{"id":10764,"date":"2016-02-05T07:37:40","date_gmt":"2016-02-05T12:37:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eutiques\/"},"modified":"2016-02-05T07:37:40","modified_gmt":"2016-02-05T12:37:40","slug":"eutiques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eutiques\/","title":{"rendered":"EUTIQUES"},"content":{"rendered":"<p>[089][929](378-450)<\/p>\n<p> Monje griego, promotor de la herej\u00ed\u00ada monofisita. Naci\u00f3 en 378, tal vez en Constantinopla. Abraz\u00f3 la vida monacal y pronto comenz\u00f3 a negar la dualidad de naturalezas en Cristo. Ordenado sacerdote, y elegido luego heg\u00fameno o gobernante del monasterio, comenz\u00f3 a predicar e intervenir en pol\u00e9micas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>    En un S\u00ed\u00adnodo de Constantinopla fue acusado de herej\u00ed\u00ada. No quiso acudir al Concilio para justificarse pero fue obligado a ello. Acudi\u00f3 con gran n\u00famero de monjes y soldados. No quiso reconocer las dos naturalezas en Cristo ni la uni\u00f3n de la divinidad con la humanidad. Fue condenado y expulsado del sacerdocio y privado del cargo en el monasterio. Pero \u00e9l protest\u00f3 en una carta al papa S. Le\u00f3n Magno y el Papa escribi\u00f3 al patriarca Flaviano, quien le aclar\u00f3 la situaci\u00f3n. En la Corte se complic\u00f3 la situaci\u00f3n y el d\u00e9bil Teodosio II, con el apoyo del patriarca de Alejandr\u00ed\u00ada Di\u00f3scoro, orden\u00f3 nuevo s\u00ed\u00adnodo para reexaminar la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>    Las discusiones se complicaron en el nuevo S\u00ed\u00adnodo que se convoc\u00f3 en Efeso. El papa Le\u00f3n I, de mala gana, envi\u00f3 legados para que defendieran la doctrina que \u00e9l ya hab\u00ed\u00ada escrito en una ep\u00ed\u00adstola dogm\u00e1tica, \u00abLectis dilectionis tua\u00bb.<\/p>\n<p>    Reclamaba el Papa que todos aceptaran la doble naturaleza en Cristo y daba por zanjado el asunto. Pero en la sesi\u00f3n del 8 de Agosto del 439 los 135 obispos asistentes no pudieron o\u00ed\u00adr la carta del Papa, pues con artima\u00f1as no se ley\u00f3.  Eutiques expuso su doctrina, asegurando su adhesi\u00f3n al Concilio Niceno, a las ense\u00f1anzas de S. Cirilo, y lament\u00e1ndose de que se le hubiese condenado injustamente. No se permiti\u00f3 votar a los Obispos que hab\u00ed\u00adan condenado su doctrina en el S\u00ed\u00adnodo anterior y sali\u00f3 triunfante el error. Incluso entraron los soldados en el templo en que estaban reunidos y obligaron a los obispos a votar de forma ama\u00f1ada.  El papa Le\u00f3n no quiso reconocer los resultados y calific\u00f3 de \u00abLatrocinio de Efeso\u00bb el hecho. El patriarca Diosoco tuvo a\u00fan la osad\u00ed\u00ada de excomulgar al Pont\u00ed\u00adfice Romano. Teodosio II, sin embargo, aprob\u00f3 las actas del Concilio y mand\u00f3 obedecer sus decretos, pero muri\u00f3 en Julio del 450. Su esposa Pulqueria hizo reconocer emperador al general Marciano con quien se uni\u00f3 en matrimonio y quiso pacificar la situaci\u00f3n y amortiguar las tensiones.<\/p>\n<p>    Los decretos del \u00ablatrocinio\u00bb fueron declarados nulos. Los nuevos emperadores convocaron nuevo Concilio. Este se celebr\u00f3 en octubre del 451 en Calcedonia. De nuevo se conden\u00f3 a Eutiques, pero sus seguidores se rebelaron y crearon la Iglesia de los monofisitas, que perdurar\u00ed\u00ada durante siglos.<\/p>\n<p>    Eutiques fue alejado de Constantinopla sin que se supiera m\u00e1s de \u00e9l. La emperatriz mand\u00f3 quemar sus escritos que no eran muchos. La Historia dir\u00ed\u00ada luego que ni Eutiques mismo sab\u00ed\u00ada lo que defend\u00ed\u00ada. Fue estandarte de otros m\u00e1s ambiciosos que pretend\u00ed\u00adan el dominio de las Iglesias.