{"id":7576,"date":"2022-06-19T12:15:36","date_gmt":"2022-06-19T17:15:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jueces-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T12:15:36","modified_gmt":"2022-06-19T17:15:36","slug":"comentario-de-jueces-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jueces-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de Jueces 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Sans\u00f3n fue a Gaza y vio all\u00ed a una mujer prostituta, y se uni\u00f3 a ella.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>Gaza.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 10:19<\/span>; <span class='bible'>Jos 15:47<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>y se lleg\u00f3 a ella.<\/i><\/b> <span class='bible'>G\u00e9n 38:16-18<\/span>; <span class='bible'>Esd 9:1<\/span>, <span class='bible'>Esd 9:2<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Sans\u00f3n escapa de Gaza, y se lleva las puertas de la ciudad,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 16:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Dalila, sobornada por los filisteos, tienta a Sans\u00f3n,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 16:4-5<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ella es enga\u00f1ada tres veces,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 16:6-14<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Al fin ella lo vence,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 16:15-20<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Los filisteos lo toman, y le sacan los ojos,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 16:21<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Recobrando sus fuerzas derriba la casa sobre los filisteos, y muere,<\/i><\/b> <span class='bible'>Jue 16:22-31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El cap\u00edtulo\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 16:1-31<\/span><\/span>\u00a0presenta la conclusi\u00f3n de las historias de Sans\u00f3n. Aqu\u00ed se detalla la relaci\u00f3n de Sans\u00f3n con otras dos mujeres filisteas. Los versos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 16:1<\/span><\/span>\u00a0al\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 16:3<\/span><\/span>\u00a0hablan de una relaci\u00f3n con una prostituta en Gaza, seguidos por otro despliegue de versos. Los versos\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 16:4<\/span><\/span>\u00a0al\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Jue 16:22<\/span><\/span>\u00a0refieren su insensata relaci\u00f3n con Dalila, la que lo llev\u00f3 a su ca\u00edda. Pero, la historia termina con la destrucci\u00f3n de los filisteos en su templo pagano a manos de Sans\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>Gaza<\/b>\u00a0es una de las cincos principales ciudades filisteas, ubicada a tres millas al interior de la costa mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\"><b>una ramera:<\/b>\u00a0En hebreo com\u00fanmente se usan dos palabras para decir prostituta. Una se refiere a los sacerdotes y sacerdotisas que realizaban actos sexuales en el servicio de los dioses paganos (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>1Re 14:24<\/span><\/span>;<\/span> <span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Ose 4:14<\/span><\/span>). La otra palabra se refiere a una prostituta com\u00fan, como la que ten\u00eda trato con Sans\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>UNA MUJER RAMERA.<\/b> El problema de Sans\u00f3n de lujuria insaciable a la larga condujo a su ca\u00edda (cf. vv. <span class=\"bible\">Jue 16:4<\/span>; <span class=\"bible\">Jue 16:19-21<\/span>). Estaba m\u00e1s interesado en satisfacer su pasi\u00f3n sexual que en agradar a su santo Dios vv. <span class=\"bible\">Jue 16:1-3<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Sans\u00f3n en Gaza (16:1-3).<br \/>\n 1Fue Sans\u00f3n a Gaza, donde hab\u00eda una meretriz, a la cual entr\u00f3. 2 Se les dijo a las gentes de Gaza: \u201cHa venido aqu\u00ed Sans\u00f3n.