{"id":11733,"date":"2016-02-05T08:07:17","date_gmt":"2016-02-05T13:07:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/kulturkampf\/"},"modified":"2016-02-05T08:07:17","modified_gmt":"2016-02-05T13:07:17","slug":"kulturkampf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/kulturkampf\/","title":{"rendered":"KULTURKAMPF"},"content":{"rendered":"<p>[969]<\/p>\n<p>     Persecuci\u00f3n religiosa desencadenada en Alemania entre 1771 y 1883. El nombre le vino de los intervenciones pol\u00ed\u00adticas de Rodolfo Virchof y el art\u00ed\u00adfice de las medidas anticat\u00f3licas fue el Canciller germano Otto Bismark, obsesivo anticat\u00f3lico y defensor del predominio prusiano y de la monarqu\u00ed\u00ada absolutista de Guillermo I, absolutismo al que se opon\u00ed\u00ada el Partido cat\u00f3lico fundado en 1870.<\/p>\n<p>    Se prohibieron en los diversos Estados, sobre en los cat\u00f3licos como Baviera, las manifestaciones de culto. Se apoy\u00f3 oficialmente a los Viejos cat\u00f3licos de Dollinger, separados por la definici\u00f3n de la Infalibilidad pontificia en el Concilio Vaticano I en 1870. Se seculariz\u00f3 la educaci\u00f3n con inspectores estatales en las escuelas. Los jesuitas fueron expulsados en 1872. Se oblig\u00f3 a los sacerdotes a estudiar en las Universidades del Estado y se cerraron los Seminarios. En 1875 de rompieron las relaciones con Roma ante las protestas pontificias por las medidas opresoras.<\/p>\n<p>     Las leyes tuvieron que ser gradualmente abolidas por el mismo Bismark  ante el cansancio producido en las clases desahogadas y ante el cambio de Pont\u00ed\u00adfice, (P\u00ed\u00ado IX muri\u00f3 y fue seguido por Le\u00f3n XIII, de talante m\u00e1s negociador). La persecuci\u00f3n se aminor\u00f3 y se fueron derogando las anteriores medidas.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dio ese nombre a la lucha pol\u00edtica por los derechos y autogobierno de la Iglesia cat\u00f3lica, principalmente en Prusia y despu\u00e9s en Baden, Hesse y Bavaria. La lucha tuvo mucho vigor desde 1871 a 1877; de 1878 a 1891 se fue calmando gradualmente. De una parte estaba el gobierno, los liberales y la mayor\u00eda de los conservadores, de la otra los obispos, los sacerdotes y el conjunto de los cat\u00f3licos. Prusia fue el centro principal del conflicto. El gobierno prusiano y el pr\u00edncipe Bismarck fueron los l\u00edderes de este memorable enfrentamiento\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 CAUSAS del KULTURKAMPF.\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 En este momento aparece Bismarck en la escena.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">2 El CURSO DEL CONFLICTO.\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.1 Puede ser dividido en tres per\u00edodos: 1871-72; 1872-78; 1878-91.\n<ul>\n<li class=\"toclevel-3 tocsection-5\">2.1.1 A. 1871-72.<\/li>\n<li class=\"toclevel-3 tocsection-6\">2.1.2 B. 1872-78<\/li>\n<li class=\"toclevel-3 tocsection-7\">2.1.3 C. 1878-91.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>CAUSAS del KULTURKAMPF.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que buscarlas: (1) en la vida de los partidos pol\u00edticos de Alemania, (2) en la tendencia ideol\u00f3gica entre los alemanes a mediados del siglo diecinueve y (3) en la pol\u00edtica general de Bismarck en Europa despu\u00e9s de 1870.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moritz von Blankenburg era el l\u00edder de los conservadores prusianos. Desde le principio se declar\u00f3 abiertamente, en el parlamento, favorable a una pol\u00edtica anti-romana. Los conservadores representaban a los ortodoxos protestantes de Prusia, ellos mismos amenazados por el movimiento liberal que en aquel momento se opon\u00eda positivamente a toda cristiandad. Sin embargo la actitud de Blankenburg no era un capricho personal. Los protestantes se agarraban al principio  del car\u00e1cter protestante del Estado de Prusia por su constituci\u00f3n (i.e., hasta la revoluci\u00f3n alemana de 1848). Despu\u00e9s de la Constituci\u00f3n de 1848 el car\u00e1cter exclusivamente