{"id":8608,"date":"2022-06-19T21:01:30","date_gmt":"2022-06-20T02:01:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-samuel-301-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T21:01:30","modified_gmt":"2022-06-20T02:01:30","slug":"comentario-de-1-samuel-301-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-samuel-301-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 1 Samuel 30:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Cuando David y sus hombres llegaron a Siclag al tercer d\u00eda, los amalequitas hab\u00edan hecho una incursi\u00f3n en el N\u00e9guev y en Siclag. Hab\u00edan atacado Siclag y la hab\u00edan incendiado.<\/i><\/b><\/h3>\n<p><b><i>vinieron a Siclag.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 29:11<\/span>; <span class='bible'>2Sa 1:2<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>los de Amalec.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 15:7<\/span>; <span class='bible'>1Sa 27:8-10<\/span>; <span class='bible'>G\u00e9n 24:62<\/span>; <span class='bible'>Jos 11:6<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Los amalecitas saquean Siclag,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 30:1-3<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>David pide consejo, es animado por Dios para perseguirlos,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 30:4-10<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>por medio de un siervo egipcio es llevado a sus enemigos, y recobra todo el saqueo,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 30:11-21<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>David pelea y otros guardan sus pertenencias,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 30:22-25<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>Env\u00eda presentes a sus amigos,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Sa 30:26-31<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El ataque en\u00a0<b>Siclag<\/b>\u00a0tom\u00f3 lugar\u00a0<b>hacia el tercer d\u00eda<\/b>\u00a0despu\u00e9s que David y sus hombres dejaron el ej\u00e9rcito filisteo en Afec. Los\u00a0<b>amalecitas<\/b>\u00a0eran un pueblo n\u00f3mada que rodeaba el Neguev, la tierra al sur del collado (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>N\u00fam 13:29<\/span><\/span>). Por su ataque a los israelitas despu\u00e9s del \u00e9xodo de Egipto (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>\u00c9xo 17:8-13<\/span><\/span>), ellos estaban bajo el juicio divino (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Deu 25:19<\/span><\/span>).<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>David en Siceleg (30:1-5).<br \/>\n 1 Cuando al tercer d\u00eda lleg\u00f3 David con sus hombres a Siceleg, los amalecitas hab\u00edan irrumpido contra el Negueb y contra Siceleg y la hab\u00edan tomado e incendiado. 2Hab\u00edan apresado a las mujeres y a todos los que all\u00ed estaban, peque\u00f1os y grandes, pero sin matar a nadie, y, llev\u00e1ndoselos, se hab\u00edan puesto en camino. 3Cuando llegaron David y sus gentes a la ciudad y vieron que hab\u00eda sido quemada y que sus mujeres, hijos e hijas hab\u00edan sido llevados cautivos, 4alzaron la voz y lloraron hasta m\u00e1s no poder. 5 Hab\u00edan sido llevadas las dos mujeres de David, Aji-noam, de Jezrael, y Abiga\u00edl, del Carmel, mujer de Nabal.<\/p>\n<p>Tres d\u00edas emplearon David y sus gentes en regresar a Siceleg. \u00a1Cu\u00e1l no fue su asombro al encontrar la ciudad convertida en mont\u00f3n de escombros y cenizas y despoblada! Los amalecitas (27:8), como represalia de las razzias de David, aprovecharon su ausencia para vengarse.