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Monje hereje condenado en el Concilio de Constantinopla (448) por sostener que, tras la encarnaci\u00f3n, en Cristo no hab\u00ed\u00ada dos naturalezas sino una sola ya que la divina hab\u00ed\u00ada absorbido a la humana. Le\u00f3n I en su Tomo a Flaviano del a\u00f1o 449 conden\u00f3 la postura de Eutiques formulando al mismo tiempo la teolog\u00ed\u00ada ortodoxa de las dos naturalezas de Cristo. El concilio de Calcedonia del 451 acept\u00f3 de manera definitiva las tesis de Le\u00f3n Magno. Ver Le\u00f3n Magno; Nestorio<\/p>\n<p>VIDAL MANZANARES, C\u00e9sar, Diccionario de Patr\u00ed\u00adstica, Verbo Divino, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Patr\u00edstica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Heresiarca del siglo V que ha dado su nombre a una opini\u00f3n a la que sus ense\u00f1anzas e influencia contribuyeron poco o nada. Lo esencial de ese punto de vista es la afirmaci\u00f3n de que  Cristo tiene una sola naturaleza despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n y se la denomina indiferentemente eutiquianismo o monofisismo, aunque Eutiques no fue su originador, y aunque fue condenado y repudiado por muchos monofisitas, que todos consideraban a San Cirilo de Alejandr\u00eda como su gran doctor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 448 Eutiques ten\u00eda setenta a\u00f1os y hab\u00eda sido durante treinta el archimandrita del monasterio extramuros de Constantinopla, donde gobernaba a m\u00e1s de trescientos monjes. No era un hombre erudito, pero era muy respetado y ten\u00eda influencia a trav\u00e9s del  infame ministro de Teodosio II, el eunuco Crisapio, del que era padrino. Era un vehemente oponente del  nestorianismo y de los partidarios de Antioqu\u00eda dirigidos por Teodoreto de Ciro y Juan de Antioqu\u00eda. Estos obispos hab\u00edan defendido durante un tiempo la ortodoxia de Nestorio, pero eventualmente aceptaron el Concilio de \u00c9feso de 431, e hicieron las paces con San Cirilo en el 434. Los grandes  te\u00f3logos Teodoreto y Cirilo hab\u00edan intercambiado explicaciones, pero los partidarios no quedaron convencidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al morir Cirilo en 444, su sucesor Di\u00f3scoro no tard\u00f3 en recomenzar las hostilidades y los partidarios de Cirilo y anti-nestorianos tomaron la ofensiva por todas partes.  Fue s\u00f3lo como parte de este gran movimiento que Eutiques, en Constantinopla, comenz\u00f3 a denunciar una supuesta revitalizaci\u00f3n del nestorianismo.  Le escribi\u00f3 al Papa  Le\u00f3n sobre el tema y recibi\u00f3 una respuesta simp\u00e1tica.  El  patriarca de  Antioqu\u00eda, Domno, estaba en guardia y dirigi\u00f3 una carta sinodal al emperador Teodosio II, acusando a Eutiques de renovar la herej\u00eda de  Apolinario (esta hab\u00eda sido la acusaci\u00f3n del partido antioqueno contra San Cirilo) y de querer anatematizar a los grandes maestros antioquenos de la generaci\u00f3n anterior, &#8212; Diodoro y  Teodoro&#8212; un punto en el cual Eutiques no estaba completamente equivocado (Facundo, VIII, 5, y XIII, 5). Esto sucedi\u00f3 probablemente en 448, puesto que San Flaviano, obispo de Constantinopla, no hab\u00eda o\u00eddo hablar de tal acusaci\u00f3n cuando celebr\u00f3 un s\u00ednodo, el 8 de noviembre, sobre un punto de  disciplina relacionado con la provincia de Sardes. Eutiques hab\u00eda acusado a varios personajes de nestorianismo encubierto y al final de la sesi\u00f3n  de este s\u00ednodo uno de los inculpados,  Eusebio, obispo de Dorileo, present\u00f3  y profiri\u00f3 una acusaci\u00f3n  de herej\u00eda contra el archimandrita.