{"id":11398,"date":"2016-02-05T07:57:07","date_gmt":"2016-02-05T12:57:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iluminacion\/"},"modified":"2016-02-05T07:57:07","modified_gmt":"2016-02-05T12:57:07","slug":"iluminacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iluminacion\/","title":{"rendered":"ILUMINACION"},"content":{"rendered":"<p>[080]<\/p>\n<p>      Teor\u00ed\u00ada agustiniana del conocimiento, expuesta sobre todo en su libro \u00abDel Maestro\u00bb. Plat\u00f3nico como era, supon\u00ed\u00ada y afirmaba la existencia de una luz divina que llena de claridad el alma cuando piensa y juzga. La conciencia es el reflejo interior de esa luz divina, cuyo efecto se inici\u00f3 desde el momento en que cre\u00f3 el alma (cuando dijo \u00abH\u00e1gase la luz\u00bb: Gen. 1.3). Y se contin\u00faa a lo largo de la vida, comenzando cuando Dios la env\u00ed\u00ada a cada cuerpo que los progenitores originan con su acci\u00f3n fecundadora. La labor divina se manifiesta en las diversas \u00abgracias iluminadoras que se suceden para el hombre que ama a Dios.<\/p>\n<p>    Al estar las almas creadas junto a Dios (Plat\u00f3n dec\u00ed\u00ada que proced\u00ed\u00adan del mundo de las Ideas), recibieron una ilustraci\u00f3n adecuada que luego perdurar\u00ed\u00ada durante toda la vida.<\/p>\n<p>    La teolog\u00ed\u00ada posterior de la Iglesia rechazar\u00ed\u00ada la preexistencia de las almas y las otras escuelas o teor\u00ed\u00adas, como la tomista, negar\u00ed\u00ada esa acci\u00f3n luminosa de tipo m\u00ed\u00adstico y sobrenatural.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. budismo, satori)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La iluminaci\u00f3n va ligada hist\u00f3ricamente al problema gnoseol\u00f3gico y m\u00e1s en particular a la cuesti\u00f3n de como se puede dar un conocimiento cierto de la realidad. En este contexto la iluminaci\u00f3n es la teor\u00ed\u00ada que liga el conocimiento a una intervenci\u00f3n de la luz divina sobre el entendimiento humano para conferirle aquella capacidad cognoscitiva que de lo contrario no tendr\u00ed\u00ada por s\u00ed\u00ad solo.<\/p>\n<p>El origen de esta teor\u00ed\u00ada se remonta  a la filosof\u00ed\u00ada de Plat\u00f3n y a su visi\u00f3n del mundo. La verdad de las cosas reside en las ideas ejemplares presentes en el hiperuranio, del las que tuvieron origen y de las que son espejo las realidades visibles. Pues bien, conocer significa poder captar intelectivamente ese mundo ejemplar el \u00fanico verdadero por ser inmutabl~ y eterno, superando as\u00ed\u00ad la mutabilidad de las cosas.<\/p>\n<p>La corriente plat\u00f3nica de los siglos  III y 1V d.C. desarrollaron y sistematizaron esta visi\u00f3n, cuando, especialmente con Plotino, se lleg\u00f3 a elaborar una teor\u00ed\u00ada gnoseol\u00f3gica m\u00e1s concreta de la iluminaci\u00f3n, que emana sobre el alma a partir del Uno.<\/p>\n<p>Agust\u00ed\u00adn, en estrecho contacto con el  neoplatonismo, recogi\u00f3 esta teor\u00ed\u00ada d\u00e1ndole un sello cristiano. Si las cosas se derivan del acto creativo de Dios, entonces es solamente en \u00e9l donde tienen su inteligibilidad, ya que en \u00e9l est\u00e1n las \u00abrationes aeternae\u00bb. Estas, en cuanto que que son participadas por Dios al hombre en forma de iluminaci\u00f3n, constituyen para el conocer humano la capacidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de la mutabilidad de las cosas y realizar as\u00ed\u00ad un conocimiento cierto. Si se conoce algo como verdadero, se le conoce en Dios.<\/p>\n<p>La iluminaci\u00f3n plat\u00f3nico-agustiniana, aceptada com\u00fanmente por el mundo cristiano hasta el siglo XIII, se vio fuertemente discutida y entr\u00f3 en crisis cuando penetr\u00f3 en Occidente Arist\u00f3teles con sus teor\u00ed\u00adas gnoseol\u00f3gicas, basadas en la percepci\u00f3n de los sentidos y de la capacidad abstractivo-l\u00f3gica del hombre.