{"id":13395,"date":"2022-10-15T16:41:14","date_gmt":"2022-10-15T21:41:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-isaias\/"},"modified":"2022-10-15T16:41:14","modified_gmt":"2022-10-15T21:41:14","slug":"significado-biblico-de-isaias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-isaias\/","title":{"rendered":"Significado B\u00edblico de ISAIAS"},"content":{"rendered":"<p>  <\/p>\n<h2>Significado de Isaias<\/h2>\n<p> Ver Concordancia <\/p>\n<p> (heb. Yesha{y\u00e2h\u00fb, \u00abYahweh salva [ayuda]\u00bb o \u00absalvaci\u00f3n de Yahweh\u00bb; tambi\u00e9n <br \/>aparece en antiguos sellos heb.; gr. Esa\u00edas). <\/p>\n<p>Varios personajes b\u00edblicos se llamaron Yesha{y\u00e2h\u00fb (y su forma abreviada <br \/>Yesha{y\u00e2h), pero sus nombres fueron transliterados como Jesa\u00edas* y Jesah\u00edas.* <\/p>\n<p>El mayor de los profetas hebreos y autor del libro que lleva su nombre. Fue <br \/>hijo de Amoz, llamado al oficio prof\u00e9tico hacia el final del reinado de Uz\u00edas; <br \/>tambi\u00e9n sirvi\u00f3 bajo Jotam, Acaz y Ezequ\u00edas (Is. 1:1). La tradici\u00f3n dice que <br \/>fue primo de Uz\u00edas y muri\u00f3 c 686 a.C. Llamado a ser profeta en su juventud, <br \/>Isa\u00edas se dedic\u00f3 plenamente al servicio de Dios en ocasi\u00f3n de la \u00fanica visi\u00f3n <br \/>que ha registrado: la percepci\u00f3n de la infinita santidad del car\u00e1cter de Dios <br \/>que lo llev\u00f3 a una conversi\u00f3n m\u00e1s plena y a una respuesta m\u00e1s comprometida con <br \/>el servicio a Dios (Is. 6). Sus contempor\u00e1neos en el cargo prof\u00e9tico fueron <br \/>Oseas (en el reino norte\u00f1o de Israel; Os. 1:1) y Miqueas (en el reino sure\u00f1o de <br \/>Jud\u00e1; Mi. 1:1). <\/p>\n<p>Isa\u00edas, un hombre elocuente, educado y muy culto, vivi\u00f3 en Jerusal\u00e9n y sirvi\u00f3 <br \/>como el consejero pol\u00edtico y religioso de la naci\u00f3n. Intent\u00f3 mantener a Jud\u00e1 <br \/>firme y leal a Dios durante los a\u00f1os turbulentos e inciertos que vieron la <br \/>disoluci\u00f3n del reino del norte y su ca\u00edda en el 723\/22 a.C., y a trav\u00e9s de las <br \/>reiteradas invasiones asirias a Jud\u00e1 en los a\u00f1os que siguieron. Sin temor <br \/>reprendi\u00f3 los pecados del pueblo, aconsej\u00f3 a los gobernantes a confiar en Dios <br \/>en lugar de depender de alianzas extranjeras que lo ataban, previ\u00f3 la <br \/>cautividad babil\u00f3nica, y escribi\u00f3 en detalle con respecto a la gloriosa <br \/>restauraci\u00f3n que culminar\u00eda con la venida del Mes\u00edas y el establecimiento de su <br \/>reino eterno, siempre que el pueblo cooperara con Dios. La influencia de <br \/>Isa\u00edas fue grandemente responsable de la reforma efectuada por Ezequ\u00edas, a <br \/>quien anim\u00f3 y gui\u00f3 durante todo su reinado. Sus consejos y advertencias fueron <br \/>los factores decisivos en persuadir al rey y al pueblo a mantenerse firmes <br \/>cuando Senaquerib* amenaz\u00f3 con tomar Jerusal\u00e9n. De acuerdo con la tradici\u00f3n, <br \/>Isa\u00edas fue m\u00e1rtir del hijo de Ezequ\u00edas, Manas\u00e9s, que aboli\u00f3 las reformas <br \/>instituidas por su padre y, presumiblemente, hizo aserrar al profeta por la <br \/>mitad (cf He. 11:37). