{"id":15429,"date":"2022-10-15T17:12:12","date_gmt":"2022-10-15T22:12:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-creacion\/"},"modified":"2022-10-15T17:12:12","modified_gmt":"2022-10-15T22:12:12","slug":"significado-biblico-de-creacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-creacion\/","title":{"rendered":"Significado B\u00edblico de CREACION"},"content":{"rendered":"<p>  <\/p>\n<h2>Significado de Creacion<\/h2>\n<p> Ver Concordancia <\/p>\n<p> La palabra \u00abcreaci\u00f3n\u00bb, en su sentido m\u00e1s amplio implica la formaci\u00f3n del <br \/>universo por Dios, incluyendo nuestro mundo y todos los seres vivientes que hay <br \/>en \u00e9l. Sin embargo, el relato de la creaci\u00f3n (Gn. 1 y 2) trata principalmente <br \/>de la llegada a la existencia de la Tierra, del Sol, los planetas y las <br \/>criaturas vivientes que se encuentran sobre la Tierra. <\/p>\n<p>Cuando la palabra hebrea traducida como \u00abcrear\u00bb (b\u00e2r\u00e2) aparece en las <br \/>Escrituras, se usa exclusivamente para un acto en el cual Dios es el agente. <br \/>Hay otros 2 t\u00e9rminos hebreos que se escriben igual, pero tienen significados <br \/>diferentes:1) \u00abSer gordo\u00bb (1 S. 2:29). 2) \u00abCortar\u00bb, \u00abdesmontar\u00bb (Jos. 17:5, 18; <br \/>etc.); estas palabras aparecen en formas gramaticalmente diferentes de la <br \/>palabra que significa \u00abcrear\u00bb, de modo que se las distingue f\u00e1cilmente. Se <br \/>dice que b\u00e2r\u00e2 significa creaci\u00f3n de algo a partir de la nada. Esta idea no <br \/>est\u00e1 impl\u00edcita en la palabra, y si se entiende as\u00ed en alg\u00fan 257 pasaje debe ser <br \/>como deducci\u00f3n a partir de otras consideraciones, tales como el contexto o <br \/>textos relacionados con aqu\u00e9l. Se pueden citar numerosos casos en los que la <br \/>creaci\u00f3n de algo nuevo o diferente procede de material ya existente. El m\u00e1s <br \/>notable es el registro de la creaci\u00f3n del hombre, que afirma que fue formado <br \/>del polvo de la tierra, y sin embargo fue \u00abcreado\u00bb (b\u00e2r\u00e2; Gn. 1:26, 27). <br \/>Otras cosas mencionadas en las Escrituras como \u00abcreadas\u00bb (b\u00e2r\u00e2) por Dios son: <br \/>cielos y tierra (Gn. 1:1; Is. 40:28; 42:5; 45:18), hombre (Gn. 1:27), estrellas <br \/>(Is. 40:26), coraz\u00f3n limpio (Sal. 51:10), y cielos nuevos y tierra nueva (Is. <br \/>65:17). <\/p>\n<p>El registro de la creaci\u00f3n es sumamente breve, y est\u00e1 escrito en el estilo <br \/>sencillo del informe b\u00edblico y no en los t\u00e9rminos t\u00e9cnicos de un hombre de <br \/>ciencia. Siempre debemos recordar este hecho cuando intentemos interpretar <br \/>estos pasajes. A menudo, de una sencilla palabra o frase hebrea se extraen <br \/>conclusiones filos\u00f3ficas o cient\u00edficas indefendibles que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de <br \/>lo que era la intenci\u00f3n original del autor. El relato comienza con una <br \/>afirmaci\u00f3n sencilla: \u00abEn el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra\u00bb. Las <br \/>Escrituras aclaran que antes de todo era Dios, quien por medio de Cristo trajo <br \/>todas las cosas a la existencia. \u00abTodas las cosas por \u00e9l fueron hechas, y sin <br \/>\u00e9l nada lo que ha sido hecho, fue hecho\u00bb (Jn. 1:3). \u00abPorque en \u00e9l fueron <br \/>creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, <br \/>visibles e invisibles; sean tronos, sean potestades; todo fue creado por medio <br \/>de \u00e9l y para \u00e9l. Y \u00e9l es antes de todas las cosas, y todas las cosas en \u00e9l <br \/>subsisten\u00bb (Col. 1:16, 17). \u00abPorque en seis d\u00edas hizo Jehov\u00e1 los cielos y la <br \/>tierra, y todas las cosas que en ellos hay\u00bb (Ex. 20:11). <\/p>\n<p>De acuerdo con la narraci\u00f3n de Gn. 1, la obra de la creaci\u00f3n se complet\u00f3 en 6 <br \/>d\u00edas. La forma m\u00e1s natural de entender el pasaje es considerar estos d\u00edas como <br \/>d\u00edas literales de 24 horas cada uno. Evidentemente, los t\u00e9rminos \u00abtarde\u00bb y <br \/>\u00abma\u00f1ana\u00bb se emplean para designar la parte oscura y la parte clara de cada d\u00eda <br \/>de 24 horas. El 7\u00ba d\u00eda Dios termin\u00f3 su obra y descans\u00f3 (Gn. 2:2). Sobre este <br \/>hecho hist\u00f3rico se basa el mandamiento del s\u00e1bado: \u00abRecuerda el d\u00eda del s\u00e1bado <br \/>para santificarlo&#8230; Pues en seis d\u00edas hizo Yahv\u00e9h el cielo y la tierra, el mar <br \/>y todo cuanto contienen\u00bb (Ex. 20:8, 11, BJ). Este mandamiento y su raz\u00f3n de <br \/>ser tienen sentido s\u00f3lo si la creaci\u00f3n original ocup\u00f3 la misma cantidad de <br \/>tiempo como el intervalo entre 2 s\u00e1bados, es decir, 6 d\u00edas literales. El <br \/>empleo que Dios hizo de 7 d\u00edas para la semana de la creaci\u00f3n es, en realidad, <br \/>el origen del ciclo semanal como lo tenemos hoy. No hay otra explicaci\u00f3n <br \/>satisfactoria para esta divisi\u00f3n del tiempo. <\/p>\n<p>I. Informe b\u00edblico. <\/p>\n<p>Al salir de las manos del Creador, la Tierra estaba \u00abdesordenada y vac\u00eda\u00bb, <br \/>envuelta en oscuridad, la que desapareci\u00f3, sin embargo, ante la palabra de Dios <br \/>(Gn. 1:2, 3). \u00abY separ\u00f3 Dios la luz de las tinieblas\u00bb, con lo que comenz\u00f3 el <br \/>ciclo incesante del d\u00eda y de la noche (vs 4, 5). El 2\u00ba d\u00eda Dios cre\u00f3 la <br \/>atm\u00f3sfera y separ\u00f3 una parte de la gran masa de agua de la tierra inconclusa, y <br \/>evidentemente la distribuy\u00f3 por encima y alrededor de ese cuerpo como nubes o <br \/>una envoltura de vapor (vs 6-8). El 3er d\u00eda, las \u00abaguas\u00bb, que hasta entonces <br \/>hab\u00edan cubierto la esfera terrestre completa, se reunieron \u00aben un lugar\u00bb y <br \/>apareci\u00f3 la