{"id":10079,"date":"2016-02-05T07:17:08","date_gmt":"2016-02-05T12:17:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequistico\/"},"modified":"2016-02-05T07:17:08","modified_gmt":"2016-02-05T12:17:08","slug":"catequistico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequistico\/","title":{"rendered":"CATEQUISTICO"},"content":{"rendered":"<p>[100]<\/p>\n<p>    Adjetivo definitorio y relativo a la identidad de la catequesis. Alude a todo lo que tiene que ver con lecci\u00f3n de catequizar.<\/p>\n<p>    An\u00e1logos a este adjetivo son otros sugestivos: \u00abeducativo\u00bb, \u00abformativo\u00bb, \u00abevangelizador\u00bb, cuantos hacen referencia a la educaci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>    Ser\u00ed\u00ada bueno, aunque no es usual, diferenciar catequ\u00ed\u00adstico y catequ\u00e9tico. Conviene reservar el primero para todo lo que es pr\u00e1ctico y operativo, en alusi\u00f3n a la idea de catequesis. Y se deber\u00ed\u00ada dejar el de catequ\u00e9tico para lo que hace alusi\u00f3n a la ciencia teol\u00f3gica de la Catequ\u00e9tica, por lo tanto para lo que es te\u00f3rico, reflexivo, especulativo.<\/p>\n<p>    Algunas referencias ayudar\u00e1n a precisar los elementos a los que mejores se puede aplicar este adjetivo y as\u00ed\u00ad se podr\u00e1 analizar mejor el abanico de elementos catequ\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>    1. Personas<br \/>\n    Hay personas especialmente apellidadas con el referente de la catequesis, es decir que son catequ\u00ed\u00adsticas.<\/p>\n<p>   &#8211; Los que se sienten vocacionados para este ministerio, en la parroquia o en otras instancias, son educadores de la fe, son catequ\u00ed\u00adsticas. Sus acciones, su preparaci\u00f3n, sus intenciones, los instrumentos que usan, los tiempos y los programas, los planes que desarrollan merecen el apellido de catequ\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>   &#8211; Los maestros cristianos en el contexto de su lugar de docencia o los alumnos a los que imparten otras ense\u00f1anzas, en cuanto se entregan o cuando se dedican a las tareas de educaci\u00f3n de la fe sin duda se vinculan con este t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>   &#8211; Los mismos padres en cuanto agentes o promotores de la catequesis familiar, los animadores de grupos cristianos que tienen por objeto educar religiosamente, quienes apoyan, ayudan, facilitan o disponen la tarea, todos deben ser reconocidos como catequ\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>    2. Lugares<br \/>\n    Los \u00e1mbitos parroquiales son los m\u00e1s merecedores del adjetivo de catequ\u00ed\u00adsticos. Pero hay otros muchos lugares asociados a los procesos de formaci\u00f3n e instrucci\u00f3n religiosa: centros de convivencia cristiana, salas de encuentro, santuarios, casas de ejercicios, cofrad\u00ed\u00adas, ambientes de trabajo sociales, sede de ONGs de inspiraci\u00f3n educadora, etc. se denominan con m\u00e1s o menos propiedad como catequ\u00ed\u00adsticos cuando facilitan la formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Es evidente que los suelos y los techos no son por s\u00ed\u00ad mismos religiosos, pero determinados rasgos en ellos los convierten en catequ\u00ed\u00adsticos si contribuyen a esa orientaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Es el caso de las figuras y ornamentos, de los mapas, esquemas, emblemas y lemas que dan el tono a esos lugares. Ellos son los que sugieren y apoyan su influencia formadora, o deformadora si se presentan en sentido contrario.