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/isaias\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: ISAIAS<\/a><\/b><\/p>\n<h2>\n<p align=\"justify\"><strong>ISA\u00cdAS seg\u00fan la Biblia: \u00abJehov\u00e1 ha salvado\u00bb.<br \/> Profeta de Jud\u00e1 bajo los reinos de Uz\u00edas, Jotam, Acaz y Ezequ\u00edas (Is. 1:1; cfr. 6:1; 7:3; 14:28; 20:1, 2; 36:39). Era hijo de Amoz, que no debe ser confundido con el profeta Am\u00f3s. <\/strong><\/p>\n<\/h2>\n<p align=\"justify\">\u00abJehov\u00e1 ha salvado\u00bb.<br \/> Profeta de Jud\u00e1 bajo los reinos de Uz\u00edas, Jotam, Acaz y Ezequ\u00edas (Is. 1:1; cfr. 6:1; 7:3; 14:28; 20:1, 2; 36:39). Era hijo de Amoz, que no debe ser confundido con el profeta Am\u00f3s. <\/p>\n<p> Son pocas las indicaciones acerca de su personalidad. Pero en base a algunos pasajes, se advierte que se trata de un car\u00e1cter humilde y compasivo (Is. 6:5; 16:9; 21:3; 65:2). Son asimismo pocas las indicaciones acerca de su familia. Su padre era Amoz, del que tambi\u00e9n se hace menci\u00f3n en 2 R. 19:2.<br \/> Seg\u00fan Is. 7:3 y Is. 8:13, 18, el profeta estaba casado, y era padre de al menos dos hijos.<\/p>\n<p> (a) \u00c9POCA.<\/p>\n<p> La \u00e9poca de Isa\u00edas es de f\u00e1cil determinaci\u00f3n, como ya hemos visto de los datos que proporciona el libro. Fue llamado al oficio prof\u00e9tico en el a\u00f1o de la muerte del rey Uz\u00edas (Is. 1:1; 6:1), alrededor del a\u00f1o 758 a.C. Ejerci\u00f3 su ministerio hasta el final del reinado de Ezequ\u00edas (invasi\u00f3n de Senaquerib, 701-700 a.C.). <\/p>\n<p> Entre estos dos reyes hubo los reinados de Jotam y de Acaz (32 a\u00f1os en total, 2 Cr. 27:1; 28:1). Pero todo induce a creer que prosigui\u00f3 su ministerio bajo Manas\u00e9s (2 R. 21), al menos durante uno o dos a\u00f1os. Lo que permite suponer esto, es:<\/p>\n<p> (A) El conjunto de profec\u00edas acerca de las desventuras del pueblo exiliado (Is. 40-66), que reflejaban unas pruebas ya conocidas, y <\/p>\n<p> (B) la tradici\u00f3n jud\u00eda que relata que Isa\u00edas muri\u00f3 m\u00e1rtir bajo el reinado del imp\u00edo Manas\u00e9s. Seg\u00fan esta tradici\u00f3n, fue condenado a muerte por haber osado decir que hab\u00eda visto a Dios (Is. 6), y por haber comparado Jerusal\u00e9n con Sodoma y Gomorra (Is. 1:9; 3:9). <\/p>\n<p> Otra tradici\u00f3n dice que fue muerto por haber a\u00f1adido, con sus or\u00e1culos, a la Ley de Mois\u00e9s, o por haberla contradicho. Poco importa por qu\u00e9, lo que parece cierto es que muri\u00f3 m\u00e1rtir, y se cuenta que, habi\u00e9ndose refugiado el profeta dentro del tronco hueco de un cedro, el rey dio orden de serrar el \u00e1rbol con \u00e9l dentro. Es posible que sea a este hecho al que se hace alusi\u00f3n en He. 11:37.<\/p>\n<p> El reinado de Ezequ\u00edas fue de 29 a\u00f1os (2 Cr. 29:1), por lo que la actividad de Isa\u00edas debi\u00f3 de ser ejercida durante alrededor de 60 a\u00f1os, desde la muerte de Uz\u00edas, en el a\u00f1o 758 a.C., hasta el inicio del reinado de Manas\u00e9s, en el a\u00f1o 698 a.C. Si se supone que el profeta ten\u00eda solamente 20 a\u00f1os cuando fue llamado, su vida se prolong\u00f3 alrededor de 80 a\u00f1os, y la fecha de su libro puede situarse entre los a\u00f1os 750 y 700 a.C.