H2142
Diccionario Strong
זָכַר
zakár
raíz primaria; propiamente marcar (como para que sea reconocido), i.e de recordar; por implicación mencionar; también (como denominativo de H2145) ser varón o macho: acordar, -se, canciller, donde yo hiciere que esté la memoria, conmemorar, conservar, cronista, dar cuenta, hacer memoria, hacer mención, macho, memoria, mencionar, mentar, recordar, secretario, ser recordado, traer a la memoria.
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Diccionario Chávez
זָכָר
1) Varón, hombre (Gén 1:27).
2) Animal macho (Éxo 12:5). — Pl. זְכָרִים.
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Diccionario Vine AT
zakar (זָכַר, H2142), «recordar, pensar, mencionar». Esta raíz se encuentra en asirio, arameo, arábigo y etiópico. El grupo de palabras (el verbo y los tres nombres derivados) se extiende por todo el Antiguo Testamento. El primer ejemplo de zakar está en Gén 8:1 (RVA) y Dios es el sujeto: «Dios se acordó de Noé … e hizo soplar un viento sobre la tierra, y las aguas disminuyeron». En Gén 9:15 (RVA) Dios dijo a Noé: «Me acordaré de mi pacto … y las aguas no serán más un diluvio para destruir toda carne». Como en estos dos casos (cf. Gén 6:18), cuando se usa «recordar» en relación a Dios, tiene que ver con las promesas de su pacto y la consiguiente acción en cumplimiento de dicho pacto. Dios liberó a Lot de Sodoma por su pacto con Abraham de bendecir a todas las naciones por medio de él (Gén 18:17-33): «Se acordó Dios de Abraham y sacó a Lot de en medio de la destrucción» (Gén 19:29 RVA). Esto caracteriza la historia de Israel en cada uno de sus momentos relevantes: «Asimismo, yo he escuchado el gemido de los hijos de Israel … y me he acordado de mi pacto … Yo os libraré de las cargas de Egipto» (Éxo 6:5-6 RVA). La promesa de «recordar» se repite en el pacto sinaítico (Lev 26:40-45), el «recuerdo» (memoria) de Dios se canta en los Salmos (Sal 98:3; Sal 105:8, Sal 105:42; Sal 106:45) y los profetas repitieron la promesa en el contexto del regreso del cautiverio (Eze 16:60). La promesa del nuevo pacto es: «Porque yo perdonaré su iniquidad y no me acordaré más de su pecado» (Jer 31:34 RVA).
Por eso, el pueblo de Dios se une a la súplica de Moisés: «Vuélvete del ardor de tu ira … Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a quienes juraste» (Éxo 32:12-13 LBA); o a la oración de Nehemías: «Acuérdate … de la palabra que mandaste a tu siervo Moisés» (Neh 1:8, citando a Lev 26:33); o del salmista: «No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis rebeliones. Conforme a tu misericordia acuérdate de mí» (Sal 25:7); y de Jeremías: «Acuérdate, no anules tu pacto con nosotros» (Jer 14:21 LBA).
Los seres humanos también «recuerdan». José dijo al copero del faraón: «Pero cuando te vaya bien, acuérdate [zakar] tú de mí … haz mención [zakar] de mí al faraón» (Gén 40:14 RVA). Además, «recordar» es más que «acordarse»; significa «guardar en la mente» para poderlo comunicar a alguien capaz de actuar (cf. Sal 20:7). En ciertas circunstancias, zakar puede tener significados más específicos: «Oíd esto, casa de Jacob … los que juran en el nombre de Jehová, y hacen memoria [«hacéis mención» LBA] del Dios de Israel (Isa 48:1; «e invocáis al Dios de Israel» RVA; cf. NBE, BLA). Toda esta diversidad de traducciones apunta a Dios como a quien se dirige la adoración. David designó «servidores de entre los levitas para que invocasen [«celebraran» LBA] … a Jehová» (1Cr 16:4).
El pacto ordena a Israel: «Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto» (Éxo 13:3); «acuérdate del día del sábado» (Éxo 20:8 RVA); «acuérdate de que tú fuiste esclavo en la tierra de Egipto y que Jehovah tu Dios te sacó de allí con mano poderosa y brazo extendido» (Deu 5:15 RVA, entre muchas otras citas), y «acordaos de las maravillas que ha hecho» (Sal 105:5 RVA; cf. 1Cr 16:15). Sin embargo, «los hijos de Israel no se acordaron de Jehovah su Dios que los había librado de mano de todos sus enemigos» (Jue 8:34 RVA; cf. Sal 78:42).
Fuente: Varios Autores