{"id":10652,"date":"2016-02-05T07:34:19","date_gmt":"2016-02-05T12:34:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epiclesis\/"},"modified":"2016-02-05T07:34:19","modified_gmt":"2016-02-05T12:34:19","slug":"epiclesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epiclesis\/","title":{"rendered":"EPICLESIS"},"content":{"rendered":"<p>[424]<br \/>\n  Invocaci\u00f3n o plegaria en la acci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica por la que se reclama la presencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo en medio de la liturgia del sacrificio.<\/p>\n<p>     En las liturgias orientales se llama as\u00ed\u00ad al momento cumbre y transubstanciador de la Eucarist\u00ed\u00ada, del mismo modo que en las occidentales se tiende a magnificar el momento de la \u00abanamnesis\u00bb o recordaci\u00f3n de las palabras consecratorias del mismo Jes\u00fas. (Ver Eucar\u00ed\u00adstico. Sacrificio 1.3)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\nLa palabra griega epikl\u00e9sis  significaba originariamente invocaci\u00f3n, y con el tiempo pas\u00f3 a significar oraci\u00f3n en general. En las \u00faltimas d\u00e9cadas hay una tendencia a restringir su uso a una invocaci\u00f3n al Padre para que env\u00ed\u00ade el Esp\u00ed\u00adritu Santo, o en casos raros directamente al Esp\u00ed\u00adritu Santo. Su uso m\u00e1s frecuente es en la eucarist\u00ed\u00ada, en la que consiste en una oraci\u00f3n para que el Esp\u00ed\u00adritu Santo transforme el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo, o en una oraci\u00f3n para que los que est\u00e1n congregados se unan en comuni\u00f3n y amor. Aunque la plegaria eucar\u00ed\u00adstica I no tiene epicl\u00e9sis  (exceptuando quiz\u00e1 la oraci\u00f3n Quam oblationem,  \u00abBendice y acepta&#8230;\u00bb), las nuevas plegarias eucar\u00ed\u00adsticas posconciliares tienen todas dicha invocaci\u00f3n. Hay oraciones de epicl\u00e9 sis tambi\u00e9n en otros sacramentos: en la bendici\u00f3n del agua en el bautismo y durante los ritos de la confirmaci\u00f3n y la ordenaci\u00f3n. Muchos de los libros para servicios revisados de las Iglesias anglicanas y protestantes incluyen tambi\u00e9n oraciones de epicl\u00e9sis.  Cabe destacar estas palabras de Y. Congar, en relaci\u00f3n tanto con la epicl\u00e9sis  como con la eclesiolog\u00ed\u00ada: \u00abAll\u00ed\u00ad donde haya de haber una intervenci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, es menester implorar su venida&#8230; De una forma u otra, es necesaria una epicl\u00e9sis  para la concelebraci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu con la Iglesia, confiriendo as\u00ed\u00ad la aprobaci\u00f3n divina a sus obras\u00bb.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>(v. Esp\u00ed\u00adritu Santo, Eucarist\u00ed\u00ada)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Concepto.-II. E. eucar\u00ed\u00adstica: 1. Los m\u00e1s antiguos formularios eucar\u00ed\u00adsticos; 2. Tradici\u00f3n antioquena, siro-occidental y sirooriental; 3. Tradici\u00f3n alejandrina; 4. Tradici\u00f3n occidental.-III. Textos patr\u00ed\u00adsticos.- IV. E. al Logos.-V. La e. en otras acciones simb\u00f3licas eclesiales.-VI. Sobre el origen de la e.: sus fuentes b\u00ed\u00adblicas.-VII. Perspectivas ecum\u00e9nicas.<\/p>\n<p>I. Concepto<br \/>\nEl t\u00e9rmino ep\u00ed\u00adclesis significa invocaci\u00f3n. El significado de la e. ha sido modernamente revalorado a nivel ecum\u00e9nico. En la oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica -sobre todo en las tradiciones orientales-tiene la e. un valor fundamental. Pero no s\u00f3lo en la oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica encontramos la e., sino tambi\u00e9n en otros momentos centrales simb\u00f3licos (sacramentos) de la vida de la Iglesia. Le e. eucar\u00ed\u00adstica ha tenido un desarrollo, sobre todo a partir de la clara afirmaci\u00f3n de la divinidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>II. E. eucar\u00ed\u00adstica&#8217;<br \/>\n1. Los M\u00ed\u0081S ANTIGUOS FORMULARIOS EUCARISTICOS: la tradici\u00f3n apost\u00f3lica de Hip\u00f3lito y la an\u00e1fora sirooriental de Addai y Mari ofrecen una e. Es fundamental tener en cuenta la estructura literaria de toda la an\u00e1fora. El formulario de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica es una acci\u00f3n de gracias a Dios Padre por medio de Jesucristo. Por medio de oraciones de relativo (esquema de la bendici\u00f3n veterotestamentaria: salmos) vienen presentados los motivos de agradecimiento. Todos ellos son de car\u00e1cter cristol\u00f3gico. La cena de despedida del Se\u00f1or -palabras de la instituci\u00f3n- es una oraci\u00f3n m\u00e1s de relativo; por tanto las palabras de la instituci\u00f3n no tienen aqui car\u00e1cter consecratorio. Las palabras del Se\u00f1or \u00abcuando hac\u00e9is esto, hacedlo en memoria m\u00ed\u00ada\u00bb, conducen a la formulaci\u00f3n, que la Iglesia hace memoria de la muerte y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or (an\u00e1mnesis). En una tercera oraci\u00f3n se pide el env\u00ed\u00ado del Esp\u00ed\u00adritu Santo. El mismo esquema literario se encuentra en la an\u00e1fora de Addai y Mari.<\/p>\n<p>Texto epicl\u00e9tico. Tradici\u00f3n apost\u00f3lica: \u00abY te suplicamos que env\u00ed\u00ades tu Esp\u00ed\u00adritu Santo sobre la oblaci\u00f3n de la santa Iglesia, [para que] reuni\u00e9ndo[los] en unidad des a cuantos participan de tus santos dones que sean llenos del Esp\u00ed\u00adritu Santo para confirmaci\u00f3n de su fe en la verdad\u00bb. Addai y Mari: \u00abY venga Se\u00f1or tu Esp\u00ed\u00adritu y descienda sobre esta oblaci\u00f3n de tus siervos&#8230;, a fin de que sea para nosotros, Se\u00f1or, para expiaci\u00f3n de las deudas&#8230; \u00ab. En ambos textos se pide el descendimiento del Esp\u00ed\u00adritu sobre la oblaci\u00f3n de la Iglesia. Se trata formalmente de una ep\u00ed\u00adclesis de comuni\u00f3n: por la participaci\u00f3n de los dones se participa del Esp\u00ed\u00adritu. No se explicita que la venida del Esp\u00ed\u00adritu sea para transformar los dones, pero se sobreentiende. Posteriores e. explicitar\u00e1n esto (ep\u00ed\u00adclesis consecratorias).<\/p>\n<p>2. TRADICI\u00ed\u201cN ANTIOQUENA, SIROOCCIDENTAL Y SIRO-ORIENTAL. El esquema literario, en el que viene encuadrada la e., es el mismo que en los dos formularios m\u00e1s antiguos. Literariamente o se pide a Dios Padre que env\u00ed\u00ade el Esp\u00ed\u00adritu del cielo sobre la oblaci\u00f3n de la Iglesias o se pide directamente la venida del Esp\u00ed\u00adritiu&#8217;. En algunas se pide el env\u00ed\u00ado del Esp\u00ed\u00adritu \u00absobre nosotros y sobre los dones ofrecidos\u00bb, concret\u00e1ndose a rengl\u00f3n seguido el env\u00ed\u00ado como acci\u00f3n transformadora de los dones y como acci\u00f3n santificadora de los participantes&#8217;. En otras se pide la venida del Esp\u00ed\u00adritu para que transforme los dones, de forma que los dones transformados sean para quienes los reciban para vida, resurrecci\u00f3n y perd\u00f3n de los pecados&#8217;. Siempre indican las e. que la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica est\u00e1 orientada a la comuni\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad se indican los frutos de la comuni\u00f3n; siempre aparece como fruto el perd\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>A veces viene formulada la e. en paralelismo literario con las palabras de la instituci\u00f3n, lo que es signo de que la e. \u00abera considerada como aplicaci\u00f3n de la cena de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>3. TRADICI\u00ed\u201cN ALEJANDRINA. El esquema completo de la an\u00e1fora es: acci\u00f3n de gracias &#8211; sanctus &#8211; la epiclesis &#8211; palabras de la instituci\u00f3n &#8211; an\u00e1mnesis &#8211; 2.a ep\u00ed\u00adclesis. El texto de la la ep\u00ed\u00adclesis (an\u00e1fora de S. Marcos y copta de S. Cirilo) suena