{"id":6629,"date":"2022-06-19T11:42:30","date_gmt":"2022-06-19T16:42:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-josue-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T11:42:30","modified_gmt":"2022-06-19T16:42:30","slug":"comentario-de-josue-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-josue-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Josu\u00e9 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Jehovah dijo a Josu\u00e9: \u2014No temas ni desmayes. Toma contigo a toda la gente de guerra, lev\u00e1ntate y sube contra Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, su ciudad y su tierra.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>No temas, ni desmayes.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 1:9<\/span>; <span class='bible'>Jos 7:6<\/span>, <span class='bible'>Jos 7:7<\/span>, <span class='bible'>Jos 7:9<\/span>; <span class='bible'>Deu 1:21<\/span>; <span class='bible'>Deu 7:18<\/span>; <span class='bible'>Deu 31:8<\/span>; <span class='bible'>Sal 27:1<\/span>; <span class='bible'>Sal 46:11<\/span>; <span class='bible'>Isa 12:2<\/span>; <span class='bible'>Isa 41:10-16<\/span>; <span class='bible'>Isa 43:1<\/span>; <span class='bible'>Jer 46:27<\/span>; <span class='bible'>Mat 8:26<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Mira, yo he entregado.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 6:2<\/span>; <span class='bible'>Sal 44:3<\/span>; <span class='bible'>Dan 2:21<\/span>, <span class='bible'>Dan 2:27<\/span>, <span class='bible'>Dan 2:38<\/span>; <span class='bible'>Dan 4:25<\/span>, <span class='bible'>Dan 4:35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El Se\u00f1or anima a Josu\u00e9,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 1:1-18<\/span>. <span class='bible'>Jos 8:2<\/span>, <span class='bible'>Jos 8:1-2<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>La emboscada de Hai surte efecto,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 8:3-28<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El rey de Hai termina colgado,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 8:29<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Josu\u00e9 edifica un altar,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 8:30-31<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>escribe la ley en piedras,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 8:32<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y proclama las bendiciones y las maldiciones,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jos 8:33-35<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">La victoria militar sobre Hai fue la primera real en la tierra. Dios ya no estaba airado con Israel pues se hizo expiaci\u00f3n por su pecado y el trabajo ahora era seguir adelante con la conquista. As\u00ed, Jehov\u00e1 dio la ciudad de Hai en las manos de los israelitas, que la capturaron mediante una detallada emboscada.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Las palabras\u00a0<b>no temas ni desmayes<\/b>\u00a0son las mismas que Dios us\u00f3 para animar a Josu\u00e9 en el<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 1:9<\/span><\/span>. Los pecados de Ac\u00e1n rompieron la relaci\u00f3n especial que Dios ten\u00eda con su pueblo, y por eso Dios reiter\u00f3 su est\u00edmulo a Josu\u00e9. Estas palabras refuerzan la declaraci\u00f3n del<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 7:26<\/span><\/span>\u00a0de que Dios perdon\u00f3 a Israel y que \u00abse volvi\u00f3 del ardor de su ira\u00bb.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>La gente de guerra:<\/b>\u00a0El t\u00e9rmino general es \u00abhombres de guerra\u00bb (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 5:4<\/span><\/span>,<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jos 5:6<\/span><\/span>). Esta frase enfatiza la unidad de la naci\u00f3n entera en la batalla, aunque era m\u00e1s probable que los hombres solamente fueran a la guerra.<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>he entregado:<\/b>\u00a0La conquista de la ciudad era segura porque Dios lo orden\u00f3 as\u00ed.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Emboscada en Hai y toma de la ciudad (8:1-23).