tierra seca. Dios visti\u00f3 de inmediato la tierra con vegetaci\u00f3n y <br \/>\u00e1rboles de diversas clases (vs 9-12), los que eran regados posteriormente, d\u00eda <br \/>tras d\u00eda, por \u00abun vapor\u00bb o roc\u00edo (2:5, 6). El reino vegetal fue provisto por <br \/>Dios para alimento de los animales, las aves y el hombre (1:29, 30). Luego la <br \/>Biblia menciona la creaci\u00f3n de 2 grandes luminarias en el d\u00eda 4\u00ba: el Sol y la <br \/>Luna, para iluminar la tierra y para \u00abse\u00f1ales para las estaciones, para d\u00edas y <br \/>a\u00f1os\u00bb. Dios \u00abhizo tambi\u00e9n las estrellas\u00bb (vs 14-19; muchos creacionistas <br \/>postulan que estos astros pudieron haber sido creados antes y llegaron a ser <br \/>visibles ese d\u00eda). Las criaturas marinas y a\u00e9reas de toda clase, desde las <br \/>mayores y m\u00e1s complejas hasta las formas menores y m\u00e1s sencillas, fueron <br \/>creadas el 5\u00ba d\u00eda (vs 20-23). Todas las dem\u00e1s formas de vida \u00abseg\u00fan su g\u00e9nero, <br \/>bestias y serpientes y animales de la tierra seg\u00fan su especie\u00bb aparecieron <br \/>sobre la tierra el 6\u00ba d\u00eda (vs 24, 25); tambi\u00e9n el hombre fue creado ese d\u00eda (vs <br \/>26, 27; 2:7). Como hogar y lugar de trabajo para la pareja, Dios \u00abplant\u00f3 un <br \/>huerto en Ed\u00e9n, al oriente\u00bb (2:8, 15). En ese jard\u00edn estaba el \u00e1rbol de la <br \/>vida y el \u00ab\u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal\u00bb, cuyo fruto el hombre no <br \/>deb\u00eda tocar ni comer (vs 9, 16, 17). La mujer fue formada a partir de una <br \/>costilla tomada del costado de Ad\u00e1n (vs 21, 22). La creaci\u00f3n culmin\u00f3 con la <br \/>santificaci\u00f3n del 7\u00ba d\u00eda como un monumento a la semana de la creaci\u00f3n y como <br \/>d\u00eda de descanso f\u00edsico y espiritual para el hombre (Gn. 2:2, 3; Ex. 20:8-11; <br \/>Is. 58:13). <\/p>\n<p>Muchos comentadores afirman que Gn. 2:4-3:24 constituye un informe separado y <br \/>diferente de la creaci\u00f3n realizado por un autor distinto, escrito en un per\u00edodo <br \/>posterior el relato de 1:1-2:3. Tal suposici\u00f3n es superflua. El cp 2, con <br \/>toda l\u00f3gica, se puede considerar una 258 ampliaci\u00f3n de ciertos detalles que <br \/>podr\u00edan no haber sido apropiados al informe sucinto del cp 1. Sin esta <br \/>informaci\u00f3n adicional, nuestro conocimiento del estado ed\u00e9nico habr\u00eda sido <br \/>realmente incompleto (v\u00e9ase CBA 1:213-216, 233-235). <\/p>\n<p>II. Relato de la creaci\u00f3n entre las naciones antiguas. <\/p>\n<p>Entre los s\u00fameros y los babilonios, la creaci\u00f3n estaba relacionada con una <br \/>lucha primitiva entre los dioses. Se la menciona en varios mitos, el m\u00e1s <br \/>importante de los cuales es el babil\u00f3nico (llamado En\u00fbma elish, \u00abCuando en lo <br \/>alto\u00bb). Cuenta c\u00f3mo el dios Aps\u00fb, \u00abCaos\u00bb, hab\u00eda cansado al sabio dios Ea, <br \/>hasta el punto que \u00e9ste mata a Aps\u00fb. Eso causa la ira de la consorte de Aps\u00fb, <br \/>Ti\u00e2mat, quien consigue seguidores entre los dioses malos y hace preparativos <br \/>para vengar la muerte de su esposo. Los dioses buenos que apoyan a Ea nombran <br \/>a Marduk como su representante para luchar contra ella. El relato cuenta <br \/>extensamente la lucha entre Marduk y Ti\u00e2mat, que termina con la muerte de <br \/>\u00e9sta. Marduk entonces crea con su cad\u00e1ver los cielos y la tierra, pone las <br \/>luminarias en el cielo para regular las estaciones, y finalmente crea al hombre <br \/>con la sangre de Kingu, el principal de los seguidores de Ti\u00e2mat. <\/p>\n<p>Aparte de que el relato babil\u00f3nico est\u00e1 desprovisto de valores \u00e9ticos y <br \/>presenta a los dioses en forma extremadamente antropom\u00f3rfica, le falta la <br \/>secuencia ordenada de la narraci\u00f3n b\u00edblica en la que un acto de la creaci\u00f3n <br \/>sigue a otro en forma l\u00f3gica, y donde toda la obra termina mediante la palabra <br \/>del Todopoderoso en 6 d\u00edas, con la culminaci\u00f3n del 7\u00ba d\u00eda como s\u00e1bado, un d\u00eda <br \/>de reposo. Los pocos paralelos que existen entre el relato de la creaci\u00f3n de <br \/>la Biblia y los de los pueblos de la Mesopotamia muestran que cuando se <br \/>originaron esos mitos todav\u00eda hab\u00eda un vago recuerdo de lo que hab\u00eda ocurrido <br \/>al comienzo de la historia de este mundo. Pero no m\u00e1s que eso, y parece <br \/>il\u00f3gico sostener, como muchos eruditos creen, que el autor del G\u00e9nesis tom\u00f3 <br \/>prestado su relato del mito babil\u00f3nico. <\/p>\n<p>El concepto egipcio de la creaci\u00f3n del mundo y de la humanidad est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s <br \/>alejado de la historia b\u00edblica. Por ejemplo, algunos textos mitol\u00f3gicos <br \/>afirman que el hombre fue creado con las l\u00e1grimas del dios-sol, Ra. Adem\u00e1s, <br \/>hay ilustraciones que presentan al dios Khnum formando a los seres humanos <br \/>sobre el torno de un alfarero (fig 139). Las cosmogon\u00edas de los fenicios, los <br \/>iranios y otros pueblos antiguos tambi\u00e9n hacen referencia a la creaci\u00f3n del <br \/>mundo y de la humanidad, pero no tienen paralelos con el relato b\u00edblico de la <br \/>creaci\u00f3n, y en la mayor\u00eda de los casos presentan conceptos tan absurdos que no <br \/>vale la pena analizarlos aqu\u00ed. <\/p>\n<p>139. El dios egipcio Khnum pintado en el tiempo de Luxor como modelando al rey <br \/>Amenhotep III y a su doble sobre una rueda de alfarero. <\/p>\n<p>Bib.: Sobre los relatos babilonios de la creaci\u00f3n, v\u00e9ase Alexander Heidel, The <br \/>Babylonian Genesis [El G\u00e9nesis babil\u00f3nico] (Chicago, 1951), 2\u00aa ed., y ANET <br \/>60-72. Sobre