{"id":14296,"date":"2022-10-15T16:55:05","date_gmt":"2022-10-15T21:55:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-parabola\/"},"modified":"2022-10-15T16:55:05","modified_gmt":"2022-10-15T21:55:05","slug":"significado-biblico-de-parabola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-parabola\/","title":{"rendered":"Significado B\u00edblico de PARABOLA"},"content":{"rendered":"<p>  <\/p>\n<h2>Significado de Parabola<\/h2>\n<p> Ver Concordancia <\/p>\n<p> (heb. m\u00e2sh\u00e2l [de una ra\u00edz sem. que evoca la idea de \u00abefigie\u00bb, <br \/>\u00abrepresentaci\u00f3n\u00bb], \u00abs\u00edmil\u00bb, \u00abcomparaci\u00f3n\u00bb, \u00abproverbio\u00bb; gr. parabole, <br \/>literalmente \u00ab[poner algo] al lado de otro [para comparar]\u00bb, \u00abtipo\u00bb, \u00abfigura <br \/>[s\u00edmbolo]\u00bb, \u00abilustraci\u00f3n\u00bb, \u00abpar\u00e1bola\u00bb; y t\u00e9rminos relacionados como paroim\u00eda, <br \/>\u00abalegor\u00eda\u00bb,* \u00abproverbio\u00bb*, y \u00e1inigma, \u00abenigma\u00bb*). <\/p>\n<p>En espa\u00f1ol, \u00abpar\u00e1bola\u00bb es una composici\u00f3n literaria en la que una narraci\u00f3n <br \/>breve, real o ficticia, ilustra una verdad moral o espiritual, Una par\u00e1bola es <br \/>un s\u00edmil largo, en el cual se afirma o se implica que una cosa es \u00abcomo\u00bb otra. <br \/>Te\u00f3ricamente, difiere de una alegor\u00eda, que es una met\u00e1fora larga, en la que una <br \/>cosa se dice que \u00abes\u00bb otra, La afirmaci\u00f3n de que el Esp\u00edritu descendi\u00f3 como una <br \/>paloma (Mt. 3:16) es un s\u00edmil, pero el relato que compara \u00abel reino de los <br \/>cielos\u00bb con un tesoro escondido (13:44) es una par\u00e1bola. En forma semejante, <br \/>la afirmaci\u00f3n: \u00abVosotros sois la sal de la tierra\u00bb (5:13) es una met\u00e1fora, pero <br \/>la larga referencia de Jes\u00fas a s\u00ed mismo como \u00abla vid verdadera\u00bb (Jn. 15:1-8) es <br \/>una alegor\u00eda. En contraste, una f\u00e1bula es una narraci\u00f3n fuera del mundo real, <br \/>que generalmente atribuye atributos humanos -como inteligencia, lenguaje y <br \/>acciones- a objetos inanimados o plantas y animales. En los Evangelios, una <br \/>par\u00e1bola es generalmente una narraci\u00f3n \u00abpuesta junto\u00bb a cierta lecci\u00f3n <br \/>espiritual como comparaci\u00f3n. En el uso b\u00edblico, puede ser tambi\u00e9n una <br \/>afirmaci\u00f3n breve y medulosa de la verdad (Mr. 3:23, 27). Estas distinciones <br \/>te\u00f3ricas no se observaban siempre en la antig\u00fcedad, y todas esas formas <br \/>literarias se pod\u00edan llamar m\u00e2sh\u00e2l o parabole. <\/p>\n<p>La ense\u00f1anza por par\u00e1bolas era popular en los d\u00edas de Cristo. Las de los <br \/>rabinos son numerosas en la literatura jud\u00eda de Palestina, aunque este g\u00e9nero <br \/>literario no parece haber sido cultivado fuera de ella. Llegaron a ser <br \/>bastante estereotipadas, y generalmente tomaban la siguiente forma: 1. El <br \/>punto que se deb\u00eda ilustrar, generalmente un texto b\u00edblico. 2. Una f\u00f3rmula <br \/>introductoria como: \u00abTe dir\u00e9 una par\u00e1bola. \u00bfA qu\u00e9 se asemeja el caso? Es <br \/>como&#8230; \u00bb 3. El relato. 4. Una aplicaci\u00f3n, generalmente iniciada con la <br \/>palabra kak, \u00abas\u00ed\u00bb. La siguiente es una par\u00e1bola rab\u00ednica t\u00edpica relatada por <br \/>un rabino galileo para ilustrar Ex. 14:5: \u00abUna par\u00e1bola. \u00bfA qu\u00e9 se asemeja el <br \/>caso? Es como uno a quien le toc\u00f3 como herencia una parcela de tierra pero la <br \/>vendi\u00f3 por una bagatela. El comprador abri\u00f3 pozos en ella, y plant\u00f3 jardines y <br \/>\u00e1rboles y huertas. El vendedor comenz\u00f3 a ahogarse lament\u00e1ndolo. As\u00ed le <br \/>ocurri\u00f3 a los egipcios, que dejaron salir