Biblia

H2555

H2555

Diccionario Strong

חָמָס

kjamás

de H2554; violencia; por implicación mal, daño; por meton. ganancia injusta: afrenta, agravio, cruel, -dad, daño, desnudar, falso, forjar contra, hacer iniquidad, injuria, injurioso, injusticia, injusto, mal, maldad, malo, malvado, rapiña, robo, violencia, violenta.

—-

Diccionario Chávez

חמס

1) Violencia, perversidad (Sal. 7:17/Sal 7:16).

2) Agravio, responsabilidad por la violencia (Gén 16:5). — a) ed jamás = testigo perverso (Éxo 32:1). b) ish jamás = hombre violento (Sal. 18:49/Sal 18:48). — Const. חֲמַס; Suf. חֲמָסוֹ; Pl. חֲמָסִים.

—-

Diccionario Vine AT

jamas (חָמָס, H2555), «violencia; iniquidad; malicia». Este vocablo se encuentra unas 60 veces y en todos los períodos del Antiguo Testamento.

Básicamente, jamas connota la ruptura del orden divino establecido. Tiene una amplia gama de matices dentro de este campo jurídico. Expresa falso (jamas) testimonio en casos de violencia física en que se requería un mínimo de tres testigos (cf. Deu 19:16). En este medio no se aceptaba el testimonio de un testigo sin una investigación (Deu 19:18). Si se demostraba que el testimonio era falso, el castigo que le correspondía al acusado recaía sobre el testigo falaz (cf. Deu 19:19). En Éxo 23:1 Dios amonesta a Israel: «No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso»; en otras palabras, la iniquidad del falso testigo consiste en acusar a alguien de un delito violento por el cual el acusado podría ser castigado severamente.

Una definición de jamas podría ser: «violencia» o «afrenta» de un pueblo que, al no ser corregida, interrumpe la relación con Dios e impide su bendición.

Este significado aparece en la declaración «la tierra estaba corrompida delante de Dios; estaba llena de violencia» (Gén 6:11 RVA : el primer ejemplo del término). Dentro de este sentido cabe el recurso de Sarai ante Dios contra Abram por no haber mantenido sumisa a Agar: «Mi afrenta [jamas] sea sobre ti. Yo te di a mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo» (Gén 16:5). Abram, actuando como juez en lugar de Dios, acepta que lo que dice Sarai es correcto y entrega a Agar a Sarai para que disponga de ella.

Fuente: Varios Autores