{"id":9971,"date":"2022-06-19T21:53:02","date_gmt":"2022-06-20T02:53:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-reyes-181-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/"},"modified":"2022-06-19T21:53:02","modified_gmt":"2022-06-20T02:53:02","slug":"comentario-de-1-reyes-181-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-reyes-181-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"Comentario de 1 Reyes 18:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia"},"content":{"rendered":"<h3 align='center'><b><i>Sucedi\u00f3 que despu\u00e9s de mucho tiempo, al tercer a\u00f1o, vino la palabra de Jehovah a El\u00edas, diciendo: \u2014V\u00e9, pres\u00e9ntate ante Acab, y yo enviar\u00e9 lluvia sobre la faz de la tierra.<\/i><\/b><\/h3>\n<p>A\u00f1o 906 a.C.<\/p>\n<p>\n<b><i>Pasados muchos d\u00edas.<\/i><\/b> <span class='bible'>Luc 4:25<\/span>; <span class='bible'>Stg 5:17<\/span>; <span class='bible'>Apo 11:2<\/span>, <span class='bible'>Apo 11:6<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>en el tercer a\u00f1o.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 17:1<\/span>, <span class='bible'>1Re 17:7<\/span>, <span class='bible'>1Re 17:15<\/span>; <span class='bible'>Luc 4:25<\/span>; <span class='bible'>Stg 5:17<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Ve, mu\u00e9strate a Acab.<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 18:2<\/span>, <span class='bible'>1Re 18:15-40<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>yo dar\u00e9 lluvia.<\/i><\/b> <span class='bible'>Lev 26:4<\/span>; <span class='bible'>Deu 28:12<\/span>; <span class='bible'>Sal 65:9-13<\/span>; <span class='bible'>Isa 5:6<\/span>; <span class='bible'>Jer 10:13<\/span>; <span class='bible'>Jer 14:22<\/span>; <span class='bible'>Joe 2:23<\/span>; <span class='bible'>Am\u00f3 4:7<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b><i>Durante la hambruna extrema El\u00edas es enviado a Acab, y se encuentra con Abd\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 18:1-8<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>Abd\u00edas trae Acab a El\u00edas,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 18:9-16<\/span>.<\/p>\n<p>\n<b><i>El\u00edas prueba que Dios es superior a Baal y mata a sus profetas,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 18:17-40<\/span>.<\/p>\n<p><b><i>El\u00edas, por oraci\u00f3n hace llover,<\/i><\/b> <span class='bible'>1Re 18:41-46<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: El Tesoro del Conocimiento B\u00edblico<\/b><\/i><\/h3>\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-indent:18pt;margin-left:0pt;margin-top:0pt;margin-bottom:0pt;margin-right:0pt\">El NT. se\u00f1ala que la sequ\u00eda se acabo en el cuarto a\u00f1o (<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Luc 4:25<\/span><\/span>;\u00a0<\/span><span style=\"color:#008000\"><span class='bible'>Stg 5:17<\/span><\/span>). Si el punto en cuesti\u00f3n aqu\u00ed es la tardanza del\u00a0<b>tercer a\u00f1o,<\/b>\u00a0el fin de la sequ\u00eda pudo muy bien no ocurrir hasta tres a\u00f1os y medio desde que se inicio.<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Encuentro de El\u00edas con Abd\u00edas (18:1-15).<br \/>\n 1 Pasados muchos d\u00edas, al tercer a\u00f1o, dirigi\u00f3 Yahv\u00e9 su palabra a El\u00edas, diciendo: \u201cVe, pres\u00e9ntate a Ajab, que voy a hacer que caiga la lluvia sobre la haz de la tierra.\u201d 2 Fue, pues, El\u00edas para presentarse ante Ajab. El hambre era grande en Samar\u00eda, 3 y Ajab mand\u00f3 a llamar a Abd\u00edas, su mayordomo. Abd\u00edas era muy temeroso de Yahv\u00e9; 4 y cuando Jezabel exterminaba a los profetas de Yahv\u00e9, escondi\u00f3 a cien profetas, de cincuenta en cincuenta, por cincuenta d\u00edas en cavernas, provey\u00e9ndoles de pan y de agua. 5 Ajab dijo a Abd\u00edas: \u201cVete por la tierra a todas las fuentes de agua y a todos los torrentes, a ver si por all\u00ed hay alguna hierba para que podamos conservar con vida a los caballos y mulos y no nos quedemos sin ganado.\u201d 6 Dividi\u00e9ronse, pues, la tierra para recorrerla, y Ajab se fue solo por un camino y Abd\u00edas se fue solo por otro. 7 Cuando iba Abd\u00edas por su camino, encontr\u00f3se con El\u00edas, y como le recon\u00f3celo, ech\u00f3se sobre el rostro, diciendo: \u201c\u00bfEres t\u00fa, mi se\u00f1or, El\u00edas?