{"id":10061,"date":"2016-02-05T07:16:34","date_gmt":"2016-02-05T12:16:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caracter\/"},"modified":"2016-02-05T07:16:34","modified_gmt":"2016-02-05T12:16:34","slug":"caracter","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caracter\/","title":{"rendered":"CARACTER"},"content":{"rendered":"<p>[612]<\/p>\n<p>     Literalmente (xaracter) significa sello, distintivo o impresi\u00f3n. En teolog\u00ed\u00ada es el signo misterioso que queda grabao en el alma al recibir los sacramentos del Bautismo, de la Confirmaci\u00f3n y del Orden sacerdotal. El car\u00e1cter, imborrable en quien lo ha recibido, hace irrepetibles estos tres sacramentos de la vida cristiana. Los dem\u00e1s, al no imprimir car\u00e1cter, se puede repetir cuando se desee seg\u00fan las normas eclesiales.<\/p>\n<p>    En psicolog\u00ed\u00ada es el modo de ser y de reaccionar de cada persona ante el mundo exterior y ante los dem\u00e1s. Es concepto manejado con profusi\u00f3n por la psicolog\u00ed\u00ada diferencial y especial.<\/p>\n<p>    Se emplea el t\u00e9rmino asociado al de \u00abtemperamento\u00bb y al de \u00abpersonalidad\u00bb. El t\u00e9rmino \u00abtemperamento\u00bb alude m\u00e1s a los rasgos fisiol\u00f3gicos (nerviosos, endocrinos) que condicionan la estructura som\u00e1tica de la personalidad. El t\u00e9rmino \u00abcar\u00e1cter\u00bb se reserva m\u00e1s para las acciones y reacciones, es decir para el comportamiento. \u00abPersonalidad\u00bb implica la s\u00ed\u00adntesis globalizada entre los dos: entre el ser y el actuar, entre el temperamento y el car\u00e1cter. Con todo, las terminolog\u00ed\u00adas var\u00ed\u00adan en cada autor o en cada escuela psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>    El educador necesita conocer el modo de ser de sus educandos, pues el trato personal con ellas est\u00e1 muy condicionado por el acierto en el trato, y no es posible lograrlo sin el conocimiento suficiente de cada persona y sin el ajuste oportuno al car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El car\u00e1cter es un efecto particular impreso en el alma por el bautismo, la confirmaci\u00f3n y el orden sagrado. Aunque es tambien una gracia, tiene que distinguirse del efecto propio y verdadero de la gracia sacramental (res). Es indeleble: por eso los tres sacramentos que lo imprimen no pueden repetirse (DS 1609). Este t\u00e9rmino es empleado por el concilio de Trento en el sentido que tiene en griego la palabra: se deriva del verbo chara550 (sajar), y significa por tanto la huella que deja un grabador al fijar una imagen o una inscripci\u00f3n en el metal o en la piedra. En Ap 7 3; 9,4 se habla del signo de la tau (cruz) impreso en la frente de los elegidos. En 2 Cor 1,21-22; Ef 1,13; 4,30 se habla del sello impreso por el Esp\u00ed\u00adritu. La idea es la de una consagraci\u00f3n irrevocable y que no puede perderse, pero que implica adem\u00e1s una semejanza con Jes\u00fas, el Ungido por excelencia. El t\u00e9rmino charakter fue introducido en la terminolog\u00ed\u00ada teol\u00f3gica por san Agust\u00ed\u00adn. Antes de \u00e9l los Padres latinos hablaban de signaculum, y &#8211; los griegos de sphraghis .<\/p>\n<p>Pero Agust\u00ed\u00adn contribuy\u00f3 tambi\u00e9n a la primera clarificaci\u00f3n de la esencia del car\u00e1cter en la pol\u00e9mica con los donatistas. Estos, siguiendo la tradici\u00f3n constante de la Iglesia, reconoc\u00ed\u00adan que el bautismo, la confirmaci\u00f3n y la ordenaci\u00f3n, una vez recibidos v\u00e1lidamente, no pod\u00ed\u00adan ni deb\u00ed\u00adan repetirse; pero negaban que se pudieran administrar o recibir v\u00e1lidamente dentro del cisma o de la herej\u00ed\u00ada. Seg\u00fan ellos, el bautismo era nulo si el bautizado no recib\u00ed\u00ada la gracia del Esp\u00ed\u00adritu Santo (y los que est\u00e1n separados de la Iglesia est\u00e1n separados del Esp\u00ed\u00adritu Santo). Agust\u00ed\u00adn se vio obligado entonces a explicar por qu\u00e9 el bautismo (lo mismo que los otros dos sacramentos), una vez conferido seg\u00fan el rito eclesial, no puede reiterarse nunca, y es v\u00e1lido aunque no produzca la gracia. Hay un efecto bautismal que se produce indistintamente en todos e independientemente de la gracia (que s\u00f3lo es recibida por los \u00abbuenos\u00bb). Este efecto es permanente e indeleble. Por eso, los que han recibido v\u00e1lidamente el bautismo conservan el car\u00e1cter, y no se les puede admimistrar de nuevo el sacramento. El bautismo, la confirmaci\u00f3n y el orden sagrado dejan en el alma la huella del car\u00e1cter sacramental.