{"id":11372,"date":"2016-02-05T07:56:19","date_gmt":"2016-02-05T12:56:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idea\/"},"modified":"2016-02-05T07:56:19","modified_gmt":"2016-02-05T12:56:19","slug":"idea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idea\/","title":{"rendered":"IDEA"},"content":{"rendered":"<p>[673]<\/p>\n<p>    Concepto o pensamiento simple que se tiene en la mente. Viene del griego ver (orao) y refleja el elemento simple (concreto o abstracto) que se junta con otros conceptos para constituir el juicio.  La idea se expresa por la palabra o t\u00e9rmino. El juicio se expresa por la frase o sentencia.<\/p>\n<p>    Las ideas son esenciales para pensar (por dentro) y para hablar (por fuera). Se configuran de forma pura y r\u00e1pida (por intuici\u00f3n) o de forma lenta y superponiendo impresiones o sensaciones (por abstracci\u00f3n)<\/p>\n<p>    En el terreno religioso es importante el facilitar la configuraci\u00f3n de ideas correctas en los temas fundamentales (Dios, salvaci\u00f3n, misterio, oraci\u00f3n, virtudes). O procurar que, al menos, no sean err\u00f3neas. El ni\u00f1o peque\u00f1o tiene escasa capacidad de abstracci\u00f3n. Si no se le acompa\u00f1a en su desarrollo y se le educa bien, se queda con ideas infantiles cuando la edad avanza y en otros terrenos progresa su ciencia.<\/p>\n<p>    Al llegar a edades superiores es preciso que purifique y mejore los esquemas mentales y los conceptos infantiles de naturaleza religiosa. Si sus ideas se mantienen pobres y elementales, su religiosidad ser\u00e1 fr\u00e1gil, sensorial y hasta supersticiosa, en contraste con los otros terrenos del saber en los que va madurando adecuadamente.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>I. Historia<br \/>\nEn el cambio de su significaci\u00f3n, la noci\u00f3n de i., aceptada o combatida, es uno de los conceptos fundamentales del pensamiento occidental. En la historia de este concepto se ponen de manifiesto con la m\u00e1s concentrada densidad la unidad y las diferencias del mismo. Id\u00e9a significa por de pronto aspecto, forma, estructura. La palabra significa en Plat\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de la figura exterior, la esencia, primero de las virtudes frente a los distintos modos de su realizaci\u00f3n concreta, luego de la virtud en general, del ->bien en s\u00ed\u00ad y de todo ser. Sustra\u00ed\u00addas al cambio y a lo sensible, estas formas esenciales s\u00f3lo son accesibles a la intuici\u00f3n espiritual y constituyen el kosmos noetos, por cuya participaci\u00f3n son las cosas lo que son, y del que se da cuenta el hombre en la anamnesis; partiendo de aqu\u00ed\u00ad \u00e9l se entiende a s\u00ed\u00ad mismo y comprende el mundo visible. La relaci\u00f3n entre los dos mundos y la relaci\u00f3n de las ideas entre s\u00ed\u00ad, en su referencia al bien, i. de las ideas (es decir, no s\u00f3lo la i. suprema, sino lo que, estando por encima de las i., las hace ideas), en los \u00faltimos di\u00e1logos pasan a ser tema expl\u00ed\u00adcito bajo el aspecto de su apor\u00ed\u00ada. Pero de hecho, con esta tensi\u00f3n queda fundada la -> metaf\u00ed\u00adsica occidental, en la que se hallan tambi\u00e9n los adversarios de Plat\u00f3n, desde Arist\u00f3teles (que, ciertamente sit\u00faa el e\u00ed\u00addos como morf\u00e9 y enteletheia en las cosas y no m\u00e1s all\u00e1 de ellas, pero concede a la i. en su universalidad supratemporal, la mayor importancia en la g\u00e9nesis de lo concreto) hasta Nietzsche (que en su pol\u00e9mica contra el mundo transcendente se limita a invertir la prioridad tradicional), hasta el materialis mo dial\u00e9ctico y, en parte, el -> existencialismo.<\/p>\n<p>El intento neoplat\u00f3nico de resolver la apor\u00ed\u00ada de Plat\u00f3n, la concepci\u00f3n de las i. como contenidos del Snon que procede del Uno, fue aceptado por Agust\u00ed\u00adn, quien entiende las i. como arquetipos de lo creado en la mente de Dios. Las cosas son porque Dios las ve; y nosotros, iluminados por Dios, podemos conocerlas en conformidad con el pensamiento esencial divino. Tom\u00e1s identifica luego estas i. con la esencia de Dios, en cuanto es conocida por Dios mismo como modelo que puede reproducirse de m\u00faltiples modos. El nominalismo deshace este orden, al negar la universalidad y necesidad de las esencias y someterlas al arbitrio de la libertad absoluta de Dios.<\/p>\n<p>El pensamiento moderno, que, contra esta disoluci\u00f3n, quiere mantener la posibilidad de acceso a las cosas (y debe mantenerla de cara a una vida humana), intenta fundar las i. en el hombre, aunque inicialmente recurriendo a Dios (Descartes, ocasionalistas, Leibniz). Ante la cr\u00ed\u00adtica del empirismo ingl\u00e9s, que rebaja el apriori de las i. innatas a la condici\u00f3n de una disposici\u00f3n ps\u00ed\u00adquica y las reduce finalmente a asociaciones accesorias, Kant emprende una nueva fundamentaci\u00f3n de las i. en la conciencia transcendental. Dios, mundo y alma ya no pueden ser aqu\u00ed\u00ad garant\u00ed\u00ada o lugar de las i.; son m\u00e1s bien tres i.; no son conocimientos, sino principios del conocer, que s\u00f3lo tiene por objeto la experiencia de los sentidos. Y adem\u00e1s son principios que no entran constitutivamente, como las categor\u00ed\u00adas, en las s\u00ed\u00adntesis del ->conocimiento, sino que representan s\u00f3lo las \u00abreglas\u00bb del movimiento de uni\u00f3n.