{"id":13903,"date":"2022-10-15T16:49:01","date_gmt":"2022-10-15T21:49:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-maria\/"},"modified":"2022-10-15T16:49:01","modified_gmt":"2022-10-15T21:49:01","slug":"significado-biblico-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-maria\/","title":{"rendered":"Significado B\u00edblico de MARIA"},"content":{"rendered":"<p>  <\/p>\n<h2>Significado de Maria<\/h2>\n<p> Ver Concordancia <\/p>\n<p> (heb. Miry\u00e2m y aram. Mary\u00e2m [1, 2], \u00abfuerte\u00bb o \u00abrebeli\u00f3n\u00bb; quiz\u00e1s una <br \/>adaptaci\u00f3n heb. del egip. Mryt, \u00abla amada\u00bb; m\u00e1s tarde este nombre lleg\u00f3 a ser <br \/>com\u00fan y se encuentra, en su forma gr., como el nombre de varias mujeres del NT; <br \/>gr. Mar\u00eda y Mari\u00e1m [3-10]). <\/p>\n<p>1. Hermana de Aar\u00f3n y de Mois\u00e9s (Ex. 15:20; Nm. 26:59). Vigil\u00f3 el arca que <br \/>conten\u00eda al ni\u00f1ito Mois\u00e9s, puesta a orillas del r\u00edo, y sugiri\u00f3 una ama hebrea <br \/>para que lo cuidara (Ex. 2:4-9). Despu\u00e9s del cruce del Mar Rojo, Mar\u00eda, ahora <br \/>llamada profetisa, dirigi\u00f3 a las mujeres de Israel en un canto de alabanza a <br \/>Dios por su milagrosa liberaci\u00f3n (Ex. 15:20, 21; Mi. 6:4). M\u00e1s tarde, con su <br \/>hermano Aar\u00f3n, aparece como celosa del lugar de liderazgo de Mois\u00e9s. Ambos <br \/>expresaron su molestia a Mois\u00e9s, usando su casamiento con una mujer cusita,* <br \/>probablemente S\u00e9fora,* la mujer madianita, como pretexto por su malestar. <br \/>Tambi\u00e9n reclamaron la igualdad con \u00e9l, afirmando que Dios les hab\u00eda hablado a <br \/>ellos igual que a Mois\u00e9s. Por su rebeli\u00f3n contra la voluntad de Dios y su <br \/>instrumento, Mar\u00eda fue castigada con lepra, pero fue sanada despu\u00e9s que Mois\u00e9s <br \/>intercediera por ella (Nm. 12:1-16; Dt. 24:9). Muri\u00f3 en Cades, y all\u00ed fue <br \/>sepultada (Nm. 20:1). <\/p>\n<p>341. Arriba, osario jud\u00edo (recept\u00e1culo de huesos) con la inscripci\u00f3n (abajo): <br \/>\u00abMar\u00eda, la hija de Sime\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p>2. Descendiente de Jud\u00e1 (1 Cr. 4:17); no es claro si era hombre o mujer. <\/p>\n<p>3. Madre de Jes\u00fas (Mt. 1:18). Que ella proven\u00eda de la descendencia de David est\u00e1 <br \/>sugerido en Ro. 1:3 (c\u0192 Hch. 2:30; 13:23; 2 Ti. 2:8). Mar\u00eda, como tambi\u00e9n <br \/>Jos\u00e9, su prometido, viv\u00eda en Nazaret* (Lc. 1:26; 2:39), y all\u00ed se le apareci\u00f3 <br \/>el \u00e1ngel Gabriel y le revel\u00f3 que ser\u00eda bendecida por sobre todas las rnujeres, <br \/>porque sobre ella recaer\u00eda el supremo privilegio codiciado por las madres de <br \/>Israel durante generaciones: ser\u00eda la progenitora del \u00abHijo del Alt\u00edsimo\u00bb, \u00abel <br \/>Hijo de Dios\u00bb (Lc. 1:26-35). Mar\u00eda acept\u00f3 este honor con humildad. Parecer\u00eda <br \/>que fue inmediatamente a una ciudad en la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Jud\u00e1 para visitar <br \/>a su parienta, Elisabet, que ser\u00eda la madre de Juan el Bautista (vs 39, 40). <br \/>En Lc. 1:36 se llama a Elisabet \u00abparienta\u00bb de Mar\u00eda. \u00abParienta\u00bb es la <br \/>traducci\u00f3n del gr. sunguen\u00eds, que es un t\u00e9rmino general para \u00abpariente\u00bb. <\/p>\n<p>Tres meses m\u00e1s tarde, poco antes del nacimiento de Juan el Bautista, Mar\u00eda <br \/>regres\u00f3 a Nazaret (Lc. 1:56). Su casamiento con Jos\u00e9 pudo haber ocurrido en <br \/>esta \u00e9poca (v\u00e9ase Mt. 1:18-25). Cuando se acercaba el tiempo para el <br \/>nacimiento de Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9 tuvieron que viajar a su ciudad natal, Bel\u00e9n, <br \/>para un \u00abcenso\u00bb (Lc. 2:1-5). En el pueblo, lleno de gente, no pudieron <br \/>encontrar lugar para alojarse, a no ser un establo, y all\u00ed naci\u00f3 Jes\u00fas (vs 6, <br \/>7). <\/p>\n<p>Cuarenta d\u00edas despu\u00e9s del nacimiento, Mar\u00eda llev\u00f3 a su primog\u00e9nito al templo de <br \/>Jerusal\u00e9n, como lo requer\u00eda la ley ceremonial (Lc. 2:22-24; c\u0192 Lv. 12:1-8; <br \/>v\u00e9ase CBA 5:685). En ocasi\u00f3n se le revel\u00f3 algo de sus conmovedoras <br \/>experiencias futuras cuando Sime\u00f3n profetiz\u00f3 que \u00abuna espada traspasar\u00e1 tu <br \/>misma alma\u00bb (Lc 2:34, 35). Poco despu\u00e9s de esto, Mar\u00eda y Jos\u00e9 recibieron el <br \/>aviso de un \u00e1ngel de que deb\u00edan huir a Egipto para proteger la vida