\u201d 8 El le respondi\u00f3: \u201cS\u00ed, yo soy; vete a decir a tu se\u00f1or: Ah\u00ed est\u00e1 El\u00edas.\u201d 9 Y Abd\u00edas le contest\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 pecado he cometido yo para que t\u00fa me entregues en manos de Ajab, que seguramente me har\u00e1 morir? 10 Vive Yahv\u00e9, tu Dios, que no hay naci\u00f3n ni reino adonde no haya mandado mi amo a buscarte; cuando ven\u00edan dici\u00e9ndole que no estabas all\u00ed, hac\u00eda jurar al reino y a la naci\u00f3n que no te hab\u00edan hallado. 11\u00bfY ahora t\u00fa me dices: Ve a decir a tu amo: Ah\u00ed est\u00e1 El\u00edas? 12 Adem\u00e1s, en cuanto yo te deje, el esp\u00edritu de Yahv\u00e9 te llevar\u00e1 yo no s\u00e9 d\u00f3nde, y cuando vaya a informar a Ajab, \u00e9l no te hallar\u00e1 y me matar\u00e1. Sin embargo, tu siervo teme a Yahv\u00e9 desde su juventud. 13 \u00bfNo le han dicho a mi se\u00f1or lo que yo hice cuando Jezabel mataba a los profetas de Yahv\u00e9? Yo ocult\u00e9 a cien profetas de Yahv\u00e9, de cincuenta en cincuenta, en cavernas, y los prove\u00ed de pan y de agua. 14\u00bfYahora me mandas: Ve a decir a tu amo: Ah\u00ed est\u00e1 El\u00edas, para que me mate?\u201d 15 Pero El\u00edas le dijo: \u201cVive Yahv\u00e9, Sebaot, a quien sirvo, que hoy mismo me presentar\u00e9 yo delante de Ajab.\u201d<\/p>\n<p>La sequ\u00eda fue de tres a\u00f1os o de tres a\u00f1os y medio (Luc 4:25; Stg 5:17), seg\u00fan la distinta manera de contar, al t\u00e9rmino de los cuales fue palabra de Dios (Stg 17:2-24) a El\u00edas para que se presentara a Ajab. Ten\u00eda \u00e9ste un mayordomo que, a pesar de vivir en un ambiente idol\u00e1trico, conserv\u00f3se fiel a la religi\u00f3n de sus padres. Abd\u00edas se encontr\u00f3 con El\u00edas, que le mand\u00f3 fuera a anunciar a Ajab su presencia. Con estilo propio de los orientales, el mayordomo se excusa exponiendo al profeta los temores que le asaltaban. La \u00faltima de las razones que aduce para justificar sus temores es que, conociendo Abd\u00edas que el esp\u00edritu de Yahv\u00e9 se presenta de improviso sobre El\u00edas y sobre los profetas, traslad\u00e1ndolos a otras partes 1Sa 10:6-10; 1Sa 19:20-23; 2Re 2:16), teme que en su ausencia se produzca este fen\u00f3meno y desaparezca, apareciendo ante Ajab como mentiroso. El\u00edas le asegura con juramento que aquel mismo d\u00eda se presentar\u00e1 ante Ajab. Emplea El\u00edas la expresi\u00f3n \u201cYahv\u00e9 Sebaot\u201d el Dios de los ej\u00e9rcitos (1Sa 1:3-11; 1Sa 4:4; 1Sa 17:45) l.<\/p>\n<p>El\u00edas y Ajab se enfrentan (1Sa 18:16-19).<br \/>\n16 Abd\u00edas, yendo al encuentro de Ajab, le inform\u00f3, y Ajab se volvi\u00f3 para ir al encuentro de El\u00edas. 17 Apenas le vio Ajab, le dijo: \u201c\u00bfEres t\u00fa, ruina de Israel?\u201d 18 Y El\u00edas le respondi\u00f3: \u201cNo soy yo la ruina de Israel, sino t\u00fa y la casa de tu padre, apart\u00e1ndoos de los mandamientos de Yahv\u00e9 y y\u00e9ndoos tras los baales. 19 Anda, convoca a todo Israel sobre el monte Carmel y a los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal que comen de la mesa de Jezabel.\u201d<\/p>\n<p>Ajab acudi\u00f3 inmediatamente al encuentro de El\u00edas, con el que sostuvo un breve di\u00e1logo. A las palabras: \u201c\u00bfEres t\u00fa, ruina de Israel?\u201d responde El\u00edas con decisi\u00f3n y aires de superioridad. No es \u00e9l el causante de la ruina de Israel, sino el rey y la casa de Omri (1Sa 16:27-28) al rendir culto a los baales, abandonando al verdadero y \u00fanico Dios; la sequ\u00eda es efecto de un castigo de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>Sacrificios sobre el monte Carmelo (1Sa 18:20-40).<br \/>\n20 Convoc\u00f3, pues, Ajab a todos los hijos de Israel y a todos los profetas al monte Carmel; 21 y acerc\u00e1ndose El\u00edas a todo el pueblo, le dijo: \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo hab\u00e9is de estar vosotros claudicando de un lado y de otro? Si Yahv\u00e9 es Dios, seguidle a El; y si lo es Baal, id tras \u00e9l.