\u201d Y le cercaron y estuvieron toda la noche en acecho cerca de la puerta de la ciudad. Se estuvieron tranquilos durante la noche, dici\u00e9ndose: \u201cAl alba le mataremos.\u201d 3Sans\u00f3n estuvo acostado hasta media noche. A media noche se levant\u00f3, y, tomando las dos hojas de la puerta de la ciudad con las jambas y el cerrojo, se las ech\u00f3 al hombro y las llev\u00f3 a la cima del monte que mira hacia Hebr\u00f3n.<\/p>\n<p>Sans\u00f3n ten\u00eda buena musculatura, pero el coraz\u00f3n d\u00e9bil. Desde Leji (texto de los LXX) march\u00f3 a Gaza (Jos 13:3). La fama que aureolaba a Sans\u00f3n hizo que se esparciera la voz de su presencia en la ciudad. Inmediatamente las autoridades tomaron las medidas oportunas para apresarlo. Durante todo el d\u00eda (no \u201ctoda la noche,\u201d como se lee en TM) se pusieron guardias a la puerta de a ciudad para impedir su salida, mientras algunas patrullas volantes recorr\u00edan sus calles para localizarle. Sucedi\u00f3 que Sans\u00f3n, al terminar sus quehaceres, entr\u00f3 en casa de una meretriz (Jos 11:1; Jos 2:11). Hab\u00eda ya anochecido cuando supieron su paradero, por lo cual las autoridades no juzgaron oportuno proceder inmediatamente a su detenci\u00f3n, porque, entre los antiguos, el sue\u00f1o era considerado como algo sagrado, no pudi\u00e9ndose matar a nadie durante el mismo (Exo 14:20; 1Sa 19:11). Durante la noche se cerraban las puertas de la ciudad, y, juzgando que Sans\u00f3n no podr\u00eda escapar, los guardias se retiraron a descansar, conviniendo en matar a Sans\u00f3n al rayar el alba del d\u00eda siguiente. Pero Sans\u00f3n se levant\u00f3 de noche, arranc\u00f3 las puertas de la ciudad con jambas y el cerrojo, se las ech\u00f3 al hombro y las llev\u00f3 a una colina vecina, al este de la ciudad, desde donde se divisaban los montes de Hebr\u00f3n. De Gaza a Hebr\u00f3n hay m\u00e1s de setenta kil\u00f3metros. Por lo mismo, no puede admitirse la interpretaci\u00f3n de los que hacen andar a Sans\u00f3n todo este recorrido con las puertas a la espalda.<\/p>\n<p>Dalila traiciona a Sans\u00f3n (1Sa 16:4-14).<br \/>\n4Despu\u00e9s am\u00f3 a una mujer del valle de Sorec, de nombre Dalila. 5Los pr\u00edncipes de los filisteos subieron a ella y la dijeron: \u201cSed\u00facele para saber en qu\u00e9 est\u00e1 su gran fuerza y c\u00f3mo podr\u00edamos apoderarnos de \u00e9l, para atarle y castigarle. Si lo haces, te daremos cada uno mil cien siclos de plata.\u201d Dijo, pues, 6 Dalila a Sans\u00f3n: \u201cDime, te ruego, en qu\u00e9 est\u00e1 tu gran fuerza y con qu\u00e9 habr\u00edas de ser atado para sujetarte.\u201d 7 Sans\u00f3n respondi\u00f3: \u201cSi me atasen con siete cuerdas h\u00famedas, que no se hubieran secado todav\u00eda, me quedar\u00eda sin fuerzas y ser\u00eda como otro hombre cualquiera.\u201d 8Subi\u00e9ronle los pr\u00edncipes de los filisteos las siete cuerdas h\u00famedas, sin secar todav\u00eda, y ella le at\u00f3 con ellas. 9Como ten\u00eda en su cuarto gentes en acecho, le grit\u00f3: \u201c\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos sobre ti!\u201d El rompi\u00f3 las cuerdas como se rompe un cord\u00f3n de estopa cuando se le pega fuego, y qued\u00f3 desconocido el secreto de su fuerza. 10Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u201cTe has burlado de m\u00ed y me has enga\u00f1ado. Dime, pues, ahora con qu\u00e9 hay que atarte.\u201d 11 El le dijo: \u201cSi me atan con cuerdas nuevas que no hayan sido empleadas para ning\u00fan otro uso, me quedar\u00e9 sin fuerzas y ser\u00e9 como otro cualquiera.\u201d 12 Dalila cogi\u00f3 cuerdas nuevas y le at\u00f3 con ellas. Despu\u00e9s le grit\u00f3: \u201c\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos sobre ti!\u201d pues ten\u00eda en el cuarto gentes en acecho. El rompi\u00f3 como un hilo las cuerdas que ten\u00eda en los brazos. 13 Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u201cHasta ahora te has burlado de m\u00ed y no me has dicho m\u00e1s que mentiras. Dime de una vez con qu\u00e9 hay que atarte.\u201d El le dijo: \u201cSi entretejes con un lizo las siete trenzas de mi cabeza y las fijas con una clavija de tejedor, me quedar\u00e9 sin fuerzas y ser\u00e9 como otro hombre cualquiera.