{"id":10571,"date":"2016-02-05T07:31:53","date_gmt":"2016-02-05T12:31:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangelicos-grupos\/"},"modified":"2016-02-05T07:31:53","modified_gmt":"2016-02-05T12:31:53","slug":"evangelicos-grupos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangelicos-grupos\/","title":{"rendered":"EVANGELICOS GRUPOS"},"content":{"rendered":"<p>[016][912]<\/p>\n<p>     Fueron varios, seg\u00fan Flavio Josefo y otras referencias primitivas. Pero en el Evangelio se reflejan los siguientes.<\/p>\n<p>    1. Fariseos<br \/>\n    En griego se dec\u00ed\u00ada \u00abpharisaioi\u00bb, y en hebreo \u00abperushim\u00bb, los separados. Constituyeron un grupo que continuaba la labor de los \u00abhassidim\u00bb o piadosos, nombrados como estudiosos de la Ley en los primeros tiempos macabeos (rebeli\u00f3n de Matat\u00ed\u00adas el a\u00f1o 167).<\/p>\n<p>    Sus seguidores, los fariseos, se multiplicaron lo largo del siglo II, a pesar de la oposici\u00f3n a los reyes asmoneos que condenaron a muerte a muchos del grupo. Su m\u00e1s cruel perseguidor fue Juan Hircano, rey y sumo sacerdote de Judea.<\/p>\n<p>   A lo largo del siglo I a de C. consiguieron prestigio entre el pueblo por el rigor que impon\u00ed\u00adan en el cumplimiento de la Ley, por el valor que otorgaban a las tradiciones, por el culto a las apariencias que profesaban. Su doctrina era poco dogm\u00e1tica y m\u00e1s \u00e9tica y a veces m\u00ed\u00adstica. Reclamaban una pureza ritual rigurosa y condenaba a quienes se orientaban a otra cosa.<\/p>\n<p>    Al llegar Herodes al poder 6.000 de ellos se negaron a prestar juramento de fidelidad con la consiguiente represi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Siempre mantuvieron rivalidad con los saduceos, que eran m\u00e1s liberales, racionalistas y arist\u00f3cratas. Su influencia se mantuvo, pues muchos rabinos que se desplazaban por las aldeas y lugares alejados de Jerusal\u00e9n para explica la Ley en las sinagogas que eran de su movimiento.<\/p>\n<p>     Especialmente agresivos eran con los extranjeros que dominaban Palestina. Por eso siempre estuvieron contra los romanos y sus aliados<br \/>\n    Aparecen en los relatos evang\u00e9licos como los adversarios m\u00e1s se\u00f1alados de Jes\u00fas y fueron objeto de dura cr\u00ed\u00adtica por el Maestro (Mt. 23). Son 99 veces citados en el Nuevo Testamento y en 15 ocasiones alude a ellos Jes\u00fas. El mismo S. Pablo recuerda que fue educado \u00abcomo fariseo, que es el grupo m\u00e1s estricto de nuestra naci\u00f3n\u00bb (Hech. 26.5.<\/p>\n<p>    Jes\u00fas los condenaba por sus actitudes morales y su rigor fingido. No conden\u00f3 su doctrina \u00abHaced lo que dicen, pero no hag\u00e1is lo que hacen\u00bb (Mt 23.2). Ellos persiguieron continuamente las acciones de Jes\u00fas con denuncias, intrigas y oposiciones. Con todo algunos, como Nicodemo y tal vez Jos\u00e9 de Arimatea, aparecen en los Evangelios como partidarios de Jes\u00fas (Lc. 7.37; 13.31).<\/p>\n<p>    Sobrevivieron a la destrucci\u00f3n del Templo y fueron apoyo para los sobrevivientes del pueblo despu\u00e9s de la guerra del 66-70.<\/p>\n<p>    Ellos fueron los que dieron la forma al juda\u00ed\u00adsmo inmediato a la destrucci\u00f3n. Con todo terminaron rechazados por los mismos jud\u00ed\u00ados no fariseos, como se advierte en la condena en el Talmud palestino en el siglo V.<\/p>\n<p>     2. Saduceos<br \/>\n    Movimiento o agrupaci\u00f3n minoritaria jud\u00ed\u00ada, agrupada en torno al gobierno sacerdotal del Templo. Eran de corte liberal y racionalista. Negaban la inmortalidad, la existencia de \u00e1ngeles, la responsabilidad moral, el alma. Sin embargo viv\u00ed\u00adan de los tributos y donativos al Templo y respond\u00ed\u00adan del orden social en Jerusal\u00e9n. Su grupo surgi\u00f3 en el siglo I a. C. y tom\u00f3 su nombre de Sadoq, sacerdote del per\u00ed\u00adodo de los reyes David y Salom\u00f3n, (Sam. 15. 24-29), aunque algunos los relacionan con los sadoquitas, familia sacerdotal que aparece mencionada en 1 Rey. 4. 2-4.