<br \/>\n 1Yahv\u00e9 dijo a Josu\u00e9: \u201cNo temas ni te acobardes. Toma contigo a todos los hombres de guerra, lev\u00e1ntate y sube contra Hai. Mira, pongo en tus manos al rey de Hai, a su pueblo, su ciudad y su territorio. 2Trata a Hai y a su rey como trataste a Jeric\u00f3 y a su rey; pero el bot\u00edn y el ganado, tomadlo para vosotros. Pon una emboscada detr\u00e1s de la ciudad.\u201d 3Josu\u00e9 se dispuso a subir con todos los hombres de guerra contra Hai. Escogi\u00f3 treinta mil, todos ellos hombres valerosos, y los hizo partir de noche, d\u00e1ndoles esta orden: 4\u201cEstad sobre aviso; poneos en emboscada detr\u00e1s de la ciudad, sin alejaros mucho, y estad todos prontos. 5Yo, con la gente que llevo conmigo, nos acercaremos a la ciudad, y cuando salgan a nuestro encuentro como la primera vez, huiremos ante ellos. 6Ellos saldr\u00e1n en persecuci\u00f3n nuestra; y cuando los hayamos atra\u00eddo lejos de la ciudad, porque se dir\u00e1n: Huyen delante de nosotros, como la primera vez; 7entonces, saliendo vosotros de la emboscada, os apoder\u00e1is de la ciudad. Yahv\u00e9, vuestro Dios, la entregar\u00e1 en vuestras manos. 8Cuando la hay\u00e1is tomado, la incendiar\u00e9is. Haced seg\u00fan lo que ha dicho Yahv\u00e9. Ved, \u00e9sas son mis \u00f3rdenes.\u201d 9Josu\u00e9 los hizo partir; y ellos fueron a ponerse en emboscada entre Betel y Hai, al occidente de Hai. Josu\u00e9 pas\u00f3 la noche en medio del pueblo. 10Levant\u00f3se Josu\u00e9 bien de ma\u00f1ana, y, despu\u00e9s de revisar al pueblo, avanz\u00f3 a la cabeza de \u00e9l, \u00e9l y los ancianos de Israel, contra Hai. 11Todos los hombres de guerra que estaban con \u00e9l subieron y se acercaron; llegados frente a Hai, se detuvieron al norte de la ciudad, teniendo el valle entre ellos y Hai. 12Tom\u00f3 Josu\u00e9 unos cinco mil hombres, y los puso en emboscada entre Betel y Hai, al occidente de la ciudad. 13Luego que todo el pueblo hubo tomado posiciones al norte de la ciudad, y la emboscada al occidente de ella, avanz\u00f3 Josu\u00e9 durante la noche al medio del valle. 14Cuando el rey de Hai vio esto, se levant\u00f3 de prisa, bien de ma\u00f1ana, para combatir a los hijos de Israel. Y sin saber que detr\u00e1s de la ciudad hab\u00eda una emboscada contra ella, el rey, con todo su pueblo, se dirigi\u00f3 a un cierto lugar del llano. 15 Josu\u00e9 y todo Israel, fingi\u00e9ndose derrotados por ellos, huyeron por el camino del desierto; 16 se reuni\u00f3 toda la gente que hab\u00eda en la ciudad, para perseguirlos con gran griter\u00edo, y persiguieron a Josu\u00e9, que los alej\u00f3 as\u00ed de la ciudad. 17No hubo ni uno de Hai que no saliera tras de Israel y le persiguiera, dejando abierta la ciudad. 18 Yahv\u00e9 dijo a Josu\u00e9: \u201cTiende hacia Hai el dardo que llevas en la mano, porque voy a poner en tu poder la ciudad.\u201d Josu\u00e9 tendi\u00f3 hacia la ciudad el dardo que ten\u00eda en la mano, 19y las gentes de la emboscada se levantaron prestamente del lugar donde estaban, y, corriendo, entraron en la ciudad, se apoderaron de ella y le pusieron fuego. 20Cuando los de Hai miraron atr\u00e1s y vieron el humo que de la ciudad sub\u00eda al cielo, ya no pudieron ponerse en salvo por ning\u00fan lado; pues el pueblo, que hu\u00eda camino del desierto, se volvi\u00f3 contra los que le persegu\u00edan. 21Josu\u00e9 y todo Israel, viendo que la ciudad hab\u00eda sido tomada por los emboscados y c\u00f3mo sub\u00eda el humo de la ciudad, se volvieron y derrotaron a los de Hai; 22los otros salieron de la ciudad a su encuentro; los de Hai se vieron envueltos por los de Israel, de un lado por unos, del otro por otros; y los de Israel los batieron, sin dejar ni un superviviente ni un fugitivo; 23  tomaron vivo al rey de Hai y se lo llevaron a Josu\u00e9.<\/p>\n<p>Con el castigo de Ac\u00e1n se normalizaron las relaciones entre Dios y el pueblo, estando seguro Josu\u00e9 del \u00e9xito de una futura operaci\u00f3n contra Hai. Es probable que los exploradores enviados a Hai (7.2-3) subestimaran su capacidad defensiva y los efectivos de su ej\u00e9rcito. Ante la dolorosa experiencia, Josu\u00e9 se dispuso a atacar la ciudad con todos sus hombres de guerra. De noche mand\u00f3 un grueso cuerpo de tropa con la consigna de colocarse en emboscada entre Betel y Hai. El n\u00famero de treinta mil es una hip\u00e9rbole manifiesta; algunos exegetas22 lo reducen a tres mil y les parece todav\u00eda excesivo, por la raz\u00f3n de que dif\u00edcilmente pasar\u00eda inadvertido a las gentes de Hai un n\u00famero tan crecido de soldados apostados detr\u00e1s de la ciudad. Hablando H. Vincent del relato de la conquista de Hai, nota en el texto \u201cun formulario enf\u00e1tico, cifras incoherentes y desmesuradas, insistencia sobre cosas maravillosas cuya inverosimilitud nos es notoria, pero que no desconciertan a un esp\u00edritu oriental.