{"id":11304,"date":"2016-02-05T07:54:10","date_gmt":"2016-02-05T12:54:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/homiliario\/"},"modified":"2016-02-05T07:54:10","modified_gmt":"2016-02-05T12:54:10","slug":"homiliario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/homiliario\/","title":{"rendered":"HOMILIARIO"},"content":{"rendered":"<p>[473]<\/p>\n<p>     Libro o colecci\u00f3n de homil\u00ed\u00adas de un autor o de una \u00e9poca. Se conservan diversos homiliarios de los tiempos antiguos, pues se mir\u00f3 la colecci\u00f3n escrita de homil\u00ed\u00adas como un g\u00e9nero de literatura religiosa de especial valor en los tiempos medievales y luego en los renacentistas. Entre los m\u00e1s significativos est\u00e1 el de San Beda el Venerable con 50 homilias.<\/p>\n<p>    El m\u00e1s difundido en la Edad Media fue el de Pablo Varnefrido, de la Corte de Carlomagno, que fue declarado imperial por el mismo emperador y ofrec\u00ed\u00ada una homil\u00ed\u00ada para cada domingo del a\u00f1o. Circul\u00f3 manuscrito hasta su impresi\u00f3n en Espira en 1482.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El <b>homiliario<\/b> es una colecci\u00f3n de homil\u00edas, o explicaciones familiares de los Evangelios (Vea HOMIL\u00cdA).   Desde \u00e9poca muy temprana las homil\u00edas de los Padres se ten\u00edan en alta estima, y eran le\u00eddas en relaci\u00f3n con el rezo del Oficio Divino (Vea BREVIARIO; OFICIO DIVINO).    Sabemos que la costumbre es tan antigua como el siglo VI por el hecho de que San Gregorio Magno se refiere a ella, y que San Benito la menciona en su Regla (Batiffol, \u00abHistoria del Breviario Romano\u00bb, 107).  Esto fue particularmente cierto de las homil\u00edas de San Le\u00f3n I, muy concisas y peculiarmente apropiadas para fines lit\u00fargicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que se a\u00f1ad\u00edan nuevas fiestas al Oficio, la demanda de homil\u00edas se hizo mayor, y para el siglo VIII, el siglo de la codificaci\u00f3n lit\u00fargica, comenzaron a aparecer colecciones de homil\u00edas (Batiffol, op. cit., 108).   Tal colecci\u00f3n se llama homiliarium o homiliarius (es decir, liber) doctorum. En la Edad Media se redactaron numerosas colecciones de homil\u00edas a los efectos de la predicaci\u00f3n. Muchos homiliarios nos han llegado, y hay referencias medievales a muchos otros.  Mabillon (De Liturgia Gallicana) menciona un homiliario galicano muy antiguo.  En un manuscrito del siglo VIII se encuentra la referencia a un homiliario por Agimundo, un sacerdote romano. San Beda el Venerable compil\u00f3 uno en Inglaterra. En la biblioteca episcopal de W\u00fcrzburgo se conserva un homiliario hecho por el obispo Burchard, un compa\u00f1ero de San Bonifacio. Alano, abad de Farfa (770), compil\u00f3 un homiliario grande, el cual debe haber sido copiado a menudo, ya que nos ha llegado en varios manuscritos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera mitad del siglo IX Smaragdo, abad de Monte Saint-Michel en el Mosa, compil\u00f3, a partir de los Padres, un libro de homil\u00edas sobre los Evangelios y Ep\u00edstolas para todo el a\u00f1o. Haimo, un monje de Fulda y disc\u00edpulo de Alcuino, despu\u00e9s obispo de Halberstadt (841), prepar\u00f3 una colecci\u00f3n para los domingos y fiestas de los santos (Tritemioen Lingard, II, 313, nota). R\u00e1bano Mauro, otro disc\u00edpulo de Alcuino, y Eric de Auxerre compilaron cada uno una colecci\u00f3n de homil\u00edas. Todos ellos escribieron en lat\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez el homiliario m\u00e1s famoso es el de Pablo Warnefrido, m\u00e1s conocido como Pablo el Di\u00e1cono, un monje de Monte Casino. Fue hecho por orden de Carlomagno y ha sido muy tergiversado en los \u00faltimos tiempos. Mosheim (Hist. Ecl., II, p. 150, Londres, 1845) y Neander (V, 174), seguido por varias enciclopedias y muchos escritores protestantes, afirman que el gran emperador lo mand\u00f3 a recopilar con el fin de que los cl\u00e9rigos ignorantes y perezosos pudiesen al menos podr\u00eda recitarle al pueblo los Evangelios y Ep\u00edstolas de los domingos y d\u00edas de fiesta.   