\u201d El pueblo no respondi\u00f3 nada. 22 Volvi\u00f3 a decir El\u00edas al pueblo: \u201cS\u00f3lo quedo yo de los profetas de Yahv\u00e9, mientras que hay cuatrocientos cincuenta profetas de Baal. 23 Que traigan bueyes para que escojan ellos uno, lo corten en pedazos y lo pongan sobre la le\u00f1a, pero sin poner fuego debajo; yo preparar\u00e9 otro sobre la le\u00f1a, sin poner fuego debajo. 24 Despu\u00e9s invocad vosotros el nombre de vuestro dios y yo invocar\u00e9 el nombre de Yahv\u00e9. El dios que respondiere con el fuego, \u00e9se sea Dios\u201d; y todo el pueblo respondi\u00f3: \u201cEst\u00e1 muy bien.\u201d 25 Entonces dijo El\u00edas a los profetas de Baal: \u201cEscogeos el buey y haced vosotros primero, pues que sois los m\u00e1s, e invocad el nombre de vuestro dios, pero sin poner fuego debajo.\u201d 26 Tomaron ellos el buey que les entregaron, aprest\u00e1ronlo, y estuvieron invocando el nombre de Baal desde la ma\u00f1ana hasta el mediod\u00eda, diciendo: \u201cBaal, resp\u00f3ndenos.\u201d Pero no hab\u00eda voz ni quien respondiese, mientras estaban ellos saltando en torno del altar que hab\u00edan hecho. 27 Al mediod\u00eda burl\u00e1base de ellos El\u00edas, diciendo: \u201cGritad bien fuerte; dios es, pero quiz\u00e1 est\u00e1 entretenido conversando, o tiene alg\u00fan negocio, o est\u00e1 de viaje. Acaso est\u00e9 dormido, y as\u00ed le despertar\u00e9is.\u201d 28 Ellos daban voces y m\u00e1s voces y se sajaban con cuchillos y lancetas, seg\u00fan su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. 29 Pasado el mediod\u00eda, siguieron enfurecidos hasta la hora en que suele hacerse la ofrenda de la tarde; pero no hubo voz ni quien escuchase ni respondiese. 30 Entonces dijo El\u00edas a todo el pueblo: \u201cAcercaos.\u201d Y todo el pueblo se acerc\u00f3 a \u00e9l. Prepar\u00f3 el altar de Yahv\u00e9, que estaba en ruina; 31 y tomando El\u00edas doce piedras, seg\u00fan el n\u00famero de las tribus de los hijos de Jacob, a quien hab\u00eda dicho Yahv\u00e9: \u201cIsrael ser\u00e1 tu nombre,\u201d 32 alz\u00f3 con ellas un altar al nombre de Yahv\u00e9. Hizo en derredor una zanja tan grande como la superficie en que se siembran dos \u201csatos\u201d de simiente; 33 compuso la le\u00f1a, cort\u00f3 el buey en pedazos y p\u00fasolo sobre la le\u00f1a. 34 Dijo luego: \u201cLlenad de agua cuatro c\u00e1ntaros y echadla sobre el holocausto y sobre la le\u00f1a.\u201d Despu\u00e9s dijo: \u201cHaced lo mismo otra vez.\u201d Otra vez lo hicieron. Dijo a\u00fan: \u201cHacedlo por tercera vez.\u201d Y por tercera vez lo hicieron. 35 Corr\u00eda el agua todo en derredor del altar y hab\u00eda llenado el agua tambi\u00e9n la zanja. 36 Cuando lleg\u00f3 la hora de ofrecerse el holocausto, lleg\u00f3se el profeta El\u00edas y dijo: \u201cYahv\u00e9, Dios de Abra-ham, de Isaac y de Israel: que se sepa hoy que t\u00fa eres Dios de Israel y que yo soy tu siervo, que todo esto hago por mandato tuyo. 37 Resp\u00f3ndeme, Yahv\u00e9; resp\u00f3ndeme, para que todo este pueblo conozca que t\u00fa, \u00a1oh Yahv\u00e9! eres Dios y que t\u00fa conviertes a ti su coraz\u00f3n.\u201d 38 Baj\u00f3 entonces fuego de Yahv\u00e9, que consumi\u00f3 el holocausto y la le\u00f1a, las piedras y el polvo, y a\u00fan lami\u00f3 las aguas que hab\u00eda en la zanja. 39 Viendo esto el pueblo, cayeron todos sobre sus rostros y dijeron: \u201c\u00a1Yahv\u00e9 es Dios, Yahv\u00e9 es Dios!\u201d 40 Y d\u00edjoles El\u00edas: \u201c Tomad a los profetas de Baal, sin dejar que escape ninguno.\u201d Tomandolos a ellos y llev\u00f3los El\u00edas al torrente Cis\u00f3n, donde los degoll\u00f3.<\/p>\n<p>Los reyes paganos de Edom, Moab, Am\u00f3n, Tiro y Sid\u00f3n consultaban a los profetas en los negocios m\u00e1s importantes del reino (Jer 27:3; Jer 27:9-10). Exist\u00eda en Cana\u00e1n el profetismo ext\u00e1tico y delirante y otro m\u00e1s moderado. En uno de los textos de Rash Shamra se habla de un \u00e9xtasis sobrevenido durante un acto cultual; la toma de posesi\u00f3n de parte de la divinidad se expresa con la imagen t\u00edpicamente b\u00edblica de la \u201cmano que agarra.