sin darse cuenta de lo que dejaban <br \/>salir\u00bb. <\/p>\n<p>Jes\u00fas us\u00f3 y perfeccion\u00f3 las par\u00e1bolas en forma tan amplia y efectiva que <br \/>llegaron a identificarse con su m\u00e9todo de ense\u00f1anza. Aunque las de los rabinos <br \/>ten\u00edan la intenci\u00f3n de reforzar los valores convencionales de los fariseos, las <br \/>de Jes\u00fas a menudo dan la impresi\u00f3n de que intencionalmente invert\u00edan esos <br \/>valores en forma dram\u00e1tica. Para apreciarlo, s\u00f3lo necesitamos comparar la <br \/>par\u00e1bola de Jes\u00fas acerca de los obreros de la vi\u00f1a (Mt. 20:1-16) con la <br \/>par\u00e1bola rab\u00ednica correspondiente (Contin\u00faa en la p\u00e1gina 900.) <\/p>\n<p>897 <\/p>\n<p>LAS PAR\u00c1BOLAS DE NUESTRO SE\u00d1OR JESUCRISTO <\/p>\n<p>898 <\/p>\n<p>LAS PAR\u00c1BOLAS DE NUESTRO SE\u00d1OR JESUCRISTO <\/p>\n<p>(Cont.) <\/p>\n<p>899 <\/p>\n<p>LAS PAR\u00c1BOLAS DE NUESTRO SE\u00d1OR JESUCRISTO <\/p>\n<p>(Cont..) <\/p>\n<p>900 (Viene de la p\u00e1gina 896.) <\/p>\n<p>que se contaba para ilustrar Lv. 26:9: \u00abCuentan una par\u00e1bola. \u00bfA qu\u00e9 se asemeja <br \/>el caso? Es como un rey que contrat\u00f3 a muchos trabajadores. Y junto con ellos <br \/>hab\u00eda uno que hab\u00eda trabajado para \u00e9l muchos d\u00edas. Todos fueron a recibir el <br \/>pago por el d\u00eda, y este obrero fue. El rey le dijo: Tendr\u00e9 consideraci\u00f3n por <br \/>ti. Los otros, que trabajaron para m\u00ed s\u00f3lo un poco de tiempo, recibir\u00e1n una <br \/>paga peque\u00f1a. Pero t\u00fa tendr\u00e1s una recompensa mayor. As\u00ed, tanto los <br \/>israelitas como las naciones del mundo buscan su paga de Dios. Y \u00e9l dir\u00e1 a los <br \/>israelitas: Hijos m\u00edos, tendr\u00e9 consideraci\u00f3n por ustedes. La gente del mundo <br \/>ha realizado muy poco para m\u00ed, y les dar\u00e9 una recompensa peque\u00f1a. Ustedes, sin <br \/>embargo, recibir\u00e1n una grande\u00bb. Como las par\u00e1bolas de los rabinos, las de <br \/>Jes\u00fas se basaron generalmente en hechos comunes de la vida diaria y, con <br \/>frecuencia, en incidentes recientes o en escenas que estaban a la vista <br \/>mientras hablaba. La narraci\u00f3n misma era generalmente sencilla y breve, y su <br \/>conclusi\u00f3n tan evidente que no dejaba dudas (Mt. 21:40, 41), aunque a veces <br \/>necesitaba una explicaci\u00f3n (13:18-23). En el caso de Cristo, la par\u00e1bola era <br \/>un puente mediante el cual conduc\u00eda a sus oyentes por un camino agradable y <br \/>familiar, de donde estaban a donde \u00e9l quer\u00eda que estuvieran, de lo conocido a <br \/>lo desconocido, de los hechos concretos a las verdades abstractas, de lo <br \/>visible a lo invisible, de lo terrenal a lo celestial. Era una ventana a <br \/>trav\u00e9s de la cual los invitaba a contemplar escenas de verdad celestial. Por <br \/>medio de sus par\u00e1bolas. Jes\u00fas llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los hombres, despert\u00f3 su <br \/>inter\u00e9s y estimul\u00f3 la investigaci\u00f3n. A menudo, como en la par\u00e1bola de los 2 <br \/>hijos (21:28-31), impart\u00eda verdades no deseadas, grababa un mensaje importante <br \/>que la gente escuchaba con gusto y, algunas veces, daba un veredicto contra s\u00ed <br \/>misma antes de descubrir que se estaba condenando. Al ense\u00f1ar por par\u00e1bolas, <br \/>Jes\u00fas imped\u00eda que los esp\u00edas que lo segu\u00edan incansablemente tuvieran algo de <br \/>qu\u00e9 acusarlo. Ser\u00eda muy dif\u00edcil condenarlo por s\u00f3lo relatar buenas historias. <br \/>Las par\u00e1bolas tienen la cualidad paradojal de revelar la verdad a los que est\u00e1n <br \/>dispuestos a recibirla, y al mismo tiempo esconderla de quienes la rechazan. <br \/>Tambi\u00e9n creaban en las mentes de sus oyentes impresiones duraderas, que