G5545
Diccionario Strong
χρίσμα
jrísma
de G5548; ungüento o untado, i.e. (figurativamente) el otorgamiento específicamente («crisma») del Espíritu Santo: unción.
—-
Diccionario Tuggy
χρίσμα, ατος, τό. Unción, ungimiento. A.T. מִשְׁחָה , Éxo 29:7. מָשְׁחָה , Éxo 40:15. מָשִׁיחַ , Dan 9:26. N.T., 1Jn 2:20; 1Jn 2:27.
—-
Diccionario Swanson
(Swanson 5984)
χρῖσμα (chrisma), ατος (atos), τό (to): s.neu.; ≡ Strong 5545; TDNT 9.493-LN 37.107 asignación, tarea particular, formalmente, unción (1Jn 2:20, 1Jn 2:27 (2x)+)
—-
Diccionario Vine NT
crisma (χρίσμα, G5545), nombre correspondiente a A, Nº 2 más arriba; significa ungüento, o unción. Se preparaba a base de aceite y hierbas aromáticas. En el NT se emplea solo en un sentido metafórico; por metonimia, del Espíritu Santo ( 1Jn 2:20, 1Jn 2:27, dos veces); traducido en todos los casos como «unción».
El hecho de que los creyentes tengan «la unción del Santo» indica que esta unción los hace santos, separándolos para Dios. El pasaje nos enseña que el don del Espíritu Santo es el medio todo eficiente para capacitar a los creyentes para poseer un conocimiento de la verdad. En la LXX se emplea del aceite para la unción del sumo sacerdote, p.ej., Éxo 29:7, lit. «Tomarás del aceite de la unción». En Éxo 30:25, etc., es referido como «el aceite de la santa unción». En Dan 9:26 crisma denota al ungido: «Cristo», significando, por metonimia, la persona misma, como en 1 Juan 2 , donde denota al Espíritu Santo.¶
Notas: (1) Aleimma, relacionado con A, Nº 1, y que no se encuentra en el NT, aparece tres veces en la LXX: Éxo 30:31, de la unción de los sacerdotes; Isa 61:3, metafóricamente, del aceite de alegría; Dan 10:3, de refrigerio físico.
(2) Muron, palabra relacionada con A, Nº 5, denota ungüento. La distinción entre esta palabra y elaion, aceite, se puede observar en la reprensión hecha por Cristo al fariseo que, aun habiéndole convidado a comer con él, mostró negligencia en las muestras normales de cortesía: «No ungiste mi cabeza con aceite (elaion), mas esta ha ungido con perfume (muron) mis pies» (Luc 7:46).
Fuente: Varios Autores