<\/p>\n<p>En cambio, para el idealismo alem\u00e1n la i. se hace de nuevo constitutiva: en Fichte como \u00abimagen de D\u00ed\u00ados\u00bb, manifestaci\u00f3n de lo absoluto en la realidad; en Schelling como potencia en el absoluto mismo que deviene; en Hegel como lo -> absoluto en s\u00ed\u00ad, que por su enajenaci\u00f3n en la realidad, llega a la verdad del todo real-ideal. La i., como i. de la libertad, tambi\u00e9n es constitutiva en los neokantianos Cohen y Natorp; en el sentido de \u00abesencias v\u00e1lidas\u00bb en la filosof\u00ed\u00ada de los valores; y como forma esencial suprahist\u00f3rica en la fenomenolog\u00ed\u00ada. En cambio para Jaspers, las tres i. de Kant se convierten en nombres de lo \u00abenvolvente\u00bb que no puede objetivarse.<\/p>\n<p>Para Heidegger, en la concepci\u00f3n de las i. se pone de manifiesto el olvido del ser en el pensamiento occidental. En lugar del ser que se descubre, se pone ante la mira del ente descubierto (o la esencia). De lo as\u00ed\u00ad puesto ante la mirada surge la \u00abrepresentaci\u00f3n\u00bb, primero de Dios y luego del sujeto (desde la idea innata hasta la ideolog\u00ed\u00ada). En la marcha de esta historia se mostr\u00f3 como fundamento propulsor de este esbozo la voluntad de apoderarse de las formas palpables. De modo semejante, partiendo de la teolog\u00ed\u00ada, a esta inteligencia griega de lo dado se contrapone la experiencia hebrea o b\u00ed\u00adblica del mundo en el o\u00ed\u00adr de la palabra, donde el hombre no pretende aprehender, sino dejarse aprehender, dejar que se disponga de \u00e9l.<\/p>\n<p>II. Visi\u00f3n sistem\u00e1tica<br \/>\nPuesto que, en principio, a ninguno de los sentidos debiera atribu\u00ed\u00adrsele una primac\u00ed\u00ada ante el ser; consecuentemente el ver y el o\u00ed\u00adr, la forma y la palabra no pueden entenderse a manera de una alternativa, sino que han de entenderse polar y sint\u00e9ticamente. El concepto superior que abarca a ambos ser\u00ed\u00ada entonces la actualidad, la presencia. Con ello, i. pasa a ser un t\u00e9rmino que ha de entenderse hist\u00f3ricamente. Significa &#8211; prescindiendo del uso general que en forma vaga califica de i. todo contenido de la conciencia &#8211; esencia, forma esencial, que, como tal, no es ni universal ni individual, s\u00f3lo existe en concreto y, sin embargo, expresa y esconde lo com\u00fan, lo supraindividual de los individuos. La i. no es, sobre todo como i. del hombre, arquetipo preexistente y ultraterreno, sino \u00abtrasunto\u00bb, hecho en la llamada y la respuesta, hacia el que se modela la libertad en las decisiones particulares.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en cuanto la i. ha servido para la formaci\u00f3n de la doctrina sobre la -> Trinidad (Logos), la s\u00ed\u00adntesis actual lleva de la Trinidad inmanente y econ\u00f3mica a su concreci\u00f3n hist\u00f3rica: a Cristo como universale concretum, como i. y norma de la historia en cuanto persona concreta.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, las i. no son aprehendidas s\u00f3lo te\u00f3ricamente: por intuici\u00f3n (Plat\u00f3n), por iluminaci\u00f3n (Arist\u00f3teles, Tom\u00e1s), por constituci\u00f3n (Kant), por sentimiento (filosof\u00ed\u00ada de los valores), sino por el acto total de la libre recepci\u00f3n y aceptaci\u00f3n (\u00abhacer la verdad\u00bb). De este modo, tambi\u00e9n el concepto de participaci\u00f3n, que desde Plat\u00f3n va unido al de i., adquiere un sentido personal e hist\u00f3rico. Idea y participaci\u00f3n pasan a ser factores parciales de un acontecer singular del esp\u00ed\u00adritu finito (o de la libertad), el cual, manteniendo cierta analog\u00ed\u00ada en todas las \u00e9pocas, produce en cada tiempo su forma esencial y las formas esenciales de su mundo, y as\u00ed\u00ad, viendo y oyendo, contribuye a su propia configuraci\u00f3n y llega a ser libremente aquello que debe ser en su \u00abhora\u00bb (-> historia e historicidad).<\/p>\n<p>J\u00f6rg Spielt<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Lat. idea, forma, especies; Gr. idea, eidos, de idein, pensar, concebir; Fr. id\u00e9e; Ger. Bild; Begriff)\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Historia del t\u00e9rmino\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Arist\u00f3teles<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Periodo escol\u00e1stico<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.3 Diversos significados de idea en los escritores escol\u00e1sticos modernos y medievales<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">2.4 Filosof\u00eda moderna<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">3 Origen de las Ideas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">4 Idea, el instrumento, no el  objeto de cognici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">5 Validez de las Ideas<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Probablemente a ning\u00fan otro t\u00e9rmino filos\u00f3fico, se le hayan vinculado tantos matices diferentes de significado, como a la palabra idea. Todav\u00eda, qu\u00e9 significa esta palabra, es de mucha importancia. Su sentido, en las mentes de algunos fil\u00f3sofos, es la llave para sus completos sistemas. Pero desde Descartes, progresivamente, su uso se ha vuelto confuso e inconstante. Locke, en particular, arruin\u00f3 completamente el t\u00e9rmino en la literatura filos\u00f3fica inglesa, donde dej\u00f3 de poseer cualquier significado definido y reconocido. \u00c9l nos dice al principio de su \u00abEssay on the Human Understanding\u00bb (Ensayo sobre la Comprensi\u00f3n Humana) que en este tratado \u00ablos soportes, cualesquiera, de la palabra Idea, constituyen el objeto del entendimiento, cuando un hombre, piensa. La he utilizado para expresar cualquier significado de visi\u00f3n, noci\u00f3n, especies, o en lo que sea qu\u00e9 la mente pueda emplearse, al pensar\u00bb. De hecho y con \u00e9l, la palabra denota, indiferentemente, una sensaci\u00f3n, una percepci\u00f3n, una representaci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n, un concepto del intelecto, un sentimiento emocional y a veces, el objeto material externo que se percibe, o imagina.