{"id":15327,"date":"2022-10-15T17:10:38","date_gmt":"2022-10-15T22:10:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-inspiracion\/"},"modified":"2022-10-15T17:10:38","modified_gmt":"2022-10-15T22:10:38","slug":"significado-biblico-de-inspiracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-inspiracion\/","title":{"rendered":"Significado B\u00edblico de INSPIRACION"},"content":{"rendered":"<p>  <\/p>\n<h2>Significado de Inspiracion<\/h2>\n<p> Ver Concordancia <\/p>\n<p> M\u00e9todo de Dios para influir sobre la mente de los hombres y dirigirlas en el <br \/>proceso de hacer de ellos canales de revelaci\u00f3n divina. La palabra <br \/>\u00abinspiraci\u00f3n\u00bb no aparece en la RVR, pero se usa el verbo \u00abinspirar\u00bb 2 veces: en <br \/>2 Ti. 3:16 (\u00abToda la Escritura es inspirada por Dios\u00bb [gr. the\u00f3pneustos]; <br \/>literalmente: \u00abToda Escritura es soplada por Dios\u00bb) y en 2 P. 1:20, 21 (la <br \/>frase \u00abHablaron siendo inspirados por el Esp\u00edritu Santo\u00bb tiene el mismo <br \/>sentido; cf Mt. 22:43; Mr. 12:36; 1 Co. 2:13; 580 He. 3:7; etc.). Muchos de <br \/>los autores del AT afirmaron la inspiraci\u00f3n de sus mensajes introduci\u00e9ndolos o <br \/>concluy\u00e9ndolos con palabras como \u00abAs\u00ed ha dicho Jehov\u00e1\u00bb, \u00abDice el Se\u00f1or\u00bb (Is. <br \/>1:24; Jer. 17:24; Am. 2:1; Sof. 1:3; Zac. 1:4; Mal. 1:2; etc.), \u00abJehov\u00e1 me dijo <br \/>de esta manera\u00bb (Is. 8:11), \u00abVino a m\u00ed palabra de Jehov\u00e1\u00bb (Ez. 6:1; 7:1; 14:2; <br \/>cf Jon. 1:1; etc.) y otras similares. Cristo y los escritores del NT <br \/>testificaron de la inspiraci\u00f3n del AT al referirse a \u00e9l como la palabra de Dios <br \/>(Mt. 1:22, 23; 3:2, 3; 5:18; 21:42; Mr. 1:2, 3; Lc. 20:17,18; Jn. 2:15-17;1 <br \/>Hch. 13:33-37; Ro. 15:3; etc.); Jes\u00fas afirm\u00f3 su autoridad declarando que \u00abla <br \/>Escritura no puede ser quebrantada\u00bb (Jn. 10:34, 35). De los escritores del <br \/>NT, Pablo sosten\u00eda que \u00e9l ense\u00f1aba no con palabras provenientes de \u00absabidur\u00eda <br \/>humana, sino con las que ense\u00f1a el Esp\u00edritu\u00bb (1 Co. 2:13; cf 7:40; 1 Ts. 2:13; <br \/>4:2); Pedro aceptaba que los escritos de Pablo estaban a la par de \u00ablas otras <br \/>Escrituras\u00bb (2 P. 3:15, 16); y Juan reconoc\u00eda que su mensaje ten\u00eda a Dios como <br \/>fuente y a un \u00e1ngel como canal (Ap. 1:1). <\/p>\n<p>Dios parece haber empleado una variedad de medios al inspirar a los escritores <br \/>de la Biblia y a otros siervos suyos. A algunos les dio visiones y sue\u00f1os. <br \/> A otros, un esp\u00edritu de comprensi\u00f3n, una percepci\u00f3n de los misterios de Dios. <br \/>Hubo quienes fueron guiados en el registro de los acontecimientos e incidentes <br \/>hist\u00f3ricos. La personalidad humana no fue borrada ni avasallada, sino <br \/>estimulada y fortalecida. <\/p>\n<p>Una de las mayores pruebas de la divina inspiraci\u00f3n de las Escrituras es la <br \/>profec\u00eda predictiva. Repetidamente Dios se refiri\u00f3 a su capacidad de anunciar <br \/>acontecimientos futuros como demostraci\u00f3n de su propia divinidad (Is. 41:4, 26; <br \/>42:9; 43:9; 44:7; 45:11, 21; 46:9,10; 48:3-7), y desafi\u00f3 a los adoradores de <br \/>\u00eddolos a demostrar la legitimidad de sus dioses pidi\u00e9ndoles que anunciaran el <br \/>futuro (41:21-23). Las Escrituras registran muchas predicciones algunas de las <br \/>cuales abundan en detalles; su cumplimiento inspira confianza en la <br \/>autenticidad y el origen divinos de la Biblia (Jn. 14:29; v\u00e9ase CBA 7:956, <br \/>957). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inspiracion\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: INSPIRACION<\/a><\/b><\/p>\n<h2>\n<p align=\"justify\"><strong>INSPIRACI\u00d3N seg\u00fan la Biblia: (a) SENTIDO RELIGIOSO.