{"id":10566,"date":"2016-02-05T07:31:43","date_gmt":"2016-02-05T12:31:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-catequesis-de-las\/"},"modified":"2016-02-05T07:31:43","modified_gmt":"2016-02-05T12:31:43","slug":"epistolas-catequesis-de-las","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-catequesis-de-las\/","title":{"rendered":"EPISTOLAS. CATEQUESIS DE LAS"},"content":{"rendered":"<p>[914][915]<\/p>\n<p>      Se suelen denominar catequesis con frecuencia a las exhortaciones sistem\u00e1ticas y un tanto organizadas que aparecen en algunas Ep\u00ed\u00adstolas. Es dudoso que los autores las concibieran como tales, sino como comunicaciones afectuosas destinadas para destinatarios inmediatos. Pero pueden ser interpretadas como ense\u00f1anzas claras, concretas y proyectas hacia la vida cristiana de quienes recib\u00ed\u00adan tales misivas .A todas las edades se deben conocer las Ep\u00ed\u00adstolas. Pero su contenido no es asequible a ni\u00f1os peque\u00f1os.<\/p>\n<p>     1. Santiago. Ep\u00ed\u00adstola de<\/p>\n<p>     Es una carta, de las siente \u00abcat\u00f3licas\u00bb del Nuevos Testamento, aceptada como inspirada ya desde el siglo III, aunque no con uniformidad.<\/p>\n<p>   Es m\u00e1s bien un serm\u00f3n, una catequesis, que una carta. Llena de colorido y de hermosas formas griegas, ya se dud\u00f3 de su origen apost\u00f3lico en los dos primeros siglos.<\/p>\n<p>    Los protestantes en el XVI volver\u00e1n a rechazarla como can\u00f3nica debido a la importancia que atribuye a las acciones buenas y no s\u00f3lo a la fe. \u00abEp\u00ed\u00adstola de paja\u00bb la llamaba Lutero, tomando como pretexto las vacilaciones en los primeros estadios cristianos para aceptar esta Carta dentro de los libros inspirados.<\/p>\n<p>     1.1. Datos de Santiago<br \/>\n    Atribuida a Santiago de Alfeo, unos de los Ap\u00f3stoles, no hay unanimidad en su reconocimiento. Santiago fue el Ap\u00f3stol que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, se qued\u00f3 mucho tiempo en Jerusal\u00e9n y fue apedreado en a\u00f1o 62. Aunque hoy se tiende a separar la figura de este animador y primer \u00abObispo\u00bb (Hch. 12.17.. Hch. 21.17-18), que era hermano o pariente del Se\u00f1or, y el otro Ap\u00f3stol del que habla la lista de los doce (Mt. 10. 2-9. Lc. 6.12. Mc. 3.17).<\/p>\n<p>    Al margen de qui\u00e9n sea el autor, la Iglesia ha recogido la doctrina de la Ep\u00ed\u00adstola con inter\u00e9s. La ve como inspiradora de una catequesis de las buenas obras, que son las que garantizan la autenticidad de fe verdadera. Por eso es un documento catequ\u00ed\u00adstico por excelencia.<\/p>\n<p>    1.2. Rasgos<\/p>\n<p>     Es carta eminentemente pr\u00e1ctica y de car\u00e1cter \u00e9tico y meclesial. Algunos aspectos llaman la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Se multiplican las instrucciones y exhortaciones morales, de intensa carga sapiencial, al estilo del Eclesi\u00e1stico y de la literatura sapiencial ap\u00f3crifa jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>   &#8211; Los creyentes deben buscar y preferir la \u00abpaciencia\u00bb y \u00abla sabidur\u00ed\u00ada\u00bb a las palabras huecas de muchos (1. 22-25)<\/p>\n<p>   &#8211; Se exige unidad y fraternidad entre todos los hermanos, pobre pobres y ricos (2. 1-3).<\/p>\n<p>   &#8211; La fe en s\u00ed\u00ad misma no es suficiente para salvarse. Se precisa cumplir la voluntad del Se\u00f1or. La fe sin obras est\u00e1 muerta (2.14-26).<\/p>\n<p>   &#8211; Se pide la paz y el rechazo de las \u00abamargas envidias de corrupci\u00f3n (4. 1-12).<\/p>\n<p>    1.3. Algunos modelos<br \/>\n    Catequesis hermosas de Santiago son: &#8211; La fe y las obras. St. 1.16 a 2-26 &#8211; El hablar y la sabidur\u00ed\u00ada St. 3. 