Biblia

G554

G554

Diccionario Strong

ἀπεκδύομαι

apekdúomai

voz media de G575 y G1562; despojarse totalmente uno mismo, o (para uno mismo) despojar: despojarse.

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Diccionario Tuggy

ἀπεκδύομαι. (parti. 1 tiempo aoristo ἀπεκδυσάμενος; tiempo futuro ἀπεκδύσομαι). Quitarse un vestido, despojar(sE) : Col 2:15; Col 3:9.

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Diccionario Swanson

(Swanson 588)

ἀπεκδύομαι (apekdyomai): vb.; ≡ Strong 554; TDNT 2.318-LN 49.20 desvestir, quitar, desnudar, desarmar (Col 2:15; Col 3:9+)

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Diccionario Vine NT

apekduomai (ἀπεκδύομαι, G554), se traduce, en la voz media, «despojando» en Col 2:15 (la versión American Standard da, en el margen: «habiéndose despojado» de los principados y de las potestades). Algunos consideran que estos son considerados los ángeles que no pecaron, debido a que se los menciona dos veces antes en la Epístola (Col 1:16; Col 2:10). Se argumenta también que el verbo apekduo, traducido en la American Standard como «habiéndose despojado», en Col 2:15, se usa en un sentido algo diferente en Col 3:9. Tales afirmaciones no resultan ser una razón lo suficientemente convincente para considerar a los principados y a las potestades aquí mencionados como siendo de la luz, y no de las tinieblas.

Otros creen que la referencia es a los santos ángeles que estuvieron presentes en la promulgación de la Ley (Hch 7:53; Gál 3:19), y en referencia a que Cristo llevó a cabo su obra en la cruz sin tal asistencia; o también que, incluso aparte de la Ley y de sus circunstancias, el Señor se despojó a sí mismo de aquellos que generalmente le servían, como, p.ej., en el desierto, y en el huerto de Getsemaní.

La exposición dada por Lightfoot y otros parece ser la correcta. No hay duda de que Satanás y sus huestes se reunieron para atacar el alma de Cristo, mientras que él estaba soportando, como sacrificio propiciatorio, el juicio por nuestros pecados, y llevando a cabo la gran obra de la redención. Hay una intimación de ello en Sal 22:21 : «Sálvame de la boca del león, y líbrame de los cuernos de los búfalos» (cf. Sal 22:12-13). Es indudable que los poderes de las tinieblas se reunieron entonces en contra del Señor, asaltándole ferozmente con todo el poder de que disponían. él mismo había dicho: «Esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas» (Luc 22:53). La metáfora de despojarse de estos poderes no tiene que ser llevada hasta el extremo de considerarlos como una vestimenta que colgaba de él. Parece constituir simplemente una vívida descripción de su repulsión ante el ataque de ellos, y del poder mediante el que él los venció de una forma total y completa.

En Col 3:9 se usa en su sentido de despojarse de ropas o armas: «despojaos del viejo hombre con sus hechos».¶

Fuente: Varios Autores