{"id":74,"date":"2022-06-19T07:48:35","date_gmt":"2022-06-19T12:48:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T07:48:35","modified_gmt":"2022-06-19T12:48:35","slug":"comentario-de-genesis-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-genesis-21-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de G\u00e9nesis 2:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>As\u00ed fueron terminados los cielos y la tierra y todos sus ocupantes.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>As\u00ed fueron acabados.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 2:4<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 1:1<\/span>, <span class='bible'>G\u00e9n 1:10<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 20:11<\/span>; <span class='bible'>\u00c9xo 31:17<\/span>; <span class='bible'>2Re 19:15<\/span>; <span class='bible'>2Cr 2:12<\/span>; <span class='bible'>Neh 9:6<\/span>; <span class='bible'>Job 12:9<\/span>; <span class='bible'>Sal 89:11-13<\/span>; <span class='bible'>Sal 104:2<\/span>; <span class='bible'>Sal 136:5-8<\/span>; <span class='bible'>Sal 146:6<\/span>; <span class='bible'>Isa 42:5<\/span>; <span class='bible'>Isa 45:18<\/span>; <span class='bible'>Isa 48:13<\/span>; <span class='bible'>Isa 55:9<\/span>; <span class='bible'>Isa 65:17<\/span>; <span class='bible'>Jer 10:12<\/span>, <span class='bible'>Jer 10:16<\/span>; <span class='bible'>Zac 12:1<\/span>; <span class='bible'>Hch 4:24<\/span>; <span class='bible'>Heb 4:3<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y todo el ej\u00e9rcito de ellos, o sus huestes.<\/i><\/b> <span class='bible'>Deu 4:19<\/span>; <span class='bible'>Deu 17:3<\/span>; <span class='bible'>2Re 21:3-5<\/span>; <span class='bible'>Sal 33:6<\/span>, <span class='bible'>Sal 33:9<\/span>; <span class='bible'>Isa 34:4<\/span>; <span class='bible'>Isa 40:26-28<\/span>; <span class='bible'>Isa 45:12<\/span>; <span class='bible'>Jer 8:2<\/span>; <span class='bible'>Luc 2:13<\/span>; <span class='bible'>Hch 7:42<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>El primer D\u00eda de reposo,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 2:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>M\u00e1s detalle referente al modo de la creaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 2:4-7<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El huerto de Ed\u00e9n, y su situaci\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 2:8-14<\/span>;<\/p>\n<p>\n<b><i>el hombre es colocado en el huerto; y solo el \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal se proh\u00edbe,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 2:15-17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ad\u00e1n nombra los animales,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 2:18-20<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>La formaci\u00f3n de la mujer, y la instituci\u00f3n del matrimonio,<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 2:21-25<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">Aunque se mencionan los cielos, el centro del primer cap\u00edtulo ha sido la tierra. A pesar de no ser el centro del universo, es el centro de la maravillosa creaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2. El Para\u00edso.<br \/>\n\tLa narraci\u00f3n de la creaci\u00f3n que hemos comentado se contin\u00faa con los v.1-4a de este cap\u00edtulo, que son como la conclusi\u00f3n de aqu\u00e9l.<br \/>\n\tDespu\u00e9s se inicia un nuevo relato. El autor destaca la providencia especial que Dios tiene del hombre, centro de la creaci\u00f3n. La creaci\u00f3n de todas las cosas se subordina a \u00e9l. El estilo es antropom\u00f3rfico, folkl\u00f3rico, ingenuo, infantil y descriptivo.<br \/>\n\tEsta segunda secci\u00f3n del G\u00e9nesis nos presenta un cuadro distinto de la formaci\u00f3n de las cosas. Supuesta la creaci\u00f3n de la tierra como lugar habitable, se nos cuentan los or\u00edgenes de la humanidad de una primitiva pareja humana. En este c.2 se habla de la formaci\u00f3n del hombre, que es colocado en un jard\u00edn de delicias, y despu\u00e9s se crean los animales y, finalmente, la mujer como complemento del hombre. Tal es el orden de la obra divina, bien distinto del presentado en la secci\u00f3n anterior. Frente al estilo esquem\u00e1tico y uniforme de la narraci\u00f3n anterior, donde campea sobre todo la trascendencia y omnipotencia divinas al crear todas las cosas por su orden de perfecci\u00f3n, el estilo colorista, rico en im\u00e1genes, antropom\u00f3rfico y revelador de una profunda observaci\u00f3n de la psicolog\u00eda humana. La imagen de Dios, tan abstracta, se revela aqu\u00ed muy comunicativa y humana. Es \u00e9sta una observaci\u00f3n que no debe echar en olvido el lector para darse cuenta de la intenci\u00f3n del autor sagrado, penetrar en su esp\u00edritu y discernir la verdad objetiva e hist\u00f3rica de la forma po\u00e9tica, bien sea creada \u00e9sta por \u00e9l mismo o bien recibida de la tradici\u00f3n literaria y religiosa. Pues, aunque todo en la Escritura sea inspirado, no lo est\u00e1 bajo la misma raz\u00f3n formal; pues unas cosas lo est\u00e1n como verdades, y otras como expresi\u00f3n de esas verdades. Y, aunque la expresi\u00f3n tenga tambi\u00e9n su verdad, la tiene en relaci\u00f3n con la verdad objetiva, como vestido de la misma, a fin de presentarla graciosa a los ojos de los lectores. Una par\u00e1bola, por ejemplo, tiene un contenido doctrinal, pero expresado en una forma literaria imaginativa. Ambos elementos est\u00e1n inspirados, cada uno seg\u00fan su propio valor. En el cap\u00edtulo anterior hemos distinguido, con los Santos Padres, el rico fondo doctrinal y la descripci\u00f3n literaria de las cosas. Otro tanto debemos hacer aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n de la Obra de la Creaci\u00f3n (1-4).<br \/>\n1 As\u00ed fueron acabados los cielos, y la tierra, y todo su cortejo. 2 Y, rematada en el d\u00eda sexto toda la obra que hab\u00eda hecho, descans\u00f3 Dios el d\u00eda s\u00e9ptimo de cuanto hiciera; 3 y bendijo el d\u00eda s\u00e9ptimo y lo santific\u00f3, porque en \u00e9l descans\u00f3 Dios de cuanto hab\u00eda creado y hecho. 4 Este es el origen de los cielos y la tierra cuando fueron creados.