{"id":10075,"date":"2016-02-05T07:17:01","date_gmt":"2016-02-05T12:17:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecumeno\/"},"modified":"2016-02-05T07:17:01","modified_gmt":"2016-02-05T12:17:01","slug":"catecumeno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecumeno\/","title":{"rendered":"CATECUMENO"},"content":{"rendered":"<p>[182]<\/p>\n<p>     Participio y sustantivo derivado del verbo kataejeo, originante del concepto de catequesis. Literalmente designa al que es \u00abinstruido por oral\u00bb, al que recibe la palabra resonante, de viva voz. Y desde los primeros siglos (II y III) se denomina con este t\u00e9rmino al ne\u00f3fito que se instruye en la doctrina cristiana con el fin de recibir el bautismo que le abre las puertas de la comunidad creyente.<\/p>\n<p>    El t\u00e9rmino, que fue normal en los tiempos antiguos, qued\u00f3 sepultado en el olvido durante la Edad Media y el Renacimiento, al menos en los pa\u00ed\u00adses sociol\u00f3gicamente cristianos, donde los ni\u00f1os peque\u00f1os reciben el bautismo en los primeros d\u00ed\u00adas de su vida y no son susceptibles de ninguna formaci\u00f3n en ese momento. Se recuper\u00f3 recientemente en el contexto de los movimientos cristianos de renovaci\u00f3n vivencial de la fe.<\/p>\n<p>     Se da con abundancia o con resonancias muy precisas en los grupos evang\u00e9licos, sobre todo pentecostalistas, y tambi\u00e9n entre los cat\u00f3licos de determinadas preferencias lit\u00fargicas. Lo usa la liturgia cristiana para definir a los que se preparan al bautismo pascual.<\/p>\n<p>     Y por eso se define con \u00e9l a la persona adulta que, consciente de su llamada a la fe, se adhiere a la Iglesia y asume un proceso de formaci\u00f3n religiosa y de experiencia inicial de comunicad para llegar al Bautismo de manera madura, coherente y vital.<\/p>\n<p>     El catec\u00fameno es el miembro de un grupo catecumal que armoniza la instrucci\u00f3n con la vivencia. Sigue un proceso de preparaci\u00f3n bautismal que la comunidad, a trav\u00e9s de su jerarqu\u00ed\u00ada, establece como conveniente. Se le supone libertad, conciencia de dignidad, vocaci\u00f3n divina a la fe y respuesta personal digna de toda alabanza. Su gesto final de esa fe ser\u00e1 la recepci\u00f3n del Bautismo.<\/p>\n<p>    En sentido estricto equivale al t\u00e9rmino de catequizando. Pero el concepto de catec\u00fameno implica m\u00e1s vivencia que instrucci\u00f3n, m\u00e1s b\u00fasqueda y actitud personales que aceptaci\u00f3n de lo dispuesto por otros.<\/p>\n<p>    Por eso se halla hoy usado con preferencia en los grupos catecumenales, que lo vinculan con determinadas connotaciones eclesiales:<br \/>\n   &#8211; Aluden al adulto no bautizado que acoge la llamada a la fe y quiere ingresar en tal comunidad de los creyentes concreta y precisa, m\u00e1s que en la Iglesia cat\u00f3lica y universal.<\/p>\n<p>   &#8211; Le consideran durante un tiempo en actitud de instrucci\u00f3n y de preparaci\u00f3n para adquirir los conocimientos y los h\u00e1bitos cristianos convenientes.<\/p>\n<p>   &#8211; Se le mira en la comunidad cristiana  con la simpat\u00ed\u00ada y acogida que merece el convertido del error y que por fin ha encontrado la verdad.<\/p>\n<p>    Y el t\u00e9rmino catequizando se reserva para el que, con sentido m\u00e1s did\u00e1ctico e incluso acad\u00e9mico y parroquial, es miembro de un grupo convencional y tradicional de formaci\u00f3n y de catequesis.<\/p>\n<p>  La idea de catec\u00fameno trata de rescatar m\u00e1s la voluntariedad en la pertenencia al grupo, alude m\u00e1s a los estadios de la vida madura, implica m\u00e1s dimensiones morales y espirituales de conversi\u00f3n y de compromiso bautismal. El t\u00e9rmino de catequizando alude m\u00e1s al protagonista del proceso del aprendizaje religioso que se consigue por planes y tiempos adecuados.