ser\u00edan <br \/>renovadas e intensificadas cada vez que las escenas mencionadas en ellas <br \/>volv\u00edan a la mente o se presentaban ante la vista. <\/p>\n<p>Cuando se trata de interpretar las par\u00e1bolas se debe saber qu\u00e9 lecci\u00f3n quer\u00eda <br \/>ilustrar el que las presenta, y no leer en ella m\u00e1s de lo que era su intenci\u00f3n. <br \/> A menudo, la explicaci\u00f3n acompa\u00f1a a la par\u00e1bola (Lc. 7:41-47; 11:11-13), o <br \/>est\u00e1 impl\u00edcita en el contexto (16:19-31; cf vs 13-17). Las circunstancias, las <br \/>personas presentes, o el problema que se estaba discutiendo con frecuencia <br \/>ofrece la clave para la interpretaci\u00f3n. Antes que su significado en el \u00e1mbito <br \/>espiritual pueda quedar claro, es necesario comprender la narraci\u00f3n en el marco <br \/>de las costumbre y maneras orientales de pensar y expresarse (Mt. 25:1-13; <br \/>etc.). Una par\u00e1bola es una figura v\u00edvida de lenguaje, que se debe ver <br \/>n\u00edtidamente antes que se pueda comprender con claridad la lecci\u00f3n. En vista de <br \/>que una par\u00e1bola tiene el fin de ilustrar la verdad, y generalmente una verdad <br \/>en particular -impl\u00edcita o expl\u00edcita en el contexto-, los detalles incidentales <br \/>del relato \u00fanicamente son importantes por su contribuci\u00f3n a la clarificaci\u00f3n de <br \/>esa verdad, y a menudo s\u00f3lo sirven para completar la narraci\u00f3n. Por lo tanto, <br \/>no se les debe asignar un significado oculto, ni deben servir de base para <br \/>puntos doctrinales. <\/p>\n<p>Las listas de las par\u00e1bolas de Jes\u00fas a menudo difieren, porque no todos los <br \/>comentadores est\u00e1n de acuerdo acerca de qu\u00e9 ilustraciones se deben incluir como <br \/>tales. La longitud es una consideraci\u00f3n importante (Mt. 5:14, 15), pero <br \/>algunos relatos que siempre se consideraron par\u00e1bolas son muy breves <br \/>(13:44-48). Otro factor es si las ilustraciones aleg\u00f3ricas, como las de Jn. <br \/>10:1-6 y 15:1-8, en sentido estricto, deben ser consideradas como aqu\u00e9llas. En <br \/>la tabla de las pp 897-899 se enumeran, clasifican y analizan 40 de las <br \/>par\u00e1bolas m\u00e1s importantes de Jes\u00fas. <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parabola\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: PARABOLA<\/a><\/b><\/p>\n<h2>\n<p align=\"justify\"><strong>PAR\u00c1BOLA seg\u00fan la Biblia: Uno de los m\u00e9todos del arte de la oratoria para ilustrar una verdad moral o religiosa mediante una comparaci\u00f3n extra\u00edda de la vida corriente. <br \/> <\/strong><\/p>\n<\/h2>\n<p align=\"justify\">Uno de los m\u00e9todos del arte de la oratoria para ilustrar una verdad moral o religiosa mediante una comparaci\u00f3n extra\u00edda de la vida corriente. <\/p>\n<p> No hay l\u00edmites estrictos entre la par\u00e1bola, la similitud y la met\u00e1fora, aunque estas \u00faltimas son m\u00e1s breves que la par\u00e1bola:<br \/> Met\u00e1fora: \u00abVosotros sois la luz del mundo. \u00bb<\/p>\n<p> Similitud: \u00abComo oveja delante de sus trasquiladores, enmudeci\u00f3, y no abri\u00f3 su boca.\u00bb<\/p>\n<p> Par\u00e1bola: \u00abEl reino de los cielos es semejante a la levadura que tom\u00f3 una mujer, y escondi\u00f3 en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado\u00bb (Mt. 13:33).<\/p>\n<p> La par\u00e1bola tiene grandes ventajas. La verdad presentada de esta forma queda m\u00e1s grabada en la memoria que una mera exposici\u00f3n did\u00e1ctica: ninguna ense\u00f1anza acerca de la misericordia del Se\u00f1or hacia los pecadores arrepentidos habr\u00eda producido el efecto de la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo (Lc. 15:11-32). <\/p>\n<p> Por otra parte, cuando un profeta o predicador deb\u00eda reprender a un personaje importante que no fuera a aceptar su culpabilidad, pod\u00edan usar una par\u00e1bola habilidosa para cautivarlos e iluminar su conciencia. <\/p>\n<p> El profeta Nat\u00e1n se sirvi\u00f3 de una par\u00e1bola para reprochar a David su adulterio con Betsab\u00e9 y el asesinato del marido de ella, Ur\u00edas heteo.