del ni\u00f1o de <br \/>los sanguinarios designios de Herodes (Mt. 2:1-18). Luego de alg\u00fan tiempo, se <br \/>les inform\u00f3 en un sue\u00f1o de la muerte del rey, regresaron y se establecieron en <br \/>Nazaret de Galilea (vs 19-23). Cuando Jes\u00fas cumpli\u00f3 12 a\u00f1os, Mar\u00eda y Jos\u00e9 lo <br \/>llevaron a Jerusal\u00e9n para participar de la Pascua (Lc. 2:41, 42). En esa <br \/>ocasi\u00f3n, perdieron a Jes\u00fas. Cuando lo reprendieron despu\u00e9s de hallarlo, les <br \/>explic\u00f3 sus actos con palabras que Mar\u00eda en ese momento no pudo comprender (vs <br \/>43-51), pero \u00abguardaba todas estas cosas, medit\u00e1ndolas en su coraz\u00f3n\u00bb, como lo <br \/>hab\u00eda hecho en una ocasi\u00f3n anterior (vs 8-19). 755 <\/p>\n<p>Mar\u00eda estuvo presente en una fiesta de bodas en Can\u00e1 de Galilea poco despu\u00e9s <br \/>que Jes\u00fas comenz\u00f3 su ministerio. Cuando surgi\u00f3 la necesidad de vino, apel\u00f3 a <br \/>Jes\u00fas, quien, como respuesta, realiz\u00f3 su 1er milagro p\u00fablico transformando el <br \/>agua en vino (Jn. 2:1-11). Despu\u00e9s, ella con los disc\u00edpulos y otros lo <br \/>acompa\u00f1aron a Capernaum (v 12). En Mt. 12:46, Mr. 3:31, 32 y Lc. 8:19, 20 se <br \/>menciona a la madre de Jes\u00fas sin nombrarla. Tambi\u00e9n estuvo cerca cuando Jes\u00fas <br \/>colgaba de la cruz, y el Se\u00f1or la encomend\u00f3 al cuidado de su disc\u00edpulo Juan, <br \/>que \u00abdesde aquella hora . . . la recibi\u00f3 en su casa\u00bb (Jn. 19:25-27). <\/p>\n<p>Las Escrituras no dicen nada m\u00e1s de Mar\u00eda, excepto que estuvo presente con <br \/>otros disc\u00edpulos de Jes\u00fas que se hab\u00edan reunido y \u00abperseveraban un\u00e1nimes en <br \/>oraci\u00f3n y ruego\u00bb antes del d\u00eda de Pentecost\u00e9s (Hch. 1:14). La tradici\u00f3n cuenta <br \/>que Mar\u00eda acompa\u00f1\u00f3 a Juan a Efeso muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n, y <br \/>muri\u00f3 en esa ciudad. <\/p>\n<p>En ning\u00fan lugar la Biblia justifica una exaltaci\u00f3n de Mar\u00eda como lo hace la <br \/>Iglesia Cat\u00f3lica Romana. No la llama Madre de Dios, ni se la muestra como <br \/>dispensadora de gracia, sino s\u00f3lo como receptora de ella junto con todos los <br \/>dem\u00e1s. La mayor\u00eda de las ense\u00f1anzas cat\u00f3licas con respecto a Mar\u00eda est\u00e1n <br \/>basadas sobre conceptos paganos y leyendas ap\u00f3crifas (v\u00e9ase CBA 5: 665, 666). <\/p>\n<p>4. \u00abLa otra Mar\u00eda\u00bb (Mt. 27:61; 28:1). Se la describe \u00absentada delante del <br \/>sepulcro\u00bb con Mar\u00eda Magdalena inmediatamente despu\u00e9s de que se sepultara a <br \/>Cristo (27:60, 61), y acompa\u00f1\u00e1ndola a la tumba antes del amanecer el d\u00eda de la <br \/>resurrecci\u00f3n (28:1). Es imposible identificar a esta Mar\u00eda con alg\u00fan grado de <br \/>certeza, a menos que sea Mar\u00eda 7; se ha sugerido tambi\u00e9n que \u00abla otra Mar\u00eda\u00bb <br \/>podr\u00eda ser la misma que Mar\u00eda 8. <\/p>\n<p>5. \u00abMadre de Jacobo el menor y de Jos\u00e9\u00bb (Mr. 15:40; c\u0192 15:47 y 16:1, donde parece <br \/>que se la nombra por separado como \u00abMar\u00eda madre de Jos\u00e9\u00bb y \u00abMar\u00eda la madre de <br \/>Jacobo\u00bb). Mateo tambi\u00e9n menciona a \u00abMar\u00eda la madre de Jacobo y de Jos\u00e9\u00bb (Mt. <br \/>27:56). Sobre la suposici\u00f3n de que \u00abla otra Mar\u00eda\u00bb y \u00abMar\u00eda la madre de Jacobo <br \/>y de Jos\u00e9\u00bb son la misma persona, se podr\u00eda hacer la siguiente comparaci\u00f3n de <br \/>sus actos: 1) Mar\u00eda la madre de (Jacobo y de) Jos\u00e9 se qued\u00f3 con Mar\u00eda Magdalena <br \/>cerca de la tumba despu\u00e9s que sepultaron a Cristo (Mr. 15:47), como tambi\u00e9n lo <br \/>hizo \u00abla otra Mar\u00eda\u00bb (Mt. 27:61). 2) Mar\u00eda la madre de Jacobo (y de Jos\u00e9) <br \/>acompa\u00f1\u00f3 a Mar\u00eda Magdalena al sepulcro muy temprano en la ma\u00f1ana de la <br \/>resurrecci\u00f3n (Mr. 16:1, 2), como tambi\u00e9n lo hizo \u00abla otra Mar\u00eda\u00bb (Mt. 28:1). <br \/>3) Mar\u00eda la madre de Jacobo (y de Jos\u00e9) y Mar\u00eda Magdalena fueron informadas por <br \/>un \u00e1ngel que Jes\u00fas hab\u00eda resucitado, y se les indic\u00f3 que lo dijeran a los <br \/>disc\u00edpulos (Mr. 16:1-7; Lc. 24:1-10); \u00abla otra Mar\u00eda\u00bb tambi\u00e9n tuvo una <br \/>experiencia id\u00e9ntica a la de Mar\u00eda Magdalena (Mt. 28:1-8). <\/p>\n<p>6. Magdalena. Se la describe acompa\u00f1ando a Jes\u00fas, con