<br \/>\n       Agust\u00ed\u00adn lo compara con el cu\u00f1o de las monedas o con el tatuaje con que se marca a los soldados y a los animales.<\/p>\n<p>       En la teolog\u00ed\u00ada posterior se acentu\u00f3 el proceso de interiorizaci\u00f3n del car\u00e1cter, insistiendo en el hecho de que es m\u00e1s bien res que sacramentum; pero sin olvidar que es signo, se subray\u00f3  m\u00e1s su espiritualidad. Santo Tomas afirm\u00f3 que el car\u00e1cter pertenece a la categor\u00ed\u00ada de la cualidad, y ~ en particular a la especie del poder; en efecto, el fin esencial del car\u00e1cter no es disponer al alma para la gracia, sino hacer al hombre capaz de cumplir los actos del culto. Los sacramentos han sido instituidos no s\u00f3lo para curar al hombre del pecado, sino tambi\u00e9n para consagrarlo al culto de la religi\u00f3n cristiana; y esta consagraci\u00f3n se lleva a cabo por medio del car\u00e1cter. Por consiguiente, \u00e9ste tiene la finalidad de hacer al hombre capaz de administrar y de recibir los sacramentos: es una participaci\u00f3n efectiva en el sacerdocio de Jesucristo.<\/p>\n<p>Por medio del car\u00e1cter los fieles quedan revestidos de un sacerdocio, que se deriva del de Cristo y participa de \u00e9l.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter \u00bb modifican intr\u00ed\u00adnsecamente al alma (santo Tom\u00e1s dice que modifica las potencias y facultades del alma, y en particular la facultad intelectiva) que de alguna manera queda modificada por \u00e9l, a semejanza de Jes\u00fas Sumo Sacerdote, lo mismo que la moneda queda marcada por el curso legal, As\u00ed\u00ad pues, el car\u00e1cter es una fisonom\u00ed\u00ada del alma; es el reflejo en el alma del sacerdocio de Cristo.<\/p>\n<p>Muchos te\u00f3logos modernos, recogiendo y desarrollando las reflexiones de santo Tom\u00e1s, consideran el car\u00e1cter, en su esencia, como una relaci\u00f3n real con la Iglesia, determinada de varias maneras por el bautismo, por la confirmaci\u00f3n y por el orden sagrado.<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n consiste en la pertenencia a la Iglesia; pero as\u00ed\u00ad como la Iglesia es comunidad visible y jer\u00e1rquica de salvaci\u00f3n y de culto, el car\u00e1cter es una delegaci\u00f3n particular para una actividad visible de santificaci\u00f3n y de culto; es lo que hace perennemente visible el acto salv\u00ed\u00adfico sacramental, mediante el cual el sujeto se hace miembro del pueblo de Dios. En cierto sentido constituye y estructura jer\u00e1rquicamente al mismo pueblo.<\/p>\n<p>En su actividad sacramental la Iglesia se describe, se construye y se estructura: los sacramentos son la actividad con que la Iglesia engendra a sus hijos y es a su vez engendrada por ellos. Pero si no se quiere reducir a la Iglesia a una dimensi\u00f3n puramente espiritual y si se quiere salvar su visibilidad, en la econom\u00ed\u00ada de la encarnaci\u00f3n hay que se\u00f1alar, entre los efectos sacramentales, algo que, constituyendo y estructurando una Iglesia visible, sea sin embargo visible. Esto no se le puede atribuir a la gracia (visible), o a las virtudes (subjetivas). Es m\u00e1s bien el car\u00e1cter, que constituye a la Iglesia como sociedad visible, cultual y jer\u00e1rquica. El acto salv\u00ed\u00adfico con el que Dios re\u00fane y constituye a la Iglesia es definitivo e lrrevocable, y no depende de la voluntad de los hombres. Si el car\u00e1cter es la prolongaci\u00f3n visible del gesto salv\u00ed\u00adfico sacramental con que es engendrada la Iglesia, si es lo que pone al hombre en una relaci\u00f3n determinada con la Iglesia, estructur\u00e1ndola como comunidad visible de culto, el car\u00e1cter es entonces algo definitivo e irrevocable, Aunque el individuo pueda renegar de su compromiso cristiano, permanecer\u00e1 para siempre la relaci\u00f3n fundamental que tiene con la Iglesia, en la que fue puesto por el bautismo, la confirmaci\u00f3n y el orden sagrado.