<br \/> La inspiraci\u00f3n, en el sentido religioso de la palabra, denota un hecho de orden psicol\u00f3gico: la toma de posesi\u00f3n, m\u00e1s o menos completa, del alma humana por parte del Esp\u00edritu de Dios. <\/strong><\/p>\n<\/h2>\n<p align=\"justify\">(a) SENTIDO RELIGIOSO.<\/p>\n<p> La inspiraci\u00f3n, en el sentido religioso de la palabra, denota un hecho de orden psicol\u00f3gico: la toma de posesi\u00f3n, m\u00e1s o menos completa, del alma humana por parte del Esp\u00edritu de Dios. <\/p>\n<p> En el fen\u00f3meno de la inspiraci\u00f3n, Dios introduce su Esp\u00edritu en el esp\u00edritu del hombre. Para designar este acto, tanto Pablo como los escritores del NT en general emplean indistintamente los t\u00e9rminos \u00abapocalipsis\u00bb o \u00abpneuma\u00bb (revelaci\u00f3n o soplo, 1 Co. 2:10; G\u00e1. 1:11-12; 2 Ts. 2:2). <\/p>\n<p> \u00abLa inspiraci\u00f3n es un soplo que hinche las velas del ser moral\u00bb, escrib\u00eda F. Godet (\u00abRevue Chr\u00e9tienne\u00bb, 1 abr. 1982, p. 255, \u00abR\u00e9v\u00e9lation\u00bb). Es el soplo divino que ejerce su acci\u00f3n, en grados variables, sobre la personalidad humana. <\/p>\n<p> Se resuelve en un estado, el estado del hombre en el que Dios da de una manera particular la luz de su Esp\u00edritu (\u00abspiritus\u00bb, \u00abpneuma\u00bb). La inspiraci\u00f3n hace del hombre natural (\u00abpsuchikos\u00bb, ps\u00edquico), incapaz de discernir las cosas de Dios, un hombre espiritual (\u00abPneumatikos\u00bb, neum\u00e1tico), que recibe su revelaci\u00f3n con la capacidad de transmitirla en \u00abpalabras (gr. \u00ablogoi\u00bb) &#8230; que ense\u00f1a el Esp\u00edritu\u00bb (1 Co. 2:13-16). <\/p>\n<p> Esta intervenci\u00f3n divina puede aparecer como una especie de contemplaci\u00f3n o de \u00e9xtasis; sin embargo, y de una manera general, la inspiraci\u00f3n, que sit\u00faa al hombre en una atm\u00f3sfera propicia a la receptividad de lo divino, es esencialmente \u00abcreadora\u00bb o, m\u00e1s exactamente, \u00abreveladora\u00bb.<\/p>\n<p> Toda revelaci\u00f3n, en el sentido b\u00edblico de la palabra, nos aparece como el producto m\u00e1s o menos directo de la inspiraci\u00f3n. Dios pone su Esp\u00edritu en el hombre para instruirlo en alguna verdad que ignora, para comunicarle esta verdad. <\/p>\n<p> No puede haber ninguna confusi\u00f3n entre revelaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n: \u00e9sta es el medio, en tanto que la revelaci\u00f3n es el objetivo. La revelaci\u00f3n implica, presupone la inspiraci\u00f3n, gracias a la que aqu\u00e9lla se da.<\/p>\n<p> Toda revelaci\u00f3n es una comunicaci\u00f3n que Dios da al hombre. Por la inspiraci\u00f3n, es decir, por la acci\u00f3n de su Esp\u00edritu sobre el esp\u00edritu del hombre, Dios da a este \u00faltimo la capacidad de recibir e interpretar esta comunicaci\u00f3n. <\/p>\n<p> Esto es lo que quiere decir Pablo cuando habla del conocimiento de las cosas de Dios y de la recepci\u00f3n de las cosas del Esp\u00edritu de Dios, hecho todo ello posible por el Esp\u00edritu de Dios (1 Co. 2:9-16).<\/p>\n<p> No tenemos que analizar aqu\u00ed el proceso psicol\u00f3gico que va desde el acto revelador de Dios a la asimilaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n. Ser\u00e1 suficiente se\u00f1alar que, en base a las Escrituras, la inspiraci\u00f3n divina es el instrumento de dos g\u00e9neros de revelaciones:<\/p>\n<p> (A) Revelaciones particulares, que interesan sobre todo a un medio, a una \u00e9poca, a un colectivo (por ej., la orden del Se\u00f1or a Jacob de que no tomara mujeres cananeas, sino que fuera a Mesopotamia, Gn. 28:1; visi\u00f3n del centuri\u00f3n Cornelio, Hch. 10). <\/p>\n<p> Estas revelaciones pueden aplicarse, por los principios que ense\u00f1an, mucho m\u00e1s all\u00e1 de su objeto primario, pero interesaban en principio al individuo o medio inmediato de aquellos que las recib\u00edan,<\/p>\n<p> (B) Revelaciones presentando un car\u00e1cter universal, que interesan a la humanidad entera. Su objeto, como en toda revelaci\u00f3n particular, sigue siendo Dios, su voluntad, su plan de salvaci\u00f3n, su gracia. Sin embargo, en lugar de ser de aplicaci\u00f3n primaria a un solo individuo o a una colectividad limitada o a una \u00e9poca particular, estas comunicaciones se aplican a todos los hombres. <\/p>\n<p> Se imponen como una expresi\u00f3n definitiva, normativa absoluta de la voluntad de Dios. Se trata entonces de lo que se llama la Revelaci\u00f3n, o Revelaci\u00f3n general.