{"id":10587,"date":"2016-02-05T07:32:23","date_gmt":"2016-02-05T12:32:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/economia\/"},"modified":"2016-02-05T07:32:23","modified_gmt":"2016-02-05T12:32:23","slug":"economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/economia\/","title":{"rendered":"ECONOMIA"},"content":{"rendered":"<p>[080]<\/p>\n<p>    Econom\u00ed\u00ada (oikos, casa, nomos, normas) significa administraci\u00f3n de bienes familiares. Es ciencia que estudia el modo inteligente de administrar los bienes materiales (riquezas) y fiduciales (dinero y cr\u00e9ditos). La misi\u00f3n de la econom\u00ed\u00ada es hacer los bienes m\u00e1s provechosos y rentables. Exige teorizar primero sobre como conseguirlo en la producci\u00f3n (industria, agricultura, miner\u00ed\u00ada, pesca), luego en la distribuci\u00f3n (mercado, comercio) y por fin en el modo de consumici\u00f3n y en el uso provechoso (consumo).<\/p>\n<p>     En los tres campos, y en general, la econom\u00ed\u00ada se enfrenta con problemas de moral y religiosos m\u00faltiples. Por eso los sistemas e interpretaciones econ\u00f3micas han sido m\u00faltiples y con frecuencia antag\u00f3nicos. Han saltado del capitalismo salvaje al comunismo totalitario, del liberalismo que prima el derecho individual al socialismo que sobrevalora el derecho colectivo, desde el materialismo que s\u00f3lo admite bienes sensoriales al espiritualismo que desconf\u00ed\u00ada de todo lo sensible.<\/p>\n<p>    Las actitudes ante los bienes se han multiplicado en la Historia y las soluciones a los problemas morales de la econom\u00ed\u00ada han sido diversas.<\/p>\n<p>    El cristianismo no tiene ning\u00fan sistema econ\u00f3mico anejo a su mensaje de salvaci\u00f3n, pero sostiene unos principios que sirven para resolver en clave evang\u00e9lica las diversas alternativas. Recuerda que el hombre, como persona, est\u00e1 antes que el hombre como productor de riqueza; que los derechos individuales, como es el de propiedad, no son incompatibles con los derechos sociales, como es el la justa distribuci\u00f3n de la riqueza.<\/p>\n<p>    En la franja de sistemas econ\u00f3micos, que el educador debe tener siempre en su mente, hay holgura para que los cristianos se muevan con conciencia y con criterios evang\u00e9licos sanos. Lo que no ser\u00e1 compatible con el Evangelio es la radicalidad de los extremos econ\u00f3micos: la de quien niega la propiedad privada en forma absoluta y la de quien sostiene un liberalismo feroz que deja a la mayor parte de los hombres en la miseria.<\/p>\n<p>    Por eso interesa estudiar con profundidad la doctrina social de la Iglesia y presentarla a los educandos a fin de que su conciencia se inspire en el Evangelio.<\/p>\n<p>    A su luz hay soluci\u00f3n a las cuestiones econ\u00f3micas: salarios y trabajo, propiedad y solidaridad, libertad y reparto justo, explotaci\u00f3n de personas y fraternidad, bien com\u00fan y bien particular, comercio libre y leyes sociales. Todo depende de que los hombres quieran aplicarlas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Ciencia, praxis, l\u00ed\u00adneas de econom\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>\tLa \u00abeconom\u00ed\u00ada\u00bb (\u00abadministraci\u00f3n de la casa\u00bb) es, al mismo tiempo, una ciencia y una praxis de grandes consecuencias en la sociedad. Como ciencia moderna, comienza en el siglo XVIII, con la teor\u00ed\u00ada de Adam Smith y de otros \u00abeconomistas\u00bb, que hacen consistir la producci\u00f3n y la riqueza en el esfuerzo humano. Esta visi\u00f3n econ\u00f3mica naci\u00f3 sin tener en cuenta los contenidos morales de la persona y de la sociedad.