<\/p>\n<p>El v.1 resume toda la obra de la creaci\u00f3n de las cosas relatadas en el cap\u00edtulo precedente. Hemos preferido la traducci\u00f3n de cortejo, siguiendo el  \u03ba\u03bf\u03c3\u03bc\u03bf\u03c2  de los LXX y el ornatus de la Vulgata, que parece ser una traducci\u00f3n del seb\u00ed hebreo. El TM lee \u201csu ej\u00e9rcito\u201d (Saba\u2019), que puede aludir a los astros y aun a la muchedumbre de los seres creados, concebidos org\u00e1nicamente como un \u201cej\u00e9rcito\u201d1. El v.2 se ha de leer seg\u00fan los LXX: \u201cd\u00eda sexto,\u201d pues no hace sentido la lectura de TM y Vulgata de que Dios complet\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo toda su obra, ya que a continuaci\u00f3n dice que en este d\u00eda descans\u00f3. El d\u00eda s\u00e9ptimo (s\u00e1bado) fue bendecido y santificado, es decir, puesto aparte, como consagrado a Dios, y la raz\u00f3n de ello es porque descans\u00f3 Dios de su obra. Este ingenuo antropomorfismo es recalcado en la descriptiva frase de Exo 31:17 : \u201cEl s\u00e9ptimo d\u00eda Dios ces\u00f3 de trabajar y respir\u00f3.\u201d Se presenta a Dios como a un operario atareado fatigosamente durante seis d\u00edas en la obra de la creaci\u00f3n y tomando aliento despu\u00e9s. El v.4a parece servir de uni\u00f3n entre lo precedente y el nuevo relato sobre la formaci\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>Formaci\u00f3n del Hombre (4-7).<br \/>\n4b Al tiempo de hacer Yahv\u00e9 Elohim los cielos y la tierra, 5 no hab\u00eda a\u00fan arbusto alguno en el campo, ni germinaba la tierra hierbas, por no haber todav\u00eda llovido Yahv\u00e9 Elohim sobre la tierra ni haber todav\u00eda hombre que la labrase, 6 y sacase agua de la tierra para regar toda la superficie del suelo. 7 Form\u00f3 Yahv\u00e9 Elohim al hombre del polvo de la tierra y le inspir\u00f3 en el rostro aliento de vida, y fue as\u00ed el hombre ser animado.<\/p>\n<p>En toda esta secci\u00f3n, Dios es designado con dos nombres: Yahv\u00e9 Elohim. Ya hemos visto el significado de Elohim, que es el nombre com\u00fan para designar la divinidad; por eso los LXX suelen traducir por \u0398\u03b5\u03bf\u03c2 .  Yahv\u00e9, en cambio, es el nombre espec\u00edfico entre los hebreos a partir de la revelaci\u00f3n hecha a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed. (Sobre su sentido y antig\u00fcedad v\u00e9ase el com. a Exo 3:14.) El hagi\u00f3grafo pone al principio del cap\u00edtulo ambos nombres yuxtapuestos para mostrar que Yahv\u00e9 es el mismo Elohim del relato de la creaci\u00f3n. Despu\u00e9s ya s\u00f3lo menciona el nombre de Yahv\u00e9. La narraci\u00f3n presupone otras cosas omitidas por el hagi\u00f3grafo, puesto que presenta ya formada la tierra, aunque desprovista de toda vegetaci\u00f3n, y da como raz\u00f3n de ello que Yahv\u00e9 Elohim no hab\u00eda enviado la lluvia, y, por otra parte, faltaba el hombre, que supliese con su ingenio la falta de lluvia canalizando el agua de los r\u00edos por la tierra labrada2. El autor sagrado destaca el estado de desolaci\u00f3n en que se hallaba la tierra para poner de relieve la providencia especial\u00edsima de Yahv\u00e9, que prepar\u00f3 en este inmenso erial una mansi\u00f3n ed\u00e9nica bien abastecida de aguas al hombre que iba a crear. Esta descripci\u00f3n, pues, es como una introducci\u00f3n a la formaci\u00f3n del hombre.<br \/>\n\tCon toda naturalidad, el autor sagrado presenta a Dios trabajando como un alfarero en la modelaci\u00f3n de un cuerpo arcilloso, al que le imprime el h\u00e1lito de vida: \u201cForm\u00f3 Yahv\u00e9 Elohim al hombre del polvo de la tierra y le inspir\u00f3 en el rostro (lit. en sus narices) aliento de vida,\u201d y por ello se convirti\u00f3 en \u201cser animado\u201d o \u201calma viviente\u201d (v.7). La descripci\u00f3n no puede ser m\u00e1s antropom\u00f3rfica. Es de experiencia universal que el cuerpo humano, despu\u00e9s de muerto, se convierte en polvo; por ello, seg\u00fan el modo primitivo de discurrir, si el cuerpo humano al morir se convierte en polvo, es que fundamentalmente est\u00e1 hecho de polvo. Este origen del cuerpo humano a partir del polvo aparece en la literatura cl\u00e1sica greco-latina3 y en el folklore oriental4. La divinidad egipcia Khnum es presentada como un alfarero en su torno formando los cuerpos de los hombres, ante cuyas narices pone el jerogl\u00edfico expresivo de la vida. Ya hemos visto c\u00f3mo Marduk forma a los primeros hombres de su sangre amasada con arcilla. En todos estos mitos se trata de destacar la categor\u00eda excepcional del ser humano, que es formado especialmente por la misma divinidad.<br \/>\n\tEn el relato b\u00edblico parecen distinguirse dos principios en el hombre: uno corporal (el polvo) y otro indefinido, infundido directamente por Dios, que es llamado aliento de vida. La palabra heb. nesem\u00e1h, que hemos traducido por aliento, tiene un sentido muy diverso en la Biblia, pues se aplica al principio vital que anima el cuerpo humano5, al esp\u00edritu humano como principio intelectual 6 En el contexto del relato del G\u00e9nesis parece que se trata del h\u00e1lito que comunica fisiol\u00f3gicamente la vida al cuerpo humano. Por ello gr\u00e1ficamente dice el hagi\u00f3grafo que se lo infundi\u00f3 \u201cen las narices\u201d&#8217; porque por ellas sale la respiraci\u00f3n, signo de la vida. Al morir el hombre, el nesem\u00e1h es recogido por Dios 7, mientras que el nefes (persona-alma humana) va al seol. En nuestro caso, el autor sagrado s\u00f3lo quiere destacar la intervenci\u00f3n directa de Dios en la formaci\u00f3n del hombre. En la narraci\u00f3n del cap\u00edtulo anterior se dice simplemente que Dios le cre\u00f3 \u201ca imagen y semejanza suya,\u201d con lo que se proclama claramente su dignidad y elevaci\u00f3n sobre el resto de los animales. Aqu\u00ed se insiste en la constituci\u00f3n biol\u00f3gica y fisiol\u00f3gica, pero es dif\u00edcil saber el sentido que el hagi\u00f3grafo da a los t\u00e9rminos nefes y nesem\u00e1h, que pueden incluir, adem\u00e1s de lo fisiol\u00f3gico, lo ps\u00edquico.<br \/>\n\tDe esta descripci\u00f3n pintoresca han querido sacar no pocos autores argumentos contra la teor\u00eda evolucionista del cuerpo humano. Ya hemos dicho que el hagi\u00f3grafo es un catequista y no un profesor de ciencias; por tanto, enfoca los problemas exclusivamente desde el aspecto religioso, y, por tanto, su juicio formal no recae sobre la naturaleza objetiva e \u00edntima de las cosas. Se expresa al modo de su tiempo, y, como buen pedagogo, procura poner al alcance de sus lectores de modo gr\u00e1fico altas ideas teol\u00f3gicas, como la de que el hombre viene de Dios y que Dios tiene una especial\u00edsima providencia de \u00e9l. Para expresar estas ideas recogi\u00f3 del ambiente concepciones populares sobre el origen del cuerpo humano, que son, en realidad, en la narraci\u00f3n un ropaje literario externo. Ya tendremos ocasi\u00f3n de destacar otros antropomorfismos pintorescos en este cap\u00edtulo. As\u00ed, pues, el autor sagrado ni es evolucionista ni antievolucionista, sencillamente porque no se plante\u00f3 el problema del origen cient\u00edfico del hombre, sino el de su origen religioso, como ser procedente de Dios8.