{"id":10963,"date":"2016-02-05T07:43:48","date_gmt":"2016-02-05T12:43:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fraticelli\/"},"modified":"2016-02-05T07:43:48","modified_gmt":"2016-02-05T12:43:48","slug":"fraticelli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/fraticelli\/","title":{"rendered":"FRATICELLI"},"content":{"rendered":"<p>[949]<\/p>\n<p>    Castellanizado es \u00abfraticelos\u00bb. Eran grupos de personas asociadas por ideales m\u00e1s o menos m\u00ed\u00adsticos de pobreza, de piedad supersticiosa y, en ocasiones de oposici\u00f3n o enfrentamiento contra las autoridades, que se extendieron por diversos lugares de Europa en el siglo XIII. Negaban la acci\u00f3n de los sacerdotes, los sacramentos y, desde luego, la sumisi\u00f3n a las autoridades tanto civiles como religiosas, lo que provocaba conflictos.<\/p>\n<p>    En casi todas las naciones surgieron movimientos que en parte eran reacciones sociales ante la miseria que asolaba las clases bajas y en parte movimientos de iluminados mesi\u00e1nicos que arrastraban con promesas de redenci\u00f3n. Con frecuencia saqueaban comarcas y provocaban ellos mismos ser perseguidos a muerte y condenados a la hoguera muchos de los m\u00e1s fan\u00e1ticos, en ciudades y se\u00f1or\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>    Sufrieron diversas condenas oficiales de la Iglesia por sus doctrinas religiosas opuestas a las ense\u00f1anzas tradicionales. Juan XXII los conden\u00f3 en la Constituci\u00f3n \u00abGloriosam Ecclesiam\u00bb del 26 de Enero de 1318, en la que se rechaza su oposici\u00f3n a la Iglesia.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLa palabra fraticelli  (diminutivo de la palabra italiana,frate = fraile) se aplic\u00f3 originariamente a los miembros de las \u00f3rdenes mendicantes, pero luego se restringi\u00f3 a una facci\u00f3n franciscana extremista que fue condenada por Juan XXII en 1317 y 1318, tambi\u00e9n llamados espirituales.  Al parecer estos \u00faltimos abogaban por dos Iglesias: una carnal, en posesi\u00f3n de riquezas, y otra consagrada a la pobreza absoluta. Sus obras dieron lugar tambi\u00e9n a posturas donatistas (>Donatismo) y >valdenses sobre la invalidez de los sacramentos administrados por pecadores.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(O FRATRICELLI)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombre dado a varias sectas herejes que aparecieron en los siglos catorce y quince, principalmente en Italia. Como el t\u00e9rmino ha sido frecuentemente mal usado, es conveniente una definici\u00f3n. En su sentido filol\u00f3gico, Fraticelli es un diminutivo derivado del Italiano frate (plural, frati). Frati era la designaci\u00f3n de los miembros de las \u00f3rdenes mendicantes fundadas durante el siglo trece, principalmente los Franciscanos o Frailes Menores. El t\u00e9rmino latino Fraterculus no se encuentra en los antiguos registros correspondientes a los Fraticelli. Etimol\u00f3gicamente el nombre Frailes Menores (Fratres Minores) es equivalente al diminutivo Fraticellus. El ideal del fundador de la orden de los Frailes Menores, San Francisco, era que sus disc\u00edpulos mediante la pobreza evang\u00e9lica, la completa negaci\u00f3n de s\u00ed mismos, y la humildad, guiaran al mundo de regreso a Cristo. Los italianos designaban como Fraticelli a todos los miembros religiosos, particularmente de las \u00f3rdenes mendicantes, y especialmente los solitarios, ya sea que observaran una regla definida o regularan sus propias vidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo, el nombre Fraticelli est\u00e1 restringido a las sectas her\u00e9ticas separadas de la Orden de los Franciscanos por disputas concernientes a la pobreza. Los Apost\u00f3licos (Seudo \u2013 Ap\u00f3stoles o Hermanos Apost\u00f3licos) son excluidos de de esta categor\u00eda, dado que la admisi\u00f3n a la Orden de San Francisco le fue expresamente negada a su fundador, Segarelli (ver APOSTOLICI ). No ten\u00edan conexi\u00f3n con los Minoritas, en general deseaban m\u00e1s bien exterminarlos. Es necesario, por lo tanto, diferenciar los diversos grupos de Fraticelli, aunque el t\u00e9rmino puede ser aplicado a todos ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El origen de los Fraticelli y la causa de su crecimiento dentro y fuera de la Orden Franciscana debe ser visto dentro de la historia de los Espirituales. Es suficiente se\u00f1alar aqu\u00ed, que como consecuencia de los severos requerimientos de la Orden de San Francisco respecto a la pr\u00e1ctica de la pobreza, sus seguidores se dividieron en dos ramas, los Zelanti o Espirituales, y los Relaxati, m\u00e1s tarde conocidos como Conventuales. Los papas del siglo trece intervinieron para traer armon\u00eda entre ambas facciones, y Gregorio IX, Inocente IV, y Nicol\u00e1s III expusieron con autoridad en sus Bulas, explicaciones de los puntos en discusi\u00f3n. Pero las diferencias no fueron completamente resueltas, ni la unidad fue completamente restaurada entre los Espirituales y el cuerpo principal de la orden, la Comunidad (Fratres de Communitate), (Hermanos de Comunidad).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. En orden cronol\u00f3gico, aparece primero, el grupo fundado por el hermano Angelo da Clareno (o de Cingoli). Angelo y varios hermanos de la Marca de Ancona fueron condenados (c. 1278) a prisi\u00f3n perpetua, pero fueron liberados por el general de la Orden, Raimundo Gaufredi (1289 \u2013 95) y enviados a Armenia. Exilados desde Armenia hacia el final de 1293, regresaron a Italia, donde en 1294 Celestino V, notorio por su ascetismo, pero cuyo pontificado dur\u00f3 escasamente 6 meses, voluntariamente les permiti\u00f3 vivir como ermita\u00f1os en la estricta observancia de la Regla de San Francisco. Tras la abdicaci\u00f3n de Celestino V, su sucesor, Bonifacio VIII, revoc\u00f3 todas las concesiones de Celestino, por lo que emigraron hacia Grecia, donde algunos de ellos atacaron la legitimidad de lo actuado por el Papa. Como el Papa, a trav\u00e9s del Patriarca de