{"id":10283,"date":"2016-02-05T07:23:10","date_gmt":"2016-02-05T12:23:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria\/"},"modified":"2016-02-05T07:23:10","modified_gmt":"2016-02-05T12:23:10","slug":"corazon-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/corazon-de-maria\/","title":{"rendered":"CORAZON DE MARIA"},"content":{"rendered":"<p>[257]<\/p>\n<p>    La devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada fue consecuencia y fruto de la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Diversas Ordenes y movimientos religiosos, m\u00e1s de un centenar desde la segunda mitad del siglo XIX, fueron resaltando en la Iglesia la figura de Mar\u00ed\u00ada en la advocaci\u00f3n de su Coraz\u00f3n misericordioso.<\/p>\n<p>    La devoci\u00f3n a esa misericordia maternal, m\u00e1s o menos expl\u00ed\u00adcitamente asociada a la infinita misericordia del Hijo, viene de lejos en la Iglesia. Inseparable compa\u00f1era de su Hijo en su labor misionera y salvadora, la ternura mariana fue proclamada por autores benedictinos, franciscanos y dominicos. Desde la edad moderna la antorcha fue recogida por los jesuitas, cuyo grandes escritores asc\u00e9ticos abundaron en textos sobre el amor tierno de la Madre y sobre la dulzura de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>    San Francisco de Sales hizo del Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada el lugar de encuentro de las almas con el Esp\u00ed\u00adritu Santo. San Juan Eudes, comenz\u00f3 a formular una doctrina teol\u00f3gica sistem\u00e1tica y fundada b\u00ed\u00adblicamente, como aparece en su obra significativa \u00abLe Coeur admirable de la Mere de Dieu\u00bb. En ella resalt\u00f3 el valor de la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n \u00absin mancha\u00bb de Mar\u00ed\u00ada (inmaculado se dir\u00ed\u00ada despu\u00e9s) como el camino r\u00e1pido para llegar al Coraz\u00f3n del Hijo. Intent\u00f3 divulgar esa devoci\u00f3n y celebr\u00f3, aunque con cierto car\u00e1cter privado, la fiesta del Coraz\u00f3n de la Madre junto a la del Coraz\u00f3n de Hijo.<\/p>\n<p>    En 1799 P\u00ed\u00ado VI autoriz\u00f3 a la di\u00f3cesis de Palermo a celebrar una fiesta en honor del Coraz\u00f3n sant\u00ed\u00adsimo de la bienaventurada virgen Mar\u00ed\u00ada. P\u00ed\u00ado VIl, en 1805, decidi\u00f3 conceder y establecer esta celebraci\u00f3n lit\u00fargica para todos los que la solicitasen expresamente a Roma.<\/p>\n<p>    Fue San Antonio Mar\u00ed\u00ada Clarea el que promovi\u00f3 una ardiente devoci\u00f3n cordimariana, enriquecida con la aportaci\u00f3n de estudios teol\u00f3gicos y plegarias hermosas que quedaron plasmados en su portentosa producci\u00f3n literaria. La autoridad moral y eclesial de este \u00abconfesor de la Reina de Espa\u00f1a\u00bb venci\u00f3 con facilidad las discusiones y reticencias y por eso desde el siglo XIX se vio su camino despejado para la extensi\u00f3n a toda la Iglesia.<\/p>\n<p>    Fueron los \u00abMisioneros Hijos del Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00ed\u00ada\u00bb (claretianos) los mejores promotores de esta advocaci\u00f3n mariana, sobre todo despu\u00e9s de las apariciones de F\u00e1tima. El 31 de octubre de 1942 (y luego, solemnemente, el 8 de Diciembre en la bas\u00ed\u00adlica vaticana), en el 25 aniversario de las apariciones de F\u00e1tima, P\u00ed\u00ado Xll consagraba la Iglesia y el g\u00e9nero humano al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada. El 4 de Marzo de 1944, con el decreto \u00abCultus liturgicus\u00bb, el Papa extendi\u00f3 a toda la Iglesia latina la fiesta lit\u00fargica situ\u00e1ndola en el 22 de Agosto.<\/p>\n<p>    La devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada se present\u00f3 desde entonces como el cauce seguro para caminar hacia Jes\u00fas y se la convirti\u00f3 en emblema de la intermediaci\u00f3n mariana. Aunque en ambientes menos sensibles a la piedad mariana, como son los sajones, y en el mismo Concilio Vaticano II, apenas se citara esta referencia, es una fiesta conmemorativa que refleja la devoci\u00f3n por la Madre del Salvador y no un mero desahogo afectivo del creyente necesitado de una madre espiritual que compense las carencias posibles y referentes a las propias madres de la tierra, como sus detractores han querido en ocasiones sugerir.