{"id":11490,"date":"2016-02-05T07:59:56","date_gmt":"2016-02-05T12:59:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/informatica\/"},"modified":"2016-02-05T07:59:56","modified_gmt":"2016-02-05T12:59:56","slug":"informatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/informatica\/","title":{"rendered":"INFORMATICA"},"content":{"rendered":"<p>[557]<\/p>\n<p>     Es la tecnificaci\u00f3n de la informaci\u00f3n mediante mecanismos autom\u00e1ticos que hacen posible su tratamiento mediante programas y su intercomunicaci\u00f3n mediante env\u00ed\u00ados a distancia.<\/p>\n<p>    La ingenier\u00ed\u00ada inform\u00e1tica implica dos grandes campos: la disposici\u00f3n de mecanismos ingeniosos para realizar operaci\u00f3n de registro, combinaci\u00f3n e intercomunicaci\u00f3n. A eso se denomina con t\u00e9rmino ingl\u00e9s hardware. Y est\u00e1 configurado en forma de instrumentos llamados ordenadores o computadores, ya sean de uso personal (PC) ya sea de manejo industrial o m\u00e1s complicado en artilugios y en recursos de almacenaje.<\/p>\n<p>    Y se precisa usar en estos instrumentos de base, mediante el conjunto de programas o sistemas operativos y de usuario que las diversas empresas o dise\u00f1adores ofrecen a los usuarios. Ese conjunto de denomina software.<\/p>\n<p>     La sorprendente revoluci\u00f3n inform\u00e1tica de consumo de los \u00faltimos decenios y la previsible en los inmediatamente venideros hace peque\u00f1os los prejuicios y las previsiones en este terreno. Constituye el m\u00e1s revolucionario estimulo para la informaci\u00f3n desde el descubrimiento de la imprenta hace cinco siglos.<\/p>\n<p>    Facilita informes y datos y sugiere visiones r\u00e1pidas en todos los campos y en todos los niveles del saber humano.<\/p>\n<p>   &#8211; Los veh\u00ed\u00adculos de la comunicaci\u00f3n y de la informaci\u00f3n t\u00e9cnica y cient\u00ed\u00adfica hacen leves las distancias planetarias. Disminuyen los tiempos, se incrementan las opciones. Los problemas de la nueva comunicaci\u00f3n no son de instrumentos, sino de discernimiento y de intencionalidades. Es dif\u00ed\u00adcil no dejarse llevar por el aroma de lo novedoso.<\/p>\n<p>   &#8211;  Los costos asequibles, la oferta de instrumentos, los campos y tiempos que reclaman las consultas y el desaf\u00ed\u00ado que implica el poseer datos rigurosos y cada vez m\u00e1s exactos y comprobables, produce la impresi\u00f3n de una sociedad en vertiginoso cambio.<\/p>\n<p>   &#8211;  Al resultar econ\u00f3micamente asequibles esos procedimientos en casi todos los lugares, la vida cultural cambia.<\/p>\n<p>   &#8211; Se multiplican las relaciones, se facilitan las informaciones contradictorias entre las que hay que elegir, se hace irresistible la invitaci\u00f3n a saber cosas nuevas.<\/p>\n<p>   &#8211; La electr\u00f3nica de consumo tecnifica la vida y el comportamiento de muchas personas que comienzan a no ser capaces de prescindir de instrumentos de control y de documentaci\u00f3n: en la vida profesional, en los reclamos sanitarios, en las preferencias l\u00fadicas, etc. Los educadores descubren un nuevo espectro did\u00e1ctico en el que no hab\u00ed\u00adan pensado hasta hace poco tiempo y para el que muchos no se sentir\u00e1n preparados.<\/p>\n<p>   &#8211; Los numerosos c\u00ed\u00adrculos de intelectuales, corrientes, escuelas, movimientos, aunque no hayan llegado a una \u00abEnciclopedia de las Ciencias Unificadas\u00bb, como se pretend\u00ed\u00ada al comienzo del siglo XX, han logrado en las \u00faltimas d\u00e9cadas popularizar los planteamientos filos\u00f3ficos, suscitar interrogantes compatibles, diversificar intereses culturales de cada miembro de la humanidad cada vez m\u00e1s exigente.<\/p>\n<p>     En este terreno de la informaci\u00f3n t\u00e9cnica y tecnificada, el siglo XX termin\u00f3, y el siglo XXI comenz\u00f3, con desaf\u00ed\u00ados sorprendentes: producir inteligencia artificial compatible con la natural del hombre.<\/p>\n<p>     Durante mucho tiempo los problemas \u00e9ticos que esa revoluci\u00f3n inform\u00e1tica desencadenada van a desafiar a los hombres modernos. Y el educador, sobre todo el educador de la fe y de la conciencia, se va a preguntar c\u00f3mo actuar y c\u00f3mo dar respuesta a los interrogantes de sus educandos.<\/p>\n<p> S\u00f3lo si se promueve una buena educaci\u00f3n moral, se podr\u00e1 llegar a sintonizar respeto y progreso, t\u00e9cnicas y valores, vida y libertad.<\/p>\n<p>      Y esto se va a dar no s\u00f3lo en la mec\u00e1nica de la comunicaci\u00f3n informatizada, sino en esa otra ventana que se abre a un mundo nuevo sin fronteras, que ser\u00e1 la intern\u00e9tica o la posibilidad de navegar por miles de ordenadores intercomunicados y de moverse en un mundo virtual desafiante. La inform\u00e1tica se presenta hoy con su primer gran producto, la intern\u00e9tica, como un gigantesco desaf\u00ed\u00ado moral para unos hombres que, en una sola generaci\u00f3n, contemplan sus esquemas \u00e9ticos alterados.<\/p>\n<p>    La educaci\u00f3n religiosa en los tiempos actuales tiene que contar con esa nueva situaci\u00f3n informativa y no reducirse a comunicar un mensaje, sino disponer al hombre nuevo para que discierna entre todos los mensajes religiosos y morales que recibe continuamente. (Ver Tecnol\u00f3gicos. Lenguajes)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. medios de comunicaci\u00f3n social)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Se entiende por inform\u00e1tica el conjunto de las teconolog\u00ed\u00adas electr\u00f3nicas miniaturizadas que invaden y condicionan todas las actividades e mtereses de la humanidad informatizada de nuestros d\u00ed\u00adas. La vida se informatiza cada vez m\u00e1s en todos los \u00e1mbitos: en la instrucci\u00f3n, en el trabajo, en los hospitales y en los centros de poder econ\u00f3mico y pol\u00ed\u00adtico. