{"id":10301,"date":"2016-02-05T07:23:41","date_gmt":"2016-02-05T12:23:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/creatividad\/"},"modified":"2016-02-05T07:23:41","modified_gmt":"2016-02-05T12:23:41","slug":"creatividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/creatividad\/","title":{"rendered":"CREATIVIDAD"},"content":{"rendered":"<p>[673]<\/p>\n<p>     Concepto psicol\u00f3gico que alude a la cualidad de la inteligencia humana de ser creadora de situaciones nuevas. Es idea promocionada desde la psicolog\u00ed\u00ada y sobre todo en base a la pedagog\u00ed\u00ada y a la inquietud por hacer al hombre m\u00e1s libre en el pensamiento como lo es en la vida.<\/p>\n<p>    Pero en diversos terrenos ya fue estudiada por diversidad de pensadores interesados por la energ\u00ed\u00ada original de los genios en las artes, las ciencias, la m\u00fasica, la literatura.<\/p>\n<p>    La creatividad ha sido relacionada, especialmente desde el Renacimiento, con las bellas artes. El inter\u00e9s por estudiar este rasgo del hombre viene de lejos: Bardieff, Chateaubriand, Freud, Binet, Karl Jung, etc. La idea com\u00fan se asentaba en la creatividad como don natural al servicio del progreso.<\/p>\n<p>   En el aspecto psicopedag\u00f3gico interesa resaltar su dimensi\u00f3n humana. Ya en 1860 aparec\u00ed\u00ada un libro de Galton con el t\u00ed\u00adtulo \u00abHereditary Genius\u00bb. En 1892 Burnham se\u00f1al\u00f3 la necesidad de diferenciar imaginaci\u00f3n reproductora e imaginaci\u00f3n creadora. Simpson en 1922 construy\u00f3 un test para medir habilidad creativa y la defini\u00f3 como la capacidad de apartarse de la secuencia com\u00fan de pensamiento. Spearman, hacia 1930, defend\u00ed\u00ada la existencia de una capacidad creativa que pod\u00ed\u00ada aplicarse a diversos contenidos: sensoriales, ideacionales, etc.<\/p>\n<p>     Wertheimer interpret\u00f3 la creatividad en el contexto de la teor\u00ed\u00ada de la Gestalt, y para \u00e9l, el proceso creador implicaba el pasar de una situaci\u00f3n estructuralmente inestable o insatisfactoria y otra constructiva para s\u00ed\u00ad y para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>    El t\u00e9rmino se populariz\u00f3 desde la conferencia del psic\u00f3logo de Harvard Joy Paul Guilford en 1950, titulada \u00abCreativity\u00bb. Con ella origin\u00f3 una explicaci\u00f3n del llamado pensamiento divergente, necesario en los tiempos actuales, sobre el pensamiento convergente, propio de las culturas estables.<\/p>\n<p>    El pensamiento divergente o creativo se empe\u00f1a en buscar nuevos planteamientos y nuevas soluciones para los problemas de la vida. Es novedoso, din\u00e1mico y original; viene promovido por la imaginaci\u00f3n creadora. Es hoy m\u00e1s necesario que el convergente, repetitivo, org\u00e1nico y acumulativo, el cual est\u00e1 alentado por la memoria.<\/p>\n<p>    Los niveles de creatividad o capacidad de respuesta original, seg\u00fan Guilford, son diversos y van desde la simple originalidad hasta la genialidad, pasando por la inventividad, la investigaci\u00f3n o la productividad. Y los campos en los que se manifiesta la fuerza creadora son m\u00faltiples y van desde el musical, el pl\u00e1stico o el din\u00e1mico hasta el pict\u00f3rico, escult\u00f3rico o arquitect\u00f3nico, pasando por el literario, el filos\u00f3fico, el social o el cient\u00ed\u00adfico.<\/p>\n<p>    Los estudios de Guilford y sus libros posteriores, sobre todo \u00abEstructura de la Inteligencia\u00bb y su concepto factorial de la mente (con contenidos, productos y operaciones) se divulgaron mucho y formaron la escuela creativista que tuvo su mayor resonancia en los modelos educativos de la segunda parte del silo XX.<\/p>\n<p>    Con todo la idea de Guilford no fue m\u00e1s que un eslab\u00f3n entre los diversos autores creativistas. El movimiento se vio engrosado con interesantes investigadores como Taylor que en 1959 se\u00f1alaba los cinco niveles diferentes: a) la creatividad expresiva, sin referencia a la calidad del producto; b) la creatividad productiva, que implica la producci\u00f3n de un objeto; c) la creatividad inventiva, que requiere el nuevo uso de viejas partes; d) la creatividad innovadora, cuando se desarrollan nuevas ideas o principios; y e) la creatividad naciente, que requiere la \u00abcapacidad de absorber las experiencias que son com\u00fanmente aportadas y, a partir de ello, produce algo que es totalmente distinto\u00bb.<\/p>\n<p>    En catequesis y en educaci\u00f3n religiosa la visi\u00f3n del hombre creativo es de suma importancia y preferible a la del hombre receptivo y pasivo. Hay que entender que el catequizando no es un consumidor de doctrinas sino un creador de vida espiritual. Si en el mensaje recibido no se puede inventar nada nuevo en lo esencial, en los caminos did\u00e1cticos para exponerlo y compartirlo, en los psicol\u00f3gicos para comprenderlo y asimilarlo y en los espirituales para expresarlo, hay que hacer hombres fuertes y creyentes para el ma\u00f1ana y no simples ni\u00f1os, d\u00f3ciles y cr\u00e9dulos, que se apoyan sobre todo en el ayer.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Enfoque cultural: 1. Or\u00ed\u00adgenes, significados, desarrollo: a) En el campo profano, b) En el campo religioso y lit\u00fargico; 2. Valoraci\u00f3n global &#8211; II. La creatividad en la tradici\u00f3n lit\u00fargica: 1. Era apost\u00f3lica; 2. Entrada en la cultura greco-latina; 3. Epoca medieval; 4. De la reforma tridentina al Vat. II &#8211; III. El tema de la creatividad lit\u00fargica en el Vat. II y en el posconcilio: 1. Fundamentos generales: unidad y pluralismo; 2. Unidad y pluralismo en liturgia: espacio para la adaptaci\u00f3n y la creatividad &#8211; IV. Perspectivas oficiales de creatividad en la liturgia reformada: 1. En los actuales libros lit\u00fargicos; 2. Otras posibilidades de desarrollo &#8211; V. Presupuestos y criterios para una correcta metodolog\u00ed\u00ada de la creatividad lit\u00fargica: 1. Presupuestos relacionados con la liturgia misma: a) La liturgia es expresi\u00f3n de un dato que ella no crea, sino que acoge, b) La liturgia asume y transforma el dato humano, c) La liturgia es ontol\u00f3gicamente una e hist\u00f3ricamente variable en las formas; 2. Indicaciones metodol\u00f3gicas: a) Conocimiento a fondo del contexto hist\u00f3rico-cultural y asunci\u00f3n \u00abcritica\u00bb del mismo, b) Relectura \u00absoteriol\u00f3gica\u00bb de la relaci\u00f3n rito-cultura, e) Respeto equilibrado de las exigencias de \u00abuniversalidad\u00bb y \u00abparticularidad\u00bb, d) Implicaci\u00f3n de las comunidades locales, e) Recurso a otras disciplinas, f) Experimentaci\u00f3n progresiva y gradual &#8211; VI. Diversos niveles de competencia: 1. Competencia de autorizaci\u00f3n; 2. Competencia de ejecuci\u00f3n; 3. Legislaci\u00f3n y creatividad &#8211; VII. Perspectivas pastorales: 1. El uso inteligente de los textos y de los ritos disponibles; 2. Implicaci\u00f3n de la comunidad local; 3. B\u00fasqueda de formas de celebraci\u00f3n adecuadas a los diversos niveles de fe; 4. Creaci\u00f3n de formas nuevas para una liturgia m\u00e1s \u00abpopular\u00bb.<\/p>\n<p>I. Enfoque cultural<br \/>\nEl uso del t\u00e9rmino creatividad en el campo de la liturgia cat\u00f3lica es bastante reciente; aparece con motivo del primer encuentro de la -> reforma lit\u00fargica posconciliar con el mundo de la -> cultura actual. Y de esa misma cultura ha sido tomado el t\u00e9rmino. Por eso es importante, para comprender debidamente la problem\u00e1tica que a la liturgia se le plantea, tener presente lo que culturalmente est\u00e1 implicado en la noci\u00f3n de creatividad.<\/p>\n<p>1. OR\u00ed\u008dGENES, SIGNIFICADOS, DESARROLLO. a) En el campo profano. El t\u00e9rmino naci\u00f3 en los Estados Unidos de Am\u00e9rica en la \u00e9poca siguiente a la segunda guerra mundial, y en el campo de las ciencias psicol\u00f3gicas, para designar la capacidad de reacci\u00f3n de la inteligencia del individuo frente a un problema completamente nuevo: si esa inteligencia, en vez de limitarse a dar una soluci\u00f3n \u00fanica (converger), consigue idear el m\u00e1ximo de soluciones posibles (diverger), se podr\u00e1 hablar de inteligencia creativa. Utilizado inicialmente como \u00ed\u00adndice de un m\u00e9todo espec\u00ed\u00adfico de medida de las capacidades intelectivas (test de creatividad), muy pronto el t\u00e9rmino entr\u00f3 en el campo de la pedagog\u00ed\u00ada como clave de un nuevo planteamiento educativo que quiere privilegiar en el ni\u00f1o la actividad inventiva, el favorecimiento de la iniciativa personal, el est\u00ed\u00admulo de la imaginaci\u00f3n creadora tanto en el aprendizaje escolar como en las manifestaciones l\u00fadicas o en el comportamiento familiar y social. Sucesivamente el t\u00e9rmino y el correspondiente contenido se fueron extendiendo a \u00e1mbitos cada vez m\u00e1s numerosos de la actividad humana: desde la investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica hasta el desarrollo industrial, desde el sector art\u00ed\u00adstico al de las relaciones interpersonales, la convivencia social, la cultura, el lenguaje, la concepci\u00f3n y praxis pol\u00ed\u00adtica o el comportamiento religioso. De este modo la creatividad termina present\u00e1ndose como una manera nueva de ver e incluso de programar al hombre, su personalidad, su actividad, su sistema de relaciones a todo nivel; y no s\u00f3lo esto, sino que influye tambi\u00e9n en la visi\u00f3n del grupo, de la colectividad, de la sociedad y de la cultura misma en la medida en que en todo este complejo de realidades se estimule y favorezca la aparici\u00f3n de comportamientos originales y m\u00e1s aut\u00e9nticos, superando o rompiendo con anteriores sistemas basados en concepciones monol\u00ed\u00adticas, en un igualitarismo general o en el convencionalismo y el conformismo.<\/p>\n<p>Proyectado sobre una gama tan amplia de realidades, resulta dif\u00ed\u00adcil definir el t\u00e9rmino con precisi\u00f3n. Quiz\u00e1 sea m\u00e1s \u00fatil tener presentes los principales tipos en que se encarna: creatividad de expresi\u00f3n: una actividad buscada por s\u00ed\u00ad misma, sin dar importancia a la habilidad, a la originalidad, a la calidadde la obra (por ejemplo, los dibujos espont\u00e1neos del ni\u00f1o); creatividad de producci\u00f3n: control y canalizaci\u00f3n de la actividad l\u00fadica a consecuencia del progresivo aumento de los condicionamientos de la t\u00e9cnica; creatividad de invenci\u00f3n: capacidad de captar la posibilidad de relaciones nuevas entre elementos hasta ahora disociados; creatividad de innovaci\u00f3n: modificaci\u00f3n de los fundamentos y postulados de un sistema determinado; creatividad de emergencia: aparici\u00f3n de una norma o una hip\u00f3tesis completamente nueva, como en el caso del arte abstracto.