<\/p>\n<p> (b) MARCO HIST\u00d3RICO.<\/p>\n<p> Isa\u00edas era del reino de Jud\u00e1, y all\u00ed profetiz\u00f3, en uno de los per\u00edodos m\u00e1s cr\u00edticos de la historia de su pa\u00eds. Para comprender su mensaje, es preciso tener conocimiento de esta historia. A continuaci\u00f3n se da el resumen de las monarqu\u00edas citadas por el mismo profeta (Is. 1:1).<\/p>\n<p> El reinado relativamente pac\u00edfico de Uz\u00edas (cfr. 2 R. 16:3; 2 Cr. 26:1, 23) fue seguido por una serie de calamidades (2 Cr. 26:16-23). Bajo el reinado de Jotam, Rez\u00edm, rey de Damasco, y Peka, rey de Israel, hab\u00edan tratado de destruir el reino de Jud\u00e1 (2 R. 15:37; 16:5). <\/p>\n<p> La lucha se prolong\u00f3 hasta dentro del reinado de Acaz. Es en esta \u00e9poca que Isa\u00edas profetiz\u00f3 la cercana ca\u00edda de los enemigos de Jud\u00e1 y la ascensi\u00f3n del poder de Asiria (Is. 7-8). <\/p>\n<p> Poco despu\u00e9s, los acontecimientos confirmaron su predicaci\u00f3n: Siria y Samaria fueron invadidas por Tiglat-pileser y Damasco fue tomada (732 a.C., cfr. 2 R. 16:7; 15:29; 2 Cr. 28:16; Is. 17:1, 3). Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, se precipit\u00f3 la ca\u00edda del reino del norte, cayendo Samaria en el a\u00f1o 722 mientras Ezequ\u00edas reinaba en Jud\u00e1 (2 R. 17:3; 18:9; Is. 28:1). <\/p>\n<p> Sarg\u00f3n emprendi\u00f3 una campa\u00f1a contra Palestina y Egipto (Is. 10; 20). Despu\u00e9s, Senaquerib invadi\u00f3 Jud\u00e1 en el a\u00f1o 701 a.C., poniendo sitio a Jerusal\u00e9n, sitio que tuvo que levantar debido a una intervenci\u00f3n milagrosa del Se\u00f1or (Is. 14:24, 27; 17:12, 14; 38; cfr. 2 R. 18:13; 19:37). Entonces el profeta proclam\u00f3 la ca\u00edda del imperio asirio; estaba resurgiendo el imperio babil\u00f3nico, y en su b\u00fasqueda de grandeza trataba de hallar aliados. Incluso envi\u00f3 una delegaci\u00f3n a Ezequ\u00edas (2 R. 20:12-13).<\/p>\n<p> (c) MENSAJE DE ISA\u00cdAS.<\/p>\n<p> Llevado por el Esp\u00edritu, Isa\u00edas denuncia las infidelidades de su pueblo. Ve en estas infidelidades la causa b\u00e1sica de las desventuras que cayeron sobre el reino del norte de Israel, amenazando a Jud\u00e1 con un castigo semejante en un t\u00e9rmino m\u00e1s o menos largo. <\/p>\n<p> Profeta de Jud\u00e1, reproch\u00f3 a su pueblo por su superstici\u00f3n, su formalismo, su idolatr\u00eda, su crueldad, su inmoralidad y codicia. Pero tambi\u00e9n ataca los pecados de los enemigos de Jud\u00e1 (Babilonia, Is. 13; 24; 47; Tiro, Is. 23; Asiria, Is. 10; 33; Edom, Is. 34-35).