\u201d 14 Dalila le adormeci\u00f3 y entreteji\u00f3 con un lizo las siete trenzas, las fij\u00f3 con la clavija de tejedor y le grit\u00f3: \u201c\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos sobre ti!\u201d Y despertando de su sue\u00f1o, arranc\u00f3 la clavija y el entretejido, y qued\u00f3 desconocido el secreto de su fuerza.\u201d<\/p>\n<p>Enamor\u00f3se Sans\u00f3n de una mujer de Sorec (la actual Surte, en el valle Serar, a cuatro kil\u00f3metros de Sora), llamada as\u00ed por sus famosos vi\u00f1edos (Isa 5:2; Jer 2:21). No dice el texto si esta mujer era filistea o hebrea, pero se presume que era israelita. Dalila es de significaci\u00f3n incierta en hebreo; en \u00e1rabe significa la indicadora, por lo cual puede dudarse si era \u00e9ste su nombre primitivo o un sobrenombre que le dio la tradici\u00f3n popular por raz\u00f3n de su comportamiento con Sans\u00f3n. Los pr\u00edncipes (sarnim, Jos 13:9) de los filisteos entran en trato con Dalila para apoderarse de Sans\u00f3n y le ofrecen por sus servicios una cantidad, que, traducida en n\u00fameros, repreresenta una suma considerable, que Hummelauer, a \u00faltimos del siglo pasado, valoraba en 250.000 francos. Sin embargo, la mayor\u00eda de los expositores estima que se trata de una suma convencional que equivale a decir que le entregar\u00edan mil siclos y que estaban dispuestos a elevar a\u00fan esta cantidad. Para no impresionar a Dalila, los pr\u00edncipes no hablan de dar muerte a Sans\u00f3n, sino solamente de apoderarse de \u00e9l y castigarle. Estaban interesados en que Dalila arrancara de Sans\u00f3n el secreto de su fuerza, o, en otras palabras, \u201cde d\u00f3nde proven\u00eda el que su fuerza fuese tan grande.\u201d Para los primitivos, el origen de este vigor extraordinario no puede ser m\u00e1s que un mana, que est\u00e1 sujeto a fuerzas m\u00e1gicas; por esto mismo, Sans\u00f3n se\u00f1ala de hecho recetas m\u00e1gicas para destruir esta fuerza. En el v.17 indica Sans\u00f3n el origen sobrenatural de su fuerza. El n\u00famero siete, que emplea Sans\u00f3n, es un n\u00famero sagrado, y aqu\u00ed, seg\u00fan Lagrange, \u201ctiene valor de encanto m\u00e1gico.\u201d<\/p>\n<p>Sans\u00f3n Cede a los Halagos de la Mujer (Jos 16:15-20).<br \/>\n15 Ella le dijo: \u201c\u00bfC\u00f3mo puedes decir que me quieres, cuando tu coraz\u00f3n no est\u00e1 conmigo? Por tres veces te has burlado de m\u00ed y no me has descubierto en qu\u00e9 est\u00e1 tu gran fuerza.\u201d 16Y le importunaba incesantemente, siempre insistiendo en su demanda, hasta llegar a producirle un tedio de muerte. 17Y le abri\u00f3 de par en par su coraz\u00f3n, diciendo: \u201cNunca ha tocado la navaja mi cabeza, pues soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si me rapasen, perder\u00eda mi fuerza, quedar\u00eda d\u00e9bil y ser\u00eda como todos los otros hombres,\u201d 18Dalila vio que en verdad le hab\u00eda abierto de par en par su coraz\u00f3n; y mand\u00f3 llamar a los pr\u00edncipes de los filisteos, dici\u00e9ndoles: \u201cSubid, que esta vez ya me ha abierto de par en par su coraz\u00f3n.\u201d Subieron, llevando el dinero en sus manos. 19Le durmi\u00f3 ella sobre sus rodillas, y, llamando un hombre, hizo que raparan las siete trenzas de la cabellera de Sans\u00f3n, que comenz\u00f3 a debilitarse. Hab\u00eda perdido su fuerza, 20y ella le dijo entonces: \u201c\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos sobre ti!\u201d El se despert\u00f3, diciendo: \u201cSaldr\u00e9 como tantas otras veces y me sacudir\u00e9,\u201d pues no sab\u00eda que Yahv\u00e9 se hab\u00eda apartado de \u00e9l.<\/p>\n<p>Dalila puso en juego toda su astucia femenina para ablandar el coraz\u00f3n del h\u00e9roe, presion\u00e1ndole hasta causarle angustias de muerte. Por fin, Sans\u00f3n sucumbi\u00f3. Rapada su larga cabellera por un hombre llamado al efecto, quedaba violado el voto del nazareato y, como consecuencia, le retiraba Dios el carisma de la fuerza que le habla otorgado en vistas a su misi\u00f3n, quedando reducido a la condici\u00f3n de un hombre cualquiera. Durante toda su vida se mostr\u00f3 Sans\u00f3n infiel a su condici\u00f3n de nazir: banqueteaba como los otros ingiriendo bebidas alcoh\u00f3licas, que le estaban prohibidas; diversas veces hab\u00eda tenido contacto con cad\u00e1veres, y, por fin, no supo conservar intacta su larga cabellera, que era el signo externo m\u00e1s caracter\u00edstico de su total consagraci\u00f3n a Yahv\u00e9. La historia de Sans\u00f3n nos ense\u00f1a a qu\u00e9 grado de inconsciencia puede llegar un hombre que da rienda suelta a la sensualidad.