1-17 &#8211; Origen del mal St. 4.1 a 5.12<br \/>\n    2. Judas. Ep\u00ed\u00adstola de<br \/>\n    La carta que la tradici\u00f3n atribuye a Judas Tadeo es otra de las cartas cat\u00f3licas, que se apoya en la autoridad de alg\u00fan ap\u00f3stol para proclamar la doctrina de Jes\u00fas, el Salvador del mundo. Es breve, pero sabrosa en doctrina.<\/p>\n<p>    2.1. Rasgos<br \/>\n    El contenido responde m\u00e1s a una catequesis alentadora para los lectores que a una carta dirigida a alguien real. Poco o nada sabemos de fijo del autor. Tal vez sea el Ap\u00f3stol. Lo cierto es que se proclama \u00absiervo de Jesucristo, hermano de Santiago\u00bb (Jd. 17) y seguidor de Jes\u00fas (Mt. 13. 55; Mc. 6.3).<\/p>\n<p>     El mensaje de la Ep\u00ed\u00adstola es muy sencillo y preciso:  &#8211; Exhorta a \u00abcombatir por la fe\u00bb (3) contra ciertos \u00abhombres sarc\u00e1sticos que vivir\u00e1n seg\u00fan sus propias pasiones imp\u00ed\u00adas\u00bb (18).<\/p>\n<p>  &#8211; Hay que protegerse contra el error mediante la fe y la fidelidad (19).<\/p>\n<p>  &#8211; Los infieles ser\u00e1n juzgadas por Dios y \u00abexpulsados a la oscuridad de las tinieblas para siempre\u00bb (vers\u00ed\u00adculo 13).<\/p>\n<p>   2.2. Catequesis de Judas.<\/p>\n<p>     La brevedad no permite muchos datos en esta Carta. Buenas referencias pueden ser estas tres claras y concretas:<\/p>\n<p>   &#8211; Recuerdos del pasado. 1. 2-4<\/p>\n<p>   &#8211; Los falsos doctores 1. 5-16<\/p>\n<p>   &#8211; Valor de la comunidad 1. 17-22<\/p>\n<p>     3. Juan. Ep\u00ed\u00adstolas de<\/p>\n<p>     Las tres cartas \u00abcat\u00f3licas\u00bb atribuidas a Juan en el Nuevo Testamento constituyen unidad de sentimientos y de doctrina. Se centran en la llamada al amor, en conformidad con la doctrina del Ap\u00f3stol amado de Jes\u00fas y con su mensaje sobre la fraternidad.<\/p>\n<p>     3.1. El autor.<\/p>\n<p>     La tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica las atribuye a San Juan Evangelista, Ap\u00f3stol de Jes\u00fas. Pero hay gran discrepancia en cuanto a esta paternidad, inclin\u00e1ndose muchos por un autor que quiso imitar el estilo y proclamar el mensaje del amor que tanto defendi\u00f3 el Ap\u00f3stol Juan.<\/p>\n<p>    Muchos suelen distinguir entre el fiel Ap\u00f3stol y Juan el Presb\u00ed\u00adtero, autor y pastor de finales del siglo I, autor de las Cartas y tal vez del Evangelio (2 Jn. 1. 1 y 3 Jn. 1. 1). El problema es si existen suficientes argumentos para ello.<\/p>\n<p>    3. 2. Datos de cada carta<br \/>\n    Al margen de qui\u00e9n sea el autor, lo importante es que fueron admitidas como inspiradas ya en los primeros momentos y constituyen una excelente catequesis sobre el amor fraterno y sobre la fe.<\/p>\n<p>    3.2.1. La primera ep\u00ed\u00adstola<br \/>\n    Tiene forma de homil\u00ed\u00ada m\u00e1s que de ep\u00ed\u00adstola tradicional. Es m\u00e1s una catequesis que un escrito epistolar, a pesar del saludo inicial y de la despedida final.<\/p>\n<p>   &#8211; Previene contra \u00abfalsos profetas\u00bb (1 Jn. 4. 1) que contradicen al Jesucristo real (1 Jn. 4. 2).<\/p>\n<p> &#8211; Avisa contra los anticristos\u00bb (1 Jn. 2. 18), probablemente expresi\u00f3n que alude a las primeras formas de gnosticismo en el siglo I.<\/p>\n<p> &#8211; Aprueba la expulsi\u00f3n de esos anticristos del grupo cristiano (1 Jn. 2. 19).<\/p>\n<p> &#8211; Declara su temor al \u00abesp\u00ed\u00adritu del error\u00bb (1 Jn. 4. 6) al que inducen al mal.<\/p>\n<p> &#8211; Insiste en que \u00abDios es Amor\u00bb, que \u00abnos am\u00f3 y  envi\u00f3 a su Hijo. (1 Jn. 4. 8-12).