{"id":10078,"date":"2016-02-05T07:17:06","date_gmt":"2016-02-05T12:17:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequizando\/"},"modified":"2016-02-05T07:17:06","modified_gmt":"2016-02-05T12:17:06","slug":"catequizando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequizando\/","title":{"rendered":"CATEQUIZANDO"},"content":{"rendered":"<p>[610]<\/p>\n<p>   El catequizando es el creyente que sigue un proceso de educaci\u00f3n en la fe para hacerse cada vez m\u00e1s consciente de su dignidad singular:<\/p>\n<p>   &#8211; de hijo amado de Dios,<\/p>\n<p>   &#8211; de redimido por Jes\u00fas,<\/p>\n<p>   &#8211; de santificado por el Esp\u00ed\u00adritu Santo,<\/p>\n<p>   &#8211; de miembro de la Iglesia,<\/p>\n<p>   &#8211; de llamado a la vida eterna<\/p>\n<p>   &#8211; de responsable de su formaci\u00f3n<\/p>\n<p>   &#8211; y de mensajero del Evangelio.<\/p>\n<p>    Son siete aspectos que deben estar presentes en todo proceso de educaci\u00f3n de la fe, el cual parte de la consideraci\u00f3n de la propia dignidad y culmina en la conciencia del deber de ser ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>    1. Identidad.<\/p>\n<p>   El catequizando se define por sus valores espirituales y sobrenaturales, los cu\u00e1les se construyen sobre los humanos y sobre los naturales.<\/p>\n<p>    Debe ser mirado en su calidad de caminante comprometido en un objetivo de educaci\u00f3n de su fe. Pero es ante todo una persona que est\u00e1 llamada a descubrir la dignidad de bautizado que le ha sido dada por gracia de Dios y su deber de responder a la elecci\u00f3n divina de que ha sido objeto.<\/p>\n<p>    Los t\u00e9rminos que a veces se usan: ni\u00f1o, disc\u00ed\u00adpulo, alumno, adepto, receptor, discente, aprendiz y aluden por regla general a lo que el sujeto hace y no a lo que es. Recogen aspectos meramente pasivos o receptivos y no captan los din\u00e1micos y comprometedores que se deben mirar como m\u00e1s clarificadores para entender lo que es su dignidad.<\/p>\n<p>   El t\u00e9rmino catequizando, que es participio activo de catequizar, debe identificarse con una dimensi\u00f3n operativa, m\u00e1s viva y m\u00e1s cautivadora. Es la persona comprometida en una acci\u00f3n responsable y libre que asume el misterio cristiano y lo convierte en vida.<\/p>\n<p>    Se debe resaltar su aspecto de creyente, su responsabilidad de formaci\u00f3n en proceso de conseguirse, su solidaridad con los dem\u00e1s que, como \u00e9l, deben hacerse conscientes de su fe   Sobre todo se le debe contemplar como Hijo de Dios y miembro activo de la Iglesia de Jes\u00fas, que debe ser preparado para vivir cada d\u00ed\u00ada seg\u00fan el Evangelio.<\/p>\n<p>    Lo peculiar de catequizando es su situaci\u00f3n o proceso de formaci\u00f3n en el que se halla. Eso supone actitud de docilidad, af\u00e1n de mejora, deseo de profundidad, conciencia de insuficiencia, actitud de escucha, sentido de esperanza, protagonista de vida evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>    Estas disposiciones son propias de todo cristiano, que debe conocer y amar  cada vez m\u00e1s a Dios que ha amado primero a los hombres. Pero de forma especial definen la identidad de quien se halla sometido a un plan de educaci\u00f3n, a un proceso de catequesis.<\/p>\n<p>    2. Rasgos preferentes<br \/>\n    Para valorar la realidad del catequizando hay que aludir a los datos bautismales y a las grandes verdades cristianas sobre la dignidad del hombre.<\/p>\n<p>    2.1. Elegido por Dios.<\/p>\n<p>    Llamado a la fe, el catequizando sabe que ha sido creado por Dios y elevado a la dignidad de Hijo suyo. Debe sentir la necesidad de ahondar esa dignidad que escapa toda l\u00f3gica y que est\u00e1 por encima de la simple met\u00e1fora de la filiaci\u00f3n y de la paternidad. La llamada a la vida sobrenatural se conoce en el contexto de una terminolog\u00ed\u00ada asc\u00e9tica y m\u00ed\u00adstica, pero se vive y profundiza en medio de una experiencia cotidiana.