<\/p>\n<p>\tDe la teor\u00ed\u00ada de la producci\u00f3n, naci\u00f3 la l\u00ed\u00adnea \u00abcapitalista\u00bb o \u00abliberal\u00bb, que propugna la m\u00e1xima libertad para que el individuo pueda producir y llegar a la propiedad privada e incondicional de los bienes. A esa teor\u00ed\u00ada se contrapone la l\u00ed\u00adnea marxista-comunista (con Marx y Engel), que intenta llegar a un bienestar para todos, por medio de la socializaci\u00f3n de los bienes, eliminando la propiedad privada. Ambas l\u00ed\u00adneas, en su aplicaci\u00f3n extrema, han tenido consecuencias funestas para toda la humanidad, por no tener en cuenta la justicia y la solidaridad. Posteriormente, cada una ha ido asumiendo algo de la otra una propiedad que no excluya la socializaci\u00f3n de algunos bienes; una socializaci\u00f3n que no excluya el aliciente de la iniciativa y de la propiedad privada.<\/p>\n<p>\tSea cual fuere la evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica de los sistemas econ\u00f3micos, la realidad econ\u00f3mica de hoy es un rompecabezas y un problema a nivel universal que parece insoluble la mala distribuci\u00f3n de los bienes, una producci\u00f3n que est\u00e1 destruyendo el planeta en su ecosistema, la desocupaci\u00f3n creciente, la miseria en que est\u00e1n sumidos pueblos enteros, las emigraciones masivas para sobrevivir, la deuda externa que vuelve a generarse con m\u00e1s virulencia despu\u00e9s de cada condonaci\u00f3n de los intereses, las guerras originadas por competencias econ\u00f3micas incontrolables, la venta impune e indiscriminada de armas, las potencias pol\u00ed\u00adticas y econ\u00f3micas que condicionan y arruinan a los pa\u00ed\u00adses ricos en materias primas, la oposici\u00f3n entre el Norte y el Sur del planeta, la inflaci\u00f3n galopante, los altibajos de la bolsa por presiones psicol\u00f3gicas que arruinan y enriquecen al azar, los pr\u00e9stamos bancarios que condicionan los valores m\u00e1s sagrados del ser humano, la corrupci\u00f3n administrativa&#8230;<\/p>\n<p>\tEtica y econom\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>\tNo obstante esta problem\u00e1tica, las reflexiones econ\u00f3micas actuales tienden a recuperar los valores \u00e9ticos, a fin de afrontar los problemas a la luz de una nueva \u00e9tica social. Hoy, en las exposiciones doctrinales y en las programaciones, no se tiende tanto a absolutizar el beneficio, cuanto a suscitar una producci\u00f3n que origine bienes para toda la comunidad humana, sin detrimento de la persona y de los pueblos. Se tiende a conseguir un beneficio justo y una libertad de mercado, que respete los valores y derechos humanos personales y sociales, sin hacer prevalecer el esp\u00ed\u00adritu de ganancia. El \u00abbienestar\u00bb generalizado no deber\u00ed\u00ada llegar a una sociedad de \u00abconsumo\u00bb, donde prevalece el poseer y disfrutar por encima del ser.<\/p>\n<p>\tDoctrina social y misi\u00f3n de la Iglesia<\/p>\n<p>\tLa doctrina social de la Iglesia, contenida en las enc\u00ed\u00adclicas sociales y en la constituci\u00f3n \u00abGaudium et Spes\u00bb,  se apoya en la primac\u00ed\u00ada de la persona, asumiendo el camino del hombre, como criterio principal de toda actividad econ\u00f3mica, en el contexto del bien com\u00fan y en una perspectiva de solidaridad universalista (geogr\u00e1fica e hist\u00f3rica). La propiedad privada tiene tambi\u00e9n derivaci\u00f3n social, y todos deben colaborar responsablemente en el proceso econ\u00f3mico y pol\u00ed\u00adtico. La doctrina social de la Iglesia no es, pues, una tercera v\u00ed\u00ada (entre el capitalismo liberal y el colectivismo marxista), sino una reinterpretaci\u00f3n de las realidades humanas, a la luz del evangelio, haciendo resaltar la primac\u00ed\u00ada de la persona humana como miembro responsable de la sociedad (cfr. SRS 41).<\/p>\n<p>\tTodo cristiano est\u00e1 llamado a colaborar en ese proceso, respetando la justa autonom\u00ed\u00ada de las opciones t\u00e9cnicas, \u00abcon fidelidad a Cristo y a su evangelio\u00bb, de suerte que \u00abtoda su vida, as\u00ed\u00ad la individual como la social, quede saturada con el esp\u00ed\u00adritu de las bienaventuranzas, y particularmente con el esp\u00ed\u00adritu de pobreza\u00bb (GS 72). La acci\u00f3n peculiar del cristiano consiste en \u00abla animaci\u00f3n evang\u00e9lica de las realidades humanas\u00bb (CA 25), a fin de \u00abcambiar sobre todo los estilos de vida, los modelos de producci\u00f3n y de consumo, las estructuras consolidadas de poder que rigen hoy la sociedad\u00bb (CA 58).