{"id":15486,"date":"2022-10-15T17:13:03","date_gmt":"2022-10-15T22:13:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-milenio\/"},"modified":"2022-10-15T17:13:03","modified_gmt":"2022-10-15T22:13:03","slug":"significado-biblico-de-milenio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-milenio\/","title":{"rendered":"Significado B\u00edblico de MILENIO"},"content":{"rendered":"<p>  <\/p>\n<h2>Significado de Milenio<\/h2>\n<p> Ver Concordancia <\/p>\n<p> T\u00e9rmino que no aparece en las Escrituras pero que proviene del lat. mille <br \/>annus, y significa sencillamente \u00abmil a\u00f1os\u00bb (gr. j\u00edlia \u00e9t). El vocablo ha <br \/>sido usado por la iglesia cristiana para indicar el per\u00edodo espec\u00edfico de 1.000 <br \/>a\u00f1os de Ap. 20, donde aparece 6 veces esta expresi\u00f3n (vs 1-7). <\/p>\n<p>Cualquier definici\u00f3n o descripci\u00f3n del milenio debe estar basada en Ap. 19 y <br \/>20, ya que \u00e9stos son los \u00fanicos cap\u00edtulos en todas las Escrituras que se ocupan <br \/>del tema. Adem\u00e1s, una comprensi\u00f3n exacta de los hechos relacionados con este <br \/>per\u00edodo de 1.000 a\u00f1os debe tomar en cuenta que estos 2 cap\u00edtulos forman una <br \/>narraci\u00f3n continua; es decir, los acontecimientos presentados en el cp 20 <br \/>siguen inmediatamente a los descriptos en el cp 19. Entre los comentadores hay <br \/>considerable diferencia de opini\u00f3n con respecto a este tema. Existen 3 <br \/>escuelas principales de interpretaci\u00f3n: premilenialista, postmilenialista y <br \/>amilenialista (para una presentaci\u00f3n de estos puntos de vista v\u00e9ase CBA 7: 899, <br \/>900). La secuencia de los sucesos es la siguiente: <\/p>\n<p>I. Eventos que preceden al mitenio. <\/p>\n<p>1. Cristo viene por 2\u00aa vez. En v\u00edvido lenguaje 788 simb\u00f3lico, se describe a <br \/>Cristo como un rey que cabalga sobre un caballo blanco para someter a sus <br \/>enemigos y librar a sus fieles seguidores (19:11-16). 2. Los malvados, <br \/>enemigos de Cristo, son destruidos. La bestia y el falso profeta son arrojados <br \/>al lago de fuego (v 20) y el \u00abremanente\u00bb (v 21 ) o \u00abresto\u00bb de los malvados son <br \/>muertos. Estos son los reyes, capitanes, fuertes y \u00abtodos, libres y esclavos, <br \/>peque\u00f1os y grandes\u00bb (v 18). 3. Los justos muertos resucitan (Ap. 20:4-6; c\u0192 1 <br \/>Co. 15:51, 52; 1 Ts. 4:15, 16). Esta resurrecci\u00f3n es llamada \u00abla primera <br \/>resurrecci\u00f3n\u00bb (Ap. 20:5). Los resucitados, junto con los justos que est\u00e1n <br \/>vivos en ocasi\u00f3n de la venida, son trasladados \u00abpara recibir al Se\u00f1or en el <br \/>aire\u00bb (1 Ts. 4:17). <\/p>\n<p>EL MILENIO <\/p>\n<p>II. Condiciones durante el milenio. <\/p>\n<p>1. La tierra queda desolada (Ap. 20:3). La destrucci\u00f3n de todos los imp\u00edos, <br \/>los justos que abandonan la tierra, y las terribles convulsiones de la <br \/>naturaleza relacionadas con las 7 \u00faltimas plagas (16:18-21; c\u0192 6:14) causan una <br \/>total desolaci\u00f3n de la tierra. 2. Satan\u00e1s es atado (20:1-3). Esta atadura del <br \/>drag\u00f3n es obviamente simb\u00f3lica: significa restricci\u00f3n de las actividades de <br \/>Satan\u00e1s, impuesta por la condici\u00f3n en que se halla la tierra. Lo indica la <br \/>afirmaci\u00f3n que define el prop\u00f3sito de su confinamiento: \u00abPara que no enga\u00f1ase <br \/>m\u00e1s a las naciones\u00bb (v 3), consecuencia de la misma naturaleza que la <br \/>situaci\u00f3n, pues los imp\u00edos est\u00e1n muertos y los santos han sido trasladados al <br \/>cielo. 