{"id":11014,"date":"2016-02-05T07:45:21","date_gmt":"2016-02-05T12:45:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galileo-galilei\/"},"modified":"2016-02-05T07:45:21","modified_gmt":"2016-02-05T12:45:21","slug":"galileo-galilei","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/galileo-galilei\/","title":{"rendered":"GALILEO GALILEI"},"content":{"rendered":"<p>[951](1564-1642)<br \/>\n El astr\u00f3nomo, f\u00ed\u00adsico y matem\u00e1tico Galileo fue profesor de f\u00ed\u00adsica en la Universidad de Pisa. Construy\u00f3 un telescopio. Elabor\u00f3 diversas teor\u00ed\u00adas y escribi\u00f3 obras como \u00abDialogo sobre los dos sistemas del mundo\u00bb que convulsionaron la ciencia e iniciaron una fecunda carrera de descubrimientos cient\u00ed\u00adficos.<\/p>\n<p>    Defendi\u00f3 con datos y argumentos lo que hab\u00ed\u00ada sostenido anteriormente Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico: que el sol esta fijo y es la tierra la que se mueve a su alrededor. El Santo oficio, al entender que pod\u00ed\u00ada afectar a la interpretaci\u00f3n de la Biblia, cuando Josu\u00e9 manda parar el sol y el astro se par\u00f3 (Jos. 10.13), le exigi\u00f3 la retractaci\u00f3n con un Decreto del 22 de Junio de 1633.<\/p>\n<p>    Acept\u00f3 la retractaci\u00f3n aparentemente (aunque al salir dijera: \u00abE neppure si muove\u00bb, \u00absin embargo es la tierra la que se mueve\u00bb) y cumpli\u00f3, de acuerdo con el Cardenal Belarmino, amigo suyo, el moderado castigo que se le impuso de guardar prisi\u00f3n en su misma mansi\u00f3n de Arcetri, cerca de Florencia.<\/p>\n<p>    Galileo ha pasado a la Historia como ejemplo de la intransigencia de la Iglesia y de su oposici\u00f3n a la ciencia.<\/p>\n<p>    Pero no deja de ser una falacia de los adversarios cristianos el apoyarse en un hecho oscuro y desacertado para ocultar la aportaci\u00f3n de los cristianos al saber humano y la indudable aportaci\u00f3n eclesial en todos los terrenos del saber cient\u00ed\u00adfico a lo largo de los siglos y que si no hubiera sido por los alientos cient\u00ed\u00adficos y culturales de la Iglesia el mundo hubiera sido muy diferente a lo que es.<\/p>\n<p>    En relaci\u00f3n a la condena de Galileo, han sido muchos los comentarios adversos contra la Inquisici\u00f3n por este motivo. Pero es conveniente recordar que el error de la sentencia ni fue un\u00e1nime entre los miembros del tribunal ni fue un hecho de Iglesia (el Papa Urbano VIII no intervino), sino una decisi\u00f3n falible e inoportuna de los miembros del tribunal del Santo Oficio, influidos por las ideas de la \u00e9poca y por su escasa capacidad cr\u00ed\u00adtica del momento.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>\n  Generalmente conocido como Galileo. Naci\u00f3 en Pisa el 18 de febrero de 1564, muri\u00f3 el 8 de enero de 1642. Su padre, Vincenzo Galilei perteneci\u00f3 a una familia de notables quienes poseyeron una importante fortuna, \u00e9l hab\u00eda ganado cierta distinci\u00f3n como m\u00fasico y matem\u00e1tico. A temprana edad Galileo manifest\u00f3 su aptitud por las matem\u00e1ticas y la mec\u00e1nica, pero sus padres deseaban que se alejara de estos estudios que no promet\u00edan mayores ingresos y se dedicara a la profesi\u00f3n m\u00e9dica. Todo fue en vano, y durante su juventud decidi\u00f3 seguir la senda de su genio original, lo que le coloc\u00f3 r\u00e1pidamente entre la primera categor\u00eda de los fil\u00f3sofos de la naturaleza.<br \/>\n  ]]Fue un gran m\u00e9rito que Galileo felizmente combinara la experimentaci\u00f3n con los c\u00e1lculos, con ello se opuso al sistema prevaleciente en su tiempo. El mismo consist\u00eda en que en lugar de ir directamente a la naturaleza y la investigaci\u00f3n de sus leyes y procesos, se hac\u00eda el aprendizaje por medio de la autoridad, especialmente la derivada de Arist\u00f3teles, quien se supon\u00eda hab\u00eda dicho la \u00faltima palabra en esos asuntos. Bas\u00e1ndose en esos planteamientos se arrib\u00f3 a muchas conclusiones err\u00f3neas, las cuales dominaron durante mucho tiempo. Contra ese estado de circunstancias y de supersticiones se mantuvo Galileo de manera resuelta y vehemente. Eso hizo que lograra desacreditar muchas creencias que se consideraban incuestionables, pero a la vez se granje\u00f3 una tormentosa oposici\u00f3n e indignaci\u00f3n por parte de quienes hab\u00eda desacreditado.