<\/p>\n<p>    Los saduceos eran despectivos y arist\u00f3cratas. Rechazaban la pureza ritual y los compromisos sociales, viviendo marginados del pueblo bajo. La mayor parte de los sacerdotes del Templo pertenec\u00ed\u00adan a este movimiento por inter\u00e9s. Ten\u00ed\u00adan las riendas de los tributos y de las propiedades, lo que les hacia m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>    Aparecen menos veces, s\u00f3lo 14, en los textos evang\u00e9licos, pues la acci\u00f3n de Jes\u00fas se desenvolv\u00ed\u00ada en el pueblo, terreno de los fariseos, y no en el Templo, terreno de los saduceos. El movimiento saduceo fue denunciado por Jesucristo: \u00abcuidaos de la influencia de los fariseos y saduceos\u00bb (Mt. 16. 6-12). Los saduceos desaparecieron con la ca\u00ed\u00adda del estado jud\u00ed\u00ado en el a\u00f1o 70 d.C.<\/p>\n<p>     3. Los escribas<\/p>\n<p>     Algunos sacerdotes y algunos fariseos se entregaban en exclusiva a conocer e interpretar la Ley y la Historia prof\u00e9tica del pueblo. Lo sol\u00ed\u00adan hacer con solemnidad y exclusivismo. Adquirieron prestigio de cultos, pero tambi\u00e9n de soberbios y distantes. Brillaron algunas figuras de la talla de Gamaliel, el m\u00e1s afamado entre los a\u00f1os 20 y 40 en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>    La ex\u00e9gesis que hac\u00ed\u00adan de la Ley: sacrificios, plegarias, deberes, ritos purificatorios, pruebas de inocencia, sol\u00ed\u00ada ser muy considerada por la sociedad. Por eso ten\u00ed\u00adan cierta aureola de int\u00e9rpretes de la verdad divina. Ciertamente la cultura les venia de muchas horas dedicadas al estudio y de m\u00faltiples discusiones mutuas que agudizaban su ingenio. Estudiaban el texto directo de un texto (el hebreo) que ya no estaba escrito en lengua viva (arameo).<\/p>\n<p>    Jes\u00fas alude a ellos tambi\u00e9n en sus condenas prof\u00e9ticas por el rigor con que muchas veces interpretan la Escritura y por la negaci\u00f3n a admitir las profec\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del Templo, los escribas de los fariseos y de los saduceos constituyeron grupos para interpretar la Ley y orientar la vida religiosa de los supervivientes, como por ejemplo el de Yamnia animado por Joahanan Ben Zakkai, el \u00faltimo de los grandes escribas primitivos. 4. Rabinos<br \/>\n    Del hebreo Rabbi (&#8216;mi maestro&#8217;). Es t\u00ed\u00adtulo honor\u00ed\u00adfico concedido a los jud\u00ed\u00ados especialmente eruditos y cuidadosos de la ense\u00f1anza de la Ley. Unas veces, pocas, eran sacerdotes de los niveles inferiores, que se entregaban a explicar la Ley a los peregrinos del Templo o que, con vida ambulante, circulaban por las ciudades y aldeas fuera de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>    En ocasiones, sobre todo en tiempos tard\u00ed\u00ados, fueron tambi\u00e9n otras personas ajenas a la familia sacerdotal o, incluso, a la tribu de Lev\u00ed\u00ad, pero que ejercieron las mismas funciones catequ\u00e9ticas y pastorales.<\/p>\n<p>    A veces surg\u00ed\u00adan rabinos y predicadores que no proced\u00ed\u00adan del Templo y se entregaba a la predicaci\u00f3n y a la plegaria o penitencia. As\u00ed\u00ad vieron los jud\u00ed\u00ados a Juan el Bautista y tambi\u00e9n a Jes\u00fas. No proven\u00ed\u00adan del Templo, pero pareci\u00f3 normal que se entregaran, como otros muchos, a la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica.<\/p>\n<p>    En los texto evang\u00e9licos se aplica a Jes\u00fas el nombre com\u00fan de Rabbi (15 veces) o Rabbuni (2 veces), aunque los autores, que escribieron en griego, prefirieron escribir el equivalente de \u00abdidaskalos\u00bb (maestro, ense\u00f1ante), t\u00e9rmino que se encuentra una 60 veces aplicado a Jes\u00fas y luego a los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>    En el siglo I, a medida que la Di\u00e1spora aument\u00f3 en n\u00famero y en capacidad econ\u00f3mica, en muchas comunidades, adem\u00e1s de la sinagoga, se dese\u00f3 tener uno o varios rabinos capaces y h\u00e1biles para una tarea de custodia y animaci\u00f3n religiosa. Entonces el t\u00ed\u00adtulo de Rabino se hizo m\u00e1s universal y significativo.