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas inf\u00f3rm\u00e1ticas y telem\u00e1ticas plantean una serie de problemas \u00e9ticos , jur\u00ed\u00addicos. La primera cuesti\u00f3n es la que se refiere a la enorme cantidad de tiempo que va ahorrando la inform\u00e1tica al trabajo humano de cada d\u00ed\u00ada, tanto manual como mental. La pregunta es : \u00bf mayor constricci\u00f3n o mayor libertad? Hay que tener en cuenta, adem\u00e1s, que el proceso de informatizaci\u00f3n podr\u00ed\u00ada convertirse en un factor ulterior de desnivel entre el Norte y el Sur de nuestro mundo. La carencia de tecnolog\u00ed\u00adas, sobre todo inform\u00e1ticas, que hoy angustia a los pa\u00ed\u00adses del Tercer Mundo, cultural y t\u00e9cnicamente retrasados en comparaci\u00f3n con las excedencias de que hoy gozan los pa\u00ed\u00adses del primer mundo Superdesarrollados, supone un nuevo handicap para el desarrollo. Otra cuesti\u00f3n es la de la llamada privacy, es decir, del derecho-deber a la intimidad personal. Podr\u00ed\u00adan preverse formas indebidas de presi\u00f3n sobre la vida privada y colectiva. Las diversas cuestiones solicitan propuestas de soluci\u00f3n y normativas nacionales y transnacionales. La inform\u00e1tica, en cuanto disciplina cient\u00ed\u00adfica, y su instrumento cada vez m\u00e1s perfecto, el ordenado, son hijos de la racionalidad cient\u00ed\u00adfica moderna: forman parte de un modelo de desarrollo imperado por la racionalidad t\u00e9cnico-cient\u00ed\u00adfica y por la eficiencia. Frente a un futuro cada vez m\u00e1s condicionado por las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas, no vale ser optimistas o pesimistas; se necesita un compromiso \u00e9tico para saber y querer dirigir estas nuevas posibilidades a la promoci\u00f3n de lo humano, al que tienen que subordinarse.<\/p>\n<p>L. Lorenzetti<\/p>\n<p>Bibl.: E, Baragli, Inform\u00e1tica, en NDTM, 918-927; B. H. Bagdikian, Las m\u00e1quinas de informaci\u00f3n, su repercusi\u00f3n sobre los hombres y los medios informativos, Fondo Cultura-Econ\u00f3mica. Madrid 1975; J. Masuda, La sociedad informatizada como sociedad posindustrial, Tecnos, Madrid 1984: A, L\u00f3pez Quint\u00e1s, El secuestro del lenguaje. T\u00e9cnicas de manipulaci\u00f3n del hombre, PPC, Madrid 1987.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>TEOLOG\u00ed\u008dA MORAL<br \/>\nSUMARIO<br \/>\nI. Rese\u00f1a hist\u00f3rica.<br \/>\nII. Distinciones necesarias.<br \/>\nIII. Etica de la inform\u00e1tica.<br \/>\nIV. Cuestiones particulares:<br \/>\n1. Inform\u00e1tica y tercer mundo;<br \/>\n2. Inform\u00e1tica y tiempo libre<br \/>\n3. Los denominados delitos inform\u00e1ticos;<br \/>\n4. La tutela de la privacidad.<\/p>\n<p>Acu\u00f1ado en 1962 por Felipe Dreyfus por fusi\u00f3n del sintagma franc\u00e9s Infor[mation-auto]matique, para significar la recogida, en general, y la elaboraci\u00f3n de informaciones (\u00abdatos&#8217; por medio de tecnolog\u00ed\u00adas autom\u00e1ticas, en la actualidad el t\u00e9rmino \u00abinform\u00e1tica\u00bb se usa habitualmente en dos acepciones complementarias: 0 en la acepci\u00f3n propia de la Academia Francesa de \u00abciencia del tratamiento racional, por medio de aparatos autom\u00e1ticos, de la informaci\u00f3n, considerada como soporte del conocimiento y de la comunicaci\u00f3n humana\u00bb; 0 o tambi\u00e9n en la acepci\u00f3n m\u00e1s habitual de \u00abconjunto de las tecnolog\u00ed\u00adas electr\u00f3nico-miniaturizadas que van invadiendo y condicionando toda la actividad y el inter\u00e9s de la humanidad actual as\u00ed\u00ad informatizada\u00bb.<\/p>\n<p>I. Rese\u00f1a hist\u00f3rica<br \/>\nLa moderna inform\u00e1tica es fruto, ante todo, de las investigaciones y conquistas pr\u00e1ctico-mec\u00e1nicas que el ingenio humano ha ido elaborando durante m\u00e1s de tres siglos para facilitar al m\u00e1ximo las operaciones de c\u00e1lculo num\u00e9rico, pasando de los viejos instrumentos, complicados y lent\u00ed\u00adsimos, a las actuales piezas, expeditas y casi instant\u00e1neas. Data, en efecto, de 1623 el \u00abreloj de c\u00e1lculo\u00bb del astr\u00f3nomo alem\u00e1n W. Schickard, exaltado por Kepler, y datan, respectivamente, de 1643 y de 1673 las primeras ingeniosas calculadoras mec\u00e1nico-manuales de Pascal y de Leibniz. En plena revoluci\u00f3n industrial, en 1823, el ingl\u00e9s Ch. Babbage proyecta su compleja calculadora anal\u00ed\u00adtica, a la que sigui\u00f3 la tabuladora el\u00e9ctrica de fichas perforadas del americano H. Hollerith, que posibilit\u00f3 la tabulaci\u00f3n y la elaboraci\u00f3n en un solo mes de todos los datos del censo de EE.UU. de 1890; en 1924 ella marca el nacimiento de la gigantesca actual International Business Machine Corporation (IBM).<\/p>\n<p>Tres nuevos factores, integrados entre s\u00ed\u00ad, han llevado en los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os a la inform\u00e1tica a superar su inter\u00e9s originario por los problemas de c\u00e1lculo num\u00e9rico para adentrarse en todos los sectores cognoscitivos y pr\u00e1cticos de una cultura toda ella ya \u00abinformatizada\u00bb: el desarrollo del pensamiento matem\u00e1tico, la llegada de la tecnolog\u00ed\u00ada electr\u00f3nica y la incorporaci\u00f3n de la misma a los. medios de comunicaci\u00f3n de masas.