<\/p>\n<p>    3.2.2. La segunda ep\u00ed\u00adstola<br \/>\n    Es muy breve (tiene 13 vers\u00ed\u00adculos), est\u00e1 dirigida a \u00abla Se\u00f1ora elegida y a sus hijos\u00bb (2 Jn. 1.1) y s\u00f3lo habla del amor y del mal. (2 Jn. 1.4-9)<\/p>\n<p>    3.2.3.  La tercera ep\u00ed\u00adstola<\/p>\n<p>     Es tambi\u00e9n breve, est\u00e1 dirigida a un individuo de nombre Gayo (3 Jn. 1,1). El motivo es la conducta de otro fiel, Di\u00f3trefes (3 Jn. 1.9) que no reconoce su autoridad (3 Jn. 1.10).<\/p>\n<p>      Le insta a seguir defendiendo \u00abla obra de la Verdad\u00bb (3 Jn. 1.8) que es salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     3.3. Los modelos<\/p>\n<p>     Catequesis de las Ep\u00ed\u00adstolas de Juan pueden ser:  &#8211; Condici\u00f3n de la luz. 1 Jn. 1.8 a 3.18.<\/p>\n<p>  &#8211; Hijos de Dios 1. Jn. 3. 1 a 4. 8.<\/p>\n<p>  &#8211; Caridad y paz. 1. Jn. 4. 1 a 5. 13.<\/p>\n<p>  Comentario de Sto. Tom\u00e1s a la Ep\u00ed\u00adstolas. Incunable de 1600<br \/>\n  4. Pedro. Ep\u00ed\u00adstolas de<\/p>\n<p>     Dos libros del Nuevo Testamento, clasificados entre las siete ep\u00ed\u00adstolas denominadas cat\u00f3licas (o universales), son atribuidos a Pedro. O tal vez alguien las escribi\u00f3 en los primeros momentos por alguien que trata de ayudar bajo la autoridad del mismo Pedro.<\/p>\n<p>    Van dirigidas a los cristianos en general, o al menos no se conocen los destinatarios particulares.<\/p>\n<p>     4.1. Datos y rasgos<\/p>\n<p>     Recogen una serie de principios sobre la lucha por la fe y el amor a Cristo Jes\u00fas, que sintonizan perfectamente con la figura de Pedro, aunque nada hay que acredite su autor\u00ed\u00ada, y aunque tampoco se encuentra en ellas nada que dificulte su reconocimiento como del Ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>     Con todo, la coherencia de la elaboraci\u00f3n y los conceptos ya bien trabados y desarrollados hacen pensar en una teolog\u00ed\u00ada m\u00e1s tard\u00ed\u00ada que la coincidente con la vida de los Ap\u00f3stoles y se siente la tentaci\u00f3n a fechar estos documentos hacia el final del siglo.<\/p>\n<p>     4.2. Caracter\u00ed\u00adsticas<br \/>\n    Existe un conjunto com\u00fan de rasgos en ambas cartas.<\/p>\n<p>     4.2.1. Primera Ep\u00ed\u00adstola<\/p>\n<p>      Va dirigida \u00aba los que viven como extranjeros en la Dispersi\u00f3n: en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia\u00bb (1 Ptr. 1. 1). Se presenta el autor como \u00abPedro, ap\u00f3stol de Jesucristo\u00bb (1 Ptr. 1. 1), \u00abtestigo de los sufrimientos de Cristo\u00bb (1 Ptr. 5. 1) y  como escrito junto a \u00abSilvano, hermano fiel\u00bb (1 Ptr. 5. 12).<\/p>\n<p>    El tono literario es excelente en un griego demasiado bien hecho para un pescador de Galilea. Alude a ep\u00ed\u00adstolas de San Pablo. Cita con precisi\u00f3n la tradici\u00f3n griega de los Setenta. Son razones que sugieren una mano diferente a la de Pedro el Ap\u00f3stol.<\/p>\n<p>     S\u00ed\u00ad parece dirigida desde Roma. Bien pudo ser escrita por Silvano, compa\u00f1ero de san Pablo, o por otro en momentos en que Pedro estaba en Roma (64 o 65). Pero m\u00e1s seguro es que la redacci\u00f3n es posterior.<\/p>\n<p>     Hace referencia a la persecuci\u00f3n que sufren los hermanos (4. 12-19 y 5.9), que pueden aludir a la de Ner\u00f3n de estos a\u00f1os, pero tambi\u00e9n podr\u00ed\u00ada referirse a la m\u00e1s cruenta y extensa  decretada por  Domiciano (81 a 96 d. C)<\/p>\n<p>     Est\u00e1 claramente dirigida a recientes convertidos para alentar en la fe y para fortalecer a los d\u00e9biles, sobre todo pensando en la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, \u00abesperanza viva\u00bb (1 Ptr. 1. 3)<\/p>\n<p>     Se insta a los siervos a demostrar obediencia, imitando el ejemplo de Jes\u00fas (1 Ptr. 2. 