{"id":10693,"date":"2016-02-05T07:35:33","date_gmt":"2016-02-05T12:35:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escepticismo\/"},"modified":"2016-02-05T07:35:33","modified_gmt":"2016-02-05T12:35:33","slug":"escepticismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escepticismo\/","title":{"rendered":"ESCEPTICISMO"},"content":{"rendered":"<p>[209]<\/p>\n<p>     Estilo, actitud o corriente de pensamiento que conduce a evitar una adhesi\u00f3n determinada ante una doctrina, una persona o una situaci\u00f3n en la que hay que tomar partido. No s\u00f3lo se opone al dogmatismo (asumir f\u00e9rreamente una postura), sino tambi\u00e9n el realismo, al racionalismo, incluso al relativismo.<\/p>\n<p>    El escepticismo implica aton\u00ed\u00ada, incredulidad, indiferencia, marginaci\u00f3n de cualquier opci\u00f3n concreta. Normalmente va anejo en lo mental al agnosticismo que implica la afirmaci\u00f3n de que es imposible conocer la verdad o la realidad; y en lo moral y afectivo se asimila al indiferentismo o a la apat\u00ed\u00ada que supone el desinter\u00e9s por las realidades exteriores.<\/p>\n<p>    El escepticismo, defendido por determinadas corrientes filos\u00f3ficas, antropol\u00f3gicas y \u00e9ticas (Pirr\u00f3n en los tiempos antiguos, Montaigne, Rabelais, Maquiavelo en el Renacimiento, J.P. Sartre o A. Camus en el siglo XX), se opone frontal y directamente a los valores religiosos que implican adhesi\u00f3n valiente, clara y leal a determinadas creencias o comportamientos \u00e9ticos.<\/p>\n<p>    El escepticismo niega toda definici\u00f3n magisterial al sospechar, no afirmar, la inexistencia de lo trascendente. Por lo tanto se coloca en una postura pr\u00e1ctica de ate\u00ed\u00adsmo y de amoralidad, lo que bloquea cualquier respuesta religiosa, \u00e9tica o incluso est\u00e9tica, ante los planteamientos de la vida.<\/p>\n<p>    Existe un escepticismo especulativo que siempre ha estado presente en la filosof\u00ed\u00ada, desde que lo formulara por primera vez el sofista Gorgias en la Atenas del siglo V antes de Cristo, hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Posteriormente muchos otros han formulado teor\u00ed\u00adas esc\u00e9pticas: D. Hume, L. Feuerbach, H. Spencer. E. Litr\u00e9,  H. Taine, y tantos cient\u00ed\u00adficos que han actuado al margen de toda creencia.<\/p>\n<p>    Hoy se vive un escepticismo pr\u00e1ctico que se adue\u00f1a de muchos sectores y personas cultas que rehuyen cualquier definici\u00f3n religiosa. Ese escepticismo genera un estilo de vida hedonista y materialista destructor de los valores religiosos y trascendentes.<\/p>\n<p>    Y muchos j\u00f3venes, incluso cultos, se sit\u00faan en \u00e9l, despu\u00e9s de haber atravesado una fase dial\u00e9ctica de discusi\u00f3n religiosa o una situaci\u00f3n personal de duda, muchas veces presentadas como una escapatoria a las exigencias morales de la conciencia.<\/p>\n<p>    El educador de la fe debe hacer lo posible por descifrar las claves de ese escepticismo que comienza por destruir las creencias y normas morales desarrolladas en la infancia y primera adolescencia y termina por destruir la capacidad espiritual de los que sufren esa enfermedad espiritual. El escepticismo \u00e9tico vuelve a la persona relativista e indiferente. Y el escepticismo religioso conduce al vac\u00ed\u00ado espiritual y al desprecio por todo tipo de creencia que explique el origen de la vida y el destino del hombre.