{"id":7226,"date":"2022-06-19T12:03:04","date_gmt":"2022-06-19T17:03:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jueces-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T12:03:04","modified_gmt":"2022-06-19T17:03:04","slug":"comentario-de-jueces-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jueces-41-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Jueces 4:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Despu\u00e9s de la muerte de Ehud, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehovah.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 1305 a.C.<\/p>\n<p><b><i>Volvieron a hacer lo malo.<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 2:11<\/span>, <span class='bible'>Jue 2:19<\/span>, <span class='bible'>Jue 2:20<\/span>; <span class='bible'>Jue 3:7<\/span>, <span class='bible'>Jue 3:12<\/span>; <span class='bible'>Jue 6:1<\/span>; <span class='bible'>Jue 10:6<\/span>; <span class='bible'>Lev 26:23-25<\/span>; <span class='bible'>Neh 9:23-30<\/span>; <span class='bible'>Sal 106:43-45<\/span>; <span class='bible'>Jer 5:3<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>D\u00e9bora y Barac los liberan de Jab\u00edn y S\u00edsara,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 4:1-16<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Jael mata a S\u00edsara,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 4:17-24<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:0pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt;color:#008000\"><span class='bible'>Jue 5:1-31<\/span><\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El cuarto juez fue\u00a0<b>D\u00e9bora<\/b>, cuyos triunfos, junto con los de Barac, conforman el primer gran relato en el libro de los Jueces. Exclusivo de este episodio es el himno po\u00e9tico de victoria (cap.\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 5:1-31<\/span><\/span>) que sigue a la narraci\u00f3n de la victoria israelita.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Este nuevo cap\u00edtulo sigue el patr\u00f3n del libro de los Jueces al hacerse eco de los hechos del cap\u00edtulo<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 3:1-31<\/span><\/span>. Nuevamente el pueblo pec\u00f3 y sufri\u00f3 la opresi\u00f3n, esta vez soport\u00f3 veinte a\u00f1os el dominio cananeo.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El Primer Juez: Otoniel (3:7-11).<br \/>\n7Hicieron el mal los hijos de Israel a los ojos de Yahv\u00e9, y, olvid\u00e1ndose de Yahv\u00e9, su Dios, sirvieron a los baales y aseras. 8Encendi\u00f3se la c\u00f3lera de Yahv\u00e9 contra Israel y los entreg\u00f3 a manos de Cusan Risata\u00edm, rey de Edom, y los hijos de Israel sirvieron a Cusan Risata\u00edm ocho a\u00f1os. 9 Clamaron a Yahv\u00e9 los hijos de Israel, y suscit\u00f3 Yahv\u00e9 a los hijos de Israel un libertador, que los libert\u00f3: Otoniel, hijo de Quenaz, el hermano menor de Caleb. 10Vino sobre \u00e9l el esp\u00edritu de Yahv\u00e9, y juzg\u00f3 a Israel y sali\u00f3 a hacer la guerra. Puso Yahv\u00e9 en sus manos a Cusan Risata\u00edm, rey de Edom, y pas\u00f3 su mano sobre Cusan Risata\u00edm; 11y estuvo en paz la tierra durante cuarenta a\u00f1os, y muri\u00f3 Otoniel, hijo de Quenaz.<\/p>\n<p>La tesis religiosa propuesta por el autor en la introducci\u00f3n que precede viene confirmada con la menci\u00f3n de algunos hechos hist\u00f3ricos significativos, que afectaban o bien a un clan o a una o m\u00e1s tribus, raramente a toda la naci\u00f3n. Los hijos de Israel, m\u00e1s concretamente, las tribus de Jud\u00e1 y Sime\u00f3n, se entregaron al culto de los baales y aseras, por lo cual se encendi\u00f3 la c\u00f3lera de Yahv\u00e9, entreg\u00e1ndolos al rey de Edom (no Aram, como dice el texto masor\u00e9tico, Por la confusi\u00f3n de d en r). Cree H. H\u00e1nsler que Cusan Risata\u00edm es el rey de Mitanni Fusratta.1.<br \/>\nAl clamor de los hijos de Israel, Dios les suscit\u00f3 un libertador en la persona (o clan) de Otoniel (1:13; Jos 15:17), sobre el cual vino el esp\u00edritu de Yahv\u00e9. Con esta investidura divina sali\u00f3 a pelear contra Cusan Risata\u00edm (\u201cdoblemente malo\u201d) y le derrot\u00f3. Se ignora qui\u00e9n fuera este reyezuelo; se presume que su nombre primitivo fuera desfigurado intencionadamente por el autor o tradici\u00f3n popular (Jer 50:21; Mal 1:4). Era rey de \u00e9dom, poblaci\u00f3n n\u00f3mada emparentada con Abraham por Quetura (Gen 25:2-6) y que habitaba en el extremo meridional del mar Muerto. Por Hab 3:7 sabemos que estaba emparentado con Madi\u00e1n. El redactor deuteronomista conoc\u00eda por la tradici\u00f3n o por documentos escritos el caso de Otoniel y lo puso en primer t\u00e9rmino, acaso por pertenecer a la tribu de Jud\u00e1 (Gen 15:19; Jos 14:6), por la cual siente una predilecci\u00f3n particular (Vincent).<\/p>\n<p>El benjamin\u00edta Aod (Jos 3:12-15).