18-25). Se exhorta a las desposadas con no cristianos a ser \u00absumisas a los maridos para que sean ganados no por las palabras sino por la conducta de sus mujeres\u00bb (1 Ptr. 3. 1).<\/p>\n<p>     Se presenta como modelo la muerte de \u00abCristo, que nos salva de los pecados\u00bb (1 Ptr. 3,18). Se advierte a quienes desobedezcan, a quienes hagan el mal, a quienes no amen al pr\u00f3jimo, que \u00abel fin de todas las cosas est\u00e1 cercano\u00bb (1 Ptr. 4,7) y que \u00abha llegado el tiempo de comenzar el juicio por la casa de Dios\u00bb (1 Ptr. 4. 17).<\/p>\n<p>    4.2.2. La Segunda<\/p>\n<p>     Va dirigida a \u00ablos que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en suerte una fe tan preciosa como la nuestra\u00bb (2 Petr. 1. 1).<\/p>\n<p>     Afirma ser obra de \u00abSim\u00f3n Pedro, siervo y ap\u00f3stol de Jesucristo\u00bb (2 Ptr. 1. 1), testigo de la Transfiguraci\u00f3n de Cristo (2 Ptr. 1. 18), \u00abhermano\u00bb de San Pablo\u00bb (2 Ptr. 3. 15) y autor de la carta anterior (2 Ptr. 3. 1).<\/p>\n<p>    Incorpora, casi copiando el texto, la Ep\u00ed\u00adstola de San Judas y demuestra que conoce algunas ep\u00ed\u00adstolas de San Pablo (2 Ptr. 3. 15-16) y de sus falsos int\u00e9rpretes gn\u00f3sticos.<\/p>\n<p>    Con seguridad no es materialmente de Pedro, sino que quiere clarificar ante los destinatarios la doctrina del Ap\u00f3stol y apoyarse en su autoridad para persuadir en la fe y en la verdad.<\/p>\n<p>     Tiene tres partes diferentes:<br \/>\n   &#8211; En la primera se recuerda a los lectores las promesas que Dios les hizo a trav\u00e9s de Cristo. (Cap. 2)<br \/>\n   &#8211; En la segunda se condena a los falsos  predicadores. Recoge aqu\u00ed\u00ad textos paralelos, acaso literales, de Judas. (Cap. 3)<br \/>\n   &#8211; En la tercera refuta a los que hablan \u00aben son de burla\u00bb (2 Ptr. 3. 3) y se confirma la llegada del \u00abd\u00ed\u00ada de Dios\u00bb (2 Ptr. 3. 12).<\/p>\n<p>     En las tres partes, la fe es el centro de atenci\u00f3n y se cuida de persuadir a sus destinatarios que trabajes para no peder el camino pues, \u00abno se retrasa el Se\u00f1or en el cumplimiento de la promesa no queriendo que algunos perezcan, sino que todos lleguen a la conversi\u00f3n\u00bb (2 Ptr. 3. 9).<\/p>\n<p>    4.3. Riqueza catequ\u00ed\u00adstica<br \/>\n    Las Catequesis de Pedro, o atribuidas a \u00e9l, que  aparecen en los Hechos de los Ap\u00f3stoles coinciden en lo sustancial con las reflejadas en las Ep\u00ed\u00adstolas, aunque los estilos son notablemente diferentes.<\/p>\n<p>    4.3.1. En los Hechos.<\/p>\n<p>   Se nota un estilo m\u00e1s directo y oratorio. Se quiere presentar el mensaje de Jes\u00fas. Es evidente la mano de Lucas.<\/p>\n<p>   Algunas hermosas son: &#8211; Discurso sobre Jes\u00fas. Hech 2- 14-36 &#8211; Sobre el Resucitado. Hech. 3.11-26 &#8211; Defensa y Sanedr\u00ed\u00adn. Hech. 4. 8-22  &#8211; Anuncio a Cornelio. Hech. 10. 44-48<br \/>\n    4.3.2. En las Ep\u00ed\u00adstolas.<\/p>\n<p>    Se ofrece el estilo de la consideraci\u00f3n m\u00e1s reflexiva, m\u00e1s elaborada, m\u00e1s propiamente teol\u00f3gica, menos oratoria, como es natural.<\/p>\n<p>    Se pueden analizar estos modelos, en el contexto del pensamiento petrino: &#8211; Fidelidad y valor: 1 Ptr 1. 6 a 2. 9 &#8211; Vida cristiana: 1 Ptr. 2. 11 a 3. 6 &#8211; Nuevos profetas: 2 Ptr. 1. 12 a 3. 10<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[914][915] Se suelen denominar catequesis con frecuencia a las exhortaciones sistem\u00e1ticas y un tanto organizadas que aparecen en algunas Ep\u00ed\u00adstolas. Es dudoso que los autores las concibieran como tales, sino como comunicaciones afectuosas destinadas para destinatarios inmediatos. 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