{"id":10213,"date":"2016-02-05T07:21:06","date_gmt":"2016-02-05T12:21:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-trento\/"},"modified":"2016-02-05T07:21:06","modified_gmt":"2016-02-05T12:21:06","slug":"concilio-de-trento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-trento\/","title":{"rendered":"CONCILIO DE TRENTO,"},"content":{"rendered":"<p>(1545-1563)[954]<\/p>\n<p>     El Concilio de Trento fue el m\u00e1s importante acontecimiento religioso de los tiempos modernos.<\/p>\n<p>    Sus decisiones doctrinales y sus decretos de reforma eclesial ser\u00ed\u00adan decisivos en la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p>    1. Contexo conciliar<br \/>\n    Fue convocado por Paulo III, a pesar de las guerras entre Carlos V Emperador y Francisco I de Francia. Intent\u00f3 poner freno a las convulsiones religiosas originadas por los luteranos, pero se transform\u00f3 en plataforma de reforma universal, en una Iglesia que ped\u00ed\u00ada a gritos un regreso al Evangelio.<\/p>\n<p>    Las guerras agotadoras entre los monarcas europeos ti\u00f1eron de sangre el siglo XVI. A ellas vinieron a sumarse las \u00abinnovaciones de los protestantes\u00bb.<\/p>\n<p>    Se pretendi\u00f3 reunir el Concilio en un lugar que no fuera Roma, para que los luteranos llegaran a integrarse en el Concilio y dejaran una puerta abierta a la reunificaci\u00f3n de los disidentes.<\/p>\n<p>    Por eso Carlos V ofreci\u00f3 su ciudad imperial de Trento, al no poder celebrarse en otras previstas al principio: Mantua, para donde lleg\u00f3 a ser convocado oficialmente en 1536; Vicenza, del Se\u00f1or\u00ed\u00ado de Venecia, a donde llegaron a viajar los tres legados pontificios.<\/p>\n<p>    La Bula \u00abLaetare Hierusalem\u00bb, del 19 de Noviembre de 1944, convoc\u00f3 a los Conciliares para la ciudad imperial de Trento, de f\u00e1cil acceso para alemanes e italianos, aunque no tanto para los de otras latitudes. La fecha de inicio deb\u00ed\u00ada ser el 25 de Marzo de 1545, aunque las dificultades retrasaron la apertura el 13 de Diciembre. Lo iniciaron presentes 33 Padres: tres legados pontificios, 4 Arzobispos, 21 Obispos y 5 generales.<\/p>\n<p>    Adem\u00e1s de los Padres y legados, actuaron diversidad de te\u00f3logos pontificios o acompa\u00f1antes de prelados, algunos representantes de monarcas y diversos consultores.<\/p>\n<p>    El Concilio fue el m\u00e1s doctrinal y sistem\u00e1tico de todos los tiempos. El m\u00e9todo de trabajo fue el de comisiones de te\u00f3logos eminentes para preparar las proposiciones, redactar los documentos y precisar los c\u00e1nones o f\u00f3rmulas sint\u00e9ticas de condena a quienes no admitieran las ense\u00f1anzas o definiciones aprobadas. Los mejores te\u00f3logos de las naciones llegaron a Trento, donde se movieron con plena libertad.<\/p>\n<p>    Lo elaborado por las comisiones de te\u00f3logos pasaba a la Congregaciones generales en las que se pul\u00ed\u00ada, discut\u00ed\u00ada, concordaba y se preparaba cada documento definitivo.<\/p>\n<p>    Por fin se aprobaban las conclusiones, los c\u00e1nones y las decretos disciplinares en solemnes \u00abAsambleas generales\u00bb, de las que hubo 25 a lo largo de todo el proceso conciliar (11 en la primera, 5 en la segunda y 9 en la tercera etapas).<\/p>\n<p>    La presidencia estuvo a cargo de los Legados Pontificios, dos o tres Cardenales, a veces hasta cinco, con uno de ellos de gran prestigio como Presidente.