<\/p>\n<p>    En educaci\u00f3n conviene prevenir esas situaciones con una buena formaci\u00f3n te\u00f3rica en cuestiones religiosas. Es la formaci\u00f3n evang\u00e9lica y b\u00ed\u00adblica la mejor forma de prevenir esas desorientaciones religiosas.<\/p>\n<p>    La ignorancia conduce casi inevitablemente a la marginaci\u00f3n religiosa (al escepticismo). Pero el cansancio que nace de las pol\u00e9micas doctrinales in\u00fatiles o inoportunas o de la casu\u00ed\u00adstica moral de entretenimiento m\u00e1s que de formaci\u00f3n de la conciencia, tambi\u00e9n impulsa a la evasi\u00f3n cuando la fatiga intelectual y moral llega al final de las refriegas in\u00fatiles.<\/p>\n<p>    Por eso no conviene promover en la juventud formas dial\u00e9cticas de educaci\u00f3n religiosa, es decir planteamientos s\u00f3lo de problemas o continuas disputas o contradicciones. Es m\u00e1s gratificante y formativo presentar el mensaje vivo y personal de Cristo en el Evangelio y solicitar la adhesi\u00f3n al misterio revelado en funci\u00f3n de la autoridad divina y no como producto de la reflexi\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Del griego skepsis, reflexi\u00f3n, b\u00fasqueda, es la actitud de pensamiento que adopta como sistema la duda Y la imposibilidad de tener un conocimiento cierto. Hist\u00f3ricamente, el escepticismo antiguo se divide en tres escuelas: el pirronismo, que afirma una incertidumbre de significado de la realidad a la que debe corresponder la suspensi\u00f3n de todo juicio sobre la realidad; la Nueva Academia, que sosten\u00ed\u00ada una skepsis absoluta, que negaba la tesis de la evidencia como criterio de verdad, apelando a la ilusi\u00f3n de los sentidos y de las ideas y sosteniendo el probabilismo como Orientaci\u00f3n en la praxis; el neoescepticismo, que con su regressus in infinitum da a la negaci\u00f3n un valor absoluto. expresada en la clasificaci\u00f3n de las posibles \u00abobjeciones\u00bb. El escepticismo moderno afirma la subjetividad de la conciencia en el terreno del conocimiento. Para Montaigne, el conocer, que es una ley natural. no pretende captar las leyes universales de la realidad; para Hume, la presencia de factores extral\u00f3gicos y no racionales mitiga las pretensiones de la raz\u00f3n de tener conocimientos objetivos en s\u00ed\u00ad. El escepticismo contempor\u00e1neo expresa en la \u00abcrisis de la raz\u00f3n\u00bb la imposibilidad de captar la totalidad de lo real en s\u00ed\u00ad contradictorio, sosteniendo que lo verdadero no tiene en s\u00ed\u00ad el car\u00e1cter de la verdad.<\/p>\n<p>C. Dotolo<\/p>\n<p>Bibl.: M, Hossenfelder Escepticismo en CFF 1, 639-649: Escepticismo. en DF 1,544-546: B. Groth, Escepticismo, en DTF 382384: w Post, Escepticismo, en SM, I\u00ed\u008d 669672.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>1. EXPLICACI\u00ed\u201cN DEL CONCEPTO. El concepto \u00abescepticismo\u00bb se refiere directamente a la palabra francesa sceptique (esc\u00e9ptico, esc\u00e9pticos), pero detr\u00e1s est\u00e1 la palabra griega original, sk\u00e9ptomai (observar examinando). Con el t\u00e9rmino filos\u00f3fico se designa com\u00fanmente aquella orientaci\u00f3n filos\u00f3fica o actitud mental que se abstiene de juzgar porque no puede decidirse con suficiente seguridad sobre la verdad o falsedad de las aseveraciones.<\/p>\n<p>Un escepticismo radical es contradictorio, porque la afirmaci\u00f3n \u00abhay que dudar de todo\u00bb contradice a la pretensi\u00f3n de verdad que propone. Puede darse un escepticismo relativo o limitado referido a determinados \u00e1mbitos (religi\u00f3n, \u00e9tica, est\u00e9tica, etc.). Desde Descartes se habla de un escepticismo \u00abmet\u00f3dico\u00bb. Ciertamente se puede dudar de todo, pero exceptuando el yo pensante del que duda. El que duda de todo, evidentemente, no puede dudar del hecho de que es \u00e9l mismo el que duda. Con esto esperaba Descartes superar el escepticismo.