{"id":11487,"date":"2016-02-05T07:59:50","date_gmt":"2016-02-05T12:59:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/informacion\/"},"modified":"2016-02-05T07:59:50","modified_gmt":"2016-02-05T12:59:50","slug":"informacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/informacion\/","title":{"rendered":"INFORMACION"},"content":{"rendered":"<p>[550]<\/p>\n<p>    Conjunto de datos suceptibles de ser trasladados de una persona a otra y de una persona a una colectividad, y viceversa. Y es tambi\u00e9n informaci\u00f3n el manojo de acciones e instrumentos artificiales o naturales que se desarrollan para conseguir esa intercomunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    El rasgo m\u00e1s significativo de la cultura moderna es la masiva capacidad de informaci\u00f3n, activa y pasiva, que circula entre las personas y la colectividades humanas y la creciente aceleraci\u00f3n que se imprime a ese trasiego masivo de datos y de oportunidades para adquirirlos en todos los lugares y culturas.<\/p>\n<p>    La informaci\u00f3n en cantidad y calidad crea problemas de ajuste a la inteligencia humana a medida que se hace m\u00e1s amplia: recepci\u00f3n, selecci\u00f3n, aceptaci\u00f3n rechazo, asimilaci\u00f3n. Cuando el hombre viv\u00ed\u00ada con informaci\u00f3n de cercan\u00ed\u00adas y a ritmo lento, su mente era m\u00e1s serena, pero m\u00e1s limitada en conocimientos y lenta en reacciones. A medida que se fueron abriendo instrumentos de comunicaci\u00f3n (se\u00f1ales y los iconos, la escritura manual, imprenta, literatura, peri\u00f3dico, tel\u00e9grafo, tel\u00e9fono, fotograf\u00ed\u00ada, radio, grabaci\u00f3n magn\u00e9tica, cine, televisi\u00f3n, registros digitales, telefon\u00ed\u00ada m\u00f3vil, inform\u00e1tica, intern\u00e9tica) la vida cambi\u00f3.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. medios de comunicaci\u00f3n social)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En una acepci\u00f3n general se entiende por informaci\u00f3n \u00abla obtenci\u00f3n y difusi\u00f3n, p\u00fablica y puntual, de noticias sobre acontecimientos y hechos de actualidad\u00bb (cf. Inter mirifica 5). La informaci\u00f3n se ha convertido en nuestros d\u00ed\u00adas en la vinculaci\u00f3n que une al mundo entero, condicionando con su cantidad, calidad y rapidez todos los aspectos t\u00ed\u00adpicos y todos los valores. A trav\u00e9s del proceso din\u00e1mico de informaci\u00f3n, el mundo, que era cerrado, lento y est\u00e1tico, se ha hecho abierto y din\u00e1mico, caracteriz\u00e1ndose por la movilidad longitudinal de los grupos sociales (aparici\u00f3n e incremento de una sociedad pluralista por culturas, religi\u00f3n, ideolog\u00ed\u00adas pol\u00ed\u00adticas), y por su movilidad vertical (democracia, menor diferenciaci\u00f3n y distancia entre los sexos, las edades, las clases culturales y las clases sociales, las categor\u00ed\u00adas profesionales, los l\u00ed\u00adderes-autoridad y el pueblo). La informaci\u00f3n contribuye a reducir el \u00e1mbito de la vida privada: bien sea porque todo, una vez que reviste el aspecto de noticia, pasa a ser del dominio p\u00fablico, bien porque y &#8211; a no hay, por as\u00ed\u00ad decirlo, ning\u00fan comportamiento que, una vez conocido, no tome el valor de modelo para la comunidad. La comunicaci\u00f3n social difunde de forma an\u00f3nima la informaci\u00f3n (abanico de mensajes, de noticias y de comentarios), a fin de darla a conocer a un p\u00fablico, formando y orientando a la opini\u00f3n p\u00fablica. Esta constituye una de las normas de vitalidad de la sociedad, en la medida en que la informaci\u00f3n quiere ser leal y tiende a la objetividad.<\/p>\n<p>La \u00e9tica de la informaci\u00f3n se refiere a tres cuestiones principales estrechamente relacionadas entre s\u00ed\u00ad: el derecho, el deber y la calidad de la informaci\u00f3n. Una \u00e9tica de la comunicaci\u00f3n social se inspira en valores \u00e9ticos: la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad, y busca la promoci\u00f3n de la responsabilidad de las profesiones y de los agentes de la informaci\u00f3n. La libertad y la objetividad de la informaci\u00f3n se ponen seriamente en peligro cuando las agencias de informaci\u00f3n a nivel nacional o internacional monopolizan la informaci\u00f3n. Las agencias internacionales m\u00e1s conocidas son: las dos americanas Associated Press y United Press International, la inglesa Reuter, la francesa France Press y la rusa Fass,. en Espa\u00f1a est\u00e1 la agencia EFE. Es f\u00e1cilmente perceptible el oligopolio t\u00e9cnico-econ\u00f3mico y pol\u00ed\u00adtico-ideol\u00f3gico de todas ellas. Hoy se reconoce como una de las exigencias prioritarias y urgentes para el bien de la humanidad establecer un nuevo orden mundial de la informaci\u00f3n y de la comunicaci\u00f3n INOMIC). Adem\u00e1s, a trav\u00e9s de la informaci\u00f3n, se potencia cada vez m\u00e1s el fen\u00f3meno de la opini\u00f3n p\u00fablica y se reduce el espacio de educaci\u00f3n aut\u00f3noma por parte de las instituciones tradicionales de educaci\u00f3n: la familia, la Iglesia y la escuela.<\/p>\n<p>Se debate tambi\u00e9n mucho el tema de la informaci\u00f3n de la Iglesia tanto dentro de ella como hacia fuera. No se puede minimizar el derecho a la informaci\u00f3n de los fieles en la Iglesia. Sin una adecuada y completa informaci\u00f3n no puede darse una verdadera y propia participaci\u00f3n de los fieles en la vida de la Iglesia. Tambi\u00e9n este derecho tiene que encontrar respuestas institucionales, es decir, fuentes de informaci\u00f3n propias. Esto supone que la Iglesia tiene que disponer de instrumentos de comunicaci\u00f3n, que sean adecuados a su propia misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay que advertir igualmente la necesidad de informar tambi\u00e9n al mundo exterior: la Iglesia es una realidad p\u00fablica, sus acontecimientos son de inter\u00e9s p\u00fablico, as\u00ed\u00ad como sus personas y sus instituciones; en el mundo de hoy es necesario, y no precisamente por exhibicionismo, demostrar lo que se hace: \u00abque vean vuestras obras buenas\u00bb Tambi\u00e9n a prop\u00f3sito de la informaci\u00f3n en la Iglesia y fuera de ella se exige competencia y objetividad para superar cierta tendencia al secretismo, cosa que hoy es pr\u00e1cticamente imposible.