<br \/>\n  No s\u00f3lo lleg\u00f3 generar formidables controversias sino tambi\u00e9n a refutar y confundir a sus adversarios. Por si fuera poco Galileo ten\u00eda una buena pluma y con ella ridiculiz\u00f3 a sus oponentes, llegando a exasperarlos. Todo esto conllevo que enfrentara los innumerables problemas por los cuales es mayormente recordado en la actualidad. Tal y como Sir David Brewster (Martyrs of Science) indica, \u00abLa brillantez, por no decir la imprudencia, con la cual Galileo insisti\u00f3 en hacerse de enemigos, sirvi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s para que estos \u00faltimos se alienaran de la verdad\u00bb.<br \/>\n  No obstante que en la mente popular, Galileo es recordado principalmente como un astr\u00f3nomo, no fue precisamente en esta \u00e1rea en la cual realiz\u00f3 sus m\u00e1s substanciales contribuciones al conocimiento humano, tal y como es testificado por autoridades de la talla de Lagrange, Arago y Delambre. Sus mayores logros fueron en el campo de la mec\u00e1nica y especialmente en din\u00e1mica, ciencia que se considera lleg\u00f3 a fundar.<br \/>\n  Antes de cumplir 20 a\u00f1os de edad, sus observaciones en la oscilaci\u00f3n de una l\u00e1mpara colgante en la Catedral de Pisa, le condujeron al descubrimiento de los movimientos isocr\u00f3nicos del p\u00e9ndulo, teor\u00eda que utilizar\u00eda unos cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde en la construcci\u00f3n de un reloj astron\u00f3mico. En 1588, la formulaci\u00f3n de un tratado sobre gravedad en los cuerpos s\u00f3lidos le vali\u00f3 la denominaci\u00f3n del Arqu\u00edmedes de su tiempo, y le asegur\u00f3 una c\u00e1tedra en la Universidad de Pisa. Durante los siguientes a\u00f1os, aprovechando la existencia de la torre inclinada, condujo la experimentaci\u00f3n de la ca\u00edda de los cuerpos y demostr\u00f3 la falsedad de una m\u00e1xima peripat\u00e9tica, aceptada sin ninguna duda hasta entonces, seg\u00fan la cual la velocidad de ca\u00edda era proporcional al peso de los objetos.<br \/>\n  Esto provoc\u00f3 una tormenta en la reacci\u00f3n por parte de los aristot\u00e9licos quienes no aceptaban ni a\u00fan hechos que contradijeran los dictados de su maestro. Galileo, en vista de estos problemas y de otros que hab\u00eda generado, consider\u00f3 prudente dejar Pisa y trasladarse a Florencia, el lugar de origen de su familia. Debido a la influencia de amigos del Senado de Venecia, fue nombrado en 1592 como presidente del \u00e1rea de matem\u00e1ticas de la Universidad de Padua, posici\u00f3n que ocup\u00f3, con creciente renombre, durante 18 a\u00f1os.<br \/>\n  A partir de all\u00ed se estableci\u00f3 definitivamente en Florencia donde fue nombrado fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico extraordinario del Gran Duque de Toscania. Durante todo este per\u00edodo, y ya pr\u00f3ximo a concluir su vida, fue infatigable su investigaci\u00f3n de la naturaleza en sus m\u00faltiples campos. Dando seguimiento a sus experimentos de Pisa y otros respecto a planos inclinados, Galileo fue capaz de establecer las leyes de ca\u00edda de los cuerpos tal y como se conocen en la actualidad. Tambi\u00e9n formul\u00f3 las leyes de los proyectiles, y en gran medida anticip\u00f3 las leyes del movimiento, las que finalmente fueron formuladas por Newton. Galileo estudi\u00f3 las propiedades de ondas c\u00edclicas e intent\u00f3 resolver el problema asociado con su cuadratura, tambi\u00e9n utiliz\u00f3 los \u00abinfinitesimales\u00bb, siendo el primero que introdujo su uso y con ello creando uno de los principios en que posteriormente se desarrollar\u00eda el c\u00e1lculo en matem\u00e1ticas. En el campo de la est\u00e1tica Galileo dio la primera demostraci\u00f3n directa y completa de las leyes del equilibrio y del principio de las velocidades virtuales. En hidrost\u00e1tica, \u00e9l estableci\u00f3 las bases para el principio de la flotaci\u00f3n, invent\u00f3 el term\u00f3metro (term\u00f3metro lento). Aunque algunas veces se sostiene lo contrario Galileo no invent\u00f3 el microscopio.