<\/p>\n<p>   Incluso se multiplicaron los grupos o escuelas que, en el siglo I, iniciaron muchas discusiones religiosas en torno a temas escriturarios. Son famosas las del rabino y escriba Shammai y el tambi\u00e9n rabino y profesor jud\u00ed\u00ado Hil.lel.<\/p>\n<p>   Se fundaron grandes \u00abyeshivas\u00bb, o academias, en Palestina, como la de Jamnia y la de Tiberias, as\u00ed\u00ad como la de Babilonia, en donde surgen las de Sura, Nehardea y Pumbedita. Su labor estaba relacionada con la Escritura.<\/p>\n<p>     Hoy los rabinos de las distintas naciones del mundo son m\u00e1s predicadores y pastores que autoridades religiosas. Pero ejercen una tarea excelente en los grupos judaicos, salvo cuando asumen posturas rigoristas o incluso trascienden las fronteras religiosas y se vuelven integristas en lo social y pol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>    Desde un punto de vista tradicional, s\u00f3lo los varones pod\u00ed\u00adan convertirse en rabinos. Sin embargo, en d\u00e9cadas recientes, los seminarios reformistas del juda\u00ed\u00adsmo, tanto conservadores como reconstruccionistas, han empezado a ordenar a un gran n\u00famero de mujeres.<\/p>\n<p>    5. Sacerdotes<br \/>\n    En general es el que hace cosas santas, el intermedio entre Dios y los hombres. Todas las religiones han tenido sacerdotes, templos y cultos.<\/p>\n<p>    En particular, hablando de los sacerdotes que aparecen en la Biblia, eran los descendientes de la familia de Aar\u00f3n, el hermano de Mois\u00e9s, quienes se encargaron de la atenci\u00f3n al santuario y del ejercicio de las diversas funciones sociales del sacerdocio: pleitos, indagaciones, tributos religiosos, discernimiento de enfermos, etc.<\/p>\n<p>    Desde los tiempos de Mois\u00e9s, las funciones del culto se cubren con miembros de la tribu de Lev\u00ed\u00ad, tribu que no obtuvo territorio asignado y se instal\u00f3 en ciudades repartidas entre las dem\u00e1s tribus.<\/p>\n<p>    M\u00e1s tarde, cuando se organiz\u00f3 el Templo de Jerusal\u00e9n bajo Salom\u00f3n, la administraci\u00f3n sacrificial y material de todo el culto se entreg\u00f3 a una familia sacerdotal distinguida, la cual se consagr\u00f3 de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a tal cometido. Lo comparti\u00f3 con familias sacerdotales subalternas, que se situaron al frente de los levitas o \u00abtrabajadores del culto\u00bb.<\/p>\n<p>    La historia de las diversas familias sacerdotales, cuyos vestigios quedan en la Escritura Sagrada, es dif\u00ed\u00adcil de interpretar, sobre todo despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del Reino del norte (721 a C.) y del Templo de Jerusal\u00e9n (686 a C.), con las consecuencias naturales de la deportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     El regreso de grupos de Babilonia se hall\u00f3 presidido por los sacerdotes que cuidaron la reedificaci\u00f3n del Templo. A ellos se debi\u00f3 precisamente, en el contexto de la rehabilitaci\u00f3n del culto, la recuperaci\u00f3n de los documentos y escrituras antiguas y la preparaci\u00f3n de los Libros b\u00ed\u00adblico que hoy conocemos.<\/p>\n<p>    El triunfo de la rebeli\u00f3n de los Macabeos contra los reyes sirios helenistas se debi\u00f3 a la familia sacerdotal de Matat\u00ed\u00adas. Cuando sus descendientes, los reyes asmoneos, se hicieron con el poder absoluto, unificaron la monarqu\u00ed\u00ada con el sumo sacerdocio. Instalaron una teocracia exigente, la cual ser\u00ed\u00ada luego destruida por los romanos, quienes declararon a Judea provincia romana integrada en Siria (Pompeyo a\u00f1o 63) y entregaron el Reino a un idumeo (Herodes el Grande) y el sacerdocio al mejor postor del momento, como antes hab\u00ed\u00adan hecho los monarcas Sel\u00e9ucidas.<\/p>\n<p>    El car\u00e1cter extranjero del advenedizo tratar\u00e1 de ser borrado con la construcci\u00f3n de un nuevo templo, grandioso y bien dotado, y de una clase sacerdotal pudiente e interesada. Ello hizo a los sacerdotes socialmente fuertes en los tiempos de Jes\u00fas: tributos, sacrificios, influencias, culto, etc., pero poco respetados por el pueblo.