3. Los santos reinan 1.000 a\u00f1os con Cristo en el cielo, no sobre la <br \/>tierra (Ap. 20:4, 6; c\u0192 Jn. 14:1-3; 1 Ts. 4:17). <\/p>\n<p>III. Eventos al final del milenio. <\/p>\n<p>1. Los imp\u00edos resucitan (Ap. 20: 5). Esta se puede llamar \u00abla 2\u00aa <br \/>resurrecci\u00f3n\u00bb, ya que hay s\u00f3lo 2 resurrecciones principales (c\u0192 Ap. 20:6; Jn. <br \/>5:28, 29; Hch. 24:15), y la de los justos es \u00abla primera resurrecci\u00f3n\u00bb (Ap. <br \/>20:5, 6). 2. Cristo y los santos regresan a la tierra con la nueva Jerusal\u00e9n <br \/>(21:1, 2, 10). 3. Satan\u00e1s es desatado (v 7). Esto representa lo inverso de su <br \/>prisi\u00f3n al comienzo del milenio, ya que as\u00ed como la falta de poblaci\u00f3n del <br \/>mundo le impidi\u00f3 su obra de enga\u00f1o, la repoblaci\u00f3n de la Tierra como <br \/>consecuencia de la resurrecci\u00f3n de los imp\u00edos al fin de los 1.000 a\u00f1os (v 5) <br \/>permitir\u00e1 que Satan\u00e1s pueda otra vez enga\u00f1ar a los hombres. Entonces hace <br \/>planes de atacar a Cristo y a su pueblo (vs 8, 9). 4. Satan\u00e1s y sus huestes <br \/>atacan la \u00abciudad amada\u00bb (20:7-9). 5. Las fuerzas del mal son aniquiladas (vs <br \/>9, 10). Esto se llama la \u00absegunda muerte\u00bb* (vs 6, 14). 6. La tierra es <br \/>purificada por fuego (2 P. 3:10-12), y surgen un nuevo cielo y una nueva tierra <br \/>(2 P. 3:13; Ap. 21:1). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/milenio\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: MILENIO<\/a><\/b><\/p>\n<h2>\n<p align=\"justify\"><strong>MILENIO seg\u00fan la Biblia: (lat. \u00abmil a\u00f1os\u00bb, expresi\u00f3n surgida de Ap. 20:1-7). Era de esta duraci\u00f3n en la que Cristo, despu\u00e9s de su retorno, har\u00e1 reinar la justicia y la paz sobre la tierra. <\/strong><\/p>\n<\/h2>\n<p align=\"justify\">(lat. \u00abmil a\u00f1os\u00bb, expresi\u00f3n surgida de Ap. 20:1-7). Era de esta duraci\u00f3n en la que Cristo, despu\u00e9s de su retorno, har\u00e1 reinar la justicia y la paz sobre la tierra. <\/p>\n<p> El AT no cesa de anunciar el reino glorioso que el Mes\u00edas instaurar\u00e1 aqu\u00ed en la tierra. De la misma manera que creemos en el cumplimiento literal de las profec\u00edas que tratan de los sufrimientos del Se\u00f1or, no hay raz\u00f3n objetiva alguna para rechazar las promesas concernientes a Israel, los grandes juicios del fin, y el triunfo visible de Jesucristo sobre la tierra. <\/p>\n<p> En efecto, el reino de Cristo ha de llenar \u00abtoda la tierra\u00bb, es decir, el mismo espacio ocupado por los imperios de las naciones (Dn. 2:35; 38-39; 7:27; Sal. 72:811). <\/p>\n<p> A Jesucristo le ha sido prometido \u00abel trono de David su padre\u00bb, que jam\u00e1s ha estado situado en el cielo (Lc. 1:32; cfr. Hch. 1:6). Los elegidos reinar\u00e1n al principio con \u00c9l \u00absobre la tierra\u00bb (Ap. 5:10; 20;4 b, 6), antes de ser transportados a los nuevos cielos y la nueva tierra. <\/p>\n<p> Con respecto al milenio, hay tres puntos de vista principales: (a) Los postmilenialistas. Los postmilenialistas ense\u00f1an que la Primera Venida de Cristo y las conquistas del Evangelio han atado a Satan\u00e1s de tal manera, que la humanidad est\u00e1 lentamente introduci\u00e9ndose en su Edad de Oro mediante la actuaci\u00f3n de la Iglesia. <\/p>\n<p> El Se\u00f1or s\u00f3lo tendr\u00e1 que venir para introducirla en la eternidad. \u00c9sta es la concepci\u00f3n sostenida por la Iglesia de Roma y por una buena cantidad de iglesias protestantes, para las que el t\u00e9rmino \u00abmil a\u00f1os\u00bb presenta simb\u00f3licamente un per\u00edodo largo de duraci\u00f3n