<\/p>\n<p>    Se armonizaron los temas doctrinales y las medidas disciplinares, que se redactaban en forma de \u00abDecretos doctrinales\u00bb seguidos de c\u00e1nones o anatemas, y como \u00abDecretos de Reforma\u00bb, que respond\u00ed\u00adan a necesidades de la \u00e9poca y a los vicios lamentables del momento.<\/p>\n<p>    La inquietud por los errores luteranos domin\u00f3 el trabajo de todo el Concilio, aunque luego se abri\u00f3 la atenci\u00f3n a diversidad de problemas, sobre todo disciplinares, ajenos a la herej\u00ed\u00ada estrictamente protestante.<\/p>\n<p>    En la segunda etapa conciliar llegaron a acudir a Trento diversos delegados de los pr\u00ed\u00adncipes alemanes protestantes, pero pronto se retiraron sin lograr imponer sus desorbitadas exigencias, tanto dogm\u00e1ticas como disciplinares. Por eso el Concilio fue exclusivamente cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>    Fue minoritario en cuanto a representaci\u00f3n del episcopado mundial, por las condiciones de los tiempos; pero fue profundo en cuanto a la calidad de los enviados, en cuanto a la eficacia de los te\u00f3logos cat\u00f3licos; y tambi\u00e9n fue soberano en cuanto a la representaci\u00f3n eclesial, que estuvo en los Cardenales delegados del Papa y presidentes de las reuniones.<\/p>\n<p>    Comenz\u00f3 en 1547, gobernando la Iglesia Pulo III; termin\u00f3 en el a\u00f1o 1563 con P\u00ed\u00ado IV, quien aprob\u00f3 todos los documentos y conclusiones con la bula \u00abBenedictus Deus\u00bb del 30 de Junio de 1564.<\/p>\n<p>   1. Tres etapas<\/p>\n<p>     Los tres momentos del Concilio estuvieron plagados de arduas dificultades de avenencia, pues lat\u00ed\u00ada la desconfianza entre las diversas delegaciones: la pontificia e italiana, la espa\u00f1ola, la francesa al servicio del Rey de esa naci\u00f3n, la imperial o alemana, en donde contrastaban los enviados de pr\u00ed\u00adncipes luteranos rebeldes y los procedentes de otros cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>    S\u00f3lo la constancia de hombres eminentes y pacientes, como fueron los legados pontificios, pudo con las dificultades.<\/p>\n<p>    1.1. Etapa de Paulo III.<\/p>\n<p>    Dur\u00f3 de 1545 a 1547. Se inicio el 13 de Diciembre de 1545. El n\u00famero de miembros fue aumentando: de los 34 en la sesi\u00f3n de inauguraci\u00f3n, se lleg\u00f3 a s\u00f3lo 42 en la segunda sesi\u00f3n de 2 de Junio de 1547. Fue la m\u00e1s incierta y minoritaria, a la espera de que se incorporaran delegados luteranos.<\/p>\n<p>    Se celebraron en total once sesiones. Entre las importantes se halla la cuarta (8 Abril 1546), en la que se defini\u00f3 la doctrina cat\u00f3lica sobre los canales de la Revelaci\u00f3n (Escritura y Tradici\u00f3n).<\/p>\n<p>    En esta sesi\u00f3n hab\u00ed\u00ada ya 61 Padres. Se estableci\u00f3 el Canon de los libros inspirados; y se dio car\u00e1cter oficial a la versi\u00f3n de la Biblia denominada Vulgata.<\/p>\n<p>    Ambas medidas iban dirigidas a cortar de ra\u00ed\u00adz las diversas vacilaciones o intencionadas omisiones de los protestantes en el uso de versiones b\u00ed\u00adblicas incorrectas o simplemente manipuladas.<\/p>\n<p>    De suma importancia fue tambi\u00e9n la quinta (17 de Junio de 1546), en la que se defini\u00f3 la doctrina cat\u00f3lica sobre el pecado original y sobre la justificaci\u00f3n. El laborioso trabajo sobre el tema de la justificaci\u00f3n llev\u00f3 mucho tiempo y muchas correcciones. S\u00f3lo el 13 de Enero de 1547, en la sexta sesi\u00f3n, con 68 Padres y 50 te\u00f3logos, se pudo votar y aprobar el texto, el m\u00e1s importante del Concilio, con 16 cap\u00ed\u00adtulos y 33 c\u00e1nones.