<\/p>\n<p>L. Lorenzetti<\/p>\n<p>Bibl.: L. Bini, Comunicaci\u00f3n social, en NDTM, 216-233: AA, W , Introducci\u00f3n, a los medios de comunicaci\u00f3n, San Pablo, Madrid 1991, AA, W , La Iglesia ante los medios de comunicaci\u00f3n social. San Pablo, Madrid 1987: G. A. Palo, Comunicaci\u00f3n, en DTI, 11, 51-63; 1. H. de la Mota, Funci\u00f3n social de la informaci\u00f3n, Paraninfo, Madrid 1974; L. Brajnovic, Tecnologia de la informaci\u00f3n, EUNSA, Pamplona 1974.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO<br \/>\nI. T\u00e9rminos y nociones.<br \/>\nII. Desarrollo en el tiempo.<br \/>\nIII. La informaci\u00f3n hoy.<br \/>\nIV. La noticia: veh\u00ed\u00adculos y fuentes.<br \/>\nV. La \u00e9tica de la informaci\u00f3n:<br \/>\n1. Derecho a la informaci\u00f3n;<br \/>\n2. Deberes en la informaci\u00f3n;<br \/>\n3. Calidad de la informaci\u00f3n.<br \/>\nVI. La informaci\u00f3n en la Iglesia.<\/p>\n<p>I. T\u00e9rminos y nociones<br \/>\nEl t\u00e9rmino informaci\u00f3n se usa en distintas acepciones. Para algunos, por ejemplo, significa la operaci\u00f3n de \u00abcodificar\u00bb (el antiguo \u00abdar forma&#8217;~ los hechos y los acontecimientos en \u00abnoticias\u00bb (period\u00ed\u00adsticas, radiof\u00f3nicas, etc.); para otros es equivalente de la propia noticia (fuentes y servicios de informaci\u00f3n); hay quienes la equiparan a orden (\u00abmensaje\u00bb) consignada por dispositivos mec\u00e1nicos, el\u00e9ctricos, etc., para que pueda ser remitida a un transmisor (\u00abmemoria\u00bb) o a un receptor (\u00abterminal&#8217;; de ah\u00ed\u00ad la \u00abl inform\u00e1tica\u00bb como \u00abciencia del tratamiento racional, por medio de aparatos, de la informaci\u00f3n\u00bb; etc\u00e9tera. En el presente art\u00ed\u00adculo tomamos el t\u00e9rmino en la acepci\u00f3n com\u00fan y gen\u00e9rica (al igual que en el decreto conciliar Inter mirifica, 5) de \u00abb\u00fasqueda y difusi\u00f3n, p\u00fablica y oportuna, de noticias sobre acontecimientos y hechos de actualidad\u00bb.<\/p>\n<p>Entendida as\u00ed\u00ad, la informaci\u00f3n comporta tres momentos. En el primero, el promotor busca en el mismo lugar (los reporteros) o por intermediarios (agencias de informaci\u00f3n) los acontecimientos y los hechos; en el segundo, el promotor les da la forma de noticias (p.ej., el servicio period\u00ed\u00adstico); en el tercero, el promotor lanza al p\u00fablico la noticia mediante alg\u00fan veh\u00ed\u00adculo o instrumento (salida del peri\u00f3dico, puesta en onda en la radio y televisi\u00f3n&#8230;). De ordinario, a este tercer momento sigue, de hecho, la recepci\u00f3n-descodificaci\u00f3n por el p\u00fablico [l Comunicaci\u00f3n social II], con lo que la informaci\u00f3n se perfecciona.<\/p>\n<p>En sentido sociol\u00f3gico moderno, la informaci\u00f3n se refiere a las noticias de actualidad (los \u00abhechos del d\u00ed\u00ada&#8217; y las m\u00e1s de las veces de inter\u00e9s contingente para la comunidad (la denominada \u00abinformaci\u00f3n publicista&#8217;. Por esta raz\u00f3n, la informaci\u00f3n se encuadra en un contexto del todo diferente al de la ense\u00f1anza propiamente dicha, tradicional o moderna, y tambi\u00e9n al de la cultura-ciencia. El maestro-educador, en efecto, ense\u00f1aba) noticias perennes (no vinculadas a la actualidad), empleando t\u00e9cnicas mnem\u00f3nicas y procesos l\u00f3gicos de convicci\u00f3n, para fundamentar certezas racionales y actitudes profundas respecto a valores sobre los que los grupos sociales asentaban su propia estabilidad. Veh\u00ed\u00adculo y s\u00ed\u00admbolo privilegiado de todo esto es (era) el libro (no el peri\u00f3dico), considerado m\u00e1s como dep\u00f3sito del saber que como medio de difusi\u00f3n.<\/p>\n<p>En la informaci\u00f3n actual desempe\u00f1an un papel primario los instrumentos de comunicaci\u00f3n social: prensa, cine, radio, televisi\u00f3n, etc.; pero ni siquiera \u00e9stos se identifican con la informaci\u00f3n (desempe\u00f1an tambi\u00e9n otras funciones, p.ej., de formaci\u00f3n y de entretenimiento) ni \u00e9sta se agota en ellos. Influyen tambi\u00e9n, en efecto, otros factores, como las cada vez m\u00e1s f\u00e1ciles y r\u00e1pidas v\u00ed\u00adas de comunicaci\u00f3n y los medios de transporte, con la consiguiente intensificaci\u00f3n de las relaciones internacionales (viajes, turismo, etc.) y del comercio epistolar; el perfeccionamiento de otros medios de comunicaci\u00f3n interpersonales, como el tel\u00e9grafo, el tel\u00e9fono (selecci\u00f3n autom\u00e1tica, telefoto, t\u00e9lex, etc.), en la actualidad potenciados tambi\u00e9n v\u00ed\u00ada sat\u00e9lite.<\/p>\n<p>II. Desarrollo en el tiempo<br \/>\nEn la \u00e9poca de la comunicaci\u00f3n hablada o escrita a mano la informaci\u00f3n era escasa, lenta, localmente limitada, deformada en proporci\u00f3n a la distancia de los acontecimientos (las leyendas, las voces, los \u00abse dice&#8217;; era la que permit\u00ed\u00adan los medios de comunicaci\u00f3n entonces: tamtam, fuegos en los montes, los correos (Fil\u00ed\u00adpides en Marat\u00f3n), los trovadores medievales, los pregoneros (a\u00fan existentes)&#8230; Fueron raros los pr\u00f3dromos del actual periodismo: epistolarios diplom\u00e1ticos (de Plinio), Acta diurna en los foros (primero en la urbe y con posterioridad tambi\u00e9n en las grandes ciudades del imperio); Avisos y \u00abMenantes\u00bbdel renacimiento, con la periodicidad permitida por los servicios postales de entonces: correos (luego, palomas mensajeras), que perduraron hasta el siglo xvti, cuando ya funcionaba la imprenta de Gutenberg.