<br \/>\n12Volvieron otra vez a hacer mal los hijos de Israel a los ojos de Yahv\u00e9. Y Yahv\u00e9 hizo fuerte a Egl\u00f3n, rey de Moab, contra los hijos de Israel, porque hac\u00edan el mal a los ojos de Yahv\u00e9. 13Egl\u00f3n se uni\u00f3 con los hijos de Am\u00f3n y con Amalee, y march\u00f3 contra Israel, le derrot\u00f3 y conquist\u00f3 la ciudad de Tamar\u00edn; 14y sirvieron los hijos de Israel a Egl\u00f3n, rey de Moab, dieciocho a\u00f1os. 15Clamaron los hijos de Israel a Yahv\u00e9, y Yahv\u00e9 les suscit\u00f3 un libertador: Aod, hijo de G\u00fcera, benja-minita, zurdo. Los hijos de Israel enviaron por medio de \u00e9l un presente a Egl\u00f3n, rey de Moab.<\/p>\n<p>A consecuencia de la victoria de Otoniel \u201cestuvo en paz la tierra durante cuarenta a\u00f1os,\u201d f\u00f3rmula estereotipada que se encuentra en 3:30; 5-31; 8:28; Jos 11:23; Jos 14:15; Tambi\u00e9n prevaricaron contra Dios los hijos de Benjam\u00edn. En castigo, Dios \u201chizo fuerte\u201d o permiti\u00f3 a Egl\u00f3n, rey de Moab, que atacara y conquistara lo que un tiempo fuera ciudad de Jeric\u00f3. La ciudad no se reedific\u00f3 hasta m\u00e1s tarde (1Re 16:34), Pero los benjaminitas habitaban en el oasis de Jeric\u00f3 (2Sa 10:5), desde donde dominaban toda la llanura hasta el Jord\u00e1n y las estribaciones de los montes de Efra\u00edm. Moab, que habitaba enfrente, al otro lado del r\u00edo, atisbaba aquel oasis y le asaltaba la tentaci\u00f3n de rodear el Jord\u00e1n y anexar aquella tierra privilegiada a sus dominios. Egl\u00f3n sucumbi\u00f3 a esta tentaci\u00f3n, y con la ayuda de los amonitas y tropas mercenarias de origen amalecita pas\u00f3 el Jord\u00e1n y se apoder\u00f3 de la ciudad de Tamar\u00edn o \u201cde las Palmeras.\u201d Seg\u00fan Vincent, existen dos versiones de este relato. En la primera se supone que Egl\u00f3n resid\u00eda al otro lado del Jord\u00e1n, en territorio moabita (v.19 y 26), mientras que en la segunda versi\u00f3n se sit\u00faa la escena al oeste del Jord\u00e1n, probablemente en Jeric\u00f3 (v.28). Los benjaminitas estuvieron dieciocho a\u00f1os sujetos a Egl\u00f3n, a quien pagaban tributo. Al hacer penitencia, Dios se apiad\u00f3 de ellos y les suscit\u00f3 un libertador en la persona de Aod, del cual se dice, como introducci\u00f3n a la narracion siguiente, que era zurdo (2Sa 20:16).<\/p>\n<p>Asesinato de Egl\u00f3n (2Sa 3:16-30).<br \/>\n16Hab\u00edase hecho Aod un pu\u00f1al de dos filos de un palmo de largo, que se ci\u00f1\u00f3 bajo sus vestidos, sobre el muslo derecho. 17Present\u00f3 los dones a Egl\u00f3n, rey de Moab, que era un hombre muy gordo; 18y, hecha la presentaci\u00f3n, despidi\u00f3 a los que hab\u00edan tra\u00eddo el presente. 19Llegado a Happesilim, cerca de Ca\u00edgala, se volvi\u00f3 y le dijo: \u201cTengo que decirte, \u00a1oh rey! una cosa en secreto.\u201d El dijo: \u201cSalid\u201d; y se salieron todos los que estaban con \u00e9l. 20Entr\u00f3 donde estaba \u00e9l tomando el fresco en el cenador alto, que era s\u00f3lo para \u00e9l, y le dijo: \u201cTengo que comunicarte una palabra de parte de Dios, \u00a1oh rey!\u201d Egl\u00f3n se levant\u00f3 de su silla; 21y entonces Aod, tomando con su mano izquierda el pu\u00f1al que sobre el muslo derecho llevaba, se lo clav\u00f3 en el vientre, 22entr\u00e1ndole tambi\u00e9n el pu\u00f1o tras la hoja y cerr\u00e1ndosela gordura en derredor de la hoja, pues no sac\u00f3 del vientre el pu\u00f1al; y saltando por la ventana, 23sali\u00f3 Aod al p\u00f3rtico, cerrando tras s\u00ed las puertas del cenador y echando el cerrojo. 24Una vez que hubo salido, vinieron los servidores y, viendo que las puertas del cenador ten\u00edan echado el cerrojo, se dijeron: \u201cSeguramente est\u00e1 haciendo alguna necesidad en el cub\u00edculo de verano.\u201d 25Esperaron mucho tiempo, hasta perder la paciencia, y como las puertas del cen\u00e1culo alto no se abr\u00edan, cogieron la llave y abrieron, viendo que su amo yac\u00eda en tierra muerto. 26 Mientras estaban ellos perplejos, huy\u00f3 velozmente Aod, pas\u00f3 de Happesilim y se puso en salvo en Seirat. 27En cuanto lleg\u00f3 a la tierra de Israel, hizo tocar las trompetas en el monte de Efra\u00edm. Los hijos de Israel bajaron con \u00e9l de la monta\u00f1a, y \u00e9l se puso al frente de ellos 28y les dijo: \u201cSeguidme, que Yahv\u00e9 ha entregado en vuestras manos a vuestros enemigos los moabitas.\u201d Bajaron tras \u00e9l y se apoderaron de los vados del Jord\u00e1n, frente a Moab, sin dejar pasar a nadie. 29Derrotaron entonces a Moab. De unos diez mil hombres, todos robustos y valientes, no escap\u00f3 uno solo. 30Aquel d\u00eda qued\u00f3 Moab humillado bajo la mano de Israel; y la tierra qued\u00f3 en paz durante ochenta a\u00f1os, mientras vivi\u00f3 Aod.