<\/p>\n<p>El Para\u00edso (8-17).<br \/>\n8 Plant\u00f3 luego Yahv\u00e9 Elohim un jard\u00edn en Ed\u00e9n, al oriente, y all\u00ed puso al hombre a quien formara\u201d 9 Hizo Yahv\u00e9 Elohim brotar en \u00e9l de la tierra toda clase de \u00e1rboles hermosos a la vista y sabrosos al paladar, y en el medio del jard\u00edn el \u00e1rbol de la vida y el \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal. 10 Sal\u00eda de Ed\u00e9n un r\u00edo qu\u00e9 regaba el jard\u00edn, y de all\u00ed se part\u00eda en cuatro brazos. 11 El primero se llamaba Pis\u00f3n, y es el que rodea toda la tierra de Evila, donde abunda el oro, 12 un oro muy fino, y a m\u00e1s tambi\u00e9n bedelio y \u00e1gata; 13 y el segundo se llama Guij\u00f3n, y es el que rodea toda la tierra de Cus; 14 el tercero se llama Tigris, y corre al oriente de Asiria; el cuarto es el Eufrates. 15 Tom\u00f3, pues, Yahv\u00e9 Elohim al hombre y le puso en el jard\u00edn de Ed\u00e9n para que lo cultivase y guardase, 16 y le dio este mandato: \u201cDe todos los \u00e1rboles del para\u00edso puedes comer, 17 pero del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal no comas, porque el d\u00eda que de \u00e9l comieres, ciertamente morir\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p>Con todo cuidado, Dios prepar\u00f3 para su colono y representante un jard\u00edn en Ed\u00e9n (v.8). La palabra empleada en el TM para designar jard\u00edn es g\u00e2n, vocablo de origen sumerio, que significa lugar cerrado, jard\u00edn frondoso. La Vg, siguiendo a los LXX, traduce por paradisus, que es la trasliteraci\u00f3n popular del persa pairi daeza, que originariamente significa la cerca del jard\u00edn, y despu\u00e9s el contenido o jard\u00edn. Jenofonte nos habla a menudo de los \u03c0\u03b1\u03c1\u03b1\u03b4\u03b5\u03b9\u03c3\u03bf\u03b9, o fincas de recreo de los reyes persas9. Queda, pues, claro, por el nombre empleado, que para el hagi\u00f3grafo el lugar de residencia de Ad\u00e1n es una finca de recreo o parque frondoso, como concretar\u00e1 m\u00e1s tarde. Y la localiza en Ed\u00e9n, como designaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Los LXX aqu\u00ed lo entienden como localidad geogr\u00e1fica (\u03ad\u03bd \u0395\u03b4\u03b5\u03bc), pero en G\u00e9n. 3:23-24 traducen por \u201cjard\u00edn de delicias\u201d (\u03c0\u03b1\u03c1\u03b1\u03b4\u03b5\u03b9\u03c3\u03bf\u03c5 \u03c4\u03b7\u03c2 \u03c4\u03c1\u03c5\u03c6\u03b7\u03c2), como hace la Vg: \u201cparadisum voluptatis.\u201d Se ha relacionado Ed\u00e9n con el sumerio edin y el asiro-babil\u00f3nico edin\u00fb, que significa estepa. Seg\u00fan esta etimolog\u00eda, la descripci\u00f3n de la Biblia aludir\u00eda a un jard\u00edn frondoso u oasis en medio de la estepa, lo que explicar\u00eda bien que Ad\u00e1n fuera echado del oasis para despu\u00e9s vivir la vida dura de la estepa con el sudor de su frente10. Algunos autores lo han querido identificar con la localidad Bit-Adin\u00fb de los textos asirios, cerca de Edesa11. En todo caso, el hagi\u00f3grafo lo coloca al oriente.<br \/>\n\tDespu\u00e9s sigue la descripci\u00f3n de la frondosidad de ese maravilloso jard\u00edn ed\u00e9nico. Siguiendo la propensi\u00f3n a los antropomorfismos, el autor sagrado presenta a Dios plantando los \u00e1rboles que han de dar sombra al venturoso colono. En aquel lugar maravilloso no faltaban los m\u00e1s selectos \u00e1rboles frutales y los de puro adorno: hermosos a la vista y sabrosos al paladar (v.8). Para un beduino que vive en terrenos esteparios, la descripci\u00f3n colma sus ansias de felicidad, es el espejismo del oasis en el desierto. El hagi\u00f3grafo escribe para gentes que viven en terrenos pobres, sin apenas agua, y para realzar el estado de felicidad del primer hombre describe morosamente su mansi\u00f3n de delicias. Es un rasgo m\u00e1s del profundo conocimiento que tiene de la psicolog\u00eda de sus lectores. Y, preparando el drama que se va a desarrollar en aquel jard\u00edn maravilloso, fija la atenci\u00f3n en un \u00e1rbol excepcional y misterioso, al que le da el intrigante nombre de \u00e1rbol de la vida y de la ciencia del bien y del mal (v.9). El nombre primero parece aludir a la inmortalidad que confer\u00eda con sus frutos, y el segundo es una definici\u00f3n, por anticipaci\u00f3n literaria, conforme al papel que va a representar en la ca\u00edda de los primeros padres, los cuales, al comer de su fruto, adquirir\u00e1n pr\u00e1cticamente la distinci\u00f3n entre \u201cel bien y el mal\u201d12. En la literatura cuneiforme se habla del \u00e1rbol de la vida y del \u00e1rbol de la verdad que est\u00e1n a la puerta del cielo13. El h\u00e9roe sumerio Guilgam\u00e9s andaba buscando la planta de la juventud, que le preservase de la muerte. En la literatura griega se habla de las manzanas de oro del jard\u00edn de las Hesp\u00e9rides, guardadas por un drag\u00f3n, que tambi\u00e9n daban la vida. Siempre el hombre ha so\u00f1ado con la inmortalidad. En la mente del autor sagrado, el \u00e1rbol de la vida es un s\u00edmbolo del don de inmortalidad que Dios hab\u00eda conferido al primer hombre, y el \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, el s\u00edmbolo de la l\u00ednea divisoria de la ley moral entre el bien y el mal. De hecho, los primeros padres, al tomar de la fruta de este \u00e1rbol, conocieron pr\u00e1cticamente la distinci\u00f3n entre el bien y el mal; de ah\u00ed el nombre que le aplica el hagi\u00f3grafo de \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal. Como veremos en el cap\u00edtulo siguiente, la serpiente propone a los primeros padres que tomen del fruto, pues los elevar\u00e1 a la categor\u00eda de dioses, como \u201cconocedores del bien y del mal.\u201d14 La instigaci\u00f3n afecta al deseo m\u00e1s \u00edntimo del hombre: poder decidir por s\u00ed mismo lo que es bueno y lo que es malo, sin estar sometido a ninguna l\u00ednea divisoria impuesta de afuera; esto equival\u00eda a escalar la dignidad de dioses. No debemos olvidar que el hagi\u00f3grafo juega maravillosamente con todos los resortes de la psicolog\u00eda humana para caracterizar las distintas partes del drama de la ca\u00edda del primer hombre.