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eusebio hab\u00eda sido &#8212;muchos a\u00f1os antes, cuando a\u00fan era laico&#8212; uno de los primeros en detectar y denunciar los errores en los  sermones de Nestorio, y naturalmente estaba indignado de ser llamado nestoriano. Flaviano expres\u00f3 gran sorpresa por esta repentina e inesperada acusaci\u00f3n y sugiri\u00f3 una reuni\u00f3n privada con Eutiques. Eusebio se neg\u00f3, porque hab\u00eda tenido frecuentes reuniones sin resultados. En la segunda sesi\u00f3n se defini\u00f3 el punto de vista ortodoxo, a petici\u00f3n de Eusebio, por la lectura de la segunda carta de San Cirilo a Nestorio, y su aprobaci\u00f3n por el Concilio de \u00c9feso y adem\u00e1s la carta de Cirilo a Juan de Antioqu\u00eda \u00abLaetentur caeli\u00bb, escrita tras el acuerdo entre los dos patriarcas, en 434. Estos documentos fueron aclamados por todos.  Flaviano lo resumi\u00f3 al efecto de que  Cristo era de \u201cdos naturalezas\u201d, ek duo physeon, despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n. Basilio de Seleucia y Seleuco de Amasea incluso hablaron expl\u00edcitamente de su Ser \u201cen dos naturalezas\u201d,  y todos los obispos hicieron eco, en sus propias palabras, los sentimientos del presidente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tercera sesi\u00f3n, los mensajeros que hab\u00edan sido enviados para citar a Eutiques, volvieron con su negativa absoluta. Hab\u00eda decidido, declar\u00f3, que no volver\u00eda a poner un pie fuera de su monasterio que consideraba como su tumba.  Estaba dispuesto a suscribir los concilios de  Nicea y  \u00c9feso, aunque al hacerlo no deb\u00eda entenderse que suscrib\u00eda o que condenaba cualquier error en el que pudieran haber ca\u00eddo: \u00e9l buscaba solo en las  Escrituras que eran m\u00e1s seguras que las exposiciones de los  Padres y  adoraba una  naturaleza en Dios, encarnado y hecho hombre despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n.  Se quejaba de haber sido acusado de decir que  Dios el Verbo hab\u00eda tra\u00eddo su carne del cielo. Esto no era verdad. El reconoc\u00eda a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo como \u201cde\u201d dos  naturalezas (ek duo physeon) en una uni\u00f3n hipost\u00e1tica, como Dios perfecto, y hombre perfecto nacido de la  Virgen Mar\u00eda, y que no ten\u00eda carne consustancial con la nuestra.  Estas afirmaciones de Eutiques fueron sustanciadas por tres testigos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El concilio, por consiguiente, le dirigi\u00f3 una carta, exigi\u00e9ndole que compareciera, porque su excusa era insuficiente ante cargos tan serios. Eusebio de Dorileo, cuyo ardor no se apag\u00f3 de ning\u00fan modo, se\u00f1al\u00f3 que Eutiques hab\u00eda estado escribiendo a los diferentes monasterios para agitarlos y pod\u00eda resultar peligroso para el concilio.  Por lo tanto, se enviaron dos sacerdotes a los diversos monasterios de la ciudad, dos a los que estaban a la otra parte del Cuerno de Oro y dos a trav\u00e9s del B\u00f3sforo a Calcedonia para hacer averiguaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, hab\u00edan vuelto los enviados a Eutiques, quien tras algunas dificultades y el alegado de enfermedad, hab\u00eda consentido en recibirlos.  Todav\u00eda se negaba a abandonar su monasterio y les rog\u00f3 que no se molestaran en insistir una tercera vez (como mandaban los c\u00e1nones) sino que le tratasen inmediatamente como contumaz, si as\u00ed lo quer\u00edan. Sin embargo, el concilio le envi\u00f3 una tercera y final citaci\u00f3n, para que compareciera en la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente, 17 de noviembre, o se atuviera a las consecuencias.  Al d\u00eda siguiente un sacerdote-archimandrita llamado Abraham y tres monjes di\u00e1conos comparecieron a favor de Eutiques.  Abraham declar\u00f3 que Eutiques hab\u00eda pasado la noche gimiendo, y que por eso \u00e9l mismo tampoco hab\u00eda podido dormir. San Flaviano respondi\u00f3 que el s\u00ednodo esperar\u00eda a que Eutiques se recuperara.  No se le estaba pidiendo que viniese donde enemigos, sino donde hermanos y padres.  