<\/p>\n<p>Referencias Democracia, doctrina social de la Iglesia, ecolog\u00ed\u00ada, econom\u00ed\u00ada salv\u00ed\u00adfica, justicia social, liberaci\u00f3n, moral, opci\u00f3n preferencial por los pobres, pobreza, pol\u00ed\u00adtica, promoci\u00f3n humana (progreso), sociedad, solidaridad, trabajo.<\/p>\n<p>Lectura de documentos GS 63-72; SRS 41,46; CA 30-43; RMi 40; CEC 2402-2406 (propiedad privada), 2426-2436 (econom\u00ed\u00ada y justicia social).<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada M. BEDJAOUI, Hacia un nuevo orden econ\u00f3mico internacional (Salamanca 1979); R. DUQUE, Opci\u00f3n por una ciencia humanizada de la econom\u00ed\u00ada (Barcelona, Herder, 1979); A. ELLENA, Econom\u00ed\u00ada, en Diccionario de sociolog\u00ed\u00ada (Madrid, Paulinas, 1986) 566-579; J. ESQUERDA BIFET, Evangelizar una sociedad humana que busca el bienestar y la felicidad Omnis Terra 202 (1990) 301-311; A. GALINDO, Moral socioecon\u00f3mica ( BAC, Madrid, 1996); Y. PERRIN, Iglesia y sociedad econ\u00f3mica (Bilbao, Mensajero, 1965); J. REGNIER, Econom\u00ed\u00ada y fe (Bilbao, Mensajero, 1994); A. SEN, Sobre \u00e9tica y econom\u00ed\u00ada (Madrid, Alianza, 1989).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Reino de Dios y dinero<\/p>\n<p>(-> denario, dinero, mamona, riqueza). El tema del \u00abtributo del c\u00e9sar\u00bb, es decir, del orden econ\u00f3mico del imperio (o de otro tipo de orden pol\u00ed\u00adtico) constituye uno de los asuntos m\u00e1s discutidos no s\u00f3lo del tiempo de Jes\u00fas (cf. la pregunta que plantean herodianos y fariseos unidos en Mc 12,13), sino de nuestro propio tiempo. Lc preguntan si se puede pagar el tributo y Jes\u00fas responde pidiendo una moneda que lleva la inscripci\u00f3n del c\u00e9sar: \u00abDad al c\u00e9sar lo que es del c\u00e9sar y a Dios lo que es de Dios\u00bb (Mc 12,17 par). De un modo significativo, el poder del c\u00e9sar (que es el sistema pol\u00ed\u00adtico-econ\u00f3mico) se condensa en una moneda, vinculada al tributo, que es la manifestaci\u00f3n b\u00e1sica de la ley social, entendida como algo inseparable de la econom\u00ed\u00ada. Pues bien, el mismo Jes\u00fas que hab\u00ed\u00ada dicho \u00abno pod\u00e9is servir o adorar a Dios y al dinero\u00bb (Mt 6,24) a\u00f1ade ahora que devolvamos al c\u00e9sar su dinero, para ocuparnos de las cosas de Dios (Mt 22,21). Dejar el dinero en manos del c\u00e9sar significa permitir que exista el orden de este mundo (como supone Pablo en Rom 13,1-6), pero sabiendo que ese orden es limitado (no llena todo el espacio de la vida) y que puede ser peligroso, corriendo el riesgo de destruir nuestra vida, a no ser que nos arraiguemos en \u00ablas cosas de Dios\u00bb, que se expresan y despliegan en l\u00ed\u00adnea de gratuidad. La respuesta de Jes\u00fas (\u00abdad al c\u00e9sar, dad a Dios&#8230;\u00bb) ha suscitado diversas interpretaciones, que no pueden probarse o imponerse de forma te\u00f3rica, pues est\u00e1n vinculadas a la praxis y compromiso de la vida. A modo de ejemplo podemos citar cuatro que se han dado o pueden darse:   (1) Oposici\u00f3n de planos. Jes\u00fas habr\u00ed\u00ada invitado a devolver el dinero al c\u00e9sar, de manera que los fieles quedar\u00ed\u00adan de esa forma liberados del peso y de la carga de toda econom\u00ed\u00ada monetaria. Seg\u00fan eso, los hombres e instituciones del c\u00e9sar manejar\u00ed\u00adan el dinero y lo que se hace con dinero (econom\u00ed\u00ada, pol\u00ed\u00adtica, ej\u00e9rcito&#8230;). Los hombres de Dios debe r\u00ed\u00adan situarse en otro plano, viviendo en pura gratuidad (sin tener ning\u00fan dinero, ni entrar en el ej\u00e9rcito, ni organizar empresas). Todo el orden de la econom\u00ed\u00ada monetaria (que forma parte del mundo del c\u00e9sar) pertenecer\u00ed\u00ada a la mamona (orden impositivo e idol\u00e1trico: cf. Mt 6,24); por eso los cristianos deber\u00ed\u00adan abandonarlo como malo en s\u00ed\u00ad e inconvertible.