{"id":10545,"date":"2016-02-05T07:31:06","date_gmt":"2016-02-05T12:31:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/duda\/"},"modified":"2016-02-05T07:31:06","modified_gmt":"2016-02-05T12:31:06","slug":"duda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/duda\/","title":{"rendered":"DUDA"},"content":{"rendered":"<p>[219]<\/p>\n<p>    Estado de la mente en el que no acaba de decidirse por una opci\u00f3n entre dos o mas alternativas, debido a la carencia de argumentos predominantes en favor de una opci\u00f3n.<\/p>\n<p>    La duda es condici\u00f3n del hombre inteligente. En la medida en que no lo sea, las dudas no existen y sus persuasiones son ingenuas. Pero la duda no puede adue\u00f1arse de la mente sana como sistema permanente pues el hombre tiende a la verdad. Es camino impulsor de la investigaci\u00f3n, de la b\u00fasqueda. A la verdad aut\u00e9ntica se llega, del todo o en parte, por la certeza y la seguridad (que es algo interior y subjetivo) o por la evidencia (que es algo exterior y real).<\/p>\n<p>    Descartes hablaba de \u00abDuda met\u00f3dica\u00bb cuando la sugiere como forma de caminar en la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica.  El cartesianismo exige dudar de todo y demostrarlo todo: es el alma de la ciencia objetiva. En el racionalismo cartesiano se tiende a partir de presupuestos seguros, de postulados. De lo contrario se deja la ciencia que da la verdad clara y distinta y se cae en la creencia que es solo opini\u00f3n.<\/p>\n<p>    Las dudas tienen un significado especial cuando afectan a cuestiones o sectores vitales, como es lo relativo a la propia identidad, al propio futuro, o las creencias religiosas. Entonces producen desasosiego y reclaman soluci\u00f3n y claridad. En la medida en que se resuelven sobreviene la paz. Y, si persisten, surge la zozobra y la inseguridad.<\/p>\n<p>    De manera especial son las dudas en materia de fe las que muchas veces hacen sufrir a la persona honesta. Las dudas sobre Dios, la salvaci\u00f3n, los misterios revelados, los deberes religiosos, etc., deben ser vistas por el educador como normales en determinadas edades o situaciones. Pero deben ser tratadas con la originalidad de lo religioso, que no es lo cient\u00ed\u00adfico, lo social, lo humano.<\/p>\n<p>    En esas situaciones el educador debe ser respetuoso con quien no ve claro en cuestiones religiosas. Debe ayudar sin coaccionar, sugerir sin manipular, insinuar caminos sin pretender imponerlos. Y debe recordar que la oraci\u00f3n, la humildad y la libertad hacen m\u00e1s efecto que las argumentaciones y los discursos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Del lat\u00ed\u00adn duo, indica etimol\u00f3gicamente una incertidumbre que oscila entre varios puntos, tanto en un nivel psicol\u00f3gico como en el orden de las teor\u00ed\u00adas del conocimiento. En S\u00f3crates la duda se inserta en la l\u00f3gica mav\u00e9utica, que intenta superar la apariencia de la opini\u00f3n, mientras que en Arist\u00f3teles es el momento a quo de toda episteme que intenta convertir en problema su propio saber. Si en el escepticismo la duda se hace absoluta como consecuencia de la imposibilidad de llegar a un conocimiento de la realidad, con el pensamiento cristiano (san Agust\u00ed\u00adn, santo Tom\u00e1s) se subraya el car\u00e1cter met\u00f3dico de la duda, que se erige en objeto de investigaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica en relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n de la verdad. En F. Bacon la duda tiene la funci\u00f3n de representar la pars destruens del m\u00e9todo, y con Descartes sufre una sistematizaci\u00f3n met\u00f3dica para el \u00abCOgito\u00bb, que intenta desestructurar el edificio del conocimiento para construirlo de nuevo.<\/p>\n<p>La extensi\u00f3n del campo de la duda demuestra en Descartes que la provisionalidad de la duda pretende instituir una evidencia indudable como un punto del que ya no se puede volver y como criterio de una verdad ulterior, La duda, aun dentro de su car\u00e1cter hiperb\u00f3lico, es esencial al \u00abcogito\u00bb. si el hombre duda, piensa; y por tanto se mueve en una autoevidencia absoluta.