<\/p>\n<p>    Especialmente catequ\u00ed\u00adsticos son determinados lugares que instruyen y ayudan en la fe con s\u00f3lo la permanencia o el paso por ellos, por las ideas que suscitan o lo sentimientos que provocan. Un museo de arte religioso, una catedral con sus retablos, esculturas, epitafios, una ermita, un calvario, un cementerio, una santuario con sus reclamos rememorativos o sus invitaciones piadosas, son lugares que, por su propia contextura, sugieren y ayudan a la reflexi\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>    Un monasterio o convento con sus claustros, sus capillas, sus decoraciones, pinturas, esculturas, incluso arquitecturas, su mismo silencio puede ser presentado como motivo o lenguaje que suscita ense\u00f1anzas imborrables.<\/p>\n<p>    Emotivo y admirable recuerdo puede suscitar a este respecto los llamados Santos Lugares, al estilo de Jerusal\u00e9n, Bel\u00e9n o Nazareth en Palestina, o la Ciudad de Roma con sus bas\u00ed\u00adlicas, museos religiosos y catacumbas, o los diversos centros de culto que se han ido construyendo en la historia cristiana: El Pilar de Zaragoza, Lourdes, F\u00e1tima, Guadalupe, Efeso, etc.<\/p>\n<p>    Las rutas famosas de peregrinaci\u00f3n de resonancia hist\u00f3rica, como el Camino de Santiago, son ofertas catequ\u00ed\u00adsticas de valor espiritual y eclesial incalculable para quienes las recorren con fe y sentido de fraternidad.<\/p>\n<p>    3. Tiempos<br \/>\n    Todos los momentos son aptos y recomendables para mejorar la fe y promover la piedad. Pero hay jornadas, per\u00ed\u00adodos, ciclos, especialmente catequ\u00ed\u00adsticos por el contexto, los recuerdos y las evocaciones que suscitan.<\/p>\n<p>    El Viernes Santo o el d\u00ed\u00ada de la Inmaculada, la fiesta de Pentecost\u00e9s o el  Mi\u00e9rcoles de ceniza, evocan en la piedad cristiana sentimientos, recuerdos y relaciones muy concretos. Los apoyos, afectos y sugerencias que esas jornada transfieren, ya sean tradicionales o m\u00e1s novedosos, aprovechados oportunamente, pueden servir para la renovaci\u00f3n de la fe y para la mejor instrucci\u00f3n sobre su importancia en las personas y en las colectividades.<\/p>\n<p>    Se puede resaltar el valor singular del d\u00ed\u00ada santo del domingo, del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, que se remonta a los primeros tiempos cristianos o los viernes penitenciales de cuaresma con sus ayunos y abstinencias.<\/p>\n<p>    Los principales ciclos lit\u00fargicos con sus predicaciones, las fiestas y conmemoraciones de santos, especialmente del Se\u00f1or y de su Madre, con sus recuerdos y alusiones, las romer\u00ed\u00adas, rogativas, la vigilias, a los a\u00f1os declarados sagrados como son los jubilares, se prestan a la renovaci\u00f3n cristiana por sus connotaciones piadosas y eclesiales.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n se debe recordar el valor educativo de los per\u00ed\u00adodos especialmente dedicados a la revisi\u00f3n de vida como son convivencias cristianas, ejercicios espirituales, campa\u00f1as de caridad, cursos de formaci\u00f3n con diversos motivos (preparaciones sacramentales, \u00e9pocas penitenciales, per\u00ed\u00adodos de luto). Es importante aprender a separar en estos tiempos singulares lo que existe de tradici\u00f3n y de invitaci\u00f3n sincera a la renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    La tradici\u00f3n cristiana ha llamado especialmente catequ\u00ed\u00adsticos a ciertos momentos de la vida como han sido los catecumenados bautismales, los per\u00ed\u00adodos de probaci\u00f3n o noviciados en los Institutos religiosos. Y en la piedad cristiana se han multiplicado las novenas, los triduos, los octavarios, mirados como procesos de preparaci\u00f3n y desarrollo de los valores religiosos.<\/p>\n<p>    4. Materiales y recursos<br \/>\n    Los materiales e instrumentos, recursos y medios did\u00e1cticos, merecen el apellido de catequ\u00ed\u00adsticos cuando, en el plano de la instrucci\u00f3n o en lo relacionado con los sentimientos cristianos, ayudan con s\u00f3lo su uso a mejorar ideas, sentimientos o actitudes cristianas.