<\/p>\n<p> As\u00ed, cuando el Se\u00f1or se apareci\u00f3 a Mois\u00e9s en la zarza ardiendo, se trata de la Revelaci\u00f3n, en lo que ella conlleva de m\u00e1s intangible y m\u00e1s universal. <\/p>\n<p> La Revelaci\u00f3n de Horeb aporta a Israel, y por Israel al mundo entero y a todas las edades, el sentido real y profundo del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. En YHWH se define, en su esencia y significado eterno, no s\u00f3lo el Dios del Dec\u00e1logo y de todo el Antiguo Testamento, sino tambi\u00e9n el Dios de Jesucristo, que es Esp\u00edritu y Vida.<\/p>\n<p> La cumbre de la Revelaci\u00f3n es la persona de Cristo. Y Jesucristo es tambi\u00e9n el instrumento por excelencia de la Revelaci\u00f3n; y, en tanto que manifestaci\u00f3n hist\u00f3rica y universal de Dios, puede ser llamado \u00abLa Revelaci\u00f3n\u00bb en su expresi\u00f3n soberana. <\/p>\n<p> Esta Revelaci\u00f3n es a la vez el hecho constituido por el milagro de la encarnaci\u00f3n, y el fruto de la inspiraci\u00f3n cuando se contempla a la luz de las predicaciones prof\u00e9ticas.<\/p>\n<p> En lo que a nosotros concierne como creyentes, la inspiraci\u00f3n siempre tiene que ver en la lectura e interpretaci\u00f3n de la Revelaci\u00f3n, es decir, de la Palabra de Dios. Por la iluminaci\u00f3n de su Esp\u00edritu, Dios no da nuevas revelaciones, sino que nos revela el significado y el poder de la palabra para nuestra vida y testimonio. <\/p>\n<p> Gracias a la iluminaci\u00f3n, la Palabra de Dios se nos hace inteligible y directamente personal: \u00abEl Esp\u00edritu mismo da testimonio a nuestro esp\u00edritu, de que somos hijos de Dios\u00bb (Ro. 8:16). Para el creyente ante las Escrituras, la inspiraci\u00f3n se traduce en el testimonio interior del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p> (b) Inspiraci\u00f3n de las Escrituras.<\/p>\n<p> Siguiendo a Pablo (2 Ti. 3:16) el t\u00e9rmino de inspiraci\u00f3n de las Escrituras designa un acto estrictamente divino (\u00abtheopn\u00e9ustico\u00bb), el acto del Esp\u00edritu de Dios mediante el cual tanto la Revelaci\u00f3n general como las revelaciones especiales de Dios, han quedado registradas en el texto escrito de la Biblia. <\/p>\n<p> Designa, de una manera aun m\u00e1s particular, el acto mediante el cual este texto ha llegado a ser en su letra, en toda su letra (\u00abpasa graphe\u00bb), el veh\u00edculo material de un mensaje sobrenatural, del mensaje de Dios.<\/p>\n<p> As\u00ed, se trata de una operaci\u00f3n divina en la que la Escritura, en todas sus partes, ha sido dada a los hombres por medio de los redactores sagrados, como expresi\u00f3n \u00fanica e infalible de la verdad y voluntad de Dios. \u00c9ste es el sentido de la inspiraci\u00f3n de las Escrituras.<\/p>\n<p> (c) Naturaleza de la inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p> La antigua noci\u00f3n de una inspiraci\u00f3n literal, consider\u00e1ndola como un mero \u00abdictado\u00bb, que hac\u00eda de los redactores sagrados unos meros transmisores mec\u00e1nicos de un mensaje \u00abca\u00eddo del cielo\u00bb, con \u00absus letras, puntos y signos ortogr\u00e1ficos\u00bb, reduc\u00eda a la nada la individualidad de los redactores, y no se ajusta a la realidad de las Escrituras, las cuales no justifican una tal concepci\u00f3n literalista (= inspiraci\u00f3n de las letras).