as\u00ed\u00ad: Santo&#8230; \u00abRealmente est\u00e1n llenos el cielo y la tierra de tu santa gloria por la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or Dios y Salvador nuestro Jesucristo. Llena tambi\u00e9n, oh Dios, este sacrificio con la bendici\u00f3n que de ti procede por la venida de tu sant\u00ed\u00adsimo Esp\u00ed\u00adritu. Porque el Se\u00f1or Jesucristo en la noche en que se entregaba, tom\u00f3 pan&#8230;\u00bb. La la ep\u00ed\u00adclesis viene testificada por el eucologio de Serapi\u00f3n\u00bb, pero con la diferencia de que se habla tan s\u00f3lo de la potencia divina, mientras que en el texto de la an\u00e1fora de S. Marcos se concretiza la potencia divina como el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>La existencia de la 2a ep\u00ed\u00adclesis &#8211; texto recibido- viene atestiguada por el papiro de Manchester\u00bb as\u00ed\u00ad como por el eucologio de Serapi\u00f3n. En este eucologio se trata de una e. al Logos: \u00abDescienda, oh Dios de la Verdad, tu santo Verbo sobre este pan, para que se convierta en el cuerpo del Verbo, y sobre este caliz, para que se convierta en la sangre de la verdad. Y haz que todos los que participen reciban el remedio de la vida&#8230;\u00bb. Contra la opini\u00f3n, de que aqu\u00ed\u00ad se muestra el prototipo de una e. al Logos (Lietzmann, Betz)'\u00bb arguyenotros que el autor del eucologio muestra una clara tendencia arrianizante. En el texto recibido se encuentra una amplia teolog\u00ed\u00ada sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo, que es signo de una pol\u00e9mica contra los negadores de la divinidad del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>4. TRADICI\u00ed\u201cN OCCIDENTAL. a. El canon romano. Su estructura literaria: La oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica comienza con una acci\u00f3n de gracias (vere dignum et justum est). A continuaci\u00f3n el \u00absanctus\u00bb y tras \u00e9l tres oraciones intercesoras: te igitur; hanc igitur oblationem; quam oblationem. En esta \u00faltima se pide a Dios que bendiga la ofrenda de la Iglesia para que venga a ser para los participantes el cuerpo y la sangre de Cristo. Las palabras de la instituci\u00f3n vienen conexionadas con esta oraci\u00f3n intercesoria por medio de una oraci\u00f3n de relativo. Despu\u00e9s viene la an\u00e1mnesis. Se concluye el canon con dos oraciones de car\u00e1cter intercesorio: supra quae propitio y supplices te rogamus. En ellas se pide que la oblaci\u00f3n de la Iglesia sea recibida en el altar divino y que los participantes de los dones sean llenos de la gracia celestial.<\/p>\n<p>\u00bfTuvo el canon romano una e. expl\u00ed\u00adcita? \u00bfTiene el texto al menos una e. impl\u00ed\u00adcita? Las opiniones son divergentes. Seg\u00fan J.A. Jungmann una invocaci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita al Esp\u00ed\u00adritu \u00abno tiene ning\u00fan apoyo en los documentos de dicha liturgia\u00bb. \u00abLa \u00fanica oraci\u00f3n que expresaba parecida idea fue el sencillo ruego pidiendo la bendici\u00f3n de los dones de forma ingenua y arcaica, que siempre ten\u00ed\u00ada su puesto antes de la consagraci\u00f3n&#8217;. M. Righetti cita textos patr\u00ed\u00adsticos latinos de fines del s. IV y comienzos del V, textos que subrayan la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu en la consagraci\u00f3n. Esto es, el texto del canon fue interpretado posteriormente en sentido pneumatol\u00f3gico. Righetti concede que una invocaci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita \u00abno se deduce necesariamente. Pod\u00ed\u00ada ser una ep\u00ed\u00adclesis t\u00e1cita y sobreentendida, evocada por un simple benedicas como sucede todav\u00ed\u00ada hoy&#8217;. C. Giraudo considera la oraci\u00f3n quam oblationem como e. consecratoria, aunque no pneumatol\u00f3gica, en raz\u00f3n de la petici\u00f3n para que venga a ser para nosotros el cuerpo y la sangre de Cristo.