<\/p>\n<p> La cultura cristiana del siglo XIII es  decir, del per\u00ed\u00adodo cl\u00e1sico de la escol\u00e1stica, se encontr\u00f3 as\u00ed\u00ad frente a dos gnoseolog\u00ed\u00adas profundamente diversas: la primera basada en la autoridad espiritual de Agust\u00ed\u00adn y la filos\u00f3fico-cient\u00ed\u00adfica de Arist\u00f3teles. Fueron diversas las posiciones que se adoptaron frente a las dos propuestas gnoseol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Por una parte estaban los que pro pon\u00ed\u00adan de nuevo el principio de la iluminaci\u00f3n, revisado a trav\u00e9s de la filosof\u00ed\u00ada de Avicena, el cual, interpretando a Arist\u00f3teles a partir de elementos neoplat\u00f3nicos, hablaba de un entendimiento agente (de tipo aristot\u00e9lico), separado y exterior al hombre, que influye en el entendimiento pasivo del hombre y le permite un conocimiento cierto. Muchos autores, sobre todo franciscanos (Bacon, y no franciscanos, como por ejemplo Alberto Magno), recogen esta teor\u00ed\u00ada plat\u00f3nico-aristot\u00e9lica, pero identificando al entendimiento agente con Dios, que ilumina al hombre y le permite conocer  \u00abcerte \u00ab.<\/p>\n<p>Una postura opuesta es la de Tom\u00e1s  de Aquino, que, asumiendo la gnoseolog\u00ed\u00ada aristot\u00e9lica, rechaza la teor\u00ed\u00ada de la iluminaci\u00f3n, para relegarla al momento creativo, cuando Dios, por participaci\u00f3n iluminativa, imprime en el hombre un entendimiento agente con su capacidad \u00bb natural \u00bb de abstraer conceptos verdaderos de lo que ha percibido con el entendimiento pasivo en su encuentro con la realidad.<\/p>\n<p>Entre estas dos posiciones se da una  actitud intermedia, representada por Buenaventura. Con Tom\u00e1s, el doctor franciscano reconoce en el hombre la presencia de una \u00abvis activa\u00bb de car\u00e1cter cognoscitivo (entendimiento agente y pasivo); sin embargo, fiel tambi\u00e9n a Agust\u00ed\u00adn, piensa que esa capacidad innata en el hombre de conocer no podr\u00ed\u00ada por s\u00ed\u00ad sola asegurar un conocimiento cierto, si en el mismo acto no se diera tambi\u00e9n una influencia iluminativa de Dios.<\/p>\n<p>La teor\u00ed\u00ada iluminativa no resisti\u00f3 por  mucho tiempo el choque con la propuesta gnoseol\u00f3gica aristot\u00e9lica. Debido a la afirmaci\u00f3n progresiva del tomismo y del pensamiento escotista en el mundo franciscano, la teor\u00ed\u00ada iluminativa fue diluy\u00e9ndose poco a poco para reducirse a la experiencia m\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p> P. Maranesi<\/p>\n<p> Bibl.: Iluminaci\u00f3n, en DF 1, 908-910; A,  Kudenkampff Conocer, en CFF 1, 403-416: E. Gilson, El esp\u00ed\u00adritu de la Filosof\u00ed\u00ada medieval  Rialp, Madrid 1981; \u00ed\u008dd., La Filosof\u00ed\u00ada en la Edad Media, Gredos, Madrid 21989; P P Gilbert, Introducci\u00f3n a la teologia medieval. Verbo Divino, Estella 1993.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[080] Teor\u00ed\u00ada agustiniana del conocimiento, expuesta sobre todo en su libro \u00abDel Maestro\u00bb. Plat\u00f3nico como era, supon\u00ed\u00ada y afirmaba la existencia de una luz divina que llena de claridad el alma cuando piensa y juzga. La conciencia es el reflejo interior de esa luz divina, cuyo efecto se inici\u00f3 desde el momento en que cre\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iluminacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abILUMINACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11398","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}