<\/p>\n<p>Aod presid\u00eda la embajada encargada de llevar el tributo anual a Egl\u00f3n. Por el hecho de intervenir en esta acci\u00f3n varias personas puede suponerse que este tributo, consistente principalmente en ganado, era crecido. El autor sagrado consigna el relato brutal, pero pintoresco y realista, con que una antigua tradici\u00f3n dise\u00f1aba la haza\u00f1a de Aod. En todo este relato domina la despreocupaci\u00f3n por el car\u00e1cter moral de la empresa; el autor sagrado \u00fanicamente ve en la persona de Aod al instrumento de que se sirvi\u00f3 Yahv\u00e9 para salvar a su pueblo. No le alaba ni tampoco lo vitupera, conducta que debemos seguir tambi\u00e9n nosotros. Los antiguos pueblos ten\u00edan respeto por los dioses de los pueblos vecinos (2Re 1:2; 2Re 8:10).<br \/>\nCometido su crimen, Aod hizo tocar las trompetas; ante el anuncio de la muerte del rey opresor, la gente de la monta\u00f1a se abalanz\u00f3 sobre la llanura y se apoder\u00f3 de los tres vados del Jord\u00e1n (Jos 2:7), frente a Jeric\u00f3, cortando de este modo la retirada de los moabitas.<br \/>\nCon una cifra de tipo redaccional se quiere indicar que fueron rnuchos los moabitas que perdieron la vida en esta acci\u00f3n. La paz se asegur\u00f3 por dos generaciones, es decir, ochenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sambar (Jos 3:31).<br \/>\n31Despu\u00e9s de Aod, Samgar, hijo de Anat, derrot\u00f3 a seis-cientos filisteos con una aijada de bueyes, libertando tambi\u00e9n \u00e9l a Israel.<\/p>\n<p>La inserci\u00f3n de Samgar en el \u03bd .31 presenta algunas dificultades. En algunas versiones antiguas, esta noticia sobre Samgar se coloca despu\u00e9s Deu 16:31. Seg\u00fan 4:1, la historia de D\u00e9bora sigue inmediatamente a la de Aod. La menci\u00f3n de los filisteos da a entender que la acci\u00f3n de Samgar tuvo lugar al final del per\u00edodo de los jueces. Es posible que el motivo de ocupar el sitio actual se deba al plan de seguir un orden geogr\u00e1fico o por raz\u00f3n de hablarse de un Samgar en 5:6, opresor de Israel. Lagrange identifica a Samgar con Sama, hijo de Ela, jaradita (2Sa 23:11), que se enfrent\u00f3 con los filisteos, en cuyo caso \u201cnuestra historia, dice \u00e9l, llevar\u00eda el sello de una de las tradiciones m\u00e1s antiguas del tiempo de David,\u201d que el redactor deuteronomista recogi\u00f3 para convertir en un juez a su h\u00e9roe, como hizo con Otoniel. Desnoyers rechaza esta identificaci\u00f3n. Debe tambi\u00e9n notarse que ninguno de los dos nombres (Samgar, Anat) son israelitas, figurando en la literatura babil\u00f3nica y en los textos de Nuzi con la forma Simigari.<\/p>\n<p>D\u00e9bora y barag (c.4-5).<br \/>\nSu historia se ha conservado en dos tradiciones o documentos, uno en prosa (c.4) y otro en poes\u00eda (c.5), que un redactor yuxtapuso. El relato en prosa se caracteriza por su preocupaci\u00f3n religiosa y por contener varios detalles circunstanciales, sobre todo de orden topogr\u00e1fico. El c\u00e1ntico de D\u00e9bora se propone celebrar con preferencia la gloria de Yahv\u00e9 y de sus soldados los israelitas e invitar al pueblo a combatir las batallas de Yahv\u00e9. Se considera a este poema como muy antiguo, probablemente contempor\u00e1neo de los hechos, y por lo mismo de gran valor hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Escenario de la batalla.<br \/>\nLos cananeos manten\u00edan s\u00f3lidamente su dominio sobre la f\u00e9rtil planicie de Esdrel\u00f3n, que defend\u00edan con sus carros de combate, ante los cuales se inutilizaban las armas rudimentarias de Israel. Una red de ciudades fortificadas defend\u00edan sus accesos. Por el sur, Tanac, Meguiddo, Yeblam y Yoqnam cerraban el paso a la tribu de Efra\u00edm; Bets\u00e1n era un fuerte baluarte contra las tribus transjor-d\u00e1nicas; Quetrom y Nalol la proteg\u00edan de las incursiones del norte, y Acre Dor y Jaroset se opon\u00edan a un posible ataque por mar. Desde las monta\u00f1as de Galilea, Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed contemplaban aquellas tierras de pan llevar, lo que hac\u00eda tambi\u00e9n Efra\u00edm desde la exlidad del macizo central. Aquellas tierras romp\u00edan la continuidad territorial entre las tribus del norte y del centro de Palestina. \u03a1 or mucho tiempo, las tribus israel\u00edticas que ten\u00edan derechos sobre la llanura se resignaron a mantener buenas relaciones con los habitantes de la misma. Los israelitas bajaban de las monta\u00f1as y ofrecian sus servicios como agricultores; emple\u00e1banse como conductos de caravanas e iban a las ciudades cananeas a vender e intercambiar sus productos. Este contacto amigable con los paganos tuvo consecuencias desastrosas desde el punto de vista religioso y moral, debilitando en ellos el recuerdo de la alianza con Yahv\u00e9. En consecuencia, cuando los cananeos, alarmados por la pujanza de los israelitas en su territorio, determinaron reducirlos, Yahv\u00e9 se desentendi\u00f3 de ellos, permitiendo que les oprimieran durante veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los jefes enemigos (2Sa 4:1-3).