<br \/>\n  Aunque son muy famosos sus descubrimientos astron\u00f3micos, no son ellos los que constituyen su aporte m\u00e1s substancial. En este sentido su mayor aporte fue indudablemente la pr\u00e1ctica invenci\u00f3n del telescopio. A principios de 1609 Galileo tuvo noticias de que un \u00f3ptico holand\u00e9s llamado Lippershey, hab\u00eda producido un instrumento que permit\u00eda ver de manera ampliada objetos distantes. Galileo estudi\u00f3 los procesos que estaban involucrados y sus principios, y se dice que luego de una noche completa de estar trabajando en los principios de la refracci\u00f3n de la luz, tuvo \u00e9xito en construir un objeto capaz de aumentar tres veces la visi\u00f3n de objetos distantes. Esa capacidad de visi\u00f3n r\u00e1pidamente se aument\u00f3 a treinta y dos veces.<br \/>\n  Este instrumento permiti\u00f3 a Galileo desarrollar sus observaciones y sus descubrimientos en el firmamento, los cuales fueron adquiriendo cada vez mayor significado. La luna, por ejemplo, fue vista, no como lo cre\u00edan los antiguos astr\u00f3nomos, como una esfera perfecta, o bien de naturaleza diferente a la de la tierra, sino que nuestro sat\u00e9lite posee colinas y monta\u00f1as similares a los de nuestro planeta. Fue posible ver que el planeta J\u00fapiter tiene sat\u00e9lites, como demostrando la existencia de un sistema solar en miniatura. Con ello se apoyaba la doctrina de Cop\u00e9rnico. Se hab\u00eda indicado para ese entonces, que si los planteamientos de Cop\u00e9rnico eran ciertos, esto implicaba que los planetas interiores -mercurio y venus- deb\u00edan tener fases similares a las de la luna. Antes de los aportes de Galileo la controversia llev\u00f3 a establecer que esos planetas interiores eran transparentes y que los rayos del sol pasaban a trav\u00e9s de ellos. Con los descubrimientos de Galileo se pudo detectar las fases de esos planetas y se volvi\u00f3 a replantear el debate en torno al Copernicanismo. Finalmente, se pudo ver con claridad las manchas solares. A partir de ello, Galileo pudo probar la rotaci\u00f3n de la estrella y que por tanto la misma no ten\u00eda una posici\u00f3n inamovible, tal y como algunos aseguraban.<br \/>\n  Antes de esos descubrimientos, ya Galileo hab\u00eda abandonado los preceptos de Ptolomeo para adherirse a los planteamientos de Cop\u00e9rnico. Pero, tal y como lo confes\u00f3 posteriormente a Kepler en 1597, \u00e9l hab\u00eda evitado tal identificaci\u00f3n por temor a ser v\u00edctima del rid\u00edculo, tal y como hab\u00eda ocurrido con Cop\u00e9rnico. Con sus descubrimientos, Galileo se sinti\u00f3 con la seguridad de salir p\u00fablicamente en defensa de los postulados de Cop\u00e9rnico. Con ello no s\u00f3lo se aseguraba la creencia m\u00e1s generalizada en los aportes copernicanos, sino que tambi\u00e9n Galileo ganaba la m\u00e1s prominente posici\u00f3n como astr\u00f3nomo de sus \u00e9poca. Quiz\u00e1 el m\u00e1s grande astr\u00f3nomo de todos los tiempos.<br \/>\n  Esos elementos fueron la causa de su lamentable controversia con las autoridades eclesi\u00e1sticas, lo que levant\u00f3 graves cuestionamientos. Es necesario entender en este punto la posici\u00f3n exacta. Los brillantes descubrimientos que Galileo realiz\u00f3 mediante el descubrimiento del telescopio dieron, sin embargo, poco empuje al avance te\u00f3rico de esta ciencia. Como se ha dicho en varias ocasiones, los aportes m\u00e1s te\u00f3ricos en astronom\u00eda fueron hechos por un astr\u00f3nomo contempor\u00e1neo de Galileo: Kepler. Este avance kepleriano no fue completamente reconocido o bien fue ignorado. Es casi inconcebible, tal y como lo refiere Delambre, que Galileo no hiciera menci\u00f3n de las leyes keplerianas. Las primeras dos de ellas fueron dadas a conocer en 1609 y la tercera 10 a\u00f1os m\u00e1s tarde. Estos \u00faltimos aportes fueron determinantes en establecer las bases que posteriormente permitir\u00edan a Newton formular los principios de la mec\u00e1nica celeste.