<\/p>\n<p>     Pero la influencia romana lleg\u00f3 incluso a condicionar a gabelas tributarias y a sobornos el nombramiento del Sumo Sacerdote y de los \u00abpr\u00ed\u00adncipes de los sacerdotes m\u00e1s influyentes\u00bb. Los cargos del Templo dejaron de ser oficios familiares y hereditarios y se convirtieron en transaciones comerciales dentro del voraz deseo de impuestos de los dirigentes romanos remotos (C\u00e9sar) y pr\u00f3ximos (Procurador o Prefecto de turno).<\/p>\n<p>     En tiempo de Jes\u00fas los sacerdotes pod\u00ed\u00adan ser unos 6.000, divididos en familias y grupos que ejerc\u00ed\u00adan el culto por tiempos.<\/p>\n<p>     La clase alta de ellos estaba constituida por el Sumo sacerdote, hereditario en principio, pero destituido en ocasiones por el Procurador romano. As\u00ed\u00ad aconteci\u00f3 en el a\u00f1o 15, en que An\u00e1s fue despojado del cargo en favor de Eleazar; En el 18, Eleazar fue reemplazado por Jos\u00e9 Caif\u00e1s, yerno de An\u00e1s.<\/p>\n<p>     \u00abLos pr\u00ed\u00adncipes de los sacerdotes\u00bb reg\u00ed\u00adan las tareas y funciones importantes: la recaudaci\u00f3n de los tributos religiosos, la polic\u00ed\u00ada y el orden del Templo y de la ciudad santa, tal vez la presidencia ordinaria de secciones del Tribunal Sanedr\u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>     Los sacerdotes de rango inferior ejerc\u00ed\u00adan sus funciones por turno y sus posesiones y residencia se hallaba lejos de la ciudad, a la que acud\u00ed\u00adan cuando les correspond\u00ed\u00ada el ministerio: ofrendas y sacrificios, bendiciones, purificaci\u00f3n, juicios religiosos, etc.<\/p>\n<p>     Los sacerdotes eran siempre varones sin defectos f\u00ed\u00adsicos, bastante lejanos del pueblo, sometidos a una estricta jerarqu\u00ed\u00ada, interesados en los bienes materiales. En los libros del Nuevo Testamento pasan casi desapercibidos en cr\u00ed\u00adticas o en muestras de aprecio y respeto a su dignidad y funci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Con todo, en la Ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos cobran una importancia especial, en cuanto s\u00ed\u00admbolos del sacerdocio eterno de Cristo que ellos representaban y debido a que tal escrito atribuido a S. Pablo parece dirigido a cristianos provenientes de las esferas cercanas al culto antiguo del Templo.<\/p>\n<p>    El sacerdocio, como instituci\u00f3n social y como grupo, desapareci\u00f3 del juda\u00ed\u00adsmo con la destrucci\u00f3n del Templo el a\u00f1o 67.<\/p>\n<p>   6. Herodianos<br \/>\n    La Corte de Herodes el Grande (73-4 a.C.), rey de Judea (37-4 a.C.), cre\u00f3 un grupo de adictos interesados, que m\u00e1s o menos viv\u00ed\u00adan de los servicios y beneficios reales: criados, cortesanos, soldados, administrativos, recaudadores de impuestos, etc.<\/p>\n<p>    El grupo de herodianos se cita varias veces en los Evangelios. Tienen su centro de referencia en Jerusal\u00e9n; pero desde la muerte del fundador de la dinast\u00ed\u00ada y el reparto del reino entre tres de sus hijos: Arquelao (Judea), Herodes Antipas (Galilea-Perea) y Herodes Filipo (Iturea yTracon\u00ed\u00adtide), el grupo de adictos se diversifica y se dispersa.<\/p>\n<p>    Los herodianos eran en general partidarios de Roma, que sostuvo a Herodes el Grande y toler\u00f3, con alternativas, a sus descendientes. Ten\u00ed\u00adan la hostilidad del pueblo, siempre influido por los fariseos y saduceos, enemigos ac\u00e9rrimos de la monarqu\u00ed\u00ada no dav\u00ed\u00addica que Herodes inaugur\u00f3.<\/p>\n<p>    Esa lejan\u00ed\u00ada les har\u00e1 encerrarse en grupos atados al poder, aduladores del soberano y de sus oficiales, despreciados por los dem\u00e1s, espont\u00e1neamente unidos a los romanos y dependientes de ellos para su supervivencia.<\/p>\n<p>    7. Zelotes<br \/>\n    Eran grupos de celosos (zelotes) israelitas de distinta procedencia, que se organizaban en facci\u00f3n religiosopol\u00ed\u00adtica jud\u00ed\u00ada. Vinculaban los planteamientos religiosos a los sociales y actuaban con verdadero fanatismo en contra de los dominadores extranjeros y de cuantos los apoyaban.