<\/p>\n<p>Venganza y Muerte de Sans\u00f3n (Jos 16:21-31).<br \/>\n21  Los filisteos lo tomaron prisionero, le sacaron los ojos y, llev\u00e1ndole a Gaza, le encadenaron con doble cadena de bronce, y en la c\u00e1rcel le pusieron a hacer dar vueltas a la muela. 22Entretanto, volvieron a crecerle los pelos de la cabeza, despu\u00e9s de haber sido rapada. 23 Los pr\u00edncipes de los filisteos se congregaron para ofrecer un gran sacrificio a Dag\u00f3n, su dios, y, para regocijarse, dec\u00edan: \u201cNuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sans\u00f3n, nuestro enemigo.\u201d 24El pueblo, al verle, alababa a su dios, diciendo: \u201cNuestro dios ha puesto en nuestras manos a nuestro enemigo, al que asolaba nuestra tierra y mat\u00f3 a tanta gente.\u201d 25Cuando su coraz\u00f3n se alegr\u00f3, dijeron: \u201cQue traigan a Sans\u00f3n para que nos divierta.\u201d 26 Sans\u00f3n fue sacado de la c\u00e1rcel y tuvo que bailar ante ellos. Hab\u00edanle puesto entre las columnas, y Sans\u00f3n dijo al mozo que le hac\u00eda de lazarillo: \u201cD\u00e9jame tocar las columnas que sostienen la casa, para apoyarme.\u201d 27Estaba la casa llena de hombres y mujeres. All\u00ed estaban los pr\u00edncipes de los filisteos, y hab\u00eda sobre el techo m\u00e1s de tres mil personas, hombres y mujeres, viendo bailar a Sans\u00f3n. 28Entonces invoc\u00f3 Sans\u00f3n a Yahv\u00e9, diciendo: \u201cSe\u00f1or, Yahv\u00e9, acu\u00e9rdate de m\u00ed; devu\u00e9lveme la fuerza s\u00f3lo por esta vez, para que ahora me vengue de los filisteos por mis dos ojos.\u201d 29Sans\u00f3n se agarr\u00f3 a las dos columnas centrales que sosten\u00edan la casa, y, haciendo fuerza sobre ellas, sobre la una con la mano derecha, sobre la otra con la mano izquierda, 30dijo: \u201c\u00a1Muera yo con los filisteos!\u201d Tan fuertemente sacudi\u00f3 las columnas, que la casa se hundi\u00f3 sobre los pr\u00edncipes de los filisteos y sobre todo el pueblo que all\u00ed estaba, siendo los muertos que hizo al morir m\u00e1s que los que hab\u00eda hecho en vida. 31Sus hermanos y toda la casa de su padre bajaron y se lo llevaron, y le sepultaron entre Sora y Estaol, en la sepultura de Manu\u00e9, su padre. Juzg\u00f3 a Israel durante veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los filisteos se apoderaron f\u00e1cilmente de su enemigo, al cual le arrancaron los ojos, suplicio muy frecuente entre los orientales (1Sa 11:2; 2Re 25:7; Jer 52:11; texto de los LXX), y, atado de manos y pies con una doble cadena de bronce, lo condujeron a Gaza, conden\u00e1ndole a dar vueltas a la muela, trabajo propio de mujeres y esclavos (Exo 11:5; Isa 47:2). Su cabeza volvi\u00f3 a poblarse, pero no por ello deb\u00eda renacer su fuerza extraordinaria de antes. Tratado como un esclavo y blanco de las burlas de los filisteos, reflexion\u00f3 Sans\u00f3n sobre su conducta e infidelidad a la misi\u00f3n para la cual Dios le hab\u00eda escogido. Su oraci\u00f3n debi\u00f3 de ser ferviente; su arrepentimiento, verdadero, por lo cual Dios le concedi\u00f3 de nuevo el carisma de la fuerza que le hab\u00eda retirado. Dag\u00f3n era una divinidad semita, protectora del trigo (dagan), muy venerada en todo el Oriente Medio desde Babilonia al Mediterr\u00e1neo. Los filisteos adoptaron a este dios, rindi\u00e9ndole un culto especial en Azoto (1Sa 5:2; 1Ma 10:84; 1Ma 11:4) y Gaza. M\u00e1s tarde esta divinidad fue identificada falsamente con una divinidad con cuerpo de pez (dag). Junto al dios se veneraba a  Atargates (2Ma 12:26).