. ciudad de Jeric\u00f3 de Josu\u00e9 se volatilizaba bajo los golpes de los picos de los obreros especializados! \u00a1Ning\u00fan resto de la ciudad b\u00edblica se encontr\u00f3 en Tell el-Sult\u00e1n! El doble muro (muro D) atribuido por Garstang al Bronce reciente, y, por lo mismo, identificado con el que fue destruido en tiempos de Josu\u00e9, no es m\u00e1s que una parte del complejo sistema defensivo, reconstruido y retocado varias veces durante el tercer milenio (Bronce antiguo y medio). Ning\u00fan rastro de cer\u00e1mica en toda el \u00e1rea excavada del Bronce reciente, o sea, de los tiempos de Josu\u00e9. Los excavadores de Tell el-Sult\u00e1n han perdido toda esperanza de encontrar la Jeric\u00f3 de Josu\u00e9 a causa de haber desaparecido las edificaciones de la superficie o por la erosi\u00f3n o por obra de los hombres. A tenor de los resultados de las exploraciones arqueol\u00f3gicas, hacia el a\u00f1o 1200, fecha de la conquista de Cana\u00e1n, no exist\u00eda Jeric\u00f3, o al menos no quedan vestigios arqueol\u00f3gicos de la misma17.<\/p>\n<p>La Arqueolog\u00eda y el texto Sagrado.<br \/>\nLa comprobaci\u00f3n de que la ciudad del Bronce reciente (ciudad D) fue destruida por un cataclismo o por el fuego produjo en el \u00e1nimo de J. Garstang la m\u00e1s grande satisfacci\u00f3n. Para concordar los resultados arqueol\u00f3gicos con el texto b\u00edblico, coloc\u00f3 Garstang la fecha del \u00e9xodo en tiempos de Amenofis II (1447-1442), y la conquista de Jeric\u00f3 hacia el a\u00f1o 1400. Pero, como vimos en la introducci\u00f3n, la sentencia m\u00e1s corriente hoy d\u00eda fija la penetraci\u00f3n de Josu\u00e9 en Palestina hacia el a\u00f1o 1200. Por lo mismo, las cenizas encontradas por Garstang corresponden a una destrucci\u00f3n de la ciudad en tiempos anteriores al incendio provocado por los soldados israelitas (1Re 6:24). Con el fin de solventar estas dificultades se recurri\u00f3 a la hip\u00f3tesis de varios \u00e9xodos de israelitas de Egipto. Cabe otra, que ha se\u00f1alado la se\u00f1orita Kenyon, seg\u00fan la cual, sobre los restos de la ciudad de 1900-1600 a.C. pudo levantarse otra m\u00e1s reciente, que ha desaparecido, v\u00edctima de la erosi\u00f3n, sin dejar huellas sobre el Tell18.<br \/>\nPuestos a enjuiciar toda la cuesti\u00f3n, cabe admitir que el v.20 puede interpretarse en el sentido de que las varias vueltas del ej\u00e9rcito israelita en torno a Jeric\u00f3, con las consiguientes amenazas para los que se negaran a entregarla, impresionaron y descorazonaron a los defensores de tal manera, que la resistencia de la guarnici\u00f3n se derrumb\u00f3 (wattippol hahomah), entrando los israelitas en la ciudad. El t\u00e9rmino homah significa muro, pero se emplea tambi\u00e9n en el sentido de guarnici\u00f3n, protecci\u00f3n, como en 1Sa 25:16 : Nos proteg\u00edan de d\u00eda y de noche todo el tiempo. En este texto, un criado de Abigail confiesa que las gentes de David eran para ellos un valladar, una protecci\u00f3n. Con esta explicaci\u00f3n se comprende que la casa de Rahab quedara en pie, lo que no habr\u00eda sucedido en el caso de haberse derrumbado los muros. Con ella se armonizan los datos de la arqueolog\u00eda con los de la Biblia. Al presentarse Josu\u00e9 ante Jeric\u00f3, encontr\u00f3 a los cananeos atrincherados detr\u00e1s de las imponentes ruinas de una ciudad que fue destruida antes por causas desconocidas hasta el presente. El ej\u00e9rcito israelita luch\u00f3, venciendo la resistencia cananea. Seg\u00fan 24:11, ante Jeric\u00f3 hubo fuertes combates, hasta que la suerte se inclin\u00f3 por los israelitas.