<br \/>\n\tLos v.10-14 parecen un par\u00e9ntesis que interrumpe el drama del para\u00edso. La localizaci\u00f3n que aqu\u00ed se da tiene los caracteres de adici\u00f3n erudita de un glosista que ha querido orientar a sus lectores sobre la localizaci\u00f3n del maravilloso jard\u00edn de Ed\u00e9n, regado por un r\u00edo que despu\u00e9s se divid\u00eda en cuatro grandes r\u00edos, llamados Pis\u00f3n, Guij\u00f3n, Tigris y Eufrates. El texto dice que un r\u00edo sal\u00eda del para\u00edso, sin decir nada de su punto de origen. Los dos \u00faltimos son perfectamente identificables con los conocidos r\u00edos que nacen casi juntos en las estribaciones de los montes de Armenia y corren paralelos, abri\u00e9ndose y cerr\u00e1ndose, hasta desembocar en el golfo P\u00e9rsico. Por tanto, los otros dos han de ser buscados cerca de esta zona. El Pis\u00f3n rodea la tierra de Evila, que, seg\u00fan la Biblia, es localizada unas veces al sur de Arabia15 y otras al norte de Arabia16. Hoy d\u00eda generalmente se pretende identificar el Pis\u00f3n con el Fasis, que nace al pie del monte Ararat, no lejos de las fuentes del Tigris y el Eufrates, y desemboca en el mar Negro. As\u00ed, la tierra de Evila ser\u00eda la C\u00f3lquida, famosa por sus metales preciosos, adonde los argonautas fueron a buscar el vellocino de oro. Otro r\u00edo dif\u00edcil de localizar es el Guij\u00f3n. El texto b\u00edblico dice que rodea la tierra de Cus (v.13), que suele designar Etiop\u00eda. Por ello, Flavio Josefo y los LXX identificaron este r\u00edo con el Nilo, pero resulta muy desplazado del \u00e1rea del Tigris y del Eufrates. Por otra parte, en Gen 10:8 aparece la regi\u00f3n de Cus mencionada con las regiones de las tribus septentrionales de Arabia, y entonces ser\u00eda el Kassu de las inscripciones asirias, es decir, la regi\u00f3n de los coseos o kasitas. En este supuesto, se ha buscado un r\u00edo que tenga un nombre parecido a Guij\u00f3n en esta zona, y se ha encontrado uno llamado Gueihum er-Ras, y que desemboca en el mar Caspio. Supuesta esta identificaci\u00f3n, se deduce claramente que el autor sagrado localiza el para\u00edso terrenal en la zona de las estribaciones del C\u00e1ucaso, junto al monte Ararat17.<br \/>\n\tEl v.16 empalma con el v.9, del que parece continuaci\u00f3n normal l\u00f3gica, pues se ordena al hombre que no coma del \u201c\u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal.\u201d El hagi\u00f3grafo quiere destacar con este precepto la dependencia y limitaci\u00f3n del hombre respecto del verdadero due\u00f1o del para\u00edso, que es el propio Dios. Se trata de una prueba de su obediencia, para ser confirmado despu\u00e9s, en caso afirmativo, en sus prerrogativas excepcionales de lugarteniente de la creaci\u00f3n, y entre ellas el don de inmortalidad. El hagi\u00f3grafo est\u00e1 montando el drama de la ca\u00edda del primer hombre, y va preparando la escena fundamental, siempre en funci\u00f3n de expresar ideas teol\u00f3gicas muy altas. Una vez presentado el principal protagonista, era necesario hacer la presentaci\u00f3n del segundo, la mujer, de cuyo origen se va a ocupar con detalle.<\/p>\n<p>Formaci\u00f3n de la Mujer (18-25).<br \/>\n18Y se dijo Yahv\u00e9 Elohim: \u201cNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo; voy a hacerle una ayuda semejante a \u00e9l.\u201d 19Y Yahv\u00e9 Elohim trajo ante Ad\u00e1n todos cuantos animales del campa y cuantas aves del cielo form\u00f3 de la tierra, para que viese c\u00f3mo los llamar\u00eda, y fuese el nombre de todos los vivientes el que \u00e9l les diera. 20Y dio Ad\u00e1n nombre a todos los ganados, y a todas las aves del cielo, y a todas las bestias del campo; pero entre todos ellos no hab\u00eda pa\u00eda Ad\u00e1n ayuda, semejante a \u00e9l. 21Hizo, pues, Yahv\u00e9 Elohim caer sobre Ad\u00e1n un profund\u00f3 sopor, y, dormido, tom\u00f3 una de sus costillas, cerrando en su lugar la carne, 22y de la costilla que de Ad\u00e1n tomara, form\u00f3 Yahv\u00e9 Dios a la mujer y se la present\u00f3 a Ad\u00e1n. 23Ad\u00e1n exclam\u00f3: \u201cEsto s\u00ed que es ya hueso de mis huesos y carne de mi carne.\u201d Esto se llamar\u00e1 varona, porque del var\u00f3n ha sido tomada. 24 Dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre y se adherir\u00e1 a su mujer, y vendr\u00e1n a ser los dos una sola carne.\u201d 25Estaban ambos desnudos, Ad\u00e1n y su mujer, sin avergonzarse de ello.<\/p>\n<p>El autor sagrado, siguiendo su m\u00e9todo descriptivo e insinuante, finge en Dios un momento de reflexi\u00f3n. Todo parece que es perfecto, pero hay un fallo en su obra, pues Ad\u00e1n, a pesar de morar en una mansi\u00f3n paradis\u00edaca, no puede ser feliz, pues necesita de una ayuda que le complete y con la que pueda comunicarse. El hagi\u00f3grafo, profundo conocedor de la psicolog\u00eda humana, pone aqu\u00ed de relieve misteriosas tendencias en la naturaleza humana, la atracci\u00f3n de los sexos, el complemento sexual y la vocaci\u00f3n del hombre hacia el \u201ceterno femenino.\u201d En el cap\u00edtulo anterior, el hagi\u00f3grafo dec\u00eda simplemente que Dios hab\u00eda creado al hombre en su doble manifestaci\u00f3n sexual de \u201cmacho y hembra.\u201d La integridad de la naturaleza y la necesidad de la procreaci\u00f3n exig\u00edan esta diversidad como en los dem\u00e1s animales. Pero ahora el autor sagrado quiere ense\u00f1ar otras verdades, como el origen divino del matrimonio y la igualdad sustancial de la mujer y el hombre, y as\u00ed presenta una par\u00e1bola en acci\u00f3n, en la que los diversos elementos o protagonistas entran en escena en conformidad con las exigencias de las ideas a expresar. As\u00ed, lo primero que quiere el autor sagrado poner de relieve es esa tendencia misteriosa del hombre hacia la mujer, sin la que no encuentra felicidad. Esta idea queda bien clara al decir que Dios le present\u00f3 todos los animales para que los reconociera como suyos y les pusiera nombre en se\u00f1al de dominio sobre ellos (v.19). La escena es, sin duda, ficticia, pero expresa bien a las claras que el hombre no encuentra en ellos el complemento que exige su naturaleza, la compa\u00f1\u00eda ansiada, la \u201cayuda semejante a \u00e9l.