{"id":13692,"date":"2022-10-15T16:45:42","date_gmt":"2022-10-15T21:45:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-justificacion\/"},"modified":"2022-10-15T16:45:42","modified_gmt":"2022-10-15T21:45:42","slug":"significado-biblico-de-justificacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-justificacion\/","title":{"rendered":"Significado B\u00edblico de JUSTIFICACION"},"content":{"rendered":"<p>  <\/p>\n<h2>Significado de Justificacion<\/h2>\n<p> Ver Concordancia <\/p>\n<p> (gr. dik\u00e1i\u00c7ma, \u00abexigencia\u00bb, \u00abacto justo\u00bb, \u00abestatuto\u00bb, \u00absentencia judicial\u00bb, <br \/>\u00abdeclaraci\u00f3n de justicia\u00bb, dik\u00e1\u00ed\u00c7sis, \u00abjustificaci\u00f3n\u00bb, \u00abvindicaci\u00f3n\u00bb, <br \/>\u00ababsoluci\u00f3n\u00bb). <\/p>\n<p>El verbo \u00abjustificar\u00bb aparece con mucho m\u00e1s frecuencia que el sustantivo <br \/>\u00abjustificaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p>En el uso teol\u00f3gico, justificar es el acto divino por el cual Dios declara <br \/>justo a un pecador penitente, o lo considera justo. La justificaci\u00f3n es lo <br \/>opuesto a la condenaci\u00f3n (Ro. 5:16). Ninguno de los 2 t\u00e9rminos especifica c\u00f3mo <br \/>es el car\u00e1cter, sino s\u00f3lo la situaci\u00f3n ante Dios. La justificaci\u00f3n no es una <br \/>transformaci\u00f3n del car\u00e1cter inherente; no produce justicia, as\u00ed como la <br \/>condenaci\u00f3n no produce pecaminosidad. Una persona cae bajo la condenaci\u00f3n por <br \/>causa de sus transgresiones, pero, como pecador, puede experimentar la <br \/>justificaci\u00f3n s\u00f3lo mediante un acto de Dios. La condenaci\u00f3n se gana o se <br \/>merece, pero la justificaci\u00f3n no puede ser ganada: es un \u00abdon\u00bb gratuito o <br \/>inmerecido. Al justificar al pecador, Dios lo absuelve, lo declara justo, lo <br \/>considera justo, y lo trata como a una persona justa. La justificaci\u00f3n es <br \/>tanto el acto de absolver como la declaraci\u00f3n correspondiente que afirma que <br \/>existe un estado de justicia. Las acusaciones de maldad son canceladas, y el <br \/>pecador, ahora justificado, llega a estar en una relaci\u00f3n correcta con Dios <br \/>(que Pablo describe como de \u00abpaz para con Dios\u00bb; Ro. 5:1). El estado de <br \/>justicia que el pecador alcanza por medio de la justificaci\u00f3n es imputado <br \/>(4:22), es decir, se le cuenta como justicia (vs 3, 4). Cuando Dios imputa <br \/>justicia al pecador arrepentido, figuradamente pone la expiaci\u00f3n provista por <br \/>Cristo y la justicia de \u00e9l como un cr\u00e9dito en los libros del cielo, y el <br \/>pecador se encuentra ante Dios como si nunca hubiera pecado. <\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n presupone que Dios tiene una perfecta norma de justicia, <br \/>mediante la cual espera que los seres creados ordenen su vida, y que \u00e9l demanda <br \/>una obediencia perfecta a esta norma. Te\u00f3ricamente, Dios no podr\u00eda condenar a <br \/>un hombre que nunca hubiera violado esta norma (Ro. 2:13), pero dado que todos <br \/>lo hemos hecho (3:10, 23). La ley divina -toda la voluntad revelada de Dios <br \/>con respecto al hombre- es as\u00ed una expresi\u00f3n, un reflejo de su propio car\u00e1cter <br \/>y una norma que deben alcanzar todos los seres creados. <\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n es necesaria porque \u00abtodos pecaron, y est\u00e1n destituidos de la <br \/>gloria de Dios\u00bb (Ro. 3:23; cf v 10). Sin ella, los pecadores nunca podr\u00edan ser <br \/>aceptos por Dios, sino que permanecer\u00edan en un estado de perpetua hostilidad <br \/>contra \u00e9l. La justificaci\u00f3n es posible por causa de la gracia divina, o su <br \/>disposici\u00f3n a no considerar a los pecadores como responsables por sus errores, <br \/>con la condici\u00f3n de que acepten la justicia provista por \u00e9l 688 \u00aba causa de <br \/>haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados\u00bb (vs 24, 25), y en <br \/>virtud de la justicia de Cristo (5:18). La provisi\u00f3n de justicia es el don de <br \/>su Hijo, \u00abel cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado <br \/>para nuestra justificaci\u00f3n\u00bb (Ro. 4:25; 5:16, 18; cf Jn. 3:16). Cuando, por fe, <br \/>el pecador acepta la muerte vicaria de Jesucristo como el justo castigo por sus <br \/>propias ofensas, Dios a su vez acepta la fe del pecador en vez de su justicia <br \/>personal, y pone la justicia de Jesucristo en su cr\u00e9dito. La resurrecci\u00f3n de <br \/>Jes\u00fas fue tan esencial \u00abpara nuestra justificaci\u00f3n\u00bb como lo fue su muerte en la <br \/>cruz (Ro. 4:25). La justicia estricta no provee escape del castigo por el <br \/>pecado: la muerte. Por eso Cristo sufri\u00f3 ese castigo en la cruz. Pero as\u00ed <br \/>como su muerte es una demostraci\u00f3n de la justicia divina, la resurrecci\u00f3n (que <br \/>lo liber\u00f3 de ese castigo) es una demostraci\u00f3n de la misericordia divina y de la <br \/>disposici\u00f3n de Dios de transferir los m\u00e9ritos de la muerte vicaria de Cristo a <br \/>los pecadores que est\u00e1n dispuestos a aceptar su bondadoso regalo. Si Jes\u00fas <br \/>hubiera permanecido para siempre en la tumba, no habr\u00eda evidencia objetiva de <br \/>que Dios puede y quiere justificar a los pecadores (Ro, 4:24, 25). Por ello, <br \/>la fe en un Se\u00f1or resucitado nos permite aceptar la justificaci\u00f3n por Cristo, y <br \/>nos capacita para ello. Somos \u00abjustificados en su sangre\u00bb y \u00absalvos por su <br \/>vida\u00bb (5:9, 10). <\/p>\n<p>La contrapartida o el complemento del acto de gracia de Dios al justificar es <br \/>la fe del pecador que se extiende para aceptar la gracia ofrecida (Ro. 5:1,2). <br \/>Por s\u00ed mismo, el hombre no puede hacer nada para obtener la justificaci\u00f3n. Al <br \/>ejercer fe confiesa su incapacidad de llegar a un estado de justicia por sus <br \/>propias obras. Dios reconoce su fe y lo justifica y \u00abahora&#8230; ninguna <br \/>condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas\u00bb (8:1): ahora es un \u00abjusto\u00bb <br \/>(gr. d\u00edkaios: Ro. 5:19, etc.) ante Dios. <\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n tiene aspectos negativos y afirmativos. Consiste primero en <br \/>el perd\u00f3n de los pecados (Ro. 4:5-8), pero \u00e9ste est\u00e1 acompa\u00f1ado por una <br \/>declaraci\u00f3n de que el pecador perdonado ha sido restaurado al favor divino. <\/p>\n<p>Pablo describe esta relaci\u00f3n correcta como estar \u00aben paz para con Dios\u00bb (5:1), <br \/>o \u00abreconciliados con Dios\u00bb (v 10). El dolor por el pecado (Lc. 18:13,14) y un <br \/>deseo profundo de estar bien con Dios (Mt. 5:6) son prerrequisitos para la <br \/>justificaci\u00f3n. Luego surge la fe para aceptar la divina provisi\u00f3n de gracia <br \/>(Ro. 4:4, 5, 16, 24). Esta debida relaci\u00f3n con Dios otorga al pecador <br \/>arrepentido su t\u00edtulo para el reino de los cielos. Por esto Jes\u00fas pudo <br \/>asegurar al ladr\u00f3n en la cruz que estar\u00eda con \u00e9l en el Para\u00edso (Lc. 23:43). La <br \/>justificaci\u00f3n otorga al pecador arrepentido el derecho a entrar en la carretera <br \/>al reino y viajar por ella, pero no le concede el poder para avanzar por la <br \/>misma. Ese poder es impartido por la morada de Cristo en la persona (G\u00e1. <br \/>2:20), mediante el proceso de la santificaci\u00f3n que dura toda la vida. Por la <br \/>fe en la muerte de Cristo, el pecador justificado se levantar\u00e1 para andar \u00aben <br \/>vida nueva\u00bb (Ro. 6:4, 5). Aunque la justificaci\u00f3n no le da el poder para <br \/>caminar por el camino a una vida nueva en Cristo Jes\u00fas, supone que \u00e9sa es su <br \/>intenci\u00f3n. En realidad, la justificaci\u00f3n ser\u00eda in\u00fatil si rehusara hacerlo, y a <br \/>menos que suceda esa experiencia, no habr\u00eda evidencias de que ha ocurrido la <br \/>justificaci\u00f3n. La vida posterior testifica de la realidad de la justificaci\u00f3n. <br \/> La justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n son 2 pasos en la salvaci\u00f3n. Una vida en <br \/>Cristo significa crecer en la gracia (2 P. 3:18), un crecimiento hasta llegar a <br \/>la plena estatura de Cristo (Ef. 4:15). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/justificacion\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: JUSTIFICACION<\/a><\/b><\/p>\n<h2>\n<p align=\"justify\"><strong>JUSTIFICACI\u00d3N seg\u00fan la Biblia: Acto por el cual el Dios tres veces santo declara que el pecador que cree viene a ser justo y aceptable ante \u00c9l, por cuanto Cristo ha llevado su pecado en la cruz, habiendo sido \u00abhecho justicia\u00bb en su favor (1 Co. 1:30). <\/strong><\/p>\n<\/h2>\n<p align=\"justify\">Acto por el cual el Dios tres veces santo declara que el pecador que cree viene a ser justo y aceptable ante \u00c9l, por cuanto Cristo ha llevado su pecado en la cruz, habiendo sido \u00abhecho justicia\u00bb en su favor (1 Co. 1:30). <\/p>\n<p> La justificaci\u00f3n es gratuita, esto es, totalmente inmerecida (Ro. 3:24); sin embargo, se efect\u00faa sobre una base de total justicia, por cuanto Dios no simplemente pasa el borrador sobre nuestros pecados con menosprecio de su santa Ley. <\/p>\n<p> Las demandas de su santidad han quedado plenamente satisfechas en Jesucristo que, no habi\u00e9ndola jam\u00e1s quebrantado, sino siendo \u00c9l mismo totalmente santo y justo, llev\u00f3 en nuestro lugar toda la ira por la Ley quebrantada y por toda la iniquidad del hombre. <\/p>\n<p> En el tiempo de \u00absu paciencia\u00bb (el AT), Dios pod\u00eda parecer injusto al no castigar a hombres como David, p. ej.; ahora, al haber mantenido en la cruz su justicia y amor, puede justificar libremente al imp\u00edo (Ro. 3:25-26; 4:5). Jes\u00fas nos justifica por su sangre (Ro. 5:9) y por su pura gracia (Tit. 3:7). <\/p>\n<p> As\u00ed, la justificaci\u00f3n se recibe por la fe, y nunca en base a las obras (Ro. 3:26-30; 4:5; 5:1; 11:6; G\u00e1. 2:16; Ef. 2:8-10). Se trata de un acto soberano de Aquel que, en Cristo, nos ha llamado, justificado y glorificado: \u00ab\u00bfQui\u00e9n acusar\u00e1 a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica\u00bb (Ro. 8:30-34). <\/p>\n<p> El pecador acusado por la Ley (G\u00e1. 3:10-14), por Satan\u00e1s (Zac. 3:1-5; Ap. 12:10-11) y por su conciencia (1 Jn. 3:20), no queda solamente librado del castigo por el Juez Soberano: es declarado justo, y hecho m\u00e1s blanco que la nieve (Is. 1:18). <\/p>\n<p> Para \u00e9l ya no hay condenaci\u00f3n (Ro. 8:1), por cuanto Dios lo ve en Cristo, revestido de la justicia perfecta de su divino hijo (2 Co. 5:21).<\/p>\n<p> El punto m\u00e1s controvertido en el curso de los siglos con respecto a esta maravillosa doctrina es el siguiente: \u00bfEs la fe realmente la \u00fanica condici\u00f3n de la justificaci\u00f3n, o no son necesarias las buenas obras junto con la fe para llegar a ella? <\/p>\n<p> Se encuentran acerca de este tema las opiniones m\u00e1s extremas. Ya entre los primeros cristianos los hab\u00eda que pensaban que se pod\u00edan contentar con una adhesi\u00f3n s\u00f3lo intelectual a la doctrina evang\u00e9lica, sin consecuencias pr\u00e1cticas en cuanto a su vida moral y servicio. <\/p>\n<p> Pablo tuvo que refutar constantemente este grave error (Ro. 16:1). Los cap\u00edtulos 12 a 16 de Romanos completan su magistral exposici\u00f3n de la salvaci\u00f3n por la fe insistiendo en la realidad de las obras que son el fruto necesario de la justificaci\u00f3n (cfr. G\u00e1. 