<\/p>\n<p>     Bueno es tambi\u00e9n recordar que la liturgia cristiana denomina catec\u00fameno con frecuencia a todo aspirante a la fe y al bautismo. Hace referencia m\u00e1s a ambientes sociol\u00f3gicamente no cristianos, en donde algunos conversos se adhieren a los grupos cristianos y entran gradualmente en sus acciones religiosas. Por lo dem\u00e1s, los usos siempre cambiantes, har\u00e1n que el t\u00e9rmino resulte normalizado con el uso, pero no uniformado por las explicaciones y los significados que se le atribuyen<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Es una palabra derivada del griego <em>kat\u0113choumenos<\/em> que es el participio pasivo de <em>kat\u0113chein<\/em>, \u00abresonar, instruir\u00bb, y en la pasiva \u00abser instruido\u00bb. La palabra aparece siete veces en el NT (Lc. 1:4; Hch. 18:25; 21:21, 24; Ro. 2:18; 1 Co. 14:19; G\u00e1. 6:6) y siempre se refiere a la instrucci\u00f3n en materias religiosas. \u00abCatec\u00fameno\u00bb pronto lleg\u00f3 a ser una palabra t\u00e9cnica para se\u00f1alar a aqu\u00e9l que estaba recibiendo instrucci\u00f3n en la religi\u00f3n cristiana con el fin de ser admitido en la iglesia mediante el bautismo. Esta pr\u00e1ctica del cristianismo provino de la herencia que la iglesia recibi\u00f3 del juda\u00edsmo, el cual hac\u00eda bastante \u00e9nfasis en un adoctrinamiento acabado de sus pros\u00e9litos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque el uso t\u00e9cnico m\u00e1s antiguo que se conoce de <em>kat\u0113chein<\/em>, en el sentido de catequizar, est\u00e1 en 2 Clemente 17:1, las investigaciones de P. Carrington (<em>The Primitive Christian Catechism<\/em>, University Press, Cambridge, 1940) y E.G. Selwyn (<em>The First Epistle of St. Peter<\/em>, 2nd ed., Macmillan, Londres, 1947), han mostrado que en el NT hay mucho material de catequesis com\u00fan, lo que sugiere que el catec\u00fameno era algo muy antiguo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walter W. Wessel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (100). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">\u201cCatec\u00fameno\u201d en la iglesia de los primeros tiempos, era el nombre aplicado a quien no hab\u00eda sido todav\u00eda iniciado en los sagrados misterios, pero experimentaba un curso de preparaci\u00f3n para este prop\u00f3sito. La palabra aparece en Gal. Vi, 6: \u201cDejen al que es instruido en la palabra, [ho katechoumenos, is qui catechizatur] participarle a quien le instruye [ to katechounti, ei qui cathechizat] de toda clase de bienes.\u201d Otras acepciones del verbo katicksein aparecen en I Cor., xiv,19; Lucas, i, 4; Hechos, xviii, 24.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. Como la aceptaci\u00f3n del Cristianismo implica la creencia en un cuerpo de doctrina y la observancia de la Ley Divina (\u201cense\u00f1en, hagan disc\u00edpulos, preparados\u201d; ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que yo he mandado a ustedes\u201d, Mateo, xxviii, 20), esta claro que alguna clase de instrucci\u00f3n preliminar debe haber sido dada a los conversos. En el tiempo de los Ap\u00f3stoles esto podr\u00eda variar seg\u00fan fueran Jud\u00edos o paganos, y era naturalmente simple en car\u00e1cter y corto en duraci\u00f3n. Sin embargo, cuando las iglesias comenzaron a organizarse, la instrucci\u00f3n y probidad ser\u00edan m\u00e1s largas y m\u00e1s elaboradas. As\u00ed, desde la fecha de la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas (56-57?) nos encontramos con las menciones de catequista y catec\u00fameno; pero no podemos deducir de esto que el sentido completo de las denominaciones estaba ya en vigor. Era considerable el peligro de la Apostas\u00eda, o aun la traici\u00f3n en tiempo de persecuci\u00f3n, lo cual dio lugar a tomar precauciones especiales para la admisi\u00f3n en la Iglesia. Para