<br \/>\n1Muerto Aod, volvieron los hijos de Israe la hacer el mal a los ojos de Yahv\u00e9, 2y los entreg\u00f3 Yahv\u00e9 en mano de Jab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, que reinaba en Jasor y ten\u00eda por jefe de su ej\u00e9rcito a Sisara, que resid\u00eda en Jaroset Go\u00edm. 3Clamaron los hijos de Israel a Yahv\u00e9, pues ten\u00edan aqu\u00e9llos novecientos carros de hierro y desde hac\u00eda veinte a\u00f1os oprim\u00edan duramente a los hijos de Israel.\u201d<\/p>\n<p>Se mencionan dos de estos personajes: Jab\u00edn y Sisara. Se habla en Jos 11:1-13 de un rey de nombre Jab\u00edn que fue muerto por Josu\u00e9 y su ciudad completamente destruida. No hay inconveniente alguno en admitir la existencia en el mismo reino de dos o m\u00e1s soberanos con el mismo nombre (Fern\u00e1ndez, In losue 163 n.1). La dificultad radica en otras circunstancias: 1) Jab\u00edn era rey de Jasor, ciudad situada al norte del lago de Genesaret y al sur de Cades de Neftal\u00ed. 2) Se dice en el texto que \u201cera rey de Cana\u00e1n,\u201d lo cual contradice al hecho de que nunca hubo entre los ind\u00edgenas de Palestina unidad pol\u00edtica. 3) Durante el conflicto armado, Jab\u00edn permanece inactivo, mientras recae sobre Sisara el peso de la batalla. Sisara habitaba en Jaroset Go\u00edm, junto al torrente Cis\u00f3n y a pocos kil\u00f3metros de la actual ciudad de Jaifa. A la primera dificultad no se ha presentado todav\u00eda soluci\u00f3n definitiva alguna. Algunos autores sugieren la eliminaci\u00f3n de Jasor, con lo cual figurar\u00eda Jab\u00edn como rey de Jaroset Go\u00edm (Lagrange). En cuanto a la segunda, no debe traducirse necesariamente la frase por \u201crey de Cana\u00e1n,\u201d sino \u201crey en Cana\u00e1n\u201d; es decir, uno de tantos reyezuelos que exist\u00edan entonas en Cana\u00e1n. En cuanto a la aparente ausencia de Jab\u00edn del campo5 batalla, se explica porque en aquellos tiempos algunos reyes no lnterven\u00edan directamente en la direcci\u00f3n de las batallas, que confiaban a algunos generales de su confianza.<\/p>\n<p>D\u00e9bora y Barac (Jos 4:4-10).<br \/>\n4Juzgaba en aquel tiempo a Israel D\u00e9bora, profetisa, mujer de Lapidot. 5Sent\u00e1base para juzgar debajo de la palmera de D\u00e9bora, entre Rama y Betel, en el monte de Efra\u00edm; y los hijos de Israel iban a ella a pedir justicia. 6Mand\u00f3 llamar D\u00e9bora a Barac, hijo de Abin\u00faam, de Cades, de Neftal\u00ed, y le dijo: \u201c\u00bfNo te manda Yahv\u00e9, Dios de Israel? Ve a ocupar el monte Tabor y lleva contigo diez mil hombres de los hijos de Neftal\u00ed y de los de Zabul\u00f3n. 7Yo te traer\u00e9 all\u00ed, al torrente de Cis\u00f3n, a Sisara, jefe del ej\u00e9rcito de Jab\u00edn, y a sus carros y sus tropas, y los pondr\u00e9 en tus manos.\u201d 8D\u00edjole Barac: \u201cSi vienes t\u00fa conmigo, voy; si no vienes t\u00fa, no voy. Porque yo no s\u00e9 en qu\u00e9 d\u00eda el \u00e1ngel de Yahv\u00e9 me dar\u00e1 el \u00e9xito.\u201d 9Ella le contest\u00f3: \u201cIr\u00e9, s\u00ed, ir\u00e9 contigo; porque ya no ser\u00e1 gloria tuya la expedici\u00f3n que vas a emprender, porque a manos de una mujer entregar\u00e1 Yahv\u00e9 a Sisara.\u201d Levant\u00f3se D\u00e9bora y se fue con Barac a Cades. 10Convoc\u00f3 Barac a Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed y subi\u00f3 con diez mil hombres, subiendo tambi\u00e9n con \u00e9l D\u00e9bora.<\/p>\n<p>Indica el texto que D\u00e9bora era profetisa, como lo fueron otras mujeres en Israel (Exo 15:20; 2Re 22:14). Sentada debajo de una palmera &#8211; que no debe confundirse con la encina bajo la cual fue sepultada otra D\u00e9bora (Gen 35:8) -, al aire libre y junto a la puerta de su casa recib\u00eda las consultas y solucionaba los pleitos en Israel (2Sa 15:255). Esta palmera convirti\u00f3se m\u00e1s tarde en lugar de culto idol\u00e1trico.<br \/>\nLa situaci\u00f3n de las tribus del norte conmovi\u00f3 a D\u00e9bora, la cual se comprometi\u00f3 a remediarla. Considerando su condici\u00f3n de mujer, confi\u00f3 la direcci\u00f3n del ej\u00e9rcito a Barac. Era \u00e9ste natural de Cades de Neftal\u00ed (Jos 12:22; Jos 19:37), no lejos de Jasor, y hab\u00eda tenido que sufrir de parte de los cananeos (Jos 5:12). Al ser llamado por D\u00e9bora, p\u00fasose en camino, salvando los 130 kil\u00f3metros que hay en l\u00ednea recta entre Cades de Neftal\u00ed y el lugar donde se encontraba D\u00e9bora, situado entre Rama y Betel. Barac acept\u00f3 la misi\u00f3n con tal de que D\u00e9bora le acompa\u00f1ara en esta empresa, con el fin de asegurarse la protecci\u00f3n divina y poder contar con la colaboraci\u00f3n activa de las tribus del centro. El plan militar ideado por D\u00e9bora consist\u00eda en reunir tropas en el monte Tabor, mientras las tribus del centro atacar\u00edan al enemigo por el sur, tratando de atraerlo hacia el torrente Cis\u00f3n. De este modo el cananeo se encontrar\u00eda entre dos frentes. D\u00e9bora y Barac marcharon hacia Cades y reunieron un ej\u00e9rcito de diez mil hombres (cifra redonda) sobre el Tabor, lugar donde conflu\u00edan los l\u00edmites de las tribus de Neftal\u00ed, Zabul\u00f3n e Isacar (Jos 19:12; Jos 19:22; Jos 19:34).