Biblia

H1350

H1350

Diccionario Strong

גָּאַל

gaal

raíz primaria, redimir (de acuerdo a la ley oriental de parentezco), i.e. parientes más próximos (y como tal comprar de vuelta la propiedad de un pariente, casarse con su viuda, etc.): afear, cercano, comprar, defensor, libertar, librar, pariente, redentor, redimido, redimir, reposar, rescatar, rescate, vengador.

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Diccionario Chávez

(I) גאל QAL:

1) Rescatar mediante la compra de la propiedad vendida (Lev 25:33).

2) Libertar, comprar la libertad de una persona (Lev 25:48).

3) Redimir o adquirir la propiedad de un familiar fallecido (Rut 4:4).

4) Rescatar de su abandono y soledad en la sociedad a la viuda de un familiar fallecido (Rut 2:20).

5) Asumir por derecho de parentesco los beneficios de la retribución (Núm 5:8).

6) Asumir el derecho de ejecutar venganza por el asesinato de un pariente, dando muerte al asesino (1Re 16:11; Ver nota RVA).

7) Reclamar algo como suyo (Job 3:5).

8) Defender, dar protección (Pro 23:11). — Perf. גָּאַל; Impf. יִגְאַל; Impv. גְּאַל; Inf. לִגְאוֹל; Part. גּׄאֵל; Suf. גּׄאַלְךָ; Pas.pl. גְּאוּלִים.

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Diccionario Vine AT

ga’al (גָּאַל, H1350), «redimir, liberar, vengar, asumir responsabilidad de pariente». Este grupo semántico se usa unas 90 veces, sobre todo en el Pentateuco, Salmos, Isaías y Rut . La raíz parece ser casi exclusivamente hebrea, ya que el único cognado que se conoce es un nombre propio amorreo.

La primera cita en que se encuentra go’el es Gén 48:16 (RVA): «El Ángel que me redime [Jacob] de todo mal»; en este caso «redimir» quiere decir «liberar». Se usa básicamente para referirse a la liberación de personas y propiedades vendidas para cancelar deudas, como se puede ver en Lev 25:25 (RVA): «Si tu hermano se empobrece y vende algo de su posesión, vendrá su pariente más cercano y rescatará lo que su hermano haya vendido». Si consigue los recursos para hacerlo, la misma persona puede efectuar la «redención» (Lev 25:26). Por otro lado, un hombre empobrecido puede venderse a sí mismo a otro israelita (Lev 25:39) o a algún extranjero que morase en Israel (Lev 25:47). Quien tenía la responsabilidad de «redimir» era el pariente más cercano: hermano, tío, primo o el pariente varón más próximo (Lev 25:25, Lev 25:48-49). La persona (pariente) que «redimía» al que estaba en dificultades económicas se conocía como «pariente redentor». Esta es la idea implícita en Rut 2:20. En Deu 19:6 el redentor lleva el nombre de «vengador de la sangre» o «vengador» y tenía la responsabilidad de ejecutar al homicida de su pariente. El verbo aparece 12 veces con este significado (p. ej., Núm 35:12, Núm 35:19, Núm 35:21, Núm 35:24, Núm 35:27).

En el libro de Rut encontramos una hermosa narración acerca del «pariente redentor». Su responsabilidad se resume en Rut 4:5 (RVA): «El mismo día que adquieras el campo de manos de Noemí, deberás también adquirir a Rut la moabita, mujer del difunto, para restaurar el nombre del difunto a su heredad». O sea que el «pariente redentor» tenía la responsabilidad de preservar la integridad, vida, propiedad y nombre de familia de su pariente cercano, y estar presto a ajusticiar a su homicida.

La mayoría de los casos en este grupo semántico se refieren a Dios que prometió: «Yo soy Jehová … Os redimiré con brazo extendido y con grandes actos justicieros» (Éxo 6:6 RVA; cf. Sal 77:15). Israel confiesa: «En tu misericordia guías a este pueblo que has redimido » (Éxo 15:13 RVA). «Se acordaron de que Dios es su Roca; de que el Dios Altísimo es su Redentor» (Sal 78:35 RVA).

El libro de Isaías, entre los capítulos 41-63, usa el término «redentor» en relación a Dios 13 veces; 9 de ellos son traducciones de go’el. El primer ejemplo se encuentra en Isa 43:1 (RVA): «No temas, porque yo te he redimido. Te he llamado por tu nombre; tú eres mío». El término que se usa en relación a la liberación de Egipto es go’el (Isa 51:10; Isa 63:9) y también en cuanto al cautiverio babilónico (Isa 48:20; Isa 52:3, Isa 52:9; Isa 62:12). «El Santo de Israel es tu Redentor» (Isa 41:14), el «Creador de Israel, vuestro Rey» (Isa 43:14-15), «Jehová de los ejércitos» (Isa 44:6) y «el Fuerte de Jacob» (Isa 49:26). Los que tienen su salvación son «los redimidos» (Isa 35:9).

El libro de Salmos a menudo coloca la redención espiritual en relación paralela con la redención física. Por ejemplo: «Acércate a mi alma y redímela; líbrame a causa de mis enemigos» (Sal 69:18). «Bendice, oh alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios … el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y de misericordia» (Sal 103:2, Sal 103:4).

Fuente: Varios Autores