<\/p>\n<p> Aqu\u00ed se debe hacer una breve menci\u00f3n de la historia de la transmisi\u00f3n del texto de la Biblia. Por lo que respecta al NT, aunque no poseemos ninguno de los escritos originales y muy poco de las copias de los primeros siglos (debido a la gran destrucci\u00f3n de copias del NT durante la persecuci\u00f3n de Diocleciano, 303 d.C.), se tiene que se\u00f1alar que este hecho no afecta para nada a la doctrina \u00abtheopn\u00e9ustica\u00bb, por el celo desplegado por hombres como Or\u00edgenes (siglo II) para restablecer el texto en su integridad; la considerable cantidad de mss. del NT (m\u00e1s de 6.000) permite \u00fatiles ex\u00e1menes comparativos; el n\u00famero extremadamente reducido de variantes, adem\u00e1s de otros factores, permite afirmar que el Esp\u00edritu de Dios ha velado de una manera maravillosa para preservar la integridad del texto apost\u00f3lico. <\/p>\n<p> El lector del NT puede estar seguro, con las recensiones griegas tradicionales, que posee el texto sagrado de tal manera que, a los efectos pr\u00e1cticos, no difiere pr\u00e1cticamente en nada del texto primitivo.<\/p>\n<p> En cuanto al texto del AT veamos a continuaci\u00f3n de una manera muy resumida la historia de la transmisi\u00f3n de su texto. Despu\u00e9s de volver del exilio (siglo V a.C.) la generalidad de los hebreos ya no comprend\u00edan, o comprend\u00edan muy poco, la lengua b\u00edblica original, esto es, el antiguo hebreo. <\/p>\n<p> Hablaban el arameo, lengua de Babilonia (tambi\u00e9n llamada caldeo), que ten\u00eda otro alfabeto.<br \/> Es entonces que, respondiendo sin duda a un llamamiento especial del Esp\u00edritu, los rabinos y los masoretas, aquellos hombres de la tradici\u00f3n que hab\u00edan conservado el uso del viejo texto, lo transcribieron al alfabeto arameo. De \u00e9l provienen los caracteres que constituyen el hebreo cuadrado de nuestras Biblias masor\u00e9ticas.<\/p>\n<p> Lo transcribieron (no lo tradujeron). Esto es de una gran importancia. Es por ello que podemos hablar de un texto inspirado, por cuanto, si bien esto no se puede aplicar de una manera estricta a las traducciones (alejandrina, latina, as\u00ed como las Versiones a las lenguas vivas), en cambio, por cuanto el texto de nuestras Biblias hebreas es una transcripci\u00f3n, que no una traducci\u00f3n, del texto inspirado, \u00e9ste es, tambi\u00e9n, un texto inspirado. <\/p>\n<p> Y lo es a la par que el antiguo original hebreo, por cuanto cada una de sus consonantes se corresponde a una consonante equivalente a la del original, y por cuanto, de esta manera, cada palabra del texto masor\u00e9tico se corresponde exactamente, por sus caracteres alfab\u00e9ticos equivalentes y por el n\u00famero de sus letras, a la palabra del original cuyo lugar toma. <\/p>\n<p> Adem\u00e1s, los signos paratextuales de vocalizaci\u00f3n y de acentuaci\u00f3n, con su respeto estricto del texto consonantal por su posici\u00f3n marginal, constituyen una garant\u00eda complementaria admirable de la integridad del texto. Fijan de una manera exacta la pronunciaci\u00f3n y la lectura tradicional de las palabras y frases. <\/p>\n<p> Es por estas razones que se puede afirmar que, a pesar de la desaparici\u00f3n del texto primitivo, poseemos en la pr\u00e1ctica el texto original del AT. Esto ha quedado adem\u00e1s confirmado por los descubrimientos del mar Muerto, con el hallazgo de manuscritos de gran antig\u00fcedad de Isa\u00edas y otros libros de la Biblia. <\/p>\n<p> Su cotejo con los manuscritos m\u00e1s antiguos que se pose\u00edan hasta ahora ha permitido confirmar que las variaciones textuales, en el proceso de copias, han sido pr\u00e1cticamente despreciables, a todos los efectos pr\u00e1cticos, para un lapso de 1.000 a\u00f1os (v\u00e9anse MANUSCRITOS B\u00cdBLICOS y QUMR\u00c1N (MANUSCRITOS DEL).