<\/p>\n<p>En E. Husserl se advierte una declinaci\u00f3n de la duda en la epoche, que tiene la funci\u00f3n de poner entre par\u00e9ntesis todo preconcepto que pueda ser U11 obst\u00e1culo para la aproximaci\u00f3n fenomenol\u00f3gica a los datos de la experiencia.<\/p>\n<p>Gracias a esta suspensi\u00f3n, destaca el car\u00e1cter indudable de la evidencia en la intencionalidad de la conciencia, M\u00e1s cerca ya de nuestros d\u00ed\u00adas, debemos a C. S. Peirce una recuperaci\u00f3n de la funci\u00f3n de la duda, con su \u00abm\u00e1xima pragm\u00e1tica\u00bb, en la que la creencia y la opini\u00f3n, entendidas como respuestas a las solicitaciones de la experiencia, arrojan un poco de luz sobre las ideas. En la formaci\u00f3n de las creencias, la duda en su instancia met\u00f3dica estimula constantemente a una confrontaci\u00f3n entre las creencias y la experiencia, con vistas a la construcci\u00f3n de verdades comunes. En las nuevas teor\u00ed\u00adas del conocimiento, la duda pertenece a la autogeneraci\u00f3n del pensamiento y a su car\u00e1cter dialogal, que est\u00e1 hecho de procesos antag\u00f3nicos, Tiene una funci\u00f3n eur\u00ed\u00adstica y de control en el equilibrio del mismo pensamiento.<br \/>\nC Dotolo<\/p>\n<p>Bibl.: Duda, en DF, 1, 4S6-4S7. E, Gouiran, Interpretaci\u00f3n existencial de la duda, M\u00e9xico 1937.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino se\u00f1ala un estado de incertidumbre con respecto a una causa, persona o evento. En el NT generalmente se emplea en uno de dos sentidos. Puede indicar un estado del ser, una p\u00e9rdida de comprensi\u00f3n de algunas situaciones (Jn. 13:22; Hch. 2:12, 10:17; G\u00e1. 4:20). Implica una vacilaci\u00f3n en el actuar, y puede o no ser pecaminoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usado en el segundo sentido, positivamente significa una vacilaci\u00f3n en el juicio originada por una falta de convicci\u00f3n, y en muchos casos por la incredulidad y el escepticismo (Mr. 6:6; Ro. 14:23). La duda puede resolverse por un razonamiento m\u00e1s acabado seguido de una acci\u00f3n; o puede permanecer sin resolverse, y en tal caso puede llegar a ser una cuesti\u00f3n pecaminosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La duda y el relajamiento moral est\u00e1n estrechamente relacionadas. 2 Ts. 2:10\u201312 conlleva el principio de que la mucha duda procede de un rechazo de los mandatos de la verdad revelada. La duda volitiva puede llegar a ser el patr\u00f3n de uno que rechaza la revelaci\u00f3n divina y sus demandas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ISBE<\/a>, II, pp. 870s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Harold B. Kuhn<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">ISBE <\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (198). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Lat\u00edn, dubium;  griego, apor\u00ed;  franc\u00e9s, doute;  alem\u00e1n, Zweifel).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estado en el que la mente est\u00e1 indecisa entre dos proposiciones contrarias y es incapaz de asentir a ninguna de ellas.  Cualquier n\u00famero de proposiciones alternativas sobre el mismo tema pueden estar en duda al mismo tiempo; pero, en rigor, la duda se adscribe por separado a cada una, como entre la proposici\u00f3n y su contradictoria, es decir, cada proposici\u00f3n puede o no ser cierta.  La duda se opone a la certeza, o la adhesi\u00f3n de la mente a una proposici\u00f3n sin recelo en cuanto a su verdad, y adem\u00e1s a opini\u00f3n, una adhesi\u00f3n a una proposici\u00f3n mental junto con tal recelo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La duda es positiva o negativa.  En el primer caso, la evidencia a favor y en contra es tan equilibrada como para hacer imposible la decisi\u00f3n; en el segundo, la duda surge de la falta de pruebas suficientes a cada lado.  