<\/p>\n<p>b. Otras liturgias occidentales. Isidoro de Sevilla (t 636) indica en su descripci\u00f3n del ordo missae de la Iglesia mozar\u00e1bica que en la sexta oraci\u00f3n se pide que la ofrenda ofrecida a Dios sea santificada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Varias e. de la liturgia mozar\u00e1bica (y de la liturgia g\u00e1lica) tienen esta tesitura, pero no todas. En otros casos se trata de una e. al Logos (mitte Verbum tuum de coelis&#8230;) o simplemente de una petici\u00f3n sin menci\u00f3n expresa del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>III. Textos patr\u00ed\u00adsticos<br \/>\nTestimonios de una e. pneumatol\u00f3gica se encuentran en las homil\u00ed\u00adas mistag\u00f3gicas de Cirilo de Jerusal\u00e9n (o de su sucesor)21 y de Teodoro de Mopsuestia22, que comentan y transmiten el texto lit\u00fargico de sus iglesias a finales del s. IV o comienzos del V. Lo mismo en las homil\u00ed\u00adas de Narsai de Nisibe (+ 502) . Cirilo escribe: \u00abUna vez santificados nosotros mismos por estos himnos espirituales, suplicamos a Dios amante de los hombres que env\u00ed\u00ade el Esp\u00ed\u00adritu Santo sobre los dones ah\u00ed\u00ad colocados para que haga del pan el cuerpo d\u00e9 Cristo y del vino la sangre de Cristo, pues todo lo que toca el Esp\u00ed\u00adritu viene a ser santificado y transformado\u00bb. Ambos autores indican la existencia de la e. tambi\u00e9n fuera de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica: con relaci\u00f3n al agua bautismal (Teodoro), con relaci\u00f3n al perfume o crisma (Cirilo).<\/p>\n<p>Otros testimonios (seg\u00fan las diversas tradiciones). Antioqu\u00ed\u00ada &#8211; Constantinopla: J. Cris\u00f3stomo: \u00abEl sacerdote hace descender el Esp\u00ed\u00adritu. El desciende sobre la v\u00ed\u00adctima e inflama por su medio todas las almas\u00bb. Cesarea: Gregorio Niseno indica que el Esp\u00ed\u00adritu act\u00faa en el bautismo y en la eucarist\u00ed\u00ada: \u00ab[El \u00f3leo y el vino] tienen poco valor antes de la bendici\u00f3n (eulog\u00ed\u00ada). Despu\u00e9s de la santificaci\u00f3n act\u00faan ambos de forma distinta\u00bb. Basilio de Cesarea habla de \u00ablas palabras de la ep\u00ed\u00adclesis en vista a la consagraci\u00f3n (lit. mostraci\u00f3n) del pan de la eucarist\u00ed\u00ada y del c\u00e1liz de la eulog\u00ed\u00ada (bendici\u00f3n)\u00bb. Alejandr\u00ed\u00ada.\u2020\u00a2 el patriarca Te\u00f3filo (a\u00f1o 402) argumenta contra Or\u00ed\u00adgenes del hecho de que el Esp\u00ed\u00adritu act\u00faa en las aguas bautismales y en los dones eucar\u00ed\u00adsticos. Roma: Papa Gelasio indica que el Esp\u00ed\u00adritu es invocado y viene para la consagraci\u00f3n del misterio divino. Africa: en su discusi\u00f3n con los donatistas indica Optato de Milevi que Dios es invocado en el altar y que el Esp\u00ed\u00adritu desciende.<\/p>\n<p>El testimonio patr\u00ed\u00adstico es claro. Se constata una conexi\u00f3n entre el desarrollo de la e. y la afirmaci\u00f3n de la divinidad del E.S. Ambrosio de Mil\u00e1n (t 396) ofrece en s\u00ed\u00adntesis la reflexi\u00f3n de toda la patr\u00ed\u00adstica, cuando justifica la divinidad del Esp\u00ed\u00adritu, en raz\u00f3n de que el Esp\u00ed\u00adritu es nombrado en el bautismo juntamente con el Padre y el Hijo y porque el Esp\u00ed\u00adritu es invocado en la oblaci\u00f3n eucaristica.<\/p>\n<p>Textos anteriores. Pocos y no muy precisos son los textos de fecha anterior, que poseemos. Ireneo dice que tras \u00abla invocaci\u00f3n de Dios\u00bb el pan ya no es m\u00e1s pan ordinario, sino el cuerpo de Cristo&#8217;. Tertuliano indica que Dios es invocado sobre las aguas, con las que se bautiza: \u00abHecha la invocaci\u00f3n, les sobreviene el Esp\u00ed\u00adritu desde el cielo\u00bb. Or\u00ed\u00adgenes habla de la invocaci\u00f3n de las tres personas divinas sobre el pan: \u00ablos panes sobre los que se invoca el nombre de Dios [Padre] y de Cristo y del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb. De esta \u00e9poca es el texto de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Un texto de los Excerpta ex Theodoto, transmitido por Clemente alejandrino, debe ser subrayado: \u00abEl pan y el \u00f3leo son santificados por la invocaci\u00f3n del nombre de Dios: en cuanto a su aspecto exterior parecen de la misma naturaleza, pero en cuanto a su dinamis han sido transformados en d\u00ed\u00adnamis pneum\u00e1tica\u00bb. Clemente parece aceptar esa opini\u00f3n.