<\/p>\n<p>    Herodes, con sus tropas propias, y los destacamentos romanos encargados del orden y de los tributos, les persegu\u00ed\u00adan con encono mortal. Ellos respond\u00ed\u00adan con la violencia guerrillera en la medida que les era posible.<\/p>\n<p>    En el a\u00f1o 6 d. C., Judea pas\u00f3 bajo dominio directo de Roma al ser destituido Arquelao y un Procurador sustituy\u00f3 al depuesto hijo de Herodes, que se hab\u00ed\u00ada excedido en sus atropellos y crueldades.<\/p>\n<p>    Entonces los zelotas multiplicaron sus ataques sorpresivos, sobre todo cuando llegaban momentos cumbres: exacciones, recaudaci\u00f3n de impuestos, empadronamientos, etc.<\/p>\n<p>    Su lugar preferido de operaciones, sobre todo despu\u00e9s de la muerte de Herodes, fue Galilea; ello contribuy\u00f3 en Judea a crear fama de rebeldes y peligrosos a todos los galileos.<\/p>\n<p>    Se conocen varios pueblos arrasados por las tropas romanas, como la ciudad de S\u00e9foris el a\u00f1o 10 \u00f3 16, por haber dado acogida a los guerrilleros.<\/p>\n<p>    Unos a\u00f1os antes, cuando el \u00abempadronamiento\u00bb (seg\u00fan Flavio Josefo en \u00abAntig\u00fcedades jud\u00ed\u00adas\u00bb), un tal Judas el Galileo, nacido en la ciudad de Gamala, hab\u00ed\u00ada provocado una rebeli\u00f3n ahogada en sangre por Herodes y los romanos.<\/p>\n<p>    No hay ning\u00fan dato para sospechar que alguno de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas, Sim\u00f3n, el zelote (Lc. 6. 15), tuviera nada que ver con estos grupos extremistas a pesar del apodo. Pero, en una sociedad explotada por tributos sin cuento y por fuerzas de ocupaci\u00f3n, es normal que estos grupos estuvieran latentes, aunque en los a\u00f1os de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas no existieran en forma activa, al menos en Judea.<\/p>\n<p>    Seg\u00fan Flavio Josefo, los zelotes desempe\u00f1aron un papel importante en la rebeli\u00f3n contra los romanos el a\u00f1o 66. Apoyaron a diversas facciones enfrentadas entre s\u00ed\u00ad, lo que a ellos mismos dividi\u00f3 en grupos incontrolables.<\/p>\n<p>    En medio de sus rivalidades intestinas, lucharon con ferocidad en la defensa de Jerusal\u00e9n, hasta su ca\u00ed\u00adda y la quema del Templo. Los que lograron escapar se refugiaron en la inexpugnable fortaleza de Massada, en el desierto, donde resistieron a la desesperada durante dos a\u00f1os. Agotados, decidieron en el a\u00f1o 73 d.C. un suicidio total, antes que aceptar la rendici\u00f3n, aunque cinco supervivientes lograron esconderse y cayeron en manos romanas.<\/p>\n<p>    Los guerrilleros zelotas que se hab\u00ed\u00adan extendido en otras regiones, como Egipto o Asia, provocaron disensiones variadas, hasta que fueron exterminados.<\/p>\n<p>    8. Sicarios<br \/>\n    El grupo m\u00e1s extremo de los zelotes, aunque minoritario, constituyo un peligro social en todos los ambientes. Realizaban cr\u00ed\u00admenes an\u00f3nimos por aquellos a\u00f1os, por medio de una peque\u00f1a daga escondida en sus vestidos.<\/p>\n<p>    Aprovechaban las reuniones masivas, incluso en el Templo, para eliminar a los adversarios o a las personas colaboradoras con los extranjeros. La aglomeraci\u00f3n del p\u00fablico permit\u00ed\u00ada esconderse con facilidad y muchos de sus cr\u00ed\u00admenes quedaban impunes.<\/p>\n<p>    En caso de detenci\u00f3n o sospecha de pertenencia al grupo el ajusticiamiento en la cruz era seguro.<\/p>\n<p>    Nada prueba que el BarAbbas (popularmente Barrabas) preferido por los jud\u00ed\u00ados a Jes\u00fas (Mt 27.16) ante Pilatos, a pesar de estar condenado por un homicidio y por ladr\u00f3n, tuviera algo que ver con ellos.<\/p>\n<p>    9. Esenios<br \/>\n    Fueron miembros de diversas procedencias y grupos, sobre todo fariseos, que se refugiaron en los desiertos. En lugar de luchar contra las prevaricaciones de los saduceos y sacerdotes del Templo o contra los colaboracionistas con los romanos, prefirieron cultivar la esperanza en la salvaci\u00f3n final cuando Dios hubiera decidido.