<\/p>\n<p>David persigue a los amalecitas (30:6-20).<br \/>\n6 David se vio muy angustiado, pues la gente hablaba de lapidarle, ya que todos estaban muy amargados, cada uno por sus hijos y sus hijas. Pero David se confort\u00f3 en Yahv\u00e9, su Dios. 7Dijo, pues, al sacerdote Abiatar, hijo de Ajimelec: \u201cTrae el efod.\u201d Aplic\u00f3 Abiatar el efod, 8 y David consult\u00f3 a Yahv\u00e9, diciendo: \u201c\u00bfHe de perseguir a esa banda? \u00bfLa alcanzar\u00e9?\u201d Yahv\u00e9 respondi\u00f3: \u201cPersig\u00faela, porque de cierto la alcanzar\u00e1s y recobrar\u00e1s.\u201d 9 P\u00fasose David en marcha con los seiscientos hombres que le segu\u00edan. Cuando llegaron al torrente de Besor, doscientos quedaron sin pasar m\u00e1s all\u00e1, rezagados por la fatiga. 10 David continu\u00f3 la persecuci\u00f3n con cuatrocientos hombres, n Encontraron en el campo a un egipcio, que llevaron a David; 12 di\u00e9ronle pan que comiera y agua que bebiera y un trozo de torta de higos secos y un racimo de pasas. Una vez que con el alimento se recobr\u00f3, pues hab\u00eda estado tres d\u00edas y tres noches sin comer ni beber, 13 le pregunt\u00f3 David: \u201c\u00bfDe qui\u00e9n y de d\u00f3nde eres t\u00fa?\u201d El respondi\u00f3: \u201cSoy un esclavo egipcio al servicio de un amalecita, y hace tres d\u00edas me abandon\u00f3 mi amo porque enferm\u00e9. 14 Hab\u00edamos hecho una incursi\u00f3n en el Negueb de Queret y en el de Jud\u00e1 y en el Negueb de Caleb, y hemos incendiado Siceleg.\u201d15 David le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQuieres guiarme hacia donde est\u00e1 la banda?\u201d El le respondi\u00f3: \u201cJ\u00farame por Dios que no me matar\u00e1s ni me entregar\u00e1s a mi amo, y te guiar\u00e9 a donde est\u00e1 la banda.\u201d 16 Gui\u00f3los, y vieron que estaban los amalecitas esparcidos por todo el campo, comiendo, bebiendo y bailando, pues era muy grande el bot\u00edn que hab\u00edan tomado en la tierra de los filisteos y en la de Jud\u00e1.17 David los bati\u00f3 desde la aurora hasta la tarde, y no escap\u00f3 ninguno de ellos, fuera de cuatrocientos mozos, que huyeron montados en camellos. 18 David recobr\u00f3 cuanto los amalecitas se llevaran y rescat\u00f3 a sus dos mujeres. 19No falt\u00f3 nadie, ni chico ni grande, ni ni\u00f1o ni ni\u00f1a, ni nada del bot\u00edn y de cuanto se hab\u00edan llevado. David lo recobr\u00f3 todo; 20 y, tomando el ganado mayor y menor, se pusieron en marcha delante de \u00e9l, diciendo: \u201cEste es el bot\u00edn de David.\u201d<\/p>\n<p>La impresi\u00f3n que caus\u00f3 la ciudad fue tal, que algunos de los partidarios de David hablaron de apedrearlo, acus\u00e1ndolo de imprevisi\u00f3n al abandonar la ciudad y no dejar en ella guarnici\u00f3n alguna. David reaccion\u00f3 inmediatamente, decidiendo vengar la afrenta; pero antes quiso conocer la voluntad de Yahv\u00e9 por medio del efod, que ten\u00eda el sacerdote Abiatar. Doscientos soldados no se sintieron con \u00e1nimo para continuar, quedando apostados en las cercan\u00edas del torrente, no identificado, de Besor. Dejamos dicho que Negueb es la regi\u00f3n meridional de Palestina. Los queretianos estaban emparentados con los filisteos, eligiendo David de entre ellos parte de su guardia personal (2Sa 8:18; 2Sa 15:18). Llamense queretianos por ser originarios de Creta. Su Negueb se hallaba cerca de Rafa. El Negueb de Jud\u00e1 y de Caleb se extend\u00eda al sur de Hebr\u00f3n (Jos 14:6-16; Jos 15:2-4; Jos 15:13-19). Guiado David por el egipcio, cay\u00f3 de improviso Sobre la banda, bati\u00e9ndola completamente, Cree Schulz que el t\u00e9rmino neshef (aurora) debe entenderse del crep\u00fasculo vespertino en cuyo caso la batalla dur\u00f3 escasas horas, desde la puesta del sol hasta las primeras horas de la noche.