<\/p>\n<p>Para finalizar en la Cibern\u00e9tica de N. Wiener y C. E. Shannon (1948), el desarrollo del pensamiento matem\u00e1tico se integraba en 1854 con la \u00abl\u00f3gica matem\u00e1tica\u00bb de G. Boole, en 1936 con la \u00abm\u00e1quina\u00bb de A.M. Turing y en los a\u00f1os cuarenta con la teor\u00ed\u00ada matem\u00e1tica relacionada con las denominadas \u00abm\u00e1quinas inteligentes\u00bb del, h\u00fangaro-americano J. von Neumann; entre tanto, en todo el campo de la computerizaci\u00f3n se adoptaba el \u00abc\u00f3digo (de numeraci\u00f3n) binario\u00bb (en bit=b[inary] dig]it), ya intuido y prdpuesto en los siglos xvi y XVII por F. Bacon y por el propio Leibniz.<\/p>\n<p>El desarrollo de la tecnolog\u00ed\u00ada electr\u00f3nica comienza: 0 con la invenci\u00f3n (H.J.A. Fleming, 1902) y el perfeccionamiento (L. de Forest, 1907) de la v\u00e1lvula (o \u00abtubo en vac\u00ed\u00ado&#8217; termoi\u00f3nica, que en los a\u00f1os cuarenta y cincuenta da v\u00ed\u00ada libre a la primera generaci\u00f3n de calculadores ya no electro-mec\u00e1nicos, sino electr\u00f3nicos (EE.UU., 1946), con prestaciones de c\u00e1lculo todav\u00ed\u00ada limitadas (aunque cien mil veces m\u00e1s r\u00e1pidas que el hombre), habida cuenta de sus enormes dimensiones y su elevad\u00ed\u00adsimo consumo de energ\u00ed\u00ada. 0 A sustituir por entero estas v\u00e1lvulas termoi\u00f3nicas, con dimensiones reducidas y reducid\u00ed\u00adsimo consumo de energ\u00ed\u00ada, viene en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los sesenta -estamos ante los calculadores de la segunda generaci\u00f3n- el transistor, tecnolog\u00ed\u00ada de los semiconductores trans[res]istor) acomodada en 1948 por J. Bardeen, W.H. Brattain y W.B. Shockley. 0 La tercera generaci\u00f3n de calculadores (ya Word processor) se caracteriza, siempre en la d\u00e9cada de los sesenta, por la llegada de los chip, placas de silicio, que en pocos mil\u00ed\u00admetros cuadrados contienen circuitos integrados cada vez en mayor n\u00famero, con cientos y cientos de componentes electr\u00f3nicos elementales: transistores, diodos&#8230;, que reducen a millon\u00e9simas de segundo (\u00absegundos enanos\u00bb) los tiempos operativos elementales. El En los a\u00f1os setenta es el turno de la cuarta generaci\u00f3n, caracterizada por la miniaturizaci\u00f3n de los mismos circuitos altamente integrados (LSI = Large Scale Integration), con ulterior disminuci\u00f3n de vol\u00famenes y de costes (los home y personal computer) e incremento de las prestaciones. 0 Llegamos, por \u00faltimo, a los a\u00f1os ochenta, con los proyectos de sistemas de la quinta generaci\u00f3n, denominada de la inteligencia artificial: sistemas electr\u00f3nicos con caracter\u00ed\u00adsticas operativas an\u00e1logas a los procesos inteligentes propios del hombre, como la soluci\u00f3n de problemas, razonamiento, comprensi\u00f3n de lenguajes&#8230;<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n de estos dos factores en el \u00e1rea de los medios de comunicaci\u00f3n de masas -prensa, cine, radio y televisi\u00f3n- ha cambiado radicalmente tecnolog\u00ed\u00adas y prestaciones culturales y sociales, agregando en la pr\u00e1ctica esta \u00e1rea a la moderna ciencia y estructuraci\u00f3n global tele[infor]m\u00e1tica. Primero fue el turno de la edici\u00f3n de peri\u00f3dicos, pasando en los a\u00f1os setenta de la composici\u00f3n con plomo y en caliente (la linotipia) a la v\u00ed\u00addeo-fotocomposici\u00f3n y paginaci\u00f3n electr\u00f3nicas, a la recogida de informaci\u00f3n en archivos no ya de papel-cart\u00f3n, sino magn\u00e9ticos y \u00f3pticos; a la transmisi\u00f3n instant\u00e1nea de p\u00e1ginas en facs\u00ed\u00admil, por cable o por sat\u00e9lite, incluso de continente a continente; despu\u00e9s fue el turno del cine, que de espect\u00e1culo p\u00fablicofestivo ha pasado a disfrute del que se puede disponer siempre en el propio televisor, gracias a la transmisi\u00f3n por cable o por \u00e9ter y a la grabaci\u00f3n en casetes, discos y otros aparatos audio-\u00f3pticos de memoria, como el reciente cdrom (compact disk read only memory); pero ha sido, sobre todo, el turno de la radio y de la televisi\u00f3n, que, con la inform\u00e1tica de \u00abestructura distribuida\u00bb en terminales instalados en el propio domicilio y personales, con el v\u00ed\u00addeo-tel\u00e9fono y el \u00abtel\u00e9fono inteligente\u00bb mediante modem (mo[dulator]-dem[odulator] y conectados con bancos de datos locales y mundiales, por cable coaxial o por fibras \u00f3pticas, radiom\u00f3viles y sat\u00e9lites&#8230;, van estructurando servicios como el telefax, el teletext y el videotex, el correo electr\u00f3nico, la teleaudioconferencia y la telemedicina, en una humanidad, la actual, cada vez con m\u00e1s cables y m\u00e1s computerinformatizada.