<\/p>\n<p>Jeber el quinita (Jos 4:11).<br \/>\n11Jeber el qu\u00edneo se hab\u00eda separado de los otros qu\u00edneos, hijos de Jobab, suegro de Mois\u00e9s, y hab\u00eda plantado sus tiendas en el encinar de Besananim, cerca de Cades.<\/p>\n<p>El clan de Jeber (Gen 15:19) se hab\u00eda separado del grueso de los alunitas que habitaban el mediod\u00eda de Palestina (Gen 1:16; 1Sa 27:10) cohabitaban con los cananeos junto al encinar de Besananim (Tos 19:33)\u201d cerca de Cades, no lejos de Megiddo. Aunque aparentemente viv\u00eda en paz con los cananeos, sin embargo se sent\u00eda unido a la suerte de los israelitas, con los cuales exist\u00edan lazos familiares.<\/p>\n<p>Derrota de Sisara (4:12-16)<br \/>\n12Hicieron saber a Sisara que Barac, hijo de Abinoam, sub\u00eda al monte Tabor; 13y Sisara reuni\u00f3 todos sus carros, novecientos carros de hierro, y todo el ej\u00e9rcito de que dispon\u00eda, y sali\u00f3 de Jaroset Go\u00edm al torrente de Cis\u00f3n. 14Dijo entonces D\u00e9bora a Barac: \u201cAnda, que hoy es el d\u00eda en que Yahv\u00e9 entrega a Sisara en tus manos. \u00bfNo va \u00e9l delante de ti?\u201d 15Baj\u00f3 Barac del monte Tabor con los diez mil hombres que llevaba, y puso Yahv\u00e9 en fuga a Sisara, a todos sus carros y a todo su ej\u00e9rcito ante Barac. Sisara se baj\u00f3 de su carro y huy\u00f3 a pie. 16Barac persigui\u00f3 con su infanter\u00eda a los carros y al ej\u00e9rcito hasta Jaroset Go\u00edm, y todo el ej\u00e9rcito de Sisara cay\u00f3 a filo de espada, sin que quedara ni un solo hombre.<\/p>\n<p>Seg\u00fan 5:14-15, fueron seis las tribus que respondieron al llamamiento de D\u00e9bora: Zabul\u00f3n, Neftal\u00ed e Isacar, del norte; Efra\u00edm, Benjam\u00edn y Maquir, clan importante de Manases, del centro. Al tener Sisara noticias de la concentraci\u00f3n de tropas en el Tabor reuni\u00f3 un gran ej\u00e9rcito y sali\u00f3 al encuentro de los israelitas. Con la seguridad de que Dios estaba con \u00e9l, Barac desciende del Tabor, ataca al ej\u00e9rcito de Sisara y lo desbarata a filo de espada, dice el texto masor\u00e9tico. Pero no fueron las espadas de los israelitas las que sembraron el p\u00e1nico en el ej\u00e9rcito enemigo, sino una lluvia torrencial (5:20) que desencaden\u00f3 Dios providencialmente sobre la llanura y montes adyacentes, cuyos efectos fueron favorables a los israelitas y desastrosos para el ej\u00e9rcito de Sisara. En efecto, con la lluvia ca\u00edda en la llanura y sobre los montes aument\u00f3 considerablemente el caudal de los torrentes que desembocan en la planicie, con virtiendo la tierra en un barrizal impracticable. El Cis\u00f3n, que recibi\u00f3 toda aquella agua, sali\u00f3 de madre, inundando todas sus inmediaciones. Bisara, que ten\u00eda puesta su confianza en los carros de combate, contempl\u00f3 aterrado c\u00f3mo \u00e9stos se hund\u00edan en el barro y c\u00f3mo la tierra ced\u00eda al peso de los caballos, inmoviliz\u00e1ndolos. La expresi\u00f3n sin que quedara ni un solo hombre (v.16) es hiperb\u00f3lica.<\/p>\n<p>Alevos\u00eda de Jael (4:17-24).<br \/>\n17Sisara huy\u00f3 a pie a la tienda de Jael, la mujer de Jeber el quineo, pues hab\u00eda paz entre Jab\u00edn, rey de Jasor, y la casa de Jeber el quineo. 18Sali\u00f3 Jael al encuentro de Sisara y le dijo: \u201cEntra, se\u00f1or m\u00edo; entra en mi casa y no temas.\u201d Entr\u00f3 \u00e9l en la tienda, y ella le tap\u00f3 con una alfombra. 19D\u00edjole \u00e9l: \u201cDame, por favor, un poco de agua, que tengo sed.\u201d Y sacando ella el odre de la leche, le dio a beber y volvi\u00f3 a cubrirle. 20D\u00edjole \u00e9l: \u201cEst\u00e1te a la puerta de la tienda, y si viene alguno preguntando si hay aqu\u00ed alg\u00fan hombre, dile que no.\u201d 21Cogi\u00f3 Jael, mujer de Jeber, un clavo de los de fijar la tienda, y, tomando en su mano un martillo, se acerc\u00f3 a \u00e9l calladamente y le clav\u00f3 en la sien el clavo, que penetr\u00f3 en la tierra; y \u00e9l, que estaba profundamente dormido, desfalleci\u00f3 y muri\u00f3. 22Lleg\u00f3 entonces Barac, que iba persiguiendo a Sisara. Jael sali\u00f3 a su encuentro y le dijo: \u201cVen que te ense\u00f1e al hombre a quien vienes buscando.\u201d Entr\u00f3 y hall\u00f3 a Sisara en tierra muerto, clavado el clavo en la sien. 23Aquel d\u00eda humill\u00f3 Yahv\u00e9 a Jab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, ante los hijos de Israel, 24y la mano de los hijos de Israel pes\u00f3 cada vez m\u00e1s sobre Jab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, hasta que le destruyeron.