<\/p>\n<p>    Tal vez sea la plegaria colecta de la Misa de esta fiesta el texto gu\u00ed\u00ada que da la pauta espiritual y catequ\u00ed\u00adstica de esta festividad y de semejante idea y devoci\u00f3n: \u00abOh Dios, t\u00fa que has preparado en el coraz\u00f3n de la virgen Mar\u00ed\u00ada una digna morada al Esp\u00ed\u00adritu Santo, haz que nosotros, por intercesi\u00f3n de la Virgen, lleguemos a ser templos dignos de tu gloria\u00bb.<\/p>\n<p>     Mar\u00ed\u00ada es modelo de los que escuchan la palabra de Dios y hacen de ella su norma de vida. Es modelo porque am\u00f3 a Jes\u00fas sin medida e hizo de su Hijo su tesoro. En la medida en que el cristiano imita tal ejemplo, crece en santidad.<\/p>\n<p>  Dulzura de caramelo y serenidad del arte \u00bfQu\u00e9 educa m\u00e1s?<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada su interioridad contemplativa<\/p>\n<p>\tEn el coraz\u00f3n de la Madre de Jes\u00fas encontraron acogida las palabras del Se\u00f1or las palabras del \u00e1ngel (Lc 1,29), el mensaje de Bel\u00e9n (Lc 2,19), la profec\u00ed\u00ada de Sime\u00f3n (Lc 2,33), las palabras de Jes\u00fas ni\u00f1o (Lc 2,51)&#8230; Todo lo \u00abcontemplaba en su coraz\u00f3n\u00bb (Lc 2,19.51). La actitud de \u00abcontemplar\u00bb tiene el sentido de \u00abconfrontar\u00bb lo que est\u00e1 oyendo o viendo, con otros datos de la Palabra de Dios, para comprender mejor su significado salv\u00ed\u00adfico. Es la actitud sapiencial de los pobres de Yav\u00e9. De esta contemplaci\u00f3n en el coraz\u00f3n, derivaban todas las actitudes, palabras y acciones de Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>\tMar\u00ed\u00ada es Virgen no s\u00f3lo en su cuerpo, sino tambi\u00e9n y principalmente en toda su interioridad (\u00abcoraz\u00f3n\u00bb), abierta a la declaraci\u00f3n de amor por parte del Dios de la Alianza, sellada por la sangre de Cristo Esposo. En el coraz\u00f3n y en todo el ser de Mar\u00ed\u00ada entra plenamente la \u00abpalabra\u00bb de la nueva Alianza (Lc 1,38). Esa actitud es modelo de la respuesta que debe dar la Iglesia esposa \u00abHaced lo que \u00e9l os diga\u00bb (Jn 2,5; Ex 24,7).<\/p>\n<p>\tLa \u00abmemoria\u00bb de la Iglesia<\/p>\n<p>\tEn esta \u00abmemoria\u00bb de Mar\u00ed\u00ada, la Iglesia (al estilo del evangelista San Lucas) encuentra y actualiza no s\u00f3lo los acontecimientos salv\u00ed\u00adficos meditados por ella, sino tambi\u00e9n la verdadera actitud del coraz\u00f3n nuevo, que se deja interpelar por la Palabra de Dios, a modo de \u00abespada\u00bb que atraviesa el \u00abalma\u00bb (Lc 2,35). Entonces la vida y las actitudes internas de Mar\u00ed\u00ada (y de la Iglesia) se relacionan \u00ed\u00adntimamente con Cristo, hasta compartir el \u00abesc\u00e1ndalo\u00bb de la cruz. La Iglesia se siente \u00abasociada\u00bb a la hora de Cristo como Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>\tLa Iglesia entra en sinton\u00ed\u00ada con las actitudes del Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada cuando medita, con ella y como ella, los misterios de Cristo. Por esto, Mar\u00ed\u00ada \u00abacogiendo y meditando en su coraz\u00f3n acontecimientos que no siempre puede comprender, se convierte en el modelo de todos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen (cfr. Lc 11, 28)\u00bb (VS 120). El \u00abcoraz\u00f3n\u00bb evoca todas las actitudes de la persona de Mar\u00ed\u00ada, especialmente su donaci\u00f3n total a la obra salv\u00ed\u00adfica<\/p>\n<p>\tEl \u00abMagn\u00ed\u00adficat\u00bb mariano se hace oraci\u00f3n contemplativa de la Iglesia, donde \u00abse vislumbra la experiencia personal de Mar\u00ed\u00ada, el \u00e9xtasis de su coraz\u00f3n\u00bb (RMa 36). Por esto, \u00abla Iglesia acude al Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, a la profundidad de su fe expresada en las palabras del Magn\u00ed\u00adficat\u00bb (RMa 37).