Como cuesti\u00f3n de hecho, esta colecci\u00f3n en particular no fue hecha para uso en el p\u00falpito, sino para el rezo del Breviario, como mostrar\u00eda de inmediato incluso una lectura superficial decreto real decreto. Su car\u00e1cter lit\u00fargico se ve corroborado por el hecho de que se hicieron copias s\u00f3lo para las iglesias que acostumbraban rezar el Oficio a      coro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Copias en manuscrito de este homiliario todav\u00eda se encuentran en Heidelberg, Frankfurt, Darmstadt, Fulda, Giessen y Kassel.  El manuscrito mencionado por Mabillon, y redescubierto por Ranke, se encuentra en Carlsruhe, y es m\u00e1s antiguo que la copia del siglo X de Monte Casino.   La primera edici\u00f3n impresa es la de Espira en 1482.   La autor\u00eda de la edici\u00f3n de Colonia (siglo XVI) se le atribuye a Alcuino, pero el decreto real mencionado no deja ninguna duda sobre el prop\u00f3sito o el autor; Alcuino pudo haberlo revisado.   Aunque no est\u00e1 dise\u00f1ado expresamente para predicadores, el homiliario de Carlomagno sin duda ejerci\u00f3 una influencia indirecta en el p\u00falpito, y en fecha tan tard\u00eda como el siglo XV o XVI sirvi\u00f3 para fines de oratoria sagrada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A menudo la Iglesia mandaba a traducir las homil\u00edas (v.g. Segundo Concilio de Reims, 813; Tercer Concilio de Tours, 813 &#8212;cf. Thomassin, LXXXV, 510), y esta se volvi\u00f3 una pr\u00e1ctica com\u00fan.   Alfredo el Grande tradujo al anglosaj\u00f3n las homil\u00edas de San Beda, y la \u00abRegula Pastoralis\u00bb de San Gregorio Magno para el clero.    Aelfric seleccion\u00f3 y tradujo a ese mismo idioma pasajes de San Agust\u00edn, San Jer\u00f3nimo, San Beda, San Gregorio, Smaragdo y ocasionalmente de Haimo. Su objetivo era convertir los extractos en un conjunto, y as\u00ed presentarlos en un estilo f\u00e1cil y comprensible (Lingard, II, 313). Estas traducciones ocuparon un lugar prominente en la literatura inglesa primitiva.   La primera traducci\u00f3n alemana de este tipo se debi\u00f3 a Otfrido de Wissembourg. (Vea los art\u00edculos HOMIL\u00cdA y ORATORIA SAGRADA.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colecciones de las homil\u00edas de los Padres griegos y latinos se encuentran en la \u201cPatrolog\u00eda\u201d de Migne. Para una descripci\u00f3n de las ediciones de sus obras, incluyendo las homil\u00edas, se remite al lector a la \u201cPatrolog\u00eda\u201d de Bardenhewer (tr. Shahan, San Luis, 1908). Las homil\u00edas irlandesas que nos han llegado se encuentran principalmente en el \u201cLibro Mezclado\u00bb (Leabhar Breac), que est\u00e1 escrito parte en lat\u00edn y parte en irland\u00e9s (ver extracto \u00abPasiones y Homil\u00edas\u00bb, ed. Atkinson, Dubl\u00edn, 1887).  En su mayor parte consiste de homil\u00edas y pasiones y vidas de los santos, etc. El \u00abLibro de Ballymote\u00bb contiene, entre temas diversos, asuntos b\u00edblicos y hagiogr\u00e1ficos; y el \u00abLibro de Lismore\u00bb contiene vidas de los santos bajo la forma de homil\u00edas (vea Hull, \u00abLibro de Texto de Literatura Irlandesa\u00bb, ap\u00e9ndice).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La encuadernaci\u00f3n e iluminaci\u00f3n de los Evangelios y homiliarios eran elaboradas y art\u00edsticas. A menudo se depositaban en un ata\u00fad muy elaborado (Arta Testamenti), que en Irlanda se le llamaba cumdach (santuario).  Constantino el Grande present\u00f3 un texto de los Evangelios con una encuadernaci\u00f3n costosa a la iglesia de San Juan de Letr\u00e1n; y la reina Teodolinda hizo una presentaci\u00f3n similar a la iglesia en Monza (Kraus, \u00abGeschichte der Christlichen Kunst\u00bb, I, 528).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  KEPPLER en Kirchenlex., s.v.; BATIFFOL, History of the Roman Breviary (tr. Londres, 1898); THOMASSIN, Vetus et Nova Ecclesiae Disciplina (Par\u00eds, 1688); BARDENHEWER, Patrology, tr. SHAHAN (San Luis, 1908); DUCHESNE, Christian Worship, tr. McCLURE (Londres, 1903).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Beecher, Patrick. \u00abHomiliarium.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910. 25 Feb. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07447a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[473] Libro o colecci\u00f3n de homil\u00ed\u00adas de un autor o de una \u00e9poca. Se conservan diversos homiliarios de los tiempos antiguos, pues se mir\u00f3 la colecci\u00f3n escrita de homil\u00ed\u00adas como un g\u00e9nero de literatura religiosa de especial valor en los tiempos medievales y luego en los renacentistas. 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