<br \/> Principales par\u00e1bolas del AT:<br \/> Los \u00e1rboles eligen un rey (Jue. 9:8-20);<\/p>\n<p> la oveja del pobre (2 S. 12:1-14);<br \/> la viuda con dos hijos, uno de los cuales hab\u00eda dado muerte al otro (2 S. 14:4-20);<\/p>\n<p> el soldado que deja escapar a su prisionero (1 R. 20:35-42);<br \/> el cardo que pide como esposa para su hijo a la hija del cedro (2 R. 14:9-11);<\/p>\n<p> la vi\u00f1a (Is. 5:1-7);<br \/> dos \u00e1guilas y una vi\u00f1a (Ez. 17:1-10);<br \/> los leoncillos (Ez. 19:1-9);<br \/> Ahola y Aholiba (Ez. 23:1-49);<br \/> la olla hirviente (Ez. 24:1-14).<\/p>\n<p> As\u00ed como en el AT el t\u00e9rmino que denota una par\u00e1bola es \u00abmashal\u00bb, \u00abuna similitud\u00bb, y puede significar asimismo un \u00abproverbio\u00bb, en el NT es \u00abparabol\u00ea\u00bb, que viene a denotar \u00abuna comparaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p> Del ejemplo de las par\u00e1bolas en el AT se ve que suelen precisar de un expositor. El Se\u00f1or afirm\u00f3 en una ocasi\u00f3n que \u00c9l hablaba en par\u00e1bolas a fin de que la multitud \u00abno\u00bb comprendiera Su ense\u00f1anza (Mt. 13:10-16). <\/p>\n<p> La raz\u00f3n de ello es que ellos ya hab\u00edan virtualmente rechazado a su Mes\u00edas, y no estaban por ello en una condici\u00f3n moral para recibir ense\u00f1anza. <\/p>\n<p> As\u00ed, el Se\u00f1or, actuando como expositor, explic\u00f3 en privado el significado de las par\u00e1bolas a Sus disc\u00edpulos, porque a ellos s\u00ed les era dado conocer \u00ablos misterios del reino\u00bb (Mt. 13:11). <\/p>\n<p> Sin embargo, algunas de las par\u00e1bolas del Se\u00f1or son tan aguzadas y claras que fueron comprendidas por Sus mismos enemigos, como indudablemente era Su intenci\u00f3n (cfr. Mt. 21:33-46).<\/p>\n<p> Del mismo hecho de que el Se\u00f1or relacione \u00ablos misterios del reino\u00bb con las par\u00e1bolas que pronunci\u00f3, se puede tener la certeza de que hay mucha instrucci\u00f3n que puede extraerse de ellas si se interpretan rectamente. <\/p>\n<p> Se precisa para ello de la conducci\u00f3n del Esp\u00edritu, lo mismo que para cualquier otra secci\u00f3n de las Escrituras.<\/p>\n<p> En la tabla que se da se podr\u00e1 ver que algunas de las par\u00e1bolas han sido registradas s\u00f3lo por Mateo; dos \u00absimilitudes\u00bb se hallan s\u00f3lo en Marcos; hay varias par\u00e1bolas que s\u00f3lo son dadas por Lucas; ninguna de ellas ha sido registrada por Juan. <\/p>\n<p> Hay razones divinas para esta disposici\u00f3n y es indudable la armon\u00eda cuando se considera el car\u00e1cter de cada uno de los cuatro Evangelios.<\/p>\n<p> Algunas de las par\u00e1bolas aparecen en grupos.<br \/> Un caso es el de Mt.13, donde aparecen siete par\u00e1bolas, cuatro de las cuales fueron pronunciadas a o\u00eddos de la muchedumbre, y tres de ellas en privado a los disc\u00edpulos. <\/p>\n<p> La primera es introductoria, la del sembrador. El Se\u00f1or vino en busca de fruto, pero al no hallarlo revel\u00f3 que hab\u00eda estado sembrando \u00abla palabra del reino\u00bb, explicando que gran parte de la semilla no hab\u00eda producido fruto. <\/p>\n<p> Las siguientes tres par\u00e1bolas exponen el aspecto externo del reino durante la ausencia de Cristo, aquello que el hombre ha hecho de dicho reino. La segunda es la del trigo y la ciza\u00f1a. <\/p>\n<p> El Se\u00f1or hab\u00eda sembrado la buena semilla, pero Satan\u00e1s sembr\u00f3 en el acto su semilla mala, y ambas tienen que crecer juntas hasta el fin de la edad. La tercera es la de la semilla de mostaza. <\/p>\n<p> Crece hasta llegar a ser un \u00e1rbol lo suficientemente grande como para que las aves (que en la par\u00e1bola del sembrador son las que arrebatan la buena semilla en el coraz\u00f3n) se cobijen en sus ramas. <\/p>\n<p> La cuarta es la de la levadura. Una mujer escondi\u00f3 levadura (siempre un s\u00edmbolo de lo que es humano, y por ende pecaminoso, debido al pecado en la carne) que se difundi\u00f3 sin ser vista en tres medidas de harina, hasta que todo qued\u00f3 leudado.