Constantinopla, determin\u00f3 que se tomaran activas medidas en contra de ellos, regresaron a Italia, donde su l\u00edder, Fray Liberatus, intent\u00f3 una reinvindicaci\u00f3n de sus derechos, primero con Bonifacio VIII (que muri\u00f3 el 11 de octubre, 1303), y luego con Benedicto XI, quien tambi\u00e9n muri\u00f3 prematuramente (7 de julio, 1304). Mientras viajaba a encontrarse con Clemente V (1305 \u2013 14) Liberatus muri\u00f3 en Lyons (1307), y Angelo da Clareno lo sucede como l\u00edder de la comunidad. Permaneci\u00f3 en Italia Central hasta 1311, cuando viaja a Avignon, donde es protegido por sus patronos los Cardenales Giacomo Colonna y Napoleone Orsini. A comienzos de 1317 Juan XXII, conforme a un decreto de Bonifacio VIII, declara excomulgado a Angelo y lo pone bajo custodia. Se defiende h\u00e1bilmente a s\u00ed mismo en su \u00abEpistola Excusatoria\u00bb (\u201cCarta de Disculpa\u201d) donde se representa como un celoso franciscano, pero Juan XXII se reh\u00fasa a admitir su disculpa, y Angelo se convierte en ermita Celestino, y en el decreto \u00abSancta Romana et universalis ecclesia\u00bb (Santa Iglesia Romana y Universal) (30 de diciembre, 1317), rehusa autorizar a la congregaci\u00f3n de la cual Angelo es cabeza. Angelo se somete temporariamente, pero en 1318 escapa a Italia Central, donde, actuando como general, se hace cargo de la congregaci\u00f3n disuelta por el Papa, designa provinciales, ministros y custodios, establece nuevos monasterios, y arrog\u00e1ndose toda autoridad, publica cartas pastorales, y recibe novicios; en una palabra, funda una Orden Franciscana independiente, los Fraticelli. Sus adherentes se declaran a s\u00ed mismos los Frailes Menores originales. Niegan que Juan XXII sea realmente papa, dado que derog\u00f3 la Regla de San Francisco, la cual, de acuerdo a su doctrina, representa al Evangelio puro y simple. Sostienen que sus decretos son inv\u00e1lidos, todos los otros religiosos y prelados son condenados, y que el haber cometido pecado mortal priva a los sacerdotes de su dignidad y poder. Estos puntos de vista fueron dados a conocer durante los juicios a los que fueron sometidos por los inquisidores, los adherentes de Fray Angelo prisioneros, principalmente en 1334. Durante estos juicios y en numerosas Bulas papales ellos son llamados, como regla, Fraticelli seu fratres de paupere vit\u00e2 (Fraticelli o hermanos de vida pobre). Como se deduce de las Bulas papales, los seguidores de Angelo se establecen en Italia Central, o sea en las provincias de Roma, Umbria, y la Marca de Ancona, y tambi\u00e9n en el sur de Italia (Campagna, Basilicata y N\u00e1poles). Fray Angelo disfrut\u00f3 de la protecci\u00f3n del Abad de Subiaco, a pesar del hecho que Juan XXII (21 febrero 1334) comision\u00f3 a los guardias de los claustros de Ara Coeli que detuvieran a Angelo \u201cel hereje demente que se define a s\u00ed mismo como general de la secta condenada de los Fraticelli\u201d. Igualmente infructuoso result\u00f3 un edicto papal para su encarcelamiento (22 de noviembre de 1331), cuando escap\u00f3 al sur de Italia. Muri\u00f3 el 15 de julio de 1337, y la congregaci\u00f3n, privada de su l\u00edder y duramente presionada por al Inquisici\u00f3n, se dividi\u00f3 en numerosos grupos cada uno de los cuales sosten\u00eda su propia doctrina, aunque sea imposible determinar exactamente su origen. Debe recalcarse que desde la controversia respecto a la pobreza (1321 \u2013 28), todos los Fraticelli mostraron una fuerte oposici\u00f3n al papado. Fue natural que hombres de su calibre y tendencias extremistas hayan ca\u00eddo en excesos; pero, cism\u00e1ticos y herejes como eran, las ca\u00eddas morales de los individuos no deben imputarse a todo el cuerpo, el cual de todos modos estaba laxamente organizado. Angelo da Clareno, a pesar de las circunstancias de su muerte, fue venerado como hacedor de milagros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en mente la historia primitiva de la secta, debemos buscar pistas de \u00e9sta en Italia Central, Umbria y la Marca de Ancona. Angelo fue altamente estimado por los Ermita\u00f1os Agustinos, con quienes estaba en t\u00e9rminos amigables, especialmente con Gentile da Foligno y Simone da Cassia, un escritor asceta de gran reputaci\u00f3n. Ten\u00eda correspondencia con ambos, y Simone lament\u00f3 amargamente la muerte de Angelo y la p\u00e9rdida de un amigo y consejero espiritual. Podemos asumir con seguridad, que los Fraticelli que Simone defendi\u00f3 exitosamente despu\u00e9s contra los Dominicos en las cortes civiles de Florencia (c.1355), donde se encontraba predicando, fueron adherentes de Clareno. Lo mismo sea probablemente cierto, tambi\u00e9n, de los Fraticelli en Toscana, quienes para la misma \u00e9poca fueron atacados en las cartas sensacionalistas, del inculto y poco habilidoso ermita Fray Giovanni dalle Celle. Las cartas fueron respondidas por los Fraticelli. Giovanni fue m\u00e1s lejos aun, y us\u00f3 a Fray Angelo como un pe\u00f3n contra sus adversarios. Esto, m\u00e1s a\u00fan, los separ\u00f3 enteramente de la Iglesia de Roma. Adquirieron tal poder en Florencia que invitaron a los \u201cte\u00f3logos\u201d a debate p\u00fablico. Los \u201cte\u00f3logos\u201d, o sea el clero oficial, no respondieron. El 13 de octubre de 1378, los priores de Florencia redactaron un estatuto contra los Fraticelli; el 8 de julio de 1381, el Consejo de la Ciudad de Florencia los conden\u00f3 a abandonar la ciudad en dos d\u00edas o enfrentar al tribunal de la Inquisici\u00f3n. Sin embargo, eran tan respetados que, cuando su expatriaci\u00f3n fue demandada por los magistrados de la ciudad ese mismo a\u00f1o (14 de diciembre de 1381), uno de los cancilleres tom\u00f3 una atrevida posici\u00f3n contra esta demanda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, Fray Michele Berti, de Calci cerca de Pisa, miembro del la rama de Ancona de los Fraticelli, despu\u00e9s de predicar la Cuaresma a sus asociados de Florencia, fue arrestado el 20 de abril de 1389, cuando estaba por abandonar la