\n<\/p>\n<h2>Historia del t\u00e9rmino<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra fue originalmente griega, pero pas\u00f3, sin cambios, al lat\u00edn. Parece haber significado primeramente, forma, figura, o apariencia, de donde, por una f\u00e1cil transici\u00f3n, adquiri\u00f3 la connotaci\u00f3n de naturaleza, tipo o g\u00e9nero. Era equivalente a eidos, del que es, meramente, el femenino, pero la inclinaci\u00f3n de Plat\u00f3n por esta forma del t\u00e9rmino y su adopci\u00f3n por los estoicos, afianz\u00f3 su triunfo final sobre, el masculino. De hecho, fue Plat\u00f3n quien gan\u00f3 para el t\u00e9rmino idea, la posici\u00f3n prominente en la historia de filosof\u00eda que lo contuvo durante tantos siglos. Con \u00e9l, la palabra idea, contrariamente a la aceptaci\u00f3n moderna, signific\u00f3 algo, que era principal y enf\u00e1ticamente objetivo, algo fuera de nuestras mentes. Es la esencia arquet\u00edpica universal en la que todos los individuos, bajo un concepto universal participan. A trav\u00e9s de la percepci\u00f3n sensual (o sensitiva) alcanzamos, seg\u00fan Plat\u00f3n, un conocimiento imperfecto de los objetos individuales y por nuestros conceptos generales, o nociones, llegamos a un conocimiento superior de la idea de estos objetos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero cu\u00e1l es el car\u00e1cter de la idea en s\u00ed misma? \u00bfCu\u00e1l es su relaci\u00f3n con el objeto individual? \u00bfY cu\u00e1l es su relaci\u00f3n con el autor o creador de las cosas individuales? La doctrina plat\u00f3nica sobre las ideas es muy complicada y oscura. Por otra parte, es dificultosa, porque la consideraci\u00f3n de idea, dada por Plat\u00f3n en diferentes trabajos, no es la misma, el orden cronol\u00f3gico de sus escrituras no es seguro y finalmente, porque nosotros no sabemos que tan lejos, el ambiente mitol\u00f3gico, ha sido tomado literalmente. Sin embargo, la visi\u00f3n de Plat\u00f3n, aproximadamente,  parece llegar a esto: &#8211; Las nociones universales o conceptos que constituyen la ciencia o el conocimiento general tal como est\u00e1n en nuestra mente, corresponden a ideas, fuera de nuestra mente. Estas ideas son verdaderamente universales, poseen realidad objetiva en s\u00ed mismas. No son algo residente en las cosas individuales, como, por ejemplo, la forma en la materia, o la esencia, que determina la naturaleza de un objeto. Cada idea universal tiene su propia existencia separada e independiente, aparte del objeto individual relacionado a ella. Parece morar en alguna especie de universo celestial (en ouranio topo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraste con los objetos individuales de experiencia sensual que est\u00e1n sometidos a un flujo constante de cambio, las ideas son perfectas, eternas e inmutables. Debe haber a\u00fan, alguna especie de comunidad entre el objeto individual y la idea correspondiente, entre S\u00f3crates y la idea \u00abhombre\u00bb, entre el acto de justicia y la idea \u00abjusticia\u00bb. Esta comunidad consiste en una \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb (methexis). El individuo concreto participa, o es parte, en la idea universal, y esta participaci\u00f3n lo constituye en individuo de cierto tipo o naturaleza. \u00bfPero qu\u00e9 es entonces, esta participaci\u00f3n, si la idea habita en otra esfera de existencia? Parece consistir en una imitaci\u00f3n (mimesis). Las ideas son modelos o prototipos y los objetos sensibles, copias, aunque muy imperfectas, de estos modelos. Las ideas se reflectan de un modo d\u00e9bil y vago en ellos. La idea es el arquetipo (paradeigma), los objetos individuales, meramente im\u00e1genes (eidola).\u00bfFinalmente, qu\u00e9 es, precisamente, el universo celestial en el cual, las ideas han existido eternamente, y cu\u00e1l, su exacta relaci\u00f3n con Dios o con la idea del bien? Plat\u00f3n adjudica \u00fanica posici\u00f3n, a esto \u00faltimo, en la regi\u00f3n trascendental de las ideas. Aqu\u00ed encontramos una diferencia fundamental entre las respuestas de dos escuelas interpretativas.\n<\/p>\n<h3>Arist\u00f3teles<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles, quien a pesar de sus cr\u00edticas, fue tan competente como ellas para comprender a Plat\u00f3n y tambi\u00e9n su propio alumno, ense\u00f1a que su maestro atribuy\u00f3 a las diversas ideas una existencia independiente y aut\u00f3noma. Ellas son una multiplicidad de aisladas entidades, que existen separadas de los objetos individuales, que las copian y no est\u00e1n unidos por ning\u00fan v\u00ednculo com\u00fan. Todas las relaciones que subsisten en las jerarqu\u00edas de nuestros conceptos universales, en la visi\u00f3n de Plat\u00f3n, no obstante, parecen estar representadas por relaciones an\u00e1logas entre las ideas aut\u00f3nomas. La interpretaci\u00f3n de Arist\u00f3teles fue aceptada por Santo Tom\u00e1s y por el cuerpo principal de los Escol\u00e1ticos, despu\u00e9s. Mucho esfuerzo ha sido dedicado para establecer la absurdidad de esta sostenida teor\u00eda de la separaci\u00f3n. Pero, por otra parte, el realismo extremo de la