<\/p>\n<p>IV. E. al Logos<br \/>\nNo se puede dudar de la existencia de una e. al Logos. Testimonios de una tal e. se encuentran en la liturgia moz\u00e1rabe y en el eucologio de Serapi\u00f3n. F.J. D\u00f3lger, H. Lietzmann y J. Betz consideran, que la e. al Logos es la forma m\u00e1s antiqua. En la argumentaci\u00f3n de estos autores juega un papel central la formulaci\u00f3n de Serapi\u00f3n en la oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica as\u00ed\u00ad como en la consagraci\u00f3n del agua bautismal. En mi opini\u00f3n varios de los otros textos patr\u00ed\u00adsticos, que estos autores citan, pueden ser interpretados de otra forma. De todas formas no se debe olvidar que la teolog\u00ed\u00ada de esa \u00e9poca no diferenciaba claramente la acci\u00f3n del Logos de la del Esp\u00ed\u00adritu: Pneuma hagion era usado por los apologetas como expresi\u00f3n para el Logos; la encarnaci\u00f3n as\u00ed\u00ad como la inspiraci\u00f3n de los profetas era considerada como acci\u00f3n del Logos. En Justino se encuentra un texto sobre el que se ha discutido mucho: \u00abNo tomamos estas cosas como pan com\u00fan ni bebida ordinaria, sino que a la manera como Jesucristo nuestro Salvador, hecho carne por virtud del Verbo de Dios, tom\u00f3 carne y sangre por nuestra salvaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad se nos ha ense\u00f1ado que el alimento eucaristizado (di&#8217;euch\u00e9s l\u00f3gou to\u00fa par&#8217;auto\u00fa) es la carne y la sangre del mismo Jes\u00fas encarnado\u00bb. La expresi\u00f3n griega viene entendida por J. Betz de la forma siguiente: \u00abpor medio de una oraci\u00f3n al Logos, esto es para su venida y acci\u00f3n\u00bb, el cual viene de Dios. Betz argumenta del paralelismo en el texto con el hecho encarnatorio. Otros interpretan: por medio de una palabra de oraci\u00f3n, que viene del Logos, o sea de Jesucristo. Ambas interpretaciones son posibles; la de Betz no se impone apod\u00ed\u00adcticamente.<\/p>\n<p>De todas formas la e. al Logos fue relegada por la e. al E.S. a ra\u00ed\u00adz de la controversia con los pneumat\u00f3macos. En la tradici\u00f3n occidental (canon romano) hay una ep\u00ed\u00adclesis gen\u00e9rica -tan solo esto se puede probar textualmente- que fue interpretada posteriormente de forma pneumatol\u00f3gica a la luz del convencimiento general patr\u00ed\u00adstico de que es el Esp\u00ed\u00adritu el agente santificador. No se debe olvidar que toda la oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica tiene car\u00e1cter epicl\u00e9tico (J. Betz). Ser\u00ed\u00ada falso interpretar los textos que hablan genericamente de e. a la luz de textos posteriores explicitos sobre una concreta e. pneumatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>V. La e. en otras acciones simb\u00f3licas eclesiales<br \/>\nLa e. no se reduce a la eucarist\u00ed\u00ada sino que impregna toda la vida eclesial. Tertuliano testifica que la santificaci\u00f3n del agua bautismal acaece por medio de la acci\u00f3n del E.S. Tambi\u00e9n se encuentran testimonios semejantes en Origenes, Ambrosio, Gregorio Niseno, Cirilo de Jerusal\u00e9n y en el eucologio de Serapi\u00f3n (cfr., supra III). La acci\u00f3n santificadora del crisma es presentada como acci\u00f3n del E.S. por Cirilo de Jerusal\u00e9n. La tradici\u00f3n apost\u00f3lica indica que el Esp\u00ed\u00adritu es dado en la ordenaci\u00f3n y ofrece una oraci\u00f3n con car\u00e1cter epicl\u00e9tico: \u00abDios Padre&#8230;, derrama ahora la virtud que viene