<\/p>\n<p>Finalmente, hay que decir que algunos te\u00f3logos hablan, no sin cierto fundamento, de un \u00bb cuasi-car\u00e1cter\u00bb impreso por el sacramento del matrimonio.<br \/>\nR. Gerardi<\/p>\n<p>Bibl.: Car\u00e1cter, en ERC, 11, 435-438: E, Ruffini, El car\u00e1cter como visibilidad concreta del sacramento en relaci\u00f3n con la Iglesia, en Concilium 31 (1968) III-124; J Galot, Le nature du caractere sacramental, Par\u00ed\u00ads 1965.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El significado t\u00e9cnico que el t\u00e9rmino <b>car\u00e1cter<\/b> posee en la controversia  teol\u00f3gica es muy distinto al que se le atribuye en el lenguaje de la vida com\u00fan, as\u00ed como en la literatura dedicada a la psicolog\u00eda, la \u00e9tica y la educaci\u00f3n. El inter\u00e9s que rodea a la concepci\u00f3n de car\u00e1cter en estas \u00faltimas ramas de la especulaci\u00f3n ha estado en constante aumento durante los \u00faltimos cien a\u00f1os.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Psicolog\u00eda y Car\u00e1cter<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Los Cuatro Temperamentos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Tipos de Caracteres<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Etolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 \u00c9tica y C\u00e1racter<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Educaci\u00f3n y Car\u00e1cter<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Psicolog\u00eda y Car\u00e1cter<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino car\u00e1cter tiene diferentes matices en diferentes contextos. En general, podemos decir que el car\u00e1cter es la expresi\u00f3n de la personalidad de un ser  humano, y que se manifiesta en su conducta. En este sentido todo hombre tiene un car\u00e1cter.   Al mismo tiempo, los animales no tienen car\u00e1cter, sino s\u00f3lo los  seres humanos: implica  racionalidad. Pero adem\u00e1s de este uso, el t\u00e9rmino tambi\u00e9n se emplea en un sentido m\u00e1s estricto, como cuando hablamos de un hombre \u00abde car\u00e1cter\u00bb.   En esta connotaci\u00f3n car\u00e1cter implica una cierta unidad de cualidades con un grado reconocible de constancia o fijeza en el modo de acci\u00f3n.  Es el quehacer de la psicolog\u00eda analizar los elementos constitutivos del car\u00e1cter, trazar las leyes de su crecimiento, distinguir las principales agencias que contribuyen a la formaci\u00f3n de diferentes tipos de car\u00e1cter y clasificar dichos tipos.   Si se ha de construir algo que se acerque a una  ciencia de car\u00e1cter, debe ser una psicolog\u00eda especial.   A fines del siglo XIX y principios del XX los  psic\u00f3logos  franceses nos dieron una gran cantidad de observaciones agudas sobre el tema del car\u00e1cter. Los principales de ellos fueron:  MM. Azam, P\u00e9rez, Ribot, Paulhan, Fouilloe y Malapert.  Todav\u00eda estas contribuciones no constituyen una ciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comportamiento de cada ser humano, en cualquier fase de su existencia es el resultado de un complejo conjunto de elementos.   La manera en que apercibe o recibe ciertas impresiones presentes, el tipo de pensamientos que ellas despiertan, los sentimientos particulares con las que son asociadas en su mente, y las voliciones especiales a las que dan lugar son en cierta medida peculiares a s\u00ed mismo, a pesar de la naturaleza com\u00fan en la que participa con otros hombres.   Tomados en conjunto se dice que constituyen o, con mayor precisi\u00f3n tal vez, revelan su car\u00e1cter.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier \u00e9poca de la vida madura el car\u00e1cter de un hombre es el resultado de dos clases distintas de factores: los elementos originales o heredadas de su ser y los que \u00e9l mismo ha adquirido.  