<br \/>\nLos pr\u00edncipes y todo el pueblo aclamaban a su dios por haberles librado de Sans\u00f3n, su enemigo. Cuando su coraz\u00f3n se alegr\u00f3 por el mucho vino, reclamaron su presencia para que les divirtiera. Obligado a bailar al son de instrumentos y zarandeado de una parte a otra, fue el hazmerre\u00edr de toda aquella gente ebria de vino y de triunfo. Ya agotado, se le concedi\u00f3 un leve descanso a la sombra de una terraza sostenida por columnas. Sans\u00f3n pidi\u00f3 a su lazarillo que le permitiera apoyarse en una de las columnas de la casa, o de la sala cabe al templo, donde estaban reunidos los filisteos para consumir el resto de las v\u00edctimas ofrecidas en sacrificio (2Ma 9:46; 1Sa 1:9; 1Sa 9:22). Entonces Sans\u00f3n invoc\u00f3 a Dios, pidi\u00e9ndole le devolviera la fuerza de otro tiempo. Al tener conciencia de que Dios hab\u00eda o\u00eddo su oraci\u00f3n, se agarr\u00f3 a las dos columnas centrales, sobre las cuales se apoyaba el edificio, y las sacudi\u00f3 con tanta fuerza que la casa se hundi\u00f3, quedando \u00e9l mismo sepultado, junto a un gran n\u00famero de filisteos, entre los escombros.<br \/>\nNo cabe hablar de suicidio directo y voluntario en este caso de Sans\u00f3n, ya que \u00e9l quiso directamente la muerte de sus enemigos, los filisteos, y s\u00f3lo indirectamente atent\u00f3 contra su vida propia. A pesar de sus debilidades, Sans\u00f3n pas\u00f3 a la historia con la fama de un juez que hizo justicia a los enemigos de su pueblo, gracias a un carisma que le otorg\u00f3 Dios gratuitamente. San Pablo alaba su fe y confianza en Dios (Heb 11:32). El autor sagrado recogi\u00f3 de la tradici\u00f3n popular esta historia, conservando toda su ingenuidad y los rasgos humor\u00edsticos e hiperb\u00f3licos con que la hab\u00eda revestido la imaginaci\u00f3n de un pueblo que admiraba la bravura de los h\u00e9roes de la independencia nacional. La historia de Sans\u00f3n confirma la tesis que el autor sagrado ha desarrollado en todo el libro a base de hechos hist\u00f3ricos anecd\u00f3ticos.<\/p>\n<p>1 P. Humbert, Les m\u00e9tamorphoses de Samson en Vempreinte isra\u00e9lite sur la l\u00e9gende de Sam-son: \u201cRevue d&#8217;Histoire des Religions,\u201d 80 (1919) 154-170; A. Lods, Quelques remarques sur l&#8217;histoire de Samson: \u201cActes du Gongr\u00e9s International d&#8217;Histoire des Religions\u201d (Par\u00eds 1923) 504-516: E. Kalt, Samson, (Freiburg 1912).<br \/>\n1 Levesque: RB 7 (1900) 5955.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Dios fue misericordioso en permitir que Sans\u00f3n fuera librado de esta iniquidad, pero la disciplina \u00fanicamente fue pospuesta. El pecado ciega y m\u00e1s tarde muele (v. <span class='bible'>Jue 16:21<\/span>).<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span class='bible'>Jos 2:1<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n Interconfesional HispanoAmericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Sans\u00f3n y Dalila. Este pasaje empieza con Sans\u00f3n yendo a Gaza por su propia elecci\u00f3n (1) y termina cuando es tomado prisionero (21). La acci\u00f3n se desarrolla en torno a sus relaciones con dos mujeres: una prostituta an\u00f3nima (1-3) y Dalila (4-22). Ambas mujeres probablemente eran filisteas, aunque esto nunca se dice expl\u00edcitamente. Con la prostituta fue simplemente un asunto de lujuria, pero con Dalila fue amor, al menos por parte de Sans\u00f3n (4). El primer incidente da una prueba sobrecogedora de su gran fuerza; el segundo atiende a la cuesti\u00f3n de cu\u00e1l es la fuente de su fuerza. En ninguno de los incidentes Sans\u00f3n actu\u00f3 racionalmente y de prop\u00f3sito; sin embargo, ambos resultaron (finalmente, si no de inmediato) en derrotas humillantes para los filisteos (3, 23-30). Por lo tanto, es claro que aunque Sans\u00f3n parec\u00eda estar fuera de control, el Se\u00f1or lo estaba usando para cumplir sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>El incidente con Dalila es particularmente revelador, en especial cuando Sans\u00f3n al fin le descubri\u00f3 todo su coraz\u00f3n (17). Sans\u00f3n no estaba ignorante de su llamamiento. Todo el tiempo hab\u00eda sabido que \u00e9l era un nazareo y que el secreto de su fuerza resid\u00eda en su relaci\u00f3n especial con Dios (su cabello era meramente un signo de ello). Pero \u00e9l