<\/p>\n<p>Esta dio origen a las gacetas -primero mensuales, despu\u00e9s con periodicidad m\u00e1s frecuente- de los siglos xvii-xviit y al periodismo moderno, que tuvo su eclosi\u00f3n en el siglo xix, dependiendo del tel\u00e9grafo y del tel\u00e9fono, pero tambi\u00e9n de la m\u00e1quina tipogr\u00e1fica plana (KoenigBauer), de la rotativa (Worms-Philippe), de la linotipia (Mergenthaler) y de los procedimientos de fotoreproducci\u00f3n, que, integrados en los albores del siglo xx en los procedimientos del huecograbado y offset, causaron la inundaci\u00f3n actual de revistas ilustradas, magazines, etc.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la primera guerra mundial, la informaci\u00f3n period\u00ed\u00adstica (prensa escrita) perdi\u00f3 el monopolio de la novedad, al quedar emparejada y superada por la radiof\u00f3nica y (tras la segunda guerra mundial) tambi\u00e9n por la televisiva (prensa radio-tele-difundida), de suerte que el moderno esquema de informaci\u00f3n es el siguiente: el receptor conoce a trav\u00e9s de la radio, ve en la televisi\u00f3n y comprende y juzga mediante la prensa. Pero el desarrollo tecnol\u00f3gico en acto hace prever como inminente no s\u00f3lo la integraci\u00f3n del periodismo convencional con el de la radio-televisi\u00f3n (distribuci\u00f3n del peri\u00f3dico a domicilio v\u00ed\u00ada televisor), sino tambi\u00e9n la informaci\u00f3n continua y permanente mediante terminales dom\u00e9sticos, conectados con \u00abmemorias\u00bb locales, centrales, espaciales&#8230;<\/p>\n<p>La tecnolog\u00ed\u00ada actual ha permitido un gran desarrollo de los medios de informaci\u00f3n. En la teleconferencia, por medio de una llamada telef\u00f3nica se puede desarrollar una conferencia, acordada previamente con el emisor de la misma, que ser\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcilmente asequible de otra forma.<\/p>\n<p>Variantes de la teleconferencia son la videoconferencia, que une imagen y sonido en su transmisi\u00f3n. Se trata de un sistema bidireccional interactivo. Su principal dificultad es el elevado costo del sistema por los recursos tecnol\u00f3gicos que emplea. La teleconferencia por ordenador utiliza terminales de ordenador unidos por l\u00ed\u00adnea telef\u00f3nica. Los usuarios mecanograf\u00ed\u00adan sus mensajes en su terminal y cada uno de los participantes recibe la comunicaci\u00f3n en su monitor.<\/p>\n<p>III. La informaci\u00f3n hoy<br \/>\nLa informaci\u00f3n constituye hoy la conexi\u00f3n del mundo moderno, condicionando con su cantidad, calidad y rapidez todos sus aspectos t\u00ed\u00adpicos y valores, el primero de todos el de la socializaci\u00f3n, \u00abentendida como un progresivo multiplicarse de las relaciones de convivencia, con diversas formas de vida y de actividad asociada, e institucionalizaci\u00f3n jur\u00ed\u00addica\u00bb (JUAN XXIII, Mater et magistra, 58). En virtud de la socializaci\u00f3n, el mundo cerrado, lento y est\u00e1tico est\u00e1 convirti\u00e9ndose en abierto y din\u00e1mico, caracteriz\u00e1ndose por la movilidad longitudinal de los grupos sociales (aparici\u00f3n y crecimiento de una sociedad pluralista respecto a la cultura, la religi\u00f3n, las ideolog\u00ed\u00adas pol\u00ed\u00adticas) y por la movilidad vertical (democracia, menor diferenciaci\u00f3n y distancia entre sexos, edades, clases culturales y sociales, \u00f3rdenes profesionales, autoridad de los l\u00ed\u00adderes y pueblo). En virtud de la socializaci\u00f3n se va reduciendo r\u00e1pidamente el \u00e1mbito de la vida privada: ya sea porque todo, apenas reviste el aspecto de \u00abnoticia\u00bb, ve la luz p\u00fablica; ya sea porque ha dejado de existir, puede decirse as\u00ed\u00ad, un comportamiento privado que, conocido, no asuma valor de modelo para la comunidad. En virtud de la socializaci\u00f3n, por \u00faltimo, se va potenciando cada vez m\u00e1s el fen\u00f3meno de la opini\u00f3n p\u00fablica y se va reduciendo d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada el espacio de la educaci\u00f3n aut\u00f3noma por parte de las instituciones tradicionales de educaci\u00f3n: familia, Iglesia y escuela.<\/p>\n<p>IV. La noticia: veh\u00ed\u00adculos y fuentes<br \/>\nSeg\u00fan su periodicidad, la prensa se divide en peri\u00f3dica (o diario) propiamente dicho (seg\u00fan la UNESCO, al menos cuatro n\u00fameros por semana), semanario, mensual, etc. Seg\u00fan su contenido: prensa de inter\u00e9sinformativo general (la actualidad) y prensa especializada (pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica, religiosa, profesional&#8230;; para j\u00f3venes, de moda&#8230;). Por \u00faltimo, la prensa de informaci\u00f3n (tambi\u00e9n la radio-televisi\u00f3n) se divide en independiente (que da las noticias con objetividad [?!]) y de opini\u00f3n (que elige e interpreta los hechos y los acontecimientos en funci\u00f3n de opiniones o de ideolog\u00ed\u00adas, p.ej., pol\u00ed\u00adticas). Esta \u00faltima distinci\u00f3n, sin embargo, es m\u00e1s bien te\u00f3rica, porque -aparte de la discutible objetividad de toda noticia (v\u00e9ase m\u00e1s abajo)-, de hecho todo peri\u00f3dico (y toda radio-televisi\u00f3n) depende de alg\u00fan poder, al menos econ\u00f3mico, y en consecuencia tambi\u00e9n ideol\u00f3gico, especialmente cuando, para hacer cuadrar el balance, la prensa \u00abindependiente\u00bb, antes de vender noticias a los lectores, debe poder vender espacio (o tiempo-antena) a la l publicidad.<\/p>\n<p>La materia prima (los hechos y los acontecimientos) de la informaci\u00f3n la recogen los periodistas (o publicistas) bien de fuentes propias de cada uno de los instrumentos, bien de fuentes comunes, externas a ellos. Entre las fuentes propias lejanas, caben se\u00f1alarse: los corresponsales (fijos), los enviados especiales (para servicios ocasionales), los reporteros&#8230;; entre las fuentes propias en el lugar: los cronistas y redactores de secci\u00f3n, que adquieren las noticias en fuentes, externas: \u00aboficinas de prensa\u00bb de autoridades (c\u00e1maras, gobierno, ministerios, jefaturas, ayuntamientos&#8230;), de instituciones locales, nacionales o internacionales (entidades culturales, \u00abIglesias\u00bb, partidos pol\u00ed\u00adticos, sindicatos, grandes complejos industriales y econ\u00f3micos, comisar\u00ed\u00adas de polic\u00ed\u00ada, hospitales&#8230;); pero, sobre todo, las adquieren en las agencias de informaci\u00f3n, es decir, las empresas -privadas o m\u00e1s o menos p\u00fablicas-, especializadas en la recogida, selecci\u00f3n y transmisi\u00f3n r\u00e1pida (teletipos, telefoto&#8230;) de noticias de toda clase, especialmente al servicio de \u00f3rganos de prensa.