<\/p>\n<p>    El catequizando debe resaltar su vida cristiana, descubriendo que ha sido creado como hijo de Dios y no como un ser vivo  m\u00e1s del mundo. A partir de la conciencia de su singularidad, es m\u00e1s f\u00e1cil promocionar la admiraci\u00f3n, el agradecimiento, el amor y el deseo de responder como lo que es, un elegido y amado de Dios, venido de El y destinado a una vida eterna de amor divino.<\/p>\n<p>    La llamada divina no procede de un Dios supremo remoto e inalcanzable, sino de una Padre amoroso, providente y justo. Es llamada que supone ya un desaf\u00ed\u00ado y un compromiso. No se trata de una invitaci\u00f3n a la que se puede infravalorar. El que llama es el Padre amoroso pero es el Dios Supremo. Llama por medio de Jes\u00fas, el enviado de Dios, Dios mismo a su vez.<\/p>\n<p>    2.2. Bautizado y redimido<br \/>\n    El catequizando es un hombre pecador, por el misterioso pecado de la especie humana, que fue redimido por Jes\u00fas. Por lo tanto debe desarrollar sentimientos de agradecimiento infinito a quien le sac\u00f3 de la enemistad del pecado. En su vida entr\u00f3 en la salvaci\u00f3n y toda la catequesis va a estar vinculada con ella.<\/p>\n<p>    La dignidad de rescatado, de redimido condiciona su educaci\u00f3n cristiana: fidelidad a la gracia recibida, lucha contra el mal que le acecha, amor al Redentor que le salva, alegr\u00ed\u00ada por la victoria y la vida conseguidas por Jes\u00fas y por la que lo eleva a la situaci\u00f3n de los elegidos.<\/p>\n<p>    El hecho de ser bautizado y elegido implica dos grandes t\u00ed\u00adtulos que puede exhibir con alegr\u00ed\u00ada interminable. El catequizando es un Hijo de Dios y es un templo del Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>    Como Hijo de Dios, siempre se sentir\u00e1 unido al Padre eterno. Al El elevar\u00e1 sus plegarias llenas de confianza, como Jes\u00fas le ense\u00f1o a decir.<\/p>\n<p>    Y como templo del Esp\u00ed\u00adritu sentir\u00e1 el gozo de sus dones y regalos y convertir\u00e1 la catequesis en modo de aprender a ser consecuente con la vida sobrenatural recibida.<\/p>\n<p>    Es f\u00e1cil entender la dimensi\u00f3n trinitaria que toda catequesis cristiana implica, la cual es una forma de situarse el hombre cuando se descubre la fe y el amor de que, antes de nacer, ya ha sido objeto.<\/p>\n<p>    2.3. Miembro de la Iglesia<br \/>\n    El catequizando es miembro de la Iglesia de Jes\u00fas, puesto que el mismo Jes\u00fas quiso que su gracia y los signos de su amor llegaran a los hombres por medio de la comunidad que dej\u00f3 en la tierra.<\/p>\n<p>    En la Iglesia, los bautizados reciben los beneficios: la salvaci\u00f3n, el perd\u00f3n y las garant\u00ed\u00adas del amor divino. Fuera de la Iglesia no hay salvaci\u00f3n, cuando el alejamiento se debe a la voluntad libre de quien no quiere ingresar en ella.<\/p>\n<p>    La dignidad de cristiano no es fruto s\u00f3lo de una cultura, de una tradici\u00f3n, de una circunstancia, sino de una vida, de una elecci\u00f3n, de un don divino. Ser cristiano es ser seguidor de Jes\u00fas y vivir comprometido a conocer su Evangelio y a convertirlo en vida.<\/p>\n<p>  3. Conciencia de catequizando<br \/>\n    El deber de formarse en lo que se es y en lo que se cree ser es la primera consecuencia de las grandezas que supone la fe cristiana.<\/p>\n<p>    En la medida en que el cristiano va creciendo en edad y en madurez va adquiriendo la obligaci\u00f3n de cultivar su vida de seguidor de Cristo.<\/p>\n<p>    Esa vida comienza por conocer y amar el mensaje recibido del Maestro. La catequesis se convierte en el tiempo y el proceso que hace posible ese descubrimiento.<\/p>\n<p>    El catequizando no se prepara para ser consumidor de una doctrina antropol\u00f3gica o sociol\u00f3gica excelente. Su \u00faltimo deber no es mostrarse en la vida ante los dem\u00e1s como persona culta, \u00e9tica y cumplidora del deber. Ante todo debe tomar una postura ante el mismo Cristo, que es el mediador de los hombres ante Dios.<\/p>\n<p>    Por eso, lo primero es educar al cristiano para que asuma su dignidad.<\/p>\n<p>    Se le debe ayudar a descubrir su situaci\u00f3n y lo que significa haber sido elegido por Dios para entrar en su Reino, en su hogar, en su comunidad elegida.<\/p>\n<p>    3.1. En la infancia.