<\/p>\n<p>    En la s\u00e9ptima sesi\u00f3n (3 Marzo de 1547) se defini\u00f3 la doctrina de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre los Sacramentos y se marcaron las normas que deb\u00ed\u00adan regir la reforma cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>    Mientras se preparaba la pr\u00f3xima reuni\u00f3n general, se declar\u00f3 en la regi\u00f3n la peste y algunos Padres conciliares, el General de los franciscanos y un Obispo, fallecieron. Se decidi\u00f3 el traslado a Bolonia, medida que no aceptaron los quince prelados protegidos por Carlos V, que se mantuvieron en Trento. En Bolonia, los que llegaron all\u00ed\u00ad celebraron algunas sesiones, la novena y la d\u00e9cima, sin decisiones importantes, a la espera de la reunificaci\u00f3n de los conciliares.<\/p>\n<p>    En Septiembre de 1549 Paulo III, ante la dif\u00ed\u00adcil situaci\u00f3n de divisi\u00f3n y su mala relaci\u00f3n con Carlos V, suspendi\u00f3 el Concilio, tanto respecto del grupo que segu\u00ed\u00ada en Trento como del instalado en Bolonia, que era mayoritario.<\/p>\n<p>    2.2. Etapa  de Julio III<br \/>\n    Desde 1549 a 1551 gobern\u00f3 la Iglesia Julio III, en medio de una tensi\u00f3n fuerte entre cardenales partidarios de Carlos V y otros del franc\u00e9s Enrique II, sucesor de Francisco I.<\/p>\n<p>    Julio III, prudente, austero y de humilde origen, se decidi\u00f3 claramente por la reapertura del Concilio en la ciudad de Trento. Con la oposici\u00f3n el Rey franc\u00e9s y el apoyo de Carlos V, Julio III public\u00f3 la bula \u00abCum ad tollenda\u00bb, que reanudaba el Concilio. La Sesi\u00f3n und\u00e9cima se celebr\u00f3 con los pocos prelados llegados el 1 de Mayo de 1551 (18 Padres) y la ausencia de los enviados del monarca franc\u00e9s.<\/p>\n<p>    La sesi\u00f3n decimotercera (11 de Octubre de 1551) vers\u00f3 sobre la Eucarist\u00ed\u00ada con 54 Padres y 48 te\u00f3logos. Para entonces estaba ya regularizado el trabajo conciliar. La sesi\u00f3n decimocuarta fue tambi\u00e9n de trascendencia y trat\u00f3 de la penitencia y de la unci\u00f3n de enfermos. Tuvo lugar el 25 de Noviembre 1551.<\/p>\n<p>    Diversos delegados protestantes hab\u00ed\u00ada aceptando integrarse en las sesiones del Concilio y hab\u00ed\u00adan llegado a Trento con los debidos salvoconductos imperiales y de los legados conciliares. Pero pretendieron torcer la orientaci\u00f3n del Concilio, reclamando una nueva discusi\u00f3n de todo lo tratado. Ped\u00ed\u00adan que el Concilio se limitara a tratar de la reforma de la Iglesia y que se eximiera a los Obispos presentes del juramento de fidelidad al Papa; y que incluso el Papa fuera juzgado en el Concilio. Por indicaci\u00f3n urgente de Julio III desde Roma, se rechazaron sus pretensiones y fue el pretexto para que ellos se retiraran.<\/p>\n<p>    La sesi\u00f3n decimoquinta tuvo lugar el 25 de Enero de 1552 y vers\u00f3 sobre la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00ed\u00ada y sobre el orden sacerdotal. El texto de la Eucarist\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada cuatro cap\u00ed\u00adtulos y 13 c\u00e1nones. Perfectamente elaborado dejaba consignada la disciplina y la doctrina sobre el Sacrificio del altar. Los 68 Padres presentes votaron y aprobaron el texto.<\/p>\n<p>    La \u00faltima sesi\u00f3n de esta etapa, la decimosexta, tuvo lugar el 28 de Mayo de 1552. Diversos conciliares, sobre todo alemanes, hab\u00ed\u00adan abandonado ya Trento, ante el clima de guerra que se presagiaba por la actitud de Mauricio de Sajonia, enfrentado a Carlos V. Los enviados protestantes hab\u00ed\u00adan abandonado ya la ciudad, ante la certeza de que sus audaces exigencias doctrinales y disciplinares no iban a tener fortuna.