<\/p>\n<p>    Viv\u00ed\u00adan en forma c\u00e9libe o en grupos de matrimonios, esperando el cambio de situaci\u00f3n. Al prolongarse la estancia des\u00e9rtica, se organizaron en hermandad religiosa estable y construyeron asentamientos en forma comunitaria exigente y con regulaciones inspiradas por una ascesis rigurosa.<\/p>\n<p>    La comunidad lleg\u00f3 a tener unos 4.000 miembros, con grupos en Siria y en Palestina. Tal vez los primeros existieron desde el tiempo posterior a los Macabeos. En el siglo I los conflictos y atropellos incrementaron su existencia. Su principal asentamiento, al menos el mejor conocido hoy, se encontraba a orillas del mar Muerto, en la zona de Qumram.<\/p>\n<p>    Fue hallado el a\u00f1o 1948, cuando se realiz\u00f3 el espectacular descubrimiento de los documentos y textos sagrados escondidos en tinajas depositadas en cuevas inaccesibles al llegar los romanos en el a\u00f1o 67 \u00f3 68.<\/p>\n<p>    Los esenios no son nombrados en la Biblia ni en la literatura rab\u00ed\u00adnica. La informaci\u00f3n que se tiene de ellos procede de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada y del historiador Flavio Josefo. Los documentos encontrados en Qumram arrojan tambi\u00e9n muchas luces sobre sus normas y sobre los textos sagrados que usaban.<\/p>\n<p>    Es probable que contaban con grupos diferentes: los \u00abtsenium\u00bb (los modestos o castos) que viv\u00ed\u00adan en celibato. Tal vez igual sistema de vida llevaban los \u00abhashaim\u00bb (los callados), los \u00abhasidim harishonim\u00bb (los santos ancianos o mayores), los \u00abnigiyye\u00bb y los \u00abhad Da&#8217;ath\u00bb (los puros de pensamiento) e incluso los \u00abwattiqim\u00bb (los hombres rigurosos). Las excavaciones del asentamiento de Qumram indican que un buen grupo viv\u00ed\u00ada con sus mujeres e hijos.<\/p>\n<p>    La vida de los grupos esenios se apoyaba en la comunidad de bienes y en el trabajo compartido. Practicaba una piedad s\u00f3lida y una estricta observancia del\u00bbSabbat\u00bb y de las purificaciones rituales. No hac\u00ed\u00adan juramentos ni votos, salvo el compromiso con el grupo.<\/p>\n<p>    No sacrificaban animales, no fabricaban armas, no participaban en el comercio. Reclutaba adeptos adoptando ni\u00f1os y exig\u00ed\u00adan una prueba de tres a\u00f1os a los postulantes adultos.<\/p>\n<p>    La obediencia era total y exist\u00ed\u00ada la expulsi\u00f3n si el voto de pertenencia no se cumpl\u00ed\u00ada. No aceptaban la esclavitud y hasta compraban esclavos para darles la libertad.<\/p>\n<p>    Cultivaban la tierra y las artesan\u00ed\u00adas y de ello viv\u00ed\u00adan hasta su desaparici\u00f3n en la guerra judaica. Nada avala el que Juan Bautista fuera un ni\u00f1o de Qumram, a pesar del texto evang\u00e9lico (Lc. 1.80) que le sit\u00faa en el desierto, ni que su mensaje de penitencia y conversi\u00f3n fuera eco de las doctrinas asc\u00e9ticas de los esenios.<\/p>\n<p>    10. Samaritanos<br \/>\n    Grupo frecuentemente aludido en los textos evang\u00e9licos, los samaritanos eran los habitantes de la regi\u00f3n de Samaria, judaizados por la fuerza en tiempos de los Macabeos y de los Asmoneos, pero siempre recalcitrantes contra el Templo y su culto. Aunque Jes\u00fas pas\u00f3 frecuentemente por su territorio, es poco probable que se extendieran fuera de sus ciudades y aldeas, dada su rivalidad con los jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>    Se hac\u00ed\u00adan descender de Samar\u00ed\u00ada, capital fundada por el rey Omri (que rein\u00f3 en 876-869 a.C.) y construida en el monte adquirido a Samer. Los asirios conquistaron la regi\u00f3n a finales del siglo VIII a. C. (2 Rey. 17. 1-6, 24) y destruyeron la ciudad el 721.<\/p>\n<p>    Deportaron a los habitantes y trajeron  colonos extranjeros para repoblarla. Los habitantes, impuros por no jud\u00ed\u00ados, practicaron un culto yaweh\u00ed\u00adsta superticioso, considerando s\u00f3lo el Pentateuco como libro sagrado y rechazando el culto del Templo.