ciudad, y fue condenado por el Arzobispo Franciscano de Florencia, Bartolomeo Oleari, a ser quemado en la hoguera. Muri\u00f3 cantando el Te Deum, mientras sus seguidores, tolerados por las autoridades, lo exhortaban a permanecer firme (30 de Abril de 1389). Hasta el fin proclam\u00f3 que Juan XXII se convirti\u00f3 en un hereje por sus cuatro decretos; que \u00e9l y sus sucesores hab\u00edan condenado al papado, y que ning\u00fan sacerdote que lo defendiera pod\u00eda absolver en forma v\u00e1lida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos evidencias indiscutidas que varios seguidores herejes de Clareno estaban en el territorio de N\u00e1poles en 1362. Luis de Durazzo, sobrino de Roberto, Rey de N\u00e1poles, mantuvo a un n\u00famero de Fraticelli en el hospital adjunto a su castillo, Monte Sant\u2019 Angelo, y asist\u00eda a sus servicios. Estos Fraticelli estaban divididos en tres sectas: aquellos que reconoc\u00edan a Tommaso da Bojano, antes Obispo de Aquino; los seguidores del pretendido ministro general, Bernardo de Sicilia; y aquellos que proclamaban a Angelo de Clareno como su fundador y reconoc\u00edan solo a su sucesor como su general. Las tres sectas estaban de acuerdo en sostener que el verdadero papado hab\u00eda cesado desde la llegada del hereje de Juan XXII, pero los partidarios del ministro general reconoc\u00edan como leg\u00edtimos, en caso de necesidad, al ministerio de los prelados que adher\u00edan al papado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u201cPobres Ermita\u00f1os\u201d de Monte della Majella, cerca de Sulmona, eran tambi\u00e9n Fraticelli y adherentes de Angelo de Clareno, y en un momento tuvieron la protecci\u00f3n del famoso tribuno del pueblo, Cola di Rienzi (1349). Fan\u00e1ticos como eran en el tema de la pobreza, ellos eran, de acuerdo con las antiguas costumbres, protegidos por los monjes Celestinos en la proximidad de la Abad\u00eda del Santo Spirito. El origen de los ortodoxos Clareni, aprobados como verdaderos franciscanos por Sixto IV en 1474, es desconocido; tampoco es claro si fueron seguidores de Angelo que se mantuvieron apartados de la herej\u00eda, o, luego de caer en el error, se retractaron.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Desde el punto de vista cronol\u00f3gico, el segundo grupo en importancia de Fraticelli, fue el de los Espirituales, quienes huyeron de Toscana a Sicilia, denominados al principio como Hermanos Rebeldes y Ap\u00f3statas, y luego como los Fraticelli de paupere vita (Fraticelli de vida pobre). Es un error aplicarles el nombre de Beghards (1) Cuando, en 1309, las diferencias entre los Relaxati y los Espirituales alcanzaron un punto cr\u00edtico, Clemente V cit\u00f3 a los representantes de ambas partes a presentarse frente a la Curia como forma de resolver sus disputas. El resultado de estas conferencias fue la Constituci\u00f3n \u201cExivi de Paradiso\u201d (\u201cSal\u00ed del Para\u00edso\u201d), publicada en la sesi\u00f3n final del Concilio de Viena (6 de mayo, 1312). Esta Constituci\u00f3n contiene una explicaci\u00f3n de la Regla de San Francisco con l\u00edneas m\u00e1s estrictas que aquellas de la Bula \u201cExiit qui seminal\u201d (\u201cSali\u00f3 el sembrador\u201d) de Nicol\u00e1s III (14 de Agosto de 1279), y da la raz\u00f3n a los Espirituales en varios temas. Estos debates, provocaron, de todas maneras, que los superiores de los \u201cRelaxati\u201d tomaran en\u00e9rgicas medidas contra los Zelanti. Hacia fines de 1312, un n\u00famero de Espirituales toscanos desertaron de sus monasterios y tomaron por la fuerza posesi\u00f3n de los monasterios de Carmignano (cerca de Florencia), Arezzo y Anciano, poniendo en fuga a los \u201cRelaxati\u201d. Alrededor de 50, temiendo el castigo, huyeron a Sicilia. Clemente V, enterado de esta insurrecci\u00f3n, comision\u00f3 al Arzobispo de Genoa y a otros dos obispos a forzarlos a volver a la obediencia bajo pena de excomuni\u00f3n. Como casi todos desobedecieron este mandato, el prior de San Fidele de Siena, quien hab\u00eda sido comisionado a ejecutar la sentencia, los declar\u00f3 excomulgados y clausur\u00f3 todos sus monasterios (14 de mayo, 1314). Siendo tambi\u00e9n perseguidos por el Arzobispo de Florencia, los rebeldes hicieron una solemne protesta contra la violaci\u00f3n de la regla por parte de la Comunidad o Conventuales (7 de julio,1313). Como les fue imposible permanecer en Toscana, huyeron todos a Sicilia, donde se unieron a numerosos Zelanti del norte de Italia y del sur de Francia. El rey Federico de Sicilia, hermano del rey Jaime II de Arag\u00f3n, los admiti\u00f3, luego que ellos sometieran sus estatutos a su inspecci\u00f3n. Fray Enrico da Ceva fue ahora su nuevo l\u00edder. El 23 de enero de 1318, el papa Juan XXII los excomulg\u00f3 en la Bula \u201cGloriosam ecclesiam\u201d (\u201cIglesia gloriosa\u201d), especificando 5 errores, a saber: (1) designaban a la Iglesia de Roma como carnal y corrupta, y a ellos mismos como espirituales; (2) niegan a los sacerdotes de Roma todo poder y jurisdicci\u00f3n; (3) proh\u00edben tomar los votos (4) ense\u00f1an que los sacerdotes en estado de pecado no pueden otorgar los sacramentos; y (5) sostienen que s\u00f3lo ellos cumplen verdaderamente con el Evangelio. Para esa \u00e9poca, adoptaron una vestimenta ajustada, corta y sucia como h\u00e1bito religioso. Juan XXII (15 de marzo de 1317) exhort\u00f3 al rey Federico a tomar severas medidas contra ellos. En una carta enviada por la misma fecha por los cardenales de Avignon a toda la jerarqu\u00eda de Sicilia, se remarc\u00f3 especialmente el hecho que los rebeldes fugitivos hab\u00edan elegido un superior general, provinciales, y guardianes. Desterrados de Sicilia, donde, de todos modos, algunos permanecieron hasta por lo menos el a\u00f1o 1328, se establecieron con seguridad en N\u00e1poles. El 1 de agosto de 1322, Juan XXII proclam\u00f3 un decreto general en su contra y luego de enviar al rey Roberto (4 de febrero de 1325) la Bula especialmente dirigida contra Ceva, el 10 de mayo de 1325, demand\u00f3 