\u201d La forma moderada del profetismo se encuentra especialmente en el \u00e1rea aramaica y moab\u00edtica, como atestiguan las inscripciones de Zakir y de Mesa 2. La reina Jezabel hab\u00eda tra\u00eddo gran n\u00famero de profetas de Tiro y Sid\u00f3n. Siguiendo la indicaci\u00f3n de El\u00edas, Ajab convoc\u00f3los al Carmelo. Deb\u00edan deslindarse los campos y no andar Israel encendiendo una l\u00e1mpara a Yahv\u00e9 y otra a Baal. No se trata de decidir cu\u00e1l de los dos es el m\u00e1s fuerte, sino de saber cu\u00e1l de los dos es p\u00edos; si lo es Yahv\u00e9, entonces Baal es pura nada, y viceversa. El juicio de Dios tendr\u00eda lugar sobre el monte Carmelo (Kerem = vi\u00f1a), hermosa monta\u00f1a que se extiende al sudoeste de la llanura de Esdrel\u00f3n, cubierta de abundante vegetaci\u00f3n.<br \/>\nEl punto tradicional del sacrificio es El Muhraqa, en la extremidad sudoriental del monte, a 514 metros sobre el nivel del Mediterr\u00e1neo. Desde este sitio se divisa el mar; cerca brota el manantial Bir-el-Mansura, del cual se sacaba el agua para el sacrificio En Tell el-Qasis, al pie de El Muhraqa y cerca del Cis\u00f3n, se conserva todav\u00eda hoy la memoria de la matanza de los profetas de Baal Alt, para el cual el dios Baal era el dios local del Carmelo, propone como lugar del sacrificio la punta norte de la monta\u00f1a que domina el mar; pero no convencen sus razones 3.<br \/>\nEl\u00edas habla al pueblo, reprobando su conducta sincretista. Como ejemplo del avance de la idolatr\u00eda, dice que es el \u00fanico profeta de Yahv\u00e9 que se atreve a presentarse en p\u00fablico, lo que contrasta con el apoyo oficial con que cuentan los profetas de Baal. A pesar de esta desproporci\u00f3n num\u00e9rica, propone El\u00edas el duelo entre Yahv\u00e9 y los baales, entre \u00e9l y los centenares de profetas de los \u00eddolos. La prueba consistir\u00e1 en que cada uno de los dos bandos inmole sobre el Carmelo un becerro (Exo 24:5; Num 23:2; Jue 6:25); que se corte la v\u00edctima en pedazos y se coloque sobre la le\u00f1a, pero sin poner fuego debajo (Gen 22:6). Al pueblo agrad\u00f3 aquella propuesta de El\u00edas. A los profetas de Baal, por ser muchos, se les concedi\u00f3 fueran los primeros, d\u00e1ndoseles, adem\u00e1s, la facultad de escoger la v\u00edctima. El\u00edas reserv\u00f3se para el acto apote\u00f3sico final.<br \/>\nLos profetas de Baal aparejaron el altar e invocaron a Baal a grandes voces, al mismo tiempo que se entregaban a una danza violenta y fren\u00e9tica, que a la larga sol\u00eda provocar el delirio m\u00e1ntico (v.28-29). Era esta danza originaria de Fenicia4. Con este baile fenicio cabe relacionar lo que se dice en 19:18: \u201cVoy a dejar con vida a siete mil cuyas rodillas no se han doblado ante Baal.\u201d Al ver El\u00edas que nada consegu\u00edan con sus gritos y danzas, burl\u00e1base de ellos, dici\u00e9ndoles que su dios Baal, o Herakles, llamado el fil\u00f3sofo, estaba acaso enfrascado en resolver alguna cuesti\u00f3n filos\u00f3fica; o que, por raz\u00f3n de atribu\u00edrsele la invenci\u00f3n de la p\u00farpura y de las naves, estaba ocupado en alg\u00fan negocio o de viaje. Al dios fenicio se le atribu\u00edan expediciones a Libia, y sus admiradores se lo imaginaban al frente de las naves fenicias que surcaban los mares enarbolando las banderas de Tiro y de Sid\u00f3n o cabalgando sobre un hipocampo alado. Admite El\u00edas la posibilidad de que Herakles est\u00e9 dormido 5.<br \/>\nA las palabras de El\u00edas redoblaban los profetas de Baal sus esfuerzos a fin de llamar la atenci\u00f3n de su dios. Los gritos se suceden cada vez m\u00e1s agudos y suplicantes, y la danza toma caracteres de v\u00e9rtigo; la agitaci\u00f3n alcanza el paroxismo. Aturdidos, insensibles y fuera de s\u00ed, se herian freneticamente con cuchillos a los fines de volver mitica la danza. A\u00f1ade la Biblia que lo hac\u00edan \u201cseg\u00fan su costumbre\u201d6. Por la Biblia consta la costumbre de hacerse tales incisiones en honor de los muertos (Deu 14:1) y por otros motivos, que los verdaderos profetas condenaban (Jer 41:5; Jer 47:5; Ose 7:14; Zac 13:6; Lev 19:28; Lev 21:5). Hasta bien entrada la tarde no cesaron de profetizar, en el sentido de estar pose\u00eddos y dar se\u00f1ales externas del \u00e9xtasis prof\u00e9tico (Num 11:25-27; 1 Sam 10:5-I3; 19:20-24).