<\/p>\n<p> La historia del texto del NT, y m\u00e1s claramente la del texto del AT, nos permite aportar al testimonio de las Escrituras, en cuanto a su inspiraci\u00f3n, una base material s\u00f3lida. Podemos afirmar que tenemos las palabras de los viejos textos perdidos. En base a esto, podemos hablar de una inspiraci\u00f3n verbal.<\/p>\n<p> El concepto de inspiraci\u00f3n verbal implica la inspiraci\u00f3n de las palabras, y no de las meras ideas. Porque si las letras trazadas por Mois\u00e9s, Isa\u00edas, Jerem\u00edas, etc., han desaparecido por el hecho anteriormente indicado de la transcripci\u00f3n, han quedado las palabras, y podemos leerlas en nuestras Biblias masor\u00e9ticas. <\/p>\n<p> Adem\u00e1s, y a la vista de este hecho providencial de la transcripci\u00f3n, parecer\u00eda inconcebible que Dios haya podido revelar e inspirar ideas sin inspirar al mismo tiempo las palabras que las expresan.<\/p>\n<p> La Biblia nos presenta el proceso de la inspiraci\u00f3n de las Escrituras como el acto mediante el cual Dios pone palabras, t\u00e9rminos, en la boca de los escritores sagrados. As\u00ed, la Biblia es la Palabra de Dios.<\/p>\n<p> As\u00ed, leemos, en el AT, lo que Dios dijo a Mois\u00e9s: \u00abProfeta les levantar\u00e9 de en medio de sus hermanos, como t\u00fa; y pondr\u00e9 mis palabras en su boca\u00bb (Dt. 18:18). Tambi\u00e9n a Jerem\u00edas: \u00abdijo Jehov\u00e1: He aqu\u00ed he puesto mis palabras en tu boca\u00bb (Jer. 1:9). <\/p>\n<p> Estas palabras, estos t\u00e9rminos que Jehov\u00e1 pon\u00eda en sus bocas, \u00bfno fueron acaso los que los autores sagrados hicieron tambi\u00e9n pasar por sus plumas en sus escritos?<\/p>\n<p> En el NT leemos lo que Pablo dice; su testimonio confirma todos los dem\u00e1s testimonios del NT. Afirma \u00e9l \u00abque el evangelio anunciado por m\u00ed, no es seg\u00fan hombre; pues yo no lo recib\u00ed ni lo aprend\u00ed de hombre alguno, sino por revelaci\u00f3n de Jesucristo\u00bb (cfr. G\u00e1. 1:11-12; 1 Co. 15:1-4). <\/p>\n<p> \u00abDamos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que o\u00edsteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino seg\u00fan es verdad, la palabra de Dios\u00bb (1 Ts. 2:13). \u00abEl que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que tambi\u00e9n nos dio su Esp\u00edritu Santo\u00bb (1 Ts. 4:8).<\/p>\n<p> As\u00ed, est\u00e1 claro lo que la Biblia dice. No se trata de que Dios revelara sentimientos o ideas a los profetas o a los ap\u00f3stoles. Se trata de mensajes (exactamente, de palabras o t\u00e9rminos). Se trata verdaderamente de la Palabra de Dios, una palabra revelada, dada como tal por Dios, Padre o Hijo, por medio del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p> La inspiraci\u00f3n verbal se aplica a los dos Testamentos. No puede usarse alguna cita en el NT, donde parece que se hace una atribuci\u00f3n err\u00f3nea de autor (p. ej., en Mt. 27:9 se atribuye a Jerem\u00edas una profec\u00eda que se halla en Zac. 11:13), para objetar a esta afirmaci\u00f3n. Estamos muy lejos de poder afirmar que estas citas sean verdaderamente err\u00f3neas. <\/p>\n<p> (Por lo que respecta a este ejemplo de Mt. 27:9, bien hubiera podido Jerem\u00edas haber pronunciado la profec\u00eda, que hubiera sido posteriormente reproducida por Zacar\u00edas. Zacar\u00edas fue posterior a Jerem\u00edas. <\/p>\n<p> Y hay muchos ejemplos en los que los profetas citan a sus antecesores. Por otra parte, hay tambi\u00e9n la costumbre de que las divisiones principales de las Escrituras recib\u00edan el nombre del libro principal que las encabezaba. <\/p>\n<p> Jerem\u00edas se usaba muchas veces para denotar a todos los profetas. De una u otra manera, no hay base alguna para pretender que aqu\u00ed tenemos error alguno.)