<br \/>\n  Con los descubrimientos de Galileo se tuvo clara prueba de la mayor validez de los principios de Cop\u00e9rnico -base helioc\u00e9ntrica- por sobre los de Ptolomeo y otros astr\u00f3nomos antiguos los que sosten\u00edan el principio geoc\u00e9ntrico del universo. Sin embargo, esos aportes no pudieron convencer a otros ilustres e importantes astr\u00f3nomos como Tycho Brah\u00e9 (quien no vivi\u00f3 para ver el telescopio), y Lord Bacon, quien muri\u00f3 a\u00fan no creyendo la validez de los planteamientos galileanos. Milton, por su parte, qui\u00e9n visit\u00f3 a Galileo ya a avanzada edad (1638), aparece como mediatizado en su criterio. Existen pasajes en su gran poema que favorecen planteamientos de ambos sistemas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entretanto, la explicaci\u00f3n del fen\u00f3meno de las mareas, permiti\u00f3 a Galileo dar una prueba del fen\u00f3meno de rotaci\u00f3n de la tierra sobre su eje. Hoy d\u00eda este aporte es universalmente reconocido como un grave error. Galileo fall\u00f3 en establecer la influencia de la luna en tal fen\u00f3meno tal y como posteriormente lo demostrar\u00eda Newton. Respecto a los cometas tambi\u00e9n Galileo sostuvo err\u00f3neamente que se trataba de fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos, tales como los meteoros. Tycho ya hab\u00eda adelantado la falsedad de esos planteamientos que se presentaban como una soluci\u00f3n para el sistema anti-copernicano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de las deficiencias de sus argumentos, Galileo plante\u00f3 sus propuestas con tal vehemencia que logr\u00f3 convencer a muchos, contribuyendo de esa manera a crear las condiciones que amargaron buena parte de su vida. En este sentido, no obstante, es conveniente subrayar dos aspectos. Primero el aspecto quiz\u00e1 m\u00e1s conocido, que la hostilidad que recibieron las teor\u00edas copernicanas se debi\u00f3 al deseo de la iglesia de mantener a la gente en la ignorancia. Ese punto no tiene s\u00f3lida sustentaci\u00f3n si se toma en cuenta que la iglesia fue la instituci\u00f3n por excelencia que estuvo preocupada por el conocimiento durante siglos, todo ello a pesar de los errores de m\u00e9todo en que la iglesia haya ca\u00eddo. La representaci\u00f3n m\u00e1s clara de esto es que los religiosos insist\u00edan en el car\u00e1cter geoc\u00e9ntrico del sistema solar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan as\u00ed fue un hombre de iglesia: Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico quien avanz\u00f3 la idea de que el sistema solar giraba no en torno a la tierra sino con respecto al sol y que nuestro planeta se manten\u00eda en rotaciones sobre su propio eje. Su trabajo m\u00e1s representativo \u00abDe Revolutionibus orblure coelestium\u00bb, fue publicado a requerimiento de dos influyentes hombres de la iglesia: el Cardenal Schomberg y del Arzobispo de Culm, Tiedemann Giese. La obra cont\u00f3 con la autorizaci\u00f3n del Papa Paulo III, a efecto de que -tal y como lo reconoci\u00f3 Cop\u00e9rnico- la obra fuera protegida del casi seguro ataque que iba a enfrentar por los \u00abmatem\u00e1ticos\u00bb (fil\u00f3sofos), debido a su aparente contradicci\u00f3n contra lo que percib\u00eda la percepci\u00f3n humana y el sentido com\u00fan. Se agreg\u00f3 tambi\u00e9n que no se ten\u00eda recuento de objeciones que se pod\u00eda hacer con base en las escrituras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, durante