protestante del Estado ya no era reconocido por la ley, pero los conservadores se encargaron de que nada cambiara en Prusia, aunque no les pod\u00eda agradar que los cat\u00f3licos de Rhin y Westfalia  fueran gradualmente ocupando el poder a trav\u00e9s de las nuevas instituciones parlamentarias. Cuando en 1870 se form\u00f3 el Imperio Alem\u00e1n y el sur, mayoritariamente cat\u00f3lico,qued\u00f3 unido a Prusia, temieron perder la supremac\u00eda del protestantismo en Prusia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los verdaderos instigadores de la embestida contra el catolicismo alem\u00e1n  fueron los liberales alemanes. Su actitud se explica as\u00ed: antes de 1860 al Partido Liberal estaba compuesto casi enteramente por hombres que pertenec\u00edan a estrechos c\u00edrculos profesionales \u2013 profesores, abogados y prominentes hombres de negocios. Se unieron en oposici\u00f3n al absolutismo pol\u00edtico  ya que quer\u00edan una vida constitucional m\u00e1s amplia. Pero tambi\u00e9n ten\u00edan un lazo intelectual, que era una disposici\u00f3n an\u00edmica contra la iglesia y contra toda creencia positiva, ya por ser disc\u00edpulos del de\u00edsmo anticlerical franc\u00e9s o del Josefinismo austriaco o por ser entusiastas admiradores de la poes\u00eda alemana y de la filosof\u00eda( y por ello abogados de una cristiandad no dogm\u00e1tica y no eclesi\u00e1stica). Con la ayuda de la legislaci\u00f3n y de las escuelas estatales, esperaban asegurar \u201cla ciencia libre e independiente\u201d (die freie Wissenschaft), un control absoluto sobre la vida intelectual de toda la naci\u00f3n alemana. Los pioneros del partido liberal ten\u00edan puntos de vista filos\u00f3ficos un\u00e1nimes sobre el mundo y la vida como sobre el Estado. Al principio, pues, se inclinaban  en sus manifestaciones publicas a promover ambas pol\u00edticas. Hasta 1860, sin embargo, se consideraban demasiado d\u00e9biles para tomar acciones vigorosas para promover sus fines culturales i.e., sus ideas intelectuales y pol\u00edticas que hemos descrito arriba. Fracasos aislados anteriores (el K\u00f6lner-Wirren o problemas eclesi\u00e1stico &#8211; pol\u00edtico de 1837 y el movimiento Deutsch-katholischen de Ronge en Waden, 1844-46) a\u00fan serv\u00edan de advertencia. En ambos casos, vastas masas de gente hab\u00edan sido profundamente perturbadas. Hasta los ciudadanos de clase media en general bastante indiferentes en cuestiones de fe, a\u00fan no estaban listos para participar en esta naturaleza de conflictos religiosos. Los principales finalidades en esto momento eran pol\u00edtico econ\u00f3micas. Un poco despu\u00e9s de 1850, la pasi\u00f3n por la unidad nacional conmovi\u00f3 profundamente a toda la B\u00fcrgerthum alemana, pero cuando la influencia liberal aument\u00f3 despu\u00e9s de 1860 en el Parlamento Prusiano (Landtag) en los varios estados alemanes, los l\u00edderes del partido comenzaron a cambiar sus t\u00e1cticas. El Gran Duque de Baden les confi\u00f3 la organizaci\u00f3n del Ministerium, i.e., la administraci\u00f3n civil del Estado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente se someti\u00f3 al arzobispo de Friburgo y al clero de Baden a la m\u00e1s estricta supervisi\u00f3n. Se priv\u00f3 a la iglesia de todo control libre de sus propiedades e ingresos; hasta entonces el gobierno no hab\u00eda interferido. Se excluy\u00f3 de las escuelas la influencia eclesi\u00e1stica y se hicieron esfuerzos para introducir el esp\u00edritu de la \u201cciencia libre\u201d hasta en la educaci\u00f3n del clero. En el verano de 1860, Bavaria dio a los liberales el pretexto para introducir su Kultur programa. Naturalmente que en un estado y gente tan cat\u00f3licos no se consiguieron resultados permanentes aparte de una transformaci\u00f3n profunda de la vida y pensamiento populares. Esto hab\u00eda que hacerlo por medio de leyes para la educaci\u00f3n y por la llamada \u201clegislaci\u00f3n social \u201c b\u00e1vara. Esta en particular tenia la intenci\u00f3n de aclarar el camino para una completa renovaci\u00f3n de las condiciones