Anteriormente hab\u00eda entrado a la ciudad donde Nestorio atacaba la verdad. Que lo haga una vez m\u00e1s. El arrepentimiento no ser\u00e1 una desgracia para \u00e9l.  Y al levantarse la asamblea, Flaviano a\u00f1adi\u00f3: \u201c Conoces el celo del acusador, y que el mismo fuego parece fr\u00edo para \u00e9l, debido a su celo por la  piedad. Y Dios sabe que he aconsejado a ambos y le he rogado que desista. Pero cuando se propone algo, \u00bfqu\u00e9 puedo hacer yo? No deseo vuestra separaci\u00f3n, Dios no lo permita, sino reuniros. Es propio de los enemigos dispersar, pero de los padres, unir \u201c.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente Eutiques no se person\u00f3, pero prometi\u00f3 hacerlo en cinco d\u00edas, es decir al siguiente lunes.  Se demostr\u00f3 que Eutiques hab\u00eda enviado un documento a otros monasterios para que lo firmaran, el cual se dice que conten\u00eda la Fe de Nicea y \u00c9feso y no parece que tuviera nada m\u00e1s. El s\u00e1bado, Eusebio mostr\u00f3 testimonios de m\u00e1s observaciones her\u00e9ticas de Eutiques, que los enviados le hab\u00edan o\u00eddo pronunciar. En particular hab\u00eda negado las dos naturalezas en Cristo despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, y hab\u00eda dicho que estaba listo para ser condenado; y que el monasterio ser\u00eda su tumba.  El 22 de noviembre se busc\u00f3 infructuosamente a Eutiques en la Iglesia y en el palacio del arzobispo, pero finalmente se anunci\u00f3 que llegaba con una gran cantidad de soldados y monjes y ayudantes del prefecto de la guardia pretoriana, y que esta escolta solo le permit\u00eda entrar bajo la promesa del s\u00ednodo de que les devolver\u00eda su persona. Con el cortejo ven\u00eda el silenciario llamado Magno, que tra\u00eda una carta del emperador en la que expresaba su deseo de que el patricio Florencio fuera admitido al Concilio; por lo tanto se envi\u00f3 al silenciario a que lo hiciera pasar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eusebio mostr\u00f3 m\u00e1s que nunca su ansiedad de que Eutiques fuera condenado sobre la base de sus afirmaciones anteriores, a no ser que se desdijera de ellas, y entonces simplemente se le dejara libre; pues en ese caso su acusador pod\u00eda ser responsable de las penas debidas a la acusaci\u00f3n  calumniosa: \u201cYo soy un pobre hombre sin medios\u201d, dijo.  \u201c\u00c9l me amenaza con el exilio; \u00e9l es rico; y ya ha descrito que mi destino es el Oasis\u201d.  Flaviano y el patricio replicaron  que cualquier sumisi\u00f3n hecha por Eutiques no le librar\u00eda de responder por los cargos de sus palabras del pasado.  Y entonces Flaviano dijo:  \u201cHas o\u00eddo, sacerdote Eutiques, lo que dice tu acusador.  Di ahora  si admites la uni\u00f3n de dos naturalezas, ek duo physeon enosin\u201d.   Eutiques replic\u00f3: \u201cS\u00ed, ek duo physeon\u201d.   Eusebio interrumpi\u00f3:  \u201c\u00bfReconoces dos naturalezas, se\u00f1or archimandrita, despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n y dices que  Cristo es consustancial con nosotros seg\u00fan la carne, s\u00ed o no?\u201d. Esto expresaba claramente toda la cuesti\u00f3n entre la verdad  cat\u00f3lica y la herej\u00eda del monofisismo. Eutiques no dio una respuesta directa. Quiz\u00e1 estaba perplejo y cauteloso. De todas formas vio que una contestaci\u00f3n negativa significar\u00eda su condena inmediata, mientras que una afirmativa ser\u00eda una contradicci\u00f3n de sus afirmaciones anteriores. \u201cNo he venido aqu\u00ed a discutir\u201d, dijo, \u201csino a aclararle mi punto a de vista a Vuestra Santidad. Est\u00e1 en este papel. Ordene que sea le\u00eddo\u201d.  Puesto que no lo quer\u00eda leer \u00e9l mismo, Flaviano le dijo que declarara su creencia. Su vaga respuesta evadi\u00f3 el punto, y solamente afirm\u00f3 que cre\u00eda en \u201cel advenimiento encarnado del Hijo de la carne de la sant\u00edsima  Virgen y que \u00c9l fue hecho perfectamente hombre para nuestra salvaci\u00f3n\u201d.  