unos 75 a\u00f1os no se originaron contrapropuestas por parte de la Iglesia Cat\u00f3lica, aunque Lutero y Melanchthon condenaron el trabajo de Cop\u00e9rnico en t\u00e9rminos desmedidos. Ni Paulo III, ni ninguno de los nueve papas que le siguieron, ni la Congregaci\u00f3n de Roma, hicieron ver ninguna alarma, tal y como si fue originado por el propio Galileo en 1597. Quien, hablando de algunos de los riesgos que podr\u00eda tener el apoyo a Cop\u00e9rnico, ridiculiz\u00f3 planteamientos sin decir nada de persecuci\u00f3n. A\u00fan cuando \u00e9l ya hab\u00eda realizado sus grandes descubrimientos, nada cambi\u00f3 en este sentido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, cuando Galileo lleg\u00f3 a Roma en 1611, fue recibido con pompa de triunfador. Todos, tanto cl\u00e9rigos como laicos trataron de verlo y su telescopio fue colocado en los jardines Quirinales pertenecientes al Cardenal Bandim. Galileo exhibi\u00f3 las manchas solares ante un pont\u00edfice admirado. No fue sino hasta unos cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde que surgieron los problemas entre los cl\u00e9rigos debido a la vehemencia con la cual en ese entonces, Galileo defend\u00eda las tesis de Cop\u00e9rnico. Es absurdo mantener que la oposici\u00f3n se debi\u00f3 a que se opon\u00edan a que las gentes fueran iluminadas por la verdad cient\u00edfica. Existen evidencias firmes de que para Bacon y otros, las nuevas ense\u00f1anzas eran radicalmente falsas y acient\u00edficas. Galileo adem\u00e1s no contaba con suficientes pruebas para lo que afirmaba de manera tan vehemente. Seg\u00fan el profesor Huxley, despu\u00e9s de examinar esta situaci\u00f3n conclu\u00eda que los oponentes de Galileo ten\u00edan en cuanto a argumentos, \u00ablo mejores\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo lo m\u00e1s notorio, fue la insistencia con la que se deseaba dar cr\u00e9ditos a los planteamientos con base en las sagradas escrituras, quienes representaban la m\u00e1xima autoridad en asuntos de amplio alcance incluyendo planteamientos cient\u00edficos. Por lo tanto, al establecerse el curso del sol en la Oraci\u00f3n de Josu\u00e9, o que la tierra era inmovible, se asumi\u00f3 que las doctrinas de Cop\u00e9rnico y Galileo estaban contra las escrituras, y por lo tanto eran herej\u00edas. Era evidente ya a\u00fan en los d\u00edas de Cop\u00e9rnico, que la Reforma se manten\u00eda sospechosa ante toda interpretaci\u00f3n de la Biblia, lo que no fue exactamente suavizado por Galileo y su aliado Foscarini en el sentido de encontrar argumentos positivos para el Copernicanismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Foscarini era un fraile Carmelita de noble linaje que hab\u00eda dirigido los destinos de Calabria como provincial y ten\u00eda considerable reputaci\u00f3n como predicador y te\u00f3logo. El mismo se lanz\u00f3 a la defensa de Cop\u00e9rnico con gran evidencia y lo hizo buscando argumentos en el Candelabro de Siete Velas de la Antigua Ley. Especialmente \u00e9l provoc\u00f3 la alarma al publicar trabajos en lenguaje vern\u00e1culo lo que contribuy\u00f3 a no pocas confusiones entre el pueblo incapaz de formarse una opini\u00f3n y de hacer juicio de los planteamientos. En ese tiempo hab\u00eda un partido de esc\u00e9pticos en Italia, quienes se opon\u00edan toda forma de religi\u00f3n, y tal y como David Brewster lo reconoce (M\u00e1rtires de la Ciencia), no hay duda de que este partido lanz\u00f3 su apoyo tras las posiciones de Galileo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas circunstancias, sabiendo que su doctrina hab\u00eda sido presentada como contra la Iglesia, Galileo viaj\u00f3 a Roma en diciembre de 1615. All\u00ed fue cort\u00e9smente recibido. Ante el tribunal de la Inquisici\u00f3n \u00e9l fue o\u00eddo y luego se declar\u00f3 que sus postulados eran cient\u00edficamente falsos y contra las escrituras, es decir her\u00e9ticos. Con base en ello se declar\u00f3 que Galileo deb\u00eda abandonar