<\/p>\n<p>(2) Subordinaci\u00f3n, con superioridad de las cosas de Dios. Se deben mantener los dos planos, pero sabiendo que uno es superior al otro. Al c\u00e9sar pertenece lo m\u00e1s bajo, es decir, el dinero, con todo lo que implica en el nivel de la organizaci\u00f3n externa del mundo. Eso significar\u00ed\u00ada que aquellos que est\u00e1n dedicados a las \u00abcosas de Dios\u00bb (los sabios, los eclesi\u00e1sticos) podr\u00ed\u00adan y deber\u00ed\u00adan dominar sobre los \u00abhombres del c\u00e9sar, como supon\u00ed\u00ada ya Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica, cuando afirmaba que los sabios dirig\u00ed\u00adan a los guerreros y a los trabajadores. Cierta iglesia cristiana medieval ha interpretado de esta forma el texto, suponiendo que el papa y los obispos (dedicados a las cosas de Dios) deb\u00ed\u00adan dominar y dominaban sobre los \u00abhombres del c\u00e9sar\u00bb, soldados y trabajadores, poniendo las cosas del mundo al servicio de las de Dios (entendidas al fin en clave de poder).<\/p>\n<p>(3) Coordinaci\u00f3n o complementariedad. Ha sido y sigue siendo la actitud m\u00e1s com\u00fan: los seguidores de Jes\u00fas habr\u00ed\u00adan terminado asumiendo y aceptando los dos planos. La moneda del c\u00e9sar podr\u00ed\u00ada interpretarse como expresi\u00f3n de una comunicaci\u00f3n humana en el plano econ\u00f3mico y administrativo. Las \u00abcosas de Dios\u00bb se situar\u00ed\u00adan en un plano distinto y m\u00e1s alto, pero no opuesto al anterior. Los hombres vivir\u00ed\u00adan de esa forma en los dos reinos, sabiendo que sus \u00abproyectos y caminos\u00bb pueden y deben complementarse, siendo distintos. En esa l\u00ed\u00adnea, los \u00abhombres de Dios\u00bb procurar\u00ed\u00adan que la mamona pudiera convertirse a Dios, perdiendo su car\u00e1cter ego\u00ed\u00adsta, para ponerse al servicio de la gratuidad, es decir, del amor mutuo. En una l\u00ed\u00adnea convergente, \u00ablos hombres del c\u00e9sar\u00bb deber\u00ed\u00adan procurar que los \u00abhombres de Dios\u00bb no impusieran su poder sagrado de un modo dictatorial, sobre el conjunto de los hombres.<\/p>\n<p>(4) Subordinaci\u00f3n, en l\u00ed\u00adnea pol\u00ed\u00adtica. Los hombres del c\u00e9sar, que manejan el  dinero y poder del sistema, en clave de ley, han querido y quieren poner las \u00abcosas de Dios\u00bb a su servicio. Esta es la actitud m\u00e1s normal dentro de la sociedad capitalista de la actualidad, que no lucha contra la religi\u00f3n como pudieron hacer los sistemas marxistas del siglo XX, pero que la pone (pone todas las religiones y proyectos humanistas) al servicio de su propia dominaci\u00f3n econ\u00f3mica, en l\u00ed\u00adnea de sistema. Esas cuatro respuestas marcan la historia de la interpretaci\u00f3n de Mc 12,17.<\/p>\n<p>Cf. J.-C. Eslin, Dieu et le Ponvoir. The&#8217;ologie et Politique en Occident, Seuil, Par\u00ed\u00ads 1999.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[080] Econom\u00ed\u00ada (oikos, casa, nomos, normas) significa administraci\u00f3n de bienes familiares. Es ciencia que estudia el modo inteligente de administrar los bienes materiales (riquezas) y fiduciales (dinero y cr\u00e9ditos). La misi\u00f3n de la econom\u00ed\u00ada es hacer los bienes m\u00e1s provechosos y rentables. Exige teorizar primero sobre como conseguirlo en la producci\u00f3n (industria, agricultura, miner\u00ed\u00ada, pesca), &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/economia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abECONOMIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10587","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10587"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10587\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}