\u201d23<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente, muy de madrugada (6:12), subi\u00f3 Josu\u00e9 con el resto del ej\u00e9rcito y se acerc\u00f3 a la ciudad. La disposici\u00f3n de los combatientes con respecto a la ciudad era la siguiente: la emboscada enviada durante la noche subi\u00f3 de Jeric\u00f3 por Ain ed-Duq, sigui\u00f3 por el valle Zeit\u00fan, dejando Hai a la izquierda, escondi\u00e9ndose detr\u00e1s del cerro llamado hoy d\u00eda Burdjmus, entre Betel y Hai. Josu\u00e9, al llegar a la altura de Jirbet Haijan, se dirigi\u00f3 hacia Hai por la llanura que se encuentra al sudeste de la misma, con el fin de hacerse visible a los habitantes de la ciudad. Hai quedaba entre dos fuerzas. La estratagema de Josu\u00e9 surti\u00f3 el efecto deseado. Los vers\u00edculos 12-13 faltan en el texto griego; deben considerarse como una glosa narrativa.<\/p>\n<p>Castigo infligido a Hai (8:24-29).<br \/>\n24Cuando Israel hubo acabado de exterminar en el campo a todos los habitantes de Hai, camino del desierto, por donde los hab\u00edan perseguido, y todos hasta el \u00faltimo hubieron sido pasados a filo de espada, todo Israel se volvi\u00f3 a la ciudad y la pasaron tambi\u00e9n a filo de espada. 25El n\u00famero de muertos aquel d\u00eda fue de doce mil hombres y mujeres, todas las gentes de Hai. 26Josu\u00e9 no retir\u00f3 la mano que ten\u00eda tendida con el dardo hasta que no hubo dado el anatema a todos los habitantes de Hai 27Los de Israel s\u00f3lo reservaron para ellos el ganado y el bot\u00edn de esta ciudad, como Yahv\u00e9 se lo hab\u00eda mandado a Josu\u00e9. 28Josu\u00e9 quem\u00f3 a Hai, convirti\u00e9ndola en un mont\u00f3n de ruinas, que todav\u00eda hoy subsiste. 29Hizo colgar de un \u00e1rbol al rey de Hai y le dej\u00f3 all\u00ed hasta la tarde; a la puesta del sol dio orden de tomar el cad\u00e1ver y arrojarlo a la puerta de la ciudad, echando sobre \u00e9l un gran mont\u00f3n de piedras, que todav\u00eda subsiste hoy.<\/p>\n<p>El anatema de Hai fue m\u00e1s benigno que el de Jeric\u00f3, autoriz\u00e1ndose al pueblo se quedara con el ganado y el bot\u00edn de la ciudad. La pr\u00e1ctica de la destrucci\u00f3n total de todos los seres vivientes hac\u00edase cada d\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil por privarse a los soldados del bot\u00edn de guerra. Por este motivo se introdujo paulatinamente cierta mitigaci\u00f3n de las leyes del herem. Los israelitas se ensa\u00f1aron con los habitantes de Hai, como hicieron antes con los de Jeric\u00f3. Tanto los que hab\u00edan salido de la ciudad como los que hab\u00edan quedado en ella fueron devorados por la espada. Dios permit\u00eda estos excesos, muy propios, como dejamos anotado m\u00e1s arriba, de todos los otros pueblos antiguos del Pr\u00f3ximo Oriente, para impedir que sus habitantes contagiaran a los israelitas con sus ritos idol\u00e1tricos.<\/p>\n<p>Hai a la Luz de las Excavaciones.<br \/>\nLas excavaciones arqueol\u00f3gicas en et-Tell, la antigua Hai, en una \u00e1rea de cerca de diez hect\u00e1reas, practicadas por Judit Marquet Krause durante los a\u00f1os 1933-1935, han arrojado datos desconcertantes y contrarios, al parecer, al relato contenido en este cap\u00edtulo. R. Dussaud ha escrito: \u201cLas excavaciones de Hai llevan a la conclusi\u00f3n de que el relato del paso del Jord\u00e1n y la ca\u00edda de Jeric\u00f3 y de Hai no son hist\u00f3ricos. No existe raz\u00f3n alguna para salvar la historicidad de los cap\u00edtulos 7-8 de Josu\u00e9, por pertenecer a un conjunto manifiestamente legendario.