<br \/>\nAlgunos autores ven en el relato de la conquista de Jeric\u00f3 huellas de un estilo \u00e9pico. Escribe Delorme que toda la narraci\u00f3n tiende a destacar la importancia de esta victoria y atribuirla a Yahv\u00e9. En el relato se hace uso del \u00e9nfasis, se recorta la participaci\u00f3n de los valores humanos en el \u00e9xito de la empresa, se citan cosas ins\u00f3litas y maravillosas19. Nunca sabremos ciertamente cu\u00e1les fueron los pormenores de la toma de Jeric\u00f3 ni cu\u00e1l fue la mente del autor sagrado respecto de los mismos. Pero, si los pormenores son oscuros, est\u00e1 patente, en cambio, que la toma de la ciudad abri\u00f3 a los jud\u00edos las puertas de Cana\u00e1n. Si Dios no hubiera luchado junto a los israelitas, dif\u00edcilmente hubieran cedido las defensas de la ciudad, ni su guarnici\u00f3n se hubiese rendido20.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Jeric\u00f3<\/b>. La ciudad estaba fortificada por un anillo doble de muros, el externo de casi dos metros de grueso y el interno de casi cuatro; se colocaban troncos a lo largo de estos, apoyando casas sobre las paredes. Debido a que Jeric\u00f3 estaba construida sobre un monte, solo pod\u00eda ser tomada al subir por una pendiente pronunciada, lo cual colocaba a los israelitas en una posici\u00f3n de gran desventaja. Los que atacaban una \u00abfortaleza\u00bb as\u00ed normalmente usaban un sitio de varios meses para forzar que la ciudad se rindiera a trav\u00e9s del hambre.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Introducci\u00f3n. Jeric\u00f3 (la moderna Tell es-Sultan), probablemente dedicada al dios de la luna (su nombre significa \u201cciudad de la luna\u201d), estaba localizada estrat\u00e9gicamente, teniendo un gran oasis en una regi\u00f3n donde el agua era preciosa y controlaba los caminos principales hacia el interior.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>6.1 La ciudad de Jeric\u00f3, construida miles de a\u00f1os antes de que naciera Josu\u00e9, era una de las ciudades m\u00e1s antiguas del mundo. En algunas partes ten\u00eda muros fortificados que med\u00edan hasta 7.50 m de alto y 6 m de ancho. Los soldados que montaban guardia encima de los muros pod\u00edan observar muchos kil\u00f3metros a la redonda. Jeric\u00f3 era un s\u00edmbolo de poder y fuerza militar, y los cananeos la consideraban invencible.Israel atacar\u00eda esta ciudad primero, y su destrucci\u00f3n har\u00eda que cundiera el p\u00e1nico en Cana\u00e1n. Los cananeos vieron al Dios de Israel como un dios de la naturaleza porque dividi\u00f3 el Jord\u00e1n y como un dios de la guerra porque derrot\u00f3 a Seh\u00f3n y a Og. Pero los cananeos no lo consideraban un \u00abdios de fortaleza\u00bb que pod\u00eda conquistar una ciudad amurallada. La derrota de Jeric\u00f3 demostr\u00f3 que el Dios de Israel no s\u00f3lo era superior a los dioses de los cananeos, sino que tambi\u00e9n era invencible.6.3-5 \u00bfPor qu\u00e9 le dio el Se\u00f1or a Josu\u00e9 todas estas instrucciones complicadas para la batalla? Hay varias respuestas posibles: (1) Dios quer\u00eda asegurar que fuera claro e innegable que la batalla depender\u00eda de El, y no de las armas o destrezas de Israel. Por eso los sacerdotes que llevaban el arca iban delante de los israelitas a la batalla, y no los soldados. (2) El m\u00e9todo de