<\/p>\n<p>Entre las agencias internacionales m\u00e1s conocidas se encuentran: las dos americanas Associated Press y United Press International, la inglesa Reuter, la francesa France Presse y la rusa Tass ( Telegrafnoie Agenstvo Sovietskavo Soiuza); en Italia, la Ansa (=Agenzia Nazionale Stampa Associata); en Espa\u00f1a, Efe, Cifra, Pyresa, Europa Press, Logos, Alfil. Hay que resaltar su no te\u00f3rico oligopolio t\u00e9cnico-econ\u00f3mico y pol\u00ed\u00adticoideol\u00f3gico y, por consiguiente, su no ficticio poder condicionante de la libertad y objetividad de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los hechos y los acontecimientos, oportunamente manipulados en consonancia con la naturaleza de los instrumentos, se convierten en \u00abnoticias period\u00ed\u00adsticas\u00bb, cuyas coordenadas esenciales vienen indicadas con las cinco W inglesas: Who (= Qui\u00e9n), Where (= D\u00f3nde), When (= Cu\u00e1ndo), What (= Qu\u00e9), Why (= Por qu\u00e9). En el peri\u00f3dico, con posterioridad, la noticia puede ser valorada, es decir, ordenada e interpretada (f\u00f3rmula de Kayser, cf bibl.), aparte de por el comentario, tambi\u00e9n por la ubicaci\u00f3n (p\u00e1gina exterior o interior, arriba o abajo, a derecha o a izquierda), la cabecera (s\u00f3lo t\u00ed\u00adtulo o tambi\u00e9n subt\u00ed\u00adtulo y sumario) y la presentaci\u00f3n (clich\u00e9-ilustraci\u00f3n, cuerpo y estilo de los caracteres, ajuste, etc.).<\/p>\n<p>V. La \u00e9tica de la informaci\u00f3n<br \/>\nPuede resumirse en tres cap\u00ed\u00adtulos: derecho a la informaci\u00f3n, deber de la informaci\u00f3n y calidad de la misma.<\/p>\n<p>1. DERECHO A LA INFORMACI\u00ed\u201cN. Dos siglos despu\u00e9s de Gutenberg, cuando la prensa se dispon\u00ed\u00ada a desempe\u00f1ar la moderna funci\u00f3n informativa de los medios de masa, la lucha entablada entre pensamiento laico y disciplina eclesi\u00e1stica (y tambi\u00e9n con la civil) se centr\u00f3 sobre todo en el derecho del autor a la libre expresi\u00f3n de sus propias ideas.<\/p>\n<p>El pensamiento laico se aline\u00f3, en general, en favor de la libertad: primero teorizando -en Inglaterra, en 1644, la Areopag\u00ed\u00adtica de J. Milton contra el Licensing Act; y en 1689, la Epistula de tolerantia de J. Locke-; luego, consiguiendo tambi\u00e9n arrancar derechos legales -en Inglaterra una vez m\u00e1s, en 1695, la abolici\u00f3n del Licensing Act- e incluso constitucionales: al Virginia &#8216;s Bill of Right (1776, Am\u00e9rica) sigue en 1789, en Francia, la c\u00e9lebre D\u00e9claration des droits de 1 homme et du citoyen, que, entre otras cosas, dice: \u00abLa libre comunicaci\u00f3n de pensamientos y opiniones es uno de los derechos m\u00e1s preciosos del hombre: todo ciudadano puede, por consiguiente, hablar, escribir y publicar libremente, teniendo que responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley\u00bb.<\/p>\n<p>La Iglesia, en cambio, permaneci\u00f3 atenta, sobre todo, a los da\u00f1os producidos, o temidos, por la libertad convertida en libertinaje, especialmente si estos da\u00f1os redundaban en detrimento de los lectores desprovistos de defensas cr\u00ed\u00adticas (o sea, la casi totalidad). De ah\u00ed\u00ad que prefiriera atrincherarse en el derecho y en la pr\u00e1ctica de la censura, invocando, mientras las condiciones pol\u00ed\u00adticas se lo permitieron, el apoyo de los \u00abpr\u00ed\u00adncipes cristianos\u00bb. Esta conducta -que, si bien en consonancia con los tiempos, acab\u00f3 siendo tachada de enemiga de las libertades modernas- perdur\u00f3 durante todo un siglo, en tanto que el periodismo se iba erigiendo d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada en el \u00abcuarto poder\u00bb. Por encontrarse apegada al ideal humanista -como, por lo dem\u00e1s, lo estaban grandes intelectuales \u00ablaicos\u00bb (Diderot, Rousseau&#8230;)-, la Iglesia continu\u00f3, ante todo, apostando por la (\u00c2\u00a1verdadera!) cultura-ense\u00f1anza para elites (del libro) y desconfiando de la prensa de informaci\u00f3n, manipuladora de opiniones (la opinionum levitas de Le\u00f3n XIII) a nivel de masas.<\/p>\n<p>Hoy el derecho de libre opini\u00f3nexpresi\u00f3n se va integrando cada vez m\u00e1s en el otro, socialmente tambi\u00e9n m\u00e1s relevante, de la libertad y de la informaci\u00f3n, reconocido ahora incluso en convenciones internacionales (cf D\u00e9claration universelle des droits de 1 homme, de la ONU [Par\u00ed\u00ads, 10 de diciembre de 1948], arts. 18 y 19; Convention de sauvegarde des droits de 1 homme et des libert\u00e9s fondamentales, del Consejo de Europa [Roma, 4 de noviembre de 1950], arts. 9 y 10; y tambi\u00e9n el Proyecto de convenio sobre la libertad de informaci\u00f3n, ante la ONU, bloqueado desde hace a\u00f1os por la oposici\u00f3n de la URSS, y s\u00f3lo en parte llevado adelante en el Acta final de Helsinki [1 de agosto de 1975] y de Madrid [9 de septiembre de 1983]).