<\/p>\n<p> \u00abLa admisi\u00f3n del principio de la inspiraci\u00f3n verbal implica su admisi\u00f3n para todos los escritos del AT y NT. Porque, de la misma manera que cuando se admite el milagro se admite lo sobrenatural, y por ello la posibilidad de todos los milagros, de la misma manera al admitirse la inspiraci\u00f3n verbal de los profetas se admite el principio y, por consecuencia, la posibilidad de la inspiraci\u00f3n verbal de toda la Biblia\u00bb (J. Cadier: \u00abLe Proph\u00e9tisme du R\u00e9veil\u00bb, PP. 63-66).<\/p>\n<p> (d) La personalidad de los escritores sagrados.<\/p>\n<p> La noci\u00f3n de \u00abinspiraci\u00f3n al dictado\u00bb suprime la individualidad de los escritores sagrados, al hacer de estos \u00faltimos \u00f3rganos pasivos y mec\u00e1nicos. La concepci\u00f3n de la inspiraci\u00f3n verbal respeta el hecho indiscutible de la personalidad de los escritores sagrados, que salta a la vista en la lectura de la Biblia. <\/p>\n<p> Es un hecho evidente que aparece un estilo de Isa\u00edas, un estilo de Am\u00f3s, etc. Cada libro de la Palabra de Dios presenta la impronta de la personalidad de quien lo redact\u00f3 bajo la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p> En el \u00c9xodo es donde leemos con frecuencia t\u00e9rminos que destacan la iniciativa de Dios en el mensaje de Mois\u00e9s: \u00abHabl\u00f3 Jehov\u00e1 a Mois\u00e9s\u00bb; \u00abJehov\u00e1 habl\u00f3 a Mois\u00e9s\u00bb. Y es en este mismo libro que se nota, quiz\u00e1 m\u00e1s intensamente que en cualquier otra secci\u00f3n del Pentateuco, la personalidad del gran profeta (cfr. \u00c9x. 3 y 4).<\/p>\n<p> El Se\u00f1or hizo de Jerem\u00edas, por as\u00ed decirlo, su instrumento, su hombre, hasta tal punto que el profeta pod\u00eda escribir: \u00abMe sedujiste, oh Jehov\u00e1, y fui seducido\u00bb (Jer. 20:7). Y por ello este hombre subyugado por el Se\u00f1or no deja de revelarnos sus horas de crisis, de desaliento o de angustia. \u00abMaldito el d\u00eda en que nac\u00ed\u00bb (Jer. 20:14). <\/p>\n<p> Y llegar\u00e1 a exclamar, en medio de sus sufrimientos (y Dios no se lo impide ni le prohibe que lo registre por escrito): \u00abno me acordar\u00e9 m\u00e1s de \u00c9l, ni hablar\u00e9 m\u00e1s en su nombre\u00bb (Jer. 20:9).<\/p>\n<p> S\u00ed, los hombres de Dios permanecieron siendo hombres, y es un milagro de Dios que los subyug\u00f3 sin haberlos suprimido, a fin de permitirles que nos entregaran, con sus luchas humanas, el secreto de las victorias del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p> Tenemos numerosos ejemplos, en el NT, de las reacciones de los disc\u00edpulos y de los ap\u00f3stoles, tanto antes como despu\u00e9s de su conversi\u00f3n. Recordemos al ap\u00f3stol Pedro, y tambi\u00e9n al ap\u00f3stol Pablo (Ro. 7). <\/p>\n<p> Las cartas de Pablo nos revelan con una gran claridad, mayor quiz\u00e1 que cualquiera de los otros libros del NT, la personalidad de los escritores sagrados. Nos muestran que los autores conservan, en palabras de P. F. Jalaguier: \u00abbajo la intervenci\u00f3n divina, toda su capacidad intelectual y moral&#8230; sometidos, como nosotros, al deber de la vigilancia y de la oraci\u00f3n&#8230; \u00bb <\/p>\n<p> Afirman anunciar aquello que han visto y conocido; distinguen, en ciertos casos, entre su opini\u00f3n personal y las prescripciones obligatorias del Esp\u00edritu; en ocasiones se hallan en duda (1 Co. 1:16; 2 Co. 12:2-3); disputan, argumentan, apelan a su buena fe (\u00c9x. 3 y 4; Ro. 9:1; 2 Co. 1:18, 23; G\u00e1. 1:20), y apelan a la conciencia e inteligencia de sus oyentes.