su arresto por parte del rey Roberto, y de Carlos, el Duque de Calabria. El papa debi\u00f3 repetir su amonestaci\u00f3n en varias oportunidades (1327, 1330, 1331) contra los Fraticelli y renov\u00f3 (5 de diciembre de 1329) la intimaci\u00f3n de la Bula \u00abGloriosam Ecclesiam\u00bb. Desde entonces, resulta dif\u00edcil distinguir a los adherentes de Ceva de aquellos que corresponden a los siguientes grupos; se unieron a los Micaelitas y utilizaron los mismos m\u00e9todos de ataque en contra del papa. La acusaci\u00f3n que algunos profesaron el Mahometanismo puede estar basada en los hechos, considerando su situaci\u00f3n y las circunstancias locales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. Los Micaelitas son el tercer grupo de los Fraticelli, cuyo nombre deriva de Miguel de Cesena, su mayor representante y l\u00edder natural. Se debe considerar la premisa que este nombre estuvo en boga durante el siglo quince, y el papel que se le designa ejerci\u00f3 gran influencia en asuntos de doctrina sobre los otros grupos ya desde 1329. Debe hacerse notar que poco despu\u00e9s de este per\u00edodo se hace dif\u00edcil diferenciar a estos grupos con algo de precisi\u00f3n. La controversia \u201cte\u00f3rica\u201d sobre la pobreza, llevada adelante por la orden franciscana, o mejor, llevada adelante en contra de Juan XXII, dio lugar a la aparici\u00f3n de este grupo. Se la denomina \u201cte\u00f3rica\u201d para distinguirla de la controversia \u201cpr\u00e1ctica\u201d emprendida por los \u201cEspirituales\u201d en relaci\u00f3n a la pr\u00e1ctica de la pobreza franciscana que ellos quer\u00edan observar, mientras los l\u00edderes del presente conflicto fueron antiguos miembros de la facci\u00f3n de los Relaxati y enemigos declarados de los Espirituales (1309-22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1321 el Inquisidor Dominico de Norbonne, Juan de Belna, declar\u00f3 her\u00e9ticas las ense\u00f1anzas de un Beghard (1) prisionero en la regi\u00f3n, quien aseveraba que Cristo y los Ap\u00f3stoles no pose\u00edan nada ni individualmente ni en com\u00fan. El Lector franciscano, B\u00e9renguer Talon, defendi\u00f3 al Beghard. Como se rehus\u00f3 a retractarse y fue amenazado con el castigo por el Inquisidor, B\u00e9renguer apel\u00f3 al papa. El asunto pronto deriv\u00f3 en una controversia general entre Dominicos y Franciscanos; entre \u00e9stos \u00faltimos, tanto los Relaxati como los Zelati defendieron a Berenguer en base a la Bula de Nicol\u00e1s III \u201cExiit qui seminat\u201d. En dicha Bula, Nicol\u00e1s III defendi\u00f3 la pobreza de los Franciscanos, tanto individual como colectivamente, como equivalente a la de los Ap\u00f3stoles, y por lo tanto hab\u00edan transferido a la Iglesia Romana todas sus posesiones en tierras y casas, como ya hab\u00eda sido promulgado por Inocencio IV (14 de noviembre de 1245). La prohibici\u00f3n de Nicol\u00e1s III de discutir este punto fue revocada por Juan XXII en una nueva Bula, \u201cQuia nonnunquam\u201d (\u201cPorque en alg\u00fan lado\u201d) (26 de marzo de 1322). El 6 de marzo del mismo a\u00f1o Juan XXII someti\u00f3 el asunto a un consistorio. La orden fue defendida vigorosamente por los Cardenales Vitalis du Tour y Bertrand de Turre (de la Tour), el Arzobispo Arnaldo Royardi de Salerno, y varios otros obispos, todos Franciscanos; otros cardenales se opusieron a sus puntos de vista, y el papa se inclin\u00f3 hacia la oposici\u00f3n. Requiri\u00f3 tambi\u00e9n la opini\u00f3n de Ubertino de Casale, un renombrado l\u00edder de los \u201cEspirituales\u201d (1328), quien, con una sutil distinci\u00f3n, declar\u00f3 (28 de marzo de 1322) que Cristo y los Ap\u00f3stoles s\u00ed pose\u00edan propiedades, en tanto que ellos gobernaban la Iglesia, pero no como individuos o como ejemplos de Perfecci\u00f3n Cristiana. Esta distinci\u00f3n, m\u00e1s sutil que real, pareci\u00f3 satisfactoria para ambos lados, cuando las provocativas medidas tomadas por el cap\u00edtulo de la orden, destruyeron todos los prop\u00f3sitos de paz. Fray Miguel de Cesena, General de la Orden Franciscana (elegido en 1316), un Conventual, como atestiguan varias medidas tomadas por \u00e9l con la aprobaci\u00f3n de Juan XXII, convoc\u00f3 a un cap\u00edtulo general para el 1 de junio de 1322, en Perugia. Anticipando, con el consejo de los Cardenales Franciscanos Vitalis y Bertrand, la decisi\u00f3n definitiva del papa, el cap\u00edtulo se declar\u00f3 solemnemente a favor de la \u201cabsoluta pobreza\u201d de Cristo (4 de junio de 1322). Este pronunciamento fue firmado por el general, Miguel de Cesena, los ministros provinciales del sur de Alemania, Inglaterra (Guillermo de Nottingham, no Occam), Aquitania, norte de Francia, y otros, as\u00ed como por varios renombrados escol\u00e1sticos. El 11 de junio el cap\u00edtulo public\u00f3 solemnemente sus decretos a toda la Cristiandad. Indignado por estas declaraciones, Juan XXII, en la Bula \u201cAd conditorem canonum\u201d (\u201cDe acuerdo a lo dispuesto por el fundador\u201d) (8 de diciembre 1322), declar\u00f3 que la Iglesia Romana renunciaba a todos sus reclamos sobre las propiedades muebles e inmuebles de la Orden Franciscana y se los restitu\u00eda. Por lo tanto el papa revoc\u00f3 la Bula \u201cExiit qui seminat\u201d de Nicol\u00e1s III dando por tierra con la pobreza que formaba la base de la Orden Franciscana. Es f\u00e1cil comprender los efectos de esta decisi\u00f3n sobre los Franciscanos, particularmente los Zelanti. En nombre de la Orden, Fray Boncortese (Bonagrazia) de B\u00e9rgamo, un abogado capaz, y por ese tiempo, amargo enemigo de los Zelanti, present\u00f3 una atrevida protesta contra esta Bula al Consistorio (14 de enero de 1323). Aunque el papa revis\u00f3 entonces el texto de la Bula y la repromulg\u00f3 bajo la fecha original, encarcel\u00f3 a Bonagrazia, y en la Bula \u201cCum inter nonnullos\u201d (\u201cComo entre todos\u201d) (12 de noviembre de 1323) declar\u00f3 hereje la aseveraci\u00f3n que Cristo y los Ap\u00f3stoles no pose\u00edan ninguna propiedad