<\/p>\n<p>   Herodes el Grande reconstruy\u00f3 Samar\u00ed\u00ada y la denomin\u00f3 Sebaste (Augusta en nombre romano y ofrecido al Emperador del mismo nombre). Los samaritanos sufrieron una casi total destrucci\u00f3n en la sublevaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada (66-70). Sobrevivi\u00f3 un peque\u00f1o grupo, que ha llegado decadente hasta hoy con sus cultos y tradiciones, al menos en la conciencia de los que se llaman descendientes de los primitivos.<\/p>\n<p>    Su nombre qued\u00f3 asociado a los cristianos, por las simpat\u00ed\u00adas demostradas por Jes\u00fas: par\u00e1bolas del buen samaritano (Lc. 10. 33), conversaci\u00f3n con la samaritana (Jn. 4. 4-28), evangelizaci\u00f3n inicial (Hch. 1. 8), etc.<\/p>\n<p>    11. Galileos<br \/>\n    Tambi\u00e9n formaba grupo aparte en tiempo de Jes\u00fas el conjunto de habitantes de la regi\u00f3n de Galilea, en donde se superpon\u00ed\u00ada a los restos de los antiguos habitantes del Reino de Israel multitud de personas venidas al construirse ciudades helen\u00ed\u00adsticas para colonizar el terreno.<\/p>\n<p>    Es regi\u00f3n monta\u00f1osa y tiene definidas zonas diferentes: la Galilea superior, al norte, y la Galilea inferior, al sur. Los picos de Galilea superior alcanzan los 900 m; el Hare Meron se eleva a 1.208. La del sur tiene buenas llanuras, fecundas en los tiempos romanos como tierras de cereales y de ganader\u00ed\u00ada, de olivos y de vi\u00f1edos.<\/p>\n<p>    Cafarnaum, ciudad en donde viv\u00ed\u00adan varios de los Ap\u00f3stoles, fue donde Jes\u00fas residi\u00f3 al marchar de Nazareth. Ten\u00ed\u00ada unos dos millares de habitantes de todas las razas, creencias y procedencias. Tiberias, levantada como capital de su Reino por Herodes Antipas, se construy\u00f3 sobre un cementerio antiguo y eso dificult\u00f3 que en ella se establecieran jud\u00ed\u00ados, siendo poblada por muchos paganos de todas las procedencias.<\/p>\n<p>    Otras localidades como Nazareth, Can\u00e1, Corozaim, Betsaida, que aparecen en los textos evang\u00e9licos, se hallaban pobladas por diversidad de moradores.<\/p>\n<p>    Es normal que en Judea y en Jerusal\u00e9n, los galileos fueran considerados con desprecio y se hablara de la Galilea de lo gentiles y se denominara en general a los galileos como impuros, supersticiosos, violentos e irreligiosos.<\/p>\n<p>     Los restos de la sinagoga que se excavaron en 1981 bien pudieron ser los que Jes\u00fas conoci\u00f3 en sus diversas estancias en ella.<\/p>\n<p>     12. Publicanos<br \/>\n    Se denominaba tal, hombre p\u00fablico, a los recaudadores de impuestos. Sol\u00ed\u00adan pertenecer a familias que contrataba estos servicios y viv\u00ed\u00adan de esta actividad. Entregaban a la autoridad de quien depend\u00ed\u00ada la cantidad estipulada: a los romanos, a Herodes, a los oficiales delegados.<\/p>\n<p>    Especulaban e interpretaban en lo posible en beneficio propio las cuant\u00ed\u00adas y las formas y con frecuencia realizaban los embargos a los morosos o insolventes. Era personas particulares en lugares peque\u00f1os; pero  en los m\u00e1s extensos o poblados pod\u00ed\u00adan tener servidores a su servicio (jefes de publicanos) para el cumplimiento de su oficio.<\/p>\n<p>   Los impuestos ordinarios eran recaudaciones por las operaciones mercantiles o tributos peri\u00f3dicos cuantificados por la autoridad. En ocasiones los tributos eran extraordinarios exigidos a las poblaciones. Percib\u00ed\u00adan una cantidad de lo recibido para s\u00ed\u00ad como emolumento, pero ten\u00ed\u00adan reputaci\u00f3n de usureros y ladrones.<\/p>\n<p>    Como eran reconocidos como pecadores p\u00fablicos, los jud\u00ed\u00ados no trataban con ellos, por lo que los fariseos se escandalizaban de que Jes\u00fas comiera con ellos (Mt. 9. 10;  Mt. 11. 10; Mt. 18. 17). Eran asociados con frecuencia con los gentiles y con las prostitutas (Mt. 21. 31).<\/p>\n<p>    Jes\u00fas llam\u00f3 a uno de ellos para ser su disc\u00ed\u00adpulo mientras estaba en la mesa del tributo: Lev\u00ed\u00ad o Mateo el publicano (Mt. 10. 3 y Mc. 2. 14). Era un grupo minoritario, pero siempre citado como ejemplo de personaje odiado y denostado.