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el magisterio eclesi\u00e1stico se ha actualizado al respecto. En la Pacem in tenis (11), de Juan XXIII se dice que \u00abtodo ser humano tiene el derecho [&#8230;] a la libertad en la b\u00fasqueda de la verdad [&#8230;], a la objetividad de la informaci\u00f3n\u00bb. De manera m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita el concilio Vat. 11 afirma en la Gaudium et spes (26 y 59): \u00abEs, pues, necesario que se facilite a las personas todo lo que \u00e9stas necesitan [&#8230;]; por tanto, tambi\u00e9n el derecho a la informaci\u00f3n necesaria [&#8230;]. Se exige que se informe alas personas verazmente acerca de los acontecimientos de car\u00e1cter p\u00fablico\u00bb. Pero m\u00e1s perentorio y completo resulta el decreto Inter mirifica (5): \u00abEs evidente que, debido al progreso de la sociedad humana y a los v\u00ed\u00adnculos m\u00e1s estrechos entre sus miembros, la informaci\u00f3n es hoy m\u00e1s \u00fatil que nunca y, por lo general, necesaria. La comunicaci\u00f3n, en efecto, p\u00fablica y puntual de los acontecimientos y de las realidades ofrece a las personas ese conocimiento m\u00e1s amplio y continuo que les pone en condiciones de contribuir eficazmente al bien com\u00fan y de promover conjuntamente un progreso m\u00e1s r\u00e1pido de toda la sociedad. Pertenece, pues, a la sociedad humana el derecho a la informaci\u00f3n acerca de todo lo que, seg\u00fan las respectivas condiciones, convenga a las personas, individuales o asociadas\u00bb. En este texto fundamental (aplicado y ampliado en 1971 por la Communio et progressio = CP), hay que destacar los siguientes puntos:<br \/>\na) Base del derecho. Por las razones aducidas (el progreso de la sociedad moderna, las estrechas relaciones de interdependencia) y por los fines indicados (contribuir al bien com\u00fan, promover el progreso de la sociedad), la afirmaci\u00f3n del derecho se hace a nivel de ley natural. Consecuentemente, es v\u00e1lida para todas las personas y confirma las declaraciones \u00ablaicas\u00bb antes mencionadas. La CP parafrasea este punto (33-35): \u00abEste derecho se fundamenta en una exigencia profunda de la persona y de la sociedad moderna [&#8230;]. El hombre de hoy debe ser informado [&#8230;]: para que pueda conocer, en medio de los continuos cambios actuales, el mundo en el que vive; para que pueda adaptarse al cambio de las situaciones, que le est\u00e1n pidiendo continuamente nuevos juicios y opciones; para que pueda participar activa y eficazmente en su ambiente social propio; por \u00faltimo, para que pueda insertarse vitalmente en las variadas actividades modernas: econ\u00f3micas y pol\u00ed\u00adticas, sociales, culturales y religiosas [&#8230;]. La sociedad misma, para funcionar adecuadamente, tiene necesidad de la informaci\u00f3n en todos sus niveles, lo mismo que tiene necesidad de ciudadanos bien informados. Por consiguiente, el derecho a la informaci\u00f3n se considera hoy no s\u00f3lo un derecho individual, sino una exigencia del bien com\u00fan\u00bb.<\/p>\n<p>b) Sujetos de este derecho son lo mismo los individuos que los grupos sociales. Pero, en contraste con la opini\u00f3n corriente entre los publicistas, que -anclados todav\u00ed\u00ada en la antigua libertad de prensa como libertad propia de opini\u00f3n-expresi\u00f3n- reivindican preferentemente el derecho de los informadores, el decreto IM considera ante todo y preferentemente el derecho de los receptores, es decir, del p\u00fablico: el derecho a recibir (antes que el derecho de dar) informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) \u00ed\u0081mbito del derecho. Los t\u00e9rminos \u00abacerca de todo lo que, seg\u00fan las respectivas condiciones, les convenga\u00bb asumen tambi\u00e9n un valor restrictivo, al que aluden las \u00faltimas palabras del n\u00famero 5 del IM-INo toda ciencia aprovecha, `mientras que la caridad es constructiva&#8217; (ICor 8,1)\u00bb; pero asumen, sobre todo, un valor extensivo, significando que la amplitud del derecho cubre toda la amplia gama de los leg\u00ed\u00adtimos intereses\u00bb.<\/p>\n<p>Acerca de los l\u00ed\u00admites del derecho a la informaci\u00f3n v\u00e9ase adem\u00e1s CP 42 y 47 citados m\u00e1s adelante [l 3].<\/p>\n<p>d) Deberes. De las mismas razones y fines de que deriva este derecho a la informaci\u00f3n derivan tambi\u00e9n sus respectivos deberes: por parte de los promotores, el de informar; por parte del p\u00fablico el de informarse. Una vez m\u00e1s sobre el particular la CP (34): \u00abEstrechamente vinculado con el deber [a recibir informaci\u00f3n] est\u00e1 el deber de informarse. Este derecho no podr\u00e1 satisfacerse si quien debe ser informado no colabora. Por lo cual es necesario que disponga de una adecuada variedad de medios y de fuentes, de forma que pueda elegir entre todos ellos los m\u00e1s conformes a las propias exigencias individuales y sociales. Sin esta variedad de fuentes, el ejercicio del derecho se reducir\u00ed\u00ada a palabras huecas\u00bb.<\/p>\n<p>2. DEBERES EN LA INFORMACI\u00ed\u201cN. Al margen, de momento, de sus cualidades, los deberes de justicia y de caridad en la informaci\u00f3n afectan a los tres momentos del proceso informativo: el de acceso a las fuentes por los informadores, el de la libre circulaci\u00f3n de las noticias y el de la receptividad activa por el p\u00fablico.<\/p>\n<p>a) Sobre el acceso a las fuentes por los informadores. La accesibilidad de las fuentes recae, sobre todo, en las autoridades e instituciones p\u00fablicas (el Estado); pero tambi\u00e9n, en raz\u00f3n de los leg\u00ed\u00adtimos intereses de los propios miembros y del p\u00fablico, en otras instituciones que no sean meramente privadas. Hoy, en efecto, los asuntos p\u00fablicos se desarrollan cada vez m\u00e1s como en una \u00abcampana de cristal\u00bb, donde la informaci\u00f3n acerca de todo cuanto acontece y cuanto se prev\u00e9 o est\u00e1 en gestaci\u00f3n no se considera ya como un ben\u00e9volo \u00abfavor del pr\u00ed\u00adncipe\u00bb, sino como un obligado servicio social.<\/p>\n<p>&#8211; Salvo, pues, el derecho-deber del l secreto \u00abcuando \u00e9ste venga exigido por la necesidad [&#8230;] o por la utilidad p\u00fablica\u00bb (CP 42), ir\u00ed\u00adan contra la justicia las autoridades (y los responsables de las oficinas de prensa y de las agencias) que tuviesen como norma la pol\u00ed\u00adtica del secreto o la de la censura, degradando la informaci\u00f3n a propaganda o condicion\u00e1ndola a intereses de particulares o de grupos. &#8211; Constituye, adem\u00e1s, un deber de las autoridades \u00abtutelar la seguridad e incolumidad f\u00ed\u00adsica de los corresponsales [&#8230;] que, mediante la adquisici\u00f3n de la noticia, garantizan e incrementan el ejercicio de este derecho humano\u00bb (CP 36).