ya sea en forma separada o colectiva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La controversia entre el papa y la orden pronto tom\u00f3 un car\u00e1cter pol\u00edtico, siendo los Minoritas designados consejeros por Luis IV de Bavaria, rey de Alemania, quien tambi\u00e9n se encontraba en conflicto con el papa. Luego que Luis IV (1314-47) derrot\u00f3 a su rival Federico, duque de Austria, en la batalla de M\u00fchldorf (18 Sept. 1322), y su invasi\u00f3n de Lombard\u00eda para proseguir la causa del Gibelino (2) Visconti, Juan XXII orden\u00f3 que toda la cuesti\u00f3n del derecho al trono Germ\u00e1nico deb\u00eda ser presentado frente al tribunal papal y, el 8 de octubre de 1323, comenz\u00f3 el proceso can\u00f3nico en contra de Luis. En la Apelaci\u00f3n de Nuremberg (18 Diciembre 1323), Luis, curiosamente, acus\u00f3 al papa de favoritismo hacia los Minoritas, aunque dicho documento nunca fue publicado. Pero en la Apelaci\u00f3n de Sachsenhausen del mismo rey Luis (22 mayo 1324), estaba llena de invectivas contra el \u201chereje que falsamente se designa a s\u00ed mismo como el Papa Juan XXII\u201d, por soslayar la pobreza de Cristo. Esta famosa \u201cSpiritualist excursus\u00bb (\u201cPr\u00e1ctica espiritualista\u201d) est\u00e1 estrechamente conectada con la Apelaci\u00f3n de Bonagrazia, y con los escritos de Ubertino de Casale y de Pietro de Giovanni Olivi. Es cierto que se origina entre los Franciscanos, quienes bajo la protecci\u00f3n del rey, apuntan a Juan XXII y sus ense\u00f1anzas, aunque Luis IV neg\u00f3 posteriormente toda responsabilidad en la materia. El resultado fue la excomuni\u00f3n de Luis IV (11 de Julio de 1324) y, en el decreto \u201cQuia quorundam\u201d (\u201cPorque en alg\u00fan lado \u201c) (10 Nov 1324), Juan XXII prohibi\u00f3 toda contradicci\u00f3n o cuestionamiento de sus constituciones \u201cCum inter nonnullos\u201d y \u201cAd conditorem\u201d. El cap\u00edtulo general de la orden, reunido en Lyon, (20 Mayo 1325) bajo la presidencia de Miguel de Cesena, proh\u00edbe cualquier referencia irrespetuosa hacia el papa. El 8 de junio de 1327, Miguel recibi\u00f3 instrucciones de presentarse el mismo en Avignon, mandato que obedeci\u00f3 (2 Dic 1327). Como el papa lo hab\u00eda reprobado bruscamente en p\u00fablico (9 de Abril de 1328) por su actuaci\u00f3n en el cap\u00edtulo de Perugia (1322), present\u00f3 una protesta en secreto (13 de Abril) y, temiendo el castigo, huy\u00f3, a pesar de las \u00f3rdenes del papa, hacia Aigues-Mortes (28 de mayo) y luego a Pisa, junto a Bonagrazia de B\u00e9rgamo y William de Occam. Mientras tanto, se suceden otros eventos de importancia. Luis de Bavaria hab\u00eda entrado en Roma con un ej\u00e9rcito germano, para felicidad de los Gibelinos. Lo acompa\u00f1aban Ubertino de Casale, Juan de Jandum y Marsilius de Papua, autores de la \u201cDefensor pacis\u201d (\u201cDefensor de la paz\u201d), que declaraba que el emperador y la Iglesia est\u00e1n en general por encima del papa. Luis se proclam\u00f3 solemnemente Emperador de Roma por Sciarra Colonna (17 Enero 1328), y el 12 de mayo nomina y es luego proclamado como antipapa a Pietro Rainalducci de Corvara, un Franciscano, bajo el nombre de Nicol\u00e1s V. Los 3 fugitivos de Avignon se presentaron ante Luis y lo acompa\u00f1aron a Bavaria, donde permanecieron hasta su muerte. Juan XXII depuso a Miguel como general de la orden (6 de junio de 1328) y el 13 de junio design\u00f3 al Menor Cardenal Bertrand de Turre como vicario general de la orden para presidir el capitulo que se realiz\u00f3 en Par\u00eds (2 de junio de 1329), al cual Miguel de Cesena vanamente intent\u00f3 prevenir, y llev\u00f3 a la elecci\u00f3n de Fray Gerardo Adonis de Ch\u00e2teauroux de la provincia de Aquitania. Obediente a Juan XXII, indujo a la mayor\u00eda de la orden a someterse a la Sede Apost\u00f3lica. Miguel de Cesena y todos sus adherentes, los Micaelitas, fueron repudiados de la Orden. Al mismo tiempo, y por mandato de Juan XXII, se instituyeron actas papales contra ellos en todos lados. Los Micaelitas negaron el derecho de Juan al papado, y lo denunciaron tanto a \u00e9l como a sus sucesores, como herejes. Esto demostr\u00f3 el car\u00e1cter peligroso de la secta. En sus numerosas y apasionadas denuncias contra los papas, especialmente contra Juan XXII, ellos siempre se\u00f1alan para refutar, definiciones aisladas de Juan en sus Bulas. A la controversia respecto a la pobreza se agreg\u00f3 (1333) la cuesti\u00f3n referente a la visi\u00f3n beat\u00edfica de los santos, respecto a la cual Juan XXII, contrariamente a la opini\u00f3n general, y aun sin intentar definir la materia, hab\u00eda declarado que solo comenzar\u00eda en el juicio final.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante este per\u00edodo, el antipapa Nicol\u00e1s V, nombr\u00f3 6 cardenales, (15 de mayo de 1238), entre ellos un Agustino y un Dominico, y entre septiembre de 1328 y Diciembre de 1329, a otros 3 cardenales; tambi\u00e9n entre los obispos que consagr\u00f3 hab\u00eda miembros de las dos \u00f3rdenes arriba mencionadas. Luego del retorno de Luis IV a Bavaria, Nicol\u00e1s V, privado de todo apoyo, se refugi\u00f3 en el condado de Donoratico. Finalmente, en su desolaci\u00f3n, Nicol\u00e1s apel\u00f3 a Juan XXII, se postr\u00f3 a sus pies (Avignon, 4 de agosto), y se someti\u00f3 a un confina-miento honorable en Avignon, donde permaneci\u00f3 hasta su muerte (16 de octubre de 1333).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan inici\u00f3 mientras tanto, acciones contra Miguel y sus seguidores. De acuerdo a sus instrucciones a Aycardo, Arzobispo de Mil\u00e1n, las acciones contra Miguel fueron publicadas en varias localidades (20 de junio de 1328). El 5 de septiembre de 1328, Juan XXII dirigi\u00f3 la encarcelaci\u00f3n de Fray Azzolino, quien actuaba como vicario de Miguel, y el 18 de agosto de 1331, el arresto de otro vicario, Fray Thedino, quien representaba a Miguel in la Marca de Ancona. Prominentes entre los seguidores de Miguel est\u00e1n los m\u00e1s o menos numerosos Minoritas de los monasterios de Todi y Amelia (contra los cuales se instituyeron procesos en 1329-30), en Cortona (1329) y Pisa (1330), donde, de todos modos, aparecieron abiertamente hasta en 1354, as\u00ed como en Albigano y Savonna (1329-32).