As\u00ed, es posible que una duda pueda ser positiva por un lado y negativa por el otro (positiva-negativa o negativa-positiva), es decir, en casos donde la evidencia de un lado es solo obtenible y por s\u00ed misma no llega a una demostraci\u00f3n absoluta, como, por ejemplo, en pruebas circunstanciales.  Adem\u00e1s, la duda puede ser te\u00f3rica o pr\u00e1ctica.  La primera tiene que ver con la verdad abstracta y el error; la \u00faltima con cuestiones de deber o de la licitud de las acciones, o de mera conveniencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se hace una distinci\u00f3n adicional entre la duda respecto a la  existencia de un hecho particular (dubium facti) y duda respecto a un precepto o ley (dubium juris).  Las dudas prudentes se distinguen de las imprudentes seg\u00fan la racionabilidad o irracionabilidad de las consideraciones en las que se basa la duda.  Es preciso se\u00f1alar que la duda es una condici\u00f3n puramente subjetiva, es decir, s\u00f3lo pertenece a la mente que ha de juzgar los hechos, y no es aplicable a los hechos mismos.  Una proposici\u00f3n o teor\u00eda que se llama com\u00fanmente dudosa, por lo tanto, es una para la que no hay suficiente evidencia disponible para determinar el asentimiento; en s\u00ed misma debe ser verdadera o  falsa.  Las teor\u00edas que en alg\u00fan momento han sido consideradas como dudosas por falta de pruebas suficientes, frecuentemente se convierten en ciertas o falsas por raz\u00f3n del descubrimiento de nueva evidencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la certeza puede ser producida ya sea por la raz\u00f3n (que se ocupa de la evidencia) o por la fe (que descansa en la autoridad), se deduce que la duda te\u00f3rica del mismo modo puede ocuparse con el sujeto-materia de la raz\u00f3n o la fe, es decir, con la filosof\u00eda o con la religi\u00f3n.  La duda pr\u00e1ctica tiene que ver con la conducta; y ya que la conducta debe guiarse por los principios proporcionados por la raz\u00f3n o por la fe, o por ambos conjuntamente, las dudas a ella considera la aplicaci\u00f3n de principios ya aceptados en virtud de una u otra de las categor\u00edas antes mencionadas.  La soluci\u00f3n de dudas de este tipo es la esfera de la teolog\u00eda moral, en lo que respecta a cuestiones del bien y del mal; y respecto a aquellos de mera conveniencia pr\u00e1ctica, debe recurrirse a los principios  cient\u00edficos o de otro tipo que pertenecen propiamente al sujeto-materia de la duda.  As\u00ed, por ejemplo, dudas en cuanto a la ocurrencia real de un acontecimiento hist\u00f3rico s\u00f3lo se puede resolver por la consideraci\u00f3n de la evidencia; dudas en cuanto a la  doctrina de los Sacramentos, averiguando lo que es de fe sobre el tema; dudas sobre la moralidad de una transacci\u00f3n comercial, mediante la aplicaci\u00f3n de las decisiones autoritativas de la teolog\u00eda moral; mientras que la cuesti\u00f3n de la sabidur\u00eda o el reverso de la operaci\u00f3n en cuanto a ganancias y p\u00e9rdidas debe ser determinado por el conocimiento comercial y la experiencia.  La legitimidad, o la inversa, de la duda en lo que respecta a cuestiones de hecho se hace evidente por las formas de la l\u00f3gica (inducci\u00f3n y deducci\u00f3n), que, sea cual fuere el alcance de su funci\u00f3n como medio de adquisici\u00f3n de conocimiento, son indispensablemente necesarias como prueba de la exactitud de las conclusiones o hip\u00f3tesis ya formadas.\n<\/p>\n<h2>Duda en filosof\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frecuentemente se ha cuestionado la validez de la percepci\u00f3n humana y el razonamiento, en general, como gu\u00edas hacia la verdad objetiva.  La duda as\u00ed planteada ha sido a veces del car\u00e1cter llamado met\u00f3dico, ficticio, o provisional, y algunas veces real o esc\u00e9ptico, pues encarna la conclusi\u00f3n de que la verdad objetiva no puede ser conocida.  La duda del primer tipo es el preliminar  necesario para toda investigaci\u00f3n, y en este sentido Arist\u00f3teles dice (Metaph., III, I) que la filosof\u00eda es \u00abel arte de dudar bien\u00bb.  