<\/p>\n<p>M\u00faltiples han sido los factores que han presidido o favorecido el afirmarse de una pedagog\u00ed\u00ada o de una filosof\u00ed\u00ada de la creatividad: la reacci\u00f3n a la progresiva asfixia de la persona por la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica e industrial, siempre en crecimiento; el retroceso de concepciones ideol\u00f3gicas y de modelos de comportamiento heredados del pasado y considerados incapaces de seguir orientando al individuo y a la sociedad en su conjunto; la confianza concedida -hasta hacer de ella un problema \u00e9tico- a la espontaneidad, a la naturalidad en todos los campos, y el rechazo de toda idea o criterio-gu\u00ed\u00ada proveniente del exterior (la llamada no-directividad); la suspicacia frente a toda estructura jerarquizada que, entrometi\u00e9ndose en el \u00e1mbito privado del individuo o en el sistema horizontal de relaciones de los grupos, amenaza la necesaria autonom\u00ed\u00ada de las personas y de las formas asociativas; la creciente concepci\u00f3n del hombre como sujeto y protagonista del proyecto y de la creaci\u00f3n de un futuro diverso, donde el papel de la imaginaci\u00f3n creativa, abierta, flexible, ocupa el lugar de las ideolog\u00ed\u00adas y de los sistemas monol\u00ed\u00adticos y fixistas.<\/p>\n<p>b) En el campo religioso y lit\u00fargico. Las nuevas perspectivas ofrecidas por la creatividad han influido tambi\u00e9n en el campo religioso, considerado estable por su misma naturaleza gracias a su estructura dogmatizante, la normatividad de su tradici\u00f3n, la sustancial uniformidad de su disciplina y la repetitividad de su estructura ritual. Dos acontecimientos importantes, cada uno a su modo, han contribuido a poner en marcha la creatividad en este terreno espec\u00ed\u00adfico: el primero es la apertura realizada por el Vat. II al mundo real de la historia y al di\u00e1logo con las m\u00faltiples culturas; el segundo es el fen\u00f3meno de la desacralizaci\u00f3n o -> secularizaci\u00f3n, aparecido con fuerza a mitad de la d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta. De la apertura conciliar trataremos m\u00e1s adelante. En cuanto al otro fen\u00f3meno, digamos simplemente que, en su forma radical (secularismo), negaba al cristianismo (y a toda religi\u00f3n) el derecho de presencia en la historia en nombre de la absoluta autonom\u00ed\u00ada del hombre; a lo sumo, habr\u00ed\u00ada reconocido a la religi\u00f3n el derecho a la existencia a cambio del abandono de los presupuestos metahist\u00f3ricos y del compromiso radical de actuar eficazmente en la historia en orden a la transformaci\u00f3n del mundo seg\u00fan m\u00f3dulos meramente humanos. El cristianismo, en concreto, no pudo menos de sentirse estimulado por todo esto a interrogarse sobre su relaci\u00f3n con el mundo, con particular atenci\u00f3n a las exigencias que le presentaban las leg\u00ed\u00adtimas autonom\u00ed\u00adas reivindicadas por el hombre en el campo de la cultura, de la pol\u00ed\u00adtica, del orden social, de la econom\u00ed\u00ada, de la educaci\u00f3n, etc. Este estado de cosas apelaba de hecho a todos los recursos del cristianismo y de la iglesia, a su expresi\u00f3n hist\u00f3rica concreta, orientando hacia una renovada capacidad interpretativa y creativa de los mismos.<\/p>\n<p>En tal situaci\u00f3n, la liturgia se encontr\u00f3 en primera l\u00ed\u00adnea: por haber sido el primer sector de la vida eclesial de que se ocup\u00f3 el Vat. II y en el que \u00e9ste introdujo sus fermentos renovadores, tuvo que afrontar a su debido tiempo el problema de la creatividad en virtud de la propia estructura y del propio modo de obrar, basados enteramente en un conjunto de elementos provenientes de \u00e1mbitos culturales hist\u00f3ricamente identificables.<\/p>\n<p>2. VALORACI\u00ed\u201cN GLOBAL. La aceptaci\u00f3n alcanzada en todos los campos por la idea de creatividad no es, sin m\u00e1s, prueba de validez incuestionable; como, por otra parte, los excesos a que ella pueda dar lugar no significan motivo de condena autom\u00e1tica. Una valoraci\u00f3n justa debe tener en cuenta el contexto del problema. Ahora bien, el hombre de hoy se caracteriza notablemente por una crisis que es fruto de un cambio de civilizaci\u00f3n: todo un mundo de viejas certezas est\u00e1 agonizando y todo un mundo de perspectivas, ya fascinantes, ya inquietantes, alborea en el horizonte de la historia. Es una situaci\u00f3n que objetivamente, por necesidad intr\u00ed\u00adnseca m\u00e1s que por elecci\u00f3n deliberada, apela a todos los recursos de inventiva del hombre. Punto extremadamente delicado es el paso, quiz\u00e1 en la mayor\u00ed\u00ada de los casos inevitable, de la toma de conciencia de una instancia objetiva a una teorizaci\u00f3n unilateral y absolutizante de su soluci\u00f3n (ideolog\u00ed\u00ada). Tal es el caso de la creatividad, transformada de simple instrumento de investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica en un modo nuevo de proyectar y realizar la vida de la persona, los varios niveles de relaciones, las instituciones, la cultura. La palabra creatividad ejerce por s\u00ed\u00ad misma una fascinaci\u00f3n dif\u00ed\u00adcil de dominar, y, sin suficiente an\u00e1lisis cr\u00ed\u00adtico, se convierte con facilidad en eslogan. M\u00e1s a\u00fan si se tiene en cuenta que a ella se acercan o con ella se confunden otros t\u00e9rminos no menos deslumbrantes, aunque igualmente sujetos a ambig\u00fcedad, como improvisaci\u00f3n, espontaneidad, gratuidad, fantas\u00ed\u00ada, originalidad, no-directividad, etc. Es preciso no olvidar el peso de los or\u00ed\u00adgenes, es decir, aquella concepci\u00f3n pedag\u00f3gica deudora de la utop\u00ed\u00ada liberal, de cu\u00f1o t\u00ed\u00adpicamente americano, extremadamente confiada en las posibilidades de autorrealizaci\u00f3n del individuo. A pesar de todo, por encima de ciertas sombras innegables, la creatividad sigue siendo una tarea hist\u00f3rica frente a problemas in\u00e9ditos en s\u00ed\u00ad mismos, o a causa de las situaciones en que se plantean o por sus enormes dimensiones (pensemos simplemente en el sector del desarrollo tecnol\u00f3gico y cient\u00ed\u00adfico, con sus inevitables repercusiones en el campo de la \u00e9tica, o incluso en la elecci\u00f3n de tipo de civilizaci\u00f3n; pensemos asimismo en las dificultades que originan los nuevos equilibrios econ\u00f3micos, en el problema feminista, en las nuevas orientaciones educativo-escolares, etc.). Es necesario, sin embargo, que para afrontar tales desaf\u00ed\u00ados la creatividad no se plantee ante todo en t\u00e9rminos de pura y simple supresi\u00f3n de los varios condicionamientos (desestructuraci\u00f3n) y luego pretenda comenzar desde cero, sino que acepte reconocer que en realidad no se da desestructuraci\u00f3n sino como reestructuraci\u00f3n de los elementos que entran en juego. Tal reestructuraci\u00f3n puede ser realmente liberadora y signo de crecimiento en la medida en que las nuevas opciones y los nuevos comportamientos contin\u00faen fundament\u00e1ndose en valores considerados anacr\u00f3nicos para muchas situaciones, pero debidamente reinterpretados y reformulados. La creatividad, algo completamente distinto de la improvisaci\u00f3n, que es la aventura de una fantas\u00ed\u00ada incontrolada, debe ir acompa\u00f1ada por el esfuerzo del an\u00e1lisis, la b\u00fasqueda de mediaciones entre lo viejo y lo nuevo, la sabidur\u00ed\u00ada de una actitud de reserva cr\u00ed\u00adtica ante las propias creaciones, para poder ser realmente ella misma. Se podr\u00e1 definir la creatividad como la b\u00fasqueda de las posibilidades \u00f3ptimas de confirmar la propia identidad en la renovaci\u00f3n, tanto a nivel personal como social, de instituciones, cultura, etc. Esto reconduce la creatividad a sus verdaderas dimensiones de instrumento de trabajo, pero asegur\u00e1ndole al mismo tiempo las mejores condiciones de eficacia.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, la creatividad puede afrontar el mundo religioso en general, y el lit\u00fargico en particular, con las precisiones ulteriores que la materia espec\u00ed\u00adfica exige.<\/p>\n<p>II. La creatividad en la tradici\u00f3n lit\u00fargica<br \/>\nExaminando el concepto de creatividad en referencia a \u00e9pocas pasadas de la -> historia de la liturgia, es preciso advertir que, si no la sustancia, ciertamente el contexto cultural del pasado era muy distinto del actual. Mientras que hoy la instancia de la creatividad en liturgia requiere una justificaci\u00f3n no s\u00f3lo hist\u00f3rica, sino tambi\u00e9n de principio, de su misma legitimidad, siendo adem\u00e1s exigida por est\u00ed\u00admulos culturales precisos; en otras \u00e9pocas, sobre todo en los primeros siglos de la iglesia, era un hechoobvio, vivido espont\u00e1neamente, exigido por necesidades inmediatas de la celebraci\u00f3n y de la pastoral. En una palabra, no exist\u00ed\u00ada una problem\u00e1tica de la creatividad comparable a la nuestra, nacida despu\u00e9s de un largo per\u00ed\u00adodo de fixismo lit\u00fargico, que pretend\u00ed\u00ada justificarse con argumentos doctrinales. Esta observaci\u00f3n tiende a prevenir contra el peligro de una dogmatizaci\u00f3n de los testimonios a favor de la creatividad, que la lectura hist\u00f3rica de la tradici\u00f3n lit\u00fargica proporciona indudablemente.<\/p>\n<p>1. ERA APOST\u00ed\u201cLICA. La estructura sustancial de la liturgia cristiana fue creada pr\u00e1cticamente por los ap\u00f3stoles sobre la base de los elementos primordiales proporcionados por la ense\u00f1anza y el ejemplo de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n en materia lit\u00fargico-ritual se encontraron ante la necesidad de escanciar el vino nuevo en odres nuevos, es decir, de proclamar el acontecimiento salv\u00ed\u00adfico Cristo-Jes\u00fas no s\u00f3lo en la predicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en formas culturales adecuadas. De estas \u00faltimas puede afirmarse con certeza que se remontan a la era apost\u00f3lica las siguientes: ba\u00f1o-bautismo en el nombre de Jes\u00fas; la fracci\u00f3n del pan o cena del Se\u00f1or; la imposici\u00f3n de manos para conferir el Esp\u00ed\u00adritu junto al poder de presidir la comunidad local; la unci\u00f3n de los enfermos; la oraci\u00f3n en diversas formas; el 1 domingo como d\u00ed\u00ada de la memoria semanal del Resucitado. La creaci\u00f3n de esta liturgia embrionaria tuvo lugar todav\u00ed\u00ada en el contexto y bajo el influjo de la secular y riqu\u00ed\u00adsima tradici\u00f3n cultual (tanto p\u00fablica como privada) del pueblo elegido; tradici\u00f3n que pod\u00ed\u00ada proporcionar no s\u00f3lo modelos consagrados -como las oraciones del servicio divino del templo, las diversas horas de oraci\u00f3n a lo largo del d\u00ed\u00ada, las f\u00f3rmulas de alabanza usadas frecuentemente en la vida cotidiana y, sobre todo, la liturgia de la palabra de tipo sinagogal-, sino tambi\u00e9n s\u00f3lidos fundamentos en materia de libertad creativa. Especialmente en el campo de las f\u00f3rmulas de oraci\u00f3n, la tradici\u00f3n oral jud\u00ed\u00ada daba cabida a la variedad y espontaneidad, llegando incluso a prohibir la redacci\u00f3n