econ\u00f3micas y sociales del pueblo b\u00e1varo. De momento solo se dieron pasos preliminares. La educaci\u00f3n, naturalmente, era la cuesti\u00f3n m\u00e1s importante. Mientras, la supremac\u00eda parlamentaria de los liberales prusianos, adquirida reciente y laboriosamente y que era tan esencial para el \u00e9xito, fue seriamente puesta en peligro. Otto von Bismarck, desde finales de 1862 Jefe del Ministerio prusiano, fue para ellos un oponente superior. Esto llev\u00f3 (1866-67) a la formaci\u00f3n de un Partido Nacional Liberal Prusiano para llegar a una reconciliaci\u00f3n de los liberales hasta entonces, con el ahora todopoderoso ministro, y as\u00ed asegurar de nuevo para el partido la influencia que se estaba perdiendo en Prusia. Para la opini\u00f3n p\u00fablica, los liberales hab\u00edan sido, durante tres d\u00e9cadas los principales representantes de la idea de la unidad nacional bajo liderazgo prusiano. Bismarck la hab\u00eda llevado a cabo y en ello se encontr\u00f3 la base com\u00fan  entre los Liberales Nacionales  y el nuevo amo de la pol\u00edtica alemana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bismarck abandon\u00f3 la actitud antiliberal y durante la mayor parte de la d\u00e9cada siguiente recibi\u00f3 el apoyo parlamentario de los Liberales. Hacia 1870, los puestos m\u00e1s importantes, prusianos y alemanes, los ocupaban los liberales. Pronto comenz\u00f3 el partido, como en Bavaria, a atacar a la influencia eclesi\u00e1stica cat\u00f3lica en las escuelas. Mientras, se presentaron las cuestiones pol\u00edtico-econ\u00f3micas y sociales a prop\u00f3sito de la nueva y sistem\u00e1tica legislaci\u00f3n propuesta. Los Liberales nacionales llegaron a la cima de la popularidad, debido al entusiasmo universal por la derrota de Francia y por la satisfacci\u00f3n general  con la legislaci\u00f3n econ\u00f3mica del partido, que dejaba campo libre al crecimiento de los intereses materiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) La  Kultur  pol\u00edtica que entonces trat\u00f3 de imponer el partido liberal en el reciente imperio y en sus principales estados constituyentes no deb\u00eda haber creado la situaci\u00f3n de intensa excitaci\u00f3n que se dio a continuaci\u00f3n. Hubiera sido posible, con la ayuda de la prensa y de las asambleas, mantener en el Parlamente la apariencia de un trabajo legislativo pac\u00edfico e influir en la opini\u00f3n p\u00fablica de la naci\u00f3n de forma moderada, como  se hizo en Francia. Pero en lugar de eso la acci\u00f3n legislativa degener\u00f3 en una lucha partidista salvaje que levant\u00f3 en la mente popular toda clase de emociones violentas. Los esfuerzos liberales para influir en la opini\u00f3n p\u00fablica se convirtieron en ataques tan fan\u00e1ticos contra la devoci\u00f3n hereditaria de las masas cat\u00f3licas hacia su iglesia. Conviene notar, sin embargo, que hab\u00eda ciertas razones para esta violencia. Los grandes acontecimientos de lo a\u00f1os 1886 -1871  hab\u00edan agitado profundamente a la ahora unida naci\u00f3n alemana. No era pues raro que el pueblo considerase todos los problemas pol\u00edticos a la luz  de sus consecuencias m\u00e1s extremas, desde el punto de vista de los principios, y de las grandes ideas que entonces atra\u00edan a las masas populares. En la mente de los alemanes normales de este tiempo dominaban pensamientos como la reci\u00e9n nacida nacionalidad alemana y la nueva filosof\u00eda del hombre y de la vida. La mayor\u00eda de los cat\u00f3licos alemanes eran muy aprensivos por el futuro de su religi\u00f3n en la antigua patria, de hecho era la Prusia protestante, el lugar de nacimiento de Kant y la fuente del hegelianismo, la que hab\u00eda realizado la unidad de Alemania. As\u00ed como muchos liberales se alegraban de que Prusia hubiera solucionado le cuesti\u00f3n alemana, sosten\u00edan que la unidad no ser\u00eda completa mientras hubiera divisiones religiosas por las posturas filos\u00f3ficas fundamentales a las que nos hemos referido.