\u201d24<br \/>\nPor la muerte prematura de la se\u00f1ora Judit Krause no se llev\u00f3 a cabo una exploraci\u00f3n exhaustiva del Tell, pero los datos suministrados demuestran que Hai fue completamente destruida por el fuego hacia el a\u00f1o 2000 antes de Cristo, con mucha anterioridad a la llegada de los israelitas. De la destrucci\u00f3n se salvaron en parte los muros y fortificaciones. El lugar fue abandonado durante ocho siglos. A la llegada de los israelitas delante de Hai hab\u00edase incluso \u2018perdido el nombre de la ciudad, que el texto masor\u00e9tico llama simplemente Hai = la Ruina. \u00bfC\u00f3mo pueden armonizarse estos datos d las excavaciones arqueol\u00f3gicas de Hai con las afirmaciones del 1ibro de Josu\u00e9 al hablar de Hai y de que el caudillo jud\u00edo la tom\u00f3 redujo a un mont\u00f3n de escombros? Algunos autores resuelven la cuesti\u00f3n, como Dussaud, ya citado, diciendo que el relato es legendario, teniendo la finalidad etiol\u00f3gica de explicar la existencia del mont\u00f3n impresionante de Hai y atribuirlo a una destrucci\u00f3n de la ciudad por parte de Josu\u00e9. Noth25 afirma que la explicaci\u00f3n etiol\u00f3gica fue creada hacia la mitad del siglo X por los benjaminitas al ocupar aquel lugar. Seg\u00fan Albright26, el relato b\u00edblico describ\u00eda originariamente la destrucci\u00f3n de Betel, acontecida en el siglo xui; pero despu\u00e9s, por motivos etiol\u00f3gicos, se localiz\u00f3 en las imponentes ruinas de et-Tell.<br \/>\nEl P. Vincent ha intentado armonizar los datos de la arqueolog\u00eda con los de la Biblia recurriendo a la siguiente hip\u00f3tesis. La ciudad de Hai fue destruida hacia el a\u00f1o 2000. De su antiguo esplendor quedaban en pie gran parte de las murallas y el esqueleto de sus santuarios y otros edificios p\u00fablicos. Al amparo de aquellos viejos escombros se reunieron los cananeos para impedir la penetraci\u00f3n de los israelitas en sus ciudades habitadas. Aquellas vetustas ruinas, reanimadas circunstancialmente por hombres de guerra y otras personas acompa\u00f1antes, dieron la impresi\u00f3n a los israelitas de encontrarse ante una ciudad cananea de vida normal. El autor del libro de Josu\u00e9 habla de Hai como si se tratara de una ciudad en pie, y se complace en usar este apelativo para destacar m\u00e1s la magnitud del triunfo. Hasta aqu\u00ed Vincent. Esta ingeniosa hip\u00f3tesis encuentra alguna dificultad en aquellos pasajes (7:5; 8:29) en que se habla de la puerta de la ciudad y del n\u00famero de hombres y mujeres que mataron los israelitas. \u00e9sta misma dificultad se opone a los que interpretan la expresi\u00f3n \u201ccayeron los muros\u201d de Jeric\u00f3 en el sentido de \u201cse derrumb\u00f3 la guarnici\u00f3n.\u201d27<\/p>\n<p>Confirmaci\u00f3n de la alianza (8:30-35).<br \/>\n30Entonces Josu\u00e9 edific\u00f3 un altar a Yahv\u00e9 sobre el monte Ebal, 31seg\u00fan la orden que Mois\u00e9s, siervo de Dios, hab\u00eda dado a los hijos de Israel, corno est\u00e1 escrito en el libro de la Ley de Mois\u00e9s; un altar de piedras brutas a las cuales no hab\u00eda tocado el hierro. Ofrecieron en \u00e9l holocaustos a Yahv\u00e9 y sacrificios eucar\u00edsticos. 32All\u00ed, sobre las piedras, escribi\u00f3 Josu\u00e9 una copia de la ley que Mois\u00e9s hab\u00eda escrito delante de los hijos de Israel. 33Todo Israel, sus ancianos, sus oficiales y sus jueces, estaban a los dos lados del arca, ante los sacerdotes hijos de Lev\u00ed que llevaban el arca de la alianza de Yahv\u00e9; los extranjeros, lo mismo que los hijos de Israel, una mitad del lado del monte Garizim, otra mitad del lado del monte Ebal, seg\u00fan la orden que Mois\u00e9s, siervo de Dios, hab\u00eda dado antes, para comenzar a bendecir al pueblo de Israel. 34Ley\u00f3 despu\u00e9s Josu\u00e9 todas las palabras de la Ley, la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n, conforme a todo lo que est\u00e1 escrito en el libro de la Ley. 35Ni una palabra de cuanto hab\u00eda prescrito Mois\u00e9s se omiti\u00f3 en la lectura que hizo Josu\u00e9, en presencia de toda la asamblea, de los hijos de Israel, de mujeres y ni\u00f1os y de los extranjeros que iban en medio de ellos.