<\/p>\n<p> De todas formas, su mensaje no deja de dar una nota de esperanza. Esta nota de esperanza domina su obra. Si predice a su pueblo el cautiverio y los prolongados sufrimientos, anuncia tambi\u00e9n el retorno del exilio y la liberaci\u00f3n (Is. 40). <\/p>\n<p> Llega incluso a precisar el nombre del liberador, y ello dos siglos antes de su nacimiento, en la persona de Ciro (Is. 44:28; 45:1, 13). Y, m\u00e1s all\u00e1 de la visi\u00f3n de la liberaci\u00f3n de Jud\u00e1 y su restauraci\u00f3n (Is. 44; 45; 60; 61), el profeta, cuyo mensaje es esencialmente mesi\u00e1nico, tiene la visi\u00f3n sublime del Siervo de Jehov\u00e1. <\/p>\n<p> Este \u00abEbed Yahveh\u00bb vendr\u00e1, no s\u00f3lo para socorrer a Israel, sino para dar a todos los pueblos de la tierra su Esp\u00edritu de paz, de justicia y de salvaci\u00f3n. Este Siervo, en definitiva, se revela al profeta bajo los rasgos de Var\u00f3n de dolores, del Mes\u00edas que lleva sobre s\u00ed el pecado del pueblo y que, por sus sufrimientos y expiaci\u00f3n, vendr\u00e1 a ser el Mes\u00edas victorioso y el Salvador del mundo. Es esta visi\u00f3n, cuya expresi\u00f3n m\u00e1s sublime se halla en Is. 52:13-53:12, la que permite llamar a Isa\u00edas el quinto evangelista.<\/p>\n<p> Muchos exegetas, al examinar los caps. 44 a 53, han emitido las siguientes opiniones en cuanto a la identidad del Siervo de Jehov\u00e1:<\/p>\n<p> (A) Para unos, el profeta lo habr\u00eda visto bajo los rasgos de Ciro, el libertador de los exiliados (Is. 44; 45), pero \u00e9sta es una opini\u00f3n insostenible. En los caps. 44 y 45 s\u00f3lo se trata de la restauraci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y del Templo y Ciro nunca recibe el ep\u00edteto de Ebed Yahveh. El profeta lo llama: mi pastor (rey) (Is. 44:28), ungido (Is. 45:1), y es presentado como libertador (cfr. Is. 45:13).<\/p>\n<p> (B) Para otros, el profeta habr\u00eda tenido una visi\u00f3n de car\u00e1cter doble:<\/p>\n<p> (I) En principio, el profeta habr\u00eda visto en el Siervo de Jehov\u00e1 una colectividad. Esta colectividad ten\u00eda el nombre de \u00abJacob\u00bb, \u00abIsrael\u00bb (Is. 44:1, 2, 21; 45:4; 48:20; 49:3, 5). Se trata, examinando bien el texto, de un remanente. Los exiliados fueron, como la mayor parte de sus antepasados, infieles (Is. 48). <\/p>\n<p> El profeta ve\u00eda al Siervo en un residuo de Israel, molido y purificado por los sufrimientos del exilio, y espiritualmente victorioso de la prueba (Is. 45:20-25). De ah\u00ed el llamamiento a los exiliados que se mantuvieron fieles en tanto que muchos de sus hermanos hab\u00edan sucumbido a las tentaciones de Babilonia; de ah\u00ed la poderosa proclamaci\u00f3n del llamamiento de Israel (Is. 46:3; 49:6).<\/p>\n<p> (II) Despu\u00e9s, el profeta, consciente de que ning\u00fan residuo, de que ninguna colectividad podr\u00eda llevar a cabo la obra mesi\u00e1nica querida por Dios, fue llevado en su visi\u00f3n a centrarse a ver el Siervo en una persona. El solapamiento entre la visi\u00f3n colectividad y la visi\u00f3n persona es perceptible, especialmente en Is. 50-52:1-12. <\/p>\n<p> Lo cierto es que ni el pueblo de Israel en su conjunto, ni una \u00e9lite de este pueblo, podr\u00edan pretender cumplir la voluntad de Yahveh-Salvador. Ello s\u00f3lo podr\u00eda hacerlo un individuo puesto aparte, diferente de los hijos de los hombres (Is. 52:14), apto, por su doble naturaleza, humana y divina, para llevar nuestras enfermedades y cargar sobre S\u00ed nuestras iniquidades (Is. 53:4-5).