<br \/>\nManten\u00edan que la unidad permanente de Alemania depend\u00eda absolutamente de la unidad de religi\u00f3n, idioma y educaci\u00f3n. Y as\u00ed declaraban que la minor\u00eda cat\u00f3lica era un elemento for\u00e1neo en el nuevo imperio. Hab\u00eda que asimilarla o exterminarla. Las diferencias religiosas de ra\u00edz profunda en Alemania fueron de nuevo planteadas, innecesariamente en conexi\u00f3n con el futuro de la naci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en 1848 surgi\u00f3 en Alemania un importante movimiento cat\u00f3lico. Durante el siglo dieciocho los protestantes hab\u00edan sido superiores y en las primeras d\u00e9cadas de siglo diecinueve los cat\u00f3licos se encontraron pol\u00edticamente sin poder. Hab\u00edan perdido poder econ\u00f3mico e influencia social. Tambi\u00e9n en educaci\u00f3n estaban retrasados con respecto a sus rivales. Su conciencia cat\u00f3lica estaba debilitada. Ya no estaban orgullosos de su religi\u00f3n y dejaron de profesarla p\u00fablica y libremente. Pero a mediados del diecinueve se dio un cambio en los cat\u00f3licos alemanes y surgieron con un nuevo y fresco sentido del poder y de la belleza de su religi\u00f3n. Simult\u00e1neamente la vida cat\u00f3lica tom\u00f3 un nuevo camino en todo el Occidente, especialmente durante el pontificado de P\u00edo IX. Este papa tuvo una maravillosa influencia en las masas cat\u00f3licas a las que llen\u00f3 de una notable confianza y celo, especialmente en su vida p\u00fablica. En el Syllabus de 1867 conden\u00f3 al liberalismo que por todas partes se proclamaba heredero del catolicismo. A continuaci\u00f3n convoc\u00f3 un concilio ecum\u00e9nico, el primero en 300 a\u00f1os. En esta encrucijada. Los cat\u00f3licos alemanes, por tanto tiempo eliminados de la vida econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social, se aprestaron a defender su fe contra el liberalismo. Bajo el liderazgo papal se dedicaron a la defensa de las ense\u00f1anzas y vida cristianas, violentamente atacadas por una multitud de escritores infieles y decidi\u00f3 enfrentarse a las fuerzas combinadas del Protestantismo y el Liberalismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Liberales por otra parte se resintieron amargamente del Syllabus y de la infalibilidad papal. En algunos lugares (Manheim, Berl\u00edn) los cat\u00f3licos sufrieron la violencia de las masas.<br \/>\nAl mismo tiempo que se defin\u00eda el dogma de la Infalibilidad, los alemanes triunfaban en Francia. Para los liberales (algunos de los cuales estaban mentalizados por la guerra contra Austria) hab\u00eda llegado el momento del enfrentamiento final entre imperio y papado, la \u00faltima y decisiva batalla de la Reforma contra la esclavitud del pensamiento religioso y la sujeci\u00f3n a la autoridad eclesi\u00e1stica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gradualmente y casi inconscientemente, bajo la influencia de los hechos pol\u00edticos y eclesi\u00e1sticos mencionados,una situaci\u00f3n que el mundo liberal contemplaba como una legislaci\u00f3n m\u00e1s o menos comprensiva, tanto para las escuelas como para las relaciones de Iglesia y Estado, acab\u00f3 en uno de los conflictos m\u00e1s apasionados sobre  principios que se haya luchado fuera o dentro de los l\u00edmites de una gran nacionalidad. Este era el estado de los asuntos cuando en el oto\u00f1o de 1870, los cat\u00f3licos prusianos, no satisfechos con su extendido sistema popular de asociaciones (Vereinswesen), decidieron formar un nuevo partido pol\u00edtico,el Centro (Zentrum) y por otra parte, en las elecciones al Reichstag de primavera de 1871, los Liberales derrotaron a los conservadores y tomaron las riendas del poder. En abril de 1871, los ruidos de la tempestad se o\u00edan ya en los debates del Reichstag, especialmente en el debate sobre el trono, cuando los Liberales insistieron muy detenidamente en el rechazo de toda proposici\u00f3n que tratara de la restauraci\u00f3n del poder temporal, caracterizando tales intentos como interferencia en los asuntos dom\u00e9sticos de un pueblo extranjero. Sin embargo nadie tuvo el coraje de dar rienda suelta a las turbulentas pasiones que llenaban los pechos de los hombres, ni siquiera en la fecha de 1871 (Memorias del Pr\u00edncipe de Hohenlohe) estaban los liberales preparados para abrir la campa\u00f1a. El Centro permaneci\u00f3 a la defensiva, ocupado principalmente  en planificar su estatus parlamentario.