Sir W. Hamilton se\u00f1ala (Lect. On Metaph. V) que la duda, como un preliminar a la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica, es el \u00fanico medio por el cual se puede realizar ser la necesaria eliminaci\u00f3n de los prejuicios; como el m\u00e9todo de  Bacon insisti\u00f3 en la necesidad primaria de poner a un lado los \u00ab\u00eddolos\u00bb, o prejuicios, que naturalmente influyen en las mentes de los hombres.   As\u00ed, la prueba  escol\u00e1stica de una proposici\u00f3n o tesis comienza con el establecimiento de las \u201cdudas\u201d, o argumentos contrarios; luego de lo cual se da la evidencia de la tesis, y finalmente se resuelven las dudas.  Huelga decir que este es el m\u00e9todo seguido en la \u00abSumma\u00bb de Santo Tom\u00e1s de Aquino y todav\u00eda en uso en las disputas formales de los estudiantes de  teolog\u00eda.  Un ejemplo de este tipo de duda es el Sic et Non (s\u00ed y no) de  Abelardo, que consiste en una larga serie de proposiciones sobre temas teol\u00f3gicos,  b\u00edblicos, y filos\u00f3ficos, con una contra propuesta adjunta a cada una.  La soluci\u00f3n de las dudas en el sentido de la tesis  ortodoxa, que fue la clara intenci\u00f3n de seguir, nunca fue escrita, o si es as\u00ed, no se ha conservado.  (Vea \u00abFragments Philosophiques\u00bb de V\u00edctor Cousin.).   El sistema filos\u00f3fico de  Descartes comienza con una duda met\u00f3dica universal; el famoso cogito, ergo sum, en el cual se basa todo el sistema, es la soluci\u00f3n de la duda fundamental del fil\u00f3sofo sobre su propia  existencia.  Esta soluci\u00f3n ya hab\u00eda sido anticipada por  San Agust\u00edn, que tom\u00f3 la certeza subjetiva de la propia existencia como fundamento de toda certeza [por ejemplo, \u00abTu, qui vix te nosse, scis esse te? Scio. Unde scis? Nescio. Cogitare te scis? Scio.\u00bb (Sol., II, I); \u00abUtrum aeris se tamen et meminisse et intelligere et velle et cogitare et scire et judicare quis dubitet? Quandoquidem etiam si dubitet vivit; si dubitat, dubitare se intelligit\u00bb etc. (De Trin., X, xiv)].    En general se puede decir que la duda, ya sea expresa o impl\u00edcita, est\u00e1 involucrada en toda la investigaci\u00f3n  intelectual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los sistemas en los que la duda sobre la confiabilidad de las facultades humanas no es meramente provisionalmente asumida, sino que es genuina y final, los que encuentran en una revelaci\u00f3n  sobrenatural la gu\u00eda a la verdad que la raz\u00f3n natural no proporciona deben distinguirse de los que afirman que la duda es la conclusi\u00f3n final de toda investigaci\u00f3n hacia la verdad.  Los primeros desprecian la raz\u00f3n en inter\u00e9s de la fe; los \u00faltimos toman la raz\u00f3n como la \u00fanica gu\u00eda posible, pero no encuentran fundamento para confiar en ella.   A la primera clase pertenece Nicol\u00e1s de Cusa (1440), quien fue el autor de dos tratados esc\u00e9pticos sobre el conocimiento  humano; seg\u00fan su opini\u00f3n, la certeza se encuentra s\u00f3lo a trav\u00e9s del conocimiento  m\u00edstico de Dios.  El escepticismo de  Montaigne hizo una reserva (es incierto si fue sinceramente o no) a favor de la verdad revelada; y el mismo principio que fue defendido por Charron, S\u00e1nchez y Le Vayer.  Hume, en sus ensayos esc\u00e9pticos sobre milagros y la inmortalidad, tambi\u00e9n le atribuy\u00f3 una autoridad final a la revelaci\u00f3n; pero con obvia insinceridad.  Los puntos de vista esc\u00e9pticos de Hobbes, combinados con su teor\u00eda peculiar de gobierno, hizo de toda convicci\u00f3n, incluida la de la verdad religiosa, dependiente de la autoridad civil.  \u201cThe Vanity of Dogmatizing\u00bb o \u201cscepsis Scientifica\u201d de Glanvill bas\u00f3 la seria defensa seria de la religi\u00f3n revelada sobre la incertidumbre del conocimiento natural.  La \u201cDefense of Philosophic Doubt\u201d de Balfour, basada en lo no demostrable de las verdades \u00faltimas, es un intento en la misma direcci\u00f3n.  (Vea fide\u00edsmo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda clase se deben tener en cuenta los diversos sistemas de escepticismo genuino.  Este apareci\u00f3 en la filosof\u00eda griega en una  fecha muy temprana.  Her\u00e1clito afirm\u00f3 que los sentidos son indignos de confianza (kakoi martures) y enga\u00f1osos, a pesar de que tambi\u00e9n concibi\u00f3 un conocimiento suprasensible de la raz\u00f3n universal, inmanente en el cosmos, que es asequible.  Zen\u00f3n de Elea defendi\u00f3 la doctrina de la unidad y la permanencia del ser mediante la proposici\u00f3n de una serie de \u00abhip\u00f3tesis\u00bb, cada una de las cuales resultaba  en una contradicci\u00f3n, y por medio de ellas buscaba demostrar la irrealidad de lo m\u00faltiple y cambiante.  El principio subjetivo de los sofistas (Prot\u00e1goras, Gorgias, y otros menos reconocidos) que \u00abel hombre es la medida de todas las cosas\u00bb implica la duda o escepticismo, en cuanto a toda la realidad objetiva.   Prot\u00e1goras reduce el conocimiento a una mera opini\u00f3n variable, y Gorgias afirma que nada existe realmente, que si algo existiera, no podr\u00eda ser conocido, y que si tal conocimiento fuera posible, ser\u00eda incomunicable.  Los  pirronistas, o esc\u00e9pticos, pon\u00edan todo en duda, incluso el hecho de dudar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Acad\u00e9micos Medios, cuyos principales representantes fueron Arcesilao y Carn\u00e9ades, mientras que dudan de todo conocimiento, afirmaban, sin embargo, que la probabilidad pod\u00eda ser reconocida en diversos grados.  La \u00abEnciclopedia\u00bb de Diderot y d&#8217;Alembert comenta sobre la extra\u00f1a contradicci\u00f3n de Montaigne, quien reclam\u00f3 un mayor grado de probabilidad para la opini\u00f3n pirronista que para la acad\u00e9mica.  Sexto Emp\u00edrico present\u00f3 la teor\u00eda, a menudo mantenida desde entonces, que el silogismo es en realidad una petitio principii, y que la demostraci\u00f3n es por lo tanto imposible.  Bayle, en su c\u00e9lebre \u00abDiccionario\u00bb, someti\u00f3 la filosof\u00eda de su tiempo a una cr\u00edtica destructiva severa, pero fue manifiestamente incapaz de satisfacer sus deficiencias.  La posici\u00f3n de Hume fue puramente negativa para \u00e9l, ni la existencia del mundo exterior ni la de la mente por la que se conoce eran capaces de demostraci\u00f3n, y la conclusi\u00f3n de  Kant \u00abCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u00bb, que la \u201ccosa en s\u00ed misma\u00bb (Ding an sich) es incognoscible aunque ciertamente existente, es evidentemente esc\u00e9ptica (aunque el propio autor rechaz\u00f3 el t\u00edtulo), ya que engloba una duda puramente negativa en cuanto a la naturaleza de la realidad \u00abtrascendente\u00bb.  El argumento de Kant para la existencia de Dios, como racionalmente indemostrable, pero postulado por la raz\u00f3n pr\u00e1ctica, es necesariamente el resultado de una concepci\u00f3n muy limitada de la  naturaleza divina.   Lamennais hizo del consentimiento general, o sentido com\u00fan de la  humanidad la \u00fanica base de la certeza; afirm\u00f3 que  la raz\u00f3n  individual es incapaz de lograrla.   \u00abNada es tan evidente para nosotros que podemos estar seguros de que lo hallaremos dudoso o  err\u00f3neo ma\u00f1ana.\u00bb (Essai sur l&#8217;indiferencia II, xiii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede observar que las teor\u00edas que niegan la validez de la experiencia simple como una gu\u00eda a la verdad son en realidad casos de duda, porque, a pesar de que afirman dogm\u00e1ticamente la insuficiencia de la evidencia generalmente aceptada, est\u00e1n, sin embargo, en ese estado de suspenso en el que se caracteriza adecuadamente la duda respecto a esa realidad generalizada que com\u00fanmente se da a conocer por la experiencia.  As\u00ed la actitud mental que recibi\u00f3 del Prof. Huxley el nombre de agnosticismo es uno estrictamente dudoso hacia todo lo que yace m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia sensorial.  