<\/p>\n<p>Haciendo resaltar m\u00e1s o menos -seg\u00fan las actividades y los intereses humanos a que se aplique- una u otra de estas prestaciones suyas (de c\u00e1lculo, de tecnolog\u00ed\u00ada adjunta, de comunicaci\u00f3n de masas), la (tele)informatizaci\u00f3n global constituye uno de los factores m\u00e1s eficaces del paso que marca \u00e9poca de la actual cultura humana industrial a la cultura posindustrial y posmoderna de ma\u00f1ana. Todos los sectores, en efecto, de la actividad humana -no sin traumas personales y sociales- est\u00e1n afectados y condicionados: desde los centros cient\u00ed\u00adficos y de investigaci\u00f3n a los pol\u00ed\u00adtico-sindicales desde la producci\u00f3n industrial y artesana (rob\u00f3tica\u00bb, \u00abaut\u00f3nica\u00bb, \u00abavi\u00f3nica\u00bb&#8230;) a la administraci\u00f3n p\u00fablica y privada (\u00abbur\u00f3tica&#8217;~; desde los servicios p\u00fablicos (telef\u00f3nico, meteorol\u00f3gico, de tr\u00e1fico) al turismo, al espect\u00e1culo, al campo editorial, a los juegos&#8230;, a los electrodom\u00e9sticos y a los objetos personales m\u00e1s modestos (calculadoras de bolsillo, relojes, m\u00e1quinas de afeitar&#8230;), porque la penetraci\u00f3n sin fronteras de la tecnolog\u00ed\u00ada electr\u00f3nica y optoelectr\u00f3nica (encuentro entre el mundo de la luz [fotones] y las fibras \u00f3pticas) se ver\u00e1 incrementada por las posibilidades financieras cada vez mayores de grupos industriales de muy pocas ciudades, multinacionales y mundiales.<\/p>\n<p>II. Distinciones necesarias<br \/>\nLa polisemia diacr\u00f3nica y sincr\u00f3nica del t\u00e9rmino \u00abinform\u00e1tica\u00bb y la penetraci\u00f3n de su tecnolog\u00ed\u00ada electr\u00f3nica en todas las actividades humanas desaconsejan una reflexi\u00f3n \u00e9tica sobre ella en t\u00e9rminos absolutos. Son preferibles aclaraciones y distinciones por campos.<\/p>\n<p>&#8211; La primera y m\u00e1s obvia aclaraci\u00f3n concierne a la inform\u00e1tica en la primera de las dos acepciones arriba expuestas, la depura ciencia relacionada con la obtenci\u00f3n y el tratamiento autom\u00e1tico de la informaci\u00f3n: ninguna ciencia genuina se atiene, en sus contenidos, a la categor\u00ed\u00ada de bien y de mal moral, sino s\u00f3lo a la categor\u00ed\u00ada de verdad y falsedad, m\u00e1s o menos verificadas intelectualmente por medio de la observaci\u00f3n, el estudio y la experiencia.<\/p>\n<p>&#8211; Esta afirmaci\u00f3n permite ya dejar fuera del campo de la \u00e9tica al sintagma, inducente por lo dem\u00e1s a error, inteligencia artificial, que en la acepci\u00f3n m\u00e1s corriente se refiere a las prestaciones `humanas&#8217; de los inminentes elaboradores electr\u00f3nicos de la quinta generaci\u00f3n. Excluida, en efecto, a priori, como filos\u00f3ficamente absurda y cient\u00ed\u00adficamente imposible, la posibilidad de llegar un d\u00ed\u00ada a \u00abautomo-personas\u00bb electr\u00f3nicas con sensaciones vitales e inteligencia y voluntad responsables, queda s\u00f3lo la muy plausible hip\u00f3tesis de m\u00e1quinas que simulen los procesos sensitivos, ps\u00ed\u00adquicos y racionales de decisi\u00f3n propios del hombre, de cuyo comportamiento, sin embargo, siempre ser\u00e1 el hombre, su constructor y programador, el \u00fanico moralmente responsable, en la medida en que pueda prever los efectos y los admita luego o los prevenga seg\u00fan que los considere \u00fatiles o perjudiciales.<\/p>\n<p>&#8211; Dentro siempre de la inform\u00e1tica como ciencia, otra aclaraci\u00f3n nezesaria concierne al objeto y campo propios suyos, el cual no es la informaci\u00f3n en su acepci\u00f3n tradicional de naturaleza p\u00fablica de \u00abb\u00fasqueda, divulgaci\u00f3n oportuna y recepci\u00f3n de noticias de actualidad socialmente relevantes\u00bb, sino m\u00e1s bien cualquier conjunto de datos (n\u00fameros, letras, s\u00ed\u00admbolos&#8230;) electr\u00f3nicamente elaborables (informatizaci\u00f3n) o bien el resultado mismo de su elaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; De aqu\u00ed\u00ad la otra distinci\u00f3n, que hay que mantener, entre una verdadera y propia \u00e9tica de la informatizaci\u00f3n y la \u00e9tica de la 1 informaci\u00f3n (o de la deontolog\u00ed\u00ada de car\u00e1cter p\u00fablico) con sus deberes y derechos, personales y sociales, proclamados -adem\u00e1s de en Declaraciones universales laicas, Pactos internacionales (ONU 1948 y 1966) y en Convenciones europeas (Roma 1950)- en no pocos documentos del magisterio eclesial cat\u00f3lico (decreto conciliar IM, 1963, 5 y 12; instrucci\u00f3n pastoral CP, 1971, 33ss; Orientaciones para la formaci\u00f3n de los futuros sacerdotes, 1986, II, Ap\u00e9ndice, 14).<\/p>\n<p>III. Etica de la inform\u00e1tica<br \/>\nNo resulta f\u00e1cil formular una moral espec\u00ed\u00adfica de la inform\u00e1tica entendida en su segunda acepci\u00f3n, es decir, como \u00abconjunto de las investigaciones aplicadas y de las estructuras tecnol\u00f3gicas resultantes, que, industrializadas y comercializadas al m\u00e1ximo, califican al mundo computer(tele)informatizado actual\u00bb. Al proponerla algunos han identificado impropiamente inform\u00e1tica sin m\u00e1s en esta acepci\u00f3n con el actual paso global y traum\u00e1tico a lo \u00abposindustrial\u00bb y a lo \u00abposmoderno\u00bb. Ahora bien, la tecnolog\u00ed\u00ada inform\u00e1tica es, sin duda, un factor dominante en este paso, pero no el \u00fanico, acompa\u00f1ado como est\u00e1 por otras innovaciones tecnol\u00f3gicas relevantes (nuevas fuentes energ\u00e9ticas, biotecnolog\u00ed\u00adas, etc.).<\/p>\n<p>Sin embargo, soci\u00f3logos y psic\u00f3logos, antrop\u00f3logos y pedagogos han expresado, no sin motivo, dos temores human\u00ed\u00adstico-personalistas -y por consiguiente, al menos por reflejo, tambi\u00e9n \u00e9ticos- referentes al sector propiamente inform\u00e1tico del traspaso tecnol\u00f3gico global en curso. El El primero es af\u00ed\u00adn al conocid\u00ed\u00adsimo temor plat\u00f3nico en defensa de una memoria totalmente interior y personal, acechada (era el miedo del fil\u00f3sofo) por el recurso a una escritura totalmente exterior y autom\u00e1tica, y concierne a la suerte de una aut\u00e9ntica (se dice) cultura intelectual y coloquial-interpersonal, hoy totalmente degradada (se teme) por la (tele)inform\u00e1tica de los datos brutos acumulados y de la transferencia material de los mismos entre \u00abterminales\u00bb impersonales. O El segundo temor concierne a la calidad misma de estos \u00abdatos\u00bb, exclusivamente (se dice) pr\u00e1ctico-f\u00e1cticos, en cuanto que est\u00e1n privados de toda referencia a valores o desvalores humanos y, por ello mismo, presentan (se concluye) una visi\u00f3n de la existencia humana \u00e9ticamente agn\u00f3stica.