{"id":11485,"date":"2016-02-05T07:59:46","date_gmt":"2016-02-05T12:59:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/infinitud\/"},"modified":"2016-02-05T07:59:46","modified_gmt":"2016-02-05T12:59:46","slug":"infinitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/infinitud\/","title":{"rendered":"INFINITUD"},"content":{"rendered":"<p>[221]<br \/>\n Concepto aplicado solo a lo divino que implica absoluta posesi\u00f3n de toda perfecci\u00f3n y carencia de toda limitaci\u00f3n. Es el rasgo m\u00e1s expresivo de la divinidad. La infinitud de tiempo es la eternidad, la infinitud de espacio es la inmensidad<br \/>\n    (Ver Dios. Atributos)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La palabra \u00abinfinito\u00bb se encuentra primero como calificativo de la -> materia originaria informe, m\u00e1s tarde se convierte en un predicado predilecto de -> Dios.<\/p>\n<p>1. Historia del concepto<br \/>\nAnaximandro es el primero que habla del infinito (apeiron) como fundamento inagotable del devenir y perecer de las cosas. Estas constan, seg\u00fan los pitag\u00f3ricos y seg\u00fan Plat\u00f3n, de un elemento indeterminado (apei-ron) y de otro que determina (peras = l\u00ed\u00admite). Arist\u00f3teles se plantea la dificultad de unir la limitaci\u00f3n de los cuerpos con su divisibilidad sin fin. Por ello introduce la distinci\u00f3n entre el infinito potencial y el actual (-> acto y potencia), o sea, entre lo divisible o multiplicable sin l\u00ed\u00admite y lo realmente ilimitado. Un infinito actual no se da; el infinito potencial se realiza como la multiplicabilidad infinita de las cantidades num\u00e9ricas y como la divisibilidad infinita del espacio; al tiempo le corresponde la i. en cada uno de estos dos aspectos. Y como con el tiempo tambi\u00e9n el movimiento del mundo es infinito, ser\u00ed\u00ada natural atribuir la i. actual al \u00faltimo motor inm\u00f3vil de todo lo movido, que es Dios; pero Arist\u00f3teles no lo hace.<\/p>\n<p>El fundamento de esto hay que buscarlo en el pensamiento griego (patente tambi\u00e9n en el arte y en la \u00e9tica) de que lo perfecto es lo que tiene una medida adecuada; mientras que lo ilimitado e informe es de menos valor. Lo real, que a su vez es lo verdadero, lo bello y bueno, es lo limitado y cerrado. Esta mentalidad muestra una gran confianza en la fuerza de la raz\u00f3n que define y delimita.<\/p>\n<p>Esta valoraci\u00f3n de lo infinito cambi\u00f3 a causa del inter\u00e9s que los pensadores neoplat\u00f3nicos y sobre todo los cristianos tuvieron por aquel polo del ser que est\u00e1 en oposici\u00f3n a la materia infinita: lo divino. Esto no pod\u00ed\u00ada, en todo caso, ser finito. Como algo que escapa a nuestra comprensi\u00f3n, deb\u00ed\u00ada m\u00e1s bien ser ilimitado; en cuanto origen inagotablemente fecundo del mundo deb\u00ed\u00ada contener el conjunto de todas las perfecciones. Los padres griegos convierten el t\u00e9rmino \u00abinfinito\u00bb en un predicado destacado de Dios. Seg\u00fan Tom\u00e1s de Aquino, la materia (primitiva) y la forma se limitan mutuamente, constituyendo el ente (-> hilemorfismo). Pero la forma perfecciona la materia, mientras aqu\u00e9lla s\u00f3lo es limitada por \u00e9sta. Por consiguiente, aunque ambos -> principios en s\u00ed\u00ad son infinitos, sin embargo la materia s\u00f3lo puede subsistir en el ente, mientras que la forma es por s\u00ed\u00ad