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala el autor inspirado el hecho de la magna concentraci\u00f3n de Israel en los montes de Garizim y Ebal, conforme a lo que mand\u00f3 Mois\u00e9s en Deu 11:29-30 y 27:2-27. Causa extra\u00f1eza que despu\u00e9s de la toma de Hai se desplace todo el pueblo, hombres, mujeres y ni\u00f1os, a una regi\u00f3n que todav\u00eda no hab\u00eda sido conquistada, distante unos cincuenta kil\u00f3metros de Ca\u00edgala. Para obviar la dificultad, algunos autores, siguiendo a San Jer\u00f3nimo, creen que Garizim y Ebal eran dos colinas situadas entre Jeric\u00f3 y Ca\u00edgala. Sin embargo, el texto es expl\u00edcito, y los mencionados montes deben buscarse cerca de Siquem, en la Palestina central. Es muy posible que esta per\u00edcopa est\u00e9 desplazada del lugar que le correspond\u00eda en el texto primitivo. Schulz y otros la trasladan al cap\u00edtulo quinto; otros, en cambio, como Hummelauer, la retrasan a fines de la vida de Josu\u00e9. Acaso sea \u00e9ste el sitio que mejor le cuadre; su desplazamiento al lugar que hoy ocupa se explica por el inter\u00e9s del hagi\u00f3grafo de presentar a Josu\u00e9 como fiel ejecutor de las \u00f3rdenes de Mois\u00e9s (Deu 27:2-3). Antes de la conquista del territorio que conduc\u00eda a Siquem no era posible realizar semejante mandato. No se trata solamente de la marcha de hombres armados, sino de todo el pueblo, con los sacerdotes y el arca de la alianza. No puede admitirse tampoco la hip\u00f3tesis de que los israelitas pasaran el Jord\u00e1n a las alturas de Siquem, sino frente a Jeric\u00f3.<br \/>\nConforme a la orden de Mois\u00e9s, se levant\u00f3 un altar de piedras sin pulir sobre el monte Ebal. En \u00e9l se ofrecieron holocaustos y sacrificios eucar\u00edsticos. No se escribi\u00f3 la Ley sobre las piedras del altar, sino sobre aquellas \u201cpiedras grandes que revocar\u00e1s con cal\u201d (Deu 27:2). Bajo el nombre de Ley debe entenderse el Dec\u00e1logo. Josu\u00e9 ley\u00f3 la ley grabada en la piedra, y los sacerdotes profer\u00edan las bendiciones y las maldiciones. Entre los asistentes figuraban extranjeros, o sea, gentes del pa\u00eds que simpatizaban con el pueblo escogido y que deb\u00edan entrar a formar parte del pueblo de Israel. En el grandioso escenario de Siquem se renov\u00f3 y rubric\u00f3 la alianza de Dios con Israel. Desde este momento, las tribus forman una unidad religiosa, Israel, cuyo \u00fanico Dios es Yahv\u00e9.<\/p>\n<p> 1 Journal ofthe Palestine Oriental Society 16 (1936) 224-225<br \/>\n 2 Abel, G\u00e9ographie I 234. N. Glueck<br \/>\n(The River Jordan [Philadelphia 1946] 168-198)se\u00f1ala su emplazamiento en tell el-Hammam, a unos tres kil\u00f3metros al sur de tell el-Kefrein.<br \/>\n 3 J. Dani\u00e9lou, Rahab, .figure de VEglise: \u201cIr\u00e9nikon,\u201d 22 (1949) 26-45; H. Windish, Zur Rahab-Geschichte: Zaw 37 (1917) 188-198.<br \/>\n 4 D. Diringer, Le iscrizioni antico-ebraiche palestinesi (Firenze IQ34) 4.<br \/>\n5 De litteraire compositie van Jos 3 en 4: \u201cStudia cat\u00f3lica,\u201d 18 (1942) 185-202<br \/>\n6 .M. Noth, Das Buch Josua (T\u00fcbingen 1938); H. Wiesmann, hraels Einzug in Kanaan B, 11 (1930) 216-230; 12 (1931) 90-92; A. Fern\u00e1ndez, Cr\u00edtica hist\u00e9rico-literaria de  Jos 3:1-5 :1 B. 12 (1931) 93-98; Baldi, l.c.<br \/>\n 7 Three Israelite Towns in the Jord\u00e1n Valley: Zare\u00edhan. Succoth, Zaphon: Basor 9 (1943) 2-43<br \/>\n8 F. M. Abel, Ca\u00edgala qui est auss\u00ed le Dod\u00e9calithon: \u201cMemorial J. Chaine\u201d (Ly\u00f3n 1950)..<br \/>\n9 Hans Joachim Kraus, Gilgal. Ein Beitrag zur Kultusgeschichte: VT 1 (1951) 181-199.<br \/>\n 10 A. George, Les r\u00e9cits de Gilgal en Jos 5:2-15 : \u201cMemorial Chaine\u201d (Ly\u00f3n 1950) 171. 103-184.<br \/>\n11 E. Powder, Jos 5:9 and the Institution of Circuncisi\u00f3n: \u201cIrish Theological Quarterly,\u201d (1951) 368-372 (interpreta el texto del oprobio del pueblo por no poseer un territorio propio antes de entrar en Cana\u00e1n) ; Figueras, A. \u039c ., El concepto de pecado en las diversas ases redaccionales de Josu\u00e9: \u201cXVIII Semana B\u00edblica Espa\u00f1ola\u201d (Madrid 1959) 145-167<br \/>\n12 F. M. Abel, L&#8217;apparition du chef de l&#8217;arm\u00e9e de Yahv\u00e9h \u00e1 Josu\u00e9: \u201cStudia Anselmiana,\u201d 27-28 (Roma 1951) 109-113. Jos\u00e9 6<br \/>\n13 F, M. Abel, Les stratag\u00e9mes dans le livre de Josu\u00e9; RB 56 (1949) 321-339,<br \/>\n14 Sobre el herem: A. Fern\u00e1ndez, E\u00ed herem b\u00edblico: \u0392  5 (1924) 3-24; H. Stieglecker, Harte and Grausamkeit im Alten Testament: \u201cTheologisch-praktische Quartalschrift,\u201d 130 (1950) 9-30; 105-128; 131 (1951) 103-118; 210-225; C. Brekelmans, Le Heiem chez les Proph\u00e9tes du Royaume du Nord et dans le Deut\u00e9ronome: \u00abSacra Pagina\u00bb (Miscellanea b\u00edblica congressus internationalis catholici de re b\u00edblica; Par\u00eds-Gembloux 1959) 377-383; L. Del-Porte, L&#8217;Anath\u00e9me de Yahv\u00e9. Recherches sur le herem pr\u00e9exilien en Israel: RSR 5(1914) 297-300.