sus teor\u00edas, cosa que hizo, prometiendo que no insistir\u00eda en esas ense\u00f1anzas. Luego se firm\u00f3 el decreto de la Congregaci\u00f3n del Indice del 5 de marzo de 1616. En el mismo se prohib\u00edan varios trabajos considerados her\u00e9ticos a los cuales fueron agregados cualquiera que apoyara el sistema de Cop\u00e9rnico. En ese documento no se mencionan los trabajos de Galileo. Tampoco se tiene el nombre del papa, aunque se sabe que se contaba con la aprobaci\u00f3n del pont\u00edfice en las sesiones previas de la Inquisici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido es indiscutible que las autoridades eclesi\u00e1sticas cometieron un grave y deplorable error, y sancionaron junto con falsos principios, el propio uso de la escritura. Tanto Galileo como Foscarini promovieron que la Biblia ten\u00eda por intenci\u00f3n ense\u00f1ar como la humanidad va al cielo, no como el cielo funciona. Al mismo tiempo debe recordarse que no se hac\u00edan objeciones al sistema copernicano y que el mismo mostraba en esa \u00e9poca pocas pruebas. No se pon\u00eda por otro lado objeci\u00f3n a que esa hip\u00f3tesis explicaba en t\u00e9rminos m\u00e1s simples lo que constitu\u00eda el tema de presentaci\u00f3n del sistema de Ptolomeo, y que para motivos pr\u00e1cticos podr\u00eda ser adoptada por los astr\u00f3nomos. Lo que si se objetaba era que el sistema de Cop\u00e9rnico era la verdad, \u00ablo que contradec\u00eda la escritura\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es claro adem\u00e1s que los autores de ese escrito no pretend\u00edan ser absolutistas ni irreversibles. El Cardenal Bellarmino, el m\u00e1s influyente miembro del Colegio Sagrado, escribi\u00f3 a Foscarini promoviendo que tanto este \u00faltimo como Galileo deb\u00edan demostrar como su sistema explicaba los fen\u00f3menos celestiales -una propuesta no excepcional y que estimula las aplicaciones pr\u00e1cticas- sin embargo se indicaba que no se deb\u00eda contradecir a la Biblia:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se indica que el sol est\u00e1 en una posici\u00f3n central, inamovible y que es la tierra la que gira alrededor de \u00e9l, se hace necesario, entonces, cuidadosamente, proceder a la explicaci\u00f3n de los pasajes de la escritura que aparecen contrarios a este principio, y debemos decir m\u00e1s bien que estos principios han sido mal interpretados, en lugar de declararlos falsos en la demostraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por medio de este decreto tanto el trabajo de Cop\u00e9rnico fue prohibido como el de la \u00abEpitom\u00eda\u00bb de Kepler, pero en ambos casos solamente donec corrigatur, la propuesta era presentar los sistemas como hip\u00f3tesis y no como hechos definitivos. Se estableci\u00f3 luego que esos trabajos bien podr\u00edan ser le\u00eddos completamente por los entendidos en la materia \u00ablos preparados y h\u00e1biles en la ciencia\u00bb (de Remus a Kepler).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a von Gebler, parece que Galileo tom\u00f3 el decreto de la Inquisici\u00f3n con frialdad hablando con satisfacci\u00f3n acerca de los cambios en el sistema de Cop\u00e9rnico. El se fue de Roma, evidentemente, con la promesa de violar la promesa que hab\u00eda hecho, y mientras desarrollaba otras ramas de la ciencia, no perdi\u00f3 oportunidad de manifestarse por el sistema que hab\u00eda declarado no aprobar. No obstante, cuando visit\u00f3 Roma de nuevo en 1624, fue atendido con lo que se describi\u00f3 como una \u00abnoble y generosa recepci\u00f3n\u00bb. El papa actual de ese momento Urbano VIII, hab\u00eda sido su amigo, tanto como el Cardenal Barberini y se hab\u00edan opuesto a la condenaci\u00f3n de 1616. Se le concedi\u00f3 una pensi\u00f3n a la que como extranjero no ten\u00eda derecho, y que de acuerdo a Brewster, debe considerarse como un respaldo a la ciencia en si misma. Pero para decepci\u00f3n de Galileo, Urbano no anul\u00f3 el juicio de la