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 21 de diciembre de 1328, Juan XXII graciosamente perdon\u00f3 a Fray Minus, provincial de Toscaza, mientras que el 2 de diciembre orden\u00f3 el juicio de Fray Humilis, Custodio de Umbria. Los decretos papales rebelan la presencia de Micaelitas en Inglaterra (1329), Alemania (1322), Carcassone, Portugal (1330), Espa\u00f1a (1329), Sicilia y Lombard\u00eda (1329, 1334), Cerde\u00f1a, Armenia, y otros lugares. Juan XXII y sus inmediatos sucesores tambi\u00e9n dictaron numerosos decretos contra los Fraticelli en la Marca de Ancona, donde los obispos y barones feudales menores los defendieron exitosa y obstinadamente a pesar de las amenazas papales; tambi\u00e9n en N\u00e1poles y Calabria, donde el rey Roberto y la reina Sanzia exhibieron especial veneraci\u00f3n por San Francisco y sus humildes seguidores. En el castillo real, donde las capellan\u00edas eran realizadas por Franciscanos, resid\u00eda Fray Felipe de Mayorca, hermano de la reina. Este Felipe (1328), solicit\u00f3 a Juan XXII permiso para \u00e9l y otros Franciscanos, para observar literalmente la regla de San Francisco, independientemente de los superiores de la orden; el papa, por supuesto, se rehus\u00f3. En una carta fechada el 10 de agosto de 1333, el Papa fue obligado a presentar algunas dudas de la reina respecto a la observancia de la \u201csagrada pobreza\u201d, y el rey aun escribi\u00f3 un tratado favoreciendo el punto de vista del Cap\u00edtulo de Perugia (1322). La condena papal de los Fraticelli, provoc\u00f3, por lo tanto, escasos resultados en el Reino de N\u00e1poles. El 8 de julio de 1331, el Papa advirti\u00f3 al Rey Roberto sobre no rechazar m\u00e1s los decretos papales contra Miguel de Cesena ni prevenir su publicaci\u00f3n en el reino. Felipe de Mayorca, de todos modos, predic\u00f3 abiertamente contra el Papa. Fue debido a la influencia de la familia real que Fray Andrea de Gagliano, un capell\u00e1n de la corte de N\u00e1poles, fue acusado en el proceso institu\u00eddo contra \u00e9l en Avignon en 1338, debido a que continuaba sus conversaciones con Miguel de Cesena y con los cincuenta Micaelitas que residieron por alg\u00fan tiempo bajo la protecci\u00f3n del rey en el castillo de Lettere cercano a Castellamare, pero quien m\u00e1s tarde (1235) se someti\u00f3 humildemente a sus superiores legales. En 1336 Fraticelli de \u201ccortos ropajes\u201d todav\u00eda ocupaban el monasterio de Santa Clara de N\u00e1poles, fundado por la Reina Sanzia, y estaban establecidos en otras partes del reino; se demand\u00f3 su expulsi\u00f3n (24 de junio 1336) por Benedicto XII (1334 \u2013 42). En 1344 Clemente IV (1342 \u2013 52) encontr\u00f3 necesario reiterar estos decretos anteriores. Entre 1363 \u2013 1370 fue posible a los Franciscanos tomar al fin posesi\u00f3n de varios monasterios en Calabria y Sicilia de los cuales los Fraticelli hab\u00edan sido expulsados; pero Gregorio XI se quejaba (12 septiembre 1372) que \u201clas cenizas y huesos de Fraticelli eran veneradas como reliquias de santos en Sicilia, e incluso se erig\u00edan Iglesias en su honor\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los registros de un proceso conducido en forma irregular contra los Fraticelli del monasterio Franciscano de Tauris (1334), que fue descrito por los Dominicos, aprendimos que ellos vituperaban abiertamente contra Juan XXII y sosten\u00edan los puntos de vista de Miguel de Cesena, aunque en su forma apocal\u00edptica declaraban que la orden de los Frailes Menores estaba dividida en tres partes, y que s\u00f3lo ser\u00edan salvados aquellos que viajaran hacia el Este, o sea, ellos mismos. Se desconoce si \u00e9stos eran id\u00e9nticos a los Fraticelli de Armenia, Persia, y otras localidades orientales, donde todos los obispos fueron comisionados por Clemente VI a perseguirlos (29 de mayo de 1344).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante largo tiempo la secta prosper\u00f3 extremadamente en el Ducado de Spoleto, gracias a la continua agitaci\u00f3n pol\u00edtica. En un proceso institu\u00eddo contra un grupo particular de Fraticelli de Umbria en 1360, se nos informa que Fray Francisco Niccol\u00f2 de Perugia fue su fundador. Ellos pretend\u00edan observar la Regla de San Agust\u00edn, pero eran fan\u00e1ticos en la cuesti\u00f3n de la pobreza y miraban a todos los prelados como culpables de simon\u00eda (3). La salvaci\u00f3n s\u00f3lo se encontraba en su orden, supuestamente perfecto. Imitaban a los Fraticelli sicilianos en sus doctrinas y m\u00e9todos de instrucci\u00f3n. Existe aun una interesante carta donde los Fraticelli de Campagna (1353 \u2013 55) escriben a los magistrados de Narni cuando tiene referencias que uno de sus miembros (Fray Est\u00e9fano) ha sido cruelmente encarcelado por la Inquisici\u00f3n de la ciudad doce a quince a\u00f1os antes. En dicha carta, ellos solicitan que los magistrados lo liberen de acuerdo al ejemplo de las ciudades de \u201cTodi, Perugia, As\u00eds y Pisa\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Fraticelli gozaban de una completa libertad en Perugia. Viv\u00edan donde mejor les conven\u00eda, principalmente en las casas de campo de los ricos. Se volvieron tan atrevidos, como para insultar p\u00fablicamente a los Minoritas (Conventuales) en el monasterio de San Francisco del Prado. Parece que estos Fraticelli eligieron su propio papa, obispos y generales, y que se dividieron en varias facciones. Los Conventuales, como medio de defensa, llamaron a Fray Paoluccio de Trinci, el fundador de los Observantes, y le cedieron el peque\u00f1o monasterio de Monte Ripido cercano a la ciudad (1374). Fray Paoluccio fue exitoso en sus disputas contra los Fraticelli, y cuando se los expuso claramente como herejes, la gente los