SILVA, CONTROL MENTAL

El método Silva es obra de José Silva, autor del El Método Silva. Su aceptación ha sido fenomenal, más de seis millones de personas en 71 paí­ses han tomado el curso. Una de las metas del Señor Silva ha sido llevar el curso a todas las escuelas desde las elementales hasta las universidades.

Según Silva, quien tome su curso de 48 horas (impartido en cuatro dí­as), obtendrá poderes psí­quicos. Para lograrlo se enseña como entrar en un †œestado alterado de conciencia† y, una vez en el, como conectarse con la †œinteligencia más elevada del universo.† Se aprende a ser clarividente (adivino) y a recibir †œayuda† de psí­quicos. Para el tercer dí­a del curso el estudiante debe ser capaz de proyectarse y tener experiencias mas allá de su cuerpo. Su mente, se supone, debe ser ya capaz de conectarse con cualquier fuente del universo, incluso con las mentes de otros seres humanos vivos o muertos.

Silva utiliza métodos tradicionales de adivinos y brujos como son la visualización de imágenes para contactar el mundo espiritual y adquirir poder sobrenatural, conocimiento y curación.

Silva no es tanto un culto como una técnica de control mental al estilo de la Nueva Era. Definitivamente entra en el campo religioso como se puede deducir de su propia literatura, como por ejemplo su libro Las Llaves del Reino. ¡Silva reclama ser una técnica cristiana y pretende que Jesús vino a enseñarnos estas cosas! En realidad el método Silva es la tentación original de la serpiente que invita a ser como dioses sin necesidad de Dios.

Veamos algunas enseñanzas de Silva:

1. Sobre los milagros de Jesucristo.

Jesús hizo milagros con el mismo método de control mental que el ahora enseña. Esto es falso. Las Sagradas Escrituras enseñan que Jesús actuaba con el poder divino y no por control mental.

Para Silva no hay diferencia entre el poder sobrenatural de Dios y el poder mental del hombre que se puede desarrollar por medio de una técnica. Silva usurpa el poder y la autoridad de Dios. No es más que la tentación primera: querer ser dioses aparte de Dios.

2. La misión de Jesucristo.

Dios asignó a Jesús al planeta tierra para enseñar a la humanidad, paso a paso, como buscar y encontrar el Reino de Dios dentro de nosotros. Silva le da crédito a Jesús por venir a †œcorregir† el desarrollo humano, cosa que no pudieron hacer los otros hombres de religión, pero lo limita a la categorí­a de un maestro que supo aprovechar las técnicas del control mental. Jesús nos enseña a entrar en el †œestado alfa† de conciencia y así­ obtener los poderes psí­quicos necesarios para corregir la situación humana. Silva niega que Jesús vendrá por segunda vez. El sólo nos dejó las llaves y el mensaje. Nosotros tenemos que resolver los problemas por nosotros mismos encontrando el poder en nuestra mente para hacer de la tierra un paraí­so.

Como cristianos sabemos que somos plenamente responsables de superar los problemas, pero reconocemos que no podemos hacer nada sin la gracia. Jesús no enseñó meras técnicas sino que nos revela la verdad de Dios y nos enví­a el Espí­ritu Santo con poder para transformar nuestras vidas y el mundo.

3. El problema del mal.

El problema del hombre es no saber como utilizar sus poderes mentales.

El presente es la materialización de pensamientos, el futuro son pensamientos que aún no se han materializado. Es decir, según Silva, el hombre es quien hace el presente y el futuro con tan solo el poder de su mente.

El problema del hombre no es solo falta de conocimiento, es su rebelión contra Dios. El hombre es preso del pecado y no puede liberarse solo. Necesita la redención de Jesucristo. Silva ignora la realidad del mal en el corazón del hombre y niega todo pecado. No tiene lugar para el arrepentimiento ni la conversión ni la redención.

4. Salvación.

Silva no tiene lugar para la redención de Cristo ni para la Cruz. Silva especí­ficamente rechaza el hecho de que †œalguien† haya muerto y que †œsu sangre lavándonos de pecado… eso no ayuda a resolver los problemas de hoy.† Los problemas se resuelven, según Silva, aprendiendo a utilizar nuestros propios poderes mentales. Nosotros tenemos el †œpoder interior.† Vemos aquí­ la soberbia del hombre tal como en Babel cuando quiso llegar al cielo por si mismo, sin Dios.

5. El fin justifica los medios.

Podemos resolver problemas para hacer un mundo mejor adquiriendo información con el poder mental. Si adquirimos dicha información y se resuelven los problemas no importa de donde venga la información. Si se pueden adquirir †œresultados positivos† por medio del ocultismo y la psí­quica, Silva no tiene objeciones pues lo importante son los resultados.

Para el cristiano no solo importa el fin sino también los medios. No podemos hacer el mal para lograr un bien. El demonio puede ofrecer cosas maravillosas como éxito en los negocios, curación, etc., con tal que le abramos el corazón. Es así­ como muchos quedan atrapados por el maligno.

6. Nacer de Nuevo.

†œNacer de nuevo† tiene un sentido muy peculiar en el método Silva: Cuando entremos en el Reino de los cielos, estaremos †œcentrados† y tendremos acceso al hemisferio derecho del cerebro lo que nos permitirá actuar con mucho mas poder mental. ¡Al utilizar así­ nuestra plena capacidad mental habremos nacido de nuevo!

Según nuestra fe católica, en el bautismo nacemos de nuevo en el Espí­ritu Santo por la gracia de Dios. Nos incorporamos al Cuerpo de Cristo y somos capaces de una vida nueva en Cristo. Nacer de Nuevo es mucho más que la adquisición de poder mental, es un don de Dios que nos hace sus hijos.

7. El Espí­ritu Santo.

El Espí­ritu Santo es †œuna dimensión que podemos crear, un estado de la mente para entrar y utilizar para resolver problemas†

El tercer dí­a del curso de Silva, se escogen dos consejeros a los que se deben †œinvocar† siempre que se necesiten. ¿Quienes son estos †œconsejeros† que suplantan al Espí­ritu Santo? Son espí­ritus. Se trata por lo tanto de espiritismo lo cual está prohibido en la Biblia (ver Deut. 18).

8. Oración.

Para el cristiano la oración es hablar con Dios. En el método Silva es algo muy distinto: se trata de un fenómeno psí­quico. En la †œoración† se busca †œvisualizar† el futuro y creer que ya se ha conseguido. Es una técnica absurda que pretende el poder de controlar el futuro.

Conclusión: El método Silva contradice radicalmente la fe cristiana. Su fin es hacernos dioses aparte de Dios.

Fuente: Diccionario Apologético