de ti, la del Esp\u00ed\u00adritu soberano, que diste a tu Hijo bien amado Jesucristo, que lo dio a los Ap\u00f3stoles&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>VI. Sobre el origen de la e.: sus fuentes b\u00ed\u00adblicas<br \/>\nEl origen de la e. es oscuro; sin embargo el rito tomado gen\u00e9ricamente como invocaci\u00f3n del nombre de Dios es de origen apost\u00f3lico. En los LXX es epikal\u00e9o el vocablo m\u00e1s importante para el concepto invocar. La invocaci\u00f3n en la oracion se dirige a Dios o al Dios de Israel o al Se\u00f1or, pero sobre todo al nombre del Se\u00f1or (epikalein to \u00f3noma tois Kyr\u00ed\u00adou). \u00abDesde aqu\u00ed\u00ad [esto es desde el AT] es comprensible que la relaci\u00f3n de epikaleisthai a Cristo en el NT aparezca como el momento caracter\u00ed\u00adstico de la fe en el Mes\u00ed\u00adas&#8230; El que la oraci\u00f3n se dirija a Jesus es el momento diferenciador de la fe en el Mes\u00ed\u00adas&#8217;. En el NT el objeto de la invocaci\u00f3n es Dios Padre en He 2.2.1; 1 Pe 1,17. En los otros casos el objeto es Jesucristo: He 9,14,21; 22,26; Rom 10,12-14; 1 Cor 1,2; 2. Tim 2.22.<\/p>\n<p>Lo esencial de la e. est\u00e1 en la invocaci\u00f3n del nombre de Dios \u00abEn los LXX \u00abinvocar el nombre de Dios sobre una persona o cosa significa que esta persona o cosa deviene propiedad de Dios. Si se atiende al hecho de que la an\u00e1fora es una bendici\u00f3n y por tanto una invocaci\u00f3n del nombre de Dios, se ve que la e. permanece en este g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 pasos o bajo qu\u00e9 influjo lit\u00fargico (sinagogal) se concretiz\u00f3 la e. es una pregunta que no ha sido aclarada en la investigaci\u00f3n. Se hace referencia al Maranatha (1 Cor 15,22; Ap 22,20; Didach\u00e9 10,6) como primera forma epicl\u00e9tica. Ligier ha tratado de esclarecer la e. de forma complementaria por el maranatha y por la liturgia del templo y de la sinagoga.<\/p>\n<p>VII. Perspectivas ecum\u00e9nicas<br \/>\nEl que las nueva an\u00e1foras de la Iglesia cat\u00f3lica introdujeran una e. antes de las palabras de la instituci\u00f3n fue alabado unanimemente a nivel ecum\u00e9nico. Su lugar est\u00e1 de acuerdo con la tradici\u00f3n del canon romano (oraci\u00f3n quam oblationem) y con la de la tradici\u00f3n alejandrina (la epicleses).<\/p>\n<p>La e. pertenece a los principales elementos de la oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica. No se debe olvidar que el car\u00e1cter epicl\u00e9tico y concretas e. se hallan en casi todos los formularios nuevos de los sacramentos.<\/p>\n<p>La e. pone de relieve que la Iglesia no es due\u00f1a de los sacramentos, sino que ella depende de Dios, sabiendo que su petici\u00f3n ser\u00e1 escuchada en raz\u00f3n de la promesa de Jesucristo: \u00abAunque la eficacia de la ep\u00ed\u00adclesis de la Iglesia depende de la libertad de Dios, ordena la Iglesia [miembros para el ministerio] en la confianza de que Dios, que es fiel a su promesa en Cristo, irrumpe sacramentalmente en las formas contingentes e hist\u00f3ricas de relaci\u00f3n entre los hombres\u00bb. Entre ortodoxos y latinos se ha discutido mucho sobre si el car\u00e1cter consecratorio hay que atribuir a las palabras de la instituci\u00f3n o a la e. El primer testimonio de la tesis ortodoxa es N. Cabasilas. (primera mitad del s. XIV). La raz\u00f3n de la pol\u00e9mica radica en la cr\u00ed\u00adtica latina, de que los griegos a\u00f1adan oraciones que imploran el cambio tras las palabras de la instituci\u00f3n. En Florencia defendi\u00f3 y repiti\u00f3 la tesis ortodoxa el metropolita M. Eug\u00e9nico quien se opuso con todos los medios a la uni\u00f3n.