La duda es puramente negativa en este punto de vista; todo lo que no es cognoscible por la ayuda de los sentidos se considera incognoscible; Dios puede existir, o no puede, pero no podemos ni afirmar ni negar su existencia misma.  Adem\u00e1s, el sistema o m\u00e9todo conocido como pragmatismo considera toda realidad como dudosa; la verdad es la correspondencia de las ideas entre s\u00ed, y no puede considerarse como algo final, sino que debe cambiar perpetuamente con el progreso del pensamiento humano; el conocimiento debe ser tomado en su \u00abvalor nominal\u00bb de un momento a otro, como una gu\u00eda pr\u00e1ctica para el bienestar, y no debe considerarse que tiene ninguna correspondencia necesaria con la realidad concreta y permanente.\n<\/p>\n<h2>Duda respecto a la religi\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La duda respecto a la religi\u00f3n ha asumido una variedad de formas en diferentes tiempos.  Quiz\u00e1s sea incierto hasta qu\u00e9 punto las antiguas mitolog\u00edas recibieron o incluso exigieron una creencia exacta; en todo caso es seguro que por regla general los  fil\u00f3sofos de cualesquiera  escuela no las consideraron dignas de seria atenci\u00f3n.   El ate\u00edsmo, que formaba parte del cargo por el que  S\u00f3crates fue condenado, era un delito contra el Estado y no contra la religi\u00f3n en s\u00ed misma (vea Lecky, Hist. Of European Morals, II).  La fe requerida por la revelaci\u00f3n  cristiana se encuentra en una posici\u00f3n diferente a la creencia reclamada por cualquier otra religi\u00f3n.  Dado que se basa en la autoridad divina, implica una obligaci\u00f3n de creer por parte de todos aquellos a quienes se le propone; y al ser la fe un  acto de la voluntad, as\u00ed como del intelecto, el rechazarla consiste no s\u00f3lo un error intelectual, sino tambi\u00e9n alg\u00fan grado de perversidad moral.  De ello se deduce que la duda en lo que respecta a la religi\u00f3n cristiana es equivalente a su rechazo total; y la base de su aceptaci\u00f3n es necesariamente en todo caso la autoridad sobre la que se propone, y no, como con las doctrinas filos\u00f3ficas o  cient\u00edficas, su demostrabilidad intr\u00ednseca en detalle.     As\u00ed, mientras que una opini\u00f3n filos\u00f3fica o cient\u00edfica puede ser sostenida con car\u00e1cter provisional y sujeta a una duda irresoluta, ninguna posici\u00f3n como tal se puede desarrollar hacia la doctrina cristiana; su autoridad debe ser aceptada o rechazada.  El asentimiento incondicional e interior que la Iglesia exige a la autoridad de la revelaci\u00f3n es incompatible con cualquier duda sobre su validez.  Mediante el  Breve \u00abDum acerbissimas\u00bb (26 de septiembre de 1835) el Papa Gregorio XVI conden\u00f3 la ense\u00f1anza de  Hermes de que toda investigaci\u00f3n  teol\u00f3gica debe basarse en la duda positiva ( Denzinger, 10ma. ed., N\u00fam. 1619), y el Concilio Vaticano I declar\u00f3:   \u00abrevelata vera esse credimus, non propter intrinsecam rerum veritatem naturali rationis lumine perspectam, sed propter auctoritatem ipsius Dei revelantis, qui nec falli nec fallere potest\u00bb, es decir, creemos que las cosas reveladas son ciertas, no debido a una verdad intr\u00ednseca que la raz\u00f3n percibe, sino debido a la autoridad de Dios, quien es el autor de la revelaci\u00f3n y quien no puede enga\u00f1ar ni ser enga\u00f1ado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, las herej\u00edas por lo general ten\u00edan el car\u00e1cter m\u00e1s bien de afirmaci\u00f3n dogm\u00e1tica que de mera duda, aunque surg\u00edan de un estado m\u00e1s o menos prevalente de duda en cuanto a las doctrinas imperfectamente entendidas o a\u00fan no definidas por la  autoridad.   La devoci\u00f3n a los estudios cl\u00e1sicos que sigui\u00f3 a la ca\u00edda de Constantinopla en 1453 y la dispersi\u00f3n de sus tesoros literarios dio origen al humanismo, o renacimiento literario, del Renacimiento, y en muchos casos result\u00f3 en una actitud esc\u00e9ptica hacia la religi\u00f3n.  