teor\u00eda Plat\u00f3nica sobre las ideas, fue susceptible de una interpretaci\u00f3n m\u00e1s ben\u00e9vola, adoptada por casi todos los primeros Padres de la Iglesia. De hecho, ellos encontraron m\u00e1s f\u00e1cil Cristianizar su filosof\u00eda, que como Alberto Magno y Santo Tom\u00e1s hicieron, con la de Arist\u00f3teles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos, un\u00e1nimemente entendieron que Plat\u00f3n localizaba este mundo de ideas en la Mente de Dios, y explicaron su kosmos nontos como un sistema de concepciones Divinas, los arquetipos seg\u00fan los cuales, Dios form\u00f3 en el futuro, las diversas especies de seres creados. Con respecto al origen de nuestro conocimiento de estas ideas universales, Plat\u00f3n no puede derivarlo consistentemente de la experiencia sensual. Ense\u00f1a, por consiguiente, que nuestros conceptos universales correspondientes a estas ideas son, estrictamente hablando, innatos y heredados por el alma, de un anterior estado de existencia. All\u00ed, en ese Ed\u00e9n trascendental, el alma, por contemplaci\u00f3n directa de las ideas, adquiri\u00f3 estos conceptos. La experiencia sensible de los objetos a nuestro alrededor, ahora causa, meramente, la reminiscencia de estas cogniciones prenatales. La adquisici\u00f3n del conocimiento es, consecuentemente y estrictamente hablando, un proceso de recordaci\u00f3n. Arist\u00f3teles, asimismo, atac\u00f3 vigorosamente la teor\u00eda de las ideas universales de Plat\u00f3n, ense\u00f1ando que esa experiencia sensible del individuo concreto, es el principio y fundamento de todo conocimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conocimiento intelectual, sin embargo, esta involucrado con el universal. Pero debe haber derivado de la experiencia del individuo que, por consiguiente y de alguna manera, contiene al universal. El universal no puede existir, como a tal, aparte del individual. Es inseparable del individuo como la esencia, o naturaleza, espec\u00edficamente com\u00fan a todos los miembros de la especie. Puesto que esta esencia, o naturaleza, constituye con exactitud y precisi\u00f3n lo que la cosa es, hombre, caballo, tri\u00e1ngulo, etc., proporciona respuesta a la pregunta: \u00bfQu\u00e9 es la cosa? (Quid est?). Ha sido, por consiguiente llamada, quiddity de la cosa. En griego, seg\u00fan Arist\u00f3teles, el to ti en enai, eidos, morphe, y ousia deutera son una y la misma cosa &#8211; la esencia, o quiddity que determina la naturaleza espec\u00edfica de la cosa. \u00c9ste es el fundamento para el concepto general en la mente que resume la forma universal (eidos nonton) de la individual. Algunos de los primeros Padres, tal como hemos dicho, interpretaron benignamente a Plat\u00f3n, buscando armonizar su doctrina, tanto como fuera posible, con la teolog\u00eda cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ellos, las ideas son los pensamientos creativos de Dios, los arquetipos, modelos o formas en la mente del Autor del universo, seg\u00fan los cuales, ha hecho las diversas especies de criaturas. \u00abIde\u00e6 principales form\u00e6 qu\u00e6dam vel rationes rerum stabiles atque incommutabiles, qu\u00e6 in divin\u00e2 intelligenti\u00e2 continentur\u00bb (St. August., \u00abDe Div\u00bb., Q. xlvi). Estas Divinas ideas no deben entenderse como entidades distintas, porque ser\u00eda incoherente con la Divina simplicidad. Ellas son id\u00e9nticas a la Divina Esencia contemplada por el Divino Intelecto como susceptible de imitaci\u00f3n ad extra.\n<\/p>\n<h3>Periodo escol\u00e1stico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta doctrina de los Padres, recibi\u00f3 su elaboraci\u00f3n completa de la Escol\u00e1tica, en la gran controversia acerca de los universales, (de universalibus) que ocup\u00f3 un lugar prominente en la historia de filosof\u00eda, desde los siglos X al XIII. Los ultra-realistas tendieron hacia la visi\u00f3n plat\u00f3nica con respecto a la existencia real de formas universales y como tales, fuera de de la mente humana, aunque difirieron en su explicaci\u00f3n de la naturaleza de esta universalidad, y su participaci\u00f3n en los individuos. As\u00ed, William de Champeaux parece haber entendido el universal como existiendo esencialmente en su integridad, en cada individuo de las especies. En esencia, estos individuos son, sino uno, y las diferencias que tienen es de accidente, no de sustancia. Esto llevar\u00eda a una concepci\u00f3n pante\u00edsta del universo, semejante a la de Scoto Er\u00edgena. Por otro lado, la visi\u00f3n  Nominalista extrema, defendida por Roscelin, niega toda universalidad real, s\u00f3lo de palabra. &#8211; Un nombre com\u00fan puede aplicarse a los varios objetos de una especie o g\u00e9nero, pero ni en los existentes individuos, ni en la mente, est\u00e1 all\u00ed o tiene correlaci\u00f3n con esta comunidad de predicaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina aristot\u00e9lica, de realismo moderado, que ya estaba en posesi\u00f3n antes del siglo XI ,sostuvo su raz\u00f3n durante todo el per\u00edodo del Escolasticismo, a pesar de la aparici\u00f3n de distinguidos abanderados de hip\u00f3tesis rivales, y por fin triunf\u00f3 permanentemente con el establecimiento de la autoridad de Santo Tom\u00e1s. Esta teor\u00eda, en su forma m\u00e1s acabada puede llamarse, doctrina escol\u00e1stica de los universales, distinguida como universalia ante res, in rebus, et post res. Lo universal s\u00f3lo existe en la Mente Divina como idea, modelo o prototipo de una pluralidad de criaturas, antes que lo individual sea comprendido. G\u00e9nero