<\/p>\n<p>b) Sobre la libre circulaci\u00f3n de las noticias. Sobre este punto insiste la CP (44-47), poniendo de relieve su necesidad, incluso \u00abpara que la opini\u00f3n p\u00fablica se forme correctamente\u00bb (33), como requiere el decreto Inter mirifca (8). Este problema resulta particularmente complejo cuando la informaci\u00f3n se realiza mediante los medios de masas -en especial la prensa y la radio-televisi\u00f3n-, teniendo que salvarse el justo equilibrio entre programas informativos (por lo general no rentables) y programas de evasi\u00f3n (lucrativos); teniendo, adem\u00e1s, que garantizarse la efectiva pluralidad de voces contra la invasi\u00f3n de monopolios (\u00bfestatales?) o de oligopolios econ\u00f3mico-ideol\u00f3gicas (en la prensa, trusts de cadenas; en el cine, distribuci\u00f3n sin alternativas; en la radio-televisi\u00f3n, v\u00ed\u00adnculos t\u00e9cnicos o jur\u00ed\u00addicos, redes&#8230;). Tambi\u00e9n en este sector, la autoridad civil est\u00e1 llamada a conciliar arm\u00f3nicamente los intereses de particulares o de grupos con las exigencias del bien com\u00fan. D Entre tanto, es ella la primera que no debe limitar la circulaci\u00f3n de las noticias (p.ej., la censura en tiempo de guerra) m\u00e1s que en la medida estrictamente indispensable. He aqu\u00ed\u00ad lo que dice la Gaudium et spes (75) sobre el particular: \u00abLa complejidad de los problemas en nuestros d\u00ed\u00adas obliga a los poderes p\u00fablicos a intervenir con m\u00e1s frecuencia [&#8230;] para crear condiciones m\u00e1s favorables, que ayuden con mayor eficacia a los ciudadanos y a los grupos en la b\u00fasqueda libre del bien completo de la persona [&#8230;]. No obstante esto, all\u00ed\u00ad donde por razones de bien com\u00fan se restrinja temporalmente el ejercicio de los derechos, restabl\u00e9zcase cuanto antes la libertad, una vez que hayan cambiado las circunstancias. Resulta en cualquier caso inhumano que la autoridad pol\u00ed\u00adtica adopte formas totalitarias [&#8230;] que lesionen los derechos de la persona y de los grupos sociales\u00bb. &#8211; Ante todo compete a la autoridad intervenir promocionando y tutelando la libertad de comunicaci\u00f3n, sin excluir a priori una gesti\u00f3n (subsidiaria) de la informaci\u00f3n como servicio p\u00fablico. Subraya el \u00ed\u00adnter mirifica (12): \u00abEs deber de la autoridad [&#8230;] defender y proteger, en especial respecto a la prensa, la verdadera y justa libertad de informaci\u00f3n [&#8230;], asegurar a los receptores el libre uso de sus leg\u00ed\u00adtimos derechos\u00bb. Y la CP (87) comenta: \u00abProm\u00falguense leyes que tutelen la libertad de informar y de informarse y que protejan ambos derechos de las presiones y maniobras econ\u00f3micas, pol\u00ed\u00adticas e ideol\u00f3gicas tendentes a impedir su libre ejercicio. Las leyes deben tambi\u00e9n asegurar a los ciudadanos la plena libertad de enjuiciar p\u00fablicamente la gesti\u00f3n de los instrumentos de comunicaci\u00f3n social, sobre todo si su monopolio est\u00e1 en manos del Estado. Es indudable que hoy la actividad de estos instrumentos requiere intervenciones legislativas que tutelen su variedad y multiplicidad contra la exagerada concentraci\u00f3n provocada por la competencia comercial y que al mismo tiempo, defiendan la dignidad de las personas y de los grupos y los valores de la cultura\u00bb.<\/p>\n<p>c) Sobre la exigencia de no sustraerse a la informaci\u00f3n por parte del p\u00fablico. Condici\u00f3n necesaria, sin la que el p\u00fablico permanecer\u00e1 perjudicialmente sin informaci\u00f3n, es la de que \u00e9ste no se margine de la misma por pereza mental o por falta de sentido social. 0 Por esto, el hombre de hoy tiene el normal deber civil y moral de dedicar el tiempo adecuado a la lectura de la prensa de informaci\u00f3n y de no limitarse, en el uso de la radio y la televisi\u00f3n, a la canci\u00f3n ligera o a las emisiones evasivas; O tiene, asimismo, el deber de no recibir las noticias siempre y s\u00f3lo de una misma fuente (parcial, si no es incluso facciosa), sino de o\u00ed\u00adr con atenci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica las diferentes \u00abcampanas\u00bb, de modo que pueda formarse opiniones personales fundamentadas sobre personajes y programas, situaciones y sucesos, de casa y de fuera. 0 Este deber es tanto m\u00e1s grave cuanto m\u00e1s frecuentes e importantes son las opciones que en la pr\u00e1ctica democr\u00e1tica, el hombre de hoy est\u00e1 obligado a hacer a todos los niveles y en todos los aspectos de la vida comunitaria. De ah\u00ed\u00ad que, en la formaci\u00f3n de los receptores para el uso de los medios de masas (CP 65ss), la tarea principal debiera consistir en sensibilizarlos a este deber social.<\/p>\n<p>3. CALIDAD DE LA INFORMACI\u00ed\u201cN. a) Veracidad e integridad. Referente al recto ejercicio del derecho a la informaci\u00f3n, el decreto Inter mirifica (5) precisa lo siguiente: \u00abEn su contenido, la comunicaci\u00f3n deber\u00e1 ser siempre verdadera y, salvadas la justicia y la caridad, tambi\u00e9n \u00ed\u00adntegra; en sus modalidades, deber\u00e1 ser, adem\u00e1s, honesta y conveniente, respetando escrupulosamente las normas morales y los leg\u00ed\u00adtimos intereses y dignidad de las personas, tanto en la b\u00fasqueda de la noticia como en su difusi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de verdad, adem\u00e1s de lo que se dir\u00e1 en general en l verdad y veracidad III, el l periodista debe tener en cuenta que se puede pecar contra ella refiriendo los hechos fuera de contexto, desviando as\u00ed\u00ad los juicios y opciones de inter\u00e9s social de los receptores (CP 16 y 75). En lo concerniente a la integridad de la noticia y dem\u00e1s circunstancias de la informaci\u00f3n (extensi\u00f3n y calidad de los receptores, tiempo, etc.), el periodista ha de recordar que \u00abel derecho a la informaci\u00f3n tiene sus l\u00ed\u00admites precisos cuando su ejercicio choca con otros derechos, como son: el derecho a la verdad, que tutela el buen nombre de los particulares y de la colectividad; el derecho a la vida privada, que defiende la intimidad familiar e individual; el derecho al secreto, si lo exigen las necesidades, el deber profesional o la utilidad p\u00fablica\u00bb, y que \u00abuna libertad de informaci\u00f3n que, en su ejercicio, no tuviera en cuenta las condiciones y los l\u00ed\u00admites propios del derecho a la informaci\u00f3n, favorecer\u00ed\u00ada los intereses del difusor o del informador en lugar de servir a la verdadera utilidad del p\u00fablico\u00bb (CP 42 y 47).