<\/p>\n<p>2. EL ESCEPTICISMO EN LA HISTORIA DE LA FILOSOF\u00ed\u008dA OCCIDENTAL. Hist\u00f3ricamente el escepticismo se presenta con el rostro de Jano: como fen\u00f3meno decadente de civilizaciones que se hunden y tambi\u00e9n corno instrumento del pensamiento ilustrado.<\/p>\n<p>En el pensamiento filos\u00f3fico de Occidente el escepticismo hace su aparici\u00f3n como escuela filos\u00f3fica ante todo en la antigua Grecia entre 300 y 200 \u00e1.C. Se distinguen tres fases en su evoluci\u00f3n: el escepticismo antiguo (Pirr\u00f3n, Tim\u00f3n), el medio o acad\u00e9mico (Arquesilao, Carn\u00e9ades) y el escepticismo reciente o moderno (Enedisemo, Sexto Emp\u00ed\u00adrico). Con otras escuelas (p.ej., con el estoicismo y el epicure\u00ed\u00adsmo) tiene en com\u00fan el escepticismo griego antiguo la tendencia a la felicidad. Tambi\u00e9n \u00e9l ve el supuesto de la felicidad en la serenidad de esp\u00ed\u00adritu (ataraxia). Sin embargo, a diferencia de las otras escuelas, que intentan alcanzarla por medio del conocimiento del .mundo, el escepticismo renuncia enteramente a este conocimiento. Sin conocimiento, el esc\u00e9ptico no se ver\u00ed\u00ada afectado por el mundo exterior, consiguiendo as\u00ed\u00ad alcanzar la tranquilidad de esp\u00ed\u00adritu, que es el supuesto de la verdadera felicidad. La renuncia al conocimiento se funda en la imposibilidad de conocer la verdad o el mundo. La filosof\u00ed\u00ada antigua elabora un concepto peculiar de escepticismo: el examen cr\u00ed\u00adtico del pensamiento no lleva a un juicio equilibrado, sino que termina en la apor\u00ed\u00ada. El esc\u00e9ptico no llega ni a una afirmaci\u00f3n positiva ni tampoco negativa, sino que persiste en abstenerse de todo juicio (epoj\u00e9), como aquel asno (del que habla la filosof\u00ed\u00ada) que est\u00e1 a igual distancia de dos montones de heno y se muere de hambre porque, seg\u00fan se cuenta, no logra decidirse m por el uno ni por el otro.<\/p>\n<p>El cristianismo se enfrenta ya muy pronto con el escepticismo. El punto de partida es la cuesti\u00f3n de si existe un paso de la duda del pensamiento a la seguridad de la fe, o tambi\u00e9n si hay una coexistencia justificada de ambos. Evidentemente, el escepticismo queda excluido por principio. En Tertuliano se enfrentan irreconciliables \u00abAtenas\u00bb y \u00abJerusal\u00e9n\u00bb. La fe cristiana excluye la duda y la b\u00fasqueda. Un di\u00e1logo entre fe y escepticismo no tiene sentido. Tambi\u00e9n l Agust\u00ed\u00adn (en Contra Academicos) opone la seguridad de la fe a la duda; pero intenta refutar filos\u00f3ficamente el escepticismo.<\/p>\n<p>La escol\u00e1stica medieval no conoce corrientes esc\u00e9pticas. Los primeros indicios reaparecen s\u00f3lo con Duns Scoto y Ockham. El \u00abcogito, ergo sum\u00bb de Descartes quiere superar por principio todo escepticismo. El escepticismo de Hume sobre la \u00e9tica racional y el principio de causalidad como fuente de conocimiento tiene un efecto contundente en la ulterior evoluci\u00f3n del pensamiento filos\u00f3fico. Para Hegel, el escepticismo es un momento de la verdad del todo. El escepticismo de Nietzsche desemboca en el nihilismo.