los mitos egipcios de los or\u00edgenes, v\u00e9ase ANET 3-7. Sobre las <br \/>cosmogon\u00edas de otras naciones, v\u00e9ase A. Jerem\u00edas, The Old Testament in the <br \/>Light of the Ancient East [El Antiguo Testamento a la luz del Antiguo Oriente] <br \/>(Nueva York, 1911), t 1, pp 155-173. <\/p>\n<p>III. Creaci\u00f3n y evoluci\u00f3n. <\/p>\n<p>Los evolucionistas suponen que hace varios miles de millones de a\u00f1os un <br \/>conjunto fortuito de circunstancias produjo la formaci\u00f3n de una cantidad de <br \/>mol\u00e9culas org\u00e1nicas importantes para los procesos vitales. Estas mol\u00e9culas, a <br \/>su vez, se combinaron para formar mol\u00e9culas mayores como las prote\u00ednas y el <br \/>complejo material gen\u00e9tico llamado ADN. Despu\u00e9s, estos materiales formaron <br \/>alguna forma sencilla de vida. El muy fortuito conjunto de circunstancias <br \/>necesarias para producir todos estos pasos hace que la idea sea incre\u00edble. <br \/>Aunque los libros escolares de ciencia a menudo la exponen, carece de <br \/>verificaci\u00f3n y no se la debe confundir con el trabajo cient\u00edfico normal, <br \/>generalmente sujeto a altas normas de objetividad. S\u00f3lo se puede sostener esta <br \/>idea si se busca explicar todo sobre una base estrictamente natural. <\/p>\n<p>Muchos hombres de ciencia reconocen la dificultad del origen espont\u00e1neo de la <br \/>vida. 259 Keosian afirma: \u00abLa c\u00e9lula heterotr\u00f3fica m\u00e1s sencilla es una unidad <br \/>estructural y metab\u00f3lica compleja de partes y procesos qu\u00edmicos armoniosamente <br \/>coordinados. Su ensamblaje espont\u00e1neo a partir del medio, aun suponiendo que <br \/>estuvieran presentes simult\u00e1neamente todas las partes, lo que es altamente <br \/>improbable, no es una posibilidad cre\u00edble\u00bb. Por su parte, Yockey dice: <br \/>\u00abDebemos concluir que, contrariamente al conocimiento establecido y corriente, <br \/>todav\u00eda no se ha escrito un libreto que describa el g\u00e9nesis de la vida sobre la <br \/>tierra por el azar y por causas naturales que puedan aceptarse sobre la base de <br \/>hechos y no de la fe\u00bb. <\/p>\n<p>Aun si se dieran las circunstancias extremadamente fortuitas necesarias para el <br \/>origen espont\u00e1neo de la vida, y que algunas formas simples se pudieran <br \/>desarrollar repentinamente, subsistir\u00eda el problema del origen de las complejas <br \/>formas superiores a partir de c\u00e9lulas sencillas. Para responder a este <br \/>problema, los evolucionistas generalmente invocan el mecanismo de la <br \/>supervivencia del m\u00e1s apto, propuesto por Darwin. Seg\u00fan este concepto, las <br \/>peque\u00f1as variaciones beneficiosas que sufren los organismos en la competencia <br \/>por sobrevivir, se seleccionan entre las caracter\u00edsticas menos aptas que tienen <br \/>otros organismos. <\/p>\n<p>Tanto los creacionistas como los evolucionistas creen que existen peque\u00f1as <br \/>variaciones en la naturaleza, pero el mecanismo de la supervivencia del m\u00e1s <br \/>apto no hace provisiones adecuadas para el desarrollo de formas superiores que <br \/>tienen nuevas partes integradas y sistemas complejos. Las unidades <br \/>individuales de las partes o los sistemas trabajan juntas entre s\u00ed, y solas <br \/>ser\u00edan in\u00fatiles; en realidad, tendr\u00edan un valor negativo para la supervivencia <br \/>hasta que todo el sistema complejo estuviera evolucionado y pudiera funcionar <br \/>con provecho. Por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 los organismos desarrollar\u00edan un mecanismo <br \/>de control en el cerebro para los m\u00fasculos del ojo si no existieran esos <br \/>m\u00fasculos en el ojo, o viceversa? El organismo que tuviera de sobra m\u00fasculos <br \/>in\u00fatiles en el ojo estar\u00eda en desventaja en comparaci\u00f3n con un organismo que no <br \/>los tuviera, y, por l\u00f3gica, ser\u00eda eliminado por los competidores que no <br \/>tuvieran esa adici\u00f3n in\u00fatil. Lo mismo se podr\u00eda decir de los procesos <br \/>metab\u00f3licos qu\u00edmicos, que ser\u00edan un agregado in\u00fatil hasta que todos los pasos <br \/>se hubieran desarrollado (por evoluci\u00f3n) para tener un producto final \u00fatil. <br \/>Estos ejemplos se podr\u00edan multiplicar muchas veces tanto en n\u00famero como en <br \/>complejidad. Las partes no usables en el desarrollo de sistemas complejos <br \/>ser\u00edan una desventaja que se deber\u00eda eliminar por la selecci\u00f3n natural. Los <br \/>creacionistas tambi\u00e9n se\u00f1alan que las mutaciones que causan esos peque\u00f1os <br \/>cambios en los organismos son, en abrumadora mayor\u00eda, perjudiciales. Una <br \/>mutaci\u00f3n ben\u00e9fica por cada 1.000 mutaciones perjudiciales es una cifra muy <br \/>generosa. La escasez de buenas mutaciones subraya a\u00fan m\u00e1s la poca <br \/>plausibilidad de producirse a la vez la cantidad de cambios necesarios para <br \/>producir un mecanismo complejo nuevo y \u00fatil. Por ello, el concepto de la <br \/>supervivencia del m\u00e1s apto como medio para desarrollar organismos complejos y <br \/>superiores tiene problemas muy serios. <\/p>\n<p>El registro de la vida pasada que nos ofrecen los f\u00f3siles en los sedimentos de <br \/>la tierra deber\u00eda darnos una pista acerca de si existi\u00f3 o no la evoluci\u00f3n de <br \/>organismos sencillos a m\u00e1s complejos. En estos registros tampoco encontramos <br \/>los organismos intermediarios entre los tipos b\u00e1sicos de seres como sugiere la <br \/>teor\u00eda general de la evoluci\u00f3n. Los libros de texto de biolog\u00eda dan unos pocos <br \/>ejemplos de cambios menores (como la tan publicitaria serie del caballo), pero <br \/>los paleont\u00f3logos m\u00e1s famosos han reconocido la ausencia continua de f\u00f3siles <br \/>intermedios entre los tipos principales de organismos. Simpson afirma: \u00abEsta <br \/>ausencia regular de formas de transici\u00f3n&#8230; es un fen\u00f3meno casi universal, como <br \/>lo han observado desde hace mucho los paleont\u00f3logos\u00bb, y Gould dice que \u00abtodos <br \/>los paleont\u00f3logos saben que el registro f\u00f3sil contiene realmente muy pocas <br \/>formas intermedias; las transiciones entre los grandes grupos son <br \/>caracter\u00edsticamente abruptas\u00bb. Los paleont\u00f3logos han tratado de explicar estas <br \/>brechas sobre la base de una falta de conservaci\u00f3n de los organismos <br \/>intermedios, concepto dif\u00edcil de sostener, ya que se han encontrado miles de <br \/>millones de f\u00f3siles bien conservados. \u00a1La idea exigir\u00eda que la conservaci\u00f3n de <br \/>todos estos f\u00f3siles ocurriera s\u00f3lo cuando no estuviera en marcha la evoluci\u00f3n! <br \/>V\u00e9ase Diluvio IV. <\/p>\n<p>Una segunda explicaci\u00f3n es que los grandes cambios repentinos entre los grupos <br \/>b\u00e1sicos ocurrieron produciendo \u00abmonstruos promisorios\u00bb o un tipo completamente <br \/>nuevo; por ello, aparecen muy pocos o ning\u00fan f\u00f3sil intermedio. Esta idea no ha <br \/>sido convalidada por los hechos y afrenta problemas gen\u00e9ticos casi <br \/>insuperables. Merrill se\u00f1ala aun otros escollos de este modelo, incluyendo el <br \/>hecho de que tales cambios fortuitos ser\u00edan sumamente escasos y que en \u00ablas <br \/>series de reproducci\u00f3n sexual este individuo solitario del nuevo orden ser\u00eda <br \/>como una voz en el desierto, buscando 260 su compa\u00f1era, que no existe, por lo <br \/>que el orden originado en un paso llegar\u00eda a extinguirse en el siguiente\u00bb. <\/p>\n<p>Por otra parte, el modelo creacionista predice la ausencia total de f\u00f3siles <br \/>intermedios, que es lo que precisamente acontece. Mucha de la evidencia que <br \/>usan los bi\u00f3logos para sostener la evoluci\u00f3n se basa en la suposici\u00f3n de que <br \/>las similitudes de estructura, bioqu\u00edmicas, de desarrollo, etc., se deben a <br \/>relaciones evolutivas. Este argumento no proporciona evidencia alguna en favor <br \/>de la evoluci\u00f3n, puesto que la creaci\u00f3n por un \u00fanico dise\u00f1ador producir\u00eda una <br \/>evidencia similar. La similitud puede significar una descendencia de <br \/>antepasados comunes o un dise\u00f1ador \u00fanico. <\/p>\n<p>As\u00ed, al considerar los hechos b\u00e1sicos de la naturaleza -el problema del origen <br \/>espont\u00e1neo de la vida, los problemas de la producci\u00f3n de formas de vida m\u00e1s <br \/>complejas y las brechas entre los tipos b\u00e1sicos de f\u00f3siles-, pareciera que la <br \/>ciencia tiene muy poco que ofrecer a los evolucionistas en apoyo de su teor\u00eda. <\/p>\n<p>IV. Esfuerzos para armonizar posturas antag\u00f3nicas. <\/p>\n<p>En un intento por conciliar el registro b\u00edblico de la creaci\u00f3n con los <br \/>conceptos evolucionistas, muchos eruditos cristianos adoptaron diversos puntos <br \/>de vista comprometidos entre el creacionismo y el evolucionismo. Estas ideas <br \/>conservan el concepto de un Dios, pero permiten el desarrollo de la vida a lo <br \/>largo de enormes per\u00edodos de tiempo. <\/p>\n<p>1. D\u00eda-era. <\/p>\n<p>En este punto de vista se consideran los d\u00edas de la semana de la creaci\u00f3n como <br \/>largos per\u00edodos de tiempo, tal vez hasta millones de a\u00f1os. Los que proponen <br \/>esta idea sostienen que durante millones de a\u00f1os la tierra estuvo \u00abdesordenada <br \/>y vac\u00eda\u00bb; luego, en la 2\u00aa era, apareci\u00f3 el firmamento y la tierra seca. La <br \/>siguiente era vio la creaci\u00f3n de la vida vegetal, mientras la 4\u00aa trajo la luz <br \/>del Sol. Las \u00faltimas 2 eras proveyeron a la tierra con vida vegetal y animal. <br \/>La creencia en esta teor\u00eda a menudo est\u00e1 asociada con la siguiente filosof\u00eda. <\/p>\n<p>2. Evoluci\u00f3n te\u00edsta. <\/p>\n<p>Muchos sostienen que hace miles de millones de a\u00f1os Dios hizo la Tierra, y que <br \/>a su debido tiempo cre\u00f3 sobre ella la vida en forma sencilla. Durante las <br \/>edades siguientes us\u00f3 el proceso de la evoluci\u00f3n para desarrollar las formas <br \/>m\u00e1s complejas. <\/p>\n<p>3. Creaci\u00f3n progresiva. <\/p>\n<p>Esta idea sugiere que Dios, a lo largo de extensos per\u00edodos, cre\u00f3 repetidamente <br \/>formas de vida progresivas y m\u00e1s avanzadas, aunque sin usar el proceso de la <br \/>evoluci\u00f3n como propone la evoluci\u00f3n te\u00edsta. <\/p>\n<p>Aunque estos conceptos de compromiso entre el creacionismo y el evolucionismo <br \/>son bastante populares, presentan numerosos problemas. En general, su valor <br \/>como explicaci\u00f3n es escaso, por cuanto no encuentran apoyo en la ciencia ni en <br \/>la Biblia. La ciencia no indica que \u00e9stas sean las formas como Dios desarroll\u00f3 <br \/>la vida sobre la tierra, ni lo hacen las Escrituras. Es contraria al registro <br \/>del G\u00e9nesis y al 4\u00ba mandamiento, y suponen algunos conceptos atribuidos a la <br \/>naturaleza de Dios que son diferentes de los atributos asignados a \u00e9l en la <br \/>Biblia. El Dios de amor que conocemos, \u00bfusar\u00eda el proceso de la supervivencia <br \/>del m\u00e1s apto, que supone la eliminaci\u00f3n de competidores, para desarrollar <br \/>formas m\u00e1s avanzadas de vida? \u00bfNo parecer\u00eda sin sentido que \u00e9l creara <br \/>centenares de miles de especies, que ahora no est\u00e1n representadas, s\u00f3lo para <br \/>dejarlas extinguir? Adem\u00e1s, si el hombre aparece muy tard\u00edamente en la escena <br \/>(suponiendo largas eras) y el sufrimiento (en la forma de predaci\u00f3n) aparece <br \/>mucho m\u00e1s temprano, hay