<\/p>\n<p> Despu\u00e9s, Jes\u00fas despidi\u00f3 a la multitud, y explic\u00f3 en privado a sus disc\u00edpulos la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a, a\u00f1adiendo a continuaci\u00f3n unas par\u00e1bolas que exhiben el objeto e intenci\u00f3n divinos en el reino. <\/p>\n<p> La primera de este segundo grupo es la del tesoro escondido, para obtener el cual un hombre compra el campo en el que se halla escondido. La segunda es la de la perla de gran precio. <\/p>\n<p> El mercader busca perlas buenas, y habiendo hallado una perla de gran precio, vende todo lo que posee para obtenerla. Cristo renunci\u00f3 a todo lo que le pertenec\u00eda como hombre y como Mes\u00edas en la tierra, a fin de poder poseer la Iglesia. <\/p>\n<p> La tercera es la par\u00e1bola de la red, que re\u00fane del mar de las naciones lo bueno y lo malo, como lo ha hecho el Evangelio en la cristiandad. Cuando la red es sacada a tierra, lo bueno es separado de lo malo; as\u00ed, al fin del siglo, los \u00e1ngeles (seg\u00fan el Se\u00f1or a\u00f1ade en su exposici\u00f3n) apartar\u00e1n los malos de entre los justos, y los malos ser\u00e1n echados en el horno de fuego.<\/p>\n<p> Otro grupo de par\u00e1bolas es el de Lc. 15. Se podr\u00eda decir tambi\u00e9n que se trata de una sola par\u00e1bola que consta de tres secciones (cfr. Lc. 15:3). Con ella se da contestaci\u00f3n a la acusaci\u00f3n dirigida contra el Se\u00f1or: \u00ab\u00c9ste a los pecadores recibe, y con ellos come.\u00bb<\/p>\n<p> (a) La oveja perdida fue seguida por el pastor hasta que fue hallada.<br \/> (b) La moneda perdida. La moneda qued\u00f3 perdida en la misma casa, as\u00ed como muchas personas estaban perdidas a la vista de Dios a pesar de su profesi\u00f3n externa de ser hijos de Abraham (esto se puede aplicar a los muchos que en la actualidad est\u00e1n perdidos en el seno de la cristiandad). <\/p>\n<p> La moneda perdida fue buscada con una l\u00e1mpara hasta que fue hallada. Era una moneda de precio, de plata.<\/p>\n<p> (c) El hijo pr\u00f3digo fue gozosamente recibido por el padre, que prepar\u00f3 una gran fiesta, con m\u00fasica y danzas, para celebrar el retorno del hijo perdido. \u00c9ste es el punto culminante: la celebraci\u00f3n de la gracia. En los tres relatos, el gozo es de quien halla lo perdido. Es el gozo del cielo por la salvaci\u00f3n de los pecadores perdidos.<\/p>\n<p> Es indudable que el mejor m\u00e9todo es el estudio de cada par\u00e1bola, o de cada grupo de ellas, en su propio contexto, tal y como han sido dadas por el Esp\u00edritu Santo en la inspiraci\u00f3n. Sin embargo, es tambi\u00e9n \u00fatil clasificarlas seg\u00fan las verdades comunicadas por ellas, y una de las clasificaciones hechas ha sido la siguiente:<\/p>\n<p> (a) El rechazamiento de Israel:<br \/> Los dos hijos, de la que el Se\u00f1or mismo da la interpretaci\u00f3n (Mt. 21:28-32).<\/p>\n<p> Los labradores malvados: Los dirigentes de Israel se hallaban entre los oyentes del Se\u00f1or, y \u00c9l les explic\u00f3 as\u00ed la par\u00e1bola: \u00abEl reino de Dios ser\u00e1 quitado de vosotros, y ser\u00e1 dado a gente (lit.: \u00aba una naci\u00f3n\u00bb) que produzca los frutos de \u00e9l\u00bb (Mt. 21:33-46).