hech\u00f3 fuera de la ciudad. Debe hacerse notar que estos Fraticelli, y probablemente otros en eses per\u00edodo, eran designados como Fraticelli della opinione (Fraticelli de la opini\u00f3n), quiz\u00e1s en relaci\u00f3n a su opini\u00f3n que el Papado Romano hab\u00eda dejado de existir con Juan XXII (1323) o Celestino V, y que solo ellos constitu\u00edan la verdadera Iglesia. Para la misma \u00e9poca, Fray Vitale de Francia y Fray Pedro de Florencia ejerc\u00edan una especie de generalato sobre los Fraticelli. Recib\u00edan protecci\u00f3n y hospitalidad de las familias ricas e influyentes de Apulia, en los alrededores de Roma, y en la Marca. Uno de sus protectores fue el caballero Andreuccio de Palumbario, quien les dio protecci\u00f3n en su castillo cerca de Rieti, por lo que fue severemante amonestado por Urbano VI (4 de Mayo de 1388). El mismo d\u00eda el Abad Benedictino de Farfa fue reprendido por una falta similar. El 14 de Noviembre de 1394, Bonifacio IX facult\u00f3 a los Minoritas de Terra di Lavoro a tomar posesi\u00f3n de los monasterios abandonados por los Fraticelli. Mart\u00edn V concedi\u00f3 los mismos derechos a los Franciscanos de la Provincia de Roma (14 de Noviembre de 1418) y, el 7 de abril de 1426, les transfiri\u00f3 como una regal\u00eda especial el monasterio de Palestrina, que hab\u00eda sido fuertemente defendido por los Fraticelli. El mismo a\u00f1o, Mart\u00edn V nombr\u00f3 a San Juan de Capistrano (27 de mayo) y a San Jaime de la Marca (11 de octubre) como inquisidores generales para tomar acciones en contra de los Fraticelli. Estos promotores del orden entre los Franciscanos, cumplieron estricta y en\u00e9rgicamente sus deberes en este oficio y tuvieron \u00e9xito en golpear los centros vitales de la secta. En 1415 la ciudad de Florencia formalmente desterr\u00f3 a los \u201cFraticelli de vida pobre, los seguidores de Miguel de Cesena de infame memoria\u201d, y en Lucca, cinco Fraticelli solemnemente abjuraron de sus errores en un juicio (1411). Mart\u00edn V orden\u00f3 tambi\u00e9n a los Obispos de Porto y Alba a tomar medidas contra los Fraticelli \u201cen la provincia de Roma, la Marca de Ancona, el Ducado de Spoleto y otras localidades\u201d (7 de junio de 1427). El 27 de enero del mismo a\u00f1o, Mart\u00edn V hab\u00eda permitido a los Observantes de Ancona ocupar el monasterio de las Fraticelli en Castro l\u2019Ermita como primer paso en la campa\u00f1a contra los Fraticelli de esa vecindad. El 1 de junio de 1428, comision\u00f3 al Obispo de Ancona a imponer sus reglas estrictamente en Maiolati, poner a todos los sospechosos en el potro, destru\u00edr su villa, separar a los ni\u00f1os de los padres herejes, y dispersar a la poblaci\u00f3n adulta. Una carta que circul\u00f3, de los Fraticelli dirigida a toda la Cristiandad, prob\u00f3 ser ineficaz, y su condena fue sellada. Juan de Capistrano y San Jaime de la Marca quemaron treinta y seis de estos establecimientos o dispersaron a los miembros, y un n\u00famero de ellos fue quemado en estacas en Florencia y Fabriano, en este \u00faltimo lugar en presencia del Papa. San Jaime de la Marca, comisionado por Nicol\u00e1s V a proceder contra ellos (1449), escribi\u00f3 el famoso \u201cDialogus contra Fraticellos\u201d (Di\u00e1logo contra los Fraticelli), que public\u00f3 primero en 1452, haci\u00e9ndole algunas adiciones luego. De acuerdo con ello los principales establecimientos de los Fraticelli estaban situados en el valle de Jesi, en Maiolati, Pogio, Cupo, Massaccia y Mergo. Constituyeron tambi\u00e9n obispados en otros distritos donde contaron con un n\u00famero suficiente de adeptos. Realizaron frecuentes viajes con prop\u00f3sitos de propaganda, especialmente a Toscana. Algunos se vest\u00edan en parte como Minoritas, algunos como eremitas, frecuentemente disfraz\u00e1ndose como forma de protegerse. Su doctrina era un resumen de sus errores sectarios primitivos: toda la Iglesia Romana hab\u00eda desertado de la verdadera Fe desde los tiempos de Juan XXII (1323); s\u00f3lo ellos constitu\u00edan la verdadera Iglesia y reten\u00edan los sacramentos y el sacerdocio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una forma de Fraticelli fue tambi\u00e9n representada por Felipe de Berbegni, un Observante fan\u00e1tico y exc\u00e9ntrico de Espa\u00f1a (1433), quien trat\u00f3 de establecer una sociedad estricta de la Capuciola, pero encontr\u00f3 una vigorosa oposici\u00f3n en Juan de Capistrano, quien escribi\u00f3 una disertaci\u00f3n contra \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo una vez m\u00e1s se tomaron medidas contra los Fraticelli, hasta donde se conoce, en 1466, cuando un n\u00famero de Fraticelli de Poli, cerca de Palestrina y Maiolati fueron capturados en As\u00eds durante la celebraci\u00f3n de la Porci\u00fancula. Fueron hechos prisioneros en el Castillo de Sant\u2019Angelo y se instituyeron procesos contra ellos. Su protector en Poli, el Conde Est\u00e9fano de\u2019Conti, fue hecho prisionero, pero ellos tambi\u00e9n recibieron la protecci\u00f3n de la familia Colonna de Palestrina. La Tradici\u00f3n tambi\u00e9n menciona que los Fraticelli establecieron muchas otras colonias y que tuvieron un centro importante en Grecia, de donde enviaron emisarios y buscaron refugio de las agresivas medidas de San Jaime de la Marca. Generalmente llevaban a cabo sus reuniones por la noche en casa privadas y se dice que la mitad de los habitantes de Poli se encontraban entre sus adherentes. La acusaci\u00f3n de que sus servicios religiosos eran profanados por pr\u00e1cticas inmorales no pudo ser probado. De acuerdo con su doctrina, como est\u00e1 contenido en los \u201cDialogus\u201d, los sacerdotes inmorales sufren la p\u00e9rdida de sus poderes de orden y jurisdicci\u00f3n. Ten\u00edan tambi\u00e9n su propio obispo, llamado Nicol\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante este per\u00edodo se publicaron numerosos panfletos controvirtiendo los errores de los Fraticelli. Mientras se sosten\u00eda la campa\u00f1a en Roma, se conoci\u00f3 