<\/p>\n<p>Regreso a Siceleg (Jos 30:21-31).<br \/>\n21Lleg\u00f3 David a los doscientos hombres que, fatigados, no hab\u00edan podido seguirle y se quedaron junto al torrente de Besor. Salieron \u00e9stos al encuentro de David y de los que ven\u00edan con \u00e9l, y David se acerc\u00f3 a ellos y los salud\u00f3 amistosamente. 22Pero lo peor de cuanto de malo hab\u00eda en la tropa de David se puso a decir: \u201cPues que no han venido con nosotros, no les daremos parte del bot\u00edn que hemos cogido; que coja cada uno su mujer y sus hijos y se los lleve y se vayan.\u201d 23Pero David dijo: \u201cNo hag\u00e1is eso despu\u00e9s de lo que nos ha dado Yahv\u00e9; porque \u00e9l nos ha guardado y ha puesto en nuestras manos la banda que vino contra nosotros. 24Eso, ni o\u00edrse siquiera. La parte debe ser la misma para el que combate y para el que custodia el bagaje. Todos partir\u00e1n por igual.\u201d 25Y as\u00ed se hizo aquel d\u00eda y en lo sucesivo, quedando esto como ley y norma, que todav\u00eda se observa. 26 De vuelta a Siceleg, David mand\u00f3 parte del bot\u00edn a los ancianos de Jud\u00e1, diciendo: \u201cAh\u00ed va para vosotros un presente del bot\u00edn de los enemigos de Yahv\u00e9,\u201d 27Mand\u00f3 a los de Betul, a los de Ramat del Negueb, a los de Jatir, 28 a los de Arara, a los de Sifamot, a los de Estamoa, 29a los del Carmel, a los de las ciudades de los jeramelitas, a los de las ciudades de los quenitas, 30a los de Jorma, a los de Boras\u00e1n, a los de Atac, 31a los de Hebr\u00f3n y a los de todos los lugares por donde David y sus gentes hab\u00edan estado.<\/p>\n<p>Victorioso y llevando consigo todo cuanto hab\u00edan arrebatado los amalecitas, lleg\u00f3 David al torrente Besor. Los que hab\u00edan ido en persecuci\u00f3n del enemigo negaban a los que se quedaron en el mencionado torrente el derecho de participar en el bot\u00edn; con sus mujeres e hijos ten\u00edan bastante. El incidente pod\u00eda tener graves consecuencias y dividir en dos bandos el ej\u00e9rcito de David. Por lo mismo, zanja en seguida David la cuesti\u00f3n, diciendo: \u201cEso, ni o\u00edrse siquiera.\u201d La Ley mandaba que el bot\u00edn se repartiese por igual entre los que hab\u00edan combatido y los que hab\u00edanse quedado en retaguardia (Num 31:27; Jos 22:8). Adem\u00e1s, los que quedaron en Besor vi\u00e9ronse en la imposibilidad de seguir por haber recorrido en los tres d\u00edas anteriores un trayecto de unos cien kil\u00f3metros (desde Afee a Siceleg). De este bot\u00edn mand\u00f3 a los ancianos de Jud\u00e1 para congraciarse con ellos. Cita el texto a continuaci\u00f3n una lista de ciudades que se encuentran al sur de Hebr\u00f3n, y de las cuales se hace menci\u00f3n en Josu\u00e9, c.15 y 19.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>Siclag.<\/b> Lugar de residencia temporal de David y sus seiscientos hombres, Siclag estaba situada en el Neguev y fue dada a David por Aqu\u00eds, rey de Gat (<span class='bible'>1Sa 27:6<\/span>). David la emple\u00f3 como base desde la que emprend\u00eda incursiones contra las tribus vecinas (<span class='bible'>1Sa 27:8-11<\/span>). <b>los de Amalec.