indeterminada, que cubre algo m\u00e1s de la era de la iglesia militante. <\/p>\n<p> Despu\u00e9s de las dos Guerras Mundiales, de los campos de exterminio y del terror at\u00f3mico, parece bien dif\u00edcil admitir esta interpretaci\u00f3n; m\u00e1s bien parecer\u00eda que si Satan\u00e1s ya est\u00e1 atado en la actualidad, como proponen los postmilenialistas, su cadena es realmente muy larga. <\/p>\n<p> En todo caso, el optimismo de esta postura, que mantiene una mejora de la humanidad en constante progresi\u00f3n, por la que la Iglesia introduce el reino de Dios sobre la tierra, est\u00e1 re\u00f1ida con toda la ense\u00f1anza del NT, que proclama la ca\u00edda en una apostas\u00eda general del cristianismo profesante, y una intervenci\u00f3n catacl\u00edsmica de Cristo, con tremendos juicios, antes de la violenta instauraci\u00f3n de su reinado (cfr. Lc. 17:20-27; 18:8; Mt. 13 y cfr. LEVADURA <\/p>\n<p> con respecto a la interpretaci\u00f3n de esta par\u00e1bola; Ro. 11 :11-24 ss.; 2 Ts. 2:1-12, esp. v. 7; 1 Ti, 4:14; 2 Ti. 3:1-14; 4:1-7; 2 P. 2:3; Judas); todo el libro de Apocalipsis es evidencia de que la humanidad no ser\u00e1 ganada a Cristo por el Evangelio; de hecho, s\u00f3lo ser\u00e1 en la era futura que grandes masas ser\u00e1n alcanzadas por el Evangelio (cfr. tambi\u00e9n Hch. 20:28-32). <\/p>\n<p> El cuadro que presenta el NT es, no el de un avance triunfante de la Iglesia hasta que el mundo quede listo para la venida del Se\u00f1or Jesucristo, sino un deslizamiento m\u00e1s y m\u00e1s acusado hacia la apostas\u00eda, y una venida del Se\u00f1or para reinar introducida por juicios (cfr. Is. 26:9; \u00abluego que hay juicios justos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia\u00bb). <\/p>\n<p> (b) Los amilenialistas. Los amilenialistas creen que no se debe esperar ning\u00fan reino visible del Se\u00f1or. Todas las promesas del AT acerca del Reino son espiritualizadas en favor de la Iglesia, y \u00abSi\u00f3n\u00bb representa simplemente a la Jerusal\u00e9n celestial. <\/p>\n<p> Seg\u00fan esta postura, no hay porvenir nacional alguno para Israel: el retorno de los jud\u00edos a Palestina no tiene relaci\u00f3n alguna con las profec\u00edas, y su restauraci\u00f3n y conversi\u00f3n a nivel nacional no son nada m\u00e1s que una vana esperanza (cfr. sin embargo Ro. 11:11-15, 25-26; Jer. caps. 30, 31, 32, 33; Ez. caps. 36-48; Zac. 12:10; 13:89; v\u00e9ase asimismo ISRAEL). <\/p>\n<p> En la teor\u00eda amilenialista las seis menciones de los mil a\u00f1os en Ap. 20:2-7 son reducidas a un simbolismo del actual per\u00edodo de la Iglesia. Sin embargo, esta teor\u00eda afronta dificultades exeg\u00e9ticas serias para explicar el significado de las resurrecciones en este pasaje. <\/p>\n<p> La mayor\u00eda de expositores amilenialistas \u00abespiritualiza\u00bb la Primera Resurrecci\u00f3n antes de los mil a\u00f1os, manteniendo, sin embargo, que en el v. 5 s\u00ed se trata de un verdadero \u00abvolver a la vida\u00bb (Berkhof: \u00abTeolog\u00eda Sistem\u00e1tica\u00bb, p. 871). <\/p>\n<p> \u00c9sta es la postura general, de la que sin embargo difiere Hoekema, que espiritualiza todo el pasaje, y sit\u00faa la resurrecci\u00f3n general s\u00f3lo en Ap. 20:11-13 (Hoekema: \u00abAmillenialism\u00bb, en \u00abThe Meaning of the Millenium\u00bb, editor R. G. Clouse, PP. 167-172, v\u00e9ase Bibliograf\u00eda). <\/p>\n<p> Tampoco queda explicado de manera satisfactoria, con esta teor\u00eda, el encadenamiento de Satan\u00e1s. Adem\u00e1s, en tanto que en el AT los anuncios de juicio sobre la naci\u00f3n de <br \/> Israel como naci\u00f3n van seguidos de maravillosas promesas de