escrita de f\u00f3rmulas destinadas a la asamblea, con el fin de favorecer la implicaci\u00f3n y participaci\u00f3n personal de cada miembro. Sin embargo, la fuente y motivaci\u00f3n principal de la creatividad lit\u00fargica en la era apost\u00f3lica ser\u00e1 la nueva econom\u00ed\u00ada salv\u00ed\u00adfica inaugurada por Jes\u00fas mismo: su muerte y resurrecci\u00f3n constituyen el acontecimiento salv\u00ed\u00adfico \u00fanico, absoluto, definitivo, que, como tal, estimula y dirige la capacidad inventiva de los ap\u00f3stoles y de las primeras comunidades reunidas en torno a ellos en orden a la creaci\u00f3n de formas cultuales nuevas. La misma actitud personal del Maestro era determinante en el sentido de que \u00e9l, continuando la tradici\u00f3n de los antiguos profetas, proclamaba la llegada de un culto \u00aben esp\u00ed\u00adritu y en verdad\u00bb (Jua 4:23-24), liberado, si no del elemento ritual en s\u00ed\u00ad, ciertamente del ritualismo y legalismo exteriores. Un punto firme e inconmovible, heredado del Maestro, condicionaba las opciones de los ap\u00f3stoles: la nueva liturgia ten\u00ed\u00ada como motivo y centro espec\u00ed\u00adfico el hacer memoria de Jes\u00fas (Luc 22:19; 1Co 11:24s): ya no era la cena de la antigua pascua, sino la \u00abcena del Se\u00f1or\u00bb (1Co 11:20); no la circuncisi\u00f3n o el ba\u00f1o penitencial, sino el \u00abbautismo en el nombre de Jes\u00fas\u00bb (Heb 2:38; Heb 8:16&#8230;); no la remisi\u00f3n de los pecados a trav\u00e9s de los antiguos sacrificios expiatorios, sino la obtenida mediante la \u00absangre de la nueva alianza\u00bb (Mat 26:28); no la oraci\u00f3n en contacto inmediato con Yav\u00e9, sino realizada \u00aben el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas, dando gracias al Padre por su intercesi\u00f3n\u00bb (Col 3:17; cf tambi\u00e9n Efe 5:20). Particularmente significativa es la aparici\u00f3n de himnos, oraciones, aclamaciones que centran toda su referencia espec\u00ed\u00adfica en Cristo y en su papel en la econom\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n: 1Ti 6:15-16; Flp 2:6-11; Apo 4:11; Apo 15:3-4; Apo 5:9-10; Apo 5:12, Rom 16:27; Heb 13:21, etc. Tener fe en esta herencia significaba para los ap\u00f3stoles y la iglesia naciente emprender un camino completamente in\u00e9dito en busca de signos rituales en los cuales la novedad de la llegada de la salvaci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas apareciese en toda su fuerza originaria, procurando que los elementos procedentes del contexto cultual jud\u00ed\u00ado no la oscureciesen ni la sofocasen.<\/p>\n<p>En los escritos de san Pablo encontramos ya testimonios de la aparici\u00f3n de una tensi\u00f3n entre fidelidad a la tradici\u00f3n y empuje creativo en las primeras comunidades cristianas: algunos des\u00f3rdenes (divisiones en la asamblea: 1Co 11:18s; confusi\u00f3n en el ejercicio de los carismas: 1Co 14:1-40) provocan llamadas al orden o, lo que es lo mismo, al firme respeto a una tradici\u00f3n ya reconocida como tal (cf 1Co 11:23). Estas llamadas al orden no significan, sin embargo, negaci\u00f3n de la creatividad, sino subordinaci\u00f3n de la misma al dato \u00abrecibido y transmitido\u00bb (ib) y a la \u00abedificaci\u00f3n\u00bb com\u00fan (1Co 14:12. 26), en orden y concierto (1Co 14:40). La exhortaci\u00f3n de Pablo mantiene siempre la puerta abierta al ejercicio, aunque regulado, de los dones personales en la asamblea (1Co 14:26; cf tambi\u00e9n Efe 5:18-20), especialmente del don de la oraci\u00f3n espont\u00e1nea (1Ti 2:1s). Y la ense\u00f1anza de Pablo no pod\u00ed\u00ada ser diferente, al menos en sus grandes l\u00ed\u00adneas, de la de los dem\u00e1s ap\u00f3stoles. En esta primitiv\u00ed\u00adsima era de la iglesia, por tanto, la creatividad en materia lit\u00fargica se impon\u00ed\u00ada con una necesidad tanto de principio como de hecho, debido al paso de la antigua a la nueva econom\u00ed\u00ada. Las decisiones del llamado concilio de Jerusal\u00e9n (Heb 15:2-29) tienen un alcance liberador universal, incluido el \u00e1mbito cultual, por el abandono decidido de todo lo que habr\u00ed\u00ada podido aprisionar la fuerza expansiva y creativa de la buena noticia: la carta de los ap\u00f3stoles fue acogida con gozo por la comunidad de Antioqu\u00ed\u00ada: \u00abY habi\u00e9ndola le\u00ed\u00addo, se alegraron con este consuelo\u00bb (Heb 15:31). Pero esta apertura no pod\u00ed\u00ada eliminar por completo el fondo com\u00fan a ambas experiencias, la jud\u00ed\u00ada y la cristiana, que sigue siendo patrimonio inalienable de nuestra espiritualidad y nuestra liturgia actual.<\/p>\n<p>2. ENTRADA EN LA CULTURA GRECO-LATINA. Con la expansi\u00f3n misionera de la joven iglesia, tambi\u00e9n la liturgia tuvo que v\u00e9rselas muy pronto con un universo cultural, el greco-latino, completamente distinto del mundo sem\u00ed\u00adtico jud\u00ed\u00ado. Los recursos de adaptaci\u00f3n y creatividad fueron, por tanto, llamadas a una empresa m\u00e1s ardua y arriesgada.<\/p>\n<p>Ya la presencia en las primeras comunidades de convertidos provenientes tanto del juda\u00ed\u00adsmo de la di\u00e1spora como del paganismo (Heb 2:8-11.41; Heb 11:20, Heb 11:1, Heb 11:46-48) plante\u00f3 graves problemas, que no pod\u00ed\u00adan ignorar tampoco el aspecto cultual. Su influjo fue ciertamente determinante en las decisiones de apertura adoptadas ya por el concilio de Jerusal\u00e9n. El gradual pero impresionante multiplicarse de iglesias con caracter\u00ed\u00adsticas rituales diversificadas debe explicarse, en su ra\u00ed\u00adz, desde esta primera toma de conciencia oficial del universalismo cristiano, que implica el respeto a las costumbres de cada pueblo. Pero la fidelidad a la tradici\u00f3n era siempre el criterio-gu\u00ed\u00ada del esfuerzo de adaptaci\u00f3n y creatividad. La aparici\u00f3n de las primeras desviaciones doctrinales (desde el gnosticismo y manique\u00ed\u00adsmo hasta las herej\u00ed\u00adas cristol\u00f3gicas y trinitarias) oblig\u00f3, por un lado, a la defensa y ulteriores precisiones de la fe cristiana y, por otro, a una particular vigilancia de la praxis lit\u00fargica, considerada desde siempre como garant\u00ed\u00ada de la autenticidad de la fe misma en cuanto testimonio objetivo de la tradici\u00f3n. Llamadas a una disciplina lit\u00fargica las encontramos ya en la Didaj\u00e9 (cuya dataci\u00f3n podr\u00ed\u00ada remontarse incluso a antes del concilio de Jerusal\u00e9n), en los cc. 9-11; pero en cuanto se refiere a una relaci\u00f3n entre observancia de la tradici\u00f3n y libre creatividad, es determinante el testimonio de la Tradici\u00f3n apost\u00f3lica de Hip\u00f3lito de Roma (215 d.C. apte.). Queriendo oponerse a los innovadores de su tiempo, Hip\u00f3lito compone una exposici\u00f3n de la antigua tradici\u00f3n lit\u00fargica romana tal como era a comienzos del s. ni, pero seg\u00fan una formulaci\u00f3n personal: no pretende recopilar un c\u00f3digo ritual, sino m\u00e1s bien proponer un modelo enunciando al mismo tiempo un principio de importancia capital: \u00abel obispo d\u00e9 gracias seg\u00fan el modo que hemos Indicado arriba. Pero no es necesario que pronuncie las mismas palabras formuladas por nosotros y teniendo que esforzarse por repetirlas de memoria en su acci\u00f3n de gracias a Dios, sino m\u00e1s bien ore cada uno seg\u00fan su capacidad. Si alguien es capaz de componer convenientemente una oraci\u00f3n solemne y elevada, esto est\u00e1 bien; pero si ora y recita una oraci\u00f3n m\u00e1s modesta no se le impida, con tal que su oraci\u00f3n sea correcta y conforme a la ortodoxia\u00bb&#8216;. Hip\u00f3lito es, pues, testigo de una liturgia al mismo tiempo fiel al dato tradicional en cuanto a las cosas esenciales y abierta a la inspiraci\u00f3n creativa, especialmente en materia de formulaci\u00f3n oral. Esta simbiosis ser\u00e1 constante todav\u00ed\u00ada durante mucho tiempo, apoyada por figuras como Tertuliano, Or\u00ed\u00adgenes, Agust\u00ed\u00adn, Ambrosio, etc., y por concilios locales como el de Hipona, del a\u00f1o 393, y los dos de Cartago, de 397 y 407. Particularmente significativa es la afirmaci\u00f3n de san Ambrosio en que dice que quiere seguir la tradici\u00f3n lit\u00fargica romana, aunque reserv\u00e1ndose el derecho de adoptar y conservar algunos usos diversos de los de Roma.<\/p>\n<p>Tres hechos importantes favorecen decididamente un ulterior desarrollo de las relaciones entre tradici\u00f3n y creatividad: la libertad concedida al cristianismo por Constantino el Grande, el paso de la lengua griega a la latina, el afirmarse de iglesias-modelos. El edicto de Mil\u00e1n del a\u00f1o 313, al hacer salir a la iglesia del estado de persecuci\u00f3n y de privaci\u00f3n de todo derecho p\u00fablico, determin\u00f3, entre otras cosas, un desarrollo impresionante de la liturgia cristiana, la cual tuvo que modelarse ahora seg\u00fan las exigencias tanto de una celebraci\u00f3n en ambientes p\u00fablicos (bas\u00ed\u00adlicas) como de una gran multitud de neoconversos (organizaci\u00f3n del l catecumenado). Una explosi\u00f3n de vitalidad creativa se manifest\u00f3 tambi\u00e9n en el campo de los edificios sagrados (adem\u00e1s de las bas\u00ed\u00adlicas, los baptisterios, las memorias sobre las tumbas de los m\u00e1rtires, los cementerios) y del arte pict\u00f3rico y musical. El paso, en Roma, del griego al lat\u00ed\u00adn en el uso lit\u00fargico -paso que tuvo lugar probablemente bajo el papa D\u00e1maso (366-384)- supuso de manera singular\u00ed\u00adsima la inculturaci\u00f3n romana de la liturgia misma, con las bien conocidas caracter\u00ed\u00adsticas de sobriedad, claridad y racionalidad, y con la producci\u00f3n fecund\u00ed\u00adsima y original de textos eucol\u00f3gicos. Entran en la liturgia, adem\u00e1s, elementos provenientes del culto pagano y del ceremonial de la corte imperial: se trata, desde luego, de elementos secundarios y bien filtrados antes de su aceptaci\u00f3n (vestidos, insignias, proskynesis o postraciones, expresiones t\u00e9cnicas del uso forense o asambleario, etc.), pero importantes en cuanto al principio subyacente a su adopci\u00f3n, o sea, el impulso encarnacional de la liturgia cristiana. El afirmarse, finalmente, de iglesias-gu\u00ed\u00ada (comenzando, en Occidente, por Roma) con motivo de su origen apost\u00f3lico, o del prestigio de grandes obispos, o de su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y pol\u00ed\u00adtica, dio origen a procesos de imitaci\u00f3n por parte de las iglesias menores o en alg\u00fan modo dependientes: ritos y f\u00f3rmulas, particularmente apreciados por su consonancia con el dato de la fe o por su belleza literaria, fueron adoptados por estas \u00faltimas. A esto hay que a\u00f1adir una raz\u00f3n de orden interno: siendo la liturgia (y en particular el coraz\u00f3n de la misma, es decir, la plegaria eucar\u00ed\u00adstica) expresi\u00f3n del credo de la iglesia, su celebraci\u00f3n constituye una aut\u00e9ntica proclamaci\u00f3n de la fe misma, com\u00fan a todos los creyentes; es l\u00f3gico, pues, que la liturgia fuese convenientemente estructurada de modo que presentase una cierta homogeneidad por encima de las diferencias geogr\u00e1ficas, \u00e9tnicas, ling\u00fc\u00ed\u00adsticas o rituales. Si todo esto implicaba el inicio de un proceso de gradual afinidad incluso exterior de las diversas expresiones lit\u00fargicas, no significaba, sin embargo, la desaparici\u00f3n de la creatividad: tal proceso, en efecto, no se debe a una legislaci\u00f3n positiva centralizadora y unificadora (impensable en esta \u00e9poca), sino a una convergencia natural siempre respetuosa, a pesar de todo, con las peculiaridades locales.