misma capaz del ser. Por esto, la forma del -a ser que subsiste puramente en s\u00ed\u00ad (Dios), es infinita en acto por s\u00ed\u00ad misma. Adem\u00e1s, lo infinito no s\u00f3lo es el primer ente, sino que tambi\u00e9n lo primeramente conocido, evidentemente en y para s\u00ed\u00ad, no para nosotros. Mas como el ser, por un lado, es semejanza de Dios y, por el otro, es lo m\u00e1s familiar a nuestro esp\u00ed\u00adritu, Dios es en cierta manera lo primero que nuestro esp\u00ed\u00adritu conoce. Descartes expresa claramente esta consecuencia: la cosa finita y el mundo indefinido s\u00f3lo son cognoscibles sobre el trasfondo de un conocimiento previo del Dios infinito. Por tanto el concepto de infinito pertenece esencialmente al -> alma humana, que con ello es de alg\u00fan modo infinita. De modo parecido ya en Nicol\u00e1s de Cusa aparec\u00ed\u00ada entre la i. de Dios y la de la materia prima una i. real del mundo en espacio y tiempo, que \u00e9l concibi\u00f3 como desarrollo de la riqueza replegada (complicite) en Dios. En consecuencia la i. del alma, la del mundo y la de Dios se acercan cada vez m\u00e1s, hasta que finalmente coinciden en las especulaciones de Espinosa y de nuevo en las del idealismo alem\u00e1n (-> pante\u00ed\u00adsmo). La cr\u00ed\u00adtica de Locke se dirige contra estas emanaciones hipostasiadas de lo infinito desde el n\u00famero infinito del hombre; en conexi\u00f3n con ello desarrollan Leibniz y Newton el c\u00e1lculo infinitesimal. Con impulso similar acent\u00faa Kant que todo lo que se nos da es finito, pero que nuestra tarea es infinita (consiste en continuar la s\u00ed\u00adntesis condici\u00f3n-condicionado, la divisi\u00f3n o numeraci\u00f3n). As\u00ed\u00ad, pues, lo infinito nunca es real y cognoscible, es s\u00f3lo una idea reguladora de la investigaci\u00f3n de la naturaleza o un postulado de la aspiraci\u00f3n moral. El \u00faltimo gran fil\u00f3sofo de la i. es Hegel, para quien una autosuficiencia de lo finito (de aquello que no es id\u00e9ntico con su concepto) constituye una contradicci\u00f3n. Sin embargo, todo ente finito como tal est\u00e1 limitado por otro y as\u00ed\u00ad se transciende a s\u00ed\u00ad mismo. Se evidencia as\u00ed\u00ad que lo finito quiere llegar otra vez a ser lo que era originariamente: infinito. Pero la verdadera i. no es ni el transcender infinito de los l\u00ed\u00admites ni un infinito cerrado en s\u00ed\u00ad que excluya lo finito (una tal i. \u00abmala\u00bb estar\u00ed\u00ada determinada por lo finito y as\u00ed\u00ad ella misma ser\u00ed\u00ada finita); es m\u00e1s bien la identidad del ser o concepto divino que se mantiene en toda enajenaci\u00f3n y en todo movimiento. En sustituci\u00f3n de esta l\u00ed\u00adnea de la metaf\u00ed\u00adsica, Heidegger intenta pensar una finitud del ser y del hombre que pueda entenderse por s\u00ed\u00ad misma, sin el presupuesto de una infinitud.