otras mujeres y sus <br \/>disc\u00edpulos, en una gira de predicaci\u00f3n (Lc. 8:1, 2). Anteriormente Jes\u00fas hab\u00eda <br \/>echado de ella 7 demonios (Lc. 8:2; c\u0192 Mr. 16:9). El nombre Magdalena <br \/>posiblemente indica que hab\u00eda vivido en un pueblo llamado Magdala (Mt. 15:39), <br \/>en la orilla occidental del Mar de Galilea, cuando Jes\u00fas expuls\u00f3 los demonios <br \/>de ella. El apodo se us\u00f3 aparentemente para distinguirla de otras Mar\u00edas <br \/>mencionadas en los Evangelios. El \u00fanico contexto adicional al viaje <br \/>mencionado, en el que aparece su nombre completo, tiene relaci\u00f3n con la <br \/>crucifixi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Durante esos eventos se la describe con <br \/>otras mujeres contemplando la escena del martirio de Cristo (Mt. 27:56; Mr. <br \/>15:40; Jn. 19:25); luego, verificando, con otra Mar\u00eda, d\u00f3nde pusieron a Jes\u00fas <br \/>(Mr. 15:47); vigilando cerca de la tumba con la misma mujer (Mt. 27:61); como <br \/>la 1\u00aa en llegar a la tumba antes de la salida del sol en la ma\u00f1ana de la <br \/>resurrecci\u00f3n (Mt. 28:1; Mr. 16:1, 2; Jn. 20:1); como una de las primeras en <br \/>informar a los disc\u00edpulos acerca de ella (Mt. 28:7, 8; Mr. 16:9; Lc. 24:1-10; <br \/>Jn. 20:18); y como la 1\u00aa, o entre las primeras, a quienes Jes\u00fas apareci\u00f3 <br \/>despu\u00e9s de resucitar (Mt. 28:1, 5, 6, 9; Mr. 16:9; Jn. 20:1, 11-17). <\/p>\n<p>Generalmente se la identifica con la \u00abmujer&#8230; pecadora\u00bb que ungi\u00f3 los pies de <br \/>Jes\u00fas (Lc. 7:37-50). Con menos frecuencia se la ha identificado con Mar\u00eda 3, <br \/>la hermana de Marta y L\u00e1zaro, de quien tambi\u00e9n se dice que ungi\u00f3 los pies de <br \/>Jes\u00fas (Jn. 11:1,2; 2:1-8). La base para esta identificaci\u00f3n es la semejanza de <br \/>las 2 narraciones de ungimiento (v\u00e9ase CBA 5:745-747). <\/p>\n<p>7. \u00abDe Betania\u00bb. Con su hermana, Marta, viv\u00edan \u00aben una aldea\u00bb (Lc. 10:38). Juan <br \/>(Jn. 11:1) la identifica como Betania,* un lugar a unos 2,5 km de Jerusal\u00e9n <br \/>sobre el camino a Jeric\u00f3. Del relato de Juan se puede concluir que L\u00e1zaro <br \/>tambi\u00e9n viv\u00eda con ellas, Lucas registra el siguiente incidente relacionado con <br \/>una visita de Jes\u00fas a su hogar: Mar\u00eda sentada a los pies de Jes\u00fas mientras <br \/>conversan; Marta, por otra parte, prepara una comida. Molesta por tener que <br \/>trabajar sola, Marta rega\u00f1a a Jes\u00fas por permitir que su hermana est\u00e9 ociosa, <br \/>756 Jes\u00fas suavemente la defiende diciendo que ha elegido algo de un valor mucho <br \/>m\u00e1s permanente que la mera preparaci\u00f3n de alimentos (Lc. 10:38-42). Cuando su <br \/>hermano L\u00e1zaro muri\u00f3, Mar\u00eda expres\u00f3 su convicci\u00f3n de que no habr\u00eda muerto si <br \/>Jes\u00fas hubiera estado all\u00ed (Jn. 11:32). Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro <br \/>hubo una fiesta en honor de Jes\u00fas, durante la cual Mar\u00eda ungi\u00f3 sus pies (Jn. <br \/>12:1-8; c\u0192 Mt. 26:6; Mr. 14:3). Por ello fue duramente criticada por el avaro <br \/>Judas, que afirm\u00f3 que el perfume de nardo que se us\u00f3 para ungir a Cristo se <br \/>podr\u00eda haber vendido por 300 denarios y dado a los pobres. \u00abPero dijo esto, no <br \/>porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladr\u00f3n, y teniendo la bolsa, <br \/>sustra\u00eda de lo que se echaba en ella\u00bb (Jn. 12:4-6). Jes\u00fas respondi\u00f3 que lo <br \/>hab\u00eda ungido para el d\u00eda de su sepultura (v 7). Sobre la identificaci\u00f3n de <br \/>esta Mar\u00eda con la Magdalena, que algunos hacen, v\u00e9ase Mar\u00eda 6. <\/p>\n<p>8. \u00abMujer de Cleofas\u00bb. Juan la describe (Jn. 19:25) con Mar\u00eda Magdalena y la <br \/>madre de Jes\u00fas cerca de la cruz. Si era Mar\u00eda 5, ella y Cleofas eran los <br \/>padres de \u00abJacobo el menor y de Jos\u00e9\u00bb que se mencionan en conexi\u00f3n con este <br \/>hecho. <\/p>\n<p>9. Madre de Juan Marcos (Hch. 12:12). De acuerdo con Col. 4:10, era \u00abhermana\u00bb de <br \/>Bernab\u00e9. La palabra griega traducida \u00absobrino\u00bb ser\u00eda mejor traducirla \u00abprimo\u00bb. <br \/> En Hch. 12:12 se afirma que los creyentes cristianos de Jerusal\u00e9n se reun\u00edan <br \/>en su casa, donde oraban por la liberaci\u00f3n de Pedro de la c\u00e1rcel. Por cuanto <br \/>no se menciona a su esposo, se llega a la conclusi\u00f3n de que habr\u00eda sido viuda. <br \/>Parece que estaba bien econ\u00f3micamente. <\/p>\n<p>10. Mujer desconocitla (Ro. 16:6). Nada se sabe de ella, excepto que parece haber <br \/>sido una celosa misionera cristiana en la iglesia de Roma (la evidencia textual <br \/>favorece la lectura \u00abvosotros\u00bb en vez de \u00abnosotros\u00bb, con lo que los cristianos <br \/>de Roma ser\u00edan el grupo entre quienes ella trabajaba). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maria\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: MARIA<\/a><\/b><\/p>\n<h2>\n<p align=\"justify\"><strong>MAR\u00cdA (AT) seg\u00fan la Biblia: (a) MAR\u00cdA, HERMANA DE MOIS\u00c9S Y AAR\u00d3N.<br \/> Es probable que fuera ella la que vigil\u00f3 el arca que conten\u00eda el peque\u00f1o Mois\u00e9s (\u00c9x. 2:4-8). Se puso a la cabeza de las mujeres que celebraron el paso del mar Rojo, danzando al son de los panderos. Mar\u00eda cantaba: \u00abCantad a Jehov\u00e1, porque en extremo se ha engrandecido; ha echado en el mar al caballo y al jinete\u00bb (\u00c9x. 15:20, 21). <\/strong><\/p>\n<\/h2>\n<p align=\"justify\">(gr. del NT: \u00abMar\u00eda\u00bb o \u00abMariam\u00bb, derivado del heb. \u00abMiryam\u00bb; en lat. \u00abMaria\u00bb).<\/p>\n<p> (a) MAR\u00cdA, HERMANA DE MOIS\u00c9S Y AAR\u00d3N.<\/p>\n<p> Es probable que fuera ella la que vigil\u00f3 el arca que conten\u00eda el peque\u00f1o Mois\u00e9s (\u00c9x. 2:4-8). Se puso a la cabeza de las mujeres que celebraron el paso del mar Rojo, danzando al son de los panderos. Mar\u00eda cantaba: \u00abCantad a Jehov\u00e1, porque en extremo se ha engrandecido; ha echado en el mar al caballo y al jinete\u00bb (\u00c9x. 15:20, 21). <\/p>\n<p> Mar\u00eda fue profetisa, y Dios le hab\u00eda dado un lugar tras sus hermanos, encargados de conducir al pueblo de Israel (Mi. 6:4; \u00c9x. 4:15, 29, 30). Alegando el matrimonio de Mois\u00e9s con una mujer et\u00edope, Miriam incit\u00f3 a Aar\u00f3n a rebelarse en contra de \u00e9l. <\/p>\n<p> Entonces qued\u00f3 atacada por la lepra, en castigo a su resistencia a la voluntad divina. Mois\u00e9s intercedi\u00f3 por su hermana; Dios la san\u00f3, pero el pueblo se vio retrasado en su marcha hasta que ella volvi\u00f3 a entrar en el campamento (Nm. 12:1-16; Dt. 24:9). Mar\u00eda muri\u00f3 y fue sepultada en Cades (Nm. 20:1).<\/p>\n<p> (b) Mar\u00eda, cuyo padre fue Esdras (1 Cr. 4:17), no el escriba de la \u00e9poca postex\u00edlica.<\/p>\n<p> (c) MAR\u00cdA, la madre del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p> Los \u00fanicos datos aut\u00e9nticos nos provienen de las Sagradas Escrituras. Seis meses despu\u00e9s de la concepci\u00f3n de Juan el Bautista, el \u00e1ngel Gabriel fue enviado por Dios a una virgen llamada Mar\u00eda. Ella viv\u00eda en Nazaret, una poblaci\u00f3n de Galilea, y estaba prometida con un carpintero, Jos\u00e9 (Lc. 1:26, 27). <\/p>\n<p> Los textos afirman que Jos\u00e9 descend\u00eda de David. No lo dicen de manera expl\u00edcita de Mar\u00eda, pero hay numerosos comentaristas que creen que era de ascendencia dav\u00eddica. En efecto, le fue anunciado que su hijo recibir\u00eda el trono \u00abde David su padre\u00bb (Lc. 1:32). Adem\u00e1s, en varios pasajes (Ro. 1:3, 2 Ti. 2:8; y cfr. Hch. 2:30) se afirma que \u00c9l es, seg\u00fan la carne, del linaje de David. <\/p>\n<p> Por otra parte, hay una gran cantidad de exegetas que opinan que en Lc. 3:23-28 se da la genealog\u00eda de Cristo a trav\u00e9s de su madre, en cuyo caso el padre de Mar\u00eda ser\u00eda El\u00ed. Sea como fuere, el \u00e1ngel anunci\u00f3 a Mar\u00eda que ella era objeto del favor divino, que tendr\u00eda un hijo al que llamar\u00eda Jes\u00fas. <\/p>\n<p> Sigui\u00f3 afirmando que ser\u00eda grande y que ser\u00eda llamado Hijo del Alt\u00edsimo, y que el Se\u00f1or Dios le dar\u00eda el trono de David su padre. Reinar\u00e1 eternamente sobre la casa de Jacob, y su reino no tendr\u00e1 fin (cfr. Lc. 1:32, 33). Mar\u00eda pregunt\u00f3 c\u00f3mo podr\u00eda ser tal cosa, por cuanto ella era virgen. El \u00e1ngel le respondi\u00f3 que ella concebir\u00eda por el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p> \u00abPor lo cual tambi\u00e9n el Santo que nacer\u00e1, ser\u00e1 llamado Hijo de Dios\u00bb (Lc. 1:35). Estas palabras revelaron a Mar\u00eda que ella hab\u00eda sido elegida para ser la madre del Mes\u00edas; acept\u00f3 con fe y humildad el honor que Dios le confer\u00eda de una manera tan misteriosa. <\/p>\n<p> El \u00e1ngel le inform\u00f3 que Elisabet, su prima, iba a tener tambi\u00e9n