<\/p>\n<p>No pudiendo seguir aqu\u00ed\u00ad paso a paso, tanto para el Oriente como para el Occidente, el desarrollo creativo de las varias familias lit\u00fargicas, nos limitaremos a precisar, a modo de s\u00ed\u00adntesis, el sentido genuino de la creatividad lit\u00fargica en el per\u00ed\u00adodo singularmente fecundo que se extiende desde mediados del s. iii hasta finales del s. vii. Es posible hablar de espontaneidad e improvisaci\u00f3n, pero dentro de los l\u00ed\u00admites de convenciones (synth\u00e9kai: Or\u00ed\u00adgenes) y de normas universalmente reconocidas y respetadas acerca de la estructura esencial de las formas lit\u00fargicas, los contenidos doctrinales fundamentales y un vocabulario cultual espec\u00ed\u00adfico, por ejemplo en lo referente a la plegaria eucar\u00ed\u00adstica (an\u00e1fora). Una creatividad absoluta, desligada de reglas y de puntos de referencia, no se dio jam\u00e1s en la iglesia de los primeros siglos, pues era demasiado viva la conciencia de que la liturgia es en s\u00ed\u00ad misma depositum y traditio de los misterios de la fe recibidos de Cristo y de los ap\u00f3stoles. Por otra parte, la aparici\u00f3n, ya en esta \u00e9poca, de recopilaciones escritas (libelli sacramentorum y, luego, sacramentarios, antifonarios, pontificales&#8230;) no se debi\u00f3 en manera alguna a una presunta concepci\u00f3n fixista y uniforme de la liturgia. Ni siquiera la huella, en ciertas liturgias, de herej\u00ed\u00adas doctrinales o la aparici\u00f3n de abusos en materia ritual fueron capaces de transformar las llamadas al orden, que tienen lugar ya frecuentemente en la \u00e9poca en cuesti\u00f3n, en prohibici\u00f3n de libertadcreativa (la tradici\u00f3n lit\u00fargica posterior, hasta hoy, no ha vuelto a igualar en creatividad a aquellos cuatro siglos). La tradici\u00f3n misma era fuente de inspiraci\u00f3n creativa mediante una adaptaci\u00f3n pastoral a nivel local; esta \u00faltima, a su vez, era concebida al servicio de una mayor eficacia del patrimonio de fe transmitido.<\/p>\n<p>3. EPOCA MEDIEVAL. En la situaci\u00f3n resultante de la ca\u00ed\u00adda del imperio romano de Occidente y al encontrarse con nuevos pueblos y culturas, la religi\u00f3n cristiana y su liturgia fueron el factor primario de aglutinaci\u00f3n y de inspiraci\u00f3n. Se asiste a la aparici\u00f3n de un doble fen\u00f3meno: por una parte, el surgir de una serie de usos lit\u00fargicos propios de las iglesias locales (rito galicano, c\u00e9ltico, -> hisp\u00e1nico, -> ambrosiano, aquileyense&#8230;); por otra, la atenci\u00f3n siempre creciente a la iglesia de Roma y su liturgia. La progresiva modelaci\u00f3n de las liturgias locales seg\u00fan la romana deja amplio espacio a las particularidades regionales. La misma iglesia de Roma conoce en el primer medievo una intensa actividad creativa, de la que son claros testimonios sobre todo los sacramentarios veronense, gelasiano y gregoriano. En particular, la reforma de la liturgia realizada por Gregorio Magno para la ciudad de Roma con intentos claramente pastorales (retocando no s\u00f3lo elementos rituales, sino tambi\u00e9n el mismo lenguaje), est\u00e1 acompa\u00f1ada de una viva sensibilidad por el respeto a las exigencias culturales y espirituales de los diversos lugares, sensibilidad que el mismo Gregorio en cierto modo codific\u00f3 en una metodolog\u00ed\u00ada de adaptaci\u00f3n pastoral cuya inspiraci\u00f3n de fondo es perennemente v\u00e1lida. A las preguntas precisas que le dirigi\u00f3 el monje Agust\u00ed\u00adn, misionero en Inglaterra, respondi\u00f3 \u00e9l en el a\u00f1o 601 recomend\u00e1ndole que tuviese siempre en cuenta la costumbre de la iglesia romana, pero que recogiese tambi\u00e9n elementos \u00fatiles de las otras iglesias y los insertase en la de Inglaterra. En otra carta del mismo a\u00f1o, dirigida tambi\u00e9n a Agust\u00ed\u00adn por medio del abad Melit\u00f3n, sugiere utilizar elementos rituales paganos (templos, sacrificios, banquetes) insertando en ellos nuevas tentativas, de modo que gente todav\u00ed\u00ada ignorante pueda convertirse a los nuevos valores cristianos gradualmente, sin choques, a partir de experiencias ya vividas&#8217;. Aun sin definiciones ni teorizaciones sistem\u00e1ticas, tenemos aqu\u00ed\u00ad toda la sustancia de la problem\u00e1tica actual referente a la inculturaci\u00f3n lit\u00fargica (1 Adaptaci\u00f3n, IV).<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno que caracteriza los ss. viii-xii, con las migraciones de los libros lit\u00fargicos romanos a los territorios franco-germanos y las consiguientes mescolanzas de la liturgia romana con la galicana (floreciente ya desde hace siglos) -intercambio que dio origen a la liturgia llamada romana hasta la reforma del Vat. II-, puede ser considerado tambi\u00e9n como un hecho de creatividad, pero ciertamente en tono menor, pues se trata sobre todo de una serie de adaptaciones, compilaciones entrecruzadas de textos y de libros lit\u00fargicos, en las que no se detecta una verdadera originalidad. Esta, todo lo m\u00e1s, se manifiesta en sectores perif\u00e9ricos de la liturgia, como oraciones privadas para los fieles o para el celebrante mismo (apolog\u00ed\u00adas), secuencias y oficios devocionales. Y todo ello en consonancia con el surgir de nuevas tonalidades en la teolog\u00ed\u00ada, en la espiritualidad y en la piedad: de la.consideraci\u00f3n objetiva y global de los misterios de la fe se pasa a acentos m\u00e1s subjetivos, intimistas, apasionados, amantes de los detalles hist\u00f3ricos y tambi\u00e9n de la acumulaci\u00f3n y repetici\u00f3n de elementos secundarios. Y el conjunto fue favorecido enormemente por el progresivo apagarse de la -> participaci\u00f3n activa en las acciones lit\u00fargicas, determinado por la ininteligibilidad del lat\u00ed\u00adn en una \u00e9poca en que surgen ya las lenguas vulgares y por la creciente distancia entre celebrante y fieles. El per\u00ed\u00adodo que comprende los ss. xul y xiv se caracteriza por un proceso de fijaci\u00f3n de los formularios y de los ritos dentro de cada iglesia: nos ha quedado prueba de ello en la abundante producci\u00f3n de ordinarios y libros ceremoniales. Sin embargo, aunque falte creatividad, sigue habiendo pluralidad de formas lit\u00fargicas, si bien se notan ya los signos de una profunda decadencia de la liturgia misma.<\/p>\n<p>4. DE LA REFORMA TRIDENTINA AL VAT. II. Es sabido que si la decadencia lit\u00fargica hab\u00ed\u00ada contribuido notablemente al nacimiento del protestantismo, la respuesta de Trento a los reformadores pasaba no s\u00f3lo a trav\u00e9s de las declaraciones dogm\u00e1ticas, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la restauraci\u00f3n de las formas lit\u00fargicas y de la correspondiente disciplina. Sin embargo, a pesar de uniformar toda la materia lit\u00fargica, el concilio de Trento reconoce el derecho de existencia a los ritos antiguos de cada iglesia aprobados por la iglesia romana; y, por lo que toca al problema de la -> lengua lit\u00fargica, el uso de las lenguas vulgares no es condenado en s\u00ed\u00ad mismo, sino en relaci\u00f3n con la afirmaci\u00f3n de su necesidad intr\u00ed\u00adnseca para la validez de las acciones lit\u00fargicas. Es cierto, sin embargo, que Trento crea una mentalidad tal que, de hecho, la m\u00e1s r\u00ed\u00adgida uniformidad ritual y el absoluto monopolio del lat\u00ed\u00adn se convirtieron, en la iglesia occidental, en una norma inderogable. La \u00e9poca siguiente, hasta la reforma del Vat. II, ya no fue de creatividad, sino de estricto rubricismo. La rigidez con que se entendi\u00f3 la uniformidad lit\u00fargica apareci\u00f3 con particular evidencia en el sector misionero, donde no se concedi\u00f3 derecho de ciudadan\u00ed\u00ada en la liturgia ni en otros sectores de la evangelizaci\u00f3n a los valores propios de culturas extraeuropeas. Pero esto revela exactamente el nudo central del problema, es decir, el progresivo distanciamiento entre la cultura de la iglesia, anclada en el modelo medieval, y la naciente cultura de la Europa moderna. Volviendo al tema lit\u00fargico, si se afront\u00f3 alguna tentativa de reforma, como la proyectada por Benedicto XIV, y sobre todo la del s\u00ed\u00adnodo de Pistoya (jansenista), no se lleg\u00f3 a ning\u00fan resultado. S\u00f3lo el -> movimiento lit\u00fargico que caracteriz\u00f3 el medio siglo anterior al Vat. II representa una tendencia inversa a la iniciada con la era postridentina. Pero dicha tendencia se mueve no tanto en el sentido de una creatividad propiamente dicha cuanto en la de un reflorecimiento y revitalizaci\u00f3n de la liturgia existente. Mas as\u00ed\u00ad como la mentalidad dominante en Trento llev\u00f3 al fixismo y al rubricismo, as\u00ed\u00ad, en sentido opuesto, la mentalidad suscitada por el movimiento lit\u00fargico terminar\u00ed\u00ada preparando el terreno a la creatividad.