Cuando se le insisti\u00f3, Eutiques declar\u00f3 que hasta ahora nunca hab\u00eda dicho que Cristo era consustancial con nosotros, sino que reconoc\u00eda  que la sant\u00edsima Virgen era consustancial con nosotros.  Basilio de Seleucia insisti\u00f3 que su Hijo deb\u00eda consecuentemente ser consustancial con nosotros, puesto que Cristo se hab\u00eda encarnado de ella. Eutiques respondi\u00f3:  \u201cYa que t\u00fa lo dices, yo estoy de acuerdo con todo\u201d.  Y explic\u00f3 que el cuerpo de Cristo es el cuerpo de Dios, no de un hombre, aunque es un cuerpo humano.  Siempre que no se entendiera que negaba que Cristo sea el Hijo de Dios, dir\u00eda \u201cconsustancial con nosotros\u201d, como el arzobispo lo quiso y lo permiti\u00f3.  Flaviano neg\u00f3 que la expresi\u00f3n fuera nueva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Florencio mostr\u00f3 que el emperador hab\u00eda juzgado correctamente que \u00e9l era un buen  te\u00f3logo, y entonces forz\u00f3 al archimandrita al punto esencial, las dos naturalezas. Eutiques contest\u00f3 expl\u00edcitamente: \u201cConfieso que Nuestro Se\u00f1or era de [ek] dos naturalezas, antes de la uni\u00f3n; pero despu\u00e9s de la uni\u00f3n, yo reconozco una naturaleza\u201d.  Es muy raro que no se hiciera ning\u00fan comentario sobre esta afirmaci\u00f3n. El s\u00ednodo le orden\u00f3 a Eutiques que anatematizara todo lo que era contrario a las cartas de Cirilo que hab\u00edan sido le\u00eddas. Se neg\u00f3. Estaba listo para aceptar las cartas, como quer\u00eda el s\u00ednodo, pero no anatematizar\u00eda a todo el que no usara esas expresiones, porque estar\u00eda anatematizando a los santos  Padres. Tampoco quiso admitir que Cirilo o  Atanasio hab\u00edan ense\u00f1ado dos naturalezas despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n (esto era de hecho correcto, por lo menos en cuanto a las palabras). Basilio de Seleucia le insisti\u00f3 correctamente: \u201cSi no dices dos naturalezas despu\u00e9s de la uni\u00f3n, dices que hay mezcla y confusi\u00f3n\u201d (aunque en el Concilio Ladr\u00f3n de \u00c9feso, el desafortunado obispo se vio obligado a negar sus palabras).  Florencio declar\u00f3 entonces  que no es  ortodoxo el que no confiese ek duo physeon.  El s\u00ednodo estuvo de acuerdo y consideraron que la declaraci\u00f3n forzada de Eutiques no era sincera.  Flaviano anunci\u00f3 entonces la sentencia de degradaci\u00f3n, excomuni\u00f3n y deposici\u00f3n, que fue firmada por unos treinta obispos, incluyendo a Juan de Cos, el encargado de los asuntos del Papa en la corte de Teodosio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han preservado para nosotros estas actas debido a que fueron le\u00eddas por completo en el Concilio Ladr\u00f3n de \u00c9feso, al siguiente a\u00f1o 449, y de nuevo en 451, en el Concilio de Calcedonia como parte de las actas del Concilio Ladr\u00f3n.  Flaviano se encarg\u00f3 de que las actas fueran firmadas por muchos archimandritas de la ciudad. Eutiques, por su parte, escribi\u00f3 a los principales obispos del mundo buscando apoyo y fij\u00f3 carteles en la ciudad de Constantinopla con sus quejas. Envi\u00f3 una  apelaci\u00f3n al Papa ( San Le\u00f3n, Ep. XXI) explicando que se hab\u00eda negado a afirmar dos naturalezas y a anatematizar a todo el que no lo hac\u00eda as\u00ed; de otro modo hab\u00eda condenado a los santos Padres, a los Papas  Julio y  F\u00e9lix, a los  santos  Atanasio y  Gregorio (se refiere a los extractos de los Padres que fueron le\u00eddos en la primera sesi\u00f3n del Concilio de \u00c9feso; luego en 535 se declar\u00f3 que esos documentos papales eran  falsificaciones  apolinaristas y esa sigue siendo la opini\u00f3n de los cr\u00edticos: ver Harnack, Bardenhewer, etc.).  