{"id":10535,"date":"2016-02-05T07:30:48","date_gmt":"2016-02-05T12:30:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dones-del-espiritu-santo\/"},"modified":"2016-02-05T07:30:48","modified_gmt":"2016-02-05T12:30:48","slug":"dones-del-espiritu-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dones-del-espiritu-santo\/","title":{"rendered":"DONES DEL ESPIRITU SANTO"},"content":{"rendered":"<p>[235]<\/p>\n<p>     Son los regalos misteriosos que la acci\u00f3n el Esp\u00ed\u00adritu realiza en el alma de quien los recibe con amor. Tradicionalmente son siete: sabidur\u00ed\u00ada, entendimiento, consejo, ciencia, fortaleza, piedad y temor de Dios.<\/p>\n<p>     (Ver. Esp\u00ed\u00adritu Santo 7)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo y virtudes<\/p>\n<p>\tEn relaci\u00f3n con la gracia santificante y con las virtudes teologales y morales, se reciben los \u00abdones\u00bb del Esp\u00ed\u00adritu, a modo de \u00abh\u00e1bitos\u00bb o \u00abdisposiciones permanentes que hacen al hombre d\u00f3cil para seguir los impulsos del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (CEC 1830), as\u00ed\u00ad como \u00abcompletan y llevan a su perfecci\u00f3n las virtudes\u00bb (CEC 1831).<\/p>\n<p>\tLas virtudes cristianas quedan reforzadas, tambi\u00e9n en el sentido de mayor espontaneidad. Se enumeran los siguientes dones sabidur\u00ed\u00ada, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios (cfr. Is 11,1-3; 61,1ss; cfr. Lc 4,18). As\u00ed\u00ad se participa de la plenitud filial de Cristo (Rom 8,14.17). \u00abLos dones est\u00e1n ligados entre s\u00ed\u00ad en la caridad, de suerte que el que posea la caridad, posee todos los dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo, y ninguno de ellos puede permanecer en un alma sin caridad\u00bb (Santo Tom\u00e1s, I-II, q.68, a.5)<\/p>\n<p>\tLos siete dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo<\/p>\n<p>\tEl don de la sabidur\u00ed\u00ada refuerza la caridad, a modo de conocimiento amoroso de Dios y de experiencia sapiencial. El don del entendimiento ayuda a profundizar la fe, a modo de sinton\u00ed\u00ada con la unidad arm\u00f3nica de todo el mensaje y misterio de Cristo. El don del consejo refuerza la prudencia, a modo de serenidad y equilibrio para iluminar las situaciones dif\u00ed\u00adciles. El don de la fortaleza refuerza la esperanza como abandono confiado, magn\u00e1nimo, filial y activo en manos de Dios. El don de la ciencia comunica a la fe una nueva perspectiva a modo de armon\u00ed\u00ada entre todas las verdades reveladas. El don de la piedad acent\u00faa la actitud filial hacia Dios y fraterna para con los hermanos, comunicando a la virtud de la justicia un sentido de misericordia. El don del temor de Dios, mientras ayuda a la virtud de la templanza moderando deseos y temores, viene a ser un resumen de todas las virtudes y dones, como actitud filial que quiere complacer al padre en todo (temor filial).<\/p>\n<p>\tLa dinensi\u00f3n evangelizadora<\/p>\n<p>\tLa venida del Esp\u00ed\u00adritu Santo en las primeras comunidades cristianas manifest\u00f3 que sus dones eran para todos cuantos aceptaran con fe el mensaje de Jes\u00fas (Hech 2,38). Por esto<br \/>\ncomunic\u00f3 a los creyentes la audacia de evangelizar (Hech 4,31). En la casa de Cornelio, Pedro pudo constatar que \u00abel don del Esp\u00ed\u00adritu Santo se hab\u00ed\u00ada derramado tambi\u00e9n sobre los gentiles\u00bb (Hech 10,45).<\/p>\n<p>Referencias Carismas, discernimiento, Esp\u00ed\u00adritu Santo, frutos del Esp\u00ed\u00adritu Santo, temor de Dios, virtudes.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 4, 7-8,12, 59; AG 4; GS 38; CEC 1830-31.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada CH. BERNARD, Dons du Saint Esprit, en Dictionnaire de Spiritualit\u00e9, III, 1579-1641; Y. CONGAR, El Esp\u00ed\u00adritu Santo (Barcelona, Herder, 1983) 340-347; A. ROYO MARIN, El gran desconocido ( BAC, Madrid, 1973) 94-107. Ver otros estudios en referencias (Esp\u00ed\u00adritu Santo&#8230;).