<\/p>\n<p>III. El tema de la creatividad lit\u00fargica en el Vat. II y en el posconcilio<br \/>\nApremiado por las instancias provenientes del mundo misionero y ecum\u00e9nico en el marco de la multiplicidad de las culturas actuales a las que se dirige el mensaje cristiano, el Vat. II hizo de la apertura a esas diversas culturas y tradiciones una de las l\u00ed\u00adneas maestras de su ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>1. FUNDAMENTOS GENERALES: UNIDAD Y PLURALISMO. Afirmando la unidad de la iglesia y en la iglesia, el concilio dej\u00f3 tambi\u00e9n, autoritativamente, espacio para una leg\u00ed\u00adtima y necesaria diversidad en el \u00e1mbito de la expresi\u00f3n teol\u00f3gica, pastoral, jur\u00ed\u00addica, disciplinar y, por tanto, tambi\u00e9n lit\u00fargica del \u00fanico e id\u00e9ntico depositum fidei. Y esto no s\u00f3lo como reconocimiento de un dato de hecho ineludible o como simple adecuaci\u00f3n exigida de vez en cuando por necesidades obvias, inmediatas, como surgiendo de una intuici\u00f3n instintiva m\u00e1s bien que de una reflexi\u00f3n global y sistem\u00e1tica, sino principalmente como un valor teol\u00f3gico en s\u00ed\u00ad, o sea, como exigencia de la misma catolicidad y apostolicidad de la iglesia, que est\u00e1 obligada a buscar formas y m\u00e9todos diferentes para hacer conocer y experimentar los misterios divinos (cf LG 13; 23; GS 7; 44; 92; UR 2; 6; 17) sobre la base de una madura autoconciencia del valor de las culturas en el encuentro con el mensaje de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. UNIDAD Y PLURALISMO EN LITURGIA: ESPACIO PARA LA ADAPTACI\u00ed\u201cN Y LA CREATIVIDAD. Seg\u00fan la constituci\u00f3n SC, principio fundamental en la apertura creativa es que, excluyendo toda r\u00ed\u00adgida uniformidad en cosas no esenciales, sean valorados y asumidos los elementos positivos de las diversas culturas (37). De ah\u00ed\u00ad se sigue la norma general seg\u00fan la cual, salvaguardando la unidad sustancial del rito romano, hay que dejar lugar a las leg\u00ed\u00adtimas diversidades, que deben preverse e indicarse positivamente en el trabajo mismo de reforma (38). Esta apertura est\u00e1 esencialmente determinada por la preocupaci\u00f3n pastoral que domina decisivamente todo el documento y que est\u00e1 atenta a asegurar sobre todo la participaci\u00f3n inteligente y activa del pueblo de Dios en las diversas celebraciones (14 y 21). As\u00ed\u00ad se explica que el texto de la constituci\u00f3n prescinda de un razonamiento expreso sobre el valor intr\u00ed\u00adnseco de la encarnaci\u00f3n cultural, limit\u00e1ndose a recoger su necesidad y oportunidad pastoral. Ser\u00e1 el per\u00ed\u00adodo sucesivo de aplicaci\u00f3n de lo ordenado en la constituci\u00f3n el que prorrogue, a trav\u00e9s del encuentro con las situaciones reales, una profundizaci\u00f3n en la tem\u00e1tica cultural, apoy\u00e1ndose para ello en las aportaciones maduradas entre tanto en los otros documentos conciliares, sobre todo en la GS. Pero, ya por s\u00ed\u00ad misma, la SC ofrece todas las premisas necesarias y suficientes para una legitimidad de la adaptaci\u00f3n y de la creatividad en el campo lit\u00fargico. La terminolog\u00ed\u00ada misma del documento -aptare, aptatio- contiene en s\u00ed\u00ad una potencialidad de desarrollos que van m\u00e1s all\u00e1 de la remodelaci\u00f3n rubrical externa, para llegar, precisamente all\u00ed\u00ad donde la celebraci\u00f3n se inserta en un contexto vital preciso, a la creaci\u00f3n de formas y de elementos nuevos. Adaptaci\u00f3n y creaci\u00f3n, aunque rigurosamente hablando puedan distinguirse, en realidad, sin embargo, se compenetran mutuamente: \u00abtoda adaptaci\u00f3n exige creatividad, igual que toda creatividad es fruto y exigencia de una adaptaci\u00f3n\u00bb Por eso, el trabajo realizado por la reforma lit\u00fargica est\u00e1 en perfecta correspondencia con las intenciones de fondo y con las indicaciones tanto de m\u00e9todo como de contenido que se encuentran en la SC.<\/p>\n<p>IV. Perspectivas oficiales de creatividad en la liturgia reformada<br \/>\nPuesto que, como hemos visto, la acogida de leg\u00ed\u00adtimas diversidades lit\u00fargicas debe ser, seg\u00fan la SC 38, programada en la realizaci\u00f3n misma de la reforma, ser\u00e1 \u00fatil hacer una presentaci\u00f3n de conjunto de las posibilidades de creaci\u00f3n expresamente contenidas en los -> libros lit\u00fargicos y de las previstas en ulteriores documentos oficiales.<\/p>\n<p>1. EN LOS ACTUALES LIBROS LIT\u00daRGICOS. En general, la creatividad contemplada por esos libros es la entendida en sentido amplio, es decir, como facultad de adaptar los ritos oficiales o de elegir entre los propuestos ad libitum o pro opportuninate. Pero no falta la posibilidad de crear ritos y textos nuevos. Los elementos adaptables o tambi\u00e9n, en ciertos casos, recreables se refieren a todos y cada uno de los sacramentos y sacramentales, a la liturgia de las Horas y al calendario lit\u00fargico. Posibilidades m\u00e1s amplias ofrece el ritual de la iniciaci\u00f3n cristiana de los adultos, el rito del matrimonio y el de exequias, en cuanto que a ellos corresponde con bastante frecuencia una ya rica tradici\u00f3n religioso-civil en las diversas \u00e1reas culturales. Especialmente susceptibles de adaptaci\u00f3n o de innovaci\u00f3n son los -> gestos y las posturas del cuerpo, los utensilios sagrados [-> Objetos lit\u00fargicos\/ Vestiduras], el -> canto y la m\u00fasica, el -> arte sacro, la -> traducci\u00f3n de los libros lit\u00fargicos&#8217;.<br \/>\n2. OTRAS POSIBILIDADES DE DESARROLLO. En esa misma l\u00ed\u00adnea l\u00f3gica inherente al camino de la reforma lit\u00fargica, a las dos primeras etapas ya realizadas, de la adopci\u00f3n de las lenguas vivas y dela publicaci\u00f3n de los nuevos libros lit\u00fargicos, debe a\u00f1adirse una tercera, bastante m\u00e1s exigente: la de una aut\u00e9ntica -> adaptaci\u00f3n cultural, cuya profundidad puede extenderse hasta la creaci\u00f3n propiamente dicha de elementos nuevos. En efecto, la admisi\u00f3n autoritativa del principio de la encarnaci\u00f3n cultural en perspectiva pastoral contiene en germen un itinerario que, partiendo de los actuales libros lit\u00fargicos, que reflejan la unidad sustancial del rito romano, preparar\u00e1 la asunci\u00f3n gradual, cada vez m\u00e1s decidida, de leg\u00ed\u00adtimos valores culturales y de sus expresiones simb\u00f3licas concretas. El instrumento principal para realizar tal tarea se identifica siempre, en los documentos oficiales y en los libros lit\u00fargicos mismos, con la autoridad eclesi\u00e1stica local,  es decir, con las conferencias episcopales y los -> organismos establecidos por ellas. En esta referencia a la tarea de la iglesia local est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito el reconocimiento de que las l\u00ed\u00adneas de la ya renovada legislaci\u00f3n lit\u00fargica universal [-> Derecho lit\u00fargico] son necesariamente generales, y no pueden por ello considerar problemas estrictamente ligados a situaciones espec\u00ed\u00adficas, de las que s\u00f3lo la iglesia local puede hacerse cargo in situ. Desde esta perspectiva, las posibilidades de desarrollo de una v\u00e1lida creatividad lit\u00fargica son inmensas, incluso teniendo en cuenta ciertos presupuestos imprescindibles, ciertas l\u00ed\u00adneas metodol\u00f3gicas que hay que seguir y l\u00ed\u00admites que no deben traspasarse, a los que aludiremos m\u00e1s adelante. Tales posibilidades no revelan todav\u00ed\u00ada una fisonom\u00ed\u00ada concreta de su alcance, pues, en general, las iglesias locales no han aprovechado hasta el presente sino una m\u00ed\u00adnima parte del espacio disponible que se les ofrece, habi\u00e9ndose quedado mucho m\u00e1s ac\u00e1 del l\u00ed\u00admite.<\/p>\n<p>V. Presupuestos y criterios para una correcta metodolog\u00ed\u00ada de la creatividad lit\u00fargica<br \/>\nPuesto que la liturgia es tradici\u00f3n viviente y vivida de los misterios de fe de la iglesia, cualquier iniciativa que se ordene a crear nuevas s\u00ed\u00adntesis entre el revestimiento ritual de tales misterios y los m\u00faltiples contextos culturales de la historia en curso, debe prestar la debida atenci\u00f3n a ciertos aspectos espec\u00ed\u00adficos de la liturgia misma que inspiran tambi\u00e9n los criterios operativos de una v\u00e1lida y fructuosa creatividad.<\/p>\n<p>1. PRESUPUESTOS RELACIONADOS CON LA LITURGIA MISMA. a) La liturgia es expresi\u00f3n de un dato que ella no crea, sino que acoge. En efecto, lo que la liturgia celebra en sus ritos y ritmos, es decir, el misterio de la salvaci\u00f3n, es algo que no procede del hombre, sino de la libre iniciativa divina, y que como tal es propuesto a la fe de cuantos, por Cristo y en la iglesia, se acercan a Dios. De ah\u00ed\u00ad se sigue que el primer deber de todo aut\u00e9ntico esfuerzo de creatividad en el \u00e1mbito de la liturgia es el perfecto respeto a esta primac\u00ed\u00ada de la intenci\u00f3n y de la acci\u00f3n divina, evitandq indebidas superposiciones de significados meramente humanos, por muy dignos que en s\u00ed\u00ad mismos puedan ser o por arraigada que est\u00e9 su vivencia (un ejemplo de esa indebida superposici\u00f3n podr\u00ed\u00ada ser la tendencia a ver en la eucarist\u00ed\u00ada simplemente la sublimaci\u00f3n de una fraternidad humana, o bien la celebraci\u00f3n de la fraternidad en Cristo, olvidando que la eucarist\u00ed\u00ada es ante todo celebraci\u00f3n memorial de la pascua de Cristo, de la que brota la dimensi\u00f3n de caridad-fraternidad).<\/p>\n<p>b) La liturgia asume y transforma el dato humano. Ya en elmomento mismo en que la liturgia cristiana asume elementos humanos realiza una obra de verdadera creatividad al darles un nuevo y m\u00e1s alto significado en relaci\u00f3n con su contexto natural y cultural. Cada vez que situaciones hist\u00f3ricas y pastorales espec\u00ed\u00adficas exigen ulteriores intervenciones creativas, estas \u00faltimas deben moverse en el \u00e1mbito preciso de esa transfiguraci\u00f3n, teniendo presente que la liturgia es el lugar primero de la transformaci\u00f3n, en sentido salv\u00ed\u00adfico, de toda la realidad humana, en cuanto que en su estructura y en su dinamismo sacramental es donde tal realidad contin\u00faa siendo asumida.<\/p>\n<p>c) La liturgia es ontol\u00f3gicamente una e hist\u00f3ricamente variable en las formas. Esto no es s\u00f3lo un dato de hecho que emerge de la historia de la liturgia misma, sino un aspecto constitutivo de esta \u00faltima gracias a la \u00ed\u00adndole encarnacional del misterio que se autorrevela. La percepci\u00f3n de la oferta divina de gracia, tal como se manifiesta en un contexto hist\u00f3rico concreto, obliga a las formas que la liturgia paulatinamente va asumiendo a interrogarse tanto sobre su unidad de fondo como sobre su fidelidad a las exigencias de encarnaci\u00f3n en respuesta a las llamadas divinas que act\u00faan en la historia. Precisamente en esa necesidad de un constante examen de la doble fidelidad de la liturgia se fundan primariamente la exigencia de creatividad (que no debe confundirse, por tanto, con la simple espontaneidad, la cual hace referencia esencialmente a necesidades subjetivas) y la necesidad de distinguir entre partes inmutables y partes susceptibles de cambio (cf SC 21), distinci\u00f3n que delimita claramente el campo de acci\u00f3n de la adaptaci\u00f3n y de la creatividad.<\/p>\n<p>2. INDICACIONES METODOL\u00ed\u201cGICAS. a) Profundo conocimiento del contexto hist\u00f3rico-cultural y asunci\u00f3n \u00abcr\u00ed\u00adtica\u00bb del mismo. Es una necesidad indirectamente puesta de relieve por el hecho de que la falta o insuficiencia de aut\u00e9nticas mediaciones culturales, es decir, de -> signos-s\u00ed\u00admbolos v\u00e1lidos (lenguaje simb\u00f3lico) tomados de las culturas corrientes, constituye en la actualidad la m\u00e1s grave laguna de la renovaci\u00f3n lit\u00fargica. Esta situaci\u00f3n de hecho exige m\u00e1s que nunca que las iniciativas de creatividad se funden en un an\u00e1lisis serio y met\u00f3dico de las m\u00faltiples \u00e1reas culturales en que deben encarnarse la palabra y el gesto lit\u00fargico. Esto es tanto m\u00e1s necesario cuanto que todo aquello que en materia de valores humanos, lenguaje y simbolismo entra a formar parte de los ritos cristianos, asume consiguientemente una funci\u00f3n sacramental, permitiendo a los ritos mismos una encarnaci\u00f3n real en el \u00e1mbito de la experiencia humana, y a esta \u00faltima una posibilidad real de inserci\u00f3n en la historia de la salvaci\u00f3n. Es preciso, por tanto, que los valores y sus correspondientes expresiones sean atentamente acrisolados, rechazando todo lo que resulte indisolublemente unido a errores y supersticiones (SC 37), y aceptando cuanto sea susceptible de ser orientado hacia el misterio cristiano. A esto subyace la nueva comprensi\u00f3n de la misteriosa acci\u00f3n de Dios en la historia y en el mundo, que lleva a una consideraci\u00f3n teol\u00f3gicamente m\u00e1s positiva de los fen\u00f3menos culturales y religiosos existentes incluso fuera del \u00e1mbito cristiano, aceptados ya como posibles veh\u00ed\u00adculos de una manifestaci\u00f3n de la acci\u00f3n divina encaminada a desvelar m\u00e1s plenamente la naturaleza misma del hombre y a abrir nuevas v\u00ed\u00adas hacia la verdad (GS 44b).