Eutiques contin\u00faa: \u201cPed\u00ed que esto fuera dado a conocer a su santidad para que usted pueda juzgar como crea conveniente, declarando que en cualquier caso aceptar\u00e9 lo que usted apruebe\u201d. No era verdad que Eutiques hubiese apelado al Papa en el concilio. Lo \u00fanico que pod\u00eda probar era que hab\u00eda dicho en voz baja que refer\u00eda su caso a los grandes  patriarcas. Cuando  San Le\u00f3n recibi\u00f3 las actas del concilio, concluy\u00f3 que Eutiques era un viejo tonto que hab\u00eda errado por ignorancia y que se le pod\u00eda reinstalar si se arrepent\u00eda.  Di\u00f3scoro de Alejandr\u00eda, imitando a sus predecesores al asumir una primac\u00eda sobre Constantinopla, simplemente anul\u00f3 la sentencia de Flaviano, y absolvi\u00f3 a Eutiques.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El archimandrita no se hab\u00eda conmovido por la consideraci\u00f3n que Flaviano hab\u00eda mostrado. Su obstinaci\u00f3n sigui\u00f3.  Obtuvo, gracias a Crisapio, un nuevo s\u00ednodo de 32 obispos que se reunieron en abril de 449 (sin la presencia de Flaviano, pero con el patriarca Florencio y varios de los obispos que hab\u00edan tomado parte en la condena), para examinar su queja de que las actas hab\u00edan sido falsificadas. Despu\u00e9s de una cuidadosa revisi\u00f3n de las mismas, se hicieron algunas alteraciones para complacer a Eutiques, aunque el resultado no fue de importancia pr\u00e1ctica. Di\u00f3scoro y Eutiques hab\u00edan logrado que el emperador convocase un  concilio ecum\u00e9nico que se reunir\u00eda en \u00c9feso el 1 de agosto de 449.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajos del partido de Di\u00f3scoro antes y durante ese concilio se pueden ver en Di\u00f3scoro y Concilio Ladr\u00f3n de \u00c9feso. S\u00f3lo es  necesario decir que en la primera sesi\u00f3n Eutiques fue exculpado y absuelto, mientras que se le hizo violencia a Flaviano y a Eusebio, quienes fueron  encarcelados. El primero muri\u00f3 pronto debido a sus sufrimientos. Ambos hab\u00edan apelado a Roma. El papa anul\u00f3 el concilio, pero Teodosio II lo apoy\u00f3. Con la repentina muerte del emperador la situaci\u00f3n cambi\u00f3.  En octubre de 451 se reuni\u00f3 un nuevo concilio en Calcedonia, por deseo del emperador Marciano y su mujer Santa Pulqueria, cuyos trabajos fueron dirigidos por comisionados imperiales de acuerdo con las directrices de San Le\u00f3n, cuyos legados lo presidieron. Se depuso a Di\u00f3scoro y fue exiliado a Paflagonia. Eutiques fue tambi\u00e9n exiliado.  Una carta de San Le\u00f3n (Ep. 134), escrita el 15 de abril de 454, se queja de que Eutiques est\u00e9 todav\u00eda extendiendo su veneno en el exilio y le ruega a Marciano que lo traslade a alg\u00fan lugar distante y solitario.  No parece que el anciano sobreviviese mucho tiempo. Su monasterio en Constantinopla fue puesto bajo la supervisi\u00f3n de Juan de Cos como visitador, cuando ese prelado a\u00fan era representante del Papa en Constantinopla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Chapman, John. \u00abEutyches.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05631a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  lhm\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[089][929](378-450) Monje griego, promotor de la herej\u00ed\u00ada monofisita. Naci\u00f3 en 378, tal vez en Constantinopla. Abraz\u00f3 la vida monacal y pronto comenz\u00f3 a negar la dualidad de naturalezas en Cristo. Ordenado sacerdote, y elegido luego heg\u00fameno o gobernante del monasterio, comenz\u00f3 a predicar e intervenir en pol\u00e9micas p\u00fablicas. En un S\u00ed\u00adnodo de Constantinopla fue acusado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/eutiques\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEUTIQUES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-10764","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10764\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}