<\/p>\n<p>Al presente, el escepticismo es m\u00e1s bien un aspecto fundamental del filosofar moderno que una orientaci\u00f3n determinada de la filosof\u00ed\u00ada. Como tal, defiende la libertad del esp\u00ed\u00adritu en la b\u00fasqueda sin reservas de la verdad contra todos los intentos de dogmatizar el pensamiento.<\/p>\n<p>3. VALORACI\u00ed\u201cN TEOL\u00ed\u201cGICA. El escepticismo no ha sido nunca condenado expresamente por un documento eclesi\u00e1stico. En realidad, podr\u00ed\u00ada aplicarse aqu\u00ed\u00ad cuanto se ha dicho sobre el \/agnosticismo.<\/p>\n<p>Con todo, un escepticismo limitado o met\u00f3dico, en el sentido de un \u00abinterrogar radical\u00bb, podr\u00ed\u00ada ser muy leg\u00ed\u00adtimo y mostrar la ambivalencia de muchos \u00e1mbitos, abordando cr\u00ed\u00adticamente lo que en apariencia es evidente e investig\u00e1ndolo. La justificaci\u00f3n de semejante escepticismo radica en la contingencia del conocimiento humano.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre fe y duda (en el sentido de buscar e interrogar) es el problema teol\u00f3gico central. Pues, en \u00faltima instancia, la fe no representa ninguna posesi\u00f3n indiscutible. La fe cristiana es perfectamente consciente de una coexistencia de fe y duda rica en tensiones (cf Mc 9,24). Pablo invita a los creyentes a examinar cr\u00ed\u00adticamente su fe (cf 2Cor 13,5). La seguridad de la fe se la puede ver en arriesgarse serenamente a preguntarlo todo.<\/p>\n<p>El escepticismo es teol\u00f3gicamente significativo tambi\u00e9n cuando la actividad humana del conocimiento intenta deducir una pretensi\u00f3n absoluta de la relaci\u00f3n de la fe cristiana a la revelaci\u00f3n. La misma fe permanece por principio esc\u00e9ptica frente a las promesas salv\u00ed\u00adficas del conocimiento cient\u00ed\u00adfico. Tambi\u00e9n la teolog\u00ed\u00ada como ciencia (\/Teolog\u00ed\u00ada, IV) est\u00e1 sometida a las limitaciones del conocimiento humano, y por eso un escepticismo limitado tiene tambi\u00e9n en ella un amplio campo de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Wilhelm Weischedel (1905-1975) se ha ocupado a fondo de la relaci\u00f3n del pensamiento esc\u00e9ptico con la cuesti\u00f3n de Dios. Entiende \u00e9l por escepticismo un \u00abinterrogar radical\u00bb, que constituye el rasgo caracter\u00ed\u00adstico de la filosof\u00ed\u00ada moderna. A diferencia de Descartes, ve \u00e9l en el proceso mismo de la b\u00fasqueda y el preguntar radicales el dato indubitable, la \u00abseguridad primera\u00bb. Para que el pensamiento esc\u00e9ptico pueda llegar a la cuesti\u00f3n de Dios debe, por su parte, sentirse afectado por una realidad que no puede ya cuestionarse como tal, \u00abque m\u00e1s bien en ese radical cuestionarse se afirma y se acredita como realidad\u00bb (Weischedel, p. 20). Entonces la realidad cuestionable aparece ella misma en su problematicidad como misterio. Cuestionabilidad radical y misterio se condicionan rec\u00ed\u00adprocamente. Weischedel aduce tres ejemplos: 1) que en la contingencia de todo ser existe realmente algo; 2) la experiencia de la muerte y de la caducidad; 3) el mundo como totalidad. La \u00ed\u00adndole misteriosa de la realidad no se inventa ni se suscita, sino que es anterior a encontrarla; m\u00e1s a\u00fan, se impone directamente al pensamiento esc\u00e9ptico, que choca inevitablemente con ella. El interrogar radical no ser\u00ed\u00ada posible si no existiera primero el misterio que ha dado el impulso al interrogar. Por eso el misterio es supuesto y posibilidad del interrogar. Weischedel no pretende realmente identificar sin m\u00e1s con el Dios cristiano el misterio que se resiste a todo interrogar. Pero, seg\u00fan \u00e9l, la fe cristiana se refiere \u00faltimamente a lo que filos\u00f3ficamente se presenta como el misterio. Por tanto, fe y filosof\u00ed\u00ada hablan en \u00faltima instancia de lo mismo en lenguajes diversos: la fe, con el lenguaje de las im\u00e1genes; la filosof\u00ed\u00ada, directamente.