que explicar la entrada del pecado antes de la <br \/>aparici\u00f3n del hombre. Aunque se pueden postular explicaciones para los <br \/>contrasentidos anteriores, tienen muy poco apoyo en las ciencias o en las <br \/>Escrituras. <\/p>\n<p>Algunos hombres cultos, con preparaci\u00f3n cient\u00edfica, han considerado el relato <br \/>de la creaci\u00f3n y encuentran que es la mejor explicaci\u00f3n existente para toda la <br \/>realidad que los rodea. Notan que si se est\u00e1 dispuesto a aceptar el hecho de <br \/>la existencia de un Dios que obra milagros -y es dif\u00edcil explicar algunos <br \/>aspectos de la naturaleza de otra forma- no es m\u00e1s dif\u00edcil creer que \u00e9l cre\u00f3 la <br \/>vida con formas complejas que creer que cre\u00f3 una sola c\u00e9lula sencilla de la <br \/>cual surgieron las dem\u00e1s formas. Y no es m\u00e1s dif\u00edcil creer que estas formas <br \/>complejas se produjeron en un momento que creer que hubo largas eras para su <br \/>evoluci\u00f3n. En consecuencia, no encuentran dificultad en creer que, en el <br \/>transcurso de 6 d\u00edas literales, Dios cre\u00f3 todos los antepasados de todas las <br \/>plantas y animales de la tierra. Se\u00f1alan, sin embargo, que desde la creaci\u00f3n, <br \/>han aparecido muchas especies nuevas y variedades que no son exactamente <br \/>iguales a sus antecesoras, hecho que no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el registro <br \/>del G\u00e9nesis. Estas formas nuevas surgieron, como lo confirma la ciencia, <br \/>mediante una combinaci\u00f3n de factores como mutaciones, aislamiento geogr\u00e1fico e <br \/>hibridaci\u00f3n. Pero tales formas son tan similares a sus antepasadas que se las <br \/>puede rastrear hasta ellos sin grandes dificultades. <\/p>\n<p>Bib.: John Keosian, \u00abLifes Beginnings- Origin or Evolution?\u00bb [El comienzo de <br \/>la vida: \u00bfOrigen o evoluci\u00f3n?] en J. Or\u00f3 et. al., eds., 261 Cosmochemical <br \/>Evolution and the Origin of Life [La evoluci\u00f3n cosmoqu\u00edmica y el origen de la <br \/>vida] (Holanda, Dordrecht, 1974), I: 291; H. P. Yockey, \u00abA Calculation of the <br \/>Probability of Spontaneous Biogenesis by Information Theory\u00bb [Un c\u00e1lculo de <br \/>probabilidades de la biog\u00e9nesis espont\u00e1nea por la teor\u00eda de la informaci\u00f3n], <br \/>Journal of Theoretical Bi\u00f3logo [Revista de Biolog\u00eda Te\u00f3rica] 67 (1977):396; G. <br \/>G. Simpl\u00f3n, Tempo and Mode in Evolution [Ritmo y modo en la evoluci\u00f3n] (Nueva <br \/>York, 1944), p 107; S. J. Gould, \u00abThe Return of the Hopeful Monsters\u00bb [El <br \/>retorno de los monstruos promisorios], Natural History [Historia Natural] 86:6 <br \/>(Junio-Julio, 1977):24; David J. Merill, Evolution ad Gen\u00e9ticas [Evoluci\u00f3n y <br \/>gen\u00e9tical (Nueva York, 1962), pp 294-296. <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/creacion\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: CREACION<\/a><\/b><\/p>\n<h2>\n<p align=\"justify\"><strong>CREACI\u00d3N seg\u00fan la Biblia: El verbo crear es en el AT casi siempre traducci\u00f3n del verbo heb. \u00abbara\u00bb. La Biblia comienza con la sencilla y sublime declaraci\u00f3n de que \u00aben el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra\u00bb (Gn. 1:1).<\/strong><\/p>\n<\/h2>\n<p align=\"justify\">El verbo crear es en el AT casi siempre traducci\u00f3n del verbo heb. \u00abbara\u00bb. La Biblia comienza con la sencilla y sublime declaraci\u00f3n de que \u00aben el principio cre\u00f3 Dios los cielos y la tierra\u00bb (Gn. 1:1).<\/p>\n<p> A lo largo de G\u00e9nesis 1 y 2 tenemos el relato de c\u00f3mo Dios dio origen a todo lo existente, a lo largo de seis d\u00edas de actividad creadora. <\/p>\n<p> Todo esto es resumido lapidariamente en \u00c9x. 20:11: \u00abPorque en seis d\u00edas hizo Jehov\u00e1 los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y repos\u00f3 en el s\u00e9ptimo d\u00eda&#8230;\u00bb<\/p>\n<p> Ha habido multitud de intentos de comentaristas, as\u00ed como algunas traducciones de la Biblia, que han intentado torcer el sentido de la frase original, que habla de una creaci\u00f3n original, \u00abde la nada\u00bb, dando la traducci\u00f3n alternativa \u00abcuando Dios empez\u00f3 la creaci\u00f3n de los cielos y de la tierra, la tierra era el principio&#8230;\u00bb, implicando as\u00ed que Dios meramente actu\u00f3 sobre una materia preexistente. <\/p>\n<p> Entre las versiones que adoptan esta postura se halla la denominada \u00abBiblia al d\u00eda\u00bb. Esta postura es gramaticalmente insostenible en base a un an\u00e1lisis riguroso del texto, como lo han demostrado Cassuto, Delitzsch, Keil, Leupold y Young entre otros (v\u00e9ase Bibliograf\u00eda al final de este art\u00edculo), y la correcta traducci\u00f3n es la ya dada por Reina-Valera y multitud de otras versiones.<\/p>\n<p> Este primer vers\u00edculo de la Biblia est\u00e1 cargado de significado. Afirma que todo lo existente recibi\u00f3 su ser por la acci\u00f3n de Dios. Que hubo un principio en el tiempo. <\/p>\n<p> Que la creaci\u00f3n del universo incluye la del tiempo, por lo que antes de la creaci\u00f3n no se puede hablar de tiempo. Tenemos, pues, que el tiempo tiene un comienzo absoluto, que es el del universo material. <\/p>\n<p> Dios trasciende tanto el tiempo como el espacio. No forma parte de Su creaci\u00f3n, aunque \u00e9sta s\u00ed depende de \u00c9l como el Se\u00f1or soberano.