Sin embargo, este escepticismo no era universal entre los  humanistas, y se debi\u00f3 m\u00e1s bien a la falta de inter\u00e9s en el estudio teol\u00f3gico, en comparaci\u00f3n con los estudios literarios y filos\u00f3ficos, que a cualquier cr\u00edtica razonada de la doctrina religiosa.  (Vea Pastor, \u00abHistory of the Popes\u00bb, los cap\u00edtulos sobre el Renacimiento.) Ayud\u00f3 a preparar el camino, sin embargo, para la  Reforma, que, a partir de una rebeli\u00f3n contra la autoridad eclesi\u00e1stica, trajo a disputa todas las doctrinas del cristianismo, rechazando las que no pudieron ganar la aprobaci\u00f3n de los diferentes l\u00edderes del movimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, entre los  protestantes, en general, existe una gran variedad de opiniones sobre las doctrinas religiosas, las que unos sostienen firmemente, los dem\u00e1s las consideran dudosas, y otros las rechazan como falsas.   El anglicanismo, sobre todo, deja abiertos muchos de los dogmas que la Iglesia  cat\u00f3lica afirma que son de fe, y por lo tanto se esfuerza por incluir dentro de su redil a personas que difieren ampliamente entre s\u00ed sobre temas importantes.  La Iglesia Cat\u00f3lica, en cambio, se pronuncia con autoridad sobre la veracidad o falsedad de las opiniones, por medio de los concilios generales, las profesiones de fe, las decisiones  infalibles del  Sumo Pont\u00edfice y la ense\u00f1anza ordinaria de sus  doctores.  Como declar\u00f3 San Avito en el siglo VI: \u201ces la ley de los concilios que si surge alguna duda sobre asuntos concernientes al estado de la Iglesia, hemos de recurrir al sacerdote principal de la  Iglesia Romana\u00bb (Ep. XXXVI en PL, LIX, 253).  La duda en cuanto a la fe es por tanto imposible en la Iglesia Cat\u00f3lica sin violar el principio de autoridad del que la Iglesia misma depende.  Sin embargo, todav\u00eda es muy amplio el campo que est\u00e1 abierto a una variedad de opiniones sobre cuestiones que no afectan directamente las doctrinas esenciales de la fe; y aunque su extensi\u00f3n puede verse limitada por futuras decisiones dogm\u00e1ticas, por otro lado, es probable que aumentar\u00e1 en el futuro, como en el pasado, por la aparici\u00f3n de cuestiones dudosas en cuanto a la incidencia exacta de la verdad dogm\u00e1tica sobre nuevos descubrimientos o teor\u00edas de todo tipo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que se ha dicho, es evidente que la duda no puede coexistir tanto con la fe como con el conocimiento en lo que respecta a un tema determinado; la fe y la duda son mutuamente excluyentes, y el conocimiento que est\u00e1 limitado por una duda, se convierte, respecto al tema o parte de un tema al que se aplica la duda, ya no en conocimiento sino en opini\u00f3n.  Una certeza moral &#8212;es decir, una que se basa en el curso normal de la acci\u00f3n humana&#8212; no excluye estrictamente la duda, pero, como excluye la duda \u201cprudente\u201d debe ser considerada como una gu\u00eda pr\u00e1ctica suficiente (cf. Butler, \u00abAnalogy of Religion\u00bb, Introd. y pt. II,  cap. VI).   As\u00ed se dice a veces que la duda implica creencia; aunque tal creencia o certeza pr\u00e1ctica no puede afirmarse propiamente que est\u00e9 por encima de la forma m\u00e1s probable de opini\u00f3n.  La concepci\u00f3n ret\u00f3rica de que la fe \u00abvive en la duda honesta\u00bb (Tennyson, In Memoriam) debe tomarse como que denota ese h\u00e1bito de la mente serio y veraz que se niega a someterse al enga\u00f1o sobre los motivos proporcionados por la pereza intelectual o el deseo de la ventaja mundana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La filosof\u00eda cat\u00f3lica es completamente opuesta tanto a la duda  pirronista de la realidad externa y a esa forma de idealismo que est\u00e1 estrechamente relacionada con el m\u00e9todo de  Kant en su lado esc\u00e9ptico, y que pretende reducir todo dogma a la mera expresi\u00f3n de las concepciones religiosas subjetivas, relegando los hechos objetivos de los que se ocupa el dogma al dominio del s\u00edmbolo y la par\u00e1bola.    