<\/p>\n<p>b) Relectura \u00absoteriol\u00f3gica\u00bb de la relaci\u00f3n rito-cultura. Para evitar que adaptaci\u00f3n y\/o creatividad acaben reduci\u00e9ndose a una mera operaci\u00f3n cultural, ser\u00e1 absolutamente necesario referir los elementos culturales, objeto de inter\u00e9s, a aquello de lo que la liturgia es directamente signo y actuaci\u00f3n: el misterio salv\u00ed\u00adfico de Cristo. Por tanto, habr\u00e1 que proceder a una reinterpretaci\u00f3n de la presencia y del alcance de la acci\u00f3n de Cristo en el substrato antropol\u00f3gico del rito, de modo que se pueda dar una respuesta adecuada a la pregunta sobre c\u00f3mo las m\u00faltiples y m\u00e1s aut\u00e9nticas manifestaciones de la experiencia humana puedan ser reconocidas, reexpresadas y vividas dentro de los actos salv\u00ed\u00adficos de Cristo que la liturgia propone. De esa manera el -> rito, que se presenta como fruto de una nueva creaci\u00f3n, se convierte, gracias a la eficacia intr\u00ed\u00adnseca de la -> celebraci\u00f3n, en el lugar primigenio en el que una -> asamblea actual puede captar el sentido nuevo, transfigurador, refundidor, que el misterio de Cristo da al patrimonio humano de que ella dispone y que, en cuanto parte de su condici\u00f3n existencial, tambi\u00e9n necesita ser salvado.<br \/>\nc) Respeto equilibrado de las exigencias de \u00abuniversalidad\u00bb y `particularidad&#8217;: La liturgia, como la iglesia, es ontol\u00f3gicamente una, pero fenomenol\u00f3gicamente variada: una e id\u00e9ntica, en cuanto que es siempre acci\u00f3n de la iglesia de Cristo, incluso en sus diferentes ritos, lugares y tiempos; variada, en cuanto caracterizada por peculiaridades propias de las diversas comunidades eclesiales en que se celebra. La creatividad estimulada por las diversas situaciones culturales debe salvaguardar el dato absolutamente primario, seg\u00fan el cual no hay iglesia local -y por tanto liturgia particular- que no sea epifan\u00ed\u00ada y actuaci\u00f3n sacramental de la iglesia cat\u00f3lica, puesto que todos y cada uno de los fieles son llamados, cualquiera que sea la situaci\u00f3n geogr\u00e1fica, cultural y nacional de que provengan, a ser y actuar como miembros de la iglesia una e indivisa de Cristo: la liturgia de las diversas iglesias y asambleas particulares sigue siendo siempre cat\u00f3lica, es decir, universal. Pero debe salvaguardarse igualmente el valor de cada iglesia y asamblea en cuanto dotadas de una identidad espiritual propia, ligada a procesos hist\u00f3ricos y culturales diferenciados: las diversas iglesias locales \u00abtienen una disciplina propia, unos ritos lit\u00fargicos y un patrimonio teol\u00f3gico y espiritual propios\u00bb (LG 23). La inevitable tensi\u00f3n entre estos dos polos, igualmente necesarios, encuentra un soporte equilibrador en un concepto renovado de lo universal, que, tomando muy en consideraci\u00f3n las irreducibles diferencias que destacan el car\u00e1cter de unicidad e irrepetibilidad de los diversos grupos humanos y de los individuos mismos, renuncia a proceder por generalizaciones te\u00f3ricas y jur\u00ed\u00addicas, para captar, en cambio, en aquellos mismos sujetos la capacidad de contener y expresar en su peculiaridad valores de alcance humano. Un grupo humano culturalmente definido, cuanto m\u00e1s en contacto se pone con las aut\u00e9nticas ra\u00ed\u00adces de su identidad (que brota de determinadas razones hist\u00f3ricas, etnol\u00f3gicas, geogr\u00e1ficas, pol\u00ed\u00adticas, econ\u00f3micas, religiosas, etc.) y cuanto m\u00e1s fiel permanece a ellas, empe\u00f1ado en su desarrollo, tanto m\u00e1s crece humanamente en todos los sentidos. Lo universal no aparece ya como suma de rasgos comunes, sino como un todo simult\u00e1neamente presente en todo tipo cultural. Desde este punto de vista, la creatividad lit\u00fargica tendr\u00e1 que partir del presupuesto de que una comunidad local, cuanto mejor consiga leer los valores aut\u00e9nticos del propio patrimonio cultural a la luz del misterio de Cristo operante en la liturgia y permanecer fiel a ellos como a una manifestaci\u00f3n precisa de la gracia regeneradora del Se\u00f1or, tanto mejor expresar\u00e1 desde dentro de su propia experiencia el valor universal de la potencia santificadora de la liturgia en cuanto \u00abacci\u00f3n de Cristo y de la iglesia\u00bb: el significado y el alcance universal de su liturgia culturalmente encarnada ser\u00e1n los mismos de la iglesia cat\u00f3lica. Propiamente hablando, no es la iglesia particular quien proyecta en dimensiones universales la propia experiencia espec\u00ed\u00adfica, sino que es la iglesia ontol\u00f3gicamente una e id\u00e9ntica quien, en y mediante la actividad creativa desarrollada in loco por la iglesia particular, asume en su propio horizonte aquella misma experiencia y se reconoce en ella.<\/p>\n<p>d) Implicaci\u00f3n de las comunidades locales. Estas \u00faltimas, si son el sujeto integral de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, son tambi\u00e9n el sujeto integral del proceso creativo que a ella se refiere, dado que \u00e9ste exige la puesta en ejercicio de vocaciones y carismas propios de la iglesia local, necesarios para su crecimiento y misi\u00f3n. Una creatividad que fuese fruto solamente del trabajo de expertos correr\u00ed\u00ada el riesgo no s\u00f3lo de ser un fr\u00ed\u00ado producto de laboratorio, sino que adem\u00e1s no respetar\u00ed\u00ada el papel activo del sensus fidei y de los carismas del pueblo de Dios (cf LG 12). El modo de realizar en la pr\u00e1ctica esta implicaci\u00f3n de todos se estudiar\u00e1 caso por caso, en diversos grados y formas: la responsabilidad primera compete al -> obispo, liturgo de su iglesia, y, en grado subordinado, a las personas y a los -> organismos encargados del trabajo de adaptaci\u00f3n creativa. Pero habr\u00e1 que idear el modo de convocar una amplia y representativa porci\u00f3n de la comunidad local a prestar su colaboraci\u00f3n en las fases de consulta, estudio, experimentaci\u00f3n, evitando cuidadosamente que la elaboraci\u00f3n de una liturgia encarnada se quede en feudo de grupos particulares o de visiones personales.<\/p>\n<p>e) Recurso a otras disciplinas. El respeto a las diversas competencias y disciplinas, sagradas y profanas, punto firme en el afrontamiento de cualquier objeto de estudio, lo es particularmente en el campo de la creatividad lit\u00fargica, dado que ella est\u00e1 en relaci\u00f3n directa con el encuentro entre la liturgia y los diversos mundos culturales. Por tanto, habr\u00e1 que recurrir necesariamente, en el campo de las ciencias sagradas, a las aportaciones de la ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica, de la tradici\u00f3n patr\u00ed\u00adstica, de la teolog\u00ed\u00ada en general y de la lit\u00fargica en particular, de la -> historia de la liturgia y de la -> religiosidad popular; en el campo de las ciencias humanas, a las aportaciones de la -> antropolog\u00ed\u00ada, de la -> psicolog\u00ed\u00ada, de la -> simbolog\u00ed\u00ada, del -> lenguaje ritual, con atenci\u00f3n especial a las culturas locales. El criterio de fondo que debe inspirar el recurso a tales disciplinas es doble: por una parte, debe respetarse la leg\u00ed\u00adtima autonom\u00ed\u00ada de que ellas gozan, sin absorberlas en esquemas preestablecidos; por otra, particularmente a prop\u00f3sito de las disciplinas humanas, debe tenerse presente el car\u00e1cter auxiliar de su aportaci\u00f3n a los fines que la creatividad lit\u00fargica se propone, ya que no pueden ser elevadas en s\u00ed\u00ad mismas a criterio \u00faltimo de validez de los resultados obtenidos o que se quieran obtener; en efecto, el criterio \u00faltimo ser\u00e1 siempre el esp\u00ed\u00adritu espec\u00ed\u00adfico de la liturgia cristiana, que es el de celebrar el hoy de la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>f) Experimentaci\u00f3n progresiva y gradual. La complejidad de las investigaciones preliminares, el respeto a los tiempos de maduraci\u00f3n de las diversas mentalidades, la atenci\u00f3n a las necesidades espirituales reales de una comunidad determinada exigen un criterio prudente de gradualidad en la ejecuci\u00f3n de un programa de creaci\u00f3n lit\u00fargica, tanto en cuanto a los tiempos de su realizaci\u00f3n como en lo que se refiere a los elementos rituales sobre los que hay que actuar. Las diversas etapas de este proceso creativo deben responder no tanto a un esquema preestablecido cuanto al grado de receptividad real de una asamblea o de una iglesia local: en \u00faltimo t\u00e9rmino, el verdadero examen de madurez al que debe someterse una determinada creaci\u00f3n es el realizado por la misma comunidad a que se destina. Una intuici\u00f3n en s\u00ed\u00ad misma excelente puede resultar de hecho suspendida por la reacci\u00f3n de la comunidad, que quiz\u00e1 la experimenta como desfasada en relaci\u00f3n con sus exigencias objetivas. Esto puede suceder sobre todo cuando la creatividad se limita a incluir en la liturgia elementos importados de experiencias realizadas en otro lugar con \u00f3ptimos resultados, pero extra\u00f1as al nuevo ambiente. Gradualidad significa, por tanto, paciente conocimiento del terreno, discreta animaci\u00f3n de la sensibilidad del pueblo de Dios hacia un encuentro de su camino de fe con los objetivos reales de la participaci\u00f3n lit\u00fargica, propuesta motivada por las nuevasexpresiones rituales, reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica sobre las mismas. Aqu\u00ed\u00ad es donde interviene el criterio complementario de la experimentaci\u00f3n: se trata de un instrumento verdaderamente nuevo en materia lit\u00fargica que, con la debida autorizaci\u00f3n, se justifica por una necesaria cautela, y est\u00e1 confiado a la responsabilidad de la autoridad eclesi\u00e1stica territorial y circunscrito a grupos cualificados y por tiempos determinados (SC 40, 2; cf tambi\u00e9n 44). La circunspecci\u00f3n con que la SC trata de los necesarios experimentos est\u00e1 motivada no s\u00f3lo por la extrema delicadeza de la materia en s\u00ed\u00ad, sino tambi\u00e9n por la necesidad de garantizar en la fase de experimentaci\u00f3n el car\u00e1cter de eclesialidad siempre exigido por la liturgia, de modo que el rito sometido a innovaci\u00f3n no sea un momento cerrado en s\u00ed\u00ad en la vida lit\u00fargica de la iglesia, es decir, considerado \u00fanicamente como un producto en prueba, sino parte integrante de la misma. La experimentaci\u00f3n debe asegurar que los nuevos elementos respondan no s\u00f3lo a las exigencias culturales y ambientales, sino tambi\u00e9n al esp\u00ed\u00adritu de la liturgia de la iglesia de Cristo: en los frutos de la creaci\u00f3n lit\u00fargica debe ser recognoscible tanto el hombre de hoy con sus propias aspiraciones como la iglesia de Cristo en su gesto de ofrecer al hombre de todos los tiempos el don de la salvaci\u00f3n \u00abno hecho por mano de hombre\u00bb. Por tanto, el derecho a la experimentaci\u00f3n no es reivindicable por el \u00faltimo advenedizo ni puede ejercitarse a capricho.