{"id":10004,"date":"2016-02-05T07:14:53","date_gmt":"2016-02-05T12:14:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corredentora-maria\/"},"modified":"2016-02-05T07:14:53","modified_gmt":"2016-02-05T12:14:53","slug":"corredentora-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corredentora-maria\/","title":{"rendered":"CORREDENTORA. MARIA"},"content":{"rendered":"<p>[258]<\/p>\n<p>    Mar\u00ed\u00ada dio a luz un Salvador con plena conciencia y deliberaci\u00f3n. Se lo hab\u00ed\u00ada anunciado el \u00e1ngel y sab\u00ed\u00ada que era el Mes\u00ed\u00adas de los profetas. Ella otorg\u00f3 libremente su consentimiento para ser Madre de ese Redentor. Esa disposici\u00f3n est\u00e1 impl\u00ed\u00adcita en sus palabras: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad la sierva del Se\u00f1or, h\u00e1gase en m\u00ed\u00ad seg\u00fan tu palabra.\u00bb (Lc. 1. 38)<\/p>\n<p>    Seg\u00fan los planes misteriosos de Dios, de su consentimiento depend\u00ed\u00ada la encarnaci\u00f3n de Jes\u00fas. Y de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios depend\u00ed\u00ada la redenci\u00f3n de la humanidad. Mar\u00ed\u00ada fue pues pieza fundamental en esa maravillosa labor de salvaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p>    Lo reconoc\u00ed\u00ada Sto. Tom\u00e1s de Aquino en su Suma Teol\u00f3gica: \u00abEn la anunciaci\u00f3n se esperaba el consentimiento de la Virgen como representante de toda la naturaleza humana.\u00bb (S. th. III  30. 1).<\/p>\n<p>    1. Sentido de la corredenci\u00f3n<br \/>\n    Evidentemente la acci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada en la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano es una maravillosa colaboraci\u00f3n, pero al fin y al cabo colaboraci\u00f3n. Cualquier interpretaci\u00f3n que la igualara en este terreno a Jes\u00fas ser\u00ed\u00ada desafortunada y err\u00f3nea. Pero no cabe duda de que, por voluntad divina, Mar\u00ed\u00ada entr\u00f3 en los planes redentores de los hombres pecadores.<\/p>\n<p>    Por eso, se la presenta como asociada, como acompa\u00f1ante, como participante, como representante de los hombres en el momento hermoso e hist\u00f3rico de su redenci\u00f3n por la muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Los Padres expresaron con frecuencia el contraste de Eva y Mar\u00ed\u00ada, al hablar de la funci\u00f3n de la Madre en la vida, pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Ponen en contraposici\u00f3n la fe y la obediencia de Mar\u00ed\u00ada en la Anunciaci\u00f3n a la desobediencia de Eva. Hablan de Mar\u00ed\u00ada alentando a Jes\u00fas y de Eva sirviendo de intermediaria en la tentaci\u00f3n de Ad\u00e1n.<\/p>\n<p>    Mar\u00ed\u00ada, por su obediencia, fue causa e la salvaci\u00f3n, y Eva, por su desobediencia, fue causa de la muerte.<\/p>\n<p>    Lo dice San Ireneo: \u00abAs\u00ed\u00ad como la que ten\u00ed\u00ada por marido a Ad\u00e1n, aunque todav\u00ed\u00ada era virgen, fue desobediente haci\u00e9ndose causa de la muerte para s\u00ed\u00ad misma y para todo el linaje humano, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n Mar\u00ed\u00ada, que ten\u00ed\u00ada destinado un esposo pero era virgen, fue por su obediencia la causa de la salvaci\u00f3n para s\u00ed\u00ad misma y para todo el linaje humano.\u00bb (Adv. haer. III. 22. 4)  Y San Jer\u00f3nimo recalca: \u00abPor una mujer se perdi\u00f3 el g\u00e9nero humano, y por una mujer se salv\u00f3 todo el mundo.\u00bb<\/p>\n<p>     (Trat. de los Salmos 96)<\/p>\n<p>    2. Alcance de la corredenci\u00f3n<br \/>\n    El concepto de corredenci\u00f3n se asocia a Mar\u00ed\u00ada Virgen desde el siglo XV, aunque la idea de salvadora, de asociada a la muerte de Jes\u00fas, de colaboradora en el perd\u00f3n de los pecadores, se halla frecuentemente expresada en los Padres y en los autores antiguos.<\/p>\n<p>    Tal colaboraci\u00f3n, con el t\u00e9rmino de corredenci\u00f3n, comienza a sistematizarse y argumentarse en la mariolog\u00ed\u00ada del XVII y del XVIII, lo que significa que se va precisando su significado con la ayuda de los te\u00f3logos marianos. Pero la interpretaci\u00f3n de la acci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada se hace siempre compatible con la labor prioritaria y esencial de Jes\u00fas, \u00fanico y supremo Redentor de los hombres, seg\u00fan la idea paulina. (1 Tim. 2. 5)<\/p>\n<p>    La misma Virgen necesitaba redenci\u00f3n, pues era descendiente de Ad\u00e1n pecador. Pero, como ella, por \u00fanico y singular privilegio, no tuvo pecado original ni personal, su redenci\u00f3n result\u00f3 tambi\u00e9n singular: fue una redenci\u00f3n preventiva y no sanativa.<\/p>\n<p>    Precisamente por ello, por su limpieza de todo pecado, pudo asociarse a la labor redentora de Jes\u00fas de forma pura, comprometida, eficaz.<\/p>\n<p>    La cooperaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada a la redenci\u00f3n fue real y aut\u00e9ntica. Ella no muri\u00f3 f\u00ed\u00adsicamente por la v\u00ed\u00ada de expiraci\u00f3n, como su Hijo, pero estuvo a su lado; y sus atroces sufrimientos de madre se unieron a los de su Hijo.