redenci\u00f3n y de salvaci\u00f3n asimismo a nivel nacional (cfr. Jer. 7-25 y 27-29 con 30-33; Ez. 11:1-13 con 14-25, etc.), en cambio en el amilenialismo se aplican a Israel s\u00f3lo los juicios, en tanto que las promesas de bendici\u00f3n a Jud\u00e1 e Israel se aplican a la Iglesia. <\/p>\n<p> Finalmente, el reinado de Cristo con sus santos, que el postmilenialismo aplica a esta edad de la Iglesia sobre la tierra, el amilenialismo, seg\u00fan uno de sus m\u00e1s destacados exponentes, lo aplica a un reinado de las almas de los santos en la era presente, con Cristo, en los cielos (Hoekema, obra cit., p. 150). <\/p>\n<p> Pero esta postura se basa en la espiritualizaci\u00f3n de la \u00abPrimera Resurrecci\u00f3n\u00bb. Si esta espiritualizaci\u00f3n se puede mostrar carente de una verdadera base exeg\u00e9tica, la teor\u00eda amilenialista se enfrenta entonces a una dificultad b\u00e1sica fatal. <\/p>\n<p> (c) Los premilenialistas. Los premilenialistas admiten que Jesucristo vendr\u00e1 antes del milenio. Es patente que la humanidad ha fracasado; ning\u00fan esfuerzo de las naciones ni de las iglesias puede conseguir el establecimiento del reino de Dios (o era de oro) en el mundo (cfr. Dn. 2:34, 44). <\/p>\n<p> Su venida cumplir\u00e1 el plan divino aparentemente frustrado por la ca\u00edda del hombre en el Ed\u00e9n. El Se\u00f1or vindicar\u00e1 su nombre no s\u00f3lo en juicio con la perdici\u00f3n de los imp\u00edos, sino tambi\u00e9n convirtiendo la tierra en un vergel. <\/p>\n<p> La oposici\u00f3n que muchos presentan al premilenialismo nace sobre todo de la idea de que un reino en el que Israel tenga un papel que jugar significar\u00eda un retroceso en cuanto a la salvaci\u00f3n espiritual conseguida por la muerte, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Cristo. <\/p>\n<p> Pero no hay raz\u00f3n para mantener tal posici\u00f3n. No hay tal retroceso. El Rey. est\u00e1 ahora rechazado por los suyos y por el mundo (Jn. 1:10, 11; Ro. 11:25-36). Sin embargo, su obra en la cruz es la base para el perd\u00f3n y aceptaci\u00f3n de todos los que a \u00c9l se allegan. <\/p>\n<p> Los que lo aceptan ahora en el tiempo de su humillaci\u00f3n, reinar\u00e1n con \u00c9l en el d\u00eda de su exaltaci\u00f3n (2 Ti. 2:12). En su venida, el Se\u00f1or rechazado ser\u00e1 reconocido (Zac. 12:10; cfr. Fil. 2:5-11), y reinar\u00e1 desde Si\u00f3n (Zac. 14). <\/p>\n<p> La actual situaci\u00f3n, con Israel rechazado y el cristianismo verdadero siguiendo a un Se\u00f1or rechazado, y por ello rechazado con \u00c9l (Jn. 15:20), es an\u00f3mala. Se puede asimilar a la figura prof\u00e9tica de David, rechazado y perseguido por el Israel oficial de su \u00e9poca. <\/p>\n<p> Su situaci\u00f3n de proscrito por Sa\u00fal, acompa\u00f1ado en su rechazamiento por un pu\u00f1ado de fieles, que a su accesi\u00f3n al trono reinaron con \u00e9l, puede asimilarse a la del Se\u00f1or Jesucristo, proscrito por el Israel oficial de su \u00e9poca y que, <br \/> mientras espera que el Padre ponga sus enemigos por estrado de sus pies, es seguido por una compa\u00f1\u00eda de fieles que sufren con \u00c9l, y que reinar\u00e1n con \u00c9l. <\/p>\n<p> Esta situaci\u00f3n no es ni puede ser la definitiva, como marcan las Escrituras, sino que Cristo ha de reinar todav\u00eda, y ha de ser aceptado, as\u00ed como han de ser reconocidos y vindicados aquellos que han sufrido con \u00c9l, en un reinado de paz y de justicia universales, en el que se cumplir\u00e1n todas las promesas de restauraci\u00f3n y de regeneraci\u00f3n, as\u00ed como se cumplieron las anteriores amenazas de juicio y de desolaci\u00f3n sobre Israel y tantas