<\/p>\n<p>En su huida, Sisara busc\u00f3 la salvaci\u00f3n en la tienda de Jael, la mujer de Jeber el quineo (Num 24:22ss). Ya hemos indicado que Jeber viv\u00eda en Cades, en la falda del Carmelo y frente a Jaroset Go\u00edm. No se debe confundir con Cades de Neftal\u00ed, patria de Barac, al norte del lago Hule. Es posible que Sisara se dirigiera directamente a la tienda de Jael; toda esposa ten\u00eda su tienda particular (Gen 31:33). Por las palabras de Jael se deduce que Sisara se mostraba receloso del lugar y que no ten\u00eda intenci\u00f3n de parar all\u00ed. Al pedirle un poco de agua, escondido, le alarg\u00f3 Jael el odre de la leche (Jos 9:4.13), o leben, leche agria, tan com\u00fan a\u00fan hoy d\u00eda entre los beduinos de Palestina y TransJordania, y le tap\u00f3 de nuevo. Sisara se cre\u00eda ya a salvo, calculando que los enemigos no se atrever\u00edan a penetrar en la tienda de una mujer y que \u00e9sta no violar\u00eda los sagrados deberes de la hospitalidad. Pero se enga\u00f1\u00f3 en sus c\u00e1lculos. Unos traducen el v.21: \u201cSe acerc\u00f3 a \u00e9l en secreto, le hundi\u00f3 el clavo en la sien, precipit\u00e1ndose en el suelo\u201d (Tamisier, Desnoyers). Otros prefieren la lecci\u00f3n del c\u00f3dice A de los LXX, seg\u00fan la cual el cuerpo de Sisara se agit\u00f3 convulsivamente sobre sus rodillas, cay\u00f3 sin fuerzas y muri\u00f3 (Lagrange, Vincent).<br \/>\nEs dif\u00edcil justificar moralmente la acci\u00f3n de Jael, que presenta todas las caracter\u00edsticas de una traici\u00f3n y una transgresi\u00f3n inaudita de los deberes de la hospitalidad. El autor del relato no juzga de la moralidad del acto; se limita a exponer los efectos buenos que se siguieron de la acci\u00f3n. Hallamos en la acci\u00f3n de Jael un exponente de la moral rudimentaria de aquellos remotos tiempos, la cual, a juzgar por la conducta que se observa en las guerras de nuestros d\u00edas, no ha hecho grandes progresos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jue 3:7<\/span>+; <span class='bible'>Jue 8:33<\/span>+.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Opresi\u00f3n. El v. 1 hace claro que la apostas\u00eda hab\u00eda aparecido desde el tiempo de la muerte de Ehud. La victoria de Samgar hab\u00eda tra\u00eddo alivio temporal, pero ning\u00fan cambio en la condici\u00f3n espiritual de Israel. Por lo tanto, el Se\u00f1or renov\u00f3 su juicio, esta vez en la forma de Jab\u00edn y S\u00edsara.<\/p>\n<p>Notas. 2 Hazor estaba a 30 km. al noroeste del mar de Galilea, cerca a lo que es actualmente la frontera Israel-L\u00edbano. En alg\u00fan tiempo fue la ciudad m\u00e1s poderosa de los cananeos en el norte de Palestina. Jab\u00e9\u0081 n era probablemente un t\u00edtulo real para los reyes de Hazor (cf. \u201cFara\u00f3n\u201d para los reyes de Egipto). Josu\u00e9 hab\u00eda vencido a otro \u201cJab\u00edn\u201d en Hazor casi 200 a\u00f1os antes (Jos. 11:1-11). Los vv. 23 y 24 probablemente se refieren a la destrucci\u00f3n final del resurgente Hazor en el siglo XIII, como lo atestigua la arqueolog\u00eda. El nombre S\u00edsara sugiere que era el l\u00edder de un grupo de las llamadas Gentes del mar quienes, como los filisteos, hab\u00edan emigrado a Palestina por barco desde el Egeo oriental. Tanto el nombre Haroset-goim (\u201cHaroset de las naciones [extranjeras]\u201d) y su localizaci\u00f3n (pr\u00f3ximo a la costa mediterr\u00e1nea cerca del monte Carmelo en el noroeste de Palestina), sugieren que originalmente era un asentamiento de estas Gentes del mar. En ellos Jab\u00edn, cuyo propio poder estaba menguando, encontr\u00f3 un aliado prometedor en contra de los israelitas.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>4.1 Israel pec\u00f3 \u00abante los ojos de Jehov\u00e1\u00bb. Nuestros pecados nos da\u00f1an tanto a nosotros como a otros, pero todo pecado va finalmente en contra de Dios porque hacemos caso omiso de sus mandamientos y su autoridad sobre nuestras vidas. Cuando David confes\u00f3 su pecado or\u00f3: \u00abContra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos\u00bb (Psa 51:4). El reconocer la seriedad del pecado puede ser el primer paso para quitarlo de nuestras vidas.4.2, 3 Nada m\u00e1s se sabe acerca del rey Jab\u00edn. A\u00f1os antes Josu\u00e9 hab\u00eda derrotado a un rey con ese nombre y quemado hasta la tierra la ciudad de Hazor (Jos 11:1-11). O la ciudad hab\u00eda sido reconstruida ya en esta \u00e9poca, o Jab\u00edn esperaba reconstruirla.Esta es la \u00fanica vez durante el per\u00edodo de los jueces cuando los enemigos de los israelitas salieron de su propia tierra. Los israelitas no hab\u00edan expulsado a todos los cananeos y estos se hab\u00edan reagrupado e intentaban recobrar el poder que hab\u00edan perdido. Si los