En opini\u00f3n de escolasticismo, la experiencia humana es una verdadera percepci\u00f3n de la realidad externa a trav\u00e9s de los sentidos y el intelecto; y los fen\u00f3menos son el objeto tanto de los sentidos, a los que afectan directamente, y, despu\u00e9s de una manera diferente, del intelecto, que aprehende a trav\u00e9s de impresiones sensibles de la verdadera naturaleza y principios de la realidad que causa esas impresiones.  Los hechos de la revelaci\u00f3n de los que la Iglesia da testimonio son en este sentido reales y objetivos, y no pueden ser explicados ni echados a un lado por ning\u00fan sistema de la cr\u00edtica hist\u00f3rica o cient\u00edfica.  Tal es el sentido de la enc\u00edclica \u00abPascendi Dominici gregis\u00bb (1907), que contradice y condena el intento de quitarle al dogma su verdadera significaci\u00f3n hecho por el m\u00e9todo de especulaci\u00f3n religiosa conocido como modernismo.\n<\/p>\n<h2>Duda pr\u00e1ctica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La duda pr\u00e1ctica, o duda sobre la legalidad de una acci\u00f3n es, seg\u00fan la ense\u00f1anza de la  teolog\u00eda moral, incompatible con la acci\u00f3n correcta; ya que actuar con una conciencia dudosa es, obviamente, actuar al margen de la ley moral.  Actuar con una conciencia dudosa es, por lo tanto,  pecaminoso, y se debe remover la duda antes de justificar cualquier  acci\u00f3n.  Sin embargo, ocurre con frecuencia que la soluci\u00f3n de una duda pr\u00e1ctica no es posible, mientras que es  necesaria alguna decisi\u00f3n.  En estos casos, la conciencia puede obtener una certeza \u00abreflexiva\u00bb mediante la adopci\u00f3n de un dictamen aprobado en cuanto a la legalidad de la acci\u00f3n contemplada, aparte de los m\u00e9ritos intr\u00ednsecos de la cuesti\u00f3n.   Las diversas [[escuelas de  te\u00f3logos han debatido mucho si la opini\u00f3n as\u00ed seguida puede ser de autoridad preponderante a favor de la libertad para justificar una acci\u00f3n cuya legalidad parece intr\u00ednsecamente dudosa, si debe ser simplemente m\u00e1s probable que la contraria, o igualmente probable, o meramente probable en s\u00ed misma, aunque en menor medida que su contraria.  (Vea Teolog\u00eda Moral, probabilismo).  La \u00faltima, sin embargo, es ahora la teor\u00eda generalmente aceptada para todos los prop\u00f3sitos pr\u00e1cticos; y se admite universalmente el principio de que lex dubia non obligat &#8212;es decir, que no obliga una ley que es dudosa en su aplicaci\u00f3n al caso que nos ocupa.   Sin embargo, es preciso se\u00f1alar que cuando se trata no s\u00f3lo de una ley positiva, sino de asegurar un determinado resultado pr\u00e1ctico, s\u00f3lo se puede seguir el curso \u201cm\u00e1s seguro\u201d.   No se permite a una opini\u00f3n, por m\u00e1s probable que sea, tener precedencia a los medios m\u00e1s seguros de obtener tales fines; por ejemplo, al tomar las medidas necesarias para la validez de los Sacramentos, en el cumplimiento de las  obligaciones de justicia, o de evitar el da\u00f1o a otros.  As\u00ed, los bautismos y  ordenaciones dudosos deben repetirse de forma condicional.   (Vea agnosticismo, certeza, epistemolog\u00eda, fe, herej\u00eda, infalibilidad, escepticismo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Sharpe, Alfred. \u00abDoubt.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05141a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[219] Estado de la mente en el que no acaba de decidirse por una opci\u00f3n entre dos o mas alternativas, debido a la carencia de argumentos predominantes en favor de una opci\u00f3n. La duda es condici\u00f3n del hombre inteligente. En la medida en que no lo sea, las dudas no existen y sus persuasiones son &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/duda\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDUDA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10545","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10545"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10545\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}