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros actuales infinitos (transfinitos), que fueron introducidos por el matem\u00e1tico Jorge Cantor (+ 1918) con su doctrina de los conjuntos, designan un quantum constante, aunque progresivo, que es mayor que cualquier magnitud finita del mismo tipo, y mayor por consiguiente que el m\u00e1ximo n\u00famero (inexistente) de la serie natural de n\u00fameros, 1, 2, 3&#8230;, por ejemplo el conjunto de todos los n\u00fameros finitos. La concepci\u00f3n \u00abplatonizante\u00bb que late en la doctrina de los conjuntos sobre n\u00famero como objeto ideal, es combatida por una direcci\u00f3n \u00aboperativa\u00bb, m\u00e1s cercana a Arist\u00f3teles, en la investigaci\u00f3n de los fundamentos de las matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>2. Significaci\u00f3n teol\u00f3gica del concepto de infinitud<br \/>\nEn la Sagrada Escritura la designaci\u00f3n de Dios como \u00abinfinito\u00bb juega un papel insignificante. Esa designaci\u00f3n aparece para alabar el poder incomparable de Dios, tal como se muestra en las obras de la creaci\u00f3n y en su ayuda salvadora; a la vez este predicado expresa siempre la incapacidad del hombre para comprender a Dios. Ambos motivos contin\u00faan siendo determinantes en el empleo del concepto de i. dentro de la especulaci\u00f3n teol\u00f3gica. Esta, que debe acomodar el mensaje revelado a nuestra forma de pensar (de cu\u00f1o griego), apenas si puede renunciar al concepto de la i. divina como importante concepto auxiliar. Sin el apoyo de una doctrina de la i. divina el mensaje de la solicitud amorosa de Dios hacia nosotros, expresado en categor\u00ed\u00adas personales, corre el peligro de perder su seriedad. S\u00f3lo un Dios de esencia infinita puede estar presente en la b\u00fasqueda ilimitada del esp\u00ed\u00adritu humano en forma tal que al mismo tiempo se oculte. S\u00f3lo un Dios as\u00ed\u00ad no pasa jam\u00e1s, como ocurre con todo objeto finito y adecuado a la finita comprensi\u00f3n humana, a ser un fen\u00f3meno que, qui\u00e9ralo o no, debe dejarse contemplar. Con otras palabras, s\u00f3lo un Dios as\u00ed\u00ad puede revelarse libremente y, precisamente en la -\u00bb revelaci\u00f3n, conservar la soberan\u00ed\u00ada sobre todo conocer humano (-> misterio). Asimismo la -> creaci\u00f3n, como libre posici\u00f3n activa del ser finito en su propia independencia, \u00fanicamente es posible si el creador dispone sobre todo lo que es con una soberan\u00ed\u00ada insuperable e infinita, de tal modo que no s\u00f3lo no pueda darse nada con independencia de \u00e9l, sino que, adem\u00e1s, lo creado subsista en s\u00ed\u00ad mismo, (no a pesar, sino a causa de esta dependencia radical).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Plat\u00f3n, Philebos; Arist\u00f3teles, Phys. III 4-7; Tom\u00e1s de Aquino, S. th. 1 q. 7; R. Descartes, Meditatio III; 1. Kant Kritik der reinen Vemunft B 432-595; G. W. F. Hegel, Logik; M. Heidegger, El ser y el tiempo (F de CE M\u00e9x 21962); G. Cantor, Gesammelte Abhandlungen, ed. E. Zermelo (B 1932, reimpr. 1962); J. Cohn, Geschichte des Unendlichkeitproblems (L 1896, reimpr. 1960); H. Heimsoeth, Los seis grandes temas de la metaf\u00ed\u00adsica occidental (Rev. Occ. Ma 1936); A. Farrer, Finite and Infinite (Lo 1943); A. Darbon, Une doctrine de l&#8217;infini (P 1951); W. Brugger, Theologia naturalis (Ba &#8211; Fr 1964) 268-275; M. Grison, Teolog\u00ed\u00ada natural (Herder Ba 1968).<\/p>\n<p>Gerd Haeffner<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[221] Concepto aplicado solo a lo divino que implica absoluta posesi\u00f3n de toda perfecci\u00f3n y carencia de toda limitaci\u00f3n. Es el rasgo m\u00e1s expresivo de la divinidad. La infinitud de tiempo es la eternidad, la infinitud de espacio es la inmensidad (Ver Dios. 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