<\/p>\n<p>BIBL.: POPKIN R.H., Skepticism, en The Encyclopedia of Philosophy, vol. VII, Nueva York 1967, 449-461; POST W., Escepticismo, en SM 11, 669-672; RICHTER R., Der Skeptizismus in der Philosophie und seine \u00dcberwindung, vols. 1-II, Leipzig 1904-1905; $CHLETTE H.R., Skeptische Religionsphilosophie. Zur Kritik der Pietltt, Friburgo 1972; SCHNURR G., Skeptizismus als theologisches Problem, Gotinga 1964; WEISCHEDEL W., Die Frage nack Gott im skeptischen Denken, Berl\u00ed\u00adn-Nueva York 1976.<\/p>\n<p>B. Groth<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n<p>La palabra e. deriva en su sentido cl\u00e1sico de skeptomai (= considerar comprobando). Se distingue entre un e. total (radical, absoluto) y un e. parcial (moderado, relativo); el parcial se manifiesta como e. religioso, \u00e9tico, est\u00e9tico, etc., y adem\u00e1s se habla tambi\u00e9n de un escepticismo met\u00f3dico (duda met\u00f3dica).<\/p>\n<p>En occidente ya entre los presocr\u00e1ticos surgi\u00f3 por primera vez un e. parcial (Jen\u00f3fanes, Parm\u00e9nides), el cual se desarroll\u00f3 en la sof\u00ed\u00adstica y lleg\u00f3 a su primera cima como cr\u00ed\u00adtica al &#8211;> dogmatismo ingenuo de la filosof\u00ed\u00ada presocr\u00e1tica. Gorgias discuti\u00f3 que algo exista, o que pueda ser conocido o comunicado; Prot\u00e1goras acentu\u00f3 en su principio del \u00abhombre-medida\u00bb la subjetividad de todo conocimiento. Pero de ello surgi\u00f3 tambi\u00e9n un fruct\u00ed\u00adfero estudio del arte l\u00f3gico y ret\u00f3rico de convencer, el cual encontr\u00f3 en S\u00f3crates su punto met\u00f3dico culminante y dio una respuesta a la sof\u00ed\u00adstica en la obra gnoseol\u00f3gica y metaf\u00ed\u00adsica de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles. Frente a esto, todav\u00ed\u00ada pudo mantenerse un e. radical tal como lo propugn\u00f3 Pirr\u00f3n de Elis: A todo fundamento se opone otro fundamento contrario, y por tanto es necesario conservar la ataradsia y abstenerse de juicio (epoje). Arcesilao establece lo probable (eulogon) como norma de orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica. En el e. medio de la antig\u00fcedad tard\u00ed\u00ada Carn\u00e9ades profundiz\u00f3 la problem\u00e1tica centr\u00e1ndola en la cuesti\u00f3n del criterio de verdad. El dice: Toda prueba va hasta el infinito, pues ninguna frase se demuestra por s\u00ed\u00ad misma. De ah\u00ed\u00ad surgi\u00f3 la primera teor\u00ed\u00ada de la probabilidad. El e. m\u00e1s reciente (Enesidemo, Agripa, Sexto Emp\u00ed\u00adrico) argumenta otra vez de manera m\u00e1s dogm\u00e1tica, en forma de diez tropos contra toda posibilidad de conocimiento. Entre las principales razones se aducen las contradicciones de los fil\u00f3sofos, las diferencias en la percepci\u00f3n sensorial, las influencias de los estados de \u00e1nimo y del ambiente; y en lugar del riesgo de buscar la verdad, se recomienda para la pr\u00e1ctica la acomodaci\u00f3n al uso general y a la insinuaci\u00f3n del momento. Para la discusi\u00f3n antigua entre la filosof\u00ed\u00ada esc\u00e9ptica y el cristianismo fue decisiva la cuesti\u00f3n de si se supera el e. al pasar a la