<br \/>\nCuando la noche amenazaba caerse encima en aquel lugar inh\u00f3spito, y ante el rotundo fracaso de los falsos profetas, El\u00edas recogi\u00f3 las piedras del altar de Yahv\u00e9 que Jezabel hab\u00eda hecho demoler y lo reconstruy\u00f3 7. Sobre el Carmelo residi\u00f3 El\u00edseo (2Re 4:25) y all\u00ed celebraba el pueblo las neomenias y s\u00e1bados (2Re 4:23). Causa extra\u00f1eza el inter\u00e9s en reunir doce piedras que evocaran la memoria de las doce tribus en unos momentos en que exist\u00eda la escisi\u00f3n; quiz\u00e1 se trata de alguna alusi\u00f3n hist\u00f3rica (Exo 24:4; Jos 4:4). Abri\u00f3 El\u00edas alrededor del altar una zanja tan grande que en su superficie cab\u00edan dos satos de simiente. Es el sato una medida de capacidad (Gen 18:6; 1Sa 25:18) que equival\u00eda a trece litros8.<br \/>\nAl llegar la hora del sacrificio vespertino, que ten\u00eda lugar entre dos luces (Exo 29:39.41; Num 28:4-8), empez\u00f3 El\u00edas su oraci\u00f3n a Yahv\u00e9. Nada de gritos ni de danzas rituales, ni incisiones de ninguna clase, para dar a entender que s\u00f3lo \u201cel Dios de Abraham, de Isaac y de Israel\u201d (1Cr 29:18; 2Cr 30:6) pod\u00eda mandar el fuego. El milagro se produjo, de lo que dedujeron los israelitas que Yahv\u00e9 era el solo y verdadero Dios. A una indicaci\u00f3n de El\u00edas se apoder\u00f3 el pueblo de los profetas de Baal, que El\u00edas degoll\u00f3 en el torrente Cis\u00f3n (Jue 4:7-13; Jue 5:21), al pie del Carmelo. En la lucha entre Yahv\u00e9 y Baal, los servidores de \u00e9ste sufren las consecuencias de la derrota de su dios, conforme a las leyes entonces en uso sobre la suerte de los vencidos (Deu 13:2-6; Deu 18:20-22).<\/p>\n<p>Fin de la sequ\u00eda (Deu 18:41-46).<br \/>\n41 Entonces dijo El\u00edas a Ajab: \u201cSube a comer y a beber, porque ya suena gran ruido de lluvia.\u201d 42 Y subi\u00f3 Ajab a comer y a beber. El\u00edas subi\u00f3 a la cumbre del Carmel y se postr\u00f3 en tierra, poniendo el rostro entre las rodillas; 43 y dijo a su siervo: \u201cSube y mira hacia el mar.\u201d Subi\u00f3 \u00e9l, mir\u00f3 y dijo: \u201cNo se ve nada.\u201d El\u00edas le dijo: \u201cVuelve a hacerlo siete veces.\u201d 44 Y a la s\u00e9ptima vez dijo el siervo: \u201cVeo una nub\u00e9cula, como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar.\u201d El le dijo: \u201cVe y dile a Ajab: Unce y baja, no te lo impida luego la lluvia.\u201d 45 Y en esto se cubri\u00f3 el cielo de nubes, sopl\u00f3 el viento y cay\u00f3 gran lluvia. Subi\u00f3 Ajab y vino a Jezrael. 46 Fue sobre El\u00edas la mano de Yahv\u00e9, que ci\u00f1\u00f3 sus lomos, y vino corriendo a Jezrael delante de Ajab.<\/p>\n<p>El gran drama ha terminado con el triunfo aplastante de Yahv\u00e9. Ajab y El\u00edas suben del torrente Cis\u00f3n a la cumbre del monte (Jue 6:26); el rey dirigi\u00f3se al lugar donde se guardaban las provisiones, mientras sub\u00eda El\u00edas a otra altura superior. All\u00ed se arrodill\u00f3, y, con la cabeza entre las rodillas, no atrevi\u00e9ndose a mirar de cara lo que est\u00e1 por suceder, esperaba la lluvia, que deb\u00eda proceder del mar anunciando con gran ruido su llegada. En Palestina la lluvia es producida por vientos del oeste y sudoeste. En la nube se ha querido ver una figura de la Virgen Mar\u00eda, que llev\u00f3 la salud al mundo9.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Comentada<\/b><\/i><\/h3>\n<p><b>el tercer a\u00f1o.<\/b> Cp. <span class='bible'>Stg 5:17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio MacArthur<\/b><\/i><\/h3>\n<p>El retorno de El\u00edas. Al tercer a\u00f1o de la sequ\u00eda Dios mand\u00f3 a El\u00edas que volviera a Samaria para enfrentar nuevamente a Acab. Sin embargo, primero se present\u00f3 ante Abd\u00edas, el administrador principal del palacio. Este hombre, temeroso de Jehovah desde su juventud (12), hab\u00eda permanecido leal a su Dios. Su fidelidad fue demostrada en el gran riesgo que corri\u00f3 al esconder y alimentar a 100 profetas fieles durante la campa\u00f1a para destruirlos que dirig\u00eda Jezabel. Es un personaje desafiante, expresando su fe en el centro mismo de una naci\u00f3n ap\u00f3stata. Pero tambi\u00e9n es un personaje muy humano, con gran temor de que El\u00edas se esfumara de nuevo antes de que se pudiera arreglar una reuni\u00f3n con Acab, y tambi\u00e9n de que lo hicieran responsable y lo ejecutaran. El\u00edas lo tranquiliz\u00f3, utilizando nuevamente un juramento para subrayar sus palabras (15), diciendo que se presentar\u00eda ante Acab antes de que el d\u00eda se terminara.