israelitas hubieran obedecido a Dios en primer lugar y hubieran expulsado a los cananeos de la tierra, este incidente no habr\u00eda ocurrido.4.2, 3 Los carros eran los tanques del mundo antiguo. Hechos de hierro o madera, eran tirados por uno o dos caballos y eran las armas m\u00e1s temidas y poderosas de la \u00e9poca. Algunos de estos carros hasta contaban con cuchillas filosas que sal\u00edan de las ruedas para mutilar a los soldados indefensos. El ej\u00e9rcito cananeo contaba con novecientos carros de hierro. Israel no era tan poderoso como para derrotar un ej\u00e9rcito tan invencible. Por lo tanto, Jab\u00edn y S\u00edsara no tuvieron problema para oprimir al pueblo, hasta que una mujer fiel llamada D\u00e9bora clam\u00f3 a Dios.4.3 Despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de circunstancias insoportables, los israelitas finalmente clamaron a Dios por ayuda. Pero Dios deber\u00eda ser el primero que buscamos cuando nos enfrentamos a problemas o dilemas. Los israelitas decidieron hacer las cosas a su manera y se metieron en problemas. A menudo nosotros hacemos lo mismo. Tratar de controlar nuestras propias vidas sin la ayuda de Dios a menudo nos lleva a dificultades y confusi\u00f3n. Al rev\u00e9s, cuando estamos en contacto diario con Dios estamos menos propensos a crearnos situaciones dolorosas. Esta es una lecci\u00f3n que los israelitas nunca aprendieron completamente. Cuando llegan los problemas, Dios quiere que recurramos a El en primer lugar, buscando su fortaleza y gu\u00eda.4.4ss La Biblia registra a varias mujeres que ejercieron posiciones de liderazgo nacional, y D\u00e9bora fue una mujer excepcional. Obviamente ella era la persona mejor para el puesto, y Dios la escogi\u00f3 a ella para guiar a Israel. Dios puede elegir a cualquiera para guiar a su pueblo, joven o anciano, hombre o mujer. No permita que sus prejuicios sean un obst\u00e1culo para los que Dios haya elegido para guiarlo.4.6-8 \u00bfEra Barac un cobarde o necesitaba ayuda? No conocemos el car\u00e1cter de Barac, pero en D\u00e9bora vemos el car\u00e1cter de una gran l\u00edder, la que se hizo cargo como Dios lo orden\u00f3. D\u00e9bora dijo a Barac que Dios estar\u00eda con \u00e9l en la batalla, pero eso no fue suficiente para Barac. El quer\u00eda que D\u00e9bora fuera con \u00e9l. El requerimiento de Barac muestra que su coraz\u00f3n confiaba m\u00e1s en la fuerza humana que en las promesas de Dios. Una persona con una fe real marcha a las \u00f3rdenes de Dios, aun cuando tenga que hacerlo sola. AODA primera vista, la carrera de juez de Aod en Israel puede no parecernos relevante. Es claro que vivi\u00f3 en otro tiempo. Tom\u00f3 acciones radicales y violentas para liberar a su pueblo. El asesinato del rey Egl\u00f3n cometido por \u00e9l nos deja pasmados. Su guerra en Moab fue r\u00e1pida y mortal. Nos es dif\u00edcil identificarnos con \u00e9l. Pero nuestro compromiso con la Palabra de Dios nos presenta el reto para que no ignoremos a este l\u00edder. Conforme leemos acerca de su vida, surgen algunas preguntas: (1) \u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que Dios me mostr\u00f3 que hab\u00eda algo malo en mi vida y tom\u00e9 las medidas inmediatas, aunque dolorosas, para corregir el error?(2) \u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que le ped\u00ed a Dios que me mostrara c\u00f3mo pod\u00eda utilizar El algo \u00fanico que hay en m\u00ed (como us\u00f3 el hecho de que Aod fuera zurdo)? (3) \u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que hice un plan para obedecer a Dios en alguna parte espec\u00edfica de mi vida y luego lo llev\u00e9 a cabo? (4) \u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que mi vida fue un ejemplo de obediencia a Dios para los dem\u00e1s?Los enemigos a los que nos enfrentamos son tan reales como los de Aod, pero por lo general se encuentran dentro de nosotros. Las batallas que peleamos no son contra otras personas sino contra el poder del pecado. Necesitamos la ayuda de Dios para combatir el pecado. Tambi\u00e9n necesitamos recordar que El ya ha ganado la batalla. El ha vencido al pecado en la cruz de su Hijo Jes\u00fas. Su ayuda es la causa de cada \u00e9xito y su perd\u00f3n es suficiente para cada fracaso.Puntos fuertes y logros :&#8211;\tSegundo juez de Israel&#8211;\tUn hombre de acciones directas, un l\u00edder de primera l\u00ednea&#8211;\tUtiliz\u00f3 una debilidad evidente (ser zurdo) para realizar una gran obra para Dios&#8211;\tDirigi\u00f3 la revuelta contra el dominio moabita y dio a Israel ochenta a\u00f1os de pazLecciones de su vida :&#8211;\tAlgunas condiciones demandan acciones radicales&#8211;\tDios responde al clamor del arrepentimiento&#8211;\tDios est\u00e1 listo para utilizar nuestras cualidades \u00fanicas para llevar a cabo su obraDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Naci\u00f3 durante los \u00faltimos a\u00f1os de peregrinaje en el desierto o durante los primeros a\u00f1os de Israel en la tierra prometida&#8211;\tOcupaciones: Mensajero, juez&#8211;\tFamiliares: Padre: Gera&#8211;\tContempor\u00e1neos: Egl\u00f3n de MoabVers\u00edculo clave :\u00bbY clamaron los hijos de Israel a Jehov\u00e1, y Jehov\u00e1 les levant\u00f3 un libertador, a Aod hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo\u00bb (Jdg 3:15).Su historia se relata en Jdg 3:12-30. 