<\/p>\n<p>    Ante la proximidad de las tropas de  Mauricio de Sajonia, se celebr\u00f3 la sesi\u00f3n 16 para, con autorizaci\u00f3n de Julio III, suspender el Concilio por dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>    A pesar de la interrupci\u00f3n del Concilio, el Papa sigui\u00f3 empe\u00f1ado en su obra de Reforma con diversas Bulas y Decretos pontificios, tarea en la que le sorprendi\u00f3 la muerte en el 23 de Marzo de 1555, dejando inacabada su obra. Con todo, al morir, dej\u00f3 preparada una amplia documentaci\u00f3n que se aprovechar\u00ed\u00ada despu\u00e9s.<\/p>\n<p>    El Papa elegido, Marcelo II, muri\u00f3 a los 22 d\u00ed\u00adas de gobierno. Hab\u00ed\u00ada sido legado pontificio en Trento y falleci\u00f3 el 1 de Mayo de 1555.<\/p>\n<p>    Para sucederle, y a pesar de contar ya 69 a\u00f1os, fue elegido el Cardenal Carafa, que tom\u00f3 el nombre de Paulo IV. Fue sincero en sus deseos de reforma, pero poco simpatizante del Concilio y frontalmente enfrentado con el Emperador.<\/p>\n<p>    Por eso se mostr\u00f3 adversario del hijo de Carlos V, y de todo lo espa\u00f1ol. Mal aconsejado y manipulado por sus sobrinos, a los que hab\u00ed\u00ada hecho cardenales, se lanz\u00f3 a una est\u00fapida guerra con Espa\u00f1a y tuvo que asumir con amargura su derrota humillante ante el Duque de Alba, virrey de N\u00e1poles, que entr\u00f3 en Roma victorioso el 12 de Septiembre de 1557 y trat\u00f3 a la ciudad y a sus dirigentes con exquisita cortes\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Paulo IV mor\u00ed\u00ada el 18 de Agosto de 1559, despu\u00e9s de sus fracasos pol\u00ed\u00adticos, militares y religiosos. Sus buenas intenciones reformadoras quedaron amortiguadas por su nepotismo, sin que llegara ya a conocer que su principal valido, el cardenal sobrino Carlos Carafa, junto con otros familiares, morir\u00ed\u00ada ejecutado despu\u00e9s del pleito que se les abri\u00f3 por diversos cr\u00ed\u00admenes y acusado de traici\u00f3n.<\/p>\n<p> 1.3. Etapa de P\u00ed\u00ado IV.<\/p>\n<p>    Con la elecci\u00f3n de P\u00ed\u00ado IV, el 26 de Diciembre de 1559, comenz\u00f3 la nueva etapa del Concilio. Con nuevos delegados pontificios, el 18 de Enero de 1562 se reanudaron las sesiones con 117 conciliares. Para entonces el Emperador Carlos V ya se hab\u00ed\u00ada retirado a Yuste, pues hab\u00ed\u00ada renunciado el 22 de Octubre de 1555 al Imperio en favor de su hermano Fernando y en Enero de 1556 hab\u00ed\u00ada dejado los Reinos de Espa\u00f1a en su hijo Felipe II. Su muerte se produjo en 1558.<\/p>\n<p>    El 26 de Febrero de 1562 se celebr\u00f3 la decimoctava sesi\u00f3n general y el 14 de Mayo siguiente la decimonovena. Los asuntos fueron de menor importancia: libros prohibidos, residencia de Obispos, etc. Se estaba haciendo tiempo para que las tensiones se calmaran, pues la cuesti\u00f3n de si \u00abel episcopado es de origen divino o eclesi\u00e1stico\u00bb y si la autoridad de los obispos es de \u00abderecho divino\u00bb o de \u00abderecho eclesi\u00e1stico\u00bb enconaba los \u00e1nimos de forma irreconciliable.