un hijo. Mar\u00eda se fue entonces a la poblaci\u00f3n en los montes de Jud\u00e1 donde viv\u00edan Zacar\u00edas y Elisabet. A su llegada Elisabet, instruida acerca del honor hecho a Mar\u00eda, pronunci\u00f3, por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, un c\u00e1ntico de alabanza. Y Mar\u00eda glorific\u00f3 a Dios con un himno que comenzaba: \u00abEngrandece mi alma al Se\u00f1or\u00bb (Lc. 1:46-55). <\/p>\n<p> El t\u00edtulo de \u00abMagnificat\u00bb, dado a este c\u00e1ntico, es la primera palabra en su versi\u00f3n latina. Estos c\u00e1nticos de Elisabet y de Mar\u00eda revelan la profunda piedad y el templado gozo de estas santas mujeres, al meditar acerca del poder y de la gracia de Dios que, mediante los hijos de ellas, cumplir\u00edan las antiguas promesas hechas a Israel y traer\u00edan la salvaci\u00f3n al mundo.<\/p>\n<p> Mar\u00eda se qued\u00f3 tres meses en casa de Elisabet y bajo su protecci\u00f3n; no volvi\u00f3 a Nazaret hasta poco antes del nacimiento de Juan. Jos\u00e9, que se propon\u00eda repudiar a Mar\u00eda en secreto, supo, mediante una visi\u00f3n, la causa de su embarazo (Mt. 1:18-21); recibi\u00f3 la orden de tomar a su mujer con \u00e9l y de dar al ni\u00f1o el nombre de Jes\u00fas: \u00abPorque el salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados\u00bb (Mt. 1:21). <\/p>\n<p> Jos\u00e9 se acord\u00f3 de la profec\u00eda de Isa\u00edas: el Mes\u00edas deb\u00eda nacer de una virgen. Obedeci\u00f3 entonces la orden de Dios, y tom\u00f3 a su mujer consigo, \u00abpero no la conoci\u00f3 hasta que dio a luz a su hijo primog\u00e9nito; y le puso por nombre JES\u00daS\u00bb (Mt. 1:24, 25). Este matrimonio protegi\u00f3 a Mar\u00eda y salvaguard\u00f3 su secreto. El ni\u00f1o tuvo a Jos\u00e9 como padre legal, y vino as\u00ed a ser tambi\u00e9n el heredero de David.<\/p>\n<p> El nacimiento del ni\u00f1o tuvo lugar en Bel\u00e9n. El emperador Augusto hab\u00eda ordenado que se efectuara un censo de todo el Imperio, por lo que se ten\u00edan que registrar todos los habitantes de Palestina. Jos\u00e9 tuvo que dirigirse hacia Bel\u00e9n, porque descend\u00eda de David, y Mar\u00eda lo acompa\u00f1\u00f3. <\/p>\n<p> No encontrando lugar en el mes\u00f3n, se vieron obligados a alojarse en un establo, posiblemente exento de animales a fin de poder dar cabida a la gente que acud\u00eda. All\u00ed naci\u00f3 Jes\u00fas. Su madre \u00ablo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales, y lo acost\u00f3 en un pesebre\u00bb (Lc. 2:7). Mar\u00eda, llena de maravilla y de fe, oy\u00f3 a los pastores hablar de su visi\u00f3n nocturna, de la proclamaci\u00f3n de los \u00e1ngeles, anunciando el nacimiento del Salvador. <\/p>\n<p> Ella no sab\u00eda que su hijo era el mismo Dios manifestado en carne; discern\u00eda solamente que ser\u00eda el Mes\u00edas, y esper\u00f3 a que Dios revelara la misi\u00f3n de su hijo. Cuarenta d\u00edas despu\u00e9s de su nacimiento, Mar\u00eda y Jos\u00e9 se dirigieron a Jerusal\u00e9n, para presentar el ni\u00f1o al Se\u00f1or y para ofrecer en el Templo el sacrificio demandado por la Ley (Lv. 12:2, 6, 8). <\/p>\n<p> Mar\u00eda ofreci\u00f3 el sacrificio de los pobres (un par de palominos o dos t\u00f3rtolas). El anciano Sime\u00f3n tom\u00f3 al ni\u00f1o en sus brazos, alabando al Se\u00f1or que le hab\u00eda permitido ver al Mes\u00edas, y despu\u00e9s anunci\u00f3 los futuros sufrimientos de Mar\u00eda (Lc. 2:35). Jos\u00e9 y Mar\u00eda volvieron, acto seguido, a Bel\u00e9n (Mt. 2:11).<\/p>\n<p> Fue ya en una casa que recibieron a los magos de Oriente, venidos a adorar a Jes\u00fas (Mt. 2:1-11). La familia entera, por instrucciones de Dios, se refugi\u00f3 en Egipto para escapar a las intenciones asesinas de Herodes el Grande, y despu\u00e9s, a la muerte de este \u00faltimo, se dirigieron a Nazaret. <\/p>\n<p> Mar\u00eda se dedic\u00f3 a la educaci\u00f3n del ni\u00f1o, cuya misi\u00f3n futura deb\u00eda estar constantemente en su mente. El episodio de Jes\u00fas en el Templo a sus doce a\u00f1os desvela algo del car\u00e1cter de su madre. Ella iba cada a\u00f1o a Jerusal\u00e9n, como Jos\u00e9, para la fiesta de la Pascua (Lc. 2:41), aunque la Ley no lo demandaba a las mujeres jud\u00edas (\u00c9x. 23:17). <\/p>\n<p> Jos\u00e9 y Mar\u00eda, personas piadosas, llevaron a Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n a partir de que tuvo la edad, para que tambi\u00e9n \u00c9l participara de la Pascua. Su conversaci\u00f3n con los doctores de la Ley, en el Templo, dej\u00f3 aturdidos a sus padres. \u00abSu madre guardaba todas estas cosas en su coraz\u00f3n\u00bb (Lc. 2:51). <\/p>\n<p> Mar\u00eda no comprend\u00eda toda la magnitud de la grandeza de su Hijo, ni la verdadera naturaleza de su misi\u00f3n (Lc. 2:50), pero lo cri\u00f3, de todas maneras, con vistas al servicio de Dios.