Por un lado, cada ser humano comienza con una cierta naturaleza o disposici\u00f3n &#8212;una dotaci\u00f3n natural de capacidades para el conocimiento y los sentimientos y las tendencias hacia voliciones y acci\u00f3n&#8212; que var\u00eda con cada  individuo.   Esta disposici\u00f3n depende en parte de la estructura del organismo corporal y especialmente del sistema nervioso que ha heredado; en parte, quiz\u00e1, tambi\u00e9n en su alma que ha sido creada.   Forma su individualidad al comienzo de la vida; e incluye susceptibilidades para responder a las influencias externas, y potencialidades para el desarrollo de diversas formas que difieren con cada ser humano.  Un error fundamental en la psicolog\u00eda  inglesa desde Locke a John Stuart Mill fue el ignorar o subestimar esta diversidad de aptitud nativa en diferentes individuos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gran parte del tratamiento asociacionista del desarrollo de la mente  humana procedi\u00f3 sobre el supuesto de igualdad o similitud original de la facultad mental, y por lo tanto tendi\u00f3  a atribuir todas las diferencias posteriores a una diversidad de circunstancias.  Exager\u00f3 grandemente lo que se ha llamado el papel desempe\u00f1ado por la crianza en comparaci\u00f3n con el de la naturaleza.  Pas\u00f3 por alto el hecho de que la capacidad y disposici\u00f3n original de la mente  individual determina en gran medida la forma en que debe apropiarse de la experiencia que le presente su ambiente.   Este error fue peculiarmente desfavorable para afrontar una explicaci\u00f3n adecuada del car\u00e1cter. Desde Darwin ha habido un retorno a la doctrina m\u00e1s antigua y m\u00e1s verdadera que reconoce plenamente la importancia de la dotaci\u00f3n original de cada individuo. Pues, aunque el propio autor del \u00abOrigen de las Especies\u00bb exageraba la influencia del medio ambiente en su teor\u00eda  biol\u00f3gica, \u00e9l y sus seguidores fueron llevados a poner un gran \u00e9nfasis en la herencia y la transmisi\u00f3n de padres a hijos de las variaciones individuales y h\u00e1bitos adquiridos.\n<\/p>\n<h2>Los Cuatro Temperamentos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dotaci\u00f3n original o elemento nativo en el car\u00e1cter con el que el  individuo comienza la vida es pr\u00e1cticamente id\u00e9ntico al que los antiguos y los  escol\u00e1sticos reconocieron bajo el t\u00e9rmino \u201ctemperamento\u201d.   Desde los tiempos de Hip\u00f3crates y Galeno se distinguen cuatro tipos principales de temperamento: el sangu\u00edneo, el col\u00e9rico, el flem\u00e1tico y el melanc\u00f3lico. Curiosamente, la especulaci\u00f3n moderna desde  Kant a Wundt y Fouill\u00e9e tiende a aceptar la misma clasificaci\u00f3n general, aunque a veces bajo otros nombres.   Los antiguos consideraban que estos diferentes tipos de temperamento se deb\u00edan al predominio en el organismo de los diferentes \u201chumores\u201d. Los autores modernos los explican diversamente por las diferencias de textura y variable solidez de los tejidos del cuerpo, por el desarrollo variable de las diferentes partes, por diversas tasas de actividad en los procesos de nutrici\u00f3n y de desecho, en los cambios de energ\u00eda nerviosa, o en circulaci\u00f3n, y por las diferencias de tonicidad en los nervios.  Cualquiera que sea la verdadera explicaci\u00f3n fisiol\u00f3gica, la cu\u00e1druple clasificaci\u00f3n parece que representa bastante bien ciertos tipos de disposici\u00f3n marcadamente contrastados, a pesar de que dejan espacio para la subdivisi\u00f3n y formas intermedias.   Por otra parte, aunque los cient\u00edficos a\u00fan est\u00e1n lejos de concurrir en cuanto a los elementos precisos en el organismo de los que depende el temperamento, parece  cierto el hecho de que las diferentes formas de temperamento tienen una base org\u00e1nica. La transmisi\u00f3n de padres a hijos de disposiciones  hereditarias, por lo tanto, no implica ning\u00fan conflicto con la  doctrina de la creaci\u00f3n de cada alma humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque nuestro temperamento original se nos es dado as\u00ed independientemente de nuestra voluntad, nosotros mismos jugamos un papel importante en el moldeo de nuestro car\u00e1cter, y as\u00ed llegamos a ser responsables de ciertas cualidades \u00e9ticas en \u00e9l.  