certeza de la &#8211;>fe o, por el contrario, se da una convivencia leg\u00ed\u00adtima de ambos. Tertuliano establece una alternativa entre \u00abAtenas\u00bb y \u00abJerusal\u00e9n\u00bb, pues la fe cristiana excluye una b\u00fasqueda con duda; un di\u00e1logo del creyente con el esc\u00e9ptico, a su juicio, es absurdo. Agust\u00ed\u00adn niega igualmente (Contra Academicos) la autosuficiencia del buscar, pero, no obstante, intenta una refutaci\u00f3n filos\u00f3fica del e. Tampoco en el estado de la fe el conocimiento ha llegado a su final, pero en ella queda excluido el principio del e. radical. En el tr\u00e1nsito de la duda a la desesperaci\u00f3n, el e. que supera la actitud de la ataradsia logra una dimensi\u00f3n que dispone a la fe. En la -> escol\u00e1stica no aparece ning\u00fan e.; por primera vez en el escotismo y en Ockham hallamos intentos de convertir el e. en un argumento a favor de la autoridad de la revelaci\u00f3n y en contra de una filosof\u00ed\u00ada dogmatista. Montaigne enlaza con el pirronismo antiguo, para liberar al esp\u00ed\u00adritu de dogmas y autoridades, dej\u00e1ndolo en un estado fluctuante y sin compromisos. Por el contrario P. Charron toma el e. como argumento a favor de la fe. El cogito del &#8211; > cartesianismo, que quiere superar todo e., es puesto en duda por B. Pascal y por P. Bayle. Hume tuvo gran influencia con su duda sobre la \u00e9tica racional y sobre la fuente de conocimiento del principio de causalidad. La \u00abcr\u00ed\u00adtica\u00bb de Kant quiso, por el contrario, devolver al conocimiento una objetividad limitada, pero redujo el conocimiento religioso al plano de un postulado. Hegel asumi\u00f3 el e. como un momento en la verdad del todo; y, contra esto, Kierkegaard sac\u00f3 a la luz los componentes existenciales de la duda. En la filosof\u00ed\u00ada reciente el e. se ha ramificado en las diversas direcciones del -+ positivismo, del &#8211;> vitalismo, del -> existencialismo y de la cr\u00ed\u00adtica a la -+ ideolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El e. se entiende a s\u00ed\u00ad mismo como oposici\u00f3n al dogmatismo. Un escepticismo total es absurdo, pues deber\u00ed\u00ada hacer problem\u00e1tica su propia posici\u00f3n y se convertir\u00ed\u00ada en dogmatismo de la duda. En cambio, la duda met\u00f3dica se ha hecho tan obvia, que ella ha pasado a equipararse con el pensamiento cient\u00ed\u00adfico, es decir, la ciencia debe ser siempre pensamiento cr\u00ed\u00adtico, para distanciarse del dogmatismo ingenuo y resistir la prueba del entendimiento. Entre el e. met\u00f3dico y el radical hay un tipo de e. que no puede sin m\u00e1s declararse absurdo. Ese e. se distingue del indiferentismo por el rigor del concepto, del -> agnosticismo por la b\u00fasqueda incansable de la verdad, y de toda ficci\u00f3n por su seriedad. Como fen\u00f3meno hist\u00f3rico el e. se presenta con una peculiar ambig\u00fcedad: como signo de decadencia y resignaci\u00f3n en el ocaso de las culturas, y tambi\u00e9n como instrumento de la -> ilustraci\u00f3n. En este \u00faltimo sentido presta un servicio a la discusi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica con la -+ tradici\u00f3n y a la fundamentaci\u00f3n met\u00f3dica de nuevas experiencias, mostr\u00e1ndose as\u00ed\u00ad como una b\u00fasqueda de la verdad que duda mientras no la ha encontrado. De esa manera el e. parcial puede esclarecer la ambivalencia de ciertos fen\u00f3menos, en cuanto pone en duda lo que parece evidente y sale cr\u00ed\u00adticamente al encuentro de