<\/p>\n<p>VI. Diversos niveles de competencia<br \/>\nSeg\u00fan la SC 22 y 39-40, para la adaptaci\u00f3n creativa de la liturgia se requieren diversos grados de competencia. Para mayor claridad distingamos entre competencia de autorizaci\u00f3n (= los sujetos a quienes compete autorizar la creaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n en materia lit\u00fargica) y competencia de ejecuci\u00f3n (= los sujetos a quienes se conf\u00ed\u00ada la funci\u00f3n de traducir en hechos una y otra).<\/p>\n<p>1. COMPETENCIA DE AUTORIZACI\u00ed\u201cN. Corresponde sobre todo a las autoridades eclesi\u00e1sticas territoriales, de hecho las conferencias episcopales, para las regiones sometidas a ellas, y en orden a una m\u00e1s profunda adaptaci\u00f3n de la liturgia; en la pr\u00e1ctica, en los casos en que la reforma realizada por los organismos centrales de la iglesia resulte insuficiente. Es el caso precisamente de aquella adaptaci\u00f3n que se lanza en profundidad hasta crear nuevas s\u00ed\u00adntesis entre datos culturales y tradiciones lit\u00fargicas, y que requiere en \u00faltimo t\u00e9rmino la anuencia de la sede apost\u00f3lica para su implantaci\u00f3n definitiva (cf SC 40,1 y 44). En cuanto a los obispos individualmente, es de su competencia promover y autorizar la creaci\u00f3n lit\u00fargica en el \u00e1mbito de las respectivas di\u00f3cesis sobre la base de la plenitud del sacramento del orden, que los constituye \u00abprincipales administradores de los misterios de Dios&#8230;, promotores y custodios de toda la vida lit\u00fargica en la iglesia que les ha sido confiada\u00bb (CD 15). La tercera instrucci\u00f3n, Liturgicae instaurationes (1970), concretiza esta facultad hablando del papel mediador entre la norma general y las necesidades que surgen en la pastoral. En cuanto a los ministros, finalmente, la facultad de creaci\u00f3n, adem\u00e1s de estar limitada territorialmente, cuadra mejor en el \u00e1mbito de la adaptaci\u00f3n (accommodatio) de elementos que forman ya parte de los esquemas celebrativos de los libros lit\u00fargicos: en la pr\u00e1ctica, se trata de posibilidades de elecci\u00f3n, de reducci\u00f3n, omisi\u00f3n, a\u00f1adidura, ampliaci\u00f3n, sustituci\u00f3n, cambio de lugar, etc., all\u00ed\u00ad donde los libros lit\u00fargicos no s\u00f3lo prev\u00e9n tales cambios, sino que muy frecuentemente proporcionan ellos mismos los elementos que han de utilizarse.<\/p>\n<p>2. COMPETENCIA DE EJECUCI\u00ed\u201cN. Incumbe a todos aquellos organismos (comisiones) que las autoridades eclesi\u00e1sticas destinan a la investigaci\u00f3n, experimentaci\u00f3n, propuesta, preparaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de cuanto se orienta a enriquecer el patrimonio lit\u00fargico con nuevas creaciones. Formados por personas cualificadas en las varias disciplinas de inter\u00e9s, tales organismos son, actualmente, los \u00fanicos autorizados para actuar en el sector de la creatividad propiamente dicha, en orden a garantizar la suficiente seriedad y continuidad; lo cual no quita, sino que m\u00e1s bien exige, que ellos se sirvan de todas aquellas personas y de todos aquellos instrumentos necesarios para asegurar el m\u00e1s amplio abanico posible de conocimientos y experiencias.<\/p>\n<p>3. LEGISLACI\u00ed\u201cN Y CREATIVIDAD. Se trata de un punto extremadamente delicado, en cuanto que la creatividad no parece hermanarse f\u00e1cilmente con la idea de normatividad. Sin embargo, el an\u00e1lisis que acabamos de hacer acerca de la naturaleza y finalidad de la creatividad lit\u00fargica ha dejado en claro que esta \u00faltima no consiste en una pura y simple espontaneidad o improvisaci\u00f3n entendida como ausencia de directividad, sino en un proceso de mediaciones regulado por principios y metodolog\u00ed\u00adas imprescindibles. El hecho de que tal proceso est\u00e9 regulado tambi\u00e9n por diversos niveles de competencia jur\u00ed\u00addica es un criterio que se sigue de la misma visi\u00f3n de las cosas. Pero es un hecho tambi\u00e9n la presencia de complejas creaciones lit\u00fargicas realiza das en autonom\u00ed\u00ada respecto de las normas vigentes. La normativa arriba indicada y las numeros\u00ed\u00adsimas advertencias de estos \u00faltimos a\u00f1os contra abusos de todo g\u00e9nero, sobre todo en materia de iniciativas locales en el campo de la creatividad lit\u00fargica, declarar\u00ed\u00ada autom\u00e1ticamente tales creaciones contra legem. Pero consideraciones meramente jur\u00ed\u00addicas no agotan por s\u00ed\u00ad solas la relaci\u00f3n entre iniciativa local y norma universal, puesto que el fen\u00f3meno de la creatividad aut\u00f3noma no puede ser etiquetado a la ligera y sin matizar como rechazo de la instituci\u00f3n. Aun en medio de grandes ambig\u00fcedades y excesos de idealismo, hay valores que merecen consideraci\u00f3n, como la b\u00fasqueda de autenticidad, el intento de recuperar la capacidad de expresar la fe a trav\u00e9s de la multiplicidad de las sensibilidades y los testimonios, el actuar juntos, el escucharse y criticarse rec\u00ed\u00adprocamente, etc. Para recuperar estos aspectos en s\u00ed\u00ad positivos, actualmente se puede disponer de dos instrumentos jur\u00ed\u00addicamente fundados: la experimentaci\u00f3n y la costumbre. De la primera, de reciente instituci\u00f3n, ya hemos tratado; s\u00f3lo hay que a\u00f1adir que la experimentaci\u00f3n, cuando se realiza con la debida autorizaci\u00f3n, debe poder ser utilizada con una amplitud y una flexibilidad tales que conduzcan realmente a algo nuevo y v\u00e1lido: deber\u00ed\u00ada convertirse en una metodolog\u00ed\u00ada normal en la vida de las iglesias. En cuanto a la costumbre, se trata de un instrumento antiqu\u00ed\u00adsimo en la tradici\u00f3n de la iglesia y de la misma vida lit\u00fargica, aunque su aplicaci\u00f3n al caso de la creatividad se ha hecho m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil por la situaci\u00f3n actual, caracterizada por r\u00e1pidos cambios culturales y por la multiplicaci\u00f3n de iniciativas locales: estamos muy lejos de los tiempos en que la instituci\u00f3n de la costumbre presupon\u00ed\u00ada una estabilidad sustancial del derecho y de la vida misma de la iglesia. Sin embargo, se podr\u00ed\u00ada tener presente que el recurso a esta instituci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica invoca sobre todo la racionabilidad de la forma naciente, cuando \u00e9sta, aun configur\u00e1ndose contra la letra de la ley en vigor, tiende, sin embargo, a alcanzar los objetivos de la misma No se tratar\u00ed\u00ada, pues, de un lenitivo complaciente, sino de un instrumento jur\u00ed\u00addico inspirado en el sentido de la econom\u00ed\u00ada pastoral de la iglesia, que induce a reconsiderar y modificar la letra de la ley cuando \u00e9sta pueda convertirse en obst\u00e1culo para lograr el verdadero objetivo. En todo caso, se trata por el momento no de un criterio operativo, sino de un proyecto que merece ser tomado en consideraci\u00f3n en el actual proceso de renovaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n can\u00f3nica. Actualmente, el itinerario de la creatividad lit\u00fargica est\u00e1 regulado por la normativa anteriormente expuesta, que tiene como \u00fanico instrumento jur\u00ed\u00addico operativo la facultad de la experimentaci\u00f3n leg\u00ed\u00adtimamente autorizada. [-> Adaptaci\u00f3n].<\/p>\n<p>VII. Perspectivas pastorales<br \/>\nEn el campo de la -> pastoral lit\u00fargica ordinaria, la actual orientaci\u00f3n normativa da estatuto privilegiado al uso inteligente y fiel de los instrumentos de celebraci\u00f3n (textos y ritos) que la reforma ha puesto a disposici\u00f3n, reservando las iniciativas de creatividad propiamente dicha a los organismos y los modos expl\u00ed\u00adcitamente autorizados.<\/p>\n<p>Pero existe un tipo de creatividad posible, m\u00e1s a\u00fan, obligatorio, que, aunque no se refiere directamente a la producci\u00f3n de textos y ritos nuevos, se empe\u00f1a en valorar al m\u00e1ximo la naturaleza de acontecimiento propia de la -> celebraci\u00f3n, es decir, en tratar a esta \u00faltima como creaci\u00f3n efectiva cada vez del encuentro de una asamblea concreta con los misterios del Se\u00f1or, aun cuando el marco ritual siga siendo sustancialmente el oficial. No nos referimos con esto simplemente a lo que se entiende por -> animaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n, que, a pesar del acierto de la expresi\u00f3n, sugiere la idea de un esfuerzo orientado a dar vida a un cuerpo inerte, o que, en cualquier caso, insiste demasiado en una perspectiva espectacular de la celebraci\u00f3n, sino m\u00e1s bien a la b\u00fasqueda de aquellas condiciones mediante las cuales una comunidad local, reunida en asamblea lit\u00fargica, puede personalizar la celebraci\u00f3n, captando su significado de fe y refiri\u00e9ndolo a su propia situaci\u00f3n de vida. Esta b\u00fasqueda puede realizarse a trav\u00e9s de etapas progresivas, como, por ejemplo:<br \/>\n1. EL USO INTELIGENTE DE LOS TEXTOS Y DE LOS RITOS DISPONIBLES. Se trata de un punto de partida imprescindible, pues los nuevos libros lit\u00fargicos representan, para todas las expresiones locales de la iglesia, una base unitaria de identificaci\u00f3n, de comuni\u00f3n, de vinculaci\u00f3n con la sustancia perenne de la tradici\u00f3n. Saber utilizar todas sus posibilidades de adaptaci\u00f3n constituye, si no todav\u00ed\u00ada una creatividad propiamente dicha, al menos s\u00ed\u00ad su preparaci\u00f3n necesaria, sobre todo si consigue suscitar en los pastores y en los fieles el sentido. de un camino progresivo y siempre parcialmente realizado hacia el objetivo real de la celebraci\u00f3n, que hemos recordado m\u00e1s arriba. Esto har\u00e1 aparecer la creaci\u00f3n de nuevas formas como un paso exigido por la madurez de la comunidad local: la har\u00e1 desearla y pedirla, estimulando al mismo tiempo la manifestaci\u00f3n de los carismas pertinentes. Para moverse en esta direcci\u00f3n es preciso, sin embargo, considerar la flexibilidad ofrecida por los varios ritos en funci\u00f3n no de la pura y simple vitalidad de la celebraci\u00f3n, sino de la concentraci\u00f3n en eI significado esencial del misterio celebrado. Siendo el -> rito en s\u00ed\u00ad mismo, considerado en su globalidad, un hecho de lenguaje, ser\u00e1 necesario exaltar todas sus posibilidades comunicativas, recurriendo al realce, en sus diversos momentos, de su esquema unitario, de los temas y de los s\u00ed\u00admbolosclave, de los pasos l\u00f3gicos, de los contactos con la vida cotidiana. Esto exige, ante todo, una relectura previa y sabia del rito mismo no como esquema que hay que realizar, sino como propuesta o modelo que hay que encarnar con renovada sensibilidad; por consiguiente, la b\u00fasqueda de intervenciones de palabra (moniciones, sugerencias, didascal\u00ed\u00adas, invitaciones&#8230;) que, oportunamente distribuidas a lo largo de la celebraci\u00f3n, la ayuden a superar la repetitividad un poco mec\u00e1nica de los esquemas rituales para convertirse en verdadero acontecimiento. Para evitar que estas intervenciones se estanquen en lo gen\u00e9rico o en t\u00f3picos, ser\u00e1 preciso sintonizar con el mundo cultural ambiental, intercambiando con \u00e9l, siempre con el debido filtro cr\u00ed\u00adtico, sensibilidades, esperanzas, lenguaje.