<\/p>\n<p>b) Dificultades de la informaci\u00f3n correcta. Se trata de normas \u00e9ticomorales obvias, pero cuya aplicaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica cotidiana de los periodistas no siempre resulta f\u00e1cil. He aqu\u00ed\u00ad c\u00f3mo la Communio et progressio describe sus dificultades: -\u00abTeniendo que comunicar siempre `novedades los periodistas se encuentran casi obligados a tener que destacar s\u00f3lo los aspectos, como suele decirse, de `viva actualidad&#8217;. Adem\u00e1s, de entre la gran cantidad de noticias, el informador tiene que escoger aquellas que, a su juicio, sean m\u00e1s relevantes e interesen m\u00e1s al p\u00fablico [&#8230;]\u00bb (37). -Pero esto no basta. Obligados a improvisar servicios que sean comprensibles a todos, los promotores buscan cada vez m\u00e1s entrevistas con especialistas [&#8230;]; pero a menudo \u00e9stos, sobre todo si se encuentran\u00ed\u00ad en puestos de mando o de responsabilidad, reh\u00fayen con raz\u00f3n describir o comentar un acontecimiento sobre la marcha [&#8230;]. De ah\u00ed\u00ad que tomen frecuentemente la delantera los escritores m\u00e1s superficiales, dispuestos a cualquier cosa [&#8230;]\u00bb (38). -\u00abHay a\u00fan otra dificultad, y es que las noticias, para conservar actualidad y lograr la atenci\u00f3n del p\u00fablico, han de difundirse con la m\u00e1xima celeridad; a esto hay que a\u00f1adir las prisas competitivas por exigencias comerciales: todo esto, ciertamente, no favorece la exactitud de la informaci\u00f3n. Adem\u00e1s, los informadores han de tener en cuenta al p\u00fablico, sus gustos y su nivel cultural y, al mismo tiempo, sus expectativas [&#8230;]\u00bb(39). -\u00abAdem\u00e1s de las dificultades provenientes de la din\u00e1mica misma de la informaci\u00f3n y de los instrumentos de comunicaci\u00f3n, los informadores se encuentran ante otro problema: el de tener que explicar los hechos a un p\u00fablico a menudo apresurado y distra\u00ed\u00addo, debiendo, consiguientemente, atraer y captar su atenci\u00f3n con la viveza de la presentaci\u00f3n y con otros medios apropiados, pero sin caer en la ilicitud de estimular en demas\u00ed\u00ada o de conmover exageradamente a ese p\u00fablico a base de aislar, amplificar y dramatizar los hechos, hasta el punto de falsear la informaci\u00f3n\u00bb (40).<\/p>\n<p>Estas dificultades objetivas si, por una parte, reclaman del p\u00fablico que no exija imposibles (o gestas heroicas diarias) de los periodistas, por otra reclaman en \u00e9stos una sensibilidad socio-moral pareja a la competencia profesional, eventualmente apoyadas la una y la otra en c\u00f3digos deontol\u00f3gicos adecuados.<\/p>\n<p>VI. La informaci\u00f3n en la Iglesia<br \/>\nEste aspecto se corresponde estrechamente con la tem\u00e1tica de la opini\u00f3n p\u00fablica en la Iglesia. El decreto conciliar Inter mirifica no se ocupa de \u00e9l, porque -seg\u00fan lo dicho l antes, V, 1, a- trata la cuesti\u00f3n de la informaci\u00f3n a nivel de derecho natural, en relaci\u00f3n con todos los hombres en general.<\/p>\n<p>Con todo, las razones aducidas en IM 5 -teniendo, obviamente, en cuenta las caracter\u00ed\u00adsticas de la Iglesia respecto a las dem\u00e1s sociedadesfundamentan tambi\u00e9n el derecho a la informaci\u00f3n de los fieles en la Iglesia. Consiguientemente, justifican asimismo el paso actualmente en curso en la Iglesia de una pol\u00ed\u00adtica del secreto, en la que la informaci\u00f3n era hecho excepcional, a una pr\u00e1ctica en la que la regla es la informaci\u00f3n y el secreto, la excepci\u00f3n. Veamos, en concreto, lo que afirma la CP: \u00ab[&#8230;] cada fiel tiene la facultad y el derecho a ser informado de todo lo que sucede, a fin de tomar parte activa en la vida eclesial. Esto supone que los fieles deben disponer de instrumentos de comunicaci\u00f3n, no s\u00f3lo variados y ampliamente difundidos, sino, si fuera necesario, tambi\u00e9n cat\u00f3licos, siempre que se adapten de verdad a la tarea que les es propia\u00bb (119). -\u00abEl ritmo natural y el desarrollo normal de las tareas en la Iglesia exige que entre las autoridades eclesi\u00e1sticas a todos los niveles, las instituciones cat\u00f3licas y los propios fieles discurra un continuo flujo y reflujo de noticias [&#8230;]. Para conseguir este objetivo son necesarias las pertinentes instituciones (portavoces oficiales, salas de prensa, consejos pastorales&#8230;), suficientemente dotadas de medios\u00bb (120). -\u00abEn pr\u00e1cticas y asuntos que requieran el secreto, tambi\u00e9n en la Iglesia deber\u00e1 observarse la normativa que regula esta materia en las instituciones civiles. Sin embargo, la riqueza espiritual de la que la Iglesia es signo exige que la informaci\u00f3n relativa a sus programas y a su m\u00faltiple actividad sea lo m\u00e1s exacta, verdadera y clara que imaginarse pueda. Por ello, cuando las autoridades religiosas no quieren o no pueden dar esas noticias, surge f\u00e1cilmente el rumor, cuya circulaci\u00f3n va m\u00e1s en detrimento que en favor de la verdad. Por tanto, el secreto se debe limitar a lo estrictamente necesario requerido por el buen nombre ajeno o por otros derechos, personales o de grupos\u00bb (121).