<\/p>\n<p> La inspiraci\u00f3n verbal es un milagro, el milagro de una \u00abencarnaci\u00f3n espiritual\u00bb, a decir de Adolphe Monod. Para dar cuenta en pocas palabras de la realidad de la inspiraci\u00f3n divina y del elemento humano en la inspiraci\u00f3n, se puede decir que para comunicar al hombre su Palabra, y para hacerlo, en las palabras que, en las lenguas humanas, ten\u00edan que expresarlos de la manera m\u00e1s adecuada, Dios eligi\u00f3 a unos hombres concretos. <\/p>\n<p> Los eligi\u00f3 dot\u00e1ndolos de las aptitudes, dones, reacciones y otras caracter\u00edsticas personales, para prepararlos de una manera especial para que fueran, con sus personalidades integrales, los canales m\u00e1s adecuados para lo que en cada momento de la historia Dios quisiera revelar a los hombres, para encarnar por medio de ellos su Palabra. No pidi\u00f3 a estos hombres que aportaran sus propias palabras. <\/p>\n<p> \u00c9l les dio sus propias palabras. Pero para dar a su palabra, en el coraz\u00f3n de los hombres, todo el eco que \u00c9l deseaba dar, tuvo a bien utilizar, al mismo tiempo que los temperamentos y talentos diversos de aquellos hombres especialmente pensados para esta misi\u00f3n, el mismo vocabulario de aquellos que tomaba como sus portavoces. <\/p>\n<p> Es as\u00ed que para dar su multiforme revelaci\u00f3n, con sus \u00e9nfasis diversos, pero con un mismo prop\u00f3sito central, el lenguaje de Juan no es el de Pablo, el de Isa\u00edas no es el de Ezequiel. Tenemos aqu\u00ed a Dios llamando al profeta, al ap\u00f3stol, desde el vientre de su madre, desde la misma eternidad (cfr. Jer. 1:5; Lc. 1:5-17; Hch. 9:15, etc.). <\/p>\n<p> As\u00ed, el fen\u00f3meno de la inspiraci\u00f3n no toca solamente la emisi\u00f3n del mensaje de parte de Dios, sino la misma creaci\u00f3n del escritor sagrado, con su personalidad integral, para ser quien transmitiera la palabra de Dios a su generaci\u00f3n y a la audiencia universal m\u00e1s all\u00e1 del tiempo y del espacio.<\/p>\n<p> En resumen, al hablar de inspiraci\u00f3n verbal, se destaca que el Autor supremo de las Escrituras, de toda la Escritura, es el Verbo (\u00ablogos\u00bb, \u00abverbum\u00bb), es decir, Dios. \u00abEn el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.\u00bb<br \/> Al hablar de inspiraci\u00f3n verbal se implica tambi\u00e9n el modo de percepci\u00f3n de la inspiraci\u00f3n b\u00edblica. <\/p>\n<p> La inspiraci\u00f3n est\u00e1 caracterizada por un mensaje comprendido, recibido por el escritor sagrado en su esp\u00edritu. Al recibir as\u00ed el mensaje divino, el profeta percib\u00eda los t\u00e9rminos m\u00e1s apropiados a la expresi\u00f3n oral o escrita de este mensaje. Es as\u00ed que el Se\u00f1or pod\u00eda decir a Jerem\u00edas: \u00abHe aqu\u00ed, he puesto mis palabras en tu boca\u00bb (Jer. 1:9).<\/p>\n<p> As\u00ed, hablar de inspiraci\u00f3n verbal es afirmar una vez m\u00e1s que Dios, el Verbo Supremo, ha inspirado a los autores b\u00edblicos incluso en las palabras que nos transmitieron. Dios us\u00f3 los dones que \u00c9l dio a los instrumentos humanos que \u00c9l eligi\u00f3, para dar a su Palabra las diversas tonalidades que estimaba necesario darle. <\/p>\n<p> Pero es \u00c9l, Dios, quien habla por medio de estos instrumentos, y precisamente a trav\u00e9s de su diversidad. \u00abLos santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Esp\u00edritu Santo\u00bb (2 P. 1:21).<\/p>\n<p> El concepto de inspiraci\u00f3n verbal lleva adem\u00e1s la inspiraci\u00f3n no solamente a los hombres que fueron los instrumentos moment\u00e1neos, sino a los escritos que iban a constituir el registro y veh\u00edculo permanente de la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p> (e) El testimonio interno del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p> Queda por considerar brevemente el agente de la percepci\u00f3n y asimilaci\u00f3n de la Biblia, Palabra de Dios, es decir, la actuaci\u00f3n indispensable del Esp\u00edritu Santo, como Aquel que da la clave de las Escrituras al creyente.