<\/p>\n<p> Por cuanto los \u00abhermanos del Se\u00f1or\u00bb (v\u00e9ase HERMANOS DE JES\u00daS) eran evidentemente hijos de Jos\u00e9 y Mar\u00eda nacidos despu\u00e9s de Jes\u00fas, Mar\u00eda tuvo una numerosa familia. Se mencionan tambi\u00e9n hermanas (Mr. 6:3). Sin embargo, no se vuelve a saber nada de Mar\u00eda hasta el inicio del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas. <\/p>\n<p> La volvemos a encontrar en las bodas de Can\u00e1 (Jn. 2:1-10), contempla con gozo c\u00f3mo Jes\u00fas se manifiesta como Mes\u00edas, y cree en su misi\u00f3n. Cristo, sin embargo, se opone, con respeto, pero tambi\u00e9n con firmeza, a la inoportuna intervenci\u00f3n de su madre (para el sentido de la respuesta en el v. 4, cfr. Mr. 5:7). <\/p>\n<p> Ella tiene que comprender que no puede inmiscuirse en su ministerio. Como hijo, le testimonia su deferencia; como Mes\u00edas y Salvador, la pone en la categor\u00eda de los disc\u00edpulos, por cuanto tambi\u00e9n Mar\u00eda tiene necesidad, como todos los dem\u00e1s, de la salvaci\u00f3n que Cristo ofrece.<\/p>\n<p> En otra circunstancia, Jes\u00fas har\u00e1 a Mar\u00eda otra observaci\u00f3n an\u00e1loga (Mt. 12:46-50; Mr. 3:31-35; Lc. 8:19-21). Mientras que el Maestro ense\u00f1aba mediante par\u00e1bolas, la madre y sus hermanos le quer\u00edan hablar. Es posible que quisieran aconsejarle a que desistiera de su peligroso curso. <\/p>\n<p> \u00c9l les repiti\u00f3 que el lazo espiritual que le un\u00eda a los disc\u00edpulos ten\u00eda m\u00e1s valor que toda relaci\u00f3n humana. \u00abPorque todo aquel que hace la voluntad de mi padre que est\u00e1 en los cielos, \u00e9ste es mi hermano, y hermana, y madre\u00bb (Mt. 12:50). Parece que Mar\u00eda y los hermanos de Jes\u00fas siguieron viviendo en Nazaret durante el ministerio del Se\u00f1or. <\/p>\n<p> Debido a que Jos\u00e9 no es mencionado, se supone que hab\u00eda muerto ya. Al rev\u00e9s de los hermanos de Jes\u00fas, Mar\u00eda nunca dej\u00f3 de creer que su hijo era el Mes\u00edas. Es por esto que lo sigui\u00f3 en su \u00faltimo viaje a Jerusal\u00e9n. Sufriendo a la vez como madre y como disc\u00edpula, contempl\u00f3 el horrible espect\u00e1culo de la crucifixi\u00f3n. Jes\u00fas, en medio de sus sufrimientos, se dirigi\u00f3 a ella, y la confi\u00f3 a Juan, su querido disc\u00edpulo. \u00abY desde aquella hora el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 en su casa\u00bb (Jn. 19:25-27).<\/p>\n<p> Despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n, estuvo con los ap\u00f3stoles en el aposento alto (Hch. 1:14); a partir de ello, no se la menciona m\u00e1s en las Escrituras. No conocemos ni la fecha ni las circunstancias de su muerte. En el valle de Cedr\u00f3n se muestra lo que se afirma ser su tumba, pero no hay base alguna para aceptar su autenticidad. <\/p>\n<p> Las tard\u00edas leyendas acerca de Mar\u00eda no contienen ning\u00fan relato digno de ser cre\u00eddo. En las Escrituras es presentada simplemente como una magn\u00edfica figura de mujer devota y piadosa. Ocupa un lugar \u00fanico, como madre del Mes\u00edas, y la llamar\u00e1n \u00abbienaventurada todas las generaciones\u00bb (Lc. 1:48). <\/p>\n<p> Pero es evidente que no puede ser llamada \u00abInmaculada Concepci\u00f3n\u00bb, por cuanto ella misma reconoce a Dios como \u00absu Salvador\u00bb, y se ve que en su propio esp\u00edritu estaba sujeta a la ignorancia y a la incomprensi\u00f3n (Lc. 1:47; 2:50; Mr. 3:21). Tampoco permaneci\u00f3 virgen perpetuamente, por cuanto vino a ser verdaderamente la mujer de Jos\u00e9 (Mt. 1:25). <\/p>\n<p> Sobre este vers\u00edculo afirma Lacueva: \u00abEl pret\u00e9rito imperfecto (del verbo gr. \u00abconocer\u00bb) se\u00f1ala, aqu\u00ed, con toda precisi\u00f3n el lapso de tiempo durante el cual Jos\u00e9 no ten\u00eda trato marital con ella\u00bb (F. Lacueva: \u00abNuevo Testamento interlineal griego-espa\u00f1ol\u00bb, Cl\u00ede, 1984, loc. cit., nota). Por lo general, las versiones cat\u00f3licas \u00absuavizan\u00bb la traducci\u00f3n de Mt. 1:25 para que no salte a la vista la evidente implicaci\u00f3n de su texto. La correcta traducci\u00f3n dice: \u00abPero no la conoci\u00f3 hasta que dio a luz a su hijo primog\u00e9nito.