o especie no pueden, en orden de tiempo, preceder a lo individual. Las ideas separadas de Plat\u00f3n, si f\u00edsicamente existieran, habr\u00edan sido individualizadas por su existencia, dejando de ser as\u00ed, universales. Lo universal s\u00f3lo existe potencial o fundamentalmente en el individuo, no realmente o formalmente, como universal. Es decir, en cada uno de los individuos de la misma especie hay una naturaleza similar que la mente, ejerciendo su actividad abstractiva, puede representar por un concepto o idea como separado, o aparte, de sus notas individuales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La naturaleza, o esencia, as\u00ed concebida es susceptible de ser comprendida en un n\u00famero indefinido de individuos, por lo tanto y precisamente se la describi\u00f3 como \u00abpotentially universal\u00bb. Finalmente, por un subsecuente, reflexivo y generalizado acto, la mente considera a este concepto, o idea, como representativa de una pluralidad de individuos semejantes, de este modo lo constituye en un concepto formalmente universal, o idea. De hecho, s\u00f3lo est\u00e1 en el concepto, o idea, que la verdadera universalidad es posible, solamente por causa del vital acto mental, all\u00ed est\u00e1, verdaderamente, la referencia de lo uno a lo mucho. Incluso un nombre com\u00fan, o cualquier otro s\u00edmbolo general, visto como una entidad, es meramente individual. Es su significado, o referencia significante la que le da universalidad. Sin embargo, el hecho que en el mundo externo los seres individuales de las mismas especies, e. g., hombres, \u00e1rboles de roble, oro, hierro, etc., tengan naturalezas absolutamente similares, produce un fundamento objetivo para nuestras ideas subjetivas universales, haciendo posible la ciencia f\u00edsica.\n<\/p>\n<h3>Diversos significados de idea en los escritores escol\u00e1sticos modernos y medievales<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos estado usando el t\u00e9rmino, idea, simplemente en su sentido escol\u00e1stico moderno, como sin\u00f3nimo de \u00abconcepto\u00bb. Para los eruditos, los t\u00e9rminos conceptio, conceptus mentis, species intelligibilis y verbum mentale eran todos empleados, a veces como equivalentes y otras para connotar diferencias leves o significar los conceptos intelectuales universales de la mente. El t\u00e9rmino idea, probablemente a consecuencia del uso Plat\u00f3nico, fue por un largo per\u00edodo utilizado, principalmente si no exclusivamente, para explicar las formas o arquetipos de las cosas que existen en la Divina Mente. Incluso, referida a la mente humana, normalmente sostuvo la importancia de la forma exemplaris, modelo imaginado por el intelecto pr\u00e1ctico con vista a la producci\u00f3n art\u00edstica, en lugar de una representaci\u00f3n efectuada en el intelecto por el objeto aprehendido. Lo anterior fue descrito como ejercicio de lo \u00abpr\u00e1ctico\u00bb, lo \u00faltimo, como \u00abespeculativo\u00bb intelectual, aunque la facultad, verdaderamente, fue reconocida como la misma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santo Tom\u00e1s, sin embargo, dice que la idea tambi\u00e9n puede simbolizar el acto del intelecto especulativo &#8211; \u00abSed tamen si ideam communiter appellamus similitudinem vel rationem, sic idea etiam ad speculativam cognitionem pure pertinere potest\u00bb (QQ. Disp. de Ideis, a. 3). Pero no he podido encontrar alg\u00fan pasaje en que \u00e9l emplee la palabra idea, en el sentido escol\u00e1stico moderno, como equivalente al concepto intelectual de la mente humana. As\u00ed lo considera Su\u00e1rez. De modo que el uso general reconocido al t\u00e9rmino en los libros de texto escol\u00e1sticos modernos, no parece ir mucho m\u00e1s lejos que los tiempos de Descartes.\n<\/p>\n<h3>Filosof\u00eda moderna<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasando de los eruditos a la filosof\u00eda moderna, aunque, entre esos escritores cat\u00f3licos que adhirieron en general a la filosof\u00eda medieval, el t\u00e9rmino idea se us\u00f3 cada vez m\u00e1s para designar el concepto intelectual de la mente humana y fuera de la tradici\u00f3n Escol\u00e1stica, no se restringi\u00f3 ya a los actos intelectuales. Descartes parece haber sido el primer pensador influyente para introducir el vago e inexacto uso de la palabra idea, que generalmente caracteriza  a la especulaci\u00f3n moderna. Locke, como hemos mencionado, es responsable, principalmente, por la confusi\u00f3n, en consideraci\u00f3n al t\u00e9rmino, que ha prevalecido en la literatura filos\u00f3fica inglesa. Descartes nos dice, que aplica el t\u00e9rmino idea, generalmente a \u00abtodo lo que est\u00e1 en nuestras mentes cuando concebimos una cosa\u00bb; y dice en otro lugar, \u00abidea est ipsa res cogitata quatenus est objective in intellectu\u00bb. El significado Cartesiano de idea parece ser, entonces, la determinante ps\u00edquica general de la cognici\u00f3n. Esta amplia significaci\u00f3n fue adoptada, generalmente por Gassendi, Hobbes, y muchos otros escritores, y el problema del origen de las ideas se convirti\u00f3 en origen de todo el conocimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay, en todo, una revocaci\u00f3n del uso Plat\u00f3nico, porque en su sentido moderno, la idea connota algo esencialmente subjetivo e intra-mental. Con Plat\u00f3n, en cambio, las ideas eran enf\u00e1ticamente objetivas. Spinoza defini\u00f3 idea como mentis conceptus, y advirti\u00f3 a sus lectores para distinguirlo de los fantasmas de la imaginaci\u00f3n, imagines rerum quas imaginamus. Hemos