nunca hab\u00eda sido capaz de aceptar por completo las condiciones de su estado de separaci\u00f3n. Secretamente hab\u00eda querido siempre ser como los otros hombres y gozar de los placeres que ellos disfrutaban (tentaci\u00f3n que seguramente es com\u00fan a los cristianos hoy). En Dalila, \u00e9l vio una oportunidad, quiz\u00e1 su \u00faltima, de tener la felicidad que siempre hab\u00eda querido. Al ceder a su petici\u00f3n, virtualmente Sans\u00f3n estaba invitando a Dalila a relevarlo de su nazareato; a convertirlo en el hombre ordinario que siempre hab\u00eda deseado ser (17). Pe ro, parad\u00f3jicamente, el efecto de esto fue sencillamente quitarlo violentamente de donde hab\u00eda querido estar y colocarlo de vuelta a la vanguardia del conflicto con los filisteos (20, 21). El Se\u00f1or se apart\u00f3 de Sans\u00f3n so lamente lo suficiente para que se lograra esto. El \u00faltimo vers\u00edculo del pasaje (su cabello \u2026 comenz\u00f3 a crecer; 22), apunta claramente a lo que estaba por venir (23-30). Sans\u00f3n pudo haber deseado ser como otros hombres, pero el Se\u00f1or no se lo permitir\u00eda, como tampoco a Israel ser como otras naciones. La lucha de Sans\u00f3n contra su llamamiento era como la lucha de Israel como un pueblo.<\/p>\n<p>Notas. 1 Para Gaza ver sobre 1:18; 3:3; 6:4. 2 Si era t\u00edpica de este per\u00edodo, la puerta de la ciudad era una estructura elaborada de por lo menos dos pisos de altura, con cuartos de guardia flanqueando una entrada en forma de t\u00fanel. Quienes esperaban a Sans\u00f3n estaban dentro y probablemente dormidos cuando \u00e9l arranc\u00f3 las puertas (3). 3 Hebro\u0152n estaba en las colinas de Judea a 60 km. al oriente de Gaza. La colina en particular donde Sans\u00f3n puso las puertas probablemente estaba en alg\u00fan lugar entre las dos (ver sobre 1:10). 4 El valle de Sorec (\u201cvalle de los Vi\u00f1edos\u201d; cf. 15:5) estaba a 21 km. al sudoeste de Jerusal\u00e9n. 5  1.100 piezas de plata son cerca de 13 kg. (cf. 17:1, 3). 7 Las cuerdas \u2026 frescas (\u201cpiezas de cuerdas de tri pa sin curar\u201d) eran posiblemente cuerdas de arco en preparaci\u00f3n. 13   La se\u00f1al m\u00e1s conspicua de la separaci\u00f3n de Sans\u00f3n para Dios como nazareo, eran sus siete mechones (cf. v. 17). Ver sobre 13:5. El telar era de tipo primitivo, con sus dos postes verticales fijos en el piso. La clavija era una pieza plana de madera para golpear el material reci\u00e9n hilado para estirarlo. 21 Ellos le sacaron los ojos para humillarlo y dejarlo indefenso (cf. 2 Rey. 25:7). Lo ataron \u2026 para que moliese, probablemente a un molinillo. Hay duda de que el tipo de molino m\u00e1s grande, normalmente girado por un asno, fuese conocido en ese tiempo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>16.5 A los filisteos no los gobernaba un solo l\u00edder, sino cinco. Cada uno de ellos gobernaba desde una ciudad diferente: Asdod, Ascal\u00f3n, Ecr\u00f3n, Gat o Gaza. Cada una de estas ciudades era un centro de comercio e intercambio. Dado el car\u00e1cter de Dalila, no sorprende que traicionara a Sans\u00f3n cuando estos hombres ricos y poderosos le hicieron una visita personal.16.15 A Sans\u00f3n lo traicionaron porque quer\u00eda creer en las mentiras de Dalila. Aunque pod\u00eda estrangular a un le\u00f3n, no pudo controlar su abrasadora lujuria y ver a Dalila como lo que era en verdad. \u00bfC\u00f3mo puede evitar que su deseo de amor y de placer sexual lo enga\u00f1en? (1) Antes de que llegue la pasi\u00f3n, debe decidir a qu\u00e9 clase de persona amar\u00e1. Determine si el car\u00e1cter y la fe de esa persona en Dios es tan deseable como su apariencia f\u00edsica. (2) Ya que la mayor parte del tiempo que pasar\u00e1 con su c\u00f3nyuge no incluir\u00e1 el sexo, la personalidad del mismo, el temperamento y el compromiso para resolver problemas deber\u00e1n ser tan gratificantes como sus besos. (3) Sea paciente. El segundo vistazo a menudo revela lo que yace detr\u00e1s de una apariencia agradable y un toque atento.16.16, 17 Dalila sigui\u00f3 pregunt\u00e1ndole a Sans\u00f3n acerca del secreto de su fuerza hasta que finalmente \u00e9l se