\u00bb <\/p>\n<p> Tampoco es cierto lo que tan com\u00fanmente se afirma que estaba \u00abllena de gracia\u00bb (v\u00e9ase GRACIA). Lo que el texto gr. dice es: \u00abagraciada\u00bb o \u00abrecibida en gracia\u00bb (Lc. 1:28). Se trata de la actitud de Dios hacia ella, de que hab\u00eda sido favorecida (Lc. 1:28). El \u00e1ngel a\u00f1ade, adem\u00e1s: \u00abhas hallado gracia delante de Dios\u00bb (Lc. 1:30). <\/p>\n<p> As\u00ed, es un error pretender que Mar\u00eda sea \u00abla mediadora de todas las gracias\u00bb, como lo afirma la Iglesia de Roma, o que en Pentecost\u00e9s fuera ella quien recibiera el Esp\u00edritu Santo y lo distribuyera a los disc\u00edpulos. Jes\u00fas es el \u00fanico Mediador, y su sacerdocio intransmisible nos es plenamente suficiente (1 Ti. 2:5; He. 9:24-25). <\/p>\n<p> Mar\u00eda no es ciertamente \u00abla Madre de Dios\u00bb, por cuanto ella fue madre de \u00c9l en tanto que hombre: ninguna criatura humana puede ser madre del Verbo Eterno. Alguien ha dicho con acierto: \u00abMar\u00eda fue la madre de Aquel que es Dios, pero no la madre de Dios.\u00bb <\/p>\n<p> Los textos anteriormente citados muestran que el Se\u00f1or siempre vel\u00f3 para que ni la misma Mar\u00eda, ni los hombres, dieran a su madre un lugar por encima de los dem\u00e1s, ni una parte de su ministerio. Finalmente, el \u00abdogma de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda\u00bb, promulgado en 1950, no tiene ninguna base b\u00edblica. <\/p>\n<p> Seg\u00fan esta doctrina, habiendo muerto en el a\u00f1o 54 d.C., habr\u00eda resucitado en el acto, y habr\u00eda sido llevada al cielo en su cuerpo glorificado. Sin embargo, Pablo indica claramente el orden de las resurrecciones: \u00abCristo, las primicias; luego los que son de Cristo (lo cual debe incluir a Mar\u00eda) en su venida\u00bb (1 Co. 15:23).<\/p>\n<p> (d) MAR\u00cdA, la mujer de Cleofas (Jn. 19:25).<\/p>\n<p> El t\u00e9rmino \u00abmujer\u00bb no se halla en el texto gr., seg\u00fan la costumbre. Cleofas recibe el nombre de Alfeo (Mt. 10:3; Mr. 3:18; Lc. 6:15), siendo los dos nombres variaciones del mismo nombre arameo original. Cleofas y Mar\u00eda son as\u00ed el padre y la madre del ap\u00f3stol Santiago el Menor, y de Jos\u00e9, su hermano (Mt. 27:56; Mr. 15:40; Lc. 24:10). <\/p>\n<p> Los que pretenden que los \u00abhermanos\u00bb del Se\u00f1or eran sus primos por parte materna alegan que esta Mar\u00eda era hermana de Mar\u00eda la madre de Jes\u00fas, y que Jn. 19:25 no menciona a tres mujeres junto a la cruz de Jes\u00fas. <\/p>\n<p> Aparte de lo inveros\u00edmil que dos hermanas tuvieran el mismo nombre, hay otros argumentos para refutar la teor\u00eda de los \u00abprimos\u00bb (v\u00e9ase HERMANOS DE Jes\u00fas). Se admite que en tal caso Juan est\u00e1 hablando de cuatro mujeres asistiendo a la crucifixi\u00f3n, y que una de ellas era precisamente Mar\u00eda la mujer de Cleofas. <\/p>\n<p> De ella personalmente se sabe poca cosa m\u00e1s, excepto que vio c\u00f3mo colocaban al Se\u00f1or en el sepulcro (Mt. 27:61); el tercer d\u00eda, ella era una de las que llevaban especies arom\u00e1ticas y a las que se apareci\u00f3 el Se\u00f1or resucitado (Mt. 28:1; Mr. 15:47; 16:1; Lc. 24:10). <\/p>\n<p> (e) MAR\u00cdA MAGDALENA<\/p>\n<p> \u00abMagdalena\u00bb indica su lugar de origen (Mt.27:56, 61; 28:1; Mr.15:40, 47; 16:1, 9; Lc.8:2; 24:10; Jn.19:25; 20:1, 18), Magdala, sobre la costa suroccidental del mar de Galilea. Jes\u00fas la liber\u00f3 de siete demonios (Mr. 16:9; Lc. 8:2); tom\u00f3 desde entonces su lugar entre los disc\u00edpulos m\u00e1s devotos. <\/p>\n<p> La primera menci\u00f3n de esta Mar\u00eda (Lc. 8:2) sigue poco despu\u00e9s del relato de la unci\u00f3n de los pies del Se\u00f1or por una pecadora en una ciudad de Galilea (Lc. 7:36-50). \u00c9sta es la raz\u00f3n de que se haya cre\u00eddo que estos dos pasajes se refieren a la misma persona, lo que es muy improbable. Esta suposici\u00f3n ha hecho pasar a Mar\u00eda Magdalena por una mujer de mala vida. <\/p>\n<p> As\u00ed su buen nombre ha sufrido, a pesar de que no se pueda justificar la conexi\u00f3n arbitraria entre ambos pasajes. No sabemos qu\u00e9 forma ten\u00eda la terrible posesi\u00f3n de la que hab\u00eda sido liberada. Al principio del ministerio de Jes\u00fas en Galilea empez\u00f3 a acompa\u00f1ar a los doce y a las mujeres que ayudaban al Se\u00f1or y a los disc\u00edpulos con su dinero (Lc. 8:1-3). <\/p>\n<p> Estuvo ante la cruz (Mt. 27:56; Mr. 15:40; Jn. 19:25) y estuvo sentada ante el sepulcro cuando fue depositado en \u00e9l el cuerpo de Jes\u00fas (Mt. 27:61). Al amanecer el tercer d\u00eda, lleg\u00f3 all\u00ed acompa\u00f1ada de \u00abla otra Mar\u00eda\u00bb. Al ver que la piedra hab\u00eda sido quitada de delante de la entrada del sepulcro, corri\u00f3 a Jerusal\u00e9n a advertir a Pedro y a Juan de ello (Jn. 20:1, 2). <\/p>\n<p> Mar\u00eda Magdalena sigui\u00f3 a los ap\u00f3stoles, volvi\u00f3 al huerto, y se qued\u00f3 despu\u00e9s de que se hubieran ido. Es a ella que el Jes\u00fas resucitado apareci\u00f3 en primer lugar (Mr. 16:9; Jn. 20:11-17); se apresur\u00f3 a hacer saber esto a los disc\u00edpulos (Jn. 20:18). No se conoce nada m\u00e1s acerca de ella.