4.9 \u00bfC\u00f3mo impuso D\u00e9bora ese respeto? Ella ten\u00eda la responsabilidad de guiar al pueblo en la batalla, pero m\u00e1s que eso, influy\u00f3 en el pueblo para que viviera para Dios despu\u00e9s que termin\u00f3 la batalla. Su personalidad un\u00eda al pueblo e impon\u00eda respeto hasta de Barac, un general de ej\u00e9rcito. Tambi\u00e9n era una profetisa, cuyo papel principal era animar al pueblo a obedecer a Dios. Aquellos que dirigen no deben olvidar la condici\u00f3n espiritual de aquellos a quienes dirigen. Un verdadero l\u00edder se preocupa por las personas, no s\u00f3lo por el \u00e9xito.4.11 Heber era el esposo de Jael (4.17). Era ceneo, una tribu aliada de Israel por mucho tiempo. Pero por alguna raz\u00f3n, Heber decidi\u00f3 aliarse con Jab\u00edn, quiz\u00e1 porque el ej\u00e9rcito de Jab\u00edn parec\u00eda llevar la ventaja. Es probable que haya sido Heber el que le dijo a S\u00edsara que los israelitas estaban acampados cerca del monte Tabor (4.12; v\u00e9ase mapa). A pesar que Heber se uni\u00f3 a Jab\u00edn y a sus fuerzas, su esposa Jael no (4.21).4.18-21 S\u00edsara no pudo estar m\u00e1s complacido cuando Jael le ofreci\u00f3 su tienda como escondite. Primero, porque Jael era la esposa de Heber, un hombre leal a las fuerzas de S\u00edsara (v\u00e9ase la nota a 4.11), \u00e9l pens\u00f3 que ciertamente ella era confiable. Segundo, porque nunca se les permit\u00eda a los hombres entrar en la tienda de una mujer, nadie pensar\u00eda en buscar a S\u00edsara ah\u00ed.Aun cuando Heber era leal a las fuerzas de S\u00edsara, Jael ciertamente no lo era. Debido a que las mujeres de esos d\u00edas se encargaban de armar las tiendas, no le fue dif\u00edcil clavar una estaca en la cabeza de S\u00edsara mientras dorm\u00eda. As\u00ed se cumpli\u00f3 la predicci\u00f3n de D\u00e9bora de que el honor de vencer a S\u00edsara ser\u00eda de una mujer (4.9).DERROTA DEL REY JABIN :   D\u00e9bora viaj\u00f3 de su hogar entre Ram\u00e1 y Betel para marchar junto con Barac y el ej\u00e9rcito israelita contra Hazor. S\u00edsara, comandante del ej\u00e9rcito de Hazor, reuni\u00f3 a sus hombres en Haroset Goim. A pesar de los novecientos carros de S\u00edsara y de un ej\u00e9rcito bien entrenado, Israel obtuvo la victoria.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 197 Jue 2:19<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p>   En la \u00e9poca de D\u00e9bora, cinco tribus (Efra\u00edn, 4:5; Neftal\u00ed y Zabul\u00f3n, 4:6; Benjam\u00edn, 5:14; Isacar, 5:15) se unen para la primera gran operaci\u00f3n militar despu\u00e9s de Josu\u00e9. La opresi\u00f3n bajo Jab\u00edn no era la de una potencia militar extranjera tratando de saquear a Israel, sino la de una coalici\u00f3n de ciudades-estados cananeos (cp. <span>Jos 11:1<\/span>\u2013 5). Compet\u00edan por el control del norte de Palestina, y por tanto amenazaban con deshacer lo que Israel hab\u00eda logrado en los comienzos de la conquista. El cap\u00edtulo 4 es la historia en prosa de la actuaci\u00f3n de D\u00e9bora, y el cap\u00edtulo 5 es la versi\u00f3n po\u00e9tica.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] Jabin, rey de Cana\u00e1n, era en realidad el rey de la llanura del norte de Cana\u00e1n, llamada de Jezrael. Ah\u00ed se gana la gran victoria del tiempo de los Jueces.   Una mujer, D\u00e9bora, es Juez de Israel, es decir, administra la justicia en nombre de Yav\u00e9. Es un caso excepcional en un pueblo donde los varones tienen todas las responsabilidades sociales y religiosas. Ella manda al norte a llamar a Barac. Este se niega a ir solo; desea la cooperaci\u00f3n de las tribus de Efra\u00edm y Benjam\u00edn, donde est\u00e1 establecida D\u00e9bora. Su confianza en Yav\u00e9 es juzgada muy insuficiente, pues no quiere actuar sin la presencia de D\u00e9bora a su lado, y la Biblia le antepone a D\u00e9bora, que ha inspirado el levantamiento.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[6] Barac fue juez de Israel junto con D\u00e9bora; mas la principal autoridad resid\u00eda en esta extraordinaria mujer, por medio de la cual el esp\u00edritu de Dios dirig\u00eda a su pueblo.[21] Creyendo agradar a Dios, mat\u00f3 al enemigo de su pueblo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de la muerte de Ehud, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehovah. A\u00f1o 1305 a.C. Volvieron a hacer lo malo. 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