citado al principio de este art\u00edculo la vaga definici\u00f3n de Locke. El uso confuso e inconsistente al que dio curso, contribuy\u00f3 mucho al \u00e9xito del idealismo de Berkeley y el escepticismo de Hume. De la posici\u00f3n frecuentemente adoptada por Locke, que las ideas son el objeto de nuestro conocimiento, es decir, que lo que la mente conoce o percibe son ideas y las conclusiones delineadas por Berkeley que no tenemos, en consecuencia, justificaci\u00f3n alguna para afirmar la existencia de nada m\u00e1s que ideas y que la hip\u00f3tesis de un mundo material, las causas externas no percibidas de estas ideas, es in\u00fatil e injustificada, fue una deducci\u00f3n obvia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hume, comienza con la suposici\u00f3n que todos los actos cognoscitivos de la mente pueden ser clasificados en \u00abimpresiones\u00bb (actos de percepci\u00f3n), e \u00abideas\u00bb, im\u00e1genes d\u00e9biles en lo anterior, y entonces establece la doctrina que \u00abla diferencia entre \u00e9stos consiste en los grados de fuerza o vivacidad con las que golpean en la mente\u00bb. Muestra entonces, sin mucha dificultad, que el conocimiento genuino de la realidad de cualquier tipo, es l\u00f3gicamente imposible. Kant, asign\u00f3 un nuevo significado real al t\u00e9rmino. Define ideas como \u00bb nociones del incondicionado qu\u00e9 piensa  como una \u00faltima condici\u00f3n, para cada condicionado\u00bb. Las transcendentales ideas metaf\u00edsicas de Dios, libertad e inmortalidad, son para \u00e9l, \u00abun puro concepto\u00bb (ein reiner Begriff) o tal vez una Verstandesbegriff (noci\u00f3n), o una Vernunftbegriff (idea), la diferencia que es que \u00abla \u00faltima transciende la posibilidad de experiencia\u00bb. En la filosof\u00eda Hegeliana, el t\u00e9rmino asumi\u00f3 otra vez, un significado objetivo, aunque no el de Plat\u00f3n. Es un designaci\u00f3n para lo Absoluto y el proceso de Mundo la consider\u00f3 como una categor\u00eda l\u00f3gica. Es la verdad absoluta de la que cada cosa existente, es la expresi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo tal, la variable significaci\u00f3n del t\u00e9rmino en la historia de filosof\u00eda, podemos retornar ahora para considerar m\u00e1s estrechamente su significancia, adoptada entre los fil\u00f3sofos cat\u00f3licos. El t\u00e9rmino idea y especialmente, idea universal, generalmente es aceptado por ellos, como equivalente al concepto universal, es producto del intelecto, entendido como distinguido de las facultades sensuales. Es un acto de la mente que corresponde a un t\u00e9rmino general en lenguaje ordinario. As\u00ed, en la frase, \u00abel agua est\u00e1 compuesta de ox\u00edgeno y hidr\u00f3geno\u00bb, las tres palabras, agua, ox\u00edgeno, e hidr\u00f3geno representan cualquier muestra genuina de estas substancias. Los nombres tienen, todav\u00eda, un definido significado universal. El acto mental por el cual, ese significado universal se comprende, es la idea universal. Es una cosa bastante diferente, de la sensaci\u00f3n particular o de una representaci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n, m\u00e1s o menos v\u00edvida, que puede acompa\u00f1ar al acto intelectual. La imagen puede ser precisa o confusa, vivaz o d\u00e9bil. Probablemente var\u00eda de momento a momento. Es percibida como subjetiva, contingente y con car\u00e1cter accidental, difiriendo considerablemente de la imagen correspondiente, en las mentes de otras personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es siempre, no obstante, una entidad concreta, individualista, referida a un solo objeto. No es as\u00ed, con la idea intelectual. \u00c9sta posee firmeza. Es invariable e universal. Se refiere con igual verdad a cada posible esp\u00e9cimen de la clase. Incluso queda la diferencia entre el pensamiento y la percepci\u00f3n sensual, entre lo espiritual y la actividad org\u00e1nica (ver INTELECTO).\n<\/p>\n<h2>Origen de las Ideas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concedido el hecho que la mente humana, en la vida madura est\u00e1 en posesi\u00f3n de tales ideas universales, o conceptos, surge la pregunta: \u00bfC\u00f3mo han sido obtenidos? Plat\u00f3n, como a prop\u00f3sito hemos observado, los concibe como herencia a trav\u00e9s de la reminiscencia, de un estado anterior de existencia. Diversos fil\u00f3sofos cristianos de tendencia ultra-espiritualista, los han descrito como innatos, sembrados en el alma, a su creaci\u00f3n por Dios. Por otro lado, empiristas y materialistas han intentado explicar todas nuestras ideas intelectuales, como refinados productos de nuestras facultades sensitivas. Para un informe m\u00e1s completo y cr\u00edtica, de las diversas teor\u00edas remitimos al lector a cualquiera de los libros de texto cat\u00f3licos, sobre sicolog\u00eda. Normalmente podemos dar aqu\u00ed, solo un muy conciso de la doctrina ense\u00f1ada en las escuelas cat\u00f3licas de filosof\u00eda. El hombre tiene un doble juego de facultades cognoscitivas, sensitivas e intelectuales. Todo el conocimiento, parte de experiencia sensible. No hay ninguna idea innata.