{"id":10473,"date":"2016-02-05T07:28:54","date_gmt":"2016-02-05T12:28:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diocleciano\/"},"modified":"2016-02-05T07:28:54","modified_gmt":"2016-02-05T12:28:54","slug":"diocleciano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/diocleciano\/","title":{"rendered":"DIOCLECIANO"},"content":{"rendered":"<p>[921](243-315)<br \/>\n   Emperador romano proclamado por su legiones el 284. Se llamaba Cayo Aurelio Valerio y hab\u00ed\u00ada sido c\u00f3nsul. Como gobernante fue activo y eficaz, aunque su reinado estuvo lleno de guerras internas y externas. Fue ac\u00e9rrimo perseguidor de la Iglesia cristiana, sobre todo en los a\u00f1os 303 y 304, en que decret\u00f3 la unidad religiosa del Imperio mediante la restauraci\u00f3n de los antiguos cultos. Fueron numerosos los fieles que hallaron la muerte al no aceptar sus decretos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>\n    (VALERIO   DIOCLECIANO) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emperador romano y perseguidor de la Iglesia. Sus padres hab\u00edan sido esclavos. Naci\u00f3 en Dioclea, cerca de Salona, en Dalmacia, el a\u00f1o 245 d.C. Muri\u00f3 en Salona, el a\u00f1o 313 d.C.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hizo militar y sus habilidades sobresalientes lo llevaron a ocupar los puestos de gobernador de Moesia, c\u00f3nsul, y comandante de los guardias de palacio. Se distingui\u00f3 especialmente durante la guerra persa, a las \u00f3rdenes de Caro. Cuando el hijo y sucesor de Caro, Numerio, fue asesinado en Calcedonia, el ej\u00e9rcito escogi\u00f3 a Diocleciano para ocupar su lugar, y el primer acto de \u00e9ste fue dar muerte, con su propia mano, al asesino, Aper (17 de septiembre de 284, d.C.). Su carrera como emperador pertenece a la historia secular. Aqu\u00ed s\u00f3lo haremos una breve descripci\u00f3n de la misma. El reino de Diocleciano (284-305) se\u00f1al\u00f3 una era en la historia pol\u00edtica y militar del Imperio. El triunfo que Diocleciano celebr\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de su colega Maximiano (20 de noviembre de 303) fue el \u00faltimo que Roma pudo contemplar. Breta\u00f1a, el Rhin, el Danubio y el Nilo le brindaron trofeos, pero la conquista que m\u00e1s lo enorgulleci\u00f3 fue la de Persia, el ancestral enemigo de Roma, que fue finalmente subyugada. Poco despu\u00e9s de ascender al trono, Diocleciano se percat\u00f3 que el Imperio era muy poco flexible y que estaba demasiado expuesto al ataque como para ser gobernado por una sola cabeza. Como consecuencia, se asoci\u00f3 con Maximiano, un soldado audaz aunque rudo primero como C\u00e9sar y luego como Augusto (282).   Despu\u00e9s distribuy\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el poder, dando el t\u00edtulo menor de C\u00e9sar a dos generales, Galerio y Constancio (292). Guard\u00f3 para s\u00ed mismo la Tracia, Egipto y Asia; a Maximiano le dio Italia y \u00c1frica; Galerio se estacion\u00f3 en el Danubio y Constancio se hizo cargo de Espa\u00f1a, la Galia y Breta\u00f1a.  Pero el poder supremo permaneci\u00f3 en manos de Diocleciano. Ninguno de los gobernantes resid\u00eda en Roma, y esto ayud\u00f3 a la eventual ca\u00edda de la ciudad imperial. Adem\u00e1s, Diocleciano socav\u00f3 la autoridad del Senado, asumi\u00f3 la diadema e introdujo el ceremonial servil de la corte persa. Luego de un pr\u00f3spero reinado de veinti\u00fan a\u00f1os, renunci\u00f3 al trono y se retir\u00f3 a Salona, donde vivi\u00f3 en un fastuoso aislamiento hasta su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de Diocleciano est\u00e1 asociado con la \u00faltima y la m\u00e1s terrible de las persecuciones que padeci\u00f3 la Iglesia primitiva. Es un hecho, sin embargo, que los