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El profeta Isa\u00ed\u00adas es el primero que  habla de los siete dones del Esp\u00ed\u00adritu (1s 11,2-3) como de unos bienes que poseer\u00ed\u00ada el futuro Rev-Emmanuel. El profeta mira hacia \u00e9l futuro y profetiza que alg\u00fan d\u00ed\u00ada despuntar\u00e1 un nuevo reino sano y vigoroso en el que se cumplir\u00e1n todas las promesas hechas a David. El esp\u00ed\u00adritu de Yahveh reposar\u00e1 sobre \u00e9l. La forma estable con que se le comunica el esp\u00ed\u00adritu est\u00e1 muy cerca de la unci\u00f3n que recibir\u00e1 el \u00abMes\u00ed\u00adas\u00bb, el \u00abChristos\u00bb, el Ungido.<\/p>\n<p>Aquel d\u00ed\u00ada se cumpli\u00f3 cuando Jes\u00fas  en la sinagoga de Nazaret record\u00f3 otro texto mesi\u00e1nico de Isa\u00ed\u00adas (1s 61,1): \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, porque me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres&#8230; Hoy se ha cumplido ante vosotros esta profec\u00ed\u00ada \u00bb (Lc 4,18.21).<\/p>\n<p>El texto original de Isa\u00ed\u00adas nos habla  s\u00f3lo de seis esp\u00ed\u00adritus o dones, pero la traducci\u00f3n de los Setenta y m\u00e1s tarde la latina de san Jer\u00f3nimo, al introducir el t\u00e9rmino eusebeia\/pietas, vio aqu\u00ed\u00ad siete dones, quiz\u00e1s por la importancia del n\u00famero siete y ~ porque en otros lugares de la Escritura se habla tanto metaf\u00f3rica como expl\u00ed\u00adcitamente de siete esp\u00ed\u00adritus de Dios (cf. Ap 1,4; 3,1.<\/p>\n<p>2,1).<\/p>\n<p>Or\u00ed\u00adgenes, en la homil\u00ed\u00ada sobre Isa\u00ed\u00adas (PG 13, 227-230), ve representados los siete esp\u00ed\u00adritus de Dios en la siete mujeres que van en busca de un \u00abhombre\u00bb que pueda quitarles su \u00abverg\u00fcenza\u00bb.<\/p>\n<p>Las siete mujeres son tambi\u00e9n una sola. No necesitan ni alimento ni vestido; tienen ellas solas su propio decoro. Los esp\u00ed\u00adritus de Dios son siete y su enumeraci\u00f3n es la siguiente: sabidur\u00ed\u00ada e inteligencia, consejo y fortaleza, ciencia y piedad, y finalmente el temor del Se\u00f1or. Sin embargo, sufren el oprobio por parte de otras: la sabidur\u00ed\u00ada y la inteligencia. Utilizando 1 Cor 2, Or\u00ed\u00adgenes nos la presenta as\u00ed\u00ad: la sabidur\u00ed\u00ada de este mundo desprecia a la sabidur\u00ed\u00ada \u00abde mi Cristo\u00bb (PG 13 228). Y como quieren verse libres d~ este oprobio, buscan a un \u00abhombre\u00bb, Or\u00ed\u00adgenes afirma adem\u00e1s que el Esp\u00ed\u00adritu de Dios se \u00abpos\u00f3\u00bb tambi\u00e9n sobre los profetas del Antiguo Testamento, empezando por Mois\u00e9s, pero \u00abmor\u00f3 solamente en Jes\u00fas&#8217;,.<\/p>\n<p>Agust\u00ed\u00adn, en el serm\u00f3n 147 recurre a los siete dones para indicar la escala que hay que subir para llegar a la perfecci\u00f3n cristiana (PL 39, 1524- 1526).<\/p>\n<p>En su reflexi\u00f3n, Agust\u00ed\u00adn empieza diciendo que el profeta comienza con el don de la sabidur\u00ed\u00ada para llegar al del temor como el que desde la cima va bajando hasta nosotros. \u00abEl termin\u00f3 por donde nosotros tenemos que comenzar\u00bb (PL 39, 1524). Agust\u00ed\u00adn piensa sobre todo en los cristianos: los cristianos reciben los dones del Esp\u00ed\u00adritu, que son considerados como gracias que hay que a\u00f1adir en un proceso ascendente ininterrumpido de perfecci\u00f3n cristiana. Gregorio Magno (PL 75, 592593) les asigna una tarea concreta: la \u00absabidur\u00ed\u00ada\u00bb modera la \u00abnecedad\u00bb, el \u00abconsejo\u00bb remedia las \u00abprisas\u00bb, la \u00abfortaleza\u00bb quita el \u00abtemor\u00bb, la \u00abpiedad\u00bb acaba con la \u00abdureza de coraz\u00f3n\u00bb y finalmente el \u00abtemor de Dios\u00bb destruye la \u00absoberbia\u00bb. As\u00ed\u00ad pues, para Gregorio Magno los dones del Esp\u00ed\u00adritu se conceden al cristiano para ayudarle a superar las diversas pruebas y tentaciones.