<\/p>\n<p>    El 4 de Junio de 1562 tuvo lugar la vig\u00e9sima Sesi\u00f3n General, con 148 conciliares, pero sin superar el nivel protocolario, ya que el problema de la disensi\u00f3n no se superaba. Para no ahuyentar a los pocos protestantes presentes y a los delegados franceses que se opon\u00ed\u00adan a la mayor\u00ed\u00ada se demor\u00f3 toda decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>    En la siguiente sesi\u00f3n, el 16 de Julio de 1562, que fue la vig\u00e9simo primera, los asistentes eran 186 Padres participantes. El centro de atenci\u00f3n estuvo en la comuni\u00f3n bajo las dos especies.<\/p>\n<p>    La vig\u00e9simo segunda sesi\u00f3n tuvo lugar el 17 de Septiembre de 1562. Cont\u00f3 con 166 padres, adem\u00e1s de los te\u00f3logos y consultores que hab\u00ed\u00adan trabajado arduamente el tema de la Eucarist\u00ed\u00ada. Por 125 votos contra 41 se inclin\u00f3 la balanza hacia la comuni\u00f3n bajo la especie de pan para los fieles. En la sesi\u00f3n, una de las m\u00e1s importantes de todo el Concilio, se formularon las principales definiciones y conclusiones sobre la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    En medio de dificultades se celebr\u00f3 el 15 de Julio de 1563 la sesi\u00f3n vig\u00e9simo tercera, sobre el Sacerdocio y el Episcopado. Fue la sesi\u00f3n m\u00e1s numerosa del Concilio, con 237 conciliares. Influyeron en las discusiones los discursos del P. Diego La\u00ed\u00adnez, Superior de los jesuitas y te\u00f3logo del Concilio, que diferenci\u00f3 el poder de orden y el poder de jurisdicci\u00f3n respeto al origen y a la autoridad de los Obispos. Se habl\u00f3 en este momento de la importancia de los Seminarios y de los condiciones para su erecci\u00f3n y para la formaci\u00f3n de los sacerdotes.<\/p>\n<p>    El 11 de Noviembre tuvo lugar la sesi\u00f3n vig\u00e9simocuarta con 232 Padres. En ella se promulg\u00f3 el decreto dogm\u00e1tico sobre el matrimonio.<\/p>\n<p>    Los trabajos finales se aceleraron por el af\u00e1n de dar ya por concluido el Concilio, sobre todo al conocer a finales de Noviembre la enfermedad grave del Pont\u00ed\u00adfice. Por eso, el 3 y 4 de Noviembre se celebr\u00f3 la vig\u00e9simo quinta y \u00faltima sesi\u00f3n del Concilio. De forma ya precipitada, se aprobaron cuatro Decretos sobre el purgatorio y las indulgencias, sobre las reliquias, sobre la reforma mon\u00e1stica y sobre la reforma general de la Iglesia.<\/p>\n<p>    Uno de los \u00faltimos decretos del Concilio ped\u00ed\u00ada y confiaba al Papa la preparaci\u00f3n y publicaci\u00f3n del Misal y del Breviario corregidos, as\u00ed\u00ad como de un Catecismo y del Indice de libros prohibidos.<\/p>\n<p>    El 4 de Diciembre de 1563 se reuni\u00f3 por \u00faltima vez el Concilio para dar por concluidas sus labores.<\/p>\n<p>    2. Ense\u00f1anzas tridentinas<br \/>\n    El Concilio de Trento cumpli\u00f3 una labor de clarificaci\u00f3n doctrinal y disciplinaria, cuyo influjo se har\u00ed\u00ada sentir en los siglos siguientes. Es considerado en la Iglesia como el Concilio m\u00e1s importante que se recuerda en su Historia, a pesar de toda la pol\u00e9mica que lo domin\u00f3.<\/p>\n<p>    La primera impresi\u00f3n es que se trat\u00f3 de un concilio contra la Reforma protestante, en particular contra Lutero.<\/p>\n<p>    Pero es evidente que sobrepas\u00f3 la simple reacci\u00f3n doctrinal ante las negaciones de los promotores del movimiento protestante. Su esquema doctrinal y sobre todo sus decretos de reformas sobrepasaron con creces las esferas de las tesis her\u00e9ticas de los luteranos. Comenz\u00f3 como reacci\u00f3n, pero se transform\u00f3 en la respuesta revitalizadora y reformadora de la Iglesia ante si misma, en el contexto del mundo humanista y renacentista, como nunca hab\u00ed\u00ada acontecido en los Concilios anteriores.