Dios de tomar la ciudad aument\u00f3 el terror que ya se sent\u00eda en Jeric\u00f3 (2.9). (3) Esta extra\u00f1a maniobra militar fue una prueba de la fe de los israelitas y su disposici\u00f3n a seguir a Dios plenamente. El sonar de las trompetas ten\u00eda un significado especial. Ellos hab\u00edan recibido instrucciones de usar en la batalla las mismas trompetas que usaban en sus festividades religiosas. Esto era para recordarles que su victoria vendr\u00eda del Se\u00f1or, no de su poder\u00edo militar (Num 10:9).6.21 \u00bfPor qu\u00e9 exigi\u00f3 Dios que los israelitas destruyeran a casi todos y todas las cosas en Jeric\u00f3? Dios estaba aplicando un severo castigo a los cananeos por su maldad. Este juicio, o proscripci\u00f3n, regularmente requer\u00eda que todo se destruyera (Deu 12:2-3; Deu 13:12-18). A causa de sus costumbres perversas y su gran idolatr\u00eda, los cananeos constitu\u00edan una fortaleza de rebeli\u00f3n contra Dios. Era necesario arrancar aquella amenaza a la vida recta que Dios requer\u00eda. Si no, afectar\u00eda a todo Israel como un c\u00e1ncer (como lo fue en la triste historia del libro de Jueces). S\u00f3lo se salvaron unas cuantas personas y algunos art\u00edculos en Jeric\u00f3, pero esto fue un caso especial. Rahab y su casa se salvaron porque tuvo fe en Dios y ayud\u00f3 a los esp\u00edas israelitas. Se conservaron la plata, el oro y los art\u00edculos de bronce y hierro, no para enriquecer a la gente, sino para embellecer el tabern\u00e1culo y los servicios del mismo.El prop\u00f3sito de Dios en todo esto fue mantener sin contaminaci\u00f3n la fe y religi\u00f3n del pueblo. No quer\u00eda que el bot\u00edn recordara a Israel las costumbres de los cananeos.Dios desea la pureza en todos nosotros de igual manera. Quiere que arreglemos nuestra conducta cuando comenzamos una nueva vida con El. No debemos permitir que el deseo de ganancias personales nos distraiga de nuestro prop\u00f3sito espiritual. Tambi\u00e9n debemos rechazar cualquier objeto que nos recuerde una vida de rebeli\u00f3n contra Dios. (Para m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo dispuso Israel del bot\u00edn, v\u00e9ase la nota a Num 31:25-30.)6.26 Esta maldici\u00f3n se cumpli\u00f3 en 1Ki 16:34 cuando un hombre llamado Hiel reedific\u00f3 a Jeric\u00f3 y por lo tanto murieron su primog\u00e9nito y su hijo menor.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 148 Jos 2:9<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Jeric\u00f3.  Esta ciudad estaba colocada estrat\u00e9gicamente en un paso principal entre el valle del Jord\u00e1n y la regi\u00f3n monta\u00f1osa.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>entraba&#8230;<\/b><\/i> TM a\u00f1ade <i>a causa de los hijos de Israel<\/i>. Se sigue LXX<i><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>LXX omite <em>a causa de los hijos de Israel.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] Con la toma de Jeric\u00f3 empieza la conquista. Jeric\u00f3 es hecho anatema es decir, apartado para Dios. El pueblo renuncia a todo bot\u00edn, entrega las cosas al tesoro de Yav\u00e9 y mata a los seres vivos en vez de adue\u00f1arse de los animales y reducir a esclavitud a los hombres. Esta misma palabra, anatema, pasar\u00e1 a significar que alguien lleva la maldici\u00f3n de Dios (Rom 9,3). Esto se practicaba en varios pueblos; aqu\u00ed, al destruir todo lo que era cananeo, Israel se preservaba de adoptar la cultura y la religi\u00f3n materialista de los cananeos.   