<\/p>\n<p>Acab y El\u00edas se encontraron e intercambiaron insultos. Al abandonar a Jehovah para seguir a los Baales (una expresi\u00f3n que se refiere al culto de varias deidades extranjeras) ha transformado al rey de Israel en el trastornador de Israel. El\u00edas arroj\u00f3 el guante y demand\u00f3 una asamblea de los profetas extranjeros en el monte Carmelo. El hecho que estos profetas comen de la mesa de Jezabel indica que ella era la que promov\u00eda esta nueva religi\u00f3n del Estado.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Nuevo Comentario B\u00edblico Siglo Veintiuno<\/b><\/i><\/h3>\n<p>18.3, 4 A pesar de que El\u00edas estaba solo en su confrontaci\u00f3n con Acab y Jezabel, no era el \u00fanico en Israel que cre\u00eda en Dios. Abd\u00edas hab\u00eda sido fiel al esconder a cien profetas que todav\u00eda segu\u00edan leales a Dios. ELIASEl compromiso leal de El\u00edas con Dios nos impresiona y nos presenta un reto. Fue enviado para confrontar, no consolar, y habl\u00f3 las palabras de Dios a un rey que a menudo rechaz\u00f3 su mensaje s\u00f3lo porque era El\u00edas el que lo tra\u00eda. El profeta escogi\u00f3 seguir adelante solo con su ministerio para Dios y pag\u00f3 por esta decisi\u00f3n experimentando el aislamiento de otros que tambi\u00e9n eran fieles a Dios.Es interesante pensar en los sorprendentes milagros que Dios llev\u00f3 a cabo por medio de El\u00edas, pero haremos bien si nos centramos en la relaci\u00f3n que ten\u00edan ambos. Todo lo que sucedi\u00f3 en la vida de El\u00edas comenz\u00f3 con el mismo milagro que est\u00e1 a nuestro alcance: \u00e9l respondi\u00f3 al milagro de poder conocer a Dios.Por ejemplo, despu\u00e9s de que Dios llev\u00f3 a cabo un milagro grandioso por medio de El\u00edas, al derrotar a los profetas de Baal, la reina Jezabel se veng\u00f3 amenazando la vida de El\u00edas, y El\u00edas huy\u00f3. Sinti\u00f3 miedo, abandono y se deprimi\u00f3. A pesar de la provisi\u00f3n de comida y abrigo en el desierto, El\u00edas deseaba morir. As\u00ed que Dios se le present\u00f3 en una \u00abdemostraci\u00f3n audiovisual\u00bb y con el mensaje que \u00e9l necesitaba escuchar. El\u00edas presenci\u00f3 una tormenta de viento, un terremoto y fuego. Pero el Se\u00f1or no estaba en ninguna de esas manifestaciones poderosas. Por el contrario, Dios mostr\u00f3 su presencia en un suave susurro.El\u00edas, como nosotros, luch\u00f3 con sus sentimientos aun despu\u00e9s de este mensaje de consuelo de parte de Dios. As\u00ed que Dios confront\u00f3 las emociones de El\u00edas y lo mand\u00f3 a actuar. Le dijo lo que ahora ten\u00eda que hacer y le inform\u00f3 que parte de su soledad estaba basada en la ignorancia: todav\u00eda hab\u00eda en Israel siete mil personas que segu\u00edan siendo fieles a Dios.A\u00fan en la actualidad, Dios a menudo nos habla por medio de la quietud y de lo obvio, y no por lo espectacular e inusual. Dios tiene trabajo para nosotros aun cuando sintamos miedo o temor a fracasar. Dios siempre tiene m\u00e1s recursos y personas de las que nosotros conocemos. Si bien podemos desear hacer grandes milagros para Dios, en cambio debemos concentrarnos en tener una relaci\u00f3n personal con El. El milagro real de la vida de El\u00edas fue su verdadera relaci\u00f3n personal con Dios. Ese milagro sigue estando a nuestro alcance.Puntos fuertes y logros :&#8211;\tFue el profeta de Israel m\u00e1s famoso y dram\u00e1tico&#8211;\tPredijo el comienzo y el final de una sequ\u00eda de tres a\u00f1os&#8211;\tFue usado por Dios para resucitar a un ni\u00f1o&#8211;\tRepresent\u00f3 a Dios en una prueba de fuerzas con los sacerdotes de Baal y Asera&#8211;\tApareci\u00f3 con Mois\u00e9s y Jes\u00fas en la escena de la transfiguraci\u00f3n en el Nuevo TestamentoDebilidades y errores :&#8211;\tDecidi\u00f3 trabajar solo y pag\u00f3 por ello con el aislamiento y la soledad&#8211;\tHuy\u00f3 con pavor de Jezabel cuando amenaz\u00f3 su vidaLecciones de su vida :&#8211;\tNunca estamos tan cerca del fracaso como en nuestros momentos de