<br \/>\n15 Jericho et sa Chronoloeie: RB 44 (1935) 602.<br \/>\n 16 Q. H. W. Fairman, Preliminary report on the excavation ai Amarah West, Anglo-Egyp-tian Sudan 1938-1939: \u201cThe Journal of Egyptian Archaeology,\u201d 25 (i939) 1 39-144\u00b7<br \/>\n 17 A. Rolla, La Bibbia di fronte alie ultime scoperte (Roma 1959) 37; \u00eddem, Le mura di C\u00e9rico eg&#8217;ii scavi archeologici del 1952-1953: \u201cRivista B\u00edblica,\u201d 2 (i954) 173-178)\u00b7 En las excavaciones de los a\u00f1os 1957-1958 se ha llegado a la fase protoneol\u00edtica y mesol\u00edtica de la antigua Jeric\u00f3.<br \/>\n18 V. Vilar, Cr\u00f3nica arqueol\u00f3gica de Palestina: EB 14 (1955) 329-332.<br \/>\n19 Introduction a la Bible (Descl\u00e9e, 195?) vol.1:392<br \/>\n20 A. Van Hoonacker, Das Wunder Josuas: \u201cTheologie und Glaube,\u201d 5 (1913) 454-461; R Tournay, \u039b  propos des murailles de J\u00e9richo: \u201cVivre et Penser,\u201d 3 ser. (1945) 304-306. Sobre las excavaciones de Jeric\u00f3, v\u00e9ase J. B. F. Garstang, The Story of J\u00e9richo (Londres 1948); K\u00b7 M. Kenyon, Excavations at J\u00e9richo 1952: PE 984 (1952) 62-82; 85 (1953) 81-95; 86 (1954) 45-63; 87 (1955) 108-117; 88 (1956) 67-82; Digging up J\u00e9richo (Londres 1957); R. North, The 1952 Jericho-Sultan Excavation: \u0392  34 (1953) i-12; R. Savignac, La conqu\u00e9te de J\u00e9richo: Rb 49 (1940) 336-53etc<br \/>\n21 B. J. Aifrink, Die Achan-Erzahlung (Jos 7): \u201cStudia Anselmiana,\u201d 27-28 (Roma 1951) 114-129.<br \/>\n22 \u201cB\u00edblica,\u201d 3 (1922) 284.<br \/>\n23 \u201cRevue Biblique,\u201d 46 (1937) 264; A. Tricot, La prise d&#8217;Ai (los 7:1-Jos 8:29): \u0392  3 (1922) 273-299.<br \/>\n 24 Note additionnelle: \u201cSyria,\u201d 16 (1935) 351.<br \/>\n25 \u201cPal\u00e1stinajahrbuch,\u201d 31 (1935) 20.<br \/>\n26 Basor 55 (1934) 2; 56 (iQ34) 2-15; 57 \u00dc935) 27-30; 74 (1939) 15-18.<br \/>\n27 J. Marquet-Krause, La deuxi\u00e9me campagne de Fouilles a Ay (1934): Rapport sommaire: Siria,\u201d 16 (1935) 325-345; R. Dussaud, Note additionnelle: ibid., 346-352; J. Marquet-Krause, Lesfou\u00fcles de Ai (et Teli) 1933-1935 (Par\u00eds 1949); H. Vincent, Lesfouilles d&#8217;et-Tell: Rb 46 (1937) 231-266; A. Lods, LesfouLies d&#8217;Ay et l&#8217;\u00e9puque de l&#8217;entr\u00e9e des Isra\u00e9lites en Pales-tine \u201cM\u00e9langes F. Cumont\u201d (Bruselas 1936) 847-857,<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jos 1:9<\/span>+; <span class='bible'>Jos 10:25<\/span>; <span class='bible'>N\u00fam 21:34<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Victoria en Hai. 1, 2 En el ataque renovado, se siguieron escrupulosamente las reglas de la guerra santa. Primero, el Se\u00f1or orden\u00f3 el ataque y Josu\u00e9, en forma perfecta e innovadora, cumpli\u00f3 los detalles. En segundo lugar, se orden\u00f3 al ej\u00e9rcito no temer porque Dios le hab\u00eda prometido la victoria (ver 1:7-9). La victoria fue tan segura al principio del segundo ataque, como la derrota fue cierta al inicio del primero.<\/p>\n<p>No obstante, cada batalla en la conquista fue \u00fanica. Las normas de la guerra santa generalmente impon\u00edan una fuerza reducida, de manera que la fe de Israel estuviera en el Se\u00f1or y no en el poder militar (ver Deut. 17:16; Jue. 7:1-8). Sin embargo, en este caso Israel envi\u00f3 todo el ej\u00e9rcito. En el primer ataque sin \u00e9xito, los n\u00fameros reducidos representaron la falsa confianza de Israel (ver 7:3). Ahora todo el ej\u00e9rcito expresaba fe, subiendo nuevamente en contra del formidable enemigo. En esta batalla el herem del Se\u00f1or inclu\u00eda solamente la ciudad y la gente, no el ganado ni los metales preciosos (cf. 6:17; 7:15). El plan de batalla requer\u00eda de una estrategia militar normal, una astuta emboscada, no una procesi\u00f3n sacerdotal como la que en forma asombrosa derrib\u00f3 los muros de Jeric\u00f3. En el \u00e9xodo, el Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos maravillosamente us\u00f3 el mar Rojo y el viento oriental, no los hombres armados de Israel, para destruir al poderoso ej\u00e9rcito egipcio (Exo. 14:10-31), pero en la siguiente batalla contra los amalequitas confi\u00f3 la espada a Josu\u00e9 (Exo. 17:8-16; cf. 1:1). De igual manera en la historia de la iglesia, en el tiempo de los ap\u00f3stoles hubo actos asombrosos y despu\u00e9s, otros no tan maravillosos (cf. Heb. 2:3, 4). De ambas maneras Cristo edifica su iglesia (Mat. 16:19).