El lector moderno a veces se escandaliza. \u00bfC\u00f3mo pudo Dios ordenar una guerra as\u00ed? Y Jos\u00fae, \u00bfc\u00f3mo pens\u00f3 agradar a Dios ordenando matar a todos, incluso a los ni\u00f1os?   Es necesario fijarse cu\u00e1ndo tuvo lugar dicha conquista, y cu\u00e1ndo fue escrito el libro.   La conquista tuvo lugar en el siglo XIII antes de Cristo. Nos cuesta penetrar la mentalidad de esa \u00e9poca en Cana\u00e1n se quemaba a los ni\u00f1os sacrific\u00e1ndolos a los dioses paganos; en Asiria se desollaba vivos a los prisioneros. Israel conquist\u00f3 Palestina a la fuerza, como cualquier pueblo errante del mundo. Dios empezaba la educaci\u00f3n de su pueblo; para empezar no pod\u00eda esperar que ya estuviera educado. Las victorias sangrientas fueron una etapa en el camino que condujo a la conciencia nacional. En ese sentido no podemos, en nombre de la paz, despreciar a los h\u00e9roes de las guerras pasadas.   Por otra parte, el presente libro fue escrito en el siglo VII antes de Cristo, en el peque\u00f1o reino de Jud\u00e1, rodeado de poderosos vecinos entre los cuales trataba de sobrevivir pac\u00edficamente. Entonces se ampli\u00f3 el relato de las victorias y matanzas del pasado (comparar al respecto 2 Sam 12,31, escrito por un contempor\u00e1neo de los hechos, y 1 Cr\u00f3n 20,3, escrito cuatro siglos m\u00e1s tarde); el autor quer\u00eda mostrar a sus contempor\u00e1neos que no deb\u00edan temer, ya que Dios estaba con ellos. As\u00ed, pues, cuando se dice Yav\u00e9 orden\u00f3 a Josu\u00e9 el anatema, no debemos pensar en una intervenci\u00f3n especial de Dios (ver comentario de G\u00e9n 16). Estas palabras significan solamente que al decidir el anatema conforme a la mentalidad de ese tiempo, Josu\u00e9 preservaba la fe de Israel. El Evangelio no es menos tajante que la espada de Josu\u00e9, ni menos indulgente con nuestros \u00eddolos y miedos, aun cuando rechaza la violencia y, por supuesto, el fanatismo de esos tiempos primitivos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] Los sacerdotes iban detr\u00e1s con el arca tocando las trompetas, seguidos del resto del pueblo.[17] Destruido. Un objeto se consagra a Dios para siempre, de manera que no puede destinarse a usos privados o profanos. Es la guerra de exterminio como instituci\u00f3n religiosa.[20] Hebr 11, 30; 2 Mac 12, 15.[22] Jos 2, 1-14.[23] Hasta cuando fuesen purificados y dignos de ser agregados al pueblo del Se\u00f1or. Por el respeto y veneraci\u00f3n debidos al arca de Dios no se permit\u00eda que los extranjeros moraran en los campamentos de Israel. Rahab se cas\u00f3 despu\u00e9s con Salm\u00f3n, de la tribu de Jud\u00e1, de quien desciende David, y de \u00e9ste el Mes\u00edas. Mat 1, 5.[24] Jos 8, 2.[25] Mat 1, 5.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jeric\u00f3 estaba cerrada y atrancada por causa de los hijos de Israel. Nadie entraba ni sal\u00eda. estaba cerrada. Jos 2:7; 2Re 17:4. por causa de los hijos de Israel. Jos 2:9-14, Jos 2:24; Sal 127:1. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Jeric\u00f3 estaba cerrada, Jos 6:1. Dios instruye a Josu\u00e9 c\u00f3mo sitiarla, Jos 6:2-11. La &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-josue-61-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Josu\u00e9 6:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6576","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6576\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}