<\/p>\n<p> La higuera est\u00e9ril: El Se\u00f1or vino en busca de fruto a Israel, que representaba al hombre recibiendo el cultivo de Dios; no hall\u00f3 nada. Dio tiempo al arrepentimiento, pero la higuera no dio fruto, y ten\u00eda que ser talada. La destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n fue su tala real (Lc. 13:6-9).<\/p>\n<p> (b) La introducci\u00f3n del reino y la oposici\u00f3n de Satan\u00e1s a \u00e9l:<br \/> El sembrador (Mt. 13:3-9, cfr. Mt. 13:18-23; Mr. 4:39; Lc. 8:58).<br \/> El trigo y la ciza\u00f1a (Mt. 13:24-30).<br \/> El crecimiento de la semilla (Mr. 4:26-29). <\/p>\n<p> A pesar de la oposici\u00f3n de Satan\u00e1s, Dios, en Su actuaci\u00f3n secreta, hace que su semilla fructifique y d\u00e9 fruto.<br \/> La levadura (Mt. 13:33; Lc. 13:20-21).<br \/> El tesoro escondido (Mt. 13:44).<br \/> La perla de gran precio (Mt. 13:45-46), y<br \/> la red (Mt. 13:47-50)<\/p>\n<p> (c) La forma en que Dios introduce la bendici\u00f3n. En esta secci\u00f3n entrar\u00edan las siguientes par\u00e1bolas:<br \/> La oveja perdida (Mt. 18:12-13; Lc. 15:7).<\/p>\n<p> La moneda perdida (Lc. 15:8-10).<br \/> El hijo pr\u00f3digo (Lc. 15:11-32).<br \/> Las bodas del hijo del rey (Mt. 22:2-14). Dios quiere dar honra a Su Hijo Los jud\u00edos fueron invitados a la fiesta de bodas pero no quisieron acudir Otros, los menospreciados gentiles, fueron invitados. <\/p>\n<p> Uno que no ten\u00eda el vestido de bodas (que no se hab\u00eda revestido de la justicia de Cristo), fue echado fuera. No se hab\u00eda dado cuenta de su incapacidad propia y de que s\u00f3lo la salvaci\u00f3n dada por Cristo pod\u00eda valerle para ser apto de estar en la fiesta.<\/p>\n<p> La gran cena (Lc. 14:15-24): La fiesta de la gracia celestial en contraste con los aspectos terrenos del reino de Dios Todos los que fueron invitados se excusaron no impedidos por cosas malas en s\u00ed, sino por cosas terrenas. <\/p>\n<p> Mostraron indiferencia ante la invitaci\u00f3n llena de gracia que se les hac\u00eda. Algunos, los pobres y aflijidos de la ciudad, fueron introducidos, y otros obligados a entrar. Dios llenar\u00e1 Su casa.<br \/> El fariseo y el publicano (Lc. 18:10-14). <\/p>\n<p> El fariseo daba gracias a Dios que no era como los otros hombres, mientras que el publicano clam\u00f3 pidiendo misericordia, y fue a su casa justificado antes que el otro.<\/p>\n<p> Los dos deudores: A aquella mujer le fue perdonado mucho, y am\u00f3 mucho: no le fue perdonado mucho porque amara mucho (cfr. Lc. 7:36-47).<\/p>\n<p> El juez injusto (Lc. 18:1-8). Lo que el Se\u00f1or presenta aqu\u00ed es que tenemos \u00abnecesidad de orar siempre y no desmayar\u00bb (cfr. Lc. 18:1). Dios dar\u00e1 la respuesta en el momento adecuado y los elegidos de la tierra ser\u00e1n salvos.<\/p>\n<p> Los obreros de la vi\u00f1a (Mt. 20:1-16). Aqu\u00ed Dios pregunta, en Su soberan\u00eda \u00ab\u00bfNo me es l\u00edcito hacer lo que quiero con lo m\u00edo?\u00bb El hombre pretende esta libertad para s\u00ed mismo y en cambio murmura contra la soberan\u00eda de Dios: \u00abMuchos son llamados, mas pocos escogidos\u00bb (Mt. 20:15, 16). <\/p>\n<p> N\u00f3tese tambi\u00e9n que en esta par\u00e1bola se da respuesta a la pregunta de Pedro en Mt. 19:27; el cap\u00edtulo 20 prosigue el tema y muestra el esp\u00edritu de la gracia soberana en contraste con el esp\u00edritu mercenario del coraz\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p> (d) Las varias responsabilidades de los hombres. Aqu\u00ed hallamos:<br \/> El buen samaritano (Lc.10:29-37). Esta par\u00e1bola fue dada en respuesta a la pregunta de: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb El Se\u00f1or era verdaderamente el Buen Samaritano, y despu\u00e9s de haber descrito el curso que \u00c9l hab\u00eda tomado, a\u00f1adi\u00f3: \u00abVe, y haz t\u00fa lo mismo\u00bb (v. 37).<\/p>\n<p> El rico insensato (Lc. 12:16-21). La moraleja que se desprende de esta par\u00e1bola es: \u00abAs\u00ed es el que hace para s\u00ed tesoro, y no es rico para con Dios\u00bb (Lc. 12:21).