<\/p>\n<p>3-13  El Se\u00f1or orden\u00f3 una emboscada enga\u00f1osa (cf. 2:2-7). No es claro el n\u00famero involucrado en la emboscada. El v. 3 habla de 30 contingentes (ver comentario sobre 4:13), pero el v. 12 mencio na cinco. Se ha sugerido que el v. 3 se lea: \u201c\u00e9l envi\u00f3 treinta de sus mejores hombres de guerra, uno de cada contingente\u201d (Boling; ver abajo) (cf. 2 Sam. 23:24-39). Toda la emboscada consist\u00eda de cinco con tingentes de hombres de milicia. N\u00f3tese el cambio de gente de guerra en el v. 3, a hombres sencillamente en el v. 12. Los de la emboscada ascendieron 20 km. por la empinada monta\u00f1a y al amparo de la noche se escondieron detr\u00e1s de una colina o en cuevas, en el lado occidental de Hai (9, 13). A la ma\u00f1ana siguiente, Josu\u00e9 sali\u00f3 de Gilgal con la principal fuerza de guerra, teniendo una visi\u00f3n com pleta de Hai allende un valle al norte de la ciudad. Aquella noche, la segunda para los hombres de la emboscada que ya estaban listos, Josu\u00e9 reconoci\u00f3 el valle donde tendr\u00eda lugar la batalla, para asegurar el \u00e9xito de su maniobra enga\u00f1osa.<\/p>\n<p>14-17 Para el rey de Hai, la maniobra de Josu\u00e9 parec\u00eda una repetici\u00f3n. Temprano la ma\u00f1ana siguiente, se apresur\u00f3 temerariamente a marchar hacia el norte al lugar asignado para la batalla, espe rando que se repitiera la derrota anterior. Josu\u00e9 fingi\u00f3 una retirada, usando la anterior para su ventaja, e indujo al rey a desechar toda precauci\u00f3n. Para aniquilar a su presa en huida, el rey reuni\u00f3 a todas sus tropas fuera de la ciudad, incluso del templo (llamado aqu\u00ed Betel; cf. Jue. 20:18), el \u00faltimo punto de defensa de una ciudad sobre su acr\u00f3polis. Aqu\u00ed Betel (lit. \u201ccasa de Dios\u201d) no es el nombre de un lugar sino una descripci\u00f3n del templo de Hai (R. G. Boling y G. E. Wright,  Anchor Bible, Joshua,  p. 240).<\/p>\n<p>18-23  En el momento cr\u00edtico, el Se\u00f1or intervino y orden\u00f3 a Josu\u00e9 que levantara el kidon, la lanza, o mejor una espada curva, una cimitarra. Extendida hacia Hai, simboliz\u00f3 la soberan\u00eda del Se\u00f1or sobre la ciudad. El heb. del v. 19 sugiere que los hombres en la emboscada hab\u00edan dejado ya r\u00e1pidamente sus lugares de escondite. Tan pronto como Josu\u00e9 dio la se\u00f1al, se apresuraron hacia la ciudad. El ej\u00e9rcito principal de Israel se volvi\u00f3 contra sus desventurados perseguidores quienes, mirando atr\u00e1s, vieron a su ciudad elev\u00e1ndose en humo y a las cinco unidades israelitas saliendo detr\u00e1s de ellos.<\/p>\n<p>24-27 De acuerdo con las normas de la guerra santa contra los cananeos, los 12 contingentes completos de Hai y sus esposas se convirtieron en el herem del Se\u00f1or, destruidos (26).<\/p>\n<p>28, 29 La ciudad incendiada, un mont\u00edculo permanente de ruinas y la tumba del rey, un mont\u00f3n de piedras a la puerta, sirvieron como memoriales (cf. 4:5-7) y prueba de que los eventos realmente acontecieron. El rey de Hai fue colgado de un \u00e1rbol, quiz\u00e1 traspasado sobre una estaca, para mostrar que estaba bajo la maldici\u00f3n de Dios. De acuerdo con la ley, ten\u00edan que bajarlo antes del anochecer (Deut. 21:23). Por contraste, el Rey de Israel \u201cnos redimi\u00f3 \u2026 al hacerse maldici\u00f3n por nosotros\u201d (G\u00e1l. 3:13). A \u00e9l tambi\u00e9n lo bajaron a la puesta del sol (Juan 19:31).