<br \/> Esta secci\u00f3n de la Biblia ha sido una de las m\u00e1s sometidas a la controversia. <\/p>\n<p> \u00bfC\u00f3mo cre\u00f3 Dios? \u00bfPodemos llegar a conocer la manera en que Dios cre\u00f3? Son muchas las voces que se han levantado aseverando que en G\u00e9nesis tenemos solamente el hecho de que Dios cre\u00f3, pero que no tenemos un relato hist\u00f3ricamente exacto de los or\u00edgenes del universo y de todo lo que hay en \u00e9l. <\/p>\n<p> Y especialmente desde 1859, a\u00f1o en que Darwin public\u00f3 su obra \u00abEl origen de las especies\u00bb, han sido muchos los expositores que han aceptado que el m\u00e9todo usado por Dios para su obra de la creaci\u00f3n ha sido el de la evoluci\u00f3n org\u00e1nica, que \u00c9l hubiera dirigido seg\u00fan Su voluntad para que desembocara en el hombre.<\/p>\n<p> Sin embargo, esta postura se enfrenta a graves dificultades, tanto desde el punto de vista exeg\u00e9tico como desde el punto de vista cient\u00edfico.<\/p>\n<p> (a) La cuesti\u00f3n exeg\u00e9tica.<br \/> Todo el contexto b\u00edblico demanda una creaci\u00f3n por \u00abfiat\u00bb. Esto es, Dios orden\u00f3 por Su palabra, y \u00e9sta produjo conforme a Su voluntad. <\/p>\n<p> De esto tenemos un paralelo en los milagros del Se\u00f1or Jes\u00fas que se nos relatan en los Evangelios, como la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, la multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces, y muchas otras se\u00f1ales que no involucraron ning\u00fan proceso en el tiempo. <\/p>\n<p> El cuidadoso examen de G\u00e9nesis 1 y 2 no lleva a otra conclusi\u00f3n que la de la creaci\u00f3n por \u00abfiat\u00bb, as\u00ed como multitud de otros pasajes tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento que tratan de la creaci\u00f3n (Jb. 33:4; 38:4; Sal. 8:3, 5, 6; 94:9; 95:5; 96:6; 100:3; 104:24; 136:5, 6, 7; 139:14, 15; 146:6; 148:5; Is. 45:12; 64:8; Jer. 10:12; Am. 4:13; 5:8; Jon. 1:9; Zac. 12:1; Mt. 19:4; Jn. 1:3; Hch. 17:26; 2 Co. 4:6; Ef. 3:9; Col. 1:16; 1 Ti. 2:13; He. 1:2; 11:3; 2 P. 3:5; Ap. 10:6, y muchos otros).<\/p>\n<p> Pero hay otra importante consideraci\u00f3n que hacer de orden teol\u00f3gico, es la contradicci\u00f3n frontal entre el m\u00e9todo de la evoluci\u00f3n y el orden creaci\u00f3n\/ca\u00edda que se halla en la Biblia. <\/p>\n<p> El evolucionismo exige la operaci\u00f3n de la muerte de los individuos que no pueden afrontar las demandas de su medio, y la propagaci\u00f3n de los individuos m\u00e1s fuertes y adecuados, con lo que el grupo como tal va mejorando a lo largo del tiempo. <\/p>\n<p> Este proceso recibe com\u00fanmente el nombre de \u00abSelecci\u00f3n Natural\u00bb. Frente a los que proponen que Dios actu\u00f3 mediante la evoluci\u00f3n queda el hecho de que, con un riguroso tratamiento exeg\u00e9tico, las Escrituras sit\u00faan la entrada de la muerte en el mundo despu\u00e9s de la maldici\u00f3n debido a la ca\u00edda del hombre, la cabeza federal de la creaci\u00f3n (Gn. 2:17; 3:17-19; cp. Ro. 5:12, n\u00f3tese el t\u00e9rmino \u00abkosmos\u00bb en el original; Ro. 8:20-23, etc.). <\/p>\n<p> Es evidente que esto, como multitud de otros detalles, hace exeg\u00e9ticamente imposible la conciliaci\u00f3n de la filosof\u00eda evolucionista, con su demanda l\u00f3gica de la actuaci\u00f3n de la muerte durante la creaci\u00f3n, y la revelaci\u00f3n b\u00edblica, con su determinaci\u00f3n exeg\u00e9tica de la entrada de la muerte en el \u00abkosmos\u00bb despu\u00e9s de la ca\u00edda.<\/p>\n<p> (b) Consideraciones biol\u00f3gicas y paleontol\u00f3gicas.<\/p>\n<p> Aunque es imposible en el corto espacio disponible hacer un tratamiento adecuado de todos estos temas, s\u00ed se pueden dar unas breves indicaciones, remitiendo al lector interesado a la bibliograf\u00eda del pie de art\u00edculo para una informaci\u00f3n profunda de estos temas.<\/p>\n<p> (A) Como reconocen muchos bi\u00f3logos modernos, el examen de los seres vivientes \u00abno impone\u00bb la idea de la evoluci\u00f3n (Grass\u00e9: \u00abLa evoluci\u00f3n de lo viviente\u00bb). <\/p>\n<p> Este autor funda su postura evolucionista \u00aben los documentos suministrados por la paleontolog\u00eda\u00bb (p. 18, op. cit.).<\/p>\n<p> (B) Sin embargo, la historia que nos revelan los f\u00f3siles no es la de transici\u00f3n de unos tipos b\u00e1sicos a otros. Mel\u00e9ndez reconoce, como Simpson, Romer, y muchos otros paleont\u00f3logos modernos, las discontinuidades sistem\u00e1ticas que separan entre s\u00ed todos los grupos de vida que existieron en el pasado. <\/p>\n<p> En realidad, el fen\u00f3meno ha sido reconocido en la actualidad hasta tal punto, tanto en el campo del estudio de los seres vivos como en el de los extintos, que genetistas y paleont\u00f3logos evolucionistas modernos, afrontando estos hechos, han venido a postular que \u00abun reptil puso un huevo, y \u00a1sali\u00f3 un ave!\u00bb. <\/p>\n<p> Representantes actuales de esta postura son Gould, paleont\u00f3logo de la universidad de Harvard, y Eldredge, del Museo Americano de Historia Natural; entre los genetistas que han asumido esta postura se halla Francisco J. Ayala, de la Universidad de California. <\/p>\n<p> Que fervientes evolucionistas como los tres acabados de mencionar lleguen a adoptar estas posturas habla muy elocuentemente acerca del verdadero estado de la evidencia que nos ofrecen los grupos de organismos, tanto vivientes como fosilizados, totalmente definidos, y sin cadenas de transici\u00f3n entre s\u00ed, en concordancia total con el texto b\u00edblico, que afirma que Dios cre\u00f3 todos los distintos grupos \u00abseg\u00fan su naturaleza\u00bb (Reina; heb.: \u00abmin\u00bb), como grupos discretos y con naturalezas definidas y separadas entre s\u00ed, sin m\u00e1s origen com\u00fan que el hecho de ser producto de la misma mente poderosa y sabia, la de su Creador (Gn. 1:11, 12, 21, 24, 25).<\/p>\n<p> (c) Consideraciones geol\u00f3gicas y geocronol\u00f3gicas.<br \/> Hay grandes divergencias con respecto al significado de la palabra \u00abd\u00eda\u00bb en G\u00e9nesis 1. Existen cinco posturas b\u00e1sicas acerca de este tema:<\/p>\n<p> 1. Que G\u00e9nesis 1-2, y en realidad toda la Biblia en todo lo que toca a aspectos sobrenaturales, es un mito. Dentro de esta postura hay matices diversos, pero constituye una abierta negaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n divina, y est\u00e1 te\u00f1ida de presuposiciones antisobrenaturalistas basadas en un evolucionismo materialista carente de fundamento.