<\/b> Cosechando las consecuencias del fracaso de Sa\u00fal para destruir totalmente a los amalecitas (<span class='bible'>1Sa 15:1-35<\/span>) y de las incursiones de David contra ellos (<span class='bible'>1Sa 27:8<\/span>), David y sus hombres fueron v\u00edctimas de una incursi\u00f3n victoriosa de los amalecitas en la que \u00e9stos se llevaron cautivas a todas sus mujeres y se adue\u00f1aron de todos sus ganados antes de quemar Siclag, su ciudad.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>La tercera secci\u00f3n principal de Samuel relata la constante ca\u00edda de Sa\u00fal y la selecci\u00f3n y preparaci\u00f3n de David para el reino. El cap\u00edtulo <span class='bible'>1Sa 16:1-23<\/span> comienza con Samuel llorando por Sa\u00fal como se llorar\u00eda por los muertos. La muerte de Sa\u00fal (<span class='bible'>1Sa 31:1-13<\/span>) pone fin a esta \u00faltima divisi\u00f3n del libro.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>David derrota a los amalequitas. La narraci\u00f3n sigue a David hacia el sur, de vuelta a su cuartel en Siclag, y deja a un lado el relato de la batalla de Gilboa hasta el cap. 31. Parte del prop\u00f3sito del escritor al dar tantos detalles es enfatizar que David y sus hombres se encontraban a muchos km. del ej\u00e9rcito filisteo cuando se libr\u00f3 la batalla. F\u00e1cilmente podemos imaginarnos que los enemigos de David m\u00e1s adelante hicieron correr el falso rumor de que David y sus hombres hab\u00edan ayudado a los filisteos a derrotar al ej\u00e9rcito de Sa\u00fal. Por el contrario, este cap\u00edtulo muestra a David atacando a los amalequitas, enemigos de Israel, mientras se libraba la batalla entre Sa\u00fal y los filisteos.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante de este relato es que el enemigo es Amalec. El que Sa\u00fal no eliminara a este pueblo, que hab\u00eda representado por mucho tiempo una amenaza para Israel, ha sido registrado en el cap. 15. Fue la causa del rechazo de Sa\u00fal por parte del Se\u00f1or. Ahora en el cap. 30, se describe a David haciendo lo que Sa\u00fal debi\u00f3 haber hecho.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>30.6 Al enfrentarse a la tragedia de haber perdido a sus familias, los soldados de David comenzaron a volverse contra \u00e9l e incluso hasta llegaron a hablar de matarlo. En vez de planear un rescate, buscaron a alguien que culpar. Pero David encontr\u00f3 su fortaleza en Dios y comenz\u00f3 a buscar una soluci\u00f3n, y no un chivo expiatorio. Cuando se enfrente con problemas, recuerde que no ayuda en nada buscar a qui\u00e9n culpar ni criticar. En su lugar, considere c\u00f3mo puede ayudar a encontrar una soluci\u00f3n.30.7 David no pod\u00eda ir al tabern\u00e1culo a pedirle al Se\u00f1or que lo guiara porque estaba en territorio de Sa\u00fal. De ah\u00ed que pidiera el efod, el \u00fanico objeto relacionado con el tabern\u00e1culo que pose\u00eda. En la presencia del sacerdote y de esta prenda sacerdotal, pidi\u00f3 a Dios su direcci\u00f3n. Cuando David pidi\u00f3 el efod, le ped\u00eda al sumo sacerdote que le llevara el Urim y el Tumim, que se guardaba en un saquito que estaba unido al efod. Solo el sumo sacerdote pod\u00eda llevar y utilizar el Urim y el Tumim. (Si desea m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el efod y su contenido, v\u00e9ase la nota a Exo 39:1-21.)30.11-15 Los amalecitas dejaron cruelmente a este esclavo para que muriera, pero Dios lo us\u00f3 para guiar a David y a sus hombres