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>8.1 Ya que Israel hab\u00eda quedado limpio del pecado de Ac\u00e1n, Josu\u00e9 se prepar\u00f3 para volver a atacar a Hai, esta vez para ganar. Josu\u00e9 hab\u00eda aprendido algunas lecciones que podemos seguir en nuestra vida diaria: (1) confiese sus pecados cuando Dios se los revela (7.19-21); (2) cuando caiga en pecado, vuelva a concentrarse en Dios, resuelva el problema y siga adelante (7.22-25; 8.1). Dios desea que el ciclo de pecado, arrepentimiento y perd\u00f3n nos fortalezca, y no que nos debilite. Las lecciones que aprendemos de nuestros fracasos deben ayudarnos a dominar la misma situaci\u00f3n la pr\u00f3xima vez que se presente. Ya que Dios est\u00e1 ansioso de darnos limpieza, perd\u00f3n y fortaleza, la \u00fanica manera de perder es darnos por vencidos. Podemos demostrar la clase de persona que somos por la manera en que respondemos la segunda y tercera vez que nos sucede lo mismo.8.2 \u00bfPor qu\u00e9 permiti\u00f3 Dios que los israelitas se quedaran esta vez con el bot\u00edn? Las leyes de Israel para disponer del bot\u00edn de la guerra cubr\u00edan dos situaciones. (1) Las ciudades como Jeric\u00f3 que estaban bajo la proscripci\u00f3n de Dios (juicio por idolatr\u00eda) no pod\u00edan ser saqueadas (v\u00e9ase Deu 20:16-18). El pueblo de Dios ten\u00eda que mantenerse santo y separado de toda influencia de idolatr\u00eda. (2) La distribuci\u00f3n del bot\u00edn de ciudades que no estaban bajo proscripci\u00f3n (anatema) era una costumbre normal en la guerra. Prove\u00eda al ej\u00e9rcito y a la naci\u00f3n de los alimentos, ganados y armas necesarios para sostenerse en tiempos de guerra. Hai no estaba bajo el \u00abanatema\u00bb. El ej\u00e9rcito conquistador necesitaba los alimentos y el equipo. Ya que no se les pagaba a los soldados, el bot\u00edn era parte de su incentivo y recompensa por ir a la guerra.8.3 La conquista de Hai fue muy importante para los israelitas. A s\u00f3lo casi 18 km de Jeric\u00f3, Hai era un baluarte clave para los cananeos y una fortaleza para Bet-el (8.12). Si los reyes cananeos recobraban el aliento con una derrota de Israel en Hai, podr\u00edan unirse en un ataque coordinado. Ellos no sab\u00edan que Dios hab\u00eda restaurado su poder y protecci\u00f3n sobre las tropas de Josu\u00e9. Debemos depender de Dios con total obediencia para estar seguros de la victoria que nos ha prometido.8.18, 19 El Se\u00f1or entreg\u00f3 la ciudad a Josu\u00e9. La derrota de ayer se convirti\u00f3 en la victoria de hoy. Una vez que resolvemos el problema del pecado, nos esperan perd\u00f3n y victoria m\u00e1s adelante. Con la gu\u00eda de Dios podemos evitar desanimarnos y ser consumidos por la culpa. No importa cu\u00e1n dif\u00edcil parezca recuperarse de un traspi\u00e9 ocasionado por un pecado, debemos renovar nuestros esfuerzos por llevar a cabo la voluntad de Dios.8.30, 31 El altar deb\u00eda ser construido de piedras enteras para que no fuera profanado (v\u00e9ase Exo 20:25). Esto impedir\u00eda que la gente adorara al altar como si fuera un \u00eddolo o a la habilidad de los artesanos en lugar de las grandes obras de Dios.8.32 Lo m\u00e1s probable es que hayan sido los Diez Mandamientos (registrados en Exodo 20) los que Josu\u00e9 copi\u00f3 en las piedras. Estos eran el fundamento de todas las leyes de Dios, y siguen siendo de relevancia hoy.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 238 Deu 1:21; Deu 7:18; Deu 31:8; Jos 1:9; Sal 27:1; Isa 12:2; Rom 8:31<\/p>\n<p>b 239 Jos 2:24; Sal 44:3; Hch 7:45<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> No temas.  Esta nueva exhortaci\u00f3n para que Josu\u00e9 y los israelitas renovaran su valor para la conquista de la tierra, era necesaria a causa del fracaso anterior en Hai (cp. 1:9; Dt 1:21; 31:8).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>Hai&#8230;<\/b><\/i> TM a\u00f1ade <i>y a su pueblo y a su ciudad<\/i>. Se sigue LXX \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">194<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[8] En una parte, para se\u00f1a de que ya sois due\u00f1os de ella.[31] Ex 20, 25; Deut 27, 5.[32] Algunos opinan que era el Dec\u00e1logo, otros dicen que eran las bendiciones y maldiciones, compendio de la ley. Deut 27.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jehovah dijo a Josu\u00e9: \u2014No temas ni desmayes. Toma contigo a toda la gente de guerra, lev\u00e1ntate y sube contra Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, su ciudad y su tierra. No temas, ni desmayes. Jos 1:9; Jos 7:6, Jos 7:7, Jos 7:9; Deu 1:21; Deu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-josue-81-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Josu\u00e9 8:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6629","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6629"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6629\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}