<\/p>\n<p>     En este sentido podemos hablar de libros, diccionarios, l\u00e1minas, cuadros, res\u00famenes, documentos de naturaleza o intencionalidad catequ\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>    La cuesti\u00f3n que exige discernimiento est\u00e1 en saber si son tales todos los materiales usados en la ense\u00f1anza religiosa o a los \u00abmateriales religiosos\u00bb se les exige m\u00e1s para merecer este nombre. Se pueden asumir las dos propuestas: que s\u00f3lo son tales  que por su intenci\u00f3n, por la usualidad y por la misma naturaleza, y que son especialmente aptos para fomentar vida e ideas cristianas; o bien que todo lo que sea educativo y se use en la formaci\u00f3n religiosa tiene que ser considerado, con criterio amplio, como piadoso.<\/p>\n<p>     La cualificaci\u00f3n es intrascendente cuando se trata de objetos inocuos y neutros: libros, mapas, material de consumo. Pero es m\u00e1s compleja si se trata de dar respuesta justificativa al hecho de que la Iglesia exija autorizaci\u00f3n para publicar libros religiosos y textos catequ\u00ed\u00adsticos (C.D.C. cc. 824-827) o im\u00e1genes sagradas (cc. 1188 y 1190) para uso de los fieles.<\/p>\n<p>    La catequesis, junto a los catecismos, reclama esos materiales complementarios: gu\u00ed\u00adas pedag\u00f3gicas y materiales de apoyo, ilustraciones, montajes visuales o proyecciones, documentos, etc. Todo ello sirve para conectar mejor con los catequizandos, teniendo en cuenta la edad, el lugar, la cultura&#8230; Pero no todo lo que se introduce en las v\u00ed\u00adas de la distribuci\u00f3n comercial puede ser aceptado sin reparo. Hay muchas figuras, plegarias, escritos, dise\u00f1os, programas, sugerencias que ciertamente no son \u00abcatequ\u00ed\u00adsticos\u00bb.<\/p>\n<p>    Estos materiales exigen mucho discernimiento en el uso y deben ser asumidos por la comunidad, a trav\u00e9s de la autoridad, es decir vinculados con la dimensi\u00f3n espiritual y cristiana del mensaje revelado. Usar cualquier cosa puede ser bueno en los entretenimientos, pero no en la educaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>    En general podr\u00ed\u00adamos exigir a estos materiales cierta vinculaci\u00f3n con la Palabra divina, con la Tradici\u00f3n, con el entorno cultural en el que se usan y natural capacidad para estimular la piedad.<\/p>\n<p>    En cierto sentido deben partir de los catecismos, ayudando a que la fe pueda llegar de modo efectivo a los catequizandos. En determinadas di\u00f3cesis y grupos diocesanos existen materiales que orientan a los catequistas y que, aunque no tengan valor oficial, es bueno e importante conocer. Es importante tener criterios claros sobre su oportunidad y sobre el modo de empleo, para poder sacar el mejor partido. 5. Planes y proyectos   Cuantas acciones, planes, esquemas, dise\u00f1os, labores previstas y programadas se orientan a la educaci\u00f3n religiosa y espiritual de los creyentes, merecen el adjetivo de catequ\u00ed\u00adsticas, si realmente son aportaciones y apoyos positivos con esta funci\u00f3n.<\/p>\n<p>    M\u00e1s o menos han de ser planteadas con suficiente claridad de intenciones y adaptaci\u00f3n de acciones para que resulten verdaderamente formativos.<\/p>\n<p>    Lo mismo se puede decir cuando se trata de acciones y compromisos, en reuniones, encuentros y relaciones de trabajo o de convivencia.<\/p>\n<p>    Y no menos se debe afirmar de aquellos modos de actuaci\u00f3n: normas disciplinares, estilos, modelos, lenguajes, preferencias, relaciones y pretensiones, que tenga que ver con la formaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>    A todas esas realidades se las podr\u00e1 denominar con el calificativo de catequ\u00ed\u00adsticas si directa y precisamente hacen referencia a la educaci\u00f3n religiosa. De lo contrario, deber\u00e1n ser miradas al menos como dudosas y en ocasiones perjudiciales o desorientadoras.