al campamento amalecita. David y sus hombres trataron al joven con bondad y \u00e9l respondi\u00f3 a esta bondad gui\u00e1ndolos al enemigo. Trate a los que encuentre con respeto y dignidad sin importar cu\u00e1n insignificantes parezcan ser. Nunca sabr\u00e1 c\u00f3mo Dios los usar\u00e1 para ayudarlo o para perseguirlo, dependiendo de c\u00f3mo les responda.30.24, 25 David decret\u00f3 una ley para que los que guardaran el bagaje o provisiones se trataran igual que los que luchaban en la batalla. En la actualidad se requiere de varias personas para proporcionar los servicios de apoyo necesarios para cada uno de los soldados en batalla. En la iglesia y en otras organizaciones, debemos tratar a quienes nos dan servicios de apoyo de la misma manera que a los que est\u00e1n en la primera l\u00ednea. Sin contadores, secretarias, maestros, ni administradores, los que est\u00e1n en el ministerio p\u00fablico no llevar\u00edan a cabo su trabajo. \u00bfEst\u00e1 en la l\u00ednea del frente? No se olvide de quienes lo apoyan. \u00bfEst\u00e1 en el grupo de apoyo? Est\u00e9 consciente de que su puesto, aun cuando sea un poco menos encantador o entusiasta, es vital para el trabajo de todo el grupo.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1486 Jos 15:31; 1Sa 27:6<\/p>\n<p>b 1487 G\u00e9n 36:12; \u00c9xo 17:14; 1Sa 15:2; 1Sa 27:8<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> amalecitas.  V\u00e9ase coment. en 15:2. La historia cambia de tema en medio de una batalla clave entre los israelitas y los filisteos para describir las haza\u00f1as de David contra los amalecitas. El \u00e9xito de David contra los  amalecitas  y su habilidad para gobernar como rey se contrasta con el fracaso de Sa\u00fal contra los mismos (v. 15:3, 9, 20, 26 y 28:18) y por tanto, su incapacidad como rey.<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Los amalecitas, a quienes Sa\u00fal no pudo destruir del todo (<span class='bible'>1Sa 15:2-3<\/span>; <span class='bible'>1Sa 15:10-19<\/span>), continuaban siendo una maldici\u00f3n para los israelitas.<\/p>\n<p><b><i>el Neguev<\/i><\/b>; cp. <span class='bible'>1Sa 27:10<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p> I.e., regi\u00f3n del sur <\/p>\n<p><p>  Lit., <i>herido<\/i> <\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[.] David parece aniquilado, pero lo levanta su total confianza en Dios (6).   Tendr\u00e1n igual parte los que combaten y los que cuidan el equipaje (24). David propugna la solidaridad entre los combatientes todos compartir\u00e1n el bot\u00edn, en vez de pagar a cada uno seg\u00fan el resultado de sus esfuerzos. No acepta la divisi\u00f3n que se hace a veces entre nosotros, entre los que sirven y . Este concepto de solidaridad social es el mismo que anima toda la legislaci\u00f3n del Deuteronomio.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando David y sus hombres llegaron a Siclag al tercer d\u00eda, los amalequitas hab\u00edan hecho una incursi\u00f3n en el N\u00e9guev y en Siclag. Hab\u00edan atacado Siclag y la hab\u00edan incendiado. vinieron a Siclag. 1Sa 29:11; 2Sa 1:2. los de Amalec. 1Sa 15:7; 1Sa 27:8-10; G\u00e9n 24:62; Jos 11:6. Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico Los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-samuel-301-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 1 Samuel 30:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8608"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8608\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}