\u201d Los psic\u00f3logos hablan del eros, de la libido, como fuerzas ocultas que existen en la subconsciencia humana. El autor sagrado sabe tambi\u00e9n que existe esa fuerza misteriosa en el hombre hacia la mujer, y en este relato pintoresco presenta al hombre inquieto y desasosegado hasta que encuentra su complemento. Dios mismo, que ha constatado el fallo que ha habido en su obra (no es bueno que el hombre est\u00e9 solo), va a llenar el vac\u00edo que colme el coraz\u00f3n del var\u00f3n. Para que quisiera a su futura compa\u00f1era (ayuda semejante a \u00e9l), la saca de su mismo cuerpo. Como la operaci\u00f3n va a ser dolo-rosa, infunde a Ad\u00e1n un profundo sopor, especie de cloroformo que le haga insensible a la intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Una vez sacada la costilla, Dios rellen\u00f3 cuidadosamente el vac\u00edo en el cuerpo del hombre, sin que notara nada. Y al punto Dios mismo presenta a la nueva criatura a Ad\u00e1n, que la reconoce, al despertar, como algo entra\u00f1able suyo: Esto s\u00ed que es hueso de mis huesos y carne de mi carne (v.23). Por haber sido sacada del var\u00f3n, ser\u00e1 llamada varona, o complemento suyo, y por ella dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre y se adherir\u00e1 a su mujer. Y vendr\u00e1n a ser los dos una sola carne.<br \/>\n\t\u00bfPodemos concebir una explicaci\u00f3n m\u00e1s pl\u00e1stica y realista del amor conyugal? Despu\u00e9s de haber hecho notar el autor sagrado que el hombre sent\u00eda misteriosas atracciones hacia un ser que no conoce, pero que entrev\u00e9, nos describe el origen del matrimonio en los planes de Dios. Es la otra verdad que el autor sagrado quiere destacar. En la antig\u00fcedad, la mujer estaba muy postergada. Arist\u00f3teles la considera como \u201cmas occasionatus\u201d y \u201canimal imperfectum.\u201d En la historia de Oriente era un instrumento de placer para el hombre. El hagi\u00f3grafo quiere hacer ver c\u00f3mo entra en los planes divinos primitivos la mujer, su misi\u00f3n en la sociedad; en el cap\u00edtulo siguiente dir\u00e1 que est\u00e1 destinada a ser \u201cmadre de los vivientes\u201d18. \u00bfQu\u00e9 pensar de la historicidad de esta escena, en la que se presenta a la mujer creada despu\u00e9s del hombre y formada de una de sus costillas? Debemos tener en cuenta el g\u00e9nero literario del cap\u00edtulo, en el que abundan los antropomorfismos: Dios model\u00f3 como un alfarero el cuerpo del hombre de la arcilla, plant\u00f3 personalmente los \u00e1rboles del para\u00edso, hizo desfilar todos los animales ante Ad\u00e1n para entretenerle y nombrarle lugarteniente suyo, y ahora hace de cirujano, como despu\u00e9s har\u00e1 de sastre confeccionando el primer vestido que cubrir\u00e1 la desnudez de los primeros padres. Naturalmente, estos antropomorfismos no han de ser tomados al pie de la letra, sino que son met\u00e1foras de una gran par\u00e1bola en acci\u00f3n que es la narraci\u00f3n del origen del hombre como procedente de Dios y bajo su providencia particular. La interpretaci\u00f3n literalista de estas escenas ha planteado una serie de cuestiones que hoy nos hacen sonre\u00edr19. Como en casos anteriores, podemos ver en estos detalles el eco de explicaciones populares folkl\u00f3ricas recogidas por el hagi\u00f3grafo como ropaje literario de sus ense\u00f1anzas doctrinales20.<br \/>\n\tLas palabras del v.24 parecen ser una reflexi\u00f3n del autor sagrado y no del propio Ad\u00e1n. El amor conyugal debe ser superior al paterno y materno, de tal forma que, para unirse a la mujer, ha de abandonar el hombre a sus propios padres. Y la finalidad de esa uni\u00f3n es la propagaci\u00f3n de la especie, la transmisi\u00f3n de la vida: y vendr\u00e1n a ser los dos una sola carne21. Toda esta narraci\u00f3n ten\u00eda por finalidad destacar la funci\u00f3n complementaria de la mujer respecto del hombre en orden al matrimonio. El hagi\u00f3grafo, con mano maestra, empieza aludiendo al misterioso atractivo sexual, para despu\u00e9s declarar que la mujer es de la misma dignidad que el hombre, ya que fue formada del mismo cuerpo.<\/p>\n<p>La Narraci\u00f3n B\u00edblica y el Origen Evolucionista del Hombre.<br \/>\n\tComo antes indic\u00e1bamos, no es procedente presentar la narraci\u00f3n b\u00edblica como favorable u opuesta a las teor\u00edas evolucionistas del hombre en cuanto al origen del cuerpo humano. El autor sagrado no es un profesor de paleoantropolog\u00eda que pretende resolver cient\u00edficamente el magno interrogante del origen del hombre, sino que centra su atenci\u00f3n en el origen religioso del mismo. De la narraci\u00f3n b\u00edblica se desprenden las siguientes conclusiones: a) Encontramos en los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis una doble tradici\u00f3n sobre la creaci\u00f3n de la primera pareja humana, una m\u00e1s esquem\u00e1tica y reflexiva y otra m\u00e1s descriptiva, po\u00e9tica y folkl\u00f3rica. El compilador-autor inspirado-recoge ambas tradiciones y, sin preocuparse de limar sus aristas y yuxtapone, dejando a la competencia del lector la labor de adaptarlas. En su af\u00e1n de acomodarse a la mentalidad de sus destinatarios (\u201crudi populo condescendens\u201d), recoge tradiciones populares antiguas y las adapta a un sentido profundo teol\u00f3gico. Es un ropaje literario para hacer asequibles grandes verdades religiosas, b) Los textos estudiados del G\u00e9nesis no se oponen ni patrocinan la concepci\u00f3n evolucionista del cuerpo humano. La descripci\u00f3n que nos da sobre el origen del cuerpo humano del polvo modelado directamente por Dios, es popular y no cient\u00edfica. El autor sagrado quiere destacar la providencia e intervenci\u00f3n especial de Dios en la formaci\u00f3n del ser m\u00e1s excelente de la creaci\u00f3n. La narraci\u00f3n b\u00edblica hay que entenderla dentro del marco literario del cap\u00edtulo, donde abundan los antropomorfismos, c) En el relato b\u00edblico se insin\u00faa la intervenci\u00f3n directa de Dios en la infusi\u00f3n del alma en las palabras misteriosas \u201chagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.\u201d Aunque no se especifique la raz\u00f3n de la superioridad del hombre, sin embargo, dentro del contexto el hagi\u00f3grafo supone que el hombre es de diferente especie que el resto de los animales, d) En el relato b\u00edblico se ense\u00f1a que la humanidad proviene de una primitiva pareja \u00fanica. Luego es insostenible la hip\u00f3tesis del poligenismo. El autor sagrado supone que, despu\u00e9s de la ca\u00edda de los primeros padres, toda la humanidad qued\u00f3 como enferma, con gran inclinaci\u00f3n al mal; la hip\u00f3tesis poligenista compromete la doctrina del pecado original, que arranca del hecho de la ca\u00edda de la primitiva pareja humana23.