<\/p>\n<p> 2. Muchos expositores, aceptando como demostrado el marco filos\u00f3fico de la geolog\u00eda hist\u00f3rica, aseverando una gran antig\u00fcedad de la tierra, han intentado hacer concordar la estructura aceptada de la historia de la tierra con los d\u00edas de G\u00e9nesis 1. <\/p>\n<p> Esto es lo que se conoce como teor\u00eda \u00abd\u00eda-\u00e9poca\u00bb. Sin embargo, un examen riguroso demuestra que no hay una verdadera concordancia entre los d\u00edas de la creaci\u00f3n y las eras que asevera la Geolog\u00eda Hist\u00f3rica; hay un c\u00famulo de importantes contradicciones entre ambos sistemas. <\/p>\n<p> Adem\u00e1s, como lo han demostrado eminentes exegetas, se comete una verdadera violencia al texto al forzarle esta interpretaci\u00f3n. <\/p>\n<p> Berkhof, Cassuto, Custance, Darby, Delitzsch, Keil, Kelly, Leupold, Whitcomb, Young, y otros, demuestran que la intenci\u00f3n del texto es que \u00abyom\u00bb (D\u00eda) se entienda en su significado llano y natural. El reconocimiento de este hecho ha llevado a varios a mantener las posturas C y D.<\/p>\n<p> 3. Chalmers expuso, a principios del siglo XIX, la idea de una cat\u00e1strofe entre Gn. 1:1 y 1:2. Con esta teor\u00eda intentaba armonizar la teor\u00eda de Cuvier de las revoluciones sobre el globo terrestre, y las largas \u00e9pocas necesarias para ello, con la estructura creacional en seis d\u00edas en G\u00e9nesis 1. <\/p>\n<p> Esta interpretaci\u00f3n fue seguida por numerosos expositores, entre los que se puede mencionar a Darby, Kelly, Mackintosh, Scofield, y, actualmente, Custance y Sauer. <\/p>\n<p> Todos estos expositores, conscientes del sentido propio de \u00abyom\u00bb (d\u00eda) en el contexto de G\u00e9nesis 1, quisieron introducir todas las eras geol\u00f3gicas en una pretendida discontinuidad catacl\u00edsmica entre los dos primeros vers\u00edculos de la Biblia. <\/p>\n<p> No obstante, esta concepci\u00f3n no puede basarse exeg\u00e9ticamente sobre el lenguaje hebreo, como ha quedado evidenciado por el riguroso an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n gramatical entre los dos primeros vers\u00edculos. <\/p>\n<p> Como lo han se\u00f1alado Cassuto, Delitzsch, Fields, Leupold, Ramm, Whitcomb y Young, el vers\u00edculo 2 se refiere de inmediato a la condici\u00f3n de la tierra originalmente creada, en palabras de Fields, \u00abinforme y vac\u00eda\u00bb, \u00abt\u00f5h\u00fb w\u00e3bh\u00f5h\u00fb\u00bb); no una condici\u00f3n a la que la tierra hab\u00eda ca\u00eddo, sino una condici\u00f3n de la que la tierra emerg\u00eda en la progresiva actividad conformadora de Dios, culminada en Gn. 2:1: \u00abQuedaron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ej\u00e9rcito de ellos.\u00bb<\/p>\n<p> 4. Uno de los intentos m\u00e1s extremados para \u00abarmonizar\u00bb las eras de la interpretaci\u00f3n com\u00fanmente aceptada de la geolog\u00eda hist\u00f3rica con el texto de G\u00e9nesis ha sido la teor\u00eda de \u00ablos seis d\u00edas de revelaci\u00f3n\u00bb. <\/p>\n<p> Esta teor\u00eda, mantenida, entre otros, por Miller, Ramm y Wiseman, afirma que en G\u00e9nesis 1 tenemos una revelaci\u00f3n \u00abdada\u00bb en seis d\u00edas, no \u00abejecutada\u00bb en seis d\u00edas. Se afirma que estos d\u00edas son d\u00edas de revelaci\u00f3n en cuadros. <\/p>\n<p> Los proponentes de esta concepci\u00f3n reconocen que \u00abyom\u00bb (d\u00eda) no puede, en su contexto, ser manipulada para hacer que signifique eras; reconocen tambi\u00e9n las dificultades textuales que presenta la teor\u00eda del intervalo, y buscan esquivar la dificultad planteada por las largas eras postuladas por la interpretaci\u00f3n com\u00fanmente aceptada de la geolog\u00eda hist\u00f3rica rechazando lo que es evidente para todo lector del texto: que en G\u00e9nesis 1 se habla de per\u00edodos creativos; la interpretaci\u00f3n \u00abrevelativa\u00bb ha sido impuesta por estos int\u00e9rpretes para preservar a la vez el sentido natural del lenguaje de G\u00e9nesis 1 con la actual concepci\u00f3n de la geolog\u00eda hist\u00f3rica, que consideran como factual.<\/p>\n<p> 5. El creacionismo b\u00edblico acepta el relato de G\u00e9nesis como factual. Reconoce las caracter\u00edsticas y el contenido del relato, y lo acepta sin reservas de ning\u00fan tipo, bas\u00e1ndose en una ex\u00e9gesis gram\u00e1tico-hist\u00f3rica del relato. <\/p>\n<p> \u00c9sta ha sido la fe de la Iglesia cuando no han penetrado en ella ideas del paganismo o, en nuestros d\u00edas, del moderno antisobrenaturalismo. La postura creacionista halla la explicaci\u00f3n de los estratos sedimentarios fosil\u00edferos de la tierra en la gran cat\u00e1strofe hidr\u00e1ulica del Diluvio de No\u00e9, relatado en G\u00e9nesis 6-8 y acontecimientos catacl\u00edsmicos posteriores de car\u00e1cter regional (para un tratamiento m\u00e1s detallado de este tema, v\u00e9ase DILUVIO, y la bibliograf\u00eda al pie de DILUVIO). <\/p>\n<p> No hay ninguna raz\u00f3n de car\u00e1cter exeg\u00e9tico que pueda llevar a otra postura; en realidad, toda la corriente de interpretaciones que intenta inyectar a G\u00e9nesis 1-2 un significado distinto del que llanamente posee, ha tenido lugar con posterioridad al desarrollo de concepciones naturalistas del origen y de la historia geol\u00f3gica de la tierra, y del surgimiento de las teor\u00edas evolucionistas. <\/p>\n<p> Los comentarios y exposiciones anteriores al 1800 son testimonios elocuentes de la interpretaci\u00f3n de G\u00e9nesis 1 sin mediatizaciones de concepciones extra\u00f1as al texto b\u00edblico. Un buen ejemplo se halla en el Comentario de Matthew Henry, as\u00ed como en el comentario a G\u00e9nesis de Juan Calvino. <\/p>\n<p> Unas obras recomendables por su gran calidad en el estudio exeg\u00e9tico son las de Cassuto, Keil-Delitzsch, Leupold y Young, entre otras (consultar la Bibliograf\u00eda).