<\/p>\n<p> El mayordomo infiel: Sacrific\u00f3 el presente por el futuro, por lo que el due\u00f1o lo alab\u00f3, no por su injusticia, sino por su sabidur\u00eda (Lc. 16:143). El Se\u00f1or aplica esta par\u00e1bola de la siguiente manera: \u00abGanad amigos por medio de las riquezas injustas (posesiones del mundo), para que cuando \u00e9stas os falten, os reciban en las moradas eternas.\u00bb <\/p>\n<p> Dar a los pobres es prestar al Se\u00f1or, y hacerse tesoro en los cielos. El Se\u00f1or exhorta as\u00ed a sus oyentes a ser (a diferencia del mayordomo infiel) fieles en su administraci\u00f3n de las riquezas de injusticia (que no pertenecen al cristiano a t\u00edtulo de propiedad), a fin de que les puedan ser confiadas las verdaderas riquezas.<\/p>\n<p> El rico y L\u00e1zaro (Lc. 16:19-31). M\u00e1s que una par\u00e1bola, es una historia. Nada se dice expresamente del car\u00e1cter moral de estos dos hombres, aunque se deduce una gran insensibilidad y ego\u00edsmo por parte del rico (cfr. Lc. 16:20, 21). <\/p>\n<p> En el AT se hab\u00eda ense\u00f1ado que la marca del recto deber\u00eda ser la prosperidad externa (Sal. 112:2, 3). En el reino en su nueva fase, y en consecuencia al rechazamiento de Cristo, la posesi\u00f3n de las riquezas deja de ser se\u00f1al del favor divino. <\/p>\n<p> \u00c9sta era una necesaria lecci\u00f3n para el jud\u00edo. Es muy dif\u00edcil que se salve un rico, pero a los pobres se les anunciaba el Evangelio (Mt. 11:5; Lc. 11:22). <\/p>\n<p> El pobre L\u00e1zaro fue llevado al seno de Abraham, y el rico fue a la perdici\u00f3n. En el otro mundo se invierten las condiciones del mundo presente. <\/p>\n<p> Aqu\u00ed prosigue la ense\u00f1anza de la par\u00e1bola del mayordomo injusto: el rico no estaba sacrificando el presente por el futuro. Se da tambi\u00e9n una vivida imagen de la inalterable condici\u00f3n de los perdidos.<\/p>\n<p> El siervo inmisericorde (Mt. 18:23-35). Aqu\u00ed se ilustra el gobierno de Dios, que no es invalidado por Su gracia. Se revela que Dios recompensar\u00e1 a Su pueblo seg\u00fan la forma en que ellos act\u00faen hacia los dem\u00e1s (cfr. Mt. 7:2). <\/p>\n<p> Es indudable tambi\u00e9n que esta par\u00e1bola tiene otra aplicaci\u00f3n, teniendo que ver con los jud\u00edos y sus celos ante el hecho de que se muestre gracia hacia los gentiles. <\/p>\n<p> La deuda de \u00e9stos para con ellos es indicada como de cien denarios, en tanto que la deuda de los jud\u00edos hacia Dios es dada como de diez mil talentos. Pedro les ofreci\u00f3 el perd\u00f3n divino en Hch. 3:19-26, pero la oferta fue rechazada, y su persecuci\u00f3n de Pablo y de aquellos que llevaban el Evangelio a los gentiles demuestra que no pod\u00edan perdonarles los cien denarios a los gentiles. <\/p>\n<p> Por ello se ven obligados a pagar hasta el \u00faltimo c\u00e9ntimo (cfr. Is. 40:2; Mt. 5:25, 26; 1 Ts. 2:15, 16).<br \/> Las diez v\u00edrgenes (Mt. 25:1-13). La explicaci\u00f3n de esta par\u00e1bola es sencilla. <\/p>\n<p> La actitud normal de los cristianos es que han salido a recibir al Esposo. \u00c9sta era la esperanza de los ap\u00f3stoles. Despu\u00e9s de la \u00e9poca apost\u00f3lica, todos, en cuanto a esta esperanza, se entregaron al sue\u00f1o. <\/p>\n<p> Puede haber habido \u00e9pocas de despertamiento, pero cuando sale la \u00faltima llamada, aparece el hecho solemne de que hay los que s\u00f3lo tienen una forma de profesi\u00f3n sin Cristo, carentes del Esp\u00edritu, l\u00e1mparas sin aceite, que ser\u00e1n excluidos. <\/p>\n<p> Aunque esta par\u00e1bola se puede aplicar en todo tiempo y lugar al estado de la cristiandad, tiene una especial aplicaci\u00f3n a Israel (para una consideraci\u00f3n m\u00e1s en particular, v\u00e9ase: Chafer L S \u00abTeolog\u00eda sistem\u00e1tica\u00bb vol 1 p 1125, vol. II PP 135-581).