<\/p>\n<p> No debe sorprender que se nos ofrezcan estos dos planos sucesivos en el mensaje mesi\u00e1nico de Isa\u00edas. Israel hab\u00eda sido elegida como naci\u00f3n para ser luz a las naciones, y para llevar la salvaci\u00f3n hasta los extremos de la tierra (Is. 49:6). <\/p>\n<p> Al recordar esta vocaci\u00f3n que un residuo fiel al menos hubiera debido llevar a cabo, lo mismo que al reducir el Siervo fiel a una sola persona, el profeta est\u00e1 adem\u00e1s lanzando un reproche a su pueblo. <\/p>\n<p> As\u00ed es como se puede explicar el aparente solapamiento de las dos visiones del Siervo de Jehov\u00e1: el Siervo de Jehov\u00e1 colectivo, que es el remanente de la naci\u00f3n, en medio del cual aparece el verdadero Siervo de Jehov\u00e1, la persona del Mes\u00edas. As\u00ed como Israel fue una vid plantada por Jehov\u00e1, pero que dio uvas silvestres (Is. 5:1-7), el Mes\u00edas pudo decir: \u00abYo soy la vid verdadera\u00bb (Jn. 15:1). <\/p>\n<p> Y tambi\u00e9n \u00c9l es el Siervo fiel, en medio de un residuo que, en tanto que le reconozca, vendr\u00e1 a ser tambi\u00e9n Siervo de Jehov\u00e1. As\u00ed, el profeta presenta al Siervo-Persona irrumpiendo y domin\u00e1ndolo todo. <\/p>\n<p> Y los cristianos, iluminados por el Evangelio, no pueden dejar de percibir la patente identidad del Siervo \u00fanico, tal como aparece en los caps. 52:13-53:12, con la persona de Jesucristo. \u00c9ste es uno de los puntos culminantes de la inspiraci\u00f3n prof\u00e9tica, junto con el Salmo 22 y otras joyas prof\u00e9ticas.<\/p>\n<p> El mensaje de Isa\u00edas desborda el marco de la historia y salvaci\u00f3n espiritual de Israel y de las naciones. Describe los tiempos mesi\u00e1nicos, esto es, el reino de Dios sobre la tierra. En relaci\u00f3n con esto se deber\u00edan leer Is. 24-27; 60-65; 8:23-9:6; 11. As\u00ed, tiene un car\u00e1cter escatol\u00f3gico. <\/p>\n<p> La panor\u00e1mica que Isa\u00edas nos ofrece es vasta. Abarca el dilatado per\u00edodo de tiempo desde la \u00e9poca del profeta hasta la segunda venida de Cristo, y su reinado de paz. El mensaje del libro puede quedar clasificado alrededor de estos tres temas fundamentales:<\/p>\n<p> (A) Temas espec\u00edficamente hist\u00f3ricos (Is. 1-39, excepto algunos pasajes escatol\u00f3gicos: Is. 8:23-9:5; 11; 24-27),<\/p>\n<p> (B) tema mesi\u00e1nico (Is. 40-55),<\/p>\n<p> (C) tema escatol\u00f3gico (Is. 56-66 y 8:23-9:6; 11; 24-27).<\/p>\n<p> (d) PROBLEMA CR\u00cdTICO.<\/p>\n<p> Si para nosotros la autenticidad del libro de Isa\u00edas no puede ser puesta en tela de juicio, no sucede as\u00ed con una gran cantidad de cr\u00edticos. <\/p>\n<p> Se puede afirmar que \u00abla teolog\u00eda oficial\u00bb rechaza la \u00abisaicidad\u00bb, es decir, la paternidad de toda la obra por parte de Isa\u00edas. A continuaci\u00f3n se da cuenta muy resumida de estas hip\u00f3tesis cr\u00edticas, con un sumario de las razones para rechazarlas.<\/p>\n<p> La Alta Cr\u00edtica afirma que este libro fue escrito por un m\u00ednimo de tres autores: Isa\u00edas uno de ellos, indudablemente, y dos autores an\u00f3nimos posteriores que habr\u00edan situado sus escritos bajo la cubierta de la autoridad de Isa\u00edas (ficci\u00f3n literaria). Recapitulamos las alegaciones que se presentan de la siguiente manera:<\/p>\n<p> (A) Isa\u00edas habr\u00eda escrito los caps. 1-39, a excepci\u00f3n de una serie de pasajes a lo largo de estos cap\u00edtulos, que no le pod\u00edan ser atribuidos.