<\/p>\n<p>    La obra reformadora del concilio fue precedida, impulsada y acompa\u00f1ada de un vasto movimiento espiritual y de un clamor universal de reforma.<\/p>\n<p>    En la reacci\u00f3n espiritual es donde estuvo el valor del Concilio, que s\u00f3lo fue el cauce cenceptual y terminol\u00f3gico de la necesidad de adaptaci\u00f3n y cambio.<\/p>\n<p>    Si result\u00f3 tan enormemente doctrinal, se debi\u00f3 a la coyuntura hist\u00f3rica en la que surgi\u00f3 y, sobre todo, en la que se aplicaron luego sus decisiones.<\/p>\n<p>    Ya antes del Concilio hab\u00ed\u00adan comenzado a convulsionarse las fuerzas vitales de la Iglesia: los santos y los espirituales, los misioneros y los pastores de almas, los te\u00f3logos nuevos y los profesionales de la filosof\u00ed\u00ada cristiana. Precisamente el Concilio de Trento fue posible por el contexto cultural y espiritual del momento.<\/p>\n<p>    La obra doctrinal del Concilio de Trento fortific\u00f3 la disciplina eclesi\u00e1stica frente al protestantismo; renov\u00f3 la disciplina de los cl\u00e9rigos y sus efectos en el pueblo fiel. Su itinerario doctrinal a lo largo de 18 a\u00f1os fue portentoso. Lleg\u00f3 desde el estudio del sentido de la Biblia al estudio sobre cada uno de los Sacramentos, desde el arduo tema de la autoridad del Magisterio hasta la naturaleza de la misi\u00f3n de la Iglesia en el mundo.<\/p>\n<p>    Durante siglos, el peso de Trento resultar\u00ed\u00ada impresionante y arrollador. Su riqueza m\u00e1s adelante resultar\u00ed\u00ada objeto de cr\u00ed\u00adtica por parte de los liberales y racionalistas. Pero su clarificaci\u00f3n doctrinal en tiempo de crisis fue la barrera que detuvo el avance arrollador de la herej\u00ed\u00ada luterana.<\/p>\n<p>    No cabe duda de que uno de los grandes acierto del Concilio fue llevar en paralelo los Decretos doctrinales, preparados por los grandes te\u00f3logos renacentistas, con los Decretos disciplinares, los cuales afectaban a las lacras m\u00e1s nocivas del momento: simon\u00ed\u00ada, latrocinios eclesi\u00e1sticos, clasismo religioso, corrupci\u00f3n administrativa, pol\u00e9micas doctrinales est\u00e9riles, etc. Sin el concilio de Trento, la doctrina cristiana se habr\u00ed\u00ada mantenido en la incertidumbre y hubiera quedado a merced de las ocurrencias teol\u00f3gicas del momento.<\/p>\n<p>    3. Trento y catequesis<br \/>\n    El Concilio de Trento supuso encauz\u00f3 en parte y provoc\u00f3 una reacci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica en la Iglesia sin precedentes.  Al darse cuenta las autoridades pontificias y episcopales de que la mayor parte de los problemas religiosos proced\u00ed\u00adan de la ignorancia religiosa, se empe\u00f1aron en crear escuela, promover catequesis, recomendar la predicaci\u00f3n popular, difundir libros, suscitar devociones.<\/p>\n<p>    El Concilio supo llamar la atenci\u00f3n sobre lo importante y marcar caminos fecundos en el empe\u00f1o de reforma. Por eso, la educaci\u00f3n del pueblo fiel estuvo latente en casi todas las discusiones sobre los problemas dogm\u00e1ticos; y la necesidad de dar normas contra los abusos se hall\u00f3 latente en la mayor parte el Decretos de reforma con los que se encarril\u00f3 la reforma de los diversos estamentos eclesiales.<\/p>\n<p>     De manera especial fue en la sesi\u00f3n quinta, cuando se trat\u00f3 de la ignorancia del pueblo y de la necesidad de la formaci\u00f3n religiosa e incluso profana desde la infancia, aunque la atenci\u00f3n preferente estuvo en los \u00e1mbitos intelectuales.