<\/p>\n<p>  1 Cf. Isa 34:4; Isa 40:12; Sal 33:6; Deu 4:19; Deu 17:3. &#8211; 2 Es famosa la dificultad en traducir la palabra &#8216;\u00ead del TM. Los LXX, Peshitta, Aquila y Vg traducen por fuente: \u201cpero una fuente sal\u00eda de la tierra y regaba la superficie.\u201d La palabra heb. &#8216;\u00ead aparece s\u00f3lo aqu\u00ed y en Job 36:27, donde designa \u201cniebla vaporosa.\u201d Conforme a este sentido, traduce Clamer: \u201cpero un vapor se elevaba de la tierra.\u201d Bible de J\u00e9rusalem: \u201cpero una ola sub\u00eda de la tierra.\u201d Cantera: \u201caunque brotaba de la tierra una corriente que regaba&#8230;\u201d Ceuppens: \u201cpero un r\u00edo sub\u00eda&#8230;\u201d Estos entienden la contraposici\u00f3n de esta corriente de agua con la sequ\u00eda antes descrita como una preparaci\u00f3n para describir despu\u00e9s c\u00f3mo era regado el para\u00edso. Nuestra versi\u00f3n sigue a Deimel, que relaciona &#8216;\u00e9d con edu sumerio, que significa canal o agua del canal. Teniendo en cuenta que en este cap\u00edtulo encontramos varias palabras sumerias (eden, gan), bien puede ser &#8216;\u00e9d de origen sumerio. Cf. Deimel, Wo lag das Paradies?: \u201cOrientalia,\u201d 15 (1925) p.45; id., Sumerische Lexikon II-4,579,427b: \u201cVerbum Domini,\u201d 4 (1924) p.281. En ese supuesto, la traducci\u00f3n literal ser\u00eda: \u201cni sub\u00eda agua del canal (otros traducen inundaci\u00f3n) para regar la superficie de la tierra.\u201d Si se traduce por inundaci\u00f3n, el sentido parece aludir a la fuente de aguas que proviene de los abismos donde se halla flotando la tierra. &#8211; 3 Cf. Pausanias, X 3,4; ovidio, Metamorf. I 82; Juvenal, S\u00e1tiras XIV 35. &#8211; 4 Cf. Frazer, Le folklore dans I&#8217;Ancien Testament (Par\u00eds 1924) p.6s. El autor es muy parcial en sus apreciaciones; no obstante, en su obra hay datos interesantes utilizables. &#8211;  5 1Re 17:17; Isa 2:22; Isa 42:5; Job 27:3; Dan 10:17. &#8211;  6 Pro 20:27; Job 26:4. &#8211;  7 Job 34:14. &#8211; 8 Vease M Garc\u00eda Cordero, Evolucionismo, poligenismo y ex\u00e9gesis b\u00edblica: CT (1951) \u03a1-459-481. &#8211; 9 En Neh 2:8 y Cnt 4:13 encontramos la palabra persa pardes, de la que proviene paradisus. &#8211; 10 As\u00ed opinan Delitzsch, Schrader, Gunkel, Procksch, Jerem\u00edas. &#8211; 11 Es la opini\u00f3n de M. J. Lagrange, Innocence et p\u00e9ch\u00e9: RB (1897) 343. &#8211; 12 El texto hebreo no est\u00e1 claro, pues mientras unas veces parece que habla de dos \u00e1rboles gerentes, como aqu\u00ed y en G\u00e9n 3:22, G\u00e9n 2:7 y 3,3 habla s\u00f3lo del de la \u201cciencia del bien y del mal.\u201d &#8211;  13 Cf. P. Dhorme: RB (1907) p.271. &#8211; 14 Sobre esto v\u00e9ase M. J. Lagrange, Innocence et p\u00e9ch\u00e9: RB 6 (1897) 343: J. Feldmann, Paradies und S\u00fcndenfall (1913) 53-54; \u03a1 &#8211; Heinisch, Das Buch G\u00e9nesis (Bonn 1930) 114; K.A. Leimbach, Die biblische Urgeschichte (1937) 43; P. Humbert, \u00e9tudes sur le r\u00e9cit du Paredis et de la chute dans la Gen\u00e8se (1940) 146-148. &#8211;  15 Gen 10:7.29. &#8211; 16 Gen 25:18. &#8211; 17 Sobre la localizaci\u00f3n del para\u00edso v\u00e9anse las diversas opiniones en Lagrange : RB (1902) 271; H. Gunkel, Die G\u00e9nesis (1922) 8; P. Heinisch, o.c., p.115; A. Sanda, Moses und der Pentateuch (1924) 140; Fl. Josefo, Ant. Jud. I 1,3; A. Deimel, Wo lag der Paradies?: \u201cOrientalia,\u201d 15 (1925) 50; K. A. Leimbach, o.c., p.48; A. Bea, De Pentateucho (1933) 150; E. K\u00f6nig, Genesis (1925) 208; F. Ceuppens, o.c., 111s. &#8211; 18 Gen 3:20. &#8211; 19 As\u00ed, los escol\u00e1sticos se preguntaban cu\u00e1ntas costillas ten\u00eda Ad\u00e1n antes de ser formada la mujer. Tom\u00e1s de Aquino dice que la costilla que le fue quitada pertenec\u00eda a Ad\u00e1n no como individuo, sino como jefe de la especie humana (Sum. Theol. I q.92 a.3). &#8211; 20 En la antig\u00fcedad estaba muy extendida la creencia de la existencia de andr\u00f3ginos (hombres-mujeres). De ellos habla Beroso, el Rig Veda y Arist\u00f3fanes. Son explicaciones populares para explicar la atracci\u00f3n de los sexos. Entre los abor\u00edgenes de la Polinesia existe la leyenda de la formaci\u00f3n de la mujer de un hueso del hombre. V\u00e9ase Frazer, o.c., p.6-7; M. Garc\u00eda Cordero, art. c.: CT (1951) P-474. &#8211; 21 Cristo ve en esta frase la indisolubilidad del matrimonio (Mar 10:9). &#8211; 22 EB 599. &#8211; 23 Sobre el tema del Evolucionismo y la Biblia pueden verse los trabajos siguientes: Ceuppens, Le Polyg\u00e9nisme et la Bible: \u201cAngelicum,\u201d 24 (1947) 20-32; J. Battaini, Mono-genisme et polyg\u00e9nisme: \u201cDivus Thomas\u201d (Piac.) 30 (1953) 363-369; A. y J. Bouyssonie, Polyg\u00e9nisme: DTC col.2525s; A. Colunga, Contenido dogm\u00e1tico de G\u00e9n 2:18-24 : CT 77 (1950) 289-309; M. G. Cordero, Evolucionismo, poligenismo y ex\u00e9gesis b\u00edblica: CT 78 (1951) 465-484; A. Dondayne, Scripturae de natura hominis doctrina: \u201cGoliat. Brugens.\u201d, 31 (1931) 142-147; J. M. Gonz\u00e1lez-Ruiz, Contenido dogm\u00e1tico de las narraciones de G\u00e9n 2:7 sobre la formaci\u00f3n del hombre: \u201cEstudios B\u00edblicos,\u201d 9 (1950) 399-439; T. Ayuso Marazuela, Poligenismo y evolucionismo a la luz de la Biblia y de la Teolog\u00eda: \u201cArbor,\u201d 19 (1951) 347-372.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Estas palabras afirman que Dios hab\u00eda concluido su obra Se dice cuatro veces que hab\u00eda acabado su obra, y tres que esto inclu\u00eda toda su obra. Los procesos actuales del universo reflejan la actividad de Dios sosteniendo esta creaci\u00f3n acabada, no m\u00e1s creaci\u00f3n (cp. <span class='bible'>Heb 1:3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El santo d\u00eda s\u00e9ptimo<\/p>\n<p>Un cambio dram\u00e1tico en la marcha y en el estilo sobresale como lo distintivo del s\u00e1bado. El s\u00e9ptimo d\u00eda no es llamado aqu\u00ed s\u00e1bado, pero as\u00ed es referido, desde que en \u00e9l repos\u00f3 puede ser parafraseado como \u201cen el sab\u00e1tico\u201d. Por otro lado, la importancia del s\u00e9ptimo d\u00eda es destacada por el hecho de que Dios lo bendice y lo hace santo. El s\u00e1bado gene ralmente es declarado \u201csanto\u201d, pero s\u00f3lo en Neh. 8:9, 11 es considerado como entre las dem\u00e1s festividades del pueblo y es llamado \u201csanto\u201d. Aqu\u00ed se nos dice que Dios repos\u00f3 en el s\u00e9ptimo d\u00eda, y el es critor claramente sugiere que toda la humanidad, que ha sido hecha a la imagen de Dios, siga el ejemplo de su Creador. En verdad, el contexto sugiere que un d\u00eda a la semana para descansar es tan necesario como la sexualidad (1:27, 28) o la comida (1:29) para la sobrevivencia humana. Este es un \u00e9nfasis que parece haber sido olvidado en el d\u00eda de hoy, aun entre los cristianos.