El t\u00e9rmino car\u00e1cter se ha definido como \u00abuna voluntad completamente formada\u00bb. Ser\u00eda m\u00e1s exacto decir que el car\u00e1cter es \u00abel temperamento natural, completamente formado por la voluntad\u00bb.   Es, de hecho, el resultado de la combinaci\u00f3n de nuestra disposici\u00f3n original con nuestros h\u00e1bitos adquiridos.   Como la cualidad, forma y estructura del organismo y de sus diferentes partes se pueden modificar de diversas maneras en el proceso de crecimiento &#8212;sobre todo durante la plasticidad de principios de la vida&#8212; por variaciones en la nutrici\u00f3n, el ejercicio y el medio ambiente, as\u00ed las  facultades del alma pueden ser desarrolladas de diversas maneras por la manera en que se ejerce, y por la naturaleza de los objetos sobre los que se emplean sus facultades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los elementos adquiridos que van a la edificaci\u00f3n del car\u00e1cter pueden distinguirse los relacionados con la cognici\u00f3n, ya sean sensoriales o  intelectuales, y los que pertenecen a las actividades emocionales y volitivas del alma.  El ejercicio fortalece el poder y ampl\u00eda las posibilidades de cada facultad, y crea, no raramente, un antojo por m\u00e1s ejercicio en la misma direcci\u00f3n.  El uso regular del intelecto, la actividad controlada de la imaginaci\u00f3n, la pr\u00e1ctica del juicio y de la reflexi\u00f3n, contribuyen a la formaci\u00f3n de h\u00e1bitos de la mente m\u00e1s o menos inteligentes y refinados. La indulgencia frecuente en las formas particulares de las emociones,  tales como la ira, la envidia, la simpat\u00eda, la melancol\u00eda, el miedo, y similares, fomenta tendencias hacia estos sentimientos que dan una inclinaci\u00f3n subconsciente para una gran parte de la conducta del hombre.   Pero, finalmente, el ejercicio de la voluntad desempe\u00f1a el papel predominante en moldear el tipo de car\u00e1cter que se est\u00e1 formando. La forma y el grado en que se inician las corrientes de pensamiento y las oleadas de emoci\u00f3n, guiados y controlados por la voluntad, o permitidos a seguir el curso del impulso espont\u00e1neo, tienen no menos efecto en la determinaci\u00f3n del tipo de car\u00e1cter resultante que la calidad de los propios pensamientos o  emociones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida del animal inferior se rige exclusivamente por el instinto de dentro, y por circunstancias accidentales desde afuera. Por lo tanto, es incapaz de adquirir un car\u00e1cter. El hombre, a trav\u00e9s del despertar de la raz\u00f3n y el crecimiento de la reflexi\u00f3n, por el ejercicio de la elecci\u00f3n deliberada contra los movimientos del impulso, desarrolla gradualmente el autocontrol; y es por el ejercicio de este poder que se forma especialmente el car\u00e1cter moral. El car\u00e1cter es en realidad el resultado de una serie de voluntades, y es por esta raz\u00f3n por la que somos responsables de nuestros caracteres, as\u00ed como lo somos de los h\u00e1bitos  individuales que van a constituirlos.\n<\/p>\n<h2>Tipos de Caracteres<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando desde la base de los cuatro temperamentos fundamentales, diferentes escritores han adoptado varias clasificaciones de los tipos de car\u00e1cter.   A. Bain y M. P\u00e9rez tienen como tipos principales el  intelectual, el emocional y el volitivo o energ\u00e9tico, tomando como su principio de divisi\u00f3n el fen\u00f3meno de movimiento, que distingue los caracteres como animado, lento, ardiente, y \u00e9quilibr\u00e9s  o bien balanceado.  M. Ribot, procediendo de un fundamento de divisi\u00f3n m\u00e1s subjetivo y excluyendo a los  tipos indefinidos e inestables como, en sentido estricto, sin car\u00e1cter, reconoce como las formas m\u00e1s generales: el sensible, subdividido en el  humilde, contemplativo y emocional; el activo, subdividido en los grandes y los mediocres; y los ap\u00e1ticos, que se subdivide en el puramente ap\u00e1ticos o indolentes; y los calculateurs o inteligentes.   