<\/p>\n<p>    13. Pobres<br \/>\n    Los pobres est\u00e1n siempre presentes en la Escritura Sagrada (anawim en hebreo, ptojos en griego) y reflejan las clases bajas de la sociedad (pobres) y las m\u00e1s indigentes (mendigos)<\/p>\n<p>    Mas de la mitad de la poblaci\u00f3n en el siglo I eran \u00abpobres\u00bb sin llegar a ser mendigos. Pero los pobres totales y carentes abundaban en exceso.<\/p>\n<p>    Los pobres sencillos, los normales, carec\u00ed\u00adan de cualquier propiedad o seguridad y ten\u00ed\u00adan que vivir de su trabajo diario: siervos y soldados, criados, jornaleros y artesanos, esclavos y funcionarios de rango inferior. Su alimento, habitaci\u00f3n o vestido depend\u00ed\u00ada de cada d\u00ed\u00ada, y de cada lugar, circunstancia o fortuna.<\/p>\n<p>    Si las cosas les iban mal, pod\u00ed\u00adan llegar a la indigencia, como el caso de los incapaces de trabajo, de los enfermos abandonados a su suerte, de los hu\u00e9rfanos desprotegidos, que abundaban a las entradas de los pueblos y ciudades o de los lugares de culto, como Templo de Jerusal\u00e9n y sinagogas, reclamando la caridad de los asistentes.<\/p>\n<p>    En algunos lugares ten\u00ed\u00adan el deber de esconderse al paso de los personajes de elevada posici\u00f3n social e incluso no pod\u00ed\u00adan ingresar en las sinagogas o en el Templo de Jerusal\u00e9n, salvo ocultando que lo eran.<\/p>\n<p>    Su n\u00famero se incrementaba en per\u00ed\u00adodos de hambre, de peste o cuando los des\u00f3rdenes sociales perturbaban la natural fluencia de bienes y mercanc\u00ed\u00adas<br \/>\n    Los pobres no ten\u00ed\u00adan ninguna consideraci\u00f3n social ni protecci\u00f3n, falleciendo con frecuencia en las calles o en los caminos y siendo incluso enterrados sin ning\u00fan rito funerario que declarara su pertenencia al Pueblo santo.<\/p>\n<p>    Era el caso de los extranjeros, de los soldados de paso, de los enfermos sin hogar, de los reci\u00e9n nacidos que mor\u00ed\u00adan.<\/p>\n<p>    En los tiempos antiguos los pobres fueron repetidamente citados por los profetas para condenar la prepotencia de los ricos o de los poderosos. Tambi\u00e9n son frecuentemente recordados en los libros sapienciales (Prov. 12. 17; Job. 5.15; Sal. 72. 12-14; Ecclo. 35. 13-24)<\/p>\n<p>    Jes\u00fas los alude frecuentemente, para suscitar llamadas a las justicia, siendo la par\u00e1bola de Epul\u00f3n (Lc. 12. 19-31) la m\u00e1s significativa. Pero sus palabras, alabando con preferencia a los pobres, fueron muy claras ante sus disc\u00ed\u00adpulos:<\/p>\n<p>   &#8211; Bienaventurados los pobres: Mt. 5.3.<\/p>\n<p>   &#8211; Se anuncia el Evangelio a los pobres: Mt. 11. 5<\/p>\n<p>   &#8211; Da lo que tienes a los pobres que encuentras: Mc. 10. 21<\/p>\n<p>   &#8211; Siempre habr\u00e1 con vosotros: Mc.14.7<\/p>\n<p>   &#8211; Si das un banquete, llama a los pobres. Lc. 14.13<\/p>\n<p>     Los disc\u00ed\u00adpulos asumieron perfectamente el mensaje de Jes\u00fas sobre esta clase del pueblo. Desde los primeros momentos cuidaron de dar limosna a los pobres y tratar de que entre ellos no hubiera pobres estableciendo un sistema de ayudas y repartos que hacia admirable la primera comunidad. (Hch. 2. 45;  Hch. 3.5; Hch. 4.34; Rom. 15. 26; Gal. 2. 10; Sant. 2. 2; Sant. 2. 5)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[016][912] Fueron varios, seg\u00fan Flavio Josefo y otras referencias primitivas. Pero en el Evangelio se reflejan los siguientes. 1. Fariseos En griego se dec\u00ed\u00ada \u00abpharisaioi\u00bb, y en hebreo \u00abperushim\u00bb, los separados. Constituyeron un grupo que continuaba la labor de los \u00abhassidim\u00bb o piadosos, nombrados como estudiosos de la Ley en los primeros tiempos macabeos (rebeli\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evangelicos-grupos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEVANGELICOS GRUPOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10571","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10571"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10571\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}