Inquisici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de su regreso a Florencia, Galileo se dedic\u00f3 a componer el trabajo que reaviv\u00f3 y agrav\u00f3 las viejas animosidades. Se trat\u00f3 de un di\u00e1logo entre un ptolomista que es confundido por dos copernicanos. El libro fue publicado en 1632 y era plenamente inconsistente con su promesa anterior. La autoridades en Roma lo consideraron como un reto. Por tanto fue citado de nuevo frente a la Inquisici\u00f3n y otra vez fall\u00f3 en mantener el valor de sus opiniones, declarando que desde 1616 no hab\u00eda apoyado la teor\u00eda de Cop\u00e9rnico. Tal declaraci\u00f3n como era de esperarse, no fue tomada con seriedad y a pesar de ello, fue encontrado \u00abvehementemente sospechoso de herej\u00eda\u00bb y a ser encarcelado a disposici\u00f3n del tribunal, adem\u00e1s deb\u00eda recitar los Siete Salmos Penitenciales una vez a la semana durante tres a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la condena de prisi\u00f3n se mantuvo hasta la muerte de Galileo en 1642, no es apropiado hablar de \u00e9l como de un prisionero. Como su \u00abbi\u00f3grafo protestante\u00bb, von Gebler, nos dice: \u00abun vistazo a lo que verdaderamente ocurri\u00f3 en los hechos de este famoso juicio, convencer\u00eda a cualquiera de que Galileo estuvo veintid\u00f3s d\u00edas en el edificio del Santo Oficio (la Inquisici\u00f3n), y no en una celda con rejas, sino en un c\u00f3modo apartamento de un oficial de la Inquisi\u00f3n\u00bb. Por lo dem\u00e1s se le permiti\u00f3 el uso de otros lugares como de retiro tales como casas de amigos, siempre confortables y lujosas. No es cierto, como insistentemente se ha dicho, que fue torturado y enceguecido por sus prisioneros, aunque en 1637, cinco a\u00f1os antes de su muerte, lleg\u00f3 a quedar completamente ciego. En todo caso \u00e9l rechazo ser enterrado en un lugar bendecido. Al contrario, aunque el papa (Urbano VIII) no autoriz\u00f3 que se construyera un monumento en su tumba, si envi\u00f3 sus bendiciones al hombre agonizante, quien fue finalmente enterrado en suelo bendecido en Florencia, en la iglesia de Santa Croce.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el famoso dicho de \u00abE pur si mouve\u00bb, supuestamente dicho por Galileo al levantarse luego de estar arrodillado, al renunciar al movimiento de la tierra, es una ficci\u00f3n, de la cual no se obtiene ninguna menci\u00f3n sino despu\u00e9s de un siglo de su muerte, la que tuvo lugar el 8 de enero de 1642, el mismo a\u00f1o en que naci\u00f3 Newton.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal es en breve esta historia acerca de un famoso conflicto entre autoridades eclesi\u00e1sticas y la ciencia. En relaci\u00f3n a la misma, especial importancia se le ha dado a la conecci\u00f3n de los hechos con la infalibilidad papal. \u00bfSe puede decir entonces que tanto Paulo V como Urbano VIII estaban tan comprometidos con la doctrina del geocentrismo que la impusieron como algo de fe, a partir de la iglesia, y que la decisi\u00f3n papal no fue cierta? Que ambos papas se mantuvieron contra Cop\u00e9rnico, es claro. Ellos creyeron que el sistema de Cop\u00e9rnico no estaba de acuerdo con la escritura y lo suprimieron. La pregunta, sin embargo, es si alguno de ellos conden\u00f3 la doctrina ex cathedra. Esto no se hizo por parte de ambos pont\u00edfices.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al decreto de 1616, hemos visto que fue promulgado por la Congregaci\u00f3n del Indice, la cual no tiene ning\u00fan problema en cuanto a que se le demuestre su capacidad de falibilidad, este tribunal estaba absolutamente incompetente de hacer un decreto dogm\u00e1tico. Tampoco el caso est\u00e1 alterado por el hecho de que el papa aprobar\u00e1 la decisi\u00f3n de la Congregaci\u00f3n in forma communi. Es decir que el prop\u00f3sito fue la prohibici\u00f3n en cuanto a circular los escritos que se consideraron hirientes. Tanto el papa como sus asesores pudieron