<\/p>\n<p> (d) Cr\u00edtica liberal.<br \/> La cr\u00edtica \u00abliberal\u00bb ha considerado G\u00e9nesis 1-2 como un mito de car\u00e1cter religioso; por lo general, los adherentes a esta escuela de pensamiento afirman que G\u00e9nesis 2 es producto de una redacci\u00f3n m\u00e1s antigua, y que G\u00e9nesis 1 es producto de la reflexi\u00f3n sacerdotal, de la \u00e9poca posterior al exilio babil\u00f3nico. <\/p>\n<p> Se dice, entre otras cosas, que G\u00e9nesis 1 es producto de un pensamiento religioso muy \u00abevolucionado\u00bb, y que no hubiera podido ser redactado en \u00e9poca tan temprana como la de Mois\u00e9s.<\/p>\n<p> Sin embargo, esta postura ha recibido un golpe decisivo con las excavaciones arqueol\u00f3gicas en Tell-Mardikh (las ruinas de la antigua ciudad-estado de Ebla). <\/p>\n<p> All\u00ed se ha hallado un poema de la creaci\u00f3n con una concepci\u00f3n monote\u00edsta y con un paralelismo sorprendente con el relato creacional de G\u00e9nesis 1, muy alejado de los burdos mitos de la creaci\u00f3n de los babilonios y otras naciones, de fecha mucho m\u00e1s tard\u00eda. <\/p>\n<p> Uno de los principales participantes en las investigaciones arqueol\u00f3gicas, el profesor Pettinato, ha publicado una traducci\u00f3n del texto; \u00e9ste pertenece al g\u00e9nero h\u00edmnico, y dice as\u00ed:<\/p>\n<p> Se\u00f1or del cielo y de la tierra:<br \/> la tierra no era, t\u00fa la creaste, <br \/> la luz del d\u00eda no era, t\u00fa la creaste,<br \/> la luz de la ma\u00f1ana t\u00fa no hab\u00edas (a\u00fan) hecho existir.<br \/> Se\u00f1or: palabra eficaz,<br \/> Se\u00f1or: prosperidad,<br \/> Se\u00f1or: hero\u00edsmo,<br \/> Se\u00f1or: &#8230;<br \/> Se\u00f1or: infatigable,<br \/> Se\u00f1or: divinidad,<br \/> Se\u00f1or: quien salva,<br \/> Se\u00f1or: vida dichosa.<br \/> Este poema tiene importantes implicaciones. <\/p>\n<p> Por su temprana fecha (calculada alrededor del a\u00f1o 2500 a.C., unos 400 a\u00f1os antes de Abraham), destroza las previas especulaciones evolucionistas acerca del desarrollo \u00abdel genio religioso hebreo\u00bb, e ilustra la persistencia de un residuo de conocedores de Dios en Cana\u00e1n y el Medio Oriente, del tipo de Melquisedec, en medio de una humanidad ap\u00f3stata.<\/p>\n<p> As\u00ed, queda bien ilustrada la insostenibilidad de la hip\u00f3tesis que har\u00eda que G\u00e9nesis 2 fuera 500 o m\u00e1s a\u00f1os m\u00e1s antiguo que G\u00e9nesis 1, y que ambos cap\u00edtulos fueran recopilados en una sola redacci\u00f3n por unos editores sacerdotales despu\u00e9s del exilio babil\u00f3nico. <\/p>\n<p> Con los trabajos llevados a cabo por competentes hebra\u00edstas ya hab\u00eda quedado patente la unidad literaria del Pentateuco; estas \u00faltimas investigaciones han venido a remarcar la l\u00ednea b\u00edblica de un monote\u00edsmo original perdido por apostas\u00eda posterior (cp. Ro. 1), en contra de la concepci\u00f3n evolucionista del monote\u00edsmo como una conquista del esp\u00edritu humano a lo largo de una evoluci\u00f3n del animismo al polite\u00edsmo, y de \u00e9ste al monote\u00edsmo, para desembocar finalmente en la \u00abilustraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p> (e) Conclusi\u00f3n.<br \/> En la Biblia, Dios se nos manifiesta como majestuoso Creador de todas las cosas; el resultado de Sus actos creativos es un universo en armon\u00eda y paz; la muerte se introduce en \u00e9l como resultado de una rebeli\u00f3n consciente del hombre, cabeza de la creaci\u00f3n, arrastrando a \u00e9sta a la esclavitud de corrupci\u00f3n por la Ca\u00edda y Maldici\u00f3n subsiguientes. <\/p>\n<p> Pero la creaci\u00f3n ser\u00e1 liberada, y Dios se gozar\u00e1 en Su nueva Creaci\u00f3n, encabezada por el Segundo Ad\u00e1n (ver CREACI\u00d3N [NUEVA).<\/p>\n<p> En la Creaci\u00f3n, Dios manifiesta su omnipotencia: \u00c9l habla, y se hace Su voluntad. Y somos llamados a adorarle con la gozosa consciencia de que \u00c9l es nuestro Hacedor, Guardador y, ciertamente, Redentor, el que por Su obra salvadora nos introduce en la nueva Creaci\u00f3n, en libertad, justicia y santidad, para caminar a Su luz, en estrecha comuni\u00f3n con \u00c9l, compartiendo para siempre la presencia del Se\u00f1or Jesucristo, \u00abporque por \u00c9l fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, las visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de \u00c9l y para \u00c9l&#8230; en quien est\u00e1n escondidos todos los tesoros de la sabidur\u00eda y del conocimiento\u00bb (Col. 1:16; 2:3). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/creacion\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: CREACION<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Significado de Creacion Ver Concordancia La palabra \u00abcreaci\u00f3n\u00bb, en su sentido m\u00e1s amplio implica la formaci\u00f3n del universo por Dios, incluyendo nuestro mundo y todos los seres vivientes que hay en \u00e9l. Sin embargo, el relato de la creaci\u00f3n (Gn. 1 y 2) trata principalmente de la llegada a la existencia de la Tierra, del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-creacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSignificado B\u00edblico de CREACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15429","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario-moderno-de-la-biblia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15429"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15429\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15429"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15429"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}