<\/p>\n<p>    Conviene diferenciar todo ello en sus diversos niveles. Hay elementos que son directa y expl\u00ed\u00adcitamente catequ\u00ed\u00adsticos, cuando resultan soportes de una acci\u00f3n sistem\u00e1tica y ordenada para conseguir un conocimiento mejor y para ordenar la m\u00e1s conveniente presentaci\u00f3n de la verdad cristiana a fin de que sea conocida y vivida cada vez m\u00e1s profundamente. 6. Lenguajes<br \/>\n    Es bueno recordar que existe un lenguaje eminentemente catequ\u00ed\u00adstico como hay otros deportivo, m\u00e9dico o art\u00ed\u00adstico. El dominar ese lenguaje supone especial preparaci\u00f3n en el catequista, que aprende por la experiencia y por expl\u00ed\u00adcita formaci\u00f3n a armonizar los t\u00e9rminos teol\u00f3gicos rigurosamente exactos con las formas expresivas que los hacen comprensibles para los oyentes.<\/p>\n<p>    Hay lenguajes catequ\u00ed\u00adsticos y otros que no lo son. Tradicionalmente se asoci\u00f3 lo catequ\u00ed\u00adstico con la sencillez, el orden, la claridad y con expresiones interrogativas o dialogales<br \/>\n    El catequista har\u00e1 bien en familiarizarse con esos rasgos y hasta seleccionar y construir su propio lenguaje pedag\u00f3gico para sintonizarle con el lenguaje teol\u00f3gico de la Iglesia. Deber\u00e1 tratar cada vez m\u00e1s de hablar con m\u00e1s propiedad, pero tambi\u00e9n con sinceridad y luminosidad, para armonizar rigor con habilidad comunicativa.<\/p>\n<p>    Es cierto que esos h\u00e1bitos expresivos se consiguen con el tiempo y la repetici\u00f3n de expresiones. Pero no lo es menos que se pueden hacer m\u00e1s asequibles los aprendizajes y por eso merecer\u00e1n el calificativo de catequ\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>    Es f\u00e1cil conseguirlo: si se pone empe\u00f1o e inter\u00e9s en la empresa, si se cultiva la conciencia de profesionalidad, si se multiplican las lecturas y los encuentros compartidos, si se observa a las personas que naturalmente son h\u00e1biles en las actividades de la catequesis<br \/>\n   7. Normas y leyes   Tambi\u00e9n las leyes, las normas, las consignas, las directrices, cuantas indicaciones rigen la tarea de educaci\u00f3n de la fe merecen el calificativo de \u00abcatequ\u00ed\u00adsticas\u00bb si son aptas para orientar y no para reprimir, para clarificar y no para oscurecer, rasgos deseables que no siempre consiguen las meras f\u00f3rmulas jur\u00ed\u00addicas que precisan posterior explicaci\u00f3n y justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Son catequ\u00ed\u00adsticas las normas claras, nobles, positivas (no simplemente prohibitivas) y motivadoras y suficientemente flexibles.<\/p>\n<p>    No lo son las leyes fr\u00ed\u00adas, distantes o ambiguas, que parecen redactadas para anunciar sanciones m\u00e1s que para alentar actuaciones correctas.<\/p>\n<p>    Es bueno tambi\u00e9n aprender a diferenciar la norma constructiva de las que no lo son. Y educar la conciencia de los catequizandos con la alegr\u00ed\u00ada de hacer lo que se debe y no s\u00f3lo de temer lo que no se debe realizar.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[100] Adjetivo definitorio y relativo a la identidad de la catequesis. Alude a todo lo que tiene que ver con lecci\u00f3n de catequizar. An\u00e1logos a este adjetivo son otros sugestivos: \u00abeducativo\u00bb, \u00abformativo\u00bb, \u00abevangelizador\u00bb, cuantos hacen referencia a la educaci\u00f3n religiosa. Ser\u00ed\u00ada bueno, aunque no es usual, diferenciar catequ\u00ed\u00adstico y catequ\u00e9tico. 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