<\/p>\n<p>    Con todo, su acci\u00f3n corredentora no se limit\u00f3 al momento de la muerte de Jes\u00fas. Toda su vida estuvo voluntariamente al servicio del Redentor, aunque el momento cumbre fue la pasi\u00f3n de su Hijo, a cuyo lado estuvo hasta el fin.<\/p>\n<p>    P\u00ed\u00ado XII, en la enc\u00ed\u00adclica Mystici Corporis de 1943, explica que \u00abla Virgen, como nueva Eva, ofreci\u00f3 en el G\u00f3lgota al Padre Eterno a su Hijo, junto con el sacrificio total de sus derechos y de su amor que le correspond\u00ed\u00adan como madre de aquel Hijo\u00bb<\/p>\n<p>  3. Interpretaci\u00f3n y met\u00e1fora.<\/p>\n<p>    A veces se han exagerado las terminolog\u00ed\u00adas o las comparaciones, m\u00e1s por influencias clericales de los escritores que por af\u00e1n teol\u00f3gico. Se ha mirado a Mar\u00ed\u00ada como la \u00absacerdotisa\u00bb, como nueva figura abrah\u00e1mica dispuesta a inmolar a su hijo \u00fanico.<\/p>\n<p>    No son del agrado de la Iglesia las visiones excesivamente clerificadas de Mar\u00ed\u00ada. Ella es la Madre que acompa\u00f1a al Hijo al sacrificio y est\u00e1 presente en el altar. No es la sacerdotisa que ofrenda la v\u00ed\u00adctima del sacrificio.<\/p>\n<p>    El protagonismo no es suyo, sino de Cristo. Su presencia valiente como compa\u00f1\u00ed\u00ada es un signo de compromiso en nombre de la humanidad, que se halla presente en ella para recibir el perd\u00f3n divino por v\u00ed\u00ada de misericordia total.<\/p>\n<p>    El \u00fanico sacerdote es Cristo, que al mismo tiempo es la v\u00ed\u00adctima misteriosa que se inmola voluntariamente. Todos los dem\u00e1s que intervienen en el gran sacrificio del calvario son \u00abcomparsas\u00bb en el escenario del crimen.<\/p>\n<p>    Evidentemente su Madre es diferente. Ella es colaboradora, asociada y copart\u00ed\u00adcipe, sin llegar a ser la protagonista.<\/p>\n<p>    Tampoco ella es la intermediaria entre el sacrificio del Hijo y la figura b\u00ed\u00adblica del Padre que recibe la expiaci\u00f3n. Su puesto es m\u00e1s humilde. Jes\u00fas no necesita intermediarios con su Padre, idea ajena a la Escritura y tambi\u00e9n al sentido.<\/p>\n<p>    Ni Mar\u00ed\u00ada fue como el sacerdote en el sacrificio de la Eucarist\u00ed\u00ada, que es repetici\u00f3n y renovaci\u00f3n del sacrificio de la cruz. Mar\u00ed\u00ada no fue el primer sacerdote oferente de la v\u00ed\u00adctima pascual.<\/p>\n<p>   Con todo, las posibles piadosas exageraciones que a veces se han dado, son m\u00e1s de t\u00e9rminos que de conceptos. Y no deben servir para minimizar el alcance del misterioso designio de Dios de que la Madre de Jes\u00fas entrara en juego en el gran misterio de la redenci\u00f3n, al igual que entr\u00f3 en juego en la angustiosa escena de la crucifixi\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    Aunque la suceptibilidad m\u00e1s o menos preconcebida de los luteranos, y de algunos te\u00f3logos racionalistas cat\u00f3licos, no simpaticen ni con el t\u00e9rmino ni con la idea de la corredenci\u00f3n, e incluso la rechacen frontalmente, la realidad de la corredenci\u00f3n mariana no se debe infravalorar. Mar\u00ed\u00ada es corredentora porque el mismo Jes\u00fas lo quiso, no porque fuera necesaria su acci\u00f3n ante la infinitud del m\u00e9rito supremo de Cristo.<\/p>\n<p>    Mar\u00ed\u00ada particip\u00f3 singular y activamente en la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano por voluntad divina. Ello le report\u00f3 un especial m\u00e9rito como madre del Se\u00f1or. Y la merece un particular agradecimiento por parte de todos los beneficiados en la acci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   Su presencia activa y valiosa junto a la cruz es innegable, en conformidad con el texto evang\u00e9lico de Juan: Jn. 19. 25-27.<\/p>\n<p>    Los cristianos deben mirarla con especial amor, por el don que, junto a su hijo, trajo del cielo.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[258] Mar\u00ed\u00ada dio a luz un Salvador con plena conciencia y deliberaci\u00f3n. Se lo hab\u00ed\u00ada anunciado el \u00e1ngel y sab\u00ed\u00ada que era el Mes\u00ed\u00adas de los profetas. Ella otorg\u00f3 libremente su consentimiento para ser Madre de ese Redentor. Esa disposici\u00f3n est\u00e1 impl\u00ed\u00adcita en sus palabras: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad la sierva del Se\u00f1or, h\u00e1gase en m\u00ed\u00ad seg\u00fan &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corredentora-maria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCORREDENTORA. MARIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10004","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10004","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10004"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10004\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10004"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10004"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10004"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}