mayor victoria&#8211;\tNunca estamos tan solos como parece que nos sentimos. Dios siempre est\u00e1 con nosotros&#8211;\tDios habla con mayor frecuencia en susurros persistentes, que a gritosDatos generales :&#8211;\tD\u00f3nde: Galaad&#8211;\tOcupaci\u00f3n: Profeta&#8211;\tContempor\u00e1neos: Acab, Jezabel, Ocoz\u00edas, Abd\u00edas, Jeh\u00fa, HazaelVers\u00edculos clave :\u00bbCuando lleg\u00f3 la hora de ofrecerse el holocausto, se acerc\u00f3 el profeta El\u00edas y dijo: Jehov\u00e1, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que t\u00fa eres el Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Resp\u00f3ndeme, Jehov\u00e1, resp\u00f3ndeme, para que conozca este pueblo que t\u00fa, oh Jehov\u00e1, eres el Dios, y que t\u00fa, vuelves a ti el coraz\u00f3n de ellos. Entonces cay\u00f3 fuego de Jehov\u00e1, y consumi\u00f3 el holocausto, la le\u00f1a, las piedras y el polvo, y aun lami\u00f3 el agua que estaba en la zanja\u00bb (1Ki 18:36-38).La historia de El\u00edas se relata en 1 Reyes 17.1-2Ki 2:11. Adem\u00e1s se lo menciona en2Ch 21:12-15; Mal 4:5-6; Mat 11:14; Mat 16:14; Mat 17:3-13; Mat 27:47-49; Luk 1:17; Luk 4:25-26; Joh 1:19-25; Rom 11:2-4; Jam 5:17-18. 18.18 En vez de adorar al Dios verdadero, Acab y su esposa Jezabel adoraban a Baal, el dios m\u00e1s popular de los cananeos. Por lo general, los \u00eddolos de Baal eran moldeados en forma de toro, representando la fortaleza y la fertilidad, y reflejando hambre de poder y de placer sexual.18.19 Acab convoc\u00f3 a ochocientos cincuenta profetas paganos en monte Carmelo para comparar la inteligencia y el poder con El\u00edas. Los reyes malvados odiaban a los profetas de Dios porque hablaban en contra del pecado y de la idolatr\u00eda, y minaban su control sobre el pueblo. Con la ayuda de los reyes malvados, muchos profetas paganos se levantaron para combatir las palabras de los profetas de Dios. Pero El\u00edas mostr\u00f3 al pueblo que el hablar una profec\u00eda no era suficiente. Se necesitaba el poder de un Dios viviente para cumplirla.18.21 El\u00edas desafi\u00f3 al pueblo a tomar una decisi\u00f3n: seguir a quienquiera que fuera el verdadero Dios. \u00bfPor qu\u00e9 oscil\u00f3 tanta gente entre las dos alternativas? Quiz\u00e1 algunos no estaban seguros. Muchos de ellos, sin embargo, sab\u00edan que Dios era Jehov\u00e1, pero disfrutaban de los placeres pecaminosos y de otros beneficios que obten\u00edan al seguir a Acab y su adoraci\u00f3n id\u00f3latra. Es importante tomar partido por Dios. Si s\u00f3lo nos dejamos llevar por cualquier cosa que sea placentera y f\u00e1cil, alg\u00fan d\u00eda descubriremos que hemos estado adorando a un dios falso: nosotros mismos.18.29 A pesar de que los profetas de Baal se deshicieron en alabanzas durante toda la tarde, ninguno les contest\u00f3. Su dios estaba en silencio porque no era real. Los dioses a los que nos vemos tentados a seguir no son \u00eddolos de piedra o de madera, pero son igualmente falsos y peligrosos porque nos hacen depender de otras cosas y no de Dios. El poder, la posici\u00f3n, la apariencia o las posesiones materiales pueden llegar a convertirse en nuestros dioses si les dedicamos nuestras vidas. Pero cuando llegue el tiempo de crisis y desesperadamente clamemos a esos dioses, solo habr\u00e1 silencio. No pueden ofrecer respuestas verdaderas, ni gu\u00eda, ni sabidur\u00eda.18.31 Usar doce piedras para construir el altar requiri\u00f3 valent\u00eda. Esto podr\u00eda haber ocasionado que algunas personas se enojaran porque era un recordatorio silencioso de la divisi\u00f3n entre las tribus. Mientras las diez tribus del norte se llamaron a s\u00ed mismas Israel, este era el nombre que originalmente hab\u00edan recibido las doce tribus en conjunto.18.36-38 Dios envi\u00f3 fuego desde los cielos para El\u00edas, y El nos ayudar\u00e1 a completar lo que nos ha mandado a realizar. La prueba puede no ser tan dram\u00e1tica en nuestra vida como lo fue en la de El\u00edas, pero Dios nos har\u00e1 accesibles los recursos de maneras creativas para lograr sus prop\u00f3sitos. Nos dar\u00e1 la sabidur\u00eda para educar a nuestra familia, el valor para levantarnos en favor de la verdad, o los medios para ayudar a alguien en necesidad. Como El\u00edas, podemos tener fe