<\/p>\n<p>     Se dieron normas para que en las catedrales y colegiatas se esteblecieran c\u00e1tedras de Sda. Escritura, para que los sacerdotes se formaran en este terreno tan importante. Se pidi\u00f3 para las casas religiosas y los colegios establecidos o protegidos por los pr\u00ed\u00adncipes cristianos una vigilancia especial sobre la doctrina y la formaci\u00f3n teol\u00f3gica ofrecida.  Se decret\u00f3 la creaci\u00f3n de escuelas populares y rurales para asegurar la ortodoxia.<\/p>\n<p>     Especial significaci\u00f3n catequ\u00e9tica tuvo el Decreto sobre los Seminarios de la sesi\u00f3n veintitr\u00e9s, del 15 de Julio de 1563. Se dio especial importancia a la formaci\u00f3n en los Seminarios con el fin de preparar sacerdotes capaces de transmitir doctrina y piedad a los fieles.<\/p>\n<p>    Y al terminar el Concilio se reclam\u00f3 al Papa lo que el Concilio ya no hab\u00ed\u00ada tenido tiempo de hacer: perfilar un Catecismo pontificio o eclesial. Se hab\u00ed\u00ada trabajado algo por algunos te\u00f3logos en el la comisiones del Concilio, pero no se hab\u00ed\u00ada llegado a ning\u00fan texto que saliera al paso de los errores de los herejes y sirviera para que todos los cat\u00f3licos tuviera a que atenerse en el exposici\u00f3n de la doctrina cristiana.<\/p>\n<p>    Esa petici\u00f3n ser\u00ed\u00ada atendida ya fuera del Concilio por parte de P\u00ed\u00ado V, que se\u00f1alar\u00ed\u00ada una Comisi\u00f3n para la redacci\u00f3n del Catecismo romano, llamado tambi\u00e9n de Trento por recoger su esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>    La preocupaci\u00f3n del Concilio para establecer la doctrina clara y asequible sobre cada uno de los sacramentos y de los dogmas tuvo un efecto catequ\u00ed\u00adstico de primera importancia. Se precisaba ense\u00f1ar a los fieles la verdadera doctrina y esto implicaba que las catequesis parroquiales y los centros diversos de educaci\u00f3n cristiana habr\u00ed\u00adan de cobrar una importancia especial en los tiempos inmediatos a las sesiones conciliares.<\/p>\n<p>    Es lo que aconteci\u00f3 con el nacimiento de \u00abCofrad\u00ed\u00adas de la doctrina cristiana\u00bb y de institutos y congregaciones diversas, siguiendo el esp\u00ed\u00adritu conciliar y tambi\u00e9n las directrices elaboradas durante el Concilio.<\/p>\n<p>    Con todo, es bueno recordar que, m\u00e1s que las normas catequ\u00ed\u00adsticas concretas del Concilio, fue el esp\u00ed\u00adritu de reforma y la conciencia de que era necesaria la instrucci\u00f3n cristiana lo que produjo una verdadera oleada de inquietudes pedag\u00f3gicas en los a\u00f1os posteriores. Gracias a ello, Trento se convirti\u00f3 en un elemento primordial de referencia educadora, pr\u00e1cticamente hasta muy entrado el siglo XX, en que el Vaticano II dar\u00ed\u00ada un vuelco decisivo a la \u00f3ptica eclesial y, en consecuencia, a la educaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(1545-1563)[954] El Concilio de Trento fue el m\u00e1s importante acontecimiento religioso de los tiempos modernos. Sus decisiones doctrinales y sus decretos de reforma eclesial ser\u00ed\u00adan decisivos en la vida de la Iglesia. 1. Contexo conciliar Fue convocado por Paulo III, a pesar de las guerras entre Carlos V Emperador y Francisco I de Francia. Intent\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-trento\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCONCILIO DE TRENTO,\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}