haberse equivocado en ese juicio, pero eso no altera el car\u00e1cter del pronunciamiento, o convierte al mismo en un decreto ex cathedra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En referencia al segundo juicio, el de 1633, el mismo no tuvo un enfoque tan directo en la doctrina, como en la persona de Galileo, y en su actitud de no mantenerse fuera de la divulgaci\u00f3n de las doctrinas copernicanas. La sentencia que se le dio claramente implicaba una condenaci\u00f3n a las ideas de Cop\u00e9rnico, pero no se hizo un decreto formal acerca de este punto, y el mismo no tuvo la firma del papa. Esto no es solamente una opini\u00f3n de te\u00f3logos, sino que tambi\u00e9n es corroborado por escritores quienes no pueden ser acusados de estar tendenciosamente a favor del papa. El profesor Augusto De Morgan (Budget of Paradoxes) declara:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es claro que lo absurdo fue el acto de la Inquisici\u00f3n Italiana, para la satisfacci\u00f3n privada y personal del papa -quien sab\u00eda que cualquiera que fuera el curso que las acciones tomaran no lo implicar\u00edan a \u00e9l como papa- y no a la instituci\u00f3n de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yvon Gebler (Galileo Galilei):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia nunca conden\u00f3 (el sistema copernicano) en absoluto, debido a que los Calificadores del Santo Oficio nunca significaron la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviene agregar que a Riceloll y a otros contempor\u00e1neos de Galileo se les permiti\u00f3, luego de 1616, que la definici\u00f3n copernicana hab\u00eda sido dada a conocer por el pont\u00edfice. M\u00e1s vital a\u00fan es la pregunta que origin\u00f3 el debate: \u00ab\u00bfSignifica la condena de Galileo que la Iglesia mantiene una oposici\u00f3n implacable al progreso cient\u00edfico y la ilustraci\u00f3n?\u00bb Se puede indicar al respecto, junto al Cardenal Newman, que esta instancia prueba lo opuesto, expl\u00edcitamente, que la Iglesia no ha interferido con las ciencias f\u00edsicas, y que para el caso, lo de Galileo, es \u00abel argumento de valor\u00bb (Apolog\u00eda 5). El profesor De Morgan reconoce (\u00abmovimiento de la tierra\u00bb en la English Cyclopedia):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder papal ha sido utilizado moderadamente en cuestiones de filosof\u00eda, tal y como puede deducirse si se juzga la gran tensi\u00f3n en el caso de Galileo. Se trata de una prueba real de que la autoridad que ha durado m\u00e1s de mil a\u00f1os ha estado todo el tiempo monitoreando el progreso del pensamiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El doctor Whewell hablando de este mismo caso, indica (History of the Inductive Sciences):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ser\u00eda entendido el alegato de que la condena de las nuevas doctrinas, fue algo caracter\u00edstico y general en la Iglesia Romana. Ciertamente la inteligencia y las mentes m\u00e1s cultivadas de Italia, y muchos de sus personalidades eclesi\u00e1sticas entre ellas, han sido las m\u00e1s sobresalientes en promover y dar la bienvenida al progreso de la ciencia, y pueden encontrarse entre muchos de los eclesi\u00e1sticos del tiempo de Galileo, los primeros y m\u00e1s ilustrados casos de adherentes al sistema copernicano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JOHN GERARD<br \/>\nTranscrito por Carl H. Horst<br \/>\nTraducido por Giovanni E. Reyes\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[951](1564-1642) El astr\u00f3nomo, f\u00ed\u00adsico y matem\u00e1tico Galileo fue profesor de f\u00ed\u00adsica en la Universidad de Pisa. Construy\u00f3 un telescopio. Elabor\u00f3 diversas teor\u00ed\u00adas y escribi\u00f3 obras como \u00abDialogo sobre los dos sistemas del mundo\u00bb que convulsionaron la ciencia e iniciaron una fecunda carrera de descubrimientos cient\u00ed\u00adficos. 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