cans\u00f3 de escuchar sus quejas y se rindi\u00f3. Esta era la segunda vez que Sans\u00f3n se dejaba vencer por la persistencia (14.17). Qu\u00e9 excusa m\u00e1s lamentable para su desobediencia. No permita que nadie, sin importar cu\u00e1n persuasivo o atractivo sea, lo convenza para hacer el mal.16.19 Dalila era una mujer enga\u00f1adora con miel en sus labios y veneno en su coraz\u00f3n. Fr\u00eda y calculadora, jug\u00f3 con Sans\u00f3n pretendiendo amarlo mientras buscaba un beneficio personal. \u00bfC\u00f3mo pudo Sans\u00f3n ser tan tonto? Cuatro veces Dalila se aprovech\u00f3 de \u00e9l. Si no se dio cuenta de lo que suced\u00eda despu\u00e9s de la primera o de la segunda experiencia, \u00a1sin duda debi\u00f3 comprender la situaci\u00f3n en la cuarta vez! Pensamos que Sans\u00f3n es un tonto; sin embargo, \u00bfcu\u00e1ntas veces permitimos que nos enga\u00f1en con lisonjas y nos rendimos ante la tentaci\u00f3n y las creencias err\u00f3neas? Evite caer presa del enga\u00f1o al pedir a Dios que lo ayude a distinguir entre lo verdadero y lo falso. DALILAEl mayor logro de una persona bien puede ser ayudar a otros a realizar grandes cosas. Del mismo modo, el mayor fracaso puede ser evitar que otros alcancen su grandeza. Dalila jug\u00f3 un peque\u00f1o papel en la vida de Sans\u00f3n, pero su efecto fue devastador, ya que influy\u00f3 para que \u00e9l traicionara el llamado especial de Dios. Motivada por la ambici\u00f3n, Dalila us\u00f3 su persistencia para acabar con Sans\u00f3n. Su amor obsesivo por ella lo hizo un blanco vulnerable. Por toda su fuerza f\u00edsica, no hac\u00eda pareja con Dalila y pag\u00f3 un precio muy alto al ceder ante ella. Nunca m\u00e1s se vuelve a mencionar a Dalila en la Biblia. Su deslealtad hacia Sans\u00f3n arruin\u00f3 la vida de este y la de su pueblo.\u00bfAyuda a las personas que lo conozcan a usted? \u00bfConsideran que conocerlo los desaf\u00eda a ser mejores? M\u00e1s importante a\u00fan, \u00bfles es de ayuda en sus relaciones con Dios? \u00bfQu\u00e9 les comunica en cuanto a su verdadero inter\u00e9s por ellos, al demandarles tiempo y atenci\u00f3n? \u00bfEst\u00e1 dispuesto a ser un instrumento de Dios en las vidas de otros?Puntos fuertes y logros :&#8211;\tPersistente ante los obst\u00e1culosDebilidades y errores :&#8211;\tValoraba m\u00e1s el dinero que las relaciones&#8211;\tTraicion\u00f3 al hombre que confi\u00f3 en ellaLecciones de su vida :&#8211;\tNecesitamos ser cuidadosos en confiar solo en gente confiableDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Valle de Sorec&#8211;\tContempor\u00e1neo: Sans\u00f3nVers\u00edculos clave :\u00bbY aconteci\u00f3 que, presion\u00e1ndole ella cada d\u00eda con sus palabras e importun\u00e1ndole, su alma fue reducida a mortal angustia. Le descubri\u00f3, pues, todo su coraz\u00f3n\u00bb (Jdg 16:16-17).Su historia se relata en Jueces 16. 16.21 Sans\u00f3n, el poderoso guerrero, se convirti\u00f3 en esclavo. En vez de matarlo, los filisteos prefirieron humillarlo sac\u00e1ndole los ojos y haci\u00e9ndolo moler el grano. Sans\u00f3n ahora ten\u00eda todo el tiempo para preguntarse si los encantos de Dalila justificaban pasar el resto de su vida en la humillaci\u00f3n.Aunque Dios no abandon\u00f3 a Sans\u00f3n por completo (16.28-30), permiti\u00f3 que prevaleciera la voluntad de Sans\u00f3n, y las consecuencias de su decisi\u00f3n sobrevinieron naturalmente. Podemos optar por andar cerca de Dios o ir por nuestro propio camino, sin embargo, nuestra elecci\u00f3n tendr\u00e1 consecuencias. Sans\u00f3n no eligi\u00f3 su captura, pero s\u00ed quedarse con Dalila y no pudo escapar de las consecuencias de su decisi\u00f3n.16.21 Ciego y sin fuerzas, a Sans\u00f3n lo llevaron a Gaza donde pasar\u00eda el resto de su corta vida. Gaza era una de las cinco ciudades capitales de los filisteos. Conocida por sus muchos pozos, era una parada importante a lo largo de la gran ruta de caravanas que conectaba con Egipto hacia el sur y con Siria hacia el norte. Tal vez los filisteos mostraron a Sans\u00f3n como presa a todos los dignatarios que pasaban por all\u00ed.Es ir\u00f3nico, pero en Gaza Sans\u00f3n demostr\u00f3 