en que, sea lo que Dios nos mande hacer, El proveer\u00e1 lo que necesitamos para llevarlo a cabo.18.46 El\u00edas corri\u00f3 casi 10 km de regreso a la ciudad para poder dar a Acab la \u00faltima oportunidad para volverse de su pecado antes de reunirse con Jezabel en Jezreel. Su carrera asegur\u00f3, adem\u00e1s, que llegara a Jezreel la historia correcta de lo que hab\u00eda sucedido.PROFETAS FALSOS Y VERDADEROSFALSOS PROFETASTrabajaban con prop\u00f3sitos pol\u00edticos para beneficio de ellos mismosAbundaban en posesionesDaban mensajes falsosDec\u00edan s\u00f3lo lo que el pueblo quer\u00eda escucharVERDADEROS PROFETASTrabajaban con prop\u00f3sitos espirituales para servir a Dios y al puebloPose\u00edan poco o nadaS\u00f3lo daban mensajes verdaderosDec\u00edan s\u00f3lo lo que Dios les indicaba, sin importar lo poco popular que fuera su mensajeLos falsos profetas fueron un obst\u00e1culo para poder llevar la Palabra de Dios al pueblo. Llevaban mensajes que contradec\u00edan las palabras de los verdaderos profetas. Daban \u00abmensajes\u00bb que apelaban a la naturaleza pecaminosa y consolaban sus temores. Los falsos profetas dijeron al pueblo lo que este quer\u00eda escuchar. Los verdaderos profetas daban a conocer la verdad de Dios.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir<\/b><\/i><\/h3>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>(1) O: \u201cy d\u00e9jame dar lluvia\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS CRUZADAS<\/p>\n<p>a 1369 Luc 4:25; Stg 5:17<\/p>\n<p>b 1370 Sal 65:9; Sal 65:10; Jer 14:22; Mat 5:45<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Traducci\u00f3n del Nuevo Mundo<\/b><\/i><\/h3>\n<p><p> en el tercer a\u00f1o.  El  tercer a\u00f1o  se refiere a que El\u00edas a\u00fan estaba en Sarepta despu\u00e9s del milagro que hab\u00eda realizado all\u00ed (17:8\u2013 24). A\u00f1adiendo este tiempo al tiempo que El\u00edas estuvo en Querit despu\u00e9s que hab\u00eda anunciado la sequ\u00eda, da el total de tres a\u00f1os y medio mencionada el en N.T. (Lc 4:25; Stg 5:17).<\/p>\n<p><h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia de las Am\u00e9ricas<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Tres a\u00f1os en Sarepta + el tiempo en Querit = los 3 <b><i>\u00bd<\/i><\/b> a\u00f1os de <span class='bible'>Luc 4:25<\/span> y <span class='bible'>Stg 5:17<\/span>.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia de Estudio Anotada por Ryrie<\/b><\/i><\/h3>\n<p><i><b>muchos d\u00edas&#8230;<\/b><\/i> Esto es, <i>los tres a\u00f1os de sequ\u00eda<\/i>.<\/span><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Biblia Textual IV Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>Esto es, <em>los tres au241?os de sequ\u00eda.<\/em><\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: La Biblia Textual III Edici\u00f3n<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[=] *1Re 17:1<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana<\/b><\/i><\/h3>\n<p>[4] 1 Sam 19, 20.[19] Dedicados a los \u00eddolos, sobre todo a la diosa Astart\u00e9 y a Baal. El Carmelo ten\u00eda una larga historia como lugar de culto. Aparece en las listas egipcias a partir del siglo XV a.C. con el nombre de Cabo Sagrado. La cumbre m\u00e1s elevada tiene 546 metros sobre el nivel del mar y se extiende unos 25 kil\u00f3metros.<\/p>\n<h3 align='right'><i><b>Fuente: Notas Torres Amat<\/b><\/i><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sucedi\u00f3 que despu\u00e9s de mucho tiempo, al tercer a\u00f1o, vino la palabra de Jehovah a El\u00edas, diciendo: \u2014V\u00e9, pres\u00e9ntate ante Acab, y yo enviar\u00e9 lluvia sobre la faz de la tierra. A\u00f1o 906 a.C. Pasados muchos d\u00edas. Luc 4:25; Stg 5:17; Apo 11:2, Apo 11:6. en el tercer a\u00f1o. 1Re 17:1, 1Re 17:7, 1Re 17:15; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/comentario-de-1-reyes-181-exegesis-y-hermeneutica-de-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario de 1 Reyes 18:1 &#8211; Ex\u00e9gesis y Hermen\u00e9utica de la Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9971","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9971\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/comentario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}