<\/p>\n<p> La Biblia es la Palabra de Dios, pero, \u00bfc\u00f3mo puede esta realidad objetiva producir una experiencia subjetiva? \u00bfC\u00f3mo puede la Biblia llegar a ser para nosotros Palabra viva y eficaz? Por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en nosotros. <\/p>\n<p> Siendo como es obra del Esp\u00edritu, la Escritura no puede ser le\u00edda, ni llegar a ser comprensible ni activa en nuestra salvaci\u00f3n m\u00e1s que por la interpretaci\u00f3n dada por el Esp\u00edritu Santo, esto es, por la interpretaci\u00f3n del Se\u00f1or en nosotros. <\/p>\n<p> A esto se refer\u00eda el ap\u00f3stol Pablo al escribir a los corintios: \u00abPorque hasta el d\u00eda de hoy, cuando (los jud\u00edos) leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado\u00bb (2 Co. 3:14).<\/p>\n<p> El Esp\u00edritu Santo, el Esp\u00edritu del Padre y de Cristo, que El prometi\u00f3 enviar a sus disc\u00edpulos para que los guiara \u00aba toda la verdad\u00bb (Jn. 16:13), el Esp\u00edritu Santo, el autor de la Biblia, es el \u00fanico que est\u00e1 calificado para dar su sentido, y para quitar el velo que oscurece y cierra los ojos y el coraz\u00f3n del hombre natural.<\/p>\n<p> El hombre inconverso, que se pone ante la Biblia con su mentalidad griega, su raz\u00f3n, su sentimiento, est\u00e1 decidido a no asumir que la Biblia es la Palabra de Dios, es decir, la palabra que Dios ha escrito para \u00e9l en la Biblia, la palabra que se dirige a \u00e9l de una manera personal, la palabra escrita para su propia regeneraci\u00f3n, su santificaci\u00f3n y su llamamiento para ser hijo de Dios.<\/p>\n<p> El Esp\u00edritu Santo, en su obra en el coraz\u00f3n humano, no solamente da testimonio al creyente de que es hijo de Dios (Ro. 8:16), sino que tambi\u00e9n abre los sellos que hasta entonces le imped\u00edan el acceso a la Palabra de Dios. <\/p>\n<p> \u00c9l mismo es la clave de esta Palabra. \u00abAntes bien, como est\u00e1 escrito: Cosas que ojo no vio, ni o\u00eddo oy\u00f3, ni han subido en coraz\u00f3n de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las revel\u00f3 a nosotros por el Esp\u00edritu; porque el Esp\u00edritu todo lo escudri\u00f1a, aun lo profundo de Dios. <\/p>\n<p> Porque \u00bfqui\u00e9n de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el esp\u00edritu del hombre que est\u00e1 en \u00e9l? As\u00ed tambi\u00e9n nadie conoci\u00f3 las cosas de Dios, sino el Esp\u00edritu de Dios\u00bb (1 Co. 2:9-11).<\/p>\n<p> Calvino, a quien le fue dado formular la doctrina del testimonio interno del Esp\u00edritu Santo, resume as\u00ed su pensamiento (\u00abInstituci\u00f3n de la Religi\u00f3n Cristiana I\u00bb. 7): \u00abLa autoridad de las Escrituras es sellada, confirmada en el coraz\u00f3n de los fieles por el testimonio interior del Esp\u00edritu Santo&#8230; El mismo Esp\u00edritu que ha escrito la Biblia habla al fiel y le ilumina las p\u00e1ginas de la Biblia.\u00bb<\/p>\n<p> La posesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que regenera, santifica, consuela y conduce a toda la verdad; que es la expresi\u00f3n actual y permanente de la presencia del Se\u00f1or; que Dios ha dado a todo el que cree en Jes\u00fas el Se\u00f1or y lo recibe por la fe (Jn. 7:39; G\u00e1. 3:13-14), \u00e9sta es la condici\u00f3n esencial y necesaria para la apropiaci\u00f3n personal y vivificante de la Biblia, la Palabra de Dios. <\/p>\n<p> Y la certidumbre que el Esp\u00edritu nos ha dado queda confirmada por el gozo que se desprende de la posesi\u00f3n de la vida divina, y por la armon\u00eda perfecta entre la Biblia (el testimonio objetivo del Esp\u00edritu) y el testimonio interno del mismo Esp\u00edritu. <\/p>\n<p> Porque el Esp\u00edritu no est\u00e1 dividido: El Esp\u00edritu que ilumina al creyente no puede hacer otra cosa que decir am\u00e9n a lo que \u00e9l mismo ha dado en la Biblia.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inspiracion\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: INSPIRACION<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Significado de Inspiracion Ver Concordancia M\u00e9todo de Dios para influir sobre la mente de los hombres y dirigirlas en el proceso de hacer de ellos canales de revelaci\u00f3n divina. 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