<\/p>\n<p>Nota. G\u00e9nesis 1 y la ciencia. G\u00e9n. y la ciencia moderna est\u00e1n respondiendo a muchas preguntas. G\u00e9n. explica qui\u00e9n es Dios y c\u00f3mo se relaciona con la creaci\u00f3n. La ciencia clarifica que las leyes dadas por Dios explican los fen\u00f3menos naturales; y a partir de estas leyes los cient\u00edficos pueden trabajar hacia el pasado con el prop\u00f3sito de trazar el curso del desarrollo del universo. La ciencia nos ha ce conscientes del poder infinito y de la sabidur\u00eda del Creador, pero no explica el prop\u00f3sito de Dios al crear el universo, o su car\u00e1cter. G\u00e9n. no est\u00e1 interesado en tratar los asuntos que levantan los cient\u00edficos del siglo XX sino m\u00e1s bien est\u00e1 relacionado con las ideas contempor\u00e1neas del antiguo Oriente de hace 3.000 a\u00f1os. En contra de la visi\u00f3n polite\u00edsta del mundo que sosten\u00eda que hab\u00eda muchos dioses y diosas de variada sabidur\u00eda y poder, G\u00e9n. declara que hay un solo Dios de absoluto poder y santidad. Rechazando esos puntos de vista antiguos que postulaban que la humanidad fue simplemente creada como consecuencia de un pensamiento tard\u00edo que los dioses m\u00e1s tarde lamentaron, G\u00e9n. afirma que el hombre fue la meta de la creaci\u00f3n y que su bienestar es la preocupaci\u00f3n suprema de Dios. Estos principios son reafirmados con reiteraci\u00f3n a trav\u00e9s de toda la Escritura, pero est\u00e1n des tacados con ejemplar claridad en G\u00e9n. 1 y son clave en lo que el autor estaba tratando de decir. Los lectores modernos debieran centrarse en estas intenciones originales de G\u00e9n. y no traer al texto temas cient\u00edficos que son ajenos a su prop\u00f3sito.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>2.2, 3 \u00a1Vivimos en un mundo que est\u00e1 orientado hacia la acci\u00f3n!Siempre parece que hay algo para hacer y no queda tiempo para descansar. Sin embargo, Dios demostr\u00f3 que el descanso es adecuado y bueno. Si Dios mismo descans\u00f3 de su trabajo, no debe sorprendernos que tambi\u00e9n nosotros necesitemos descansar. Jes\u00fas demostr\u00f3 este principio cuando El y los disc\u00edpulos salieron en una barca para alejarse de la presi\u00f3n de la multitud (v\u00e9ase Mar 6:31-32). Nuestros momentos de descanso nos refrescan para estar listos para nuestros momentos de servicio.2.3 Que Dios haya bendecido el s\u00e9ptimo d\u00eda significa que lo apart\u00f3 para un uso santo. Este acto se toma de los Diez Mandamientos (Exo 20:1-17) donde Dios ordena la observancia del d\u00eda de reposo.2.7 \u00abDel polvo de la tierra\u00bb implica que no hay nada especial en los elementos qu\u00edmicos que constituyen nuestros cuerpos. El cuerpo es una c\u00e1scara inanimada hasta que Dios le da vida con su \u00abaliento de vida\u00bb. Cuando Dios retira su aliento de vida, nuestros cuerpos regresan una vez m\u00e1s al polvo. Por lo tanto, la vida y el valor del hombre provienen del Esp\u00edritu de Dios. Muchos se jactan de sus logros y habilidades, como si ellos fueran los que originan sus propias fuerzas. Otros se sienten in\u00fatiles porque sus habilidades no se destacan. A decir verdad, nuestro valor proviene, no de nuestros logros, sino del Dios del universo que elige darnos el regalo misterioso y milagroso de la vida. El valora su vida, haga usted lo mismo.2.9 El nombre del \u00ab\u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal\u00bb implica que el mal ya exist\u00eda, si no en el huerto, entonces en el momento de la ca\u00edda de Satan\u00e1s.2.9, 16, 17 \u00bfAcaso el \u00e1rbol de vida y el \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal eran \u00e1rboles reales? A menudo se expresan dos puntos de vista diferentes:(1) Los \u00e1rboles eran reales, pero simb\u00f3licos. La vida eterna con Dios estaba simbolizada al comer del \u00e1rbol de la vida.(2) Los \u00e1rboles eran reales, pose\u00edan propiedades especiales. Al comer el fruto del \u00e1rbol de la vida; Ad\u00e1n y Eva pod\u00edan tener vida eterna, disfrutando de una relaci\u00f3n permanente como hijos de Dios.En cualquiera de los casos, el pecado de Ad\u00e1n y Eva los separ\u00f3 del \u00e1rbol de la vida y as\u00ed les impidi\u00f3 obtener vida eterna. De un modo interesante, el \u00e1rbol de la vida aparece una vez m\u00e1s en Apocalipsis 22 donde la gente est\u00e1 disfrutando de vida eterna con Dios.2.15-17 Dios dio a Ad\u00e1n la responsabilidad del huerto y le dijo que no comiera del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal. Antes que prevenirlo f\u00edsicamente de comer, Dios le dio a Ad\u00e1n una opci\u00f3n, aun cuando \u00e9l pudiera escoger equivocadamente. Actualmente Dios nos sigue dando alternativas y nosotros tambi\u00e9n, escogemos equivocadamente. Estas elecciones err\u00f3neas nos pueden causar dolor, pero nos pueden ense\u00f1ar a aprender y a crecer y a hacer mejores elecciones en el futuro. Vivir con la consecuencia de nuestras decisiones nos ense\u00f1a a pensar y elegir con m\u00e1s cuidado.2.16, 17 \u00bfPor qu\u00e9 Dios coloc\u00f3 un \u00e1rbol en el huerto, para despu\u00e9s prohibir a Ad\u00e1n comer de \u00e9l? Dios quer\u00eda que Ad\u00e1n lo obedeciera, pero El le dio la libertad de la elecci\u00f3n. Sin una alternativa, Ad\u00e1n habr\u00eda sido como un prisionero, y su obediencia habr\u00eda sido hueca. Los dos \u00e1rboles presentaban un ejercicio de decisi\u00f3n, con recompensas si se eleg\u00eda obedecer o tristes consecuencias si se decid\u00eda desobedecer. Cuando usted se enfrente a la alternativa, siempre elija obedecer a Dios.2.18-24 La obra creativa de Dios no estuvo completa hasta que cre\u00f3 a la mujer. Pudo haberla hecho del polvo de la tierra, como hizo al hombre. Sin embargo, decidi\u00f3 hacerla del hueso y de la carne del hombre. Al hacer esto nos ilustr\u00f3 que en el matrimonio el hombre y la mujer llegan a ser simb\u00f3licamente una sola carne. Esta es una uni\u00f3n m\u00edstica de los corazones y las vidas de la pareja. A lo largo de la Biblia, Dios trata seriamente esta uni\u00f3n especial. Si usted est\u00e1 casado o planea casarse \u00bfest\u00e1 usted dispuesto a