descartar este peligro fue necesaria una cuidadosa preparaci\u00f3n intelectual y moral: intelectual para protegerse contra los argumentos de los fil\u00f3sofos paganos; moral, para dar fuerza contra los tormentos de los perseguidores. Esta es la \u201cprueba de fe m\u00e1s preciosa que el oro que es probado al fuego\u201d del cual S. Pedro habla (I P, i, 7). De ah\u00ed encontramos la primera Apolog\u00eda de S. Justino (c. Lxi, P.G. VI, 420), una referencia distinta de la doble preparaci\u00f3n y adem\u00e1s de los m\u00e1s elaborados ritos de iniciaci\u00f3n: \u00abAquellos que est\u00e1n convencidos y creen en la verdad de nuestras ense\u00f1anzas (didaskomena) y dicen empezar a vivir consecuentemente; son ense\u00f1ados a pedir, con el ayuno, la remisi\u00f3n de sus pecados; nosotros tambi\u00e9n oramos y ayunamos con ellos. Entonces ellos son conducidos por nosotros a un lugar donde hay agua, y son regenerados de la misma manera que hemos sido regenerados\u00bb, etc. Hacia el final del siglo II encontramos el catecumenado en la fuerza de todas sus l\u00edneas principales. Tertuliano reprocha a los herejes ignor\u00e1ndolos; en medio de ellos, \u00e9l dice \u00abno se sabe cu\u00e1l es el catec\u00fameno y cual el fiel, todos vienen a ser iguales [hacia los misterios], todos oyen los mismos discursos y dicen las mismas oraciones\u00bb (quis catechumenus, quis fidelis incertum est; pariter adeunt, pariter audiunt, pariter orant), \u00bb los Catec\u00famenos son iniciados antes de que ellos sean instruidos\u00bb (ante sunt perfecti catechumeni quam edocti.&#8211;\u00abDe Praeser.\u00bbxli, P.L., II, 56). Poco despu\u00e9s leemos de Or\u00edgenes que estaba a cargo de la escuela catequ\u00e9tica (tou tes katecheseos didaskaleiou) de Alejandr\u00eda (Euseb., Hist., Eccl., VI, iii) No es necesario se\u00f1alar nuevas autoridades para el tercero y cuarto siglo, tiempo en que el catecumenado floreci\u00f3 en su forma completa. Durante los a\u00f1os de persecuci\u00f3n la necesidad de la instituci\u00f3n fue realizada, y en los intervalos de paz las disposiciones fueron m\u00e1s y m\u00e1s elaboradas. Sin embargo, cuando el Cristianismo finalmente triunf\u00f3 sobre el paganismo, las razones para conservar el catecumenado se hicieron menos urgentes. La mayor\u00eda era nacido en familias Cristianas, entonces eran criados en la Fe, y estaban fuera del peligro de caer en el paganismo. M\u00e1s adelante, con el desarrollo creciente de la doctrina de la gracia y del pecado original, la pr\u00e1ctica del bautismo precoz se hizo una regla. Posteriormente, la conversi\u00f3n de los b\u00e1rbaros excluy\u00f3 la posibilidad de someterlos a cualquier per\u00edodo prolongado de preparaci\u00f3n. De ah\u00ed el catecumenado gradualmente cay\u00f3 en desuso, y simplemente ha dejado rastros en los ritos existentes de bautismo y acogida en la Iglesia. De todos modos hasta ahora, una especie informal de las viejas regulaciones deber\u00eda ser observada en el caso de adultos conversos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Los catec\u00famenos fueron divididos en meros oyentes (audientes, akromeni) y catec\u00famenos propiamente dichos; y en cada etapa hab\u00eda una preparaci\u00f3n triple &#8211; catequ\u00e9tica, asc\u00e9tica, y lit\u00fargica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Si un pagano deseaba hacerse un Cristiano recibir\u00eda alguna instrucci\u00f3n elemental en las doctrinas fundamentales y las pr\u00e1cticas de la Iglesia (ver la DOCTRINA CRISTIANA). Ten\u00eda que mostrar por su conducta que estaba consciente del paso que estaba a punto de tomar. Hasta ahora, \u00e9l estaba s\u00f3lo en la etapa de oyente, y no era contado como Cristiano en absoluto. Se le permit\u00eda estar presente en la primera parte de la Misa, pero era retirado inmediatamente despu\u00e9s del