anteriormente su gran fuerza al arrancar las puertas de la ciudad (16.1-3). Ahora era un ejemplo de debilidad.16.23, 24 Dag\u00f3n era el dios m\u00e1s importante de los filisteos, el dios del grano y de la cosecha. Hab\u00edan muchos templos construidos en su honor y ah\u00ed la adoraci\u00f3n inclu\u00eda el sacrificio humano. Los templos eran adem\u00e1s los centros locales de entretenimiento. Del mismo modo que la gente hoy en d\u00eda acude a los teatros, los filisteos llenaban los templos locales. Se sentaban en el techo plano del templo y miraban hacia el patio que quedaba abajo. Lo que com\u00fanmente presenciaban era la tortura y la humillaci\u00f3n de los prisioneros.Debido al control que los filisteos ejerc\u00edan sobre los israelitas, pensaban que su dios era m\u00e1s fuerte. Pero cuando se coloc\u00f3 el arca de Dios ante Dag\u00f3n en un templo similar, el \u00eddolo cay\u00f3 y se hizo pedazos (1Sa 5:1-7). La fuerza de Dios va m\u00e1s all\u00e1 de n\u00fameros o del poder f\u00edsico.16.28-30 A pesar del pasado de Sans\u00f3n, Dios escuch\u00f3 y contest\u00f3 su oraci\u00f3n destruyendo el templo pagano y a sus adoradores. Dios todav\u00eda lo amaba. Estaba dispuesto a escuchar la oraci\u00f3n de confesi\u00f3n y de arrepentimiento de Sans\u00f3n y a utilizarlo en este momento final. Uno de los efectos del pecado en nuestra vida es quitarnos el deseo de orar. Pero un comportamiento moral perfecto no es un requisito para orar. No permita que los sentimientos de culpabilidad a causa del pecado lo aparten de su \u00fanico medio de restauraci\u00f3n. No importa cu\u00e1nto tiempo haya estado lejos de Dios, El est\u00e1 listo para escucharlo y restaurar la relaci\u00f3n. Todas las situaciones de la vida pueden salvarse si est\u00e1 dispuesto a volverse otra vez a El. Si Dios pudo seguir trabajando en la situaci\u00f3n de Sans\u00f3n, sin duda puede hacer algo valioso en la suya.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 847 Jos 13:3; Jos 15:47<\/p>\n<p>b 848 Jos 2:1; Jue 14:4<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> Gaza.  La ciudad m\u00e1s importante en la costa sur de Palestina, lugar de descanso en la ruta de las caravanas hacia Egipto, a unos 60 km del valle Sorec (v. vers. 4). Al ir Sans\u00f3n a una importante ciudad filistea, muestra su car\u00e1cter temerario.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Gaza<\/i><\/b> estaba en el extremo S y era una de las cinco ciudades principales de los filisteos.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[3] A unas dos leguas de distancia. Sans\u00f3n, abriendo a medianoche las puertas de la ciudad y libr\u00e1ndose de las manos de sus enemigos y de la muerte, fue una figura de Cristo en su resurrecci\u00f3n gloriosa.[4] Parece que esta mujer llevaba mala vida y que Sans\u00f3n jam\u00e1s se cas\u00f3 con ella.[13] Es necesario suponer que Sans\u00f3n estaba sentado en tierra y Dalila tejiendo su tela; as\u00ed ella pudo entretejer o enlazar en su tela los cabellos de Sans\u00f3n.[21] A los condenados a este trabajo, el m\u00e1s vil y humillante entre aquellos pueblos, les sacaban los ojos, para que los v\u00e9rtigos no les impidiesen el trabajo.[28] El honor de Dios, vilipendiado en Sans\u00f3n, juez del pueblo de Israel, exig\u00eda un castigo severo en los filisteos, que se gloriar\u00edan ya del poder de su \u00eddolo Dag\u00f3n sobre el Dios de los jud\u00edos. El sacrificio de Sans\u00f3n es elogiado por los santos padres.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sans\u00f3n fue a Gaza y vio all\u00ed a una mujer prostituta, y se uni\u00f3 a ella. Gaza. G\u00e9n 10:19; Jos 15:47. y se lleg\u00f3 a ella. G\u00e9n 38:16-18; Esd 9:1, Esd 9:2. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Sans\u00f3n escapa de Gaza, y se lleva las puertas de la ciudad, Jue 16:1-3. Dalila, sobornada por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-jueces-161-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de Jueces 16:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7576","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7576\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}