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los objetos externos estimulan los sentidos y efect\u00faan una modificaci\u00f3n de las facultades sensitivas que producen un acto perceptor sensible, una sensaci\u00f3n o percepci\u00f3n por las que la mente se convierte en conocedora del objeto individual concreto, e. g., alguna cualidad sensible de la cosa, que act\u00faa en los sentidos. Pero, porque el sentido y intelecto son poderes del mismo alma, el \u00faltimo se despierta ahora y como tal, en actividad, toma posesi\u00f3n de su propio objeto en la presentaci\u00f3n sensible. El objeto es la esencia, o naturaleza de la cosa, omitiendo sus condiciones individuales. El acto por el que el intelecto aprehende la esencia abstracta, de este modo, cuando considerado como una modificaci\u00f3n del intelecto, fue llamado por los eruditos species intelligibilis; cuando considerado como la realizaci\u00f3n o expresi\u00f3n de la opini\u00f3n del objeto en s\u00ed mismo por el intelecto, lo llamaron verbum mentale. En esta primera fase prescinde igualmente de la universalidad e individualidad. Pero el intelecto no se detiene all\u00ed. Reconoce su objeto como suceptible de una multiplicaci\u00f3n indefinida. En otras palabras, generaliza la esencia abstracta y de este modo, lo constituye en reflejo o formalmente, en concepto universal, o idea. Por comparaci\u00f3n, reflexi\u00f3n y generalizaci\u00f3n, es continuada la elaboraci\u00f3n de la idea, hasta que obtenemos los conceptos claros y precisos, o ideas, que la ciencia exacta demanda.\n<\/p>\n<h2>Idea, el instrumento, no el  objeto de cognici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante notar que en la teor\u00eda Escol\u00e1stica el objeto inmediato del acto intelectual de percepci\u00f3n, no es la idea o concepto. Es la realidad externa, la naturaleza o esencia de la cosa aprehendida. La idea, cuando considerada como parte del proceso directo de percepci\u00f3n, es asimismo acto subjetivo de cognici\u00f3n, no la cosa conocida. Es una vital, inmanente operaci\u00f3n, por la que la mente es modificada y determinada para conocer el objeto percibido. El psic\u00f3logo puede seguidamente reflexionar en esta idea intelectual y puede hacerla tema de su consideraci\u00f3n, o el hombre ordinario puede recordarla por la memoria para prop\u00f3sitos de comparaci\u00f3n, pero el acto original de aprehensi\u00f3n es el medio por el que la mente conoce, no es, el objeto conocido &#8211; \u00abest id quo res cognoscitur non id quod cognoscitur\u00bb. Esto constituye un punto fundamental de diferencia entre la doctrina Escol\u00e1stica de la percepci\u00f3n y la sostenida por Locke, Berkeley, Hume, y una proporci\u00f3n muy grande de fil\u00f3sofos modernos. Para Locke y Berkeley el objeto inmediatamente percibido, es la idea.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de objetos materiales, si creemos en ellos, puede, en su visi\u00f3n, s\u00f3lo ser justificado como una inferencia de efecto a causa. Berkeley e idealistas, generalmente niegan la validez de esa inferencia y si la teor\u00eda de percepci\u00f3n inmediata, es abandonada completamente, parece dificultoso garantizar la demanda de la mente humana, para un conocimiento genuino de la realidad externa. En la consideraci\u00f3n Escol\u00e1stica, el conocimiento es esencialmente de la realidad, y \u00e9sta  no depende de la (finita) mente que lo conoce. El conocedor es algo aparte, de su conocer actualizado, y el objeto conocido es, tambi\u00e9n, algo aparte, de su ser conocido. La cosa debe, ser, antes que pueda conocerse, el acto de conocimiento no prepara sino presupone el objeto. Es del objeto, que estamos directamente conscientes, no de la idea. En lenguaje vulgar nosotros llamamos a veces al objeto \u00abuna idea\u00bb, pero en tales casos est\u00e1 es en un sentido totalmente diferente, y reconocemos al t\u00e9rmino como significando una creaci\u00f3n completamente mental.\n<\/p>\n<h2>Validez de las Ideas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed resta el problema de la validez, o valor objetivo, de nuestras ideas, aunque esta pregunta ya fue en gran parte contestada por lo anterior. Cuando todo el conocimiento es por las ideas, tomadas en su m\u00e1s amplia significaci\u00f3n, es obvio que la cuesti\u00f3n de la validez de nuestras ideas en este extenso sentido, es la verdad de nuestro conocimiento, como totalidad. Disputar esto es tomar la posici\u00f3n de un completo escepticismo, y esto, como ha sido frecuentemente apuntado, significa un suicidio intelectual. Cualquier cadena de razonamiento por la que se intenta demostrar la falsedad de nuestras ideas, tiene que emplear ideas, y en cuanto exige asentimiento para la conclusi\u00f3n, implica creencia en la validez de todas las ideas empleadas en las premisas. De nuevo, aceptar  los axiomas matem\u00e1ticos l\u00f3gicos y fundamentales, incluyendo el principio de contradicci\u00f3n, implica reconocer la verdad de las ideas expresadas en estos principios. Con respecto al valor objetivo de las ideas, generalmente involucradas como percepci\u00f3n, la cuesti\u00f3n sostenida es que la existencia de un mundo material independiente, incluye a otros seres humanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El idealismo de Hume y Mill, persistentemente seguido, llevar\u00eda l\u00f3gicamente al solipsismo, o la negaci\u00f3n de cualquier otro ser excepto, uno mismo. Finalmente, el principal fundamento de todo idealismo y escepticismo es asumir, expl\u00edcita o impl\u00edcitamente, que la mente nunca puede conocer lo que est\u00e1 fuera de s\u00ed misma, que una idea, como una cognici\u00f3n, nunca puede transcenderse a s\u00ed misma, que nunca podemos alcanzar el poder mentalmente secular de aprehender algo, excepto aquello que realmente es, un estado presente de nuestro propio conocimiento o una modificaci\u00f3n subjetiva de nuestra propia mente. Primero, esto es un suposici\u00f3n a priori de, la que no hay ni puede darse una prueba real; segundo, no