los teoremas transmitidos. El halla su justificaci\u00f3n en los m\u00faltiples condicionamientos del conocimiento: duda sobre la posibilidad de un conocimiento fidedigno de la verdad, pues la historia de la filosof\u00ed\u00ada se puede presentar como una serie de contradicciones insolubles; se escandaliza por la apor\u00ed\u00ada l\u00f3gica de que ning\u00fan enunciado se fundamenta a s\u00ed\u00ad mismo; preguntando por la evidencia como \u00faltima reducci\u00f3n de todas las premisas del juicio, muestra el l\u00ed\u00admite de lo que puede fundamentarse racionalmente; ve la imposibilidad de encerrar plenamente la experiencia de la realidad en el pensamiento conceptual; o muestra el car\u00e1cter relativo de la actividad racional del hombre partiendo de una revelaci\u00f3n sobrenatural que se concibe a s\u00ed\u00ad misma como -> absoluta. En este \u00faltimo punto convergen la fe y el e., dos dimensiones que, por lo dem\u00e1s, son contrarias. En efecto, lo mismo la fe que el e., como actitudes radicales, ponen en tela de juicio la confianza usual en la certeza de la ciencia. En cuanto la -> teolog\u00ed\u00ada pretende ser -+ ciencia, tambi\u00e9n en ella tiene el e. parcial un campo leg\u00ed\u00adtimo de actividad, pues las formas a trav\u00e9s de las cuales la teolog\u00ed\u00ada transmite la fe, por estar sometidas a los condicionamientos de todo conocimiento, necesitan constantemente de una comprobaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica (-> dogma). Finalmente, ni la fe misma puede considerarse como una posesi\u00f3n ajena a toda pregunta cr\u00ed\u00adtica; ya Mc 9, 24 expresa la primitiva experiencia cristiana sobre la tensa coexistencia de la ->fe con la duda y Pablo exige (2 Cor 13, 5) la comprobaci\u00f3n de la propia fe. E incluso el e. filos\u00f3fico, que es el polo opuesto a la fe, si no se compromete con el agnosticismo o no se refugia en el irracionalismo, por el cambio de la duda en desesperaci\u00f3n y a trav\u00e9s de \u00e9sta puede lograr una nueva apertura a la fe.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: R. Richter, Der Skeptizismus in der Philosophic, 2 vols. (L 1904-08); R. H\u00fcnigswald, Die Skepsis in Philosophic und Wissenschaft (Go 1914); S. E. Rohde, Zweifel und Erkenntnis (Lund 1945); K. Jaspers, La fe filos\u00f3fica (Losada BA 1953); J. Pieper, Philosophia negativa (Mn 1953); O. Marquard, Skeptische Methode im Blick auf Kant (Fr 1958); K. L\u00f3with, Wissen, Glaube und Skepsis (G\u00f3 31962); A. Diemer, GrundriB der Philosophic I (Meisenheim [Glan] 1962) 184-187; G. Schnurr, Skeptizismus als theologisches Problem (GS 1964); W. Stegm\u00fcller, Metaphysik, Skepsis, Wissenschaft (B-Hei 21969); idem, Wissenschaftliche Erklarung und Begr\u00fcndung I (B-Hei 1969).<\/p>\n<p>Werner Post<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[209] Estilo, actitud o corriente de pensamiento que conduce a evitar una adhesi\u00f3n determinada ante una doctrina, una persona o una situaci\u00f3n en la que hay que tomar partido. No s\u00f3lo se opone al dogmatismo (asumir f\u00e9rreamente una postura), sino tambi\u00e9n el realismo, al racionalismo, incluso al relativismo. El escepticismo implica aton\u00ed\u00ada, incredulidad, indiferencia, marginaci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escepticismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESCEPTICISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10693"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10693\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}