<\/p>\n<p>2. IMPLICACI\u00ed\u201cN DE LA COMUNIDAD LOCAL. Esta viene exigida no s\u00f3lo por la recuperada tem\u00e1tica teol\u00f3gica del pueblo de Dios como sujeto-actor de la liturgia por su sacerdocio bautismal, sino tambi\u00e9n por el hecho de que el lenguaje (capacidad significativa y comunicativa) de la celebraci\u00f3n y el lenguaje (mundo cultural) de la asamblea deben encontrarse y fundirse para permitir que se d\u00e9 en realidad un acontecimiento salv\u00ed\u00adfico v\u00ed\u00advido. Ahora bien, la comunidad local, considerada tanto en su momento asambleario como en su condici\u00f3n ordinaria de di\u00e1spora propia de la vida social, es portadora de todo un potencial de capacidad, de actitudes, de carismas, que no puede ni debe permanecer inutilizado durante la asamblea. Mientras que en el sector de los -> ministerios lit\u00fargicos se han obtenido buenos resultados, queda todav\u00ed\u00ada por explorar el ampl\u00ed\u00adsimo sector de los servicios desarrollados de hecho por numerosos fieles comprometidos en la animaci\u00f3n cristiana del orden temporal y de la -> promoci\u00f3n humana, y que, puesto que como tales forman parte de la misi\u00f3n de la iglesia, podr\u00ed\u00adan ser objeto de ministerio eclesial \u00c2\u00b0. Para lograr una liturgia que sea verdadera expresi\u00f3n de una comunidad que crece solidariamente en la fe y en la caridad, es preciso que toda esta riqueza de formas ministeriales encuentre acogida en la celebraci\u00f3n: la capacidad de di\u00e1logo, de an\u00e1lisis de la realidad circundante, de ayuda rec\u00ed\u00adproca material y espiritual, que en buena medida caracteriza la actividad de estos miembros de la comunidad local, debe poder ejercerse tambi\u00e9n en el \u00e1mbito propiamente lit\u00fargico de m\u00faltiples maneras: en la preparaci\u00f3n de la celebraci\u00f3n, en la actualizaci\u00f3n de la palabra de Dios, en la individuaci\u00f3n de los temas y de los gestos-clave del rito celebrado, en la cualificaci\u00f3n m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica de la oraci\u00f3n de la asamblea (por ejemplo: oraciones, preces de los fieles, tem\u00e1tica de la acci\u00f3n de gracias y del memorial en la plegaria eucar\u00ed\u00adstica, etc.). Esta continuidad entre comunidad del testimonio y comunidad celebrante origina un impulso que es creativo tanto de unidad interna como de verdadera participaci\u00f3n lit\u00fargica. La comunidad-asamblea, manifest\u00e1ndose como sujeto interpretativo (y no s\u00f3lo ejecutivo) de la propia celebraci\u00f3n en referencia a la propia situaci\u00f3n de fe y de vida, alcanza el objetivo m\u00e1s profundo de la creatividad, en el sentido de que, m\u00e1s bien que ser la creaci\u00f3n de textos y ritos nuevos la que plasme la fisonom\u00ed\u00ada de la comunidad-asamblea, es la renovaci\u00f3n de la vitalidad de esta \u00faltima quien confiere nuevo rostro y nuevo vigor al rito.<\/p>\n<p>3. B\u00daSQUEDA DE FORMAS DE CELEBRACI\u00ed\u201cN ADECUADAS A LOS DIVERSOS NIVELES DE FE. Las comunidades cristianas actuales viven situaciones de fe diversamente caracterizadas: adem\u00e1s de los fieles en el sentido m\u00e1s verdadero del t\u00e9rmino, hay personas en crisis y en b\u00fasqueda, adolescentes y j\u00f3venes en per\u00ed\u00adodo de intranquilidad y de cambio, bautizados en situaciones irregulares (divorciados, ,amancebados); personas, en cualquier caso, incapaces por el momento de participar plenamente en la liturgia sacramental de la iglesia confesante. Para estas categor\u00ed\u00adas de personas se plantea la necesidad pastoral de buscar formas de celebraci\u00f3n que, respetando las exigencias propias de una fe todav\u00ed\u00ada problem\u00e1tica, permitan, no obstante, un verdadero encuentro vital con la palabra y los signos de la liturgia de la iglesia; es un campo completamente abierto a la inventiva pastoral lit\u00fargica. Propuestas como la de \u00abasambleas de diversas entradas y salidas\u00bb, o de la concesi\u00f3n de sacramentos a los divorciados (las condiciones podr\u00e1n determinarse), necesitan todav\u00ed\u00ada mayor madurez y profundizaci\u00f3n, adem\u00e1s de la necesaria sanci\u00f3n por parte de quienes tienen la responsabilidad de decidir en materia tan delicada; pero es claro que ser\u00e1 posible programar para esas categor\u00ed\u00adas celebraciones de tipo precatecumenal o catecumenal, seg\u00fan los casos, en las cuales, incluso teniendo el papel preponderante de la palabra de Dios como fuente de anuncio, de catequesis y de confrontaci\u00f3n, encuentren amplio espacio tambi\u00e9n gestos concretos de oraci\u00f3n en com\u00fan, de penitencia, de compromiso. Ser\u00e1 una liturgia del todav\u00ed\u00ada no, del aspecto crucificante del -> misterio pascual de la espera activa del momento de luz plena, pero, aun as\u00ed\u00ad, testimonio siempre vivo de la capacidad de acogida por parte de la comunidad eclesial. Mas, incluso en este caso, es necesario que la comunidad local se haga cargo del camino de estos miembros suyos particulares.<\/p>\n<p>4. CREACI\u00ed\u201cN DE FORMAS NUEVAS PARA UNA LITURGIA M\u00ed\u0081S \u00abPOPULAR\u00bb. Como es sabido, el relieve justamente concedido por la renovaci\u00f3n lit\u00fargica al primado y a la centralidad de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica ha causado, aunque haya sido involuntariamente, un vac\u00ed\u00ado en el \u00e1mbito de los ejercicios de piedad y de las devociones populares, dejando insatisfechas algunas leg\u00ed\u00adtimas esperanzas. Sin ceder a un nost\u00e1lgico replegarse sobre el pasado, se abre a la creatividad un ampl\u00ed\u00adsimo campo de trabajo en dar vida a nuevas expresiones de la aut\u00e9ntica piedad del pueblo de Dios, teniendo presentes los valores y las orientaciones procedentes de la renovaci\u00f3n lit\u00fargica: a) la liturgia por s\u00ed\u00ad sola no agota todas las posibilidades de crecimiento de la vida espiritual (SC 12); b) es preciso que los ejercicios de piedad est\u00e9n en consonancia con el esp\u00ed\u00adritu de la liturgia, que se inspiren en ella y a ella conduzcan (SC 13); c) la posibilidad de ampliar la extensi\u00f3n del \u00e1rea lit\u00fargica m\u00e1s all\u00e1 de una distinci\u00f3n puramente jur\u00ed\u00addica entre lo lit\u00fargico y lo no lit\u00fargico, recurriendo al principio -ya utilizado para la liturgia de las Horas (cf OGLH 22)- seg\u00fan el cual un acto de culto realizado por fieles convocados y unidos con el presbiterio \u00abvisibiliza la iglesia que celebra el misterio de Cristo\u00bb. La capacidad inventiva en este campo est\u00e1 facilitada por una mayor elasticidad normativa y, por tanto, por una m\u00e1s libre posibilidad de acoger valores culturales ligados a ambientes espec\u00ed\u00adficos (urbano, rural, estudiantil, industrial, art\u00ed\u00adstico&#8230;). As\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00adan nacer liturgias diversificadas seg\u00fan acentos particulares: confesiones de fe, alabanza, penitencia, catequesis, circunstancias vinculadas a la vida de la comunidad local. Pi\u00e9nsese en las inmensas posibilidades ofrecidas por acontecimientos de fiesta, de luto, de solidaridad c\u00ed\u00advica&#8230;, as\u00ed\u00ad como por la reinvenci\u00f3n de tradiciones populares como las procesiones [-> Procesi\u00f3n], peregrinaciones, bendiciones [-> Bendici\u00f3n; -> Libros lit\u00fargicos]. La creatividad es solicitada aqu\u00ed\u00ad, m\u00e1s que en cualquier otro campo, a mediar sabiamente en el encuentro entre el misterio de Cristo y la situaci\u00f3n humana 12.<\/p>\n<p>A. Pistoia<br \/>\nBIBLIOGRAF\u00ed\u008dA:  Bellavista J., Ayer y hoy de la creatividad lit\u00fargica, en \u00abPhase\u00bb 103 (1978) 45-60; Bernal J.M., \u00bfTraducir o crear textos nuevos?, ib, 41 (1967) 446-458; Briones R., Creatividad y fidelidad en la celebraci\u00f3n cristiana, en \u00abPastoral Misionera\u00bb 7-8 (1980) 602-614; Fern\u00e1ndez L, La oraci\u00f3n lit\u00fargica frente a la creatividad, en \u00abLiturgia\u00bb 254 (1971) 198-223; Goenaga J.A., Creatividad lit\u00fargica (Historia, reflexi\u00f3n, pautas), en EE 51 (1976) 521-540; Marsili S., Textos lit\u00fargicos para el hombre moderno, en \u00abConcilium\u00bb 42 (1969) 219-236; Mart\u00ed\u00adn Pintado V., La creatividad en la liturgia, en \u00abSalmanticensis\u00bb 27 (1979) 419-442; Rodr\u00ed\u00adguez del Cueto C., Peque\u00f1as comunidades y creatividad lit\u00fargica, en \u00abStudium Legionense\u00bb 19 (1978) 173-249; Rombold G., Arquitectura religiosa y libertad creadora de nuestras comunidades, en \u00abConcilium\u00bb 62 (1971) 251-259; Urdeix J., Liturgia y creatividad, en \u00abPhase\u00bb 76 (1973) 315-328; VV.AA., Creatividad lit\u00fargica, en \u00abLiturgia\u00bb 254 (1971) 185-291; VV.AA., La liturgia, una tradici\u00f3n creativa, en \u00abConcilium\u00bb 182 (1983) 157-294; Velado B., Los himnos de la Liturgia de las Horas en su edici\u00f3n espa\u00f1ola, ib, 130 (1982) 325-355. V\u00e9ase tambi\u00e9n la bibliograf\u00ed\u00ada de Adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[673] Concepto psicol\u00f3gico que alude a la cualidad de la inteligencia humana de ser creadora de situaciones nuevas. Es idea promocionada desde la psicolog\u00ed\u00ada y sobre todo en base a la pedagog\u00ed\u00ada y a la inquietud por hacer al hombre m\u00e1s libre en el pensamiento como lo es en la vida. Pero en diversos terrenos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/creatividad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCREATIVIDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10301","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10301"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10301\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}