\n<\/p>\n<p>En este momento aparece Bismarck en la escena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus primeros ocho a\u00f1os estaba bajo una fuerte tensi\u00f3n nerviosa, debido a las extraordinarias emociones y preocupaciones por la pol\u00edtica de \u201caltos riesgos\u201d, con el miedo de que fueran necesarias pronto nuevas y peores guerras para defender la unidad de Alemania, apenas conseguida. Profundamente preocupado de que el enemigo encontrase ayuda de elementos particularistas o anti-prusianos dentro del mismo imperio, tend\u00eda a sobrestimar la importancia de los mismos,  En estos momentos su diplomacia tend\u00eda a evitar o prever que se repitieran situaciones similares a las de 1864-66 cuando se encontr\u00f3 indefenso ante la poderosa oposici\u00f3n parlamentaria. El se inclinaba por naturaleza a resentirse de la que consideraba innecesaria  y por ende injustificable oposici\u00f3n parlamentaria, indiferente a las teor\u00edas sobre el gobierno y la divisi\u00f3n de la autoridad pol\u00edtica dentro del Estado y partidario de una s\u00f3lida centralizaci\u00f3n y reforzamiento de todos los recursos nacionales, siempre pendiente del enemigo extranjero. Con este esp\u00edritu hab\u00eda combatido a los liberales y les oblig\u00f3 ahora a apoyar su pol\u00edtica exterior. Ahora, a su regreso de Francia, se encontr\u00f3, por una parte, un partido m\u00e1s poderoso en el sentido parlamentario que la oposici\u00f3n liberal de los sesenta, y por otra le parec\u00eda peligroso en caso de una guerra extranjera. Era supersticioso respecto de un diputado,  Ludwig Windthorst, en el que enseguida reconoci\u00f3 al l\u00edder del Centro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras Bismarck era completamente consciente de las habilidades de Windthorst, tambi\u00e9n sab\u00eda que era un antiguo s\u00fabdito de la casa de Hannover y estaba en \u00edntimo contacto esa dinast\u00eda y nunca hab\u00eda aprobado la exclusi\u00f3n de Austria de la unidad alemana tal como la hab\u00eda realizado Bismarck  y desaprobaba vigorosamente el excesivo favor que Bismarck mostraba por los Liberales, tanto en los asuntos prusianos como imperiales. Ya hab\u00eda sido derrotado por Windthorst, en el Parlamento de las Tarifas de 1868, en el que Bismarck hab\u00eda tratado en vano de conseguir de la asamblea apenas nada m\u00e1s que los servicios pol\u00edtico \u2013sociales  para los que se hab\u00eda reunido (i.e., fall\u00f3 entonces asegurarse  la uni\u00f3n pac\u00edfica de los Estados Alemanes de Sur con la Confederaci\u00f3n Alemana del norte). En aquel momento Windthorst no ten\u00eda muchos apoyos parlamentarios, pero su estrategia pol\u00edtica hab\u00eda resultado ganadora. Pero ahora ten\u00eda tras de s\u00ed un partido fuerte que le reconoc\u00eda como l\u00edder y no perdi\u00f3 ocasi\u00f3n de aumentar su influencia. Por otra parte apel\u00f3 a ciertos Conservadores, no influidos por los prejuicios protestant, y se opuso constantemente a los Liberales como enemigos de la Cristiandad y de los puntos de vista tradicionales alemanes sobre el estado y por otra parte estaba dispuesto a pactar con los liberales que no se hab\u00edan entregado totalmente a Bismarck. Esta bienvenida de liberales recalcitrantes fue siempre la principal causa de las quejas de Bismarck. Estaba persuadido de que el Centro defend\u00eda posiciones en las relaciones exteriores que eran enemigas del nuevo imperio alem\u00e1n. Despu\u00e9s de la guerra franco-prusiana el canciller tem\u00eda un conflicto con Rusia, campeona del paneslavismo. Ten\u00eda en gran medida la desconfianza habitual de Prusia por los s\u00fabditos polacos y estaba persuadido de que en caso de guerra se pondr\u00eda de parte del paneslavismo \u2013 es decir que ya en paz como en