<\/p>\n<p> (f) MAR\u00cdA DE BETANIA<\/p>\n<p> Mar\u00eda de Betania viv\u00eda con Marta, su hermana (Lc. 10:38) en el pueblo de Betania (Jn. 11:1; 12:1). La cumbre del monte de los Olivos se halla a alrededor de 1,5 Km. de este lugar. La primera vez que se menciona una visita del Se\u00f1or a esta familia (Lc. 10:38-42), Mar\u00eda parec\u00eda \u00e1vida de escucharlo. <\/p>\n<p> Marta se quej\u00f3 a Jes\u00fas de que su hermana descuidaba el servicio, y el Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abS\u00f3lo una cosa es necesaria; y Mar\u00eda ha escogido la buena parte, la cual no le ser\u00e1 quitada\u00bb (Lc 10:42). El cap. 11 de Juan relata la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, el hermano de Mar\u00eda. Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 cerca de Betania, cuatro d\u00edas despu\u00e9s de la muerte de L\u00e1zaro, \u00abMar\u00eda se qued\u00f3 en casa\u00bb (Jn. 11:20). <\/p>\n<p> Marta le dio el mensaje de que Jes\u00fas quer\u00eda verla (Jn. 11:28). Al verlo, Mar\u00eda clam\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si hubieses estado aqu\u00ed, no habr\u00eda muerto mi hermano.\u00bb El dolor de las hermanas conmovi\u00f3 profundamente al Salvador, que obr\u00f3 en favor de ellas uno de los m\u00e1s grandes milagros que registran los Evangelios. M\u00e1s tarde, Jes\u00fas acudi\u00f3 a Betania, seis d\u00edas antes de su \u00faltima Pascua (Jn. 12: 1). <\/p>\n<p> En casa de Sim\u00f3n el leproso le ofrecieron una cena (Mr. 14:3). Durante la comida, Mar\u00eda trajo un vaso de alabastro lleno de nardo puro y, quebrando el vaso, derram\u00f3 este caro perfume sobre la cabeza de Jes\u00fas (Mr. 14:3) y sobre sus pies, que acto seguido enjuag\u00f3 con sus cabellos (Jn. 12:3). <\/p>\n<p> \u00c9ste fue un gesto de adoraci\u00f3n, de gratitud, de testimonio dado a la grandeza de Cristo. Judas y algunos de los disc\u00edpulos reprocharon este gesto, calific\u00e1ndolo de desperdicio, pero Jes\u00fas declar\u00f3: \u00abDe cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, tambi\u00e9n se contar\u00e1 lo que \u00e9sta ha hecho, para memoria de ella\u00bb (Mt. 26:6-13; Mr. 14:3-9). El Se\u00f1or vio en esta unci\u00f3n, de la que la misma Mar\u00eda indudablemente no acaba de comprender todo su verdadero sentido, el sello de su pr\u00f3ximo sacrificio (Jn. 12:7, 8).<\/p>\n<p> (g) MAR\u00cdA (Madre de Juan-Marcos)<\/p>\n<p> Los disc\u00edpulos se reunieron en casa de esta dama cristiana para orar por la liberaci\u00f3n de Pedro, encarcelado por Herodes Agripa. El ap\u00f3stol, liberado por un \u00e1ngel, se dirigi\u00f3 de inmediato a casa de ella (Hch. 12:12). El hijo de esta Mar\u00eda fue el autor del segundo Evangelio (v\u00e9ase MARCOS). <\/p>\n<p> Deb\u00eda ser de buena posici\u00f3n, y es de suponer que su casa era uno de los principales lugares de reuni\u00f3n de los cristianos de Jerusal\u00e9n. Seg\u00fan Col. 4:10, Marcos era sobrino de Bernab\u00e9. Se desconoce si este parentesco era paterno o materno. Tambi\u00e9n se desconoce qui\u00e9n era el marido de esta Mar\u00eda.<\/p>\n<p> (h) MAR\u00cdA DE ROMA<br \/> Cristiana a la que manda saludos el ap\u00f3stol Pablo al escribir a los creyentes en Roma (Ro. 16:6). Hab\u00eda luchado por la causa de Cristo en Roma. \u00c9ste es el \u00fanico pasaje donde se la menciona. <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maria\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: MARIA<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Significado de Maria Ver Concordancia (heb. Miry\u00e2m y aram. Mary\u00e2m [1, 2], \u00abfuerte\u00bb o \u00abrebeli\u00f3n\u00bb; quiz\u00e1s una adaptaci\u00f3n heb. del egip. Mryt, \u00abla amada\u00bb; m\u00e1s tarde este nombre lleg\u00f3 a ser com\u00fan y se encuentra, en su forma gr., como el nombre de varias mujeres del NT; gr. Mar\u00eda y Mari\u00e1m [3-10]). 1. 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