<\/p>\n<p>Gregorio acepta el planteamiento de Agust\u00ed\u00adn y lo desarrolla en un sentido moral. Tom\u00e1s de Aquino, en la secunda secundae de la Suma, trata de las virtudes y nos habla tambi\u00e9n de los dones. En la realidad tan compleja del hombre creado por Dios y provisto de medios convenientes para alcanzar su \u00faltimo fin, podemos distinguir dos planos, el natural y el sobrenatural, \u00ed\u00adntimamente unidos en el ser cristiano. En el plano natural encontramos -seg\u00fan santo Tom\u00e1s- al alma dotada de sus facultades superiores, inteligencia y voluntad, que permiten al hombre- dirigirse libremente, siempre con la ayuda providencial de Dios, hacia su fin \u00faltimo, a pesar de las tendencias a veces contrarias de la parte sensitiva humana.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n principal que Tom\u00e1s asigna a las virtudes morales es la de facilitar al hombre su marcha guiada por la raz\u00f3n, va que es esta \u00faltima la que tiene que tomar el mando en el camino hacia su fin \u00faltimo. De forma semejante las virtudes sobrenaturales tienen que ser estimuladas y guiadas.<\/p>\n<p>Pero su naturaleza sobrenatural requiere una causa superior, o sea, el Esp\u00ed\u00adritu Santo. La acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, sus mociones e inspiraciones, tienen que encontrar un sujeto dispuesto y pronto a acoger estas mociones. Seg\u00fan santo Tom\u00e1s no bastan para ello las virtudes sobrenaturales, sino que se necesitan \u00abh\u00e1bitos\u00bb correspondientes a esas virtudes. Entra aqu\u00ed\u00ad el discurso sobre los \u00abdones\u00bb del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Tom\u00e1s sostiene la diferencia entre \u00abvirtudes\u00bb y \u00abdones\u00bb y defiende coherentemente que los dones se a\u00f1aden a las virtudes sobrenaturales y hacen al hombre un \u00abbien m\u00f3viln (~. Th. III11, q. 19, a. 9: III1, q. 68, a. 1 y 3) hacia la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Sant\u00f3.<\/p>\n<p>El hombre entonces, enriquecido por las virtudes morales en el orden de la naturaleza y por las virtudes sobrenaturales con los dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo en el orden sobrenatural, puede ser guiado por la raz\u00f3n y por el Esp\u00ed\u00adritu Santo y expresar de este modo su tendencia-hacia la perfecci\u00f3n cristiana y la visi\u00f3n beat\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>Lo que importa es decir con santo Tom\u00e1s que \u00ablos dones est\u00e1n ligados entre s\u00ed\u00ad en la caridad, de manera que el que posea la caridad posee todo los dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo, y ninguno de ellos puede permanecer \u00e9n un alma sin caridad\u00bb (S. Th. III1, q. 68, a. 5). Los dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo no son un privilegio de alg\u00fan alma particularmente dotada, ni se dan tampoco a un n\u00famero restringido de genios o de h\u00e9roes; al contrario, abren la posibilidad a una genialidad y a un hero\u00ed\u00adsmo generales, ya que se dan a todos los que reciben en el bautismo la visita del Esp\u00ed\u00adritu de Dios, independientemente de las cualidades y de las dotes naturales.<\/p>\n<p>Seg\u00fan santo Tom\u00e1s. los dones son necesarios a todos para la salvaci\u00f3n, precisamente por la funci\u00f3n que desempe\u00f1an de completar la participaci\u00f3n divina en el hombre.<\/p>\n<p>A. Tomkiel<\/p>\n<p>Bibl.: A. Gardeil, Dons du Saint Esprit, en DTC, 1V 1754-1779; Ch. Bernard, Dons du Saint Esprit, en DSp, III, 1579-1641; Y Congar, El Esp\u00ed\u00adritu Santo, Herder, Barcelona 1983, 340-347<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[235] Son los regalos misteriosos que la acci\u00f3n el Esp\u00ed\u00adritu realiza en el alma de quien los recibe con amor. Tradicionalmente son siete: sabidur\u00ed\u00ada, entendimiento, consejo, ciencia, fortaleza, piedad y temor de Dios. (Ver. Esp\u00ed\u00adritu Santo 7) Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006 Fuente: Diccionario de Catequesis &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dones-del-espiritu-santo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDONES DEL ESPIRITU SANTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10535","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10535"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10535\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}