<\/p>\n<p>Se trata veros\u00ed\u00admilmente de una de esas reacciones normales de conservaci\u00f3n individual y social que, si eran raras y ponderables ayer, cuando las innovaciones tecnol\u00f3gicas y las consiguientes variaciones socioculturales eran muy raras y distanciadas en el tiempo, hoy se presentan de improviso con ritmos tan acelerados que provocan (pi\u00e9nsese en El choc del futuro, de A. Toffler) difusas crisis individuales y sociales de orientaci\u00f3n y de comportamiento. En este sentido se ha hablado de una cultura-civilizaci\u00f3n actual en crisis, en la que -sobre todo respecto a sus innovaciones tecnol\u00f3gicas- psic\u00f3logos, soci\u00f3logos y polit\u00f3logos se dividen en \u00abapocal\u00ed\u00adpticos\u00bb e \u00abintegrados\u00bb. Los primeros, en defensa m\u00e1s bien del pasado; por consiguiente, conformistas-conservadores (tambi\u00e9n en \u00e9tica); los segundos, confiados m\u00e1s bien en el futuro; por consiguiente, innovadores (tambi\u00e9n en \u00e9tica).<\/p>\n<p>Conciliar en linea te\u00f3rica estas dos posturas no resulta f\u00e1cil; m\u00e1s a\u00fan: tal vez sea imposible. Guarda relaci\u00f3n, en efecto, con fen\u00f3menos y situaciones mucho m\u00e1s complejos que en el pasado; toda previsi\u00f3n de desarrollos y de salidas al respecto resulta discutible al estar condicionada por las respectivas \u00abdeformaciones\u00bb especializado-profesionales de los contendientes y por el contexto global psico y socio-cultural en el que los mismos han madurado \u00abhuman\u00ed\u00adsticamente\u00bb.<\/p>\n<p>En lo que respecta, en cambio, a las opciones pr\u00e1cticas, para que \u00e9stas sean objetivamente correctas es necesario que unos y otros adquieran en primer lugar conocimiento y conciencia plenos del actual traspaso tecnol\u00f3gico-cultural y del papel que, sector por sector, puede desempe\u00f1ar la inform\u00e1tica; que adquieran despu\u00e9s el m\u00ed\u00adnimo necesario (\u00abalfabetizaci\u00f3n inform\u00e1tica&#8217; de nociones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas sobre la inform\u00e1tica misma; por \u00faltimo, que enjuicien cada una de las situaciones y de las opciones desde la huella y la convergencia de los principios generales de valoraci\u00f3n \u00e9tica expuestos en muchos documentos eclesiales recientes sobre trabajo y progreso humano. Entre ellos: [1 la ambig\u00fcedad de la t\u00e9cnica en s\u00ed\u00ad: \u00abcoeficiente fundamental del progreso econ\u00f3mico\u00bb, \u00abaliada del hombre en el propio trabajo\u00bb, pero que, en determinados casos, \u00abpuede tambi\u00e9n convertirse en adversaria del hombre\u00bb (JUAN PABLO II, Laborem exercens, 14 de septiembre de 1981, 5,12 y 13); 0 laprimac\u00ed\u00ada absoluta en todos los casos \u00abdel orden moral objetivo, el \u00fanico que supera y congruentemente ordena todos los dem\u00e1s \u00f3rdenes de la actividad humana [&#8230;]; solamente el orden moral abarca, en toda su naturaleza, al hombre [&#8230;] y le conduce a la perfecci\u00f3n y bienaventuranza plena (IM 6); 0 rechazados ambos puntos de vista aprioristicos, fundamentar cualquier valoraci\u00f3n \u00e9tica en la relaci\u00f3n efectiva entre factores t\u00e9cnicos (en s\u00ed\u00ad neutros), cantidad de efectos personales y sociales, positivos o negativos, directamente buscados o secundarios (im)previsibles, y riesgos m\u00e1s o menos probables y reducibles.<\/p>\n<p>Pero en la pr\u00e1ctica cotidiana resultar\u00e1 a menudo bastante dif\u00ed\u00adcil determinar el grado efectivo de libertad y de responsabilidad moral que las opciones puedan comportar en cada una de las personas implicadas paulatinamente en los desarrollos tecnol\u00f3gico-inform\u00e1ticos. En efecto, desde la investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica a los experimentos de laboratorio, desde la industrializaci\u00f3n a la difusi\u00f3n comercial de las tecnolog\u00ed\u00adas inform\u00e1ticas, las numerosas decisiones que son necesarias para iniciarlas y proseguirlas, actualizarlas o interrumpirlas recaen por lo general no en personas individuales, sino en complejas comunidades cient\u00ed\u00adficas o t\u00e9cnicas, pol\u00ed\u00adticas y econ\u00f3mico-industriales, nacionales y multinacionales&#8230;<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad que, en la pr\u00e1ctica, la valoraci\u00f3n \u00e9tica de la inform\u00e1tica deba remitir sobre todo a las opciones de comportamiento que hagan los usuarios de ella con responsabilidad. A menudo a \u00e9stos no les quedar\u00e1 otra posibilidad que la de constatar no tanto la ambig\u00fcedad cuanto la poca calidad cultural y moral de los productos inform\u00e1ticos, para despu\u00e9s concederse (si fuera necesario o \u00fatil) la propiedad y el uso a condici\u00f3n de compensar lo m\u00e1s posible las carencias humanas y espirituales.<\/p>\n<p>IV. Cuestiones particulares<br \/>\nLa inform\u00e1tica plantea diversas cuestiones \u00e9ticas particulares, que reclaman propuestas de soluci\u00f3n y normativas nacionales y transnacionales. Baste indicar cuatro.