Por combinaci\u00f3n de \u00e9stos a su vez producen nuevos tipos. M. Fouill\u00e9e toma como su esquema el sensible,  intelectual y volitivo y mediante combinaciones cruzadas y subdivisiones elabora un plan igualmente complejo. M. M. Paulhan, Queyrat y Fouill\u00e9e y Malapert tienen cada uno diferentes divisiones propias, estableciendo de este modo, en todo caso, la imposibilidad de alcanzar un acuerdo sobre el tema.\n<\/p>\n<h2>Etolog\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos esfuerzos sugieren naturalmente la pregunta: \u00bfEs posible una  ciencia del car\u00e1cter? Mill le dedic\u00f3 una importante secci\u00f3n en el libro VI de su \u00bb L\u00f3gica\u00bb para responder a esta pregunta. \u00c9l sostiene que puede haber una verdadera ciencia de la naturaleza  humana, aunque no, como en el caso de las ciencias f\u00edsicas, una ciencia exacta. Las leyes que puede formular son solo generalizaciones aproximadas expresivas de las tendencias.  No puede intentar predicciones exactas, debido a la complejidad y la incertidumbre de las causas en acci\u00f3n. Aunque la  humanidad no tiene ni un car\u00e1cter universal, existen leyes  universales de la formaci\u00f3n del car\u00e1cter.   La determinaci\u00f3n de estas leyes constituye el objeto de la ciencia de la etolog\u00eda. Al ser los fen\u00f3menos tan complejos, el m\u00e9todo de investigaci\u00f3n debe ser  deductivo. Tenemos que sacar inferencias a partir de principios  psicol\u00f3gicos generales, y luego verificarlas mediante el estudio de casos  individuales concretos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es muy imprudente establecer l\u00edmites a los avances del conocimiento; pero se puede afirmar que, en todo caso, no tenemos en la actualidad nada que se aproxime a una  ciencia del car\u00e1cter.   Como hemos dicho, ya hay en existencia considerable literatura dedicada al an\u00e1lisis psicol\u00f3gico de los constituyentes de las diferentes formas de car\u00e1cter, al estudio de las  condiciones generales de su crecimiento y a la clasificaci\u00f3n de los tipos de car\u00e1cter.  Pero los resultados, hasta ahora alcanzados, tienen poco reclamo al t\u00edtulo de una ciencia. Hay, adem\u00e1s, dos obst\u00e1culos, que aunque quiz\u00e1s no sean absolutamente fatales para la posibilidad de una ciencia, son dificultades m\u00e1s graves a las percibidas por Mill.  En primer lugar, est\u00e1 el elemento de la  individualidad subyacente en la ra\u00edz de cada car\u00e1cter y que determina variamente sus crecimientos, incluso en circunstancias similares, como vemos en dos ni\u00f1os de la misma familia.   El punto de vista equivocado respecto a la igualdad y similitud original de diferentes mentes naturalmente implic\u00f3 una subestimaci\u00f3n  err\u00f3nea de esta dificultad. En segundo lugar, est\u00e1 el hecho del  libre albedr\u00edo, negado por Mill. No afirmamos que el libre albedr\u00edo es irreconciliable con una ciencia cuyas leyes son generalizaciones aproximadas seg\u00fan Mill concibi\u00f3 que lo son las de la etolog\u00eda.  Todos los anti  deterministas permiten suficiente uniformidad en la influencia del motivo sobe la acci\u00f3n para satisfacer esta condici\u00f3n.  A\u00fan as\u00ed la admisi\u00f3n del libre albedr\u00edo en la edificaci\u00f3n del car\u00e1cter aumentar indiscutiblemente la imprevisibilidad de la conducta futura y en consecuencia de una ciencia de car\u00e1cter.\n<\/p>\n<h2>\u00c9tica y C\u00e1racter<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que la psicolog\u00eda investiga el crecimiento de los diferentes tipos de car\u00e1cter, la \u00e9tica considera el valor relativo de tales tipos y las virtudes que los constituyen.  El problema del verdadero ideal moral es, principalmente en algunos sistemas \u00e9ticos, y parcialmente en todos los sistemas, una pregunta del valor relativo de los diferentes tipos de car\u00e1cter.   El efecto sobre el car\u00e1cter del agente de una forma particular de conducta es una prueba universalmente aceptada de su calidad moral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los diferentes sistemas de \u00e9tica enfatizan la importancia de las diferentes virtudes en la constituci\u00f3n del car\u00e1cter moral ideal.  