serm\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Tan pronto como sus instructores estuvieran satisfechos de su deseo de perseverar, el oyente era promovido a la jerarqu\u00eda de catec\u00fameno. \u00c9l ahora ten\u00eda el derecho a ser llamado Cristiano, aunque \u00e9l no fuera considerado como uno de los \u00abfieles\u00bb. \u00bf\u00bb Pregunte a un hombre, &#8216; usted es Cristiano? &#8216; \u00c9l contesta, \u00abNo\u00bb, si \u00e9l es un pagano o un jud\u00edo. \u00bfPero si \u00e9l dice &#8216;S\u00ed&#8217;, se pregunta otra vez, &#8216; usted es un catec\u00fameno o un fiel? &#8216; \u00bb (San Aug, \u00bb In Joan. \u00ab, xliv, 2, P.L., XXXV, 1714). En los primeros a\u00f1os los ritos de admisi\u00f3n al catecumenado eran bastante simples, pero con el transcurso del tiempo se hicieron m\u00e1s complejos. Al principio los candidatos simplemente eran signados sobre la frente con el signo de la cruz, o le eran impuestas las manos con oraciones apropiadas; y a veces ambas ceremonias fueron usadas. As\u00ed San Agust\u00edn en su modelo de una instrucci\u00f3n para un oyente dice: \u00bb Deber\u00eda ser preguntado si \u00e9l cree lo que \u00e9l ha o\u00eddo, y si est\u00e1 listo para observarlo. Si \u00e9l contesta afirmativamente \u00e9l debiese ser solemnemente signado y tratado seg\u00fan la costumbre de la Iglesia \u00bb (solemniter signandus est et ecclesiae m\u00e1s tractandus. &#8211; De Cat. Rud., xxvi, P.L., XL, 344). Eusebio menciona la imposici\u00f3n de manos y oraci\u00f3n (Vita Constantini, iv. 61, P.G., XX, 1213). Entre los Latinos, y sobre todo en Roma, la insuflaci\u00f3n acompa\u00f1ada con una forma de exorcismo y colocando en la boca un poco de sal exorcizada, fue empleada en adici\u00f3n a la signaci\u00f3n con la cruz y la imposici\u00f3n de manos. Otros ritos eran la apertura de los o\u00eddos (Marcos, vii, 34) y la unci\u00f3n. Mirar Mart\u00e8ne, \u00bb de Antiquis Ecclesiae Ritibus \u00bb (Rouen, 1700), Yo, donde varios ordines fasciendum Christianum, o catechumenum, son dadas; Chardon, \u00bb Hist. des Sacrements \u00ab, en Migne \u00bb Theol. Cursus Completus \u00ab, Par\u00eds, 1874, XX, 31 sqq., 149 sqq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los catec\u00famenos cuando estaban presentes en la Misa no eran retirados con los oyentes, pero eran detenidos mientras una oraci\u00f3n especial era recitada sobre ellos. Ellos luego tambi\u00e9n eran retirados antes de que la Misa de los Fieles comenzara. La instrucci\u00f3n que recib\u00edan est\u00e1 descrita en el art\u00edculo de la DOCTRINA CRISTIANA . En cuanto a su estilo de vida tuvieron que abstenerse de todas las pr\u00e1cticas inmorales y paganas, y dar la prueba por su virtud y trabajos de penitencia que eran dignos de comenzar una preparaci\u00f3n m\u00e1s inmediata al bautismo. La duraci\u00f3n de esta etapa no fue fijada. En general esto dur\u00f3 un tiempo suficiente para probar las disposiciones del catec\u00fameno. El Consejo de Elvira alude las costumbres de hacerlo luego de los dos a\u00f1os y el derecho civil lo fij\u00f3 as\u00ed (Justiniano, Novel. cxliv). Pero las causas que en \u00faltima instancia condujeron a la abolici\u00f3n del catecumenado (ven arriba) tendieron tambi\u00e9n a acortarlo. As\u00ed el Consejo de Agde (506) permiti\u00f3 hasta jud\u00edos (con respeto a quienes requirieron especial precauci\u00f3n) recibir el bautismo despu\u00e9s de una preparaci\u00f3n de ocho meses; y m\u00e1s tarde San Gregorio redujo el t\u00e9rmino hasta cuarenta d\u00edas. Por otro lado la duraci\u00f3n del catecumenado podr\u00eda ser ampliada, y podr\u00edan devolver al catec\u00fameno a la categor\u00eda de los audientes, si \u00e9l fuera culpable de cr\u00edmenes graves (el quinto Canon de Neocesarea, el decimocuarto Canon de Nicea). Lo que parece extraordinario a nuestras concepciones modernas es