cristianos disfrutaron de paz y prosperidad durante la mayor parte de su reinado. Eusebio, quien vivi\u00f3 durante ese tiempo, describe en t\u00e9rminos grandiosos \u201cla gloria y la libertad con la que se honraba la doctrina de la piedad\u201d, y alaba la clemencia de los emperadores hacia los gobernadores cristianos a los que ellos nombraron y hacia los miembros cristianos de sus propias familias. Nos cuenta que las autoridades de la Iglesia \u201ceran honradas con el mayor cuidado por todos los gobernantes\u201d. Nos habla de las innumerables multitudes que se acercaban a la religi\u00f3n de Cristo, y de las amplias y espl\u00e9ndidas iglesias que fueron edificadas en los lugares donde antes estaban las humildes edificaciones de tiempos antiguos.  Pero, simult\u00e1neamente, llora el enfriamiento del antiguo fervor a causa de \u201cla excesiva libertad\u201d (Historia Eclesiastica, VIII, I). Si Diocleciano hubiera continuado siendo el \u00fanico emperador, probablemente hubiese permitido que esa tolerancia continuara. Fue Galerio quien lo indujo a convertirse en perseguidor. Estos dos gobernantes del Oriente decidieron abolir el cristianismo en todo el Imperio.  La catedral de Nicomedia fue arrasada (24 de febrero de 303).   Se promulg\u00f3 un edicto \u201cpara derribar todos los templos hasta sus cimientos y destruir con fuego las Sagradas Escrituras, y recomendando que quienes se encontraban en puestos de honor fueran degradados si perseveraban en su adhesi\u00f3n al cristianismo\u201d (Eusebio, Op. Cit. VIII, II).  Tres decretos ulteriores (303-304) se\u00f1alaron las etapas de incremento en la crueldad de la persecuci\u00f3n: el primero ordenaba que los obispos, presb\u00edteros y di\u00e1conos fueran puestos en prisi\u00f3n; el segundo, que los mismos fueran torturados y forzados por cualquier medio a sacrificar a los \u00eddolos; el tercero inclu\u00eda tanto a los laicos como al clero).   Eusebio y las Actas de los M\u00e1rtires dan testimonio de la enorme crueldad con que estos edictos eran puestos en vigor y del gran n\u00famero de los que sufrieron por la fe.  En ellos podemos leer, incluso, acerca de la masacre de toda una poblaci\u00f3n que decidi\u00f3 declararse cristiana (Eusebio, Op. Cit. XI, XII; Lactancio, \u201cDiv. Inst.\u201d, V, XI).  La abdicaci\u00f3n de Diocleciano (1 de mayo de 305) y la subsecuente divisi\u00f3n del Imperio trajeron alg\u00fan reposo a muchas provincias. Sin embargo, en el Oriente, donde Galerio y Maximiano se mantuvieron en el poder, la persecuci\u00f3n continu\u00f3 igual. Se puede concluir, entonces, que la as\u00ed llamada persecuci\u00f3n de Diocleciano debe ser atribuida a la influencia de Galerio, y que continu\u00f3 durante siete a\u00f1os despu\u00e9s de la abdicaci\u00f3n de Diocleciano. (v. Persecuci\u00f3n)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  EUSEBIUS, Hist. Eccl. en P.G., XX; De Mart. Pal\u00e6stin\u00e6, P.G., XX, 1457-1520; LACTANTIUS, Divin\u00e6 Institutiones, V, En P.L., VI; De Mortibus Persecutorum, P.L., VII; GIBBON, Declinaci\u00f3n y Ca\u00edda del Imperio Romano, XIII, XVI; ALLARD, Le pers\u00e9cution de Diocl\u00e9tien et le triomphe de l&#8217;eglise (Paris, 1890); IDEM, Le christianisme et l&#8217;empire romain (Paris, 1898); IDEM, Ten Lectures on the Martyrs, tr. (Londres, 1907); DUCHESNE, Histoire ancienne de l&#8217;eglise (Paris, 1907), II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Scannell, Thomas. \u00abDiocletian.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05007b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier Algara Coss\u00edo.   L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[921](243-315) Emperador romano proclamado por su legiones el 284. 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