<\/p>\n<p> (B) Los caps. 40-55 tendr\u00edan por autor a un escritor an\u00f3nimo de la \u00e9poca del exilio, a quien se le da el nombre de \u00abdeutero-Isa\u00edas\u00bb. El profeta describe aqu\u00ed una situaci\u00f3n totalmente diferente a la de los cap\u00edtulos anteriores, esto es, la situaci\u00f3n acerca de la que tuvo que dar testimonio al retorno de Babilonia. <\/p>\n<p> El estilo, adem\u00e1s, ser\u00eda diferente, as\u00ed como el vocabulario. Y, de todas maneras, \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda podido Isa\u00edas anunciar el nombre de Ciro casi dos siglos antes del nacimiento de este rey? Esta secci\u00f3n habr\u00eda sido escrita alrededor del a\u00f1o 540 a.C.<\/p>\n<p> (C) Finalmente, los caps. 56-66, con un estilo m\u00e1s l\u00edrico y m\u00e1s m\u00edstico a la vez, de un tema esencialmente escatol\u00f3gico, pertenecer\u00edan a otro autor de una \u00e9poca muy incierta (300 a.C. para unos, alrededor del a\u00f1o 200 a.C., para otros). Esta secci\u00f3n recibe el nombre de \u00abtrito-Isa\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p> A las hip\u00f3tesis de la Alta Cr\u00edtica se puede responder concisamente con las palabras de Edward Strachey: \u00abLas normas de la cr\u00edtica nos imponen la aceptaci\u00f3n de Isa\u00edas como autor \u00fanico hasta que no se nos demuestre lo contrario.\u00bb <\/p>\n<p> Estas pruebas no nos han sido dadas, y las normas sobre las que reposa la hip\u00f3tesis de los dos autores an\u00f3nimos son sumamente fr\u00e1giles: la psicolog\u00eda y el vocabulario (o estilo). Se trata de argumentos profundamente subjetivos. <\/p>\n<p> \u00bfPor qu\u00e9 rechazar que un profeta que predijo el exilio podr\u00eda tambi\u00e9n predecir el retorno del exilio? Tampoco hay dificultad alguna en admitir que un autor que ha estado escribiendo a lo largo de casi 60 a\u00f1os haya podido manifestar estilos literarios diferentes, con variaci\u00f3n de vocabulario, entre los escritos de la juventud, los de la madurez, y los de la ancianidad. <\/p>\n<p> El estilo y el vocabulario de \u00abLa doctrina cristiana\u00bb y de ciertos poemas y cartas de John Milton son muy diferentes en estilo y vocabulario de su \u00abPara\u00edso perdido\u00bb, de manera que ah\u00ed tambi\u00e9n, siguiendo los m\u00e9todos de la Alta Cr\u00edtica, podr\u00edan suponerse diferentes autores Y los ejemplos podr\u00edan multiplicarse. Sobre este tema, C. S. <\/p>\n<p> Lewis tiene un interesante art\u00edculo titulado \u00abFern Seeds and Elephants\u00bb en un libro de ensayos y art\u00edculos que lleva el mismo t\u00edtulo.