informaci\u00f3n sobre otra secta similar a los Fraticelli, que se descubri\u00f3 en Alemania; pero aunque estos visionarios, guiados por los Hermanos Johann y Livin de Wirsberg, encontraron adherentes entre los Mendicantes de Bohemia y Franconia, no pueden ser considerados como Fraticelli. A pesar de todas las persecuciones, sobrevivieron remanentes de los Fraticelli originales, pero su fortaleza estaba paralizada y no constitu\u00edan por lo tanto un serio peligro para la Iglesia de Roma. El croquis precedente prueba en forma suficiente que estos herejes no eran miembros de la Orden de San Francisco, sino m\u00e1s bien ellos hab\u00edan sido expulsados de la orden y de la Iglesia. La Orden en s\u00ed, y la gran mayor\u00eda de sus miembros permaneci\u00f3 fiel a la Iglesia a pesar que muchos de sus m\u00e1s prominentes monjes y aun secciones enteras se apartaron de ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mejor fuente para la historia general de los Fraticelli es EHRLE in Archiv f\u00fcr Literatur- und Kirchengeschichte des Mittelalters, III (Berlin, 1887), 553-614; IV (Freiburg, 1888), 1-201; I (Berlin, 1885), 509-70, 154-165; II (Berlin, 1886), 108-64, 249-336, 353-416, 653-69; III (Berlin, 1887), 1-195, 540-52. EUBEL, Bullarium Franciscanum (Rome), V (1898), VI (1902), VII (1904); WADDING, Annales Minorum, ad ann. 1320-34 (2nd ed., Rome, 1733); BALUZE, Miscellanea (2nd ed., 7 vols., Paris, 1678-1715; 4 vols., Lucca, 1761-64); Analecta Franciscana (Quaracchi), II (1887), 120 sqq.; III (1897), 474 sqq.; M\u00dcLLER, Der Kampf Ludwigs des Bayern mit der r\u00f6mischen Kurie (2 vols., T\u00fcbingen, 1879-80); RIEZLER, Die literarischen Wi-dermacher der P\u00e4pste zur Zeit Ludwigs des Bayers (Leipzig, 1874); MARCOUR, Anteil der Minoriten am Kampfe zwischen K. Ludwig IV. von Bayern und Papst Johann XXII bis zum Jahre 1328 (Emmerich, 1874); PREGER, Der kirchenpolitische Kampf unter Ludwig dem Bayern (Munich, 1877); SCHREIBER, Die poli-tischen und religiosen Doktrinen unter Ludwig dem Bayer (Landshut, 1858); FELTEN, Die Bulle: Ne pr\u00e6te-reat, und die Rekonziliensverhandlungen Ludwigs des Bayern (2 vols., Trier, 1885-87); IDEM, Forschungen zur Geschichte Ludwigs des Bayern (Neuss, 1900); RIEZLER, Vatikanische Akten zur deutschen Geschichte in der Zeit Ludwigs des Bayern (Innsbruck, 1891); SCHWALM, Die Appellation K\u00f6nig Ludwigs des Baiern von 1324 (Weimar, 1906); para una mayor bibliograf\u00eda alemana ver DAHLMANN-WAITE, Quellenkunde der deutschen Gesch. (7th ed., Leipzig, 1906), n. 4421 sqq., 4499-4529. TOCCO, Un codice della Marciana di Venezia sulla questione della povert\u00e0 (Venice, 1886-87); IDEM, L&#8217;eresia nel medio evo (Florence, 1884); IDEM, Un processo contro Luigi di Durazzo in Archivio storico per le provincie Napoletane, XII (Naples, 1887); IDEM, I Fraticelli o poveri Eremeti di Celestino, secondo imuori documenti in Bolletino della societ\u00e0 di storia patria \u2026 negli Abruzzi, XIV (Aquila, 1895), 117-760, XII, 95-105; IDEM, Nuovi documenti sui dissidii francescani in ACCADEMIA DEI LINCEI, Scienze mor. stor. e filol., ser. V, vol X (Rome, 1901), 3-20; IDEM, L&#8217;eresia dei Fraticelli e una lettera inedita del b. Giovanni dalle Celle, ibid., XV (Rome, 1906), 1-19, 109-80; IDEM, Fraticelli in Archivio storico italiano, ser. V, vol. XXXV (Florence, 1905), 332-68; DAVIDSON, Un libro di entrate e spese dell&#8217; inquisitore fiorentino (1322-29), ibid., ser. V, vol. XXVII (Florence, 1901), 346-55; SAVINI, Sui Flagellanti, sui Fraticelli e sui bizocchi nel Teramano, ibid., ser. V, vol. XXXV (Florence, 1905), 82-91 (without value); ZAMBRINI, Storia di Fra Michele Minorita come fu arso in Firenze nel 1389 con documenti risguardanti Fraticelli della povera vita (Bologna, 1864); FUMI, Eretici e ribelli nell&#8217; Umbria dal 1220 al 1330 studiati su documenti inediti dell&#8217; archivio segreto vaticano in Bolletino della reale deputazione di storia patria per l&#8217;Umbria, III (Perugia, 1897), 257-82, 429-89; IV (1898), 221-301, 437-86; V (1890), 1-46, 205-425; IDEM, Una epistola dei \u00abPoverelli di Cristo\u00bb al commune di Narni, ibid., VII (Perugia, 1901), 353-69; LEA, A History of the Inquisition of the Middle Ages (New York, 1888), III; PASTOR, Gesch. der P\u00e4pste im Zeitalter der Renaissance, II (2nd ed., Freiburg, 1894), 360 sqq.; FINKE, Acta Pragonensia (2 vols., Berlin, 1908); TOCCO, Studi Francescani, I (Naples, 1909); HOLZAPFEL, Handbuch der Geschichte des Franziskanerordens (Freiburg im Br., 1909), 56 sqq., tr. Lat., ibid. (1909), 50 sqq.; LIV. OLIGER in Archivum Franciscanum Historicum, I (Puaracchi, 1908), 617 sqq.; BIHL, ibid., II (1909), 137 sqq., 158 sqq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MICHAEL BIHL<br \/>\nTrascripci\u00f3n de WG Kofron<br \/>\nCon agradecimiento al Fr. Juan Hilkert, Akron, Ohio<br \/>\nTraducido al castellano por Angel Nadales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas del Traductor:<br \/>\n(1)Beghardus, Begardus, (probablemente franc\u00e9s, de begard); miembro de una de las muchas asociaciones semimon\u00e1sticas de laicos fundadas en el siglo trece en los Pa\u00edses Bajos a imitaci\u00f3n de los Beguines, eventualmente proscriptos como herejes por la Iglesia Medieval, y que se extinguieron en el siglo XIV.<br \/>\n(2) miembros de un partido pol\u00edtico aristocr\u00e1tico de Italia que sosten\u00eda la autoridad de los emperadores alemanes entre los siglos XII y XV.<br \/>\n(3) compra o venta de bienes espirituales (sacramentos y sacramentales), o temporales inseparablemente anejas a las espirituales (prebendas y beneficios eclesi\u00e1sticos).\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[949] Castellanizado es \u00abfraticelos\u00bb. Eran grupos de personas asociadas por ideales m\u00e1s o menos m\u00ed\u00adsticos de pobreza, de piedad supersticiosa y, en ocasiones de oposici\u00f3n o enfrentamiento contra las autoridades, que se extendieron por diversos lugares de Europa en el siglo XIII. 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