5:16-25; Tit. 2:14; 3:1, 5, 8, 14, etc.). <\/p>\n<p> En cuanto a Santiago, dice exactamente lo mismo al afirmar que \u00abla fe sin obras es muerta\u00bb. La fe que justific\u00f3 a Abraham era viva, por cuanto produjo obras; fue por ello que la fe \u00abse perfeccion\u00f3 por las obras\u00bb (Ro. 2:17-26). <\/p>\n<p> Se puede resumir de la siguiente manera la argumentaci\u00f3n de los dos autores inspirados: el pecador es justificado gratuitamente por la sola fe, antes de haber podido llevar a cabo obra alguna de ning\u00fan tipo (Pablo); desde el momento en que recibe la gracia de Dios, su fe produce obras que constituyen la demostraci\u00f3n de la realidad de su justificaci\u00f3n (Santiago). <\/p>\n<p> Si su fe permaneciera sin obras, ello demostrar\u00eda que la pretensi\u00f3n de tener tal fe era vac\u00eda: \u00absi alguno \u00abdice\u00bb que tiene fe&#8230;\u00bb (Stg. 2:14). Un \u00e1rbol silvestre tiene que ser injertado a fin de que produzca buenos frutos; el creyente recibe una nueva naturaleza precisamente con el objeto de que pueda dar buenos frutos, y no porque poco a poco haya ido produciendo frutos satisfactorios. <\/p>\n<p> Pero si no produce buenos frutos, es que no hay naturaleza capaz de producirlos. No hay fe, se trata de una fe muerta.<\/p>\n<p> Es muy com\u00fan el error de confundir la justificaci\u00f3n con la santificaci\u00f3n. Se aduce que no es posible aceptar que uno est\u00e1 justificado cuando siguen patentes las imperfecciones e incluso ca\u00eddas en la vida espiritual. <\/p>\n<p> El hecho es que la justificaci\u00f3n nos es dada desde el mismo momento en que creemos, desde el mismo momento de nuestro nuevo nacimiento. Dios, en su gracia y por causa de la cruz, borra nuestros pecados y nos regenera. Desde aquel momento empieza el crecimiento del reci\u00e9n nacido en Cristo. <\/p>\n<p> Cada d\u00eda se dar\u00e1n progresos a conseguir, victorias a ganar; el cristiano se halla en la escuela de Dios, donde d\u00eda a d\u00eda ser\u00e1 corregido por las faltas cometidas, a fin de llegar a ser part\u00edcipe de la santidad de Dios gracias a la plenitud y poder del Esp\u00edritu Santo (1 Jn. 1:6-2:2). (V\u00e9ase SANTIFICACI\u00d3N.)<\/p>\n<p> En el curso de la Edad Media, en las iglesias Romana y Ortodoxa Griega, la doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe qued\u00f3 oscurecida por una falsa concepci\u00f3n del papel de las buenas obras. <\/p>\n<p> La cruz de Cristo no era ya considerada como suficiente para satisfacer toda nuestra deuda: el hombre deb\u00eda al menos satisfacer una parte por sus obras meritorias, sus peregrinaciones, por los ritos de la iglesia, y sus propios sufrimientos en el purgatorio. <\/p>\n<p> Fue al volver a descubrir las luminosas ense\u00f1anzas de Pablo, particularmente en las ep\u00edstolas a los Romanos y a los G\u00e1latas, que los Reformadores devolvieron a los creyentes la certidumbre de la salvaci\u00f3n (v\u00e9ase SALVACI\u00d3N) y les se\u00f1alaron la libertad gloriosa de los hijos de Dios. (V\u00e9anse tambi\u00e9n G\u00c1LATAS y SANTIAGO [EP\u00cdSTOLAS DE].). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/justificacion\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: JUSTIFICACION<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Significado de Justificacion Ver Concordancia (gr. dik\u00e1i\u00c7ma, \u00abexigencia\u00bb, \u00abacto justo\u00bb, \u00abestatuto\u00bb, \u00absentencia judicial\u00bb, \u00abdeclaraci\u00f3n de justicia\u00bb, dik\u00e1\u00ed\u00c7sis, \u00abjustificaci\u00f3n\u00bb, \u00abvindicaci\u00f3n\u00bb, \u00ababsoluci\u00f3n\u00bb). El verbo \u00abjustificar\u00bb aparece con mucho m\u00e1s frecuencia que el sustantivo \u00abjustificaci\u00f3n\u00bb. 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