que los mismos catec\u00famenos posponen sus bautismos muchos a\u00f1os, a veces hasta su \u00faltima enfermedad. Constantino el Grande es un ejemplo de esta tardanza extrema. San Ambrosio, San Basilio, San Gregorio Nacianceno, y San Juan Cris\u00f3stomo no fueron bautizados hasta despu\u00e9s de su trig\u00e9simo a\u00f1o. Una pregunta muy discutida era el destino de los que murieron en esta etapa. Como hemos visto, ellos fueron considerados como Cristianos, pero no como parte de los \u201cfieles\u00bb, porque las aguas purificadoras del bautismo no hab\u00edan sido vertidas sobre sus almas. San Gregorio describe su terror durante una tormenta en el mar no sea que pueda ser llevado sin bautizo (Carmen de Vita Sua, 324, sqq., P.G. XXXVII, 994). De todas maneras, San Ambrosio no tiene dudas sobre la salvaci\u00f3n de Valentino El Joven , quien hab\u00eda pedido el bautismo, sin embargo, hab\u00eda muerto antes que el santo pudiera alcanzarlo (\u00abDe Obitu Valentini.\u00bb, n. 51, P.L. XVI, 1374). Desde entonces tradicionalmente se ha ense\u00f1ado que el bautismo no concluido pudiera ser suplido por la intenci\u00f3n. Esto fue especialmente mantenido con respeto para aquellos quienes estuvieran en la \u00faltima etapa de la preparaci\u00f3n inmediata, que es actualmente descrita. Sobre la totalidad de este planteamiento ver Franzelin, \u00abDe Ecclesia\u00bb (Rome, 1887), 414 sqq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Cuando los catec\u00famenos hubieran completado esta etapa de preparaci\u00f3n y prueba, sus nombres eran inscritos entre los competentes; i.e. quienes pasaran a ser bautizados. Los Griegos los llaman photizomenoi. Esto deber\u00eda significar que ellos ser\u00edan iluminados en los misterios de fe; o, m\u00e1s probablemente, que ellos estar\u00edan siendo bautizados, para los Griegos com\u00fanmente se habla del bautismo como \u201ciluminaci\u00f3n\u201d (cf. Heb., vi, 4; x, 32). En esta etapa avanzada ellos eran ocasionalmente llamados fideles por anticipaci\u00f3n. Cuaresma era el tiempo cuando la triple preparaci\u00f3n \u2013instructiva, asc\u00e9tica, y lit\u00fargica \u2013 era llevada a cabo. La preparaci\u00f3n asc\u00e9tica era severa. La oraci\u00f3n y el ayuno naturalmente formaba parte de ella, pero los competentes eran adem\u00e1s exhortados a guardar silencio tanto como les fuera posible y, si eran casados, a observar la continencia. (St. 06Justin, \u00abApol.\u00bb, lxi, P.G., VI, 420; St. Cyril of Jerusalem, Cat., I, sub fin.,P.G., XXXIII, col.376; St. August., \u00abDe Fide et Op.\u00bb, ix, P.L. XL, 205). La confesi\u00f3n era tambi\u00e9n ordenada (Tertuliano, \u00abDe Bapt.\u00bb, xx, P.L. I, . 1222 donde se\u00f1ala Matt., iii, 6: \u00abEllos eran bautizados, confesando sus pecados\u00bb. Ver tambi\u00e9n San. Cirilo, ib.; Eusebio, \u00abVita Const., iv, 61). La instrucci\u00f3n dada en esta oportunidad est\u00e1 descrita en el art\u00edculo DOCTRINA CRISTIANA, donde un recuento de las \u201ccatequesis\u201d de San Cirilo ser\u00e1 encontrado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ritos correspondientes con esta etapa eran complejos. Se han preservado un n\u00famero considerable de ellos en la primera parte del ordo del bautismo, y adem\u00e1s trazos en la Misa Latina, especialmente en la misa del mi\u00e9rcoles de la cuarta semana. Esta asamblea era denominada \u201cescrutinio\u201d (examinaci\u00f3n y presentaci\u00f3n de los candidatos) , y eran siete en n\u00famero. En el primer escrutinio los candidatos daban sus nombres. Luego de la colecta de la Misa, y antes de las lecciones, la ceremonia del exorcismo era practicada sobre ellos. Esto era realizado en todos los escrutinios excepto en el \u00faltimo, por los exorcistas, y luego el sacerdote los signaba con la cruz y extend\u00eda sus manos sobre ellos. Es interesante saber que las palabras