<\/p>\n<p>I. INFORM\u00ed\u0081TICA Y TERCER MUNDO. La primera cuesti\u00f3n concierne a la carencia de tecnolog\u00ed\u00adas, sobre todo inform\u00e1ticas, que angustia hoy a pa\u00ed\u00adses del tercer mundo (y no-alineados) cultural y t\u00e9cnicamente retrasados en comparaci\u00f3n con los excedentes de que gozan los pa\u00ed\u00adses superdesarrollados del primero y segundo mundo (y sus aliados). La atenci\u00f3n internacional ha sido puesta sobre aviso acerca de este desequilibrio por la comisi\u00f3n de estudio creada por la Unesco en la sesi\u00f3n XIX de la Conferencia general (Nairobi 1976). Presidida por el premio Nobel de la paz Sean Mac Bride, dicha comisi\u00f3n public\u00f3 en 1980 el Informe Mac Bride (cf bibl.), conocido bajo el t\u00ed\u00adtulo Yoix multiples, un seul monde. Tema de investigaci\u00f3n, de disputas y de denuncias no fue tanto ni s\u00f3lo el derecho a la libertad de informaci\u00f3n en el libre ejercicio del periodismo -uno y otro obstaculizados de hecho por los monopolios temo-inform\u00e1ticos nacionalistas, interesados exclusivamente en la informa(tiza)ci\u00f3n \u00fatil a elloscuanto y sobre todo la insidiosa y m\u00e1s completa colonizaci\u00f3n econ\u00f3mica y socio-cultural que desde los propios oligocentros se perpetraba (o era perpetrable) en perjuicio de los menos provistos, en un mundo posmoderno en el que la informatizaci\u00f3n, basando su peso econ\u00f3mico y social en la producci\u00f3n industrial misma, constituye el recurso clave de la cultura y la condici\u00f3n de todo su desarrollo. Como indica el Informe, la soluci\u00f3n de los problemas m\u00e1s graves de los pa\u00ed\u00adses del tercer mundo, al igual que los de todo el mundo, depende sobre todo de la cantidad y calidad de la comunicaci\u00f3n hoy informatizada: equilibrio ecol\u00f3gico y uso racional de los recursos nacionales; crisis energ\u00e9tica, desocupaci\u00f3n e inflaci\u00f3n; lucha contra las plagas sociales (hambre, sequ\u00ed\u00ada, analfabetismo, enfermedades&#8230;); eliminaci\u00f3n progresiva de injusticias y desigualdades, defensa de los derechos humanos, carrera de armamentos, paz.<\/p>\n<p>Tras el informe de Mac Bride surge la iniciativa de los pa\u00ed\u00adses del tercer mundo y no-alineados en favor de un Nuevo Ordenamiento Mundial de la Informaci\u00f3n y de la Comunicaci\u00f3n (NOMIC), encaminado a reducir los desequilibrios existentes a fin de garantizar la independencia y la posibilidad de todos los pueblos a ser art\u00ed\u00adfices de la propia mejora humana mediante una equitativa participaci\u00f3n en un sistema com\u00fan de comunicaci\u00f3n; iniciativa que, sin ser particularmente del agrado de los pa\u00ed\u00adses del primer y segundo mundo, ha encontrado notable resonancia en publicaciones y encuentros internacionales. Concuerda con ella una de las pocas alusiones a la inform\u00e1tica por parte del magisterio romano: \u00abLa inform\u00e1tica se difunde cada vez m\u00e1s en las actividades econ\u00f3micas y culturales, los bancos de datos acumulan una cantidad de informaciones diversas hasta ahora inimaginable; se sabe que la utilizaci\u00f3n puede comportar todo tipo de presiones o de violencias sobre la vida privada y colectiva y que una sabia gesti\u00f3n de estos medios es una verdadera condici\u00f3n de paz\u00bb (JUAN PABLO II, Mensaje a la vig\u00e9simo segunda jornada mundial de los medios de masas, IS de mayo de 1988).<\/p>\n<p>2. INFORM\u00ed\u0081TICA Y TIEMPO LIBRE. Una segunda cuesti\u00f3n se refiere a la ingente cantidad de tiempo que la inform\u00e1tica va liberando del cotidiano trabajo humano, tanto manual como mental. Tambi\u00e9n a este respecto est\u00e1n divididas en dos frentes las publicaciones ordinarias. En uno se alinean cuantos tienen miedo a un agravamiento m\u00e1s tr\u00e1gico de la desocupaci\u00f3n en el mundo y a un atrofiamiento de las facultades mentales m\u00e1s humanas debido a un cese precoz en el ejercicio de las mismas; en el otro frente, cuantos apuntan a la eliminaci\u00f3n de toda actividad meramente repetitiva y manual en pro de las human\u00ed\u00adsticamente m\u00e1s nobles y provechosas.<\/p>\n<p>Ahora bien, como en cualquier otra innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica relevante, tambi\u00e9n en este caso es tarea de psic\u00f3logos y pedagogos, de antrop\u00f3logos y pol\u00ed\u00adticos -excluida toda opci\u00f3n aprior\u00ed\u00adstica de campo- equilibrar, en los juicios y en la normativa pr\u00e1ctica, los m\u00e1s o menos probables pros con los m\u00e1s o menos evitables contras.<\/p>\n<p>Pero en el plano \u00e9tico se plantea la cuesti\u00f3n m\u00e1s bien nueva de un uso socialmente provechoso del tiempo tan libremente disponible. Los cambios tecnol\u00f3gicos y culturales del mundo de hoy y de ma\u00f1ana, cada vez m\u00e1s frecuentes, r\u00e1pidos y complejos, exigen estudios constantes y pr\u00e1cticas de actualizaci\u00f3n, incluso en el campo de las respectivas competencias originarias propias y espec\u00ed\u00adficas. Reservar, por tanto, al reciclaje profesional una parte del propio f tiempo libre entra en los nuevos y m\u00e1s estrictos deberes sociales actuales.<\/p>\n<p>3. LOS DENOMINADOS DELITOS INFORM\u00ed\u0081TICOS. Una tercera cuesti\u00f3n \u00e9tica concierne a lo que las publicaciones ordinarias han calificado m\u00e1s bien a la ligera como \u00abdelitos inform\u00e1ticos\u00bb (computer crimes). \u00abA la ligera\u00bb porque muchos de ellos no son de momento violaciones dolosas o culpables de leyes para las que est\u00e9 prevista una pena. Pasan en concreto por delitos de esta clase todos y s\u00f3lo aquellos il\u00ed\u00adcitos cuyo instrumento u objeto sea propiamente el elaborador electr\u00f3nico (hardware o software) o lo relacionado con ello.