<\/p>\n<p>\tLos \u00abhitos\u00bb del itinerario de su Coraz\u00f3n<\/p>\n<p>\tEn el evangelio han quedado marcados los hitos de un itinerario contemplativo y misionero del Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada. Son etapas de silencio meditativo (Lc 1,29); de \u00abs\u00ed\u00ad\u00bb fiel a la palabra (Lc 1,38); de alabanza, agradecimiento, adoraci\u00f3n (Lc 1,46ss); de servicio de caridad (Lc 1,39); de instrumento del Esp\u00ed\u00adritu Santo (Lc 1,41); de aceptaci\u00f3n del misterio de Cristo (Lc 2, 19.33.51); sw asociaci\u00f3n esponsal a Cristo para correr su misma suerte pascual (Lc 2,35; Jn 19,25-27). \u00abMar\u00ed\u00ada, con perfecta docilidad al Esp\u00ed\u00adritu, experimenta la riqueza y universalidad del amor de Dios, que le dilata el coraz\u00f3n y la capacita para abrazar a todo el g\u00e9nero humano\u00bb (VS 120).<\/p>\n<p>\tCuando se dice que Mar\u00ed\u00ada \u00abmeditaba estas cosas en su coraz\u00f3n\u00bb (Lc 2,19.51), se describe la actitud relacional de volver a lo m\u00e1s hondo del propio coraz\u00f3n, guiada por la luz del rostro de Dios y por el Esp\u00ed\u00adritu Santo. \u00abMar\u00ed\u00ada es la figura del orante, prototipo de la contemplaci\u00f3n\u00bb (RMa 33). Ella \u00abconservaba todo esto en su coraz\u00f3n para meditarlo (cf. Lc 2,41.51)\u00bb (LG 57). Esta actitud contemplativa de Mar\u00ed\u00ada se convierte en oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n ante las necesidades de los hermanos, \u00abcuando en las bodas de Can\u00e1 de Galilea, movida a misericordia, suscit\u00f3 con su intercesi\u00f3n el comienzo de los milagros de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas (cfr. Jn 2,1-11)\u00bb (LG 58).<\/p>\n<p>\tEn el Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, \u00abla mujer\u00bb que \u00abestaba de pie junto a la cruz\u00bb (Jn 19,25ss), resonaron tambi\u00e9n las palabras de Jes\u00fas moribundo el perd\u00f3n (Lc 23,34), la promesa de salvaci\u00f3n (Lc 23,43), la sed (Jn 19,28), el abandono (Mt 27,46), la confianza total (Lc 23,46)&#8230; Con las palabras de Jes\u00fas, tambi\u00e9n entraron en su coraz\u00f3n los gestos redentores de su Hijo. Por esto, \u00abguiada por el Esp\u00ed\u00adritu, se consagr\u00f3 toda al ministerio de la redenci\u00f3n de los hombres\u00bb (PO 18), \u00absufriendo profundamente con su Unig\u00e9nito y asoci\u00e1ndose con entra\u00f1as de madre a su sacrificio, consintiendo amorosamente en la inmolaci\u00f3n de la v\u00ed\u00adctima que ella misma hab\u00ed\u00ada engendrado\u00bb (LG 58).<\/p>\n<p>\tEl origen hist\u00f3rico de una devoci\u00f3n<\/p>\n<p>\tLos Santos Padres hablan con frecuencia del coraz\u00f3n de Cristo y de su Madre, atravesados por la misma espada (Or\u00ed\u00adgenes). Mar\u00ed\u00ada es templo del Esp\u00ed\u00adritu Santo y sede de la Sabidur\u00ed\u00ada (cfr. Lc 1,35). Algunos santos han hecho hincapi\u00e9 en este mismo tema para presentar la actitudes hondas de Jes\u00fas y Mar\u00ed\u00ada (San Juan Eudes, San Antonio M\u00c2\u00aa Claret, etc.). Se recalca especialmente el amor materno de Mar\u00ed\u00ada, cuyo coraz\u00f3n \u00abes la fuente y el principio de todas las prerrogativas que la adornan\u00bb (San Juan Eudes)<\/p>\n<p>\tLa actitud devocional cristiana respecto al Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada tuvo especial resonancia y divulgaci\u00f3n despu\u00e9s de las apariciones de la Virgen en F\u00e1tima (1917) y de la consagraci\u00f3n del mundo y de la Iglesia al Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, en diversas ocasiones (a partir de 1942). P\u00ed\u00ado XII, al recordar esta consagraci\u00f3n en la enc\u00ed\u00adclica \u00abHaurietis Aquas\u00bb (sobre el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas), afirma que \u00aba la caridad y sufrimientos de Cristo estaban estrechamente asociados el amor y los dolores de su Madre\u00bb. La actitud devocional cristiana se expresa por medio de intimidad o relaci\u00f3n y