<\/p>\n<p>De hecho la escol\u00e1stica subray\u00f3 el in persona Cristi del ministro en un ambiente en el que el sentimiento de la unidad de la oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica hab\u00ed\u00ada sido perdido. Se ha indicado con raz\u00f3n que en el tema de la e. late un problema eclesiol\u00f3gico, dado que las e. usan siempre el nosotros (\u00abte pedimos\u00bb), que muestra la conexi\u00f3n org\u00e1nica entre el ministro y la comunidad\u00bb. Sin entrar en este punto en un an\u00e1lisis de textos concretos patr\u00ed\u00adsticos baste indicar dos aspectos: 1) J. Cris\u00f3stomo testimonia claramente el valor de las palabras de la instituci\u00f3n; 2) las palabras de la instituci\u00f3n son enfatizadas en todas las liturgias orientales. De todas formas se subraya hoy comunmente que es al conjunto de la an\u00e1fora al que hay que darle valor consecratorio. Aqu\u00ed\u00ad no hay que perder de vista el esquema literario de la an\u00e1fora, al que hemos aludido supra II.<\/p>\n<p>Las respuestas por parte de las Iglesias luteranas al documento de Lima sobre la Eucarist\u00ed\u00ada ponen de relieve el problema ecum\u00e9nico, que late aqu\u00ed\u00ad, dado que el subrayar el valor de la e. oscurece en opini\u00f3n de esas iglesias la dependencia de la Iglesia para con Cristo. Las palabras de la instituci\u00f3n ponen de relieve que Cristo es el que se nos da. Resumiendo su tesis: la e. no puede ser un momento tan constitutivo como indica el texto de Lima.<\/p>\n<p>[ -> Bautismo; Comunidad; Comuni\u00f3n; Encarnaci\u00f3n; Escol\u00e1stica; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Eucarist\u00ed\u00ada; Fe; Gracia; Hijo; Iglesia; Jesucristo; Liturgia; Logos; Oraci\u00f3n; Padre; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada.]<br \/>\nMiguel M.a Garijo Guembe<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Del griego ep\u00ed\u00adklesis (verbo epikal\u00e9in = invocar sobre). Como no es posible ninguna liturgia sin la presencia de] Esp\u00ed\u00adritu Santo, la ep\u00ed\u00adclesis es una dimensi\u00f3n fundamental de toda celebraci\u00f3n lit\u00fargica. Y puesto que e] Esp\u00ed\u00adritu Santo est\u00e1 presente y act\u00faa en la vida de la Iglesia, su presencia y su acci\u00f3n se requiere para la vida de los miembros del Cuerpo de Cristo, especialmente donde esta vida se constituve, crece y se desarrolla, es decir, en la acci\u00f3n lit\u00fargico-sacramental. En todo sacramento o acci\u00f3n lit\u00fargica, en cuanto acontecimientos de culto de la nueva econom\u00ed\u00ada de salvaci\u00f3n \u00aben esp\u00ed\u00adritu y en verdad\u00bb, siempre est\u00e1 presente el Esp\u00ed\u00adritu Santo actuando en plenitud: siempre tiene lugar la introducci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo por medio de su presencia invocada (ep\u00ed\u00adclesis).<\/p>\n<p>En la eucarist\u00ed\u00ada se invoca al Esp\u00ed\u00adritu para que queden consagrados los dones ofrecidos, el pan y el vino, es decir, para que se conviertan en el cuerpo y la sangre de Cristo. Y para que la v\u00ed\u00adctima inmolada, que se recibe en la comuni\u00f3n, ayude a la salvaci\u00f3n de los que participan de ella y act\u00fae sobre la comunidad eclesial celebrante, se invoca por segunda vez al Esp\u00ed\u00adritu. En la participaci\u00f3n en los santos misterios la asamblea puede entonces afianzar cada vez m\u00e1s su propia unidad con Cristo y en la relaci\u00f3n mutua, alcanzando el fruto m\u00e1s grande de gracia y santificaci\u00f3n. De esta manera los dos efectos (objetivo sobre los dones y subjetivo en los participantes) se sit\u00faan en estrecha dependencia con el Esp\u00ed\u00adritu invocado.<\/p>\n<p>Aunque en el canon romano no hay una menci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita del Esp\u00ed\u00adritu Santo, hay sin embargo plegarias an\u00e1logas que insisten especialmente en la idea de ofrenda del sacrificio. Los orientales atribuyen a la ep\u00ed\u00adclesis eucar\u00ed\u00adstica un valor propiamente consecratorio, mientras que los occidentales atribuyen sobre todo a las palabras de la instituci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada la virtud de transformar los elementos del pan y del vino en el cuerpo y la sangre del Se\u00f1or. Hay que subrayar adem\u00e1s la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu en- las otras ep\u00ed\u00adclesis sacramentales y plegarias lit\u00fargicas.