<\/p>\n<p> La verdadera raz\u00f3n que explica que se propongan estas hip\u00f3tesis es el rechazo \u00aba priori\u00bb de lo sobrenatural, la negaci\u00f3n, ya de entrada, de la inspiraci\u00f3n de la Biblia. <\/p>\n<p> La Alta Cr\u00edtica rechaza admitir que un profeta pudiera predecir acontecimientos que fueran a producirse muchos siglos despu\u00e9s de \u00e9l; reh\u00fasa admitir que el Isa\u00edas del siglo VIII a.C. hubiera podido dar el nombre de una persona del siglo VI a.C., Ciro, porque no cree en la Biblia, la Palabra del Dios que anuncia lo por venir desde el principio (Is. 46:10). <\/p>\n<p> Para todo el que cree con Pablo que \u00abtoda la Escritura es inspirada por Dios\u00bb (2 Ti. 3:16), la unidad del autor no constituye ning\u00fan problema. Isa\u00edas, el profeta que firm\u00f3 y fech\u00f3 su libro (Is. 1:1), es su \u00fanico autor humano.<\/p>\n<p> Y \u00e9sta era la postura de Jesucristo y de sus ap\u00f3stoles, con toda la autoridad que ello tiene. Es a Isa\u00edas que le atribuye de manera indiscutida la paternidad de los caps. 40-66, al igual que los caps. anteriores. Mt. 8:17 cita el cap. 3 de Isa\u00edas en estos t\u00e9rminos \u00ab&#8230;para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isa\u00edas\u00bb .<\/p>\n<p> Del mismo modo, Mt. 12:17-21 cita Is. 42:1-4; Lc. 3:4 cita Is. 40:3; Lc. 4:17-19 cita Is. 61:1-3; Jn. 1:23 cita Is. 40:3; Jn. 12:38-41 cita Is. 53:1; etc. Por \u00faltimo, se debe destacar que la unidad del libro de Isa\u00edas ha sido matem\u00e1ticamente confirmada por el rollo completo de Isa\u00edas descubierto en la Cueva I de los mss. de Qumr\u00e1n, en el a\u00f1o 1947. <\/p>\n<p> Este rollo, al que se le ha asignado una fecha de 100 a 120 a.C., es un ms. que reproduce \u00edntegramente la profec\u00eda, y sin ninguna indicaci\u00f3n que pueda llevar a confirmar las hip\u00f3tesis de la Alta Cr\u00edtica.<\/p>\n<p> Con W. H. Guiton (\u00abIntroduction \u00e0 la Bible, p. 142), podemos decir del libro de Isa\u00edas que \u00abes un majestuoso edificio en el que parece que hallamos todos los estilos, pero de manera que dan impresi\u00f3n de armon\u00eda. <\/p>\n<p> Sobre la fachada de este edificio aparecen, en caracteres flam\u00edgeros, estas palabras: \u00abSanto, santo, santo, Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos; toda la tierra est\u00e1 llena de su gloria\u00bb (Is. 6:3).<\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/isaias\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: ISAIAS<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Significado de Isaias Ver Concordancia (heb. Yesha{y\u00e2h\u00fb, \u00abYahweh salva [ayuda]\u00bb o \u00absalvaci\u00f3n de Yahweh\u00bb; tambi\u00e9n aparece en antiguos sellos heb.; gr. Esa\u00edas). Varios personajes b\u00edblicos se llamaron Yesha{y\u00e2h\u00fb (y su forma abreviada Yesha{y\u00e2h), pero sus nombres fueron transliterados como Jesa\u00edas* y Jesah\u00edas.* El mayor de los profetas hebreos y autor del libro que lleva su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-isaias\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSignificado B\u00edblico de ISAIAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13395","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario-moderno-de-la-biblia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13395"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13395\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}