<\/p>\n<p>    En los primero a\u00f1os de la vida esa ayuda es, o debe ser, total, por la inmadurez de los a\u00f1os y la insuficiencia de las ideas. El ni\u00f1o percibe su dignidad de forma incipiente. Se le ayuda con una catequesis de informaci\u00f3n y de iniciaci\u00f3n en la fe. Es catequizando infantil, tierno, fr\u00e1gil, inseguro, dependiente.<\/p>\n<p>   Se le dan los alimentos adecuados y se le comprende como persona inmadura dominada por lo afectivo, por lo sensorial por los rasgos externos de la fe.<\/p>\n<p>    3.2. En la adolescencia y juventud<br \/>\n    Se despierta la inteligencia y se descubre la libertad. Se realizan las opciones b\u00e1sicas en la vida de fe y se organizan las ideas, los valores, las relaciones y las preferencias seg\u00fan decisiones propias.<\/p>\n<p>    Es hora de una catequesis de responsabilidad y de compromiso. El catequizando necesita fortalecimiento en la fe. Es catequizando que busca y cuenta ya con inteligencia para optar.<\/p>\n<p>    Se le ofrecen alimentos s\u00f3lidos de persona que piensa, elige y vive. Es una catequesis de consolidaci\u00f3n para un tipo de catequizando fuerte, libre, personal.<\/p>\n<p>    3.3. En la madurez<\/p>\n<p>    El catequizando sigue en actitud de b\u00fasqueda, de consolidaci\u00f3n de conocimientos, de mejora de criterios, de saneamiento de sentimientos y actitudes.<\/p>\n<p>    El que recibe el misterio cristiano con sencillez y humildad, al margen de su cultura y de su edad cronol\u00f3gica, mejora y se perfecciona. El autosuficiente queda bloqueado por su disposici\u00f3n err\u00f3nea.<\/p>\n<p>    Es ya persona libre, madura y capaz de elegir por su cuenta. Por lo tanto precisa una catequesis de plenitud y de fecundidad. Debe pensar en lo que puede dar a lo dem\u00e1s y no en lo que queda por recibir. Por eso lo que recibe debe revertirlo hacia los otros, de modo que no son v\u00e1lidas las posturas egoc\u00e9ntricas o el predominio de los intereses personales sobre los ajenos.<\/p>\n<p>    El catequizando adulto debe mejorarse continuamente. Lo sabe y su misma formaci\u00f3n debe estar configurada por la proyecci\u00f3n apost\u00f3lica. Importa que se sienta llamado a dar gratuitamente lo recibido. Ello depende de la formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   3.4. Catequizando de recapitulaci\u00f3n vital<br \/>\n    Existe y puede existir el catequizando de la tercera edad, que busca mejorar su actitud y sus conocimientos, no por nostalgia, sino por la firme persuasi\u00f3n de que nunca conocer\u00e1 y amar\u00e1 lo suficiente a Dios y a Jesucristo.<\/p>\n<p>    Es una catequesis que merece ampararse en el lema del mismo Jes\u00fas: \u00abLa vida eterna consiste en conocerte a Ti, solo Dios verdadero, y a Jesucristo a quien T\u00fa has enviado.\u00bb (Jn. 17. 3)<\/p>\n<p>    3.5. Hay catequizandos especiales.<\/p>\n<p>    Bueno es recordar que todos los hombres creyentes, sobre todo los cristianos, son catequizandos. Algunos merecen atenci\u00f3n especial, como son los enfermos, los pobres, les deficientes, los perseguidos o los desajustados. Todos los que sufren son preferidos de Dios.<\/p>\n<p>    En lo esencial, todos ellos son igualmente valiosos y tienen ante s\u00ed\u00ad el mismo destino, porque poseen la misma dignidad, el mismo origen, y tienen en su vida el mismo amor providencial y paternal de Dios. Importante resaltar ante ellos que, \u00abpara Dios y ante el Padre no hay acepci\u00f3n de personas\u00bb (Rom. 2.11). Todos necesitan actualizar el amor y la fe.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[610] El catequizando es el creyente que sigue un proceso de educaci\u00f3n en la fe para hacerse cada vez m\u00e1s consciente de su dignidad singular: &#8211; de hijo amado de Dios, &#8211; de redimido por Jes\u00fas, &#8211; de santificado por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, &#8211; de miembro de la Iglesia, &#8211; de llamado a la vida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequizando\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCATEQUIZANDO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10078","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10078\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}