<\/p>\n<p>En todo sacramento o acci\u00f3n lit\u00fargica est\u00e1 siempre presente el Esp\u00ed\u00adritu actuando en su plenitud. La celebraci\u00f3n es el lugar por excelencia en el que se invoca y se da al Esp\u00ed\u00adritu Santo. En la bendici\u00f3n del agua bautismal se pide al Padre que infunda \u00abpor obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo la gracia de su \u00fanico Hijo\u00bb. Y se le pide tambi\u00e9n que \u00abdescienda a esta agua la virtud del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb En la confirmaci\u00f3n se invoca al Padre para que infunda el \u00abEsp\u00ed\u00adritu Santo Par\u00e1clito: esp\u00ed\u00adritu de sabidur\u00ed\u00ada, de entendimiento, esp\u00ed\u00adritu de consejo, de fortaleza, esp\u00ed\u00adritu de ciencia y de piedad\u00bb. Y lo que se da entonces como don es \u00abel sello del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb. En el sacramento de la penitencia el ministro pide a Dios, \u00abPadre de misericordia que&#8230; derram\u00f3 el Esp\u00ed\u00adritu Santo para remisi\u00f3n de los pecados\u00bb, que conceda al penitente el perd\u00f3n y la paz, En la unci\u00f3n de los enfermos, cuando hay que bendecir el \u00f3leo, se pide a Dios, Padre de todo consuelo, que env\u00ed\u00ade desde el cielo al \u00bb Esp\u00ed\u00adritu Santo Par\u00e1clito\u00bb. Y durante la unci\u00f3n se dice:<br \/>\n\u00abPor esta santa unci\u00f3n y su piados\u00ed\u00adsima misericordia te ayude el Se\u00f1or con la gracia del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb Pero es sobre todo en los ritos de ordenaci\u00f3n donde se pone de relieve la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu en las ep\u00ed\u00adclesis consecratorias, Sobre el obispo: \u00abDerrama ahora sobre este elegido la fuerza que viene de ti, Padre, tu Esp\u00ed\u00adritu que lo gobierna y lo gu\u00ed\u00ada todo: t\u00fa lo diste a tu querido dijo Jesucristo y lo transmitiste a los santos ap\u00f3stoles&#8230;\u00bb. Sobre el presb\u00ed\u00adtero: \u00bb Renueva en \u00e9l la efusi\u00f3n de tu Esp\u00ed\u00adritu de santidad\u00bb. Sobre el di\u00e1cono: \u00abDerrama en \u00e9l al Esp\u00ed\u00adritu Santo, que lo fortifique con los siete dones de tu gracia, para que cumpla fielmente la obra del ministerio\u00bb.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, no puede haber acci\u00f3n consecratoria sin la invocaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, asociada al gesto apost\u00f3lico de la imposici\u00f3n de manos.<\/p>\n<p>Se puede concluir entonces que toda aut\u00e9ntica acci\u00f3n lit\u00fargica es ep\u00ed\u00adclesis del Esp\u00ed\u00adritu, epifan\u00ed\u00ada del Esp\u00ed\u00adritu, sacramento del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p> R. Gerardi<\/p>\n<p>Bibl.: A. M. Triacca, Esp\u00ed\u00adritu Santo, en NDL, 702-720; A. Chupungco, Ep\u00ed\u00adclesis, en DPAC, 1, 716-718; M. M. Garijo Guembe, Ep\u00ed\u00adclesis, en DTDC.407-414; \u00ed\u008dd., Ep\u00ed\u00adclesis y Trinidad, en Eucarist\u00ed\u00ada y Trinidad, Secretariado Trinitario, Salamanca 1990, 115-147.<\/p>\n<p>L. Maldonado, La plegaria eucaristica, BAC:<br \/>\nMadrid 1968, 520-536.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[424] Invocaci\u00f3n o plegaria en la acci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica por la que se reclama la presencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo en medio de la liturgia del sacrificio. En las liturgias orientales se llama as\u00ed\u00ad al momento cumbre y transubstanciador de la Eucarist\u00ed\u00ada, del mismo modo que en las occidentales se tiende a magnificar el momento de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epiclesis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEPICLESIS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}