Con el  utilitario, que coloca el fin \u00e9tico en el m\u00e1ximo de felicidad temporal para toda la comunidad, la benevolencia formar\u00e1 el elemento principal en el car\u00e1cter ideal. Para los  estoicos, la fortaleza y el auto dominio son las excelencias principales.  El  hedonista  ego\u00edsta parecer\u00eda obligado a alabar la prudencia iluminada como la m\u00e1s alta virtud.  Para el  cristiano,  Cristo es, por supuesto, el verdadero ejemplo de car\u00e1cter ideal.  La gran multitud de variados tipos de  perfecci\u00f3n moral que se nos presenta en las vidas de los  santos que se han esforzado por imitarlo muestran las muchas caras y rica fecundidad de ese ideal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todas las concepciones del car\u00e1cter ideal la fortaleza constituye una caracter\u00edstica esencial. La firmeza de voluntad, la fortaleza, constancia en la adhesi\u00f3n a un principio o a la b\u00fasqueda de un objetivo noble tienen un lugar tan importante que en el lenguaje com\u00fan ser un hombre de car\u00e1cter es con frecuencia equivalente a ser capaz de adherirse a un prop\u00f3sito fijo. Pero la fuerza de este tipo puede degenerar f\u00e1cilmente en la obstinaci\u00f3n irracional o en fanatismo estrecho.  Otra esencial es la virtud de la justicia, el constante reconocimiento pr\u00e1ctico de los derechos y reclamos de los dem\u00e1s &#8212;que implican, por supuesto, todos nuestros deberes para con Dios Todopoderoso. Adem\u00e1s de \u00e9stos se incluyen los h\u00e1bitos de la caridad y magnanimidad, con la templanza y la moderaci\u00f3n en el control de nuestros m\u00e1s bajos apetitos. Por \u00faltimo, mientras m\u00e1s rica sea la cultura de la mente, m\u00e1s grande el horizonte  intelectual, m\u00e1s amplias las simpat\u00edas y  m\u00e1s equilibrados los resortes de acci\u00f3n en el alma, m\u00e1s se aproximar\u00e1 el car\u00e1cter al ideal de la  perfecci\u00f3n  humana.\n<\/p>\n<h2>Educaci\u00f3n y Car\u00e1cter<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El verdadero objetivo de la educaci\u00f3n no es simplemente el cultivo del intelecto, sino tambi\u00e9n la formaci\u00f3n del car\u00e1cter moral. El aumento de la inteligencia o habilidad f\u00edsica pueden ser tan f\u00e1cilmente empleadas en detrimento como para el beneficio de la comunidad, si no va acompa\u00f1ada de una mejor voluntad; ambos no  necesariamente van de la mano. Seg\u00fan es funci\u00f3n de la \u00e9tica determinar el ideal del car\u00e1cter  humano, as\u00ed mismo es el quehacer de la teor\u00eda o la  ciencia de la educaci\u00f3n estudiar los procesos por los cuales se puede alcanzar ese fin y estimar la eficiencia relativa de los diferentes sistemas y m\u00e9todos educativos en la persecuci\u00f3n de ese objetivo. Por \u00faltimo, es el deber del arte de la educaci\u00f3n aplicar las conclusiones as\u00ed alcanzadas, para practicar y adaptar la maquinaria disponible para la realizaci\u00f3n de la verdadera finalidad de la educaci\u00f3n en la formaci\u00f3n del m\u00e1s alto tipo de car\u00e1cter humano ideal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Maher, Michael. \u00abCharacter.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. 2 Oct. 2015 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03584b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[612] Literalmente (xaracter) significa sello, distintivo o impresi\u00f3n. En teolog\u00ed\u00ada es el signo misterioso que queda grabao en el alma al recibir los sacramentos del Bautismo, de la Confirmaci\u00f3n y del Orden sacerdotal. El car\u00e1cter, imborrable en quien lo ha recibido, hace irrepetibles estos tres sacramentos de la vida cristiana. Los dem\u00e1s, al no imprimir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caracter\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCARACTER\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10061","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10061"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10061\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}