<\/p>\n<p>&#8211; Como primero y m\u00e1s llamativo de estos delitos il\u00ed\u00adcitos, por ser potencialmente catastr\u00f3fico, hay que destacar la destrucci\u00f3n o deterioro material de los elaboradores, especialmente si es mainframe. En una sociedad, en efecto, que va enhebrando en la electr\u00f3nica computerizada todas sus estructuras y tareas, ello puede provocar la paralizaci\u00f3n (black out) de actividades y prestaciones sociales m\u00e1s o menos duraderas y vitales, no s\u00f3lo a nivel local o nacional, sino incluso continental y mundial.<\/p>\n<p>&#8211; Menos llamativos, aunque ciertamente m\u00e1s numerosos y en conjunto no menos perjudiciales, son los delitos il\u00ed\u00adcitos perpetrables en las operaciones l\u00f3gicas \u00abinmateriales\u00bb (software) del instrumento inform\u00e1tico (hardware), como, por ejemplo, su uso no autorizado, en beneficio propio, mediante claves de acceso (password, keyword) originales o fraudulentamente falsificadas; la manipulaci\u00f3n de los datos memorizados, cancel\u00e1ndolos o introduciendo otros falsos; la duplicaci\u00f3n ilegal de programas con violaci\u00f3n de los respectivos derechos de autor.<\/p>\n<p>&#8211; De unos a\u00f1os a esta parte est\u00e1n proliferando por todo el mundo los robos de Bancomat, es decir, del sistema de cobro electr\u00f3nico de dinero, que permite a los titulares de cuentas de entidades bancarias asociadas cobrar, en fecha y hora de cierre de las entidades, una cierta cantidad de dinero mediante una tarjeta magn\u00e9tica, pulsando un c\u00f3digo secreto conocido s\u00f3lo por el titular de la cuenta. Son muchos los delitos il\u00ed\u00adcitos que s\u00e9 cometen para posesionarse de tales c\u00f3digos secretos.<\/p>\n<p>Contra todos estos posibles da\u00f1os -no menos que contra los da\u00f1os accidentales imputables a causas f\u00ed\u00adsicas- ya las medidas preventivas de tipo f\u00ed\u00adsico resultan complejas y costosas. Pero mucho m\u00e1s complejas y costosas son las medidas l\u00f3gicas, en defensa de accesos l\u00f3gicos a las redes y de la autenticidad de los mensajes que pasan por las mismas (para impedir que se cancelen o manipulen los mensajes leg\u00ed\u00adtimos y duplicados o visualizados los reservados). La experiencia demuestra que no existe la seguridad absoluta en este campo y que el obtenerla comportar\u00ed\u00ada costes prohibitivos, dado tambi\u00e9n el n\u00famero y las caracter\u00ed\u00adsticas de los denominados Ix\u00e1cker (\u00abdelincuentes&#8217; que est\u00e1n al acecho. De ah\u00ed\u00ad la urgencia de defensas tambi\u00e9n jur\u00ed\u00addicas dotadas de sanciones penales que refuercen las otras medidas de seguridad; pero tambi\u00e9n, obviamente, la necesidad de crear paralelamente una sensibilidad \u00e9tica privada y p\u00fablica.<\/p>\n<p>4. LA TUTELA DE LA PRIVACIDAD. Una cuarta y no menos importante cuesti\u00f3n \u00e9tica es la denominada privacy, es decir, el derecho-deber a un \u00e1mbito personal reservado. Surgida en los EE.UU. a finales del siglo xIx con el desarrollo de correos, agudizada con la difusi\u00f3n de la prensa diaria y del cine y, posteriormente, de la radio, la televisi\u00f3n y la eclosi\u00f3n publicitaria relacionada con ellas, esta cuesti\u00f3n urge al m\u00e1ximo desde el momento que las modernas tecnolog\u00ed\u00adas de investigaci\u00f3n (micr\u00f3fonos y microfilmes, telefoto, fotocopias&#8230;) han facilitado cada vez m\u00e1s la violaci\u00f3n de cualquier dato y de cualquier comportamiento personal y privado y han hecho t\u00e9cnicamente incustodiable cualquier secreto, incluido el de la confesi\u00f3n sacramental. Se a\u00f1ade a esto el que, en los a\u00f1os ochenta, la (tele)inform\u00e1tica ha creado posibilidades totalmente nuevas y vastas, inimaginables en el pasado, de recogida, confrontaci\u00f3n, selecci\u00f3n y difusi\u00f3n de datos personales y reservados, ya desde siempre explotados de hecho cada vez m\u00e1s por entidades p\u00fablicas y privadas. Estas posibilidades son particularmente peligrosas para la privacidad siempre que los archivos electr\u00f3nicos p\u00fablicos o privados y los datos personales all\u00ed\u00ad custodiados sean accesibles a consultas y elaboraciones cruzadas.<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad el creciente inter\u00e9s de los medios p\u00fablicos por la defensa \u00e9tica y jur\u00ed\u00addica de la privacidad, vista en armon\u00ed\u00ada o en colisi\u00f3n con otros intereses humanos que pudieran interferir. De ah\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la multiplicaci\u00f3n de las intervenciones legislativas, efectivas (de jure condito) o en proyecto (de jure condendo).