H1368
Diccionario Strong
גִּבּויר
guibbor
o (abreviación) גִּבּיר guibbor; intensivo de lo mismo que H1397; poderoso; por implicación guerrero, tirano: esforzado, esfuerzo, fuerte, gigante, grande, de gran vigor, hombre, poderoso, valentía, valeroso, valiente, valor, varones de guerra, vigoroso.
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Diccionario Chávez
גִּבּוֹר
1) Héroe, valiente, poderoso, fuerte:
guiborím oséi miljamáh = valientes ejercitados para la guerra (2Re 24:16).
2) Valiente, miembro de la guardia personal de David (2Sa 20:7).
3) En Sal 112:2 se sugiere leer גְּבִיר, «poderoso» (Ver nota Stutt.). — El guibór = Dios fuerte (Isa. 9:5/Isa 9:6). — Var. גִּבֹּר.
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Diccionario Vine AT
gibb’ôr (גִּבּויר, H1368), «fuerte». Gibb’ôr puede traducirse como «fuerte» en los siguientes contextos: «hombre fuerte» (1Sa 14:52 LBA; «valiente» RVA), un «león fuerte» (Pro 30:30), «poderoso cazador» (Gén 10:9 LBA; «vigoroso» RVR) y «valientes o héroes» (Gén 6:1-4).
gibb’ôr (גִּבּויר, H1368), «héroe; guerrero». Este vocablo aparece 159 veces en el Antiguo Testamento. El primer caso de gibb’ôr está en Gén 6:4 : «En aquellos días había gigantes en la tierra, y aun después, cuando se unieron los hijos de Dios con las hijas de los hombres y les nacieron hijos. Ellos eran los héroes que desde la antigüedad fueron hombres de renombre» (RVA).
En un contexto marcial el término se aplica por lo general a la categoría de «guerreros». El gibb’ôr es el guerrero probado; esto es particularmente cierto cuando gibb’ôr se usa en combinación con jayil («fuerza»). La RVR usa la frase «valientes [jayil] y fuertes [gibb’ôr]» (cf. Jos 1:14; «guerreros valientes» RVA; «guerreros esforzados» BJ; «hombres de guerra» SBP). David, un hombre probado en guerra, atrajo «héroes» a su banda mientras Saúl lo perseguía (2 Samuel 23). Cuando David llegó a ser rey, integró estos hombres a su cuerpo militar élite. La frase gibb’ôr jayil puede también referirse a un hombre de la alta clase social, o sea, los terratenientes con responsabilidades militares. Saúl provino de una de estas familias (1Sa 9:1), así como Jeroboam (1Re 11:28).
El rey simbolizaba la fuerza de su reino. Tenía que encabezar a sus tropas en batalla. Como comandante en jefe se esperaba que actuara como un «héroe» y así se le reconocía. El rey se describe como «héroe»: «Ciñe tu espada sobre el muslo, oh valiente, con tu gloria y con tu majestad». A principios de su carrera David fue reconocido como «héroe» (1Sa 18:7). La expectativa mesiánica incluye la esperanza de que el Mesías sea «fuerte»: «Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el dominio estará sobre su hombro. Se llamará su nombre: Admirable Consejero, Dios Fuerte [gibb’ôr], Padre Eterno, Príncipe de Paz» (Isa 9:6 RVA).
El Dios de Israel era un Dios fuerte (Isa 10:21). Tenía poder para liberar: «Jehová está en medio de ti; ¡él es poderoso y te salvará! Se gozará por ti con alegría, callará de amor [«en su amor guardará silencio» LBA; «te renovará en su amor» RVA], se regocijará por ti con cánticos» (Sof 3:17 RV-95). La conmovedora confesión de Jeremías (Jer 32:17 ss) tiene que ver con el poder de Dios en la creación (v. 17) y en la redención (vv. 18á). La respuesta a la enfática pregunta: «¿Quién es este Rey de gloria?» en Salmo 24 es: «Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla» (v. 8).
La Septuaginta tiene las siguientes traducciones de gibb’ôr : dunatos («poderoso, fuerte, hábil gobernante») e isjuros («fuerte, potente, poderoso»). Las diferentes versiones modernas usan términos como («hombres fuertes, poderoso, fuerte, violento»).
Fuente: Varios Autores