guardar su compromiso que hace que los dos sean uno? La meta del matrimonio debiera ser m\u00e1s que una amistad; debiera ser una unidad.2.21-23 Dios dise\u00f1\u00f3 y equip\u00f3 al hombre y a la mujer para realizar diferentes tareas, pero todas estas tareas apuntan a la misma meta: honrar a Dios. El hombre da vida a la mujer; la mujer da vida al mundo. A cada rol le corresponden privilegios exclusivos; no se admite el pensamiento de que un sexo sea superior al otro.2.24 Dios dio el matrimonio como un regalo para Ad\u00e1n y Eva. Fueron creados perfectamente para complementarse entre s\u00ed. El matrimonio no fue s\u00f3lo por conveniencia, tampoco lo origin\u00f3 ninguna cultura. Fue instituido por Dios y cuenta con tres aspectos b\u00e1sicos: (1) El hombre \u00abdeja\u00bb a su padre y a su madre y, en un acto p\u00fablico, se promete a su esposa. (2) El hombre y la mujer se unen al tomar la responsabilidad del bienestar de cada uno y al amar a su pareja sobre todos los dem\u00e1s; (3) ambos llegan a ser \u00abuna carne\u00bb en la intimidad y en el compromiso de la uni\u00f3n sexual que est\u00e1 reservada s\u00f3lo para el matrimonio. Los matrimonios s\u00f3lidos de hoy incluyen estos tres aspectos por completo.2.25 \u00bfHa notado usted c\u00f3mo un ni\u00f1o peque\u00f1o puede correr desnudo en un cuarto lleno de extra\u00f1os sin avergonzarse? No est\u00e1 consciente de su desnudez, as\u00ed como Ad\u00e1n y Eva no se avergonzaban en su inocencia. Pero despu\u00e9s de que Ad\u00e1n y Eva pecaron, le siguieron la verg\u00fcenza, la pena y la incomodidad; creando barreras entre ellos mismos y Dios. A menudo experimentamos estas mismas barreras en el matrimonio. Ser\u00eda ideal que los esposos no tuvieran barreras, y no sintieran verg\u00fcenza de exponerse el uno al otro o a Dios. Como Ad\u00e1n y Eva (3.7), nos ponemos hojas de higuera (barreras) debido a que hay aspectos nuestros que no queremos que nuestra esposa, o Dios, conozca. Luego nos escondemos, de la misma manera que Ad\u00e1n y Eva se escondieron de Dios. En el matrimonio la falta de intimidad espiritual, emocional e intelectual por lo general precede a una desintegraci\u00f3n de la intimidad f\u00edsica. Del mismo modo, cuando no podemos exponer nuestros pecados y pensamientos secretos a Dios, cerramos las l\u00edneas de comunicaci\u00f3n que tenemos con El.LO QUE LA BIBLIA DICE ACERCA DEL MATRIMONIOGen 2:18-24 El matrimonio fue idea de DiosGen 24:58-60 La entrega total es esencial para un buen matrimonioCantar de los Son 4:9-10 El romance es importanteJer 33:10-11   El matrimonio ofrece momentos de gran gozoMal 2:14-15 El matrimonio proporciona el mejor ambiente para criar hijosMat 5:32 La infidelidad rompe el lazo de la confianza. La confianza es b\u00e1sica en todas las relacionesMat 19:6 El matrimonio es permanenteRom 7:2-3  Lo ideal es que s\u00f3lo la muerte disuelva el matrimonioEph 5:21-33  El matrimonio est\u00e1 basado en la pr\u00e1ctica de los principios del amor, no en los sentimientosEph 5:23, Eph 5:32  El matrimonio es un s\u00edmbolo vivo de Cristo y la IglesiaHeb 13:4  El matrimonio es bueno y honroso<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 57 Neh 9:6; Sal 146:6; Isa 42:5; Zac 12:1; Hch 4:24<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> huestes.  Esta palabra pudiera significar las estrellas (cp. Dt 4:19; 17:3; <span>Neh 9:6<\/span>) o pudiera referirse a los \u00e1ngeles (1 R 22:19; Sal 148:2). Aqu\u00ed probablemente se refiere a la totalidad de la creaci\u00f3n que llena los cielos y la tierra.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>el ej\u00e9rcito de ellos<\/i><\/b>. En <span class='bible'>Neh 9:6<\/span>, el mismo vocablo hebreo describe las \u00abestrellas\u00bb; y en <span class='bible'>1Re 22:19<\/span>, se refiere a los \u00e1ngeles. Aqu\u00ed probablemente significa todas las cosas que Dios ha creado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>Entonces&#8230;<\/b><\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">003<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>ordenados&#8230;<\/b><\/i> Lit. <i>completados<\/i>; <i><b>ej\u00e9rcito&#8230;<\/b><\/i> LXX: <i>cosmos<\/i> \u2192 \u00a7<span class=\"dct\">284<\/span>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p><em>ej\u00e9rcito.<\/em> El vocablo heb. <em>tsaba<\/em> se aplica tanto a elementos f\u00edsicos <em>(astros, soldados)<\/em> como a espirituales <em>(\u00e1ngeles)<\/em>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[2] Eclo 20, 11; 31, 17; Deut 5, 14; Hebr 4, 4.[3] Disponiendo que se dedicase este d\u00eda al descanso y al culto del Creador, como despu\u00e9s lo orden\u00f3 a su pueblo por medio de Mois\u00e9s. Al s\u00e1bado ha sucedido despu\u00e9s el d\u00eda del Se\u00f1or o el domingo. Hebr 4, 3.[4] Una primera narraci\u00f3n de la creaci\u00f3n la presenta como origen del cielo y de la tierra; otra tradici\u00f3n lo hace como ambiente donde es colocado el hombre.[6] Un vapor seg\u00fan el texto hebreo, que condensado ca\u00eda en forma de lluvia sobre la tierra.[7] Es decir, cre\u00f3 el alma racional y la uni\u00f3 al cuerpo para darle vida y movimiento. Nuestra alma no es hija de la materia, sino obra del poder creador de Dios. 1 Cor 15, 45.[9] La Escritura calla la especie del \u00e1rbol, aunque lo llama del bien y del mal porque le hizo conocer al hombre el bien que hab\u00eda perdido y el mal en que se hab\u00eda precipitado desobedeciendo a Dios.[12] Cerca de la Armenia est\u00e1 la C\u00f3lquida, tan celebrada por la calidad y abundancia de su oro. El bedelio es voz poco conocida, y puede significar la perla, o una especie de goma odor\u00edfera. Eclo 24, 35.[15] Para que le cultivase. No quiere Dios que el hombre, aunque provisto de todo, pase el tiempo en la ociosidad.[22] No sac\u00f3 el Se\u00f1or a la mujer de la cabeza del hombre ni tampoco de los pies, como para dar a entender que no debe ser la se\u00f1ora ni la esclava del hombre, sino la compa\u00f1era.[23] 1 Cor 11, 9.[24] Una sola carne. Jesucristo se sirvi\u00f3 de estas palabras para probar a los fariseos la indisolubilidad del matrimonio. San Pablo ense\u00f1a que la uni\u00f3n \u00edntima y estrecha de Ad\u00e1n y Eva, que eran como dos almas en un solo cuerpo, significa la de Cristo y su Iglesia. Mat 19, 5; Mar 10, 7; Ef 5, 31; 1 Cor 7, 16.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed fueron terminados los cielos y la tierra y todos sus ocupantes. As\u00ed fueron acabados. 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