ODIO, ABORRECIMIENTO
I. En el Antiguo Testamento
Se condena (Lv. 19.17) el odio entre hermanos (Gn. 27.41; 37.4s, 8; 2 S. 13.22) o entre israelitas (Sal. 55.12s; Pr. 14.20). Dt. 4.42; 19.4, 6, 11, y Jos. 20.5 hacen una distinción entre muerte accidental y maliciosa. El amor sexual (2 S. 13.15; Dt. 22.13–16; 24.3; cf. Jue. 14.16, véase III,
II. En el Nuevo Testamento
El mundo odia al Padre (Jn. 15.24), a Jesús (Jn. 7.7; 15.18, 24s), y a todos los cristianos (Mr. 13.13; Lc. 6.22; Jn. 15.18–20; 17.14; 1 Jn. 3.13); pero los creyentes no deben odiar a los demás cristianos (1 Jn. 4.20), o a sus enemigos (Mt. 5.43s). A Cristo se le atribuye el odio al mal (He. 1.9 = Sal. 45.7; Ap. 2.6; cf. Mr. 3.5), aunque no a las personas. (* Ira )
III. En constraste con el amor
El “odio” en contraste con el “amor” en Gn. 29.31., 33 (cf. 30, “amó … más”); Dt. 21.15–17; Mt. 6.24 = Lc. 16.13, implica la elección o la preferencia de otro, y no el odio activo hacia lo que no se escoge o prefiere. Cf. Mal. 1.2s = Ro. 9.13 sobre la elección de Israel por Dios; Lc. 14.26 (cf. Mt. 10.37, “ama … más”); Jn. 12.25 sobre las excluyentes exigencias del discipulado.
Bibliografía. E. Jenni, “Odiar”, °DTMAT, t(t). II, cols. 1049–1052; H. Seebass, “Enemistad, odio”, °DTNT, t(t). II, pp. 75–78; W. Eichrodt, Teología del Antiguo Testamento, 1975, t(t). I, pp. 84–88; K. H. Schelkle, Teología del Nuevo Testamento, 1977, t(t). III, pp. 179ss.
J. Denney,
Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades Bíblicas Unidas.
Fuente: Nuevo Diccionario Bíblico