s\u00f3lo no es asimismo evidente, sino directamente contrario a lo que nuestro entendimiento afirma, por ser nuestra experiencia intelectual, directa. Lo que es posible aprehender por una mente humana, no puede dejarse de lado, a priori. Debe ser determinado por una observaci\u00f3n y estudio cuidadoso, del proceso de cognici\u00f3n. Pero, que la mente no puede aprehender o conocer, cualquier realidad existente fuera de s\u00ed misma, no s\u00f3lo no es una proposici\u00f3n as\u00ed misma evidente, sino directamente contraria a tal observaci\u00f3n y al testimonio de la humanidad, por ser nuestra experiencia intelectual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1, Mill y la mayor\u00eda los idealistas extremos han de admitir la validez de la memoria y de la expectaci\u00f3n pero, en cada acto de la memoria o de la expectaci\u00f3n referidas a cualquier experiencia fuera del momento presente, nuestra cognici\u00f3n est\u00e1 transcendiendo las modificaciones presentes de la mente y est\u00e1 juzgando m\u00e1s all\u00e1 de realidad, distinta de los estados presentes de conciencia. Considerado la pregunta, como especialmente comprometida con los conceptos universales, s\u00f3lo la teor\u00eda de realismo moderado adoptada, por Arist\u00f3teles y Santo Tom\u00e1s puede tener derecho a garantizar el valor objetivo a nuestras ideas. Seg\u00fan las teor\u00edas nominalistas y conceptualistas no hay verdadera correlaci\u00f3n en la rerum natur\u00e2 que corresponda al t\u00e9rmino universal. Siendo este el caso, no habr\u00eda ninguna raz\u00f3n v\u00e1lida para las afirmaciones generales que constituyen la ciencia. Pero la matem\u00e1tica, la astronom\u00eda, la f\u00edsica, la qu\u00edmica y el resto reivindican, que sus propuestas universales son verdad y tratan con realidades. Est\u00e1 envuelto, en la misma noci\u00f3n de ciencia, que las leyes f\u00edsicas formuladas por la mente, reflejan el funcionamiento de los agentes en el universo externo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a menos que los t\u00e9rminos generales de estas ciencias y las ideas que significan se correspondan, al objetivo correlativo en la naturaleza com\u00fan y esencia de los objetos que estas ciencias tratan, entonces esas declaraciones generales son irreales y cada ciencia no es nada m\u00e1s que un sistema consistentemente arreglado de proposiciones est\u00e9riles, deducidas de definiciones vac\u00edas y arbitrarios postulados, no teniendo m\u00e1s valor objetivo genuino, que cualquier otro esquema coherentemente inventado de s\u00edmbolos artificiales establecido para seres imaginarios. Pero la fecundidad de la ciencia y las comprobaciones constantes de sus predicciones, son incompatibles con semejante hip\u00f3tesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  La explicaci\u00f3n de PLAT\u00d3N de la doctrina de las ideas, est\u00e1 difundida a trav\u00e9s de la mayor\u00eda de sus trabajos, especialmente  Republic, Ph\u0153drus, The\u0153tetus, y Parmenides. La literatura ulterior sobre las ideas Plat\u00f3nicas es enorme. Pueden mencionarse dos recientes libros en particular: ADAMSON, The Development of Greek Philosophy (Edimburgo, 1908); STEWART, Plato&#8217;s Doctrine of Ideas (Oxford, 1909). LONG, Outlines from Plato (Oxford, 1905), tambi\u00e9n es \u00fatil. ARIST\u00d3TELES discusi\u00f3n de las ideas Plat\u00f3nicas, principalmente las Metaf\u00edsicas y tambi\u00e9n el Organon. Sobre las diferencias entre Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles, ver a WATSON , Aristotle&#8217;s Criticism of Plato (Oxford, 1909). Para la doctrina de SANTO TOM\u00c1S ver su Summa, I, Q. xv, y De Veritate, Q, iii,; tambi\u00e9n a ST\u00d6CKL, Handbook of the History of Philosophy, tr. FINLAY (Dubl\u00edn, 1887 y 1903); TURNER, History of Philosophy (Nueva York, 1903); RICKABY, First Principles (Nueva York y Londres, 1896); MAHER, Psychology, cc. xii-xiv (Nueva York y Londres, 1905). Ver a HAMILTON, Reid (Londres, 1872), notas G y M. Tal vez entre los modernos escol\u00e1sticos continentales, el mejor tratamiento de muchos aspectos del tema, este contenido en PEILLAUBE, Th\u00e9orie des Concepts (Par\u00eds, 1894).Tambi\u00e9n ver a ROUSSELOT, L&#8217;intellectualisme de St Thomas (Par\u00eds, 1908), pt. II, c. ii; VAN DER BERG, De Ideis Divinis juxta doctrinam Doctoris Angelici ( Bois le Duc. 1872); ZIGLIARA, Della luce intellettuale (Roma, 1874); DOMET DE VORJES, La Perception et la Psychologie Thomiste (Par\u00eds, 1892); PIAT, L&#8217;id\u00e9e (2 ed., Par\u00eds, 1908). Tambi\u00e9n ver a EISLER, Philosophisches W\u00f6rterbuch, s. v. Idee; UEBERWEG, History of Philosophy.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maher, Michael. \u00abIdea.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07630a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Jos\u00e9 Luis Anastasio\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[673] Concepto o pensamiento simple que se tiene en la mente. Viene del griego ver (orao) y refleja el elemento simple (concreto o abstracto) que se junta con otros conceptos para constituir el juicio. La idea se expresa por la palabra o t\u00e9rmino. El juicio se expresa por la frase o sentencia. Las ideas son &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/idea\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIDEA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11372","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11372"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11372\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}