G38
Diccionario Strong
ἁγιασμός
jagiasmós
de G37; propiamente purificación, i.e. (el estado de) pureza; concretamente (por hebraísmo) purificador: santidad, santificación.
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Diccionario Tuggy
ἁγιασμός, οῦὁ. Santidad, consagración, santificación, dedicación : מַרְגּוֹע , Jer 6:16. Rom 6:19; Rom 6:22; 1Co 1:30; 1Ts 4:3-4; 1Ts 4:7; 2Ts 2:13; 1Ti 2:15; Heb 12:14; 1Pe 1:2.
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Diccionario Swanson
(Swanson 40)
ἁγιασμός (hagiasmos), οῦ (ou), ὁ (ho): s.masc.; ≡ Strong 38; TDNT 1.113-LN 53.44 santificación, santidad, es decir, dedicación al Señor y / o a la pureza moral (Rom 6:19, Rom 6:22; 1Co 1:30; 1Ts 4:3-4, 1Ts 4:7; 2Ts 2:13; 1Ti 2:15; Heb 12:14; 1Pe 1:2+)
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Diccionario Vine NT
jagiasmos (ἁγιασμός, G38), «santificación», significa: (a) separación para Dios (1Co 1:30; 2Ts 2:13; 1Pe 1:2); (b) el estado que de ello resulta, la conducta apropiada por parte de aquellos así separados (Rom 6:19, Rom 6:22; 1Ts 4:3-4, 1Ts 4:7; 1Ti 2:1, 1Ti 2:5; Heb 12:14). Así, la santificación es el estado predeterminado por Dios para los creyentes, al que en gracia él los llama, y en el que comienzan y persisten en su curso cristiano. Por ello reciben el nombre de «santos» (jagioi).¶ «La santificación es aquella relación con Dios en la que entran los hombres por la fe en Cristo (Hch 26:18; 1Co 6:11), y para la cual el único título que tienen es la muerte de Cristo (Efe 5:25-26; Col 1:22; Heb 10:10, Heb 10:29; Heb 13:12).
La santificación también se utiliza en el NT de la separación del creyente de las cosas malas y de los malos caminos. Esta santificación es la voluntad de Dios para el creyente (1Ts 4:3), y su propósito al llamarlo mediante el evangelio (1Ts 4:7); tiene que ser aprendida de Dios (1Ts 4:4), conforme él la enseña mediante su Palabra (Jua 17:17, Jua 17:19; cf. Sal 17:4; Sal 119:9), y el creyente tiene que buscarla seria y constantemente (1Ti 2:15; Heb 12:14). En razón de que el carácter santo, jagiosune (1Ts 3:13), no es vicario, esto es, no puede ser transferido o imputado, es una posesión individual, edificada, poco a poco, como resultado de la obediencia a la Palabra de Dios y de seguir el ejemplo de Cristo (Mat 11:29; Jua 13:15; Efe 4:20; Flp 2:5), en el poder del Espíritu Santo (Rom 8:13; Efe 3:16).
«El Espíritu Santo es el agente en la santificación (Rom 15:16; 2Ts 2:13; 1Pe 1:2; cf. 1Co 6:11. La santificación del Espíritu es asociada con la elección de Dios; es un acto divino que precede a la aceptación del evangelio por parte del individuo» (de Notes on Thessalonians, por Hogg y Vine, pp. 115, 271).
Fuente: Varios Autores