<\/p>\n<p> Los talentos (Mt. 25:14-30). Esta par\u00e1bola es similar, en car\u00e1cter, a la de las minas, pero en \u00e9sta los talentos son distribuidos a cada uno seg\u00fan su capacidad, de manera que uno recibe cinco, otro dos, y otro uno. <\/p>\n<p> Esta par\u00e1bola sigue a la de las diez v\u00edrgenes, mostrando que mientras el creyente espera la venida de su Se\u00f1or, tiene que estar utilizando fielmente los dones que le han sido confiados. En la par\u00e1bola de las minas (Lc. 19:12-27) se muestra que el Se\u00f1or Jes\u00fas iba a dejar el mundo para recibir un reino, y que mientras tanto dejaba a cada uno de sus siervos una mina con la que negociar mientras durara Su ausencia. Todos los dones son para la gloria del Se\u00f1or, y el siervo es responsable para con \u00c9l por su fiel utilizaci\u00f3n de ellos.<\/p>\n<p> Se ha sugerido otra disposici\u00f3n de las par\u00e1bolas principales, esto es, en tres grupos, que se corresponden con diferentes per\u00edodos del ministerio del Se\u00f1or:<\/p>\n<p> (a) En su ministerio temprano, abarcando la nueva ense\u00f1anza relacionada con el reino, y la forma misteriosa que asume durante Su ausencia. Se extiende hasta Mt. 13 y Mr. 4. Estas par\u00e1bolas se distinguen con facilidad en la tabla.<\/p>\n<p> (b) Despu\u00e9s de un intervalo de varios meses. Las par\u00e1bolas son ahora de un tipo diferente, y extra\u00eddas de la vida de los hombres m\u00e1s que del reino de la naturaleza. Son dadas principalmente como respuestas a preguntas, no en discursos a la muchedumbre. <\/p>\n<p> La mayor parte de ellas aparecen solamente en Lucas, y se hallan situadas principalmente entre la misi\u00f3n de los setenta y el \u00faltimo viaje del Se\u00f1or a Jerusal\u00e9n.<br \/> (c) El \u00faltimo grupo de par\u00e1bolas se da hacia el final del ministerio del Se\u00f1or. <\/p>\n<p> Tratan del reino en su consumaci\u00f3n, y tienen un car\u00e1cter prof\u00e9tico acerca del rechazamiento de Israel y de la venida del Se\u00f1or.<\/p>\n<p> Una de las importantes consecuencias que se pueden sacar del estudio de las par\u00e1bolas es el hecho de la apostas\u00eda final de esta era de la cristiandad y el hecho de que la instauraci\u00f3n final del reino de Dios en su aspecto eterno y universal vendr\u00e1 por una intervenci\u00f3n personal y directa de Cristo, en juicio y poder; en todo caso, el creyente debe aprender de ellas no un optimismo f\u00e1cil, ni una expectativa de una conversi\u00f3n universal como anticipo de la venida del Se\u00f1or, sino a esperar pacientemente y con constancia y oraci\u00f3n, la venida del Se\u00f1or, ocupado mientras tanto, en fidelidad a \u00c9l, en el desempe\u00f1o fiel de las responsabilidades recibidas para Su gloria (cfr. Tit. 2:11-15).<\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parabola\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: PARABOLA<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Significado de Parabola Ver Concordancia (heb. m\u00e2sh\u00e2l [de una ra\u00edz sem. que evoca la idea de \u00abefigie\u00bb, \u00abrepresentaci\u00f3n\u00bb], \u00abs\u00edmil\u00bb, \u00abcomparaci\u00f3n\u00bb, \u00abproverbio\u00bb; gr. parabole, literalmente \u00ab[poner algo] al lado de otro [para comparar]\u00bb, \u00abtipo\u00bb, \u00abfigura [s\u00edmbolo]\u00bb, \u00abilustraci\u00f3n\u00bb, \u00abpar\u00e1bola\u00bb; y t\u00e9rminos relacionados como paroim\u00eda, \u00abalegor\u00eda\u00bb,* \u00abproverbio\u00bb*, y \u00e1inigma, \u00abenigma\u00bb*). En espa\u00f1ol, \u00abpar\u00e1bola\u00bb es una composici\u00f3n literaria en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-parabola\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSignificado B\u00edblico de PARABOLA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario-moderno-de-la-biblia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}