<\/p>\n<p>Respecto a la conveniencia y necesidad de que la Iglesia informe sobre s\u00ed\u00ad misma al mundo exterior, son suficientes las siguientes consideraciones: -la Iglesia es una sociedad p\u00fablica por su naturaleza, y sus acontecimientos, instituciones y personas son, por lo general, de inter\u00e9s p\u00fablico. En la informaci\u00f3n, pues, existe una prestaci\u00f3n social; -en el mundo de hoy, la noticia frecuente de los hechos acredita como valores a los asuntos, mientras que el hablar poco o nada de ellos los acantona entre los no-valores. Esta realidad sociol\u00f3gica puede incluso no agradar, pero tambi\u00e9n puede estar en consonancia con el videant opera vestra bona (vean el bien que hac\u00e9is, Mat 5:16) de Jes\u00fas; -si los informadores no son los primeros en recibir informaci\u00f3n, se quedar\u00e1n en los aspectos m\u00e1s externos, anecd\u00f3ticos y folcl\u00f3ricos de la vida de la Iglesia, que son los m\u00e1s acordes con los \u00abinstrumentos\u00bb y con su eventual deformaci\u00f3n profesional; -hoy d\u00ed\u00ada resulta pr\u00e1cticamente imposible mantener el secreto. Es preferible, por tanto, informar correctamente, a tiempo y en la medida m\u00e1s amplia posible, antes que tener que recurrir a rectificaciones tard\u00ed\u00adas y escasamente eficaces.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, la recta informaci\u00f3n a los fieles y al mundo exterior sobre hechos de la Iglesia requiere especiales prestaciones, tanto por parte de los publicistas (cat\u00f3licos) como por parte de las autoridades eclesi\u00e1sticas. En relaci\u00f3n con los primeros, la CP se\u00f1ala lo siguiente (103): \u00abLos responsables cat\u00f3licos de los instrumentos de comunicaci\u00f3n [&#8230;], adem\u00e1s del testimonio valioso que prestan como t\u00e9cnicos y colaboradores en los ambientes de trabajo y en organizaciones aconfesionales, deben tratar de dar a conocer el pensamiento cat\u00f3lico acerca de todas las cuestiones de inter\u00e9s para la sociedad humana. Asimismo pueden servir de ayuda a escritores e informadores a no pasar por alto acontecimientos religiosos de inter\u00e9s p\u00fablico y a exponer en su justo punto los factores y los aspectos religiosos de los acontecimientos [&#8230;]\u00bb.<\/p>\n<p>Y la misma instrucci\u00f3n pastoral se\u00f1ala a prop\u00f3sito de las autoridades que tienen acceso a las fuentes de la informaci\u00f3n: \u00abLos que ocupan puestos de autoridad en la Iglesia, al usar los instrumentos de comunicaci\u00f3n social deben anunciar siempre y plenamente la verdad y deber\u00e1n procurar que se presente una imagen fidedigna de la Iglesia y de su vida. Y como estos instrumentos son muchas veces los \u00fanicos canales y fuentes de informaci\u00f3n entre la Iglesia y el mundo, descuidarlos ser\u00ed\u00ada ocultar realmente los talentos confiados por Dios. Si la Iglesia conf\u00ed\u00ada y espera que las agencias de informaci\u00f3n y los propios instrumentos se interesen tambi\u00e9n de cuestiones religiosas y las traten con esmero, por su parte debe suministrar y ofrecer a estas instituciones informaci\u00f3n no reticente, precisa y verdadera, de modo que puedan desarrollar plenamente su cometido\u00bb (123). \u00abCada obispo, las conferencias y las comisiones episcopales y tambi\u00e9n la Sede Apost\u00f3lica deber\u00ed\u00adan tener su propio portavoz e informador oficial permanente, autorizado para comunicar noticias e informaciones y para presentar documentos eclesi\u00e1sticos de inminente publicaci\u00f3n, para facilitar y precisar la comprensi\u00f3n del contenido. En la medida de su mandato, estos informadores comunicar\u00e1n las novedades de la vida y de la actividad de la Iglesia a tiempo y con precisi\u00f3n. Es de desear que tambi\u00e9n las di\u00f3cesis y los principales organismos cat\u00f3licos dispongan de estos informadores permanentes con tareas similares.<\/p>\n<p>Todos estos encargados, como todos los dem\u00e1s que, de aluna manera, son representantes oficiales de la Iglesia, deber\u00e1n tener siempre en cuenta lo que ense\u00f1an al respecto la ciencia y la disciplina de las `relaciones p\u00fablicas&#8217;. Deber\u00e1n conocerla composici\u00f3n del p\u00fablico al que se dirigen y mantener relaciones cordiales con todos sus componentes, basadas en la confianza y comprensi\u00f3n mutuas, virtudes que s\u00f3lo pueden darse y crecer all\u00ed\u00ad donde las personas se estimen y se respeten mutuamente, en el culto perenne a la verdad\u00bb (174). \u00abPara que el di\u00e1logo aut\u00e9ntico de la Iglesia, interno y externo, acerca del aspecto religioso de los acontecimientos de actualidad pueda desarrollarse con abundancia y continuidad, es necesaria la publicaci\u00f3n de comunicados oficiales exhaustivos y precisos, con las explicaciones requeridas por la naturaleza de los asuntos y de las noticias, presentados a los lectores con los medios apropiados, como boletines, teletipos, telefoto [..]\u00bb (176).<\/p>\n<p>[l Comunicaci\u00f3n social; l Inform\u00e1tica; l Periodista; l Publicidad y propaganda; l Verdad y veracidad].<\/p>\n<p>BIBL. -Sobre la informaci\u00f3n en general:<br \/>\nAA.VV. Il concetto d mjormazione pella scienza contemporanea, De Donato, Bar\u00c2\u00a1 1971; AA.VV., Guida ai problemi dellFnformazione, Marsilio, Venecia 1976; AA.VV., LSnformazione e i diritti dellapersona, Iovene, N\u00e1poles 1983; AA. V V., L Snformazione e lo sviluppo dei popo\/i, N. Rezzara, Venecia 1974; AA.VV. La libert\u00f3 d5nformazione, Utet, Tur\u00ed\u00adn 1979; AA.VV., II problema dell&#8217;informazione pella societ\u00e1 moderna, Olschki, Florencia 1968; AA.VV., Razionalit\u00e1 sociale e tecnolog\u00ed\u00ada dell mformazione, Comunit\u00e1, Mil\u00e1n 1973; AREAL M. 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El rasgo m\u00e1s significativo de la cultura moderna es la masiva capacidad de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/informacion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINFORMACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11487","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11487"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11487\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}