<\/p>\n<p>Enumeramos algunas cuestiones a las que se est\u00e1 tratando de dar respuesta: -\u00bfEn qu\u00e9 sentido hay que entender la privacidad que hay que tutelar? \u00bfSe refiere \u00e9sta exclusivamente a situaciones y a datos de la vida privada e \u00ed\u00adntima de la persona individual o tambi\u00e9n a otros datos que califican de hecho a la persona? -\u00bfS\u00f3lo el \u00e1mbito reservado de los particulares debe ser tutelado y respetado o tambi\u00e9n el de las formaciones sociales, jur\u00ed\u00addicas o de hecho, en las que los particulares desarrollan su personalidad? -En la sociedad y cultura democr\u00e1ticas actuales, \u00bfqu\u00e9 debe prevalecer en esta tutela? \u00bfLos leg\u00ed\u00adtimos intereses privados del secreto o el igualmente leg\u00ed\u00adtimo inter\u00e9s p\u00fablico de la informaci\u00f3n? -\u00bfQu\u00e9 controles son posibles y necesarios (derecho de acceso) por parte de los ciudadanos con datos informatizados? \u00bfCu\u00e1l es, tras un cierto tiempo, su \u00abderecho al olvido\u00bb? -\u00bfTutela s\u00f3lo dentro de los confines del propio pa\u00ed\u00ads o tambi\u00e9n fuera de las fronteras? -\u00bfTutela s\u00f3lo respecto a archivos electr\u00f3nico-automatizados recientes o tambi\u00e9n respecto a los archivos manuales tradicionales? -En el caso de bancos de datos, \u00bftutela s\u00f3lo de los p\u00fablicos o tambi\u00e9n de los privados? 0 En todo caso, \u00bfa qui\u00e9n controlar? \u00bfA quienes recogen los datos? \u00bfA quienes los distribuyen? \u00bfA quienes llevan la gesti\u00f3n de los bancos mismos? -\u00bfQu\u00e9 organismos institucionales (consultivos o deliberativos) deben asegurar la aplicaci\u00f3n de leyes justas? -\u00bfQu\u00e9 soluciones dar y qu\u00e9 sanciones aplicar al incumplimiento y a los eventuales computer crimes?<br \/>\nEn lineas generales, hay que confiar que las normativas jur\u00ed\u00addicas nacionales e internacionales en elaboraci\u00f3n satisfagan las siguientes instancias \u00e9ticas: -\u00abDeber\u00e1n considerarse informaciones no libremente informatizables las opiniones religiosas y pol\u00ed\u00adticas de las personas, sus or\u00ed\u00adgenes raciales, la moralidad personal y las tareas ps\u00ed\u00adquicas ocultas; -en las dem\u00e1s informaciones, en cambio -p.ej., los datos del registro-, la recogida deber\u00e1 ser considerada como algo siempre \u00fatil, cuando no algo necesario y como un deber; O al igual que la recogida y publicaci\u00f3n de las informaciones necesarias para luchar contra las epidemias, para determinar las aportaciones de la seguridad social y para confiar responsabilidades que comprometan la incolumidad de terceros. Otras informaciones -p.ej., sobre ganancias patrimoniales o procedimientos administrativos y judiciales- deber\u00e1n ser s\u00f3lo accesibles a categor\u00ed\u00adas cualificadas de personas, responsables de la justicia social y de la seguridad p\u00fablica. -El control de la actividad de recogida, clasificaci\u00f3n y uso de los datos nominales deber\u00e1 estar confiado a una comisi\u00f3n nacional, de la que dependan tambi\u00e9n las diversas autorizaciones. -Los poseedores de bancos de datos tendr\u00e1n la obligaci\u00f3n de adoptar t\u00e9cnicas apropiadas adecuadas para impedir fugas, da\u00f1os y manipulaciones de los datos recogidos y de excluir interconexiones entre algunos tipos de archivo [&#8230;]. -Se deber\u00e1 reconocer a cualquier ciudadano el derecho a ser informado acerca de la existencia de secciones de archivos que le ata\u00f1an, as\u00ed\u00ad como el de poder acceder y corregir eventuales errores. -Por \u00faltimo, se deber\u00e1 imponer la obligaci\u00f3n de guardar secreto a cuantos, por raz\u00f3n de oficio o por circunstancias fortuitas, tengan conocimiento de datos reservados\u00bb (A. STEFANIZZI, Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas, 59ss).<\/p>\n<p>[l Comunicaci\u00f3n social; l Informaci\u00f3n; l Publicidad y propaganda; l Secreto].<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; Sobre el desarrollo tecnol\u00f3gico-inform\u00e1tieo: SERVELLO F., \u00bfQu\u00e9 es la telem\u00e1tica? Nuevas tecnolog\u00ed\u00adas en la sociedad de la informaci\u00f3n, Anaya Multimedia, Madrid 1985; $MITH A., Good bye Gutenberg, Oxford Univ. Press, Londres 1980 (edici\u00f3n espa\u00f1ola en Gustavo Gil\u00c2\u00a1 , Barcelona 1983). &#8211; Previsiones socioculturales: ADEF&#8217;. M., Le choc injormatique, DenoLl, Par\u00ed\u00ads 1984; FREEMAN C. y Soere L., L \u00f3nda injormatica, Sole-24 Ore, Mil\u00e1n 1986; FalEDa1CN5 G. y ScanF\u2020\u00a2r A., Microelectr\u00f3nica y sociedad, para bien o para mol, Alhambra, Madrid 1983; INOSe H. y PIERCE J.R., Tecnolog\u00ed\u00ada de !a informaci\u00f3n y civilizaci\u00f3n, Labor, Barcelona 1985 MANACORDA P. M., El ordenador del capital. Raz\u00f3n y mito de la inform\u00e1tica, H. Blume, Madrid 1982; Npisairr J., Macrotendencias, Mitre, Barcelona 1983; NORA S. y MINC A., La informatizaci\u00f3n de la sociedad, FCE Esp., Madrid 1980; Snoaeoo F. y Mutioz A., Inform\u00e1tica, en Diccionario de ciencias y t\u00e9cnicas de la comunicaci\u00f3n, Paulinas, 1991; TOFFLER A., La tercera ola, Orbis, Barcelona 1986. &#8211; Sobre los problemas \u00e9ticos: AA. V V., Un \u00e9tica per lo societ\u00e1 injormatizzata, en \u00abRTM\u00bb 70 (1986) 5-126; AA.VV., La vicenda umana ira eoscienza e computer. Cittadella, As\u00ed\u00ads 1986; CORRER\u00ed\u0081 M.M. y MAaTUCCI P.P., 1 reati commessi con Puso del computen 13anche dei dati e tutela della persona, Cedam, Padua 1986; Loeez QutNT.cs A., El secuestro del lenguaje. T\u00e1cticas de manipulaci\u00f3n del hombre, PPC, Madrid 1987; In, V\u00e9rtigo y \u00e9xtasis, PL, Madrid 1987; M1LLEa A. (ed.), Nuevas dimensiones en la psicolog\u00ed\u00ada y la comunicaci\u00f3n. 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Y est\u00e1 configurado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/informatica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINFORMATICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11490","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11490"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11490\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}