naciones. <\/p>\n<p> Para un examen exeg\u00e9tico de la literalidad de las resurrecciones en Ap. 20:1-7 y del milenio interpuesto entre la primera resurrecci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n de condenaci\u00f3n, v\u00e9ase Ryrie, C.C.: \u00abLas bases de la fe premilenial\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1984, PP. 189-204) y especialmente el libro \u00abThe Meaning of the Millenium\u00bb, ed. por Clouse (ver Bibliograf\u00eda), en el que se debate esta cuesti\u00f3n. <\/p>\n<p> Se puede indicar, sin embargo, que, como bien dice Ladd, la expresi\u00f3n \u00abvolvieron a vivir\u00bb (Ap. 20:45 gr. \u00abez\u00easan\u00bb) s\u00f3lo se usa en todo el resto del NT de resurrecci\u00f3n (\u00abThe Meaning&#8230;\u00bb, p. 190). <\/p>\n<p> Caracter\u00edsticas del milenio: (a) Satan\u00e1s estar\u00e1 entonces atado e impedido de seducir a las naciones (Ap. 20:1-3) (b) Un juicio determinar\u00e1 qui\u00e9nes ser\u00e1n los s\u00fabditos del reino (Ap. 20:4 cfr. Mt. 25:31-34). <\/p>\n<p> (c) Los que han tenido parte en la primera resurrecci\u00f3n (los \u00abjueces\u00bb y los m\u00e1rtires de la tribulaci\u00f3n), reinar\u00e1n con el Se\u00f1or (Ap. 20:4, 6; 2:26-27; Dn. 7:27; 1 Co. 6:23) (d) Este reino dura mil a\u00f1os (en base a la cifra seis veces repetida en Ap. 20:2-7) <\/p>\n<p> (e) Por fin se establece la paz en esta escena (Is. 2:2, 4; 9:5-6) junto con la justicia y la igualdad (Is. 11:1-9). <\/p>\n<p> (f) La presencia del Se\u00f1or es manifestada de una manera gloriosa (Is. 11:10; 24:21-23) (g) Los s\u00fabditos del reino conocen una gran longevidad y una inmensa prosperidad (Is. 65:1825). <\/p>\n<p> (h) Con todo, el Se\u00f1or rige con cetro de hierro, el mal no es ya m\u00e1s pasado por alto en paciencia y los que pecan abiertamente mueren, alcanzados por la maldici\u00f3n (Is. 11:4; 65:20). <\/p>\n<p> (i) Los jud\u00edos convertidos vienen a ser los misioneros en toda la tierra (Is. 66:18-20). <\/p>\n<p> (j) El final del milenio es frustrante, \u00bfA qu\u00e9 se debe que Satan\u00e1s sea desatado? (Ap. 20:3, 7-9): Es para que los s\u00fabditos de este reino de <br \/> bendici\u00f3n, pero autoritario, puedan decidirse libremente por o en contra de Dios (de la misma manera que todas las criaturas, humanas y celestiales, han sido tentadas antes que ellos). <\/p>\n<p> La lamentable elecci\u00f3n de muchos de ellos muestra que el malvado coraz\u00f3n del hombre ca\u00eddo no se mejora en mil a\u00f1os de bendici\u00f3n, de prosperidad y paz. Despu\u00e9s de esta exhibici\u00f3n de rebeli\u00f3n y del castigo divino, la tierra y los cielos actuales son destruidos para dar lugar al estado eterno (Ap. 20:11; 21:1). <\/p>\n<p><b><a href='http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/milenio\/'>Diccionario Enciclop\u00e9dico de Biblia y Teolog\u00eda: MILENIO<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Significado de Milenio Ver Concordancia T\u00e9rmino que no aparece en las Escrituras pero que proviene del lat. mille annus, y significa sencillamente \u00abmil a\u00f1os\u00bb (gr. j\u00edlia \u00e9t). El vocablo ha sido usado por la iglesia cristiana para indicar el per\u00edodo espec\u00edfico de 1.000 a\u00f1os de Ap. 20, donde aparece 6 veces esta expresi\u00f3n (vs 1-7). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/significado-biblico-de-milenio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSignificado B\u00edblico de MILENIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario-moderno-de-la-biblia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionario-biblia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}