confianza filial, gratitud, reparaci\u00f3n, colaboraci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>\tLa fiesta pas\u00f3 al calendario universal (rito latino) en 1944. Actualmente se celebra el s\u00e1bado de la tercera semana despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, inmediatamente despu\u00e9s de la fiesta del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y en relaci\u00f3n con ella. En los textos lit\u00fargicos se recuerda que \u00abDios ha preparado en el Coraz\u00f3n de la Virgen Mar\u00ed\u00ada una digna morada al Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (colecta de la Misa). La relaci\u00f3n con el \u00abs\u00e1bado\u00bb hace recordar el Cen\u00e1culo antes de Pentecost\u00e9s (Hech 1,14) y, de modo especial, la \u00absoledad\u00bb dolorosa (\u00abespada\u00bb) de Mar\u00ed\u00ada antes de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\tLa \u00abmemoria\u00bb de la Iglesia misionera y madre<\/p>\n<p>\tPuesto que Mar\u00ed\u00ada \u00abest\u00e1 en el coraz\u00f3n de la Iglesia\u00bb (RMa 27), \u00e9sta aprende de ella \u00abel tacto singular de su coraz\u00f3n materno, su sensibilidad peculiar, su especial aptitud para llegar a todos aquellos que aceptan m\u00e1s f\u00e1cilmente el amor misericordioso de parte de una madre\u00bb (DM 9). Mar\u00ed\u00ada es, para la Iglesia, \u00abmemoria\u00bb creyente, contemplativa, evang\u00e9lica, pascual y materna.<\/p>\n<p>\tEl Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, como \u00abmemoria\u00bb de la Iglesia, recuerda la misi\u00f3n de anunciar y comunicar a todos el misterio de la redenci\u00f3n. De hecho, este misterio \u00abse ha formado bajo el coraz\u00f3n de la Virgen de Nazaret, cuando pronunci\u00f3 su \u00abfiat\u00bb. Desde aquel momento este coraz\u00f3n virginal y materno al mismo tiempo, bajo la acci\u00f3n particular del Esp\u00ed\u00adritu Santo, sigue siempre la obra de su Hijo y va hacia todos aquellos que Cristo ha abrazado y abraza continuamente en su amor inextinguible\u00bb (Juan Pablo II, RH 22).<\/p>\n<p>Referencias Asociaci\u00f3n a Cristo, coraz\u00f3n, Coraz\u00f3n de Cristo, espiritualidad mariana, Magn\u00ed\u00adficat, Mar\u00ed\u00ada memoria de la Iglesia, s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 53, 56-58; MC 17,47; RH 22; DM 9; RMa 14, 18, 20, 26, 36-36.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Historia, naturaleza y eficacia de la devocion al Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada Estudios Marianos 4 (1945); J.M. ALONSO, D. SARTOR, Inmaculado Coraz\u00f3n, en Nuevo Dioccionario de Mariolog\u00ed\u00ada (Madrid, Paulinas, 1988) 941-955; J.M. CASAL, J.M. ALONSO, La consagraci\u00f3n a la Virgen y a su Coraz\u00f3n (Madrid, Coculsa, 1960; J. ESQUERDA BIFET, El camino del coraz\u00f3n (Barcelona, Balmes 1996) (n. 3 de cada cap\u00ed\u00adtulo); D. FERNANDEZ, El coraz\u00f3n de Maria en los Santos Padres Ephe\u00c2\u00acmerides Mariologicae\u00bb 37 (1987) 81 140; G. GREEN, Les ant\u00e9c\u00e9dents, doctrinaux et historiques de la cons\u00e9cration du monde au coeur Immacul\u00e9 de Marie, en Maria. Etudes sur la Sainte Vierge (Paris 1949-1971) I, 827-873; J.M\u00c2\u00aa HERNANDEZ, Ex abundantia cordis&#8230; (Roma, Secretariado Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, 1991); F. JUBERIAS, El coraz\u00f3n de Maria, tabern\u00e1culo de la Trinidad (Madrid, Gaztambide, 1982); M. PEINADOR, Teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica cordimariana (Madrid 1959); A. SERRA, Sapienza e contemplazione di Maria secondo Luca 2,19.51 (Roma 1982).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[257] La devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada fue consecuencia y fruto de la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Diversas Ordenes y movimientos religiosos, m\u00e1s de un centenar desde la segunda mitad del siglo XIX, fueron resaltando en la Iglesia la figura de Mar\u00ed\u00ada en la advocaci\u00f3n de su Coraz\u00f3n misericordioso. 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