empleadas actualmente en el bautismo \u201c\u00bbErgo, maledicte diabole\u00bb, etc. pertenec\u00edan al exorcismo, y las palabras \u00abAeternam ac justissimam pietatem\u00bb etc. pertenec\u00edan a la imposici\u00f3n de las manos. El tercer escrutinio era de un car\u00e1cter especialmente solemne, sucedido esto, los candidatos recib\u00edan el Evangelio, el S\u00edmbolo, (Credo), y el Padre Nuestro. Cada uno de \u00e9stos iba acompa\u00f1ado por una corta explicaci\u00f3n. Por ejemplo, San Agust\u00edn ha dejado cuatro sermones (lvi-lix) \u00abDe Oratione Domenica ad competentes\u00bb (P.L., XXXVIII, 377 sqq.), y tres para la entrega del S\u00edmbolo (ibid., 1058 sqq.). En nuestra presente Misa del mi\u00e9rcoles de la cuarta semana de la Cuaresma tiene una lecci\u00f3n adicionada a la Ep\u00edstola ordinaria, o mejor dicho lecci\u00f3n. La f\u00f3rmula es tomada del trig\u00e9simo sexto cap\u00edtulo de Ezequiel, el final del decimoquinto de Isa\u00edas; y ambos (junto con el Prefacio y los dos Graduales, y el Evangelio, la sanaci\u00f3n del hombre ciego de nacimiento, Juan ix) tienen obvias referencias con el \u201cgran escrutinio\u201d. El s\u00e9ptimo escrutinio tom\u00f3 lugar el S\u00e1bado Santo, fuera de la Misa, como es de saberse no hab\u00eda formalmente Misa para ese dia. El mismo sacerdote practicaba la ceremonia del exorcismo y del Ephepheta (Marcos, vii),. Luego continuaban la unci\u00f3n sobre el pecho y la espalda. Los candidatos pronunciaban la triple renuncia a Satan\u00e1s y recitaban el Credo. La actual iniciaci\u00f3n, (bautismo, confirmaci\u00f3n y comuni\u00f3n) tom\u00f3 lugar en la Misa Pascual, en la cual los ne\u00f3fitos asist\u00edan por primera vez , siendo ahora ya no meros catec\u00famenos. Pero hasta el Domingo despu\u00e9s de la Pascua eran considerados como \u201cni\u00f1os\u201d, recib\u00edan instrucci\u00f3n adelantada, especialmente en los sacramentos que hab\u00edan sido conferidos sobre ellos recientemente. (ver DOCTRINA CRISTIANA) Finalmente, en el Domingo In Albis (Dominica in Albis depositis) cuando el Prefacio de la Misa habla de las \u201cnuevas criaturas\u201d (I Pet., ii, 2), ellos se despojaban de sus envestiduras blancas, y eran a partir de ese momento contados regularmente entre los \u201cfieles\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Funk (ed.), Didache, (Tuebingen , 1887); San. Justino, Apol. I in P.G. Vi, 328 sqq; Tertuliano, De Baptismo, P.L. I, 1197 sqq.; San. Cirilo of Jerusal\u00e9n, Catecheses, P.G. XXXIII, 369, sqq.; San. Agustin, De Catech. Rudibus, P.L., XL, 309, Sermones ad competentes, lvi-lix, P.L. XXXVIII, 377, sqq.; In Traditione et Redditione Symboli, P.L. XXXVIII, 1058, sqq.; Martene, De Antiquis Ecclesiae Ritibus (Rouen, 1700), tom. I, 29, sqq.; Chardon, Hist. de Sacrements in Migne, Cursus Theologiae Completus, XX; Duchesne, Origenes de cult chretien (Paris, 1898), IX; Thurston, Lent and Holy Week, (London, 1904), 169, sqq.; Kuepper in Kircheniex., s.v. Katechumenat; Bareille in Dict. de theol. cath., s.v. Catechumenat.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T.B. SCANNELL<br \/>\nTraducido por Gustavo A. Carrillo L.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[182] Participio y sustantivo derivado del verbo kataejeo, originante del concepto de catequesis. Literalmente designa al que es \u00abinstruido por oral\u00bb, al que recibe la palabra resonante, de viva voz. Y desde los primeros siglos (II y III) se denomina con este t\u00e9rmino al ne\u00f3fito que se instruye en la doctrina cristiana con el fin &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecumeno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCATECUMENO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10075","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10075\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}