guerra iban a ser una espina para Alemania. Los hab\u00eda vigilado de cerca durante a\u00f1os  y not\u00f3 con profunda sospecha la alianza de sus diputados con los cat\u00f3licos alemanes. Dio mucha importancia a este hecho ya que, como es bien sabido, la cuesti\u00f3n polaca es una de las que causa m\u00e1s inquietud a los pol\u00edticos prusianos. Le ofend\u00eda, adem\u00e1s, que los miembros cat\u00f3licos del Centro frecuentaran los salones Radziwill de Berl\u00edn con lo que daban a entender su amistad predisposici\u00f3n hacia las aspiraciones y reclamaciones polacas. Y sus sospechas crec\u00edan ante el innegable celo que desplegaba el clero cat\u00f3lico en el crecimiento del Centro, mientras que  bajo la direcci\u00f3n de Windthorst, el partido defend\u00eda no s\u00f3lo los derechos de la iglesia cat\u00f3lica sino tambi\u00e9n un programa pol\u00edtico definido. Este celo del clero cat\u00f3lico era en este momento especialmente odioso para Bismarck, a pesar de su sensato realismo pol\u00edtico, su imaginaci\u00f3n esta profundamente afectada por la idea de la protestante Prusia  hab\u00eda restaurado la anterior grandeza imperial alemana, precisamente cuando se estaba proclamando en Roma la infalibilidad papal. Para \u00e9l el imperio estaba una vez m\u00e1s sobre el papado, s\u00f3lo que ahora se a\u00f1ad\u00eda otra ant\u00edtesis, la de la libertad individual protestante contra la sumisi\u00f3n a la autoridad eclesi\u00e1stica. Se persuadi\u00f3 a si mismo que Roma era menos amistosa para con el imperio que cualquier otro poder europeo y que intentaba unir contra el imperio protestante a todas la naciones cat\u00f3licas de Europa, incluido el propio clero alem\u00e1n. Para obtener informaci\u00f3n respecto a las relaciones del Centro con Roma, requiri\u00f3, en la primavera de 1871, por mediaci\u00f3n del embajador b\u00e1varo en el Vaticano, que Roma censurara al partido del Centro  por su actitud antag\u00f3nica en el Parlamento. La Santa sede envi\u00f3 una contestaci\u00f3n amistosa, pero en la representaci\u00f3n de prominentes miembros del partido del Centro, notablemente el obispo Ketteler, Roma rehus\u00f3 influir en el partido cat\u00f3lico, con lo que la indignaci\u00f3n del canciller se desbord\u00f3. Mientras tanto, los Liberales Alemanes del Sur, y sobre todo el pr\u00edncipe Hohenlohe, remov\u00edan sin cesar la desconfianza del Centro, del clero cat\u00f3lico y de Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque durante un tiempo fue lento en la actuaci\u00f3n, estaba cada d\u00eda m\u00e1s convencido que exist\u00eda un grave peligro para el imperio en la actividad de un poderoso partido de los cat\u00f3licos alemanes en el parlamento, bajo el liderazgo de un hombre como Windthorst, a lo que hab\u00eda que a\u00f1adir la influencia del Vaticano sobre ese partido. A sus ojos el Zentrum era un producto del Movimiento Cat\u00f3lico Alem\u00e1n (die katholische Bewegung); y si se le quitaba el soporte de \u00e9ste, colapsar\u00eda. Pero en Movimento Cat\u00f3lico, como sab\u00eda desde 1850 era algo enteramente hostil a Bismarck, pues hab\u00eda sido amistoso con Austria y sus miembros eran numerosos en el sur de Alemania y Westfalia. M\u00e1s a\u00fan, su entusiasmo por Roma y por la independencia de la Iglesia Cat\u00f3lica, le era odioso. Como oficial prusiano cre\u00eda en una iglesia estatal, que deb\u00eda estar no s\u00f3lo bajo la supervisi\u00f3n del Estado sino adem\u00e1s servir a sus prop\u00f3sitos.  Parec\u00eda pues que hab\u00eda llegado el momento psicol\u00f3gico de arrestar al Movimiento Cat\u00f3lico. Toda Alemania estaba entusiasmada con la unidad imperial reci\u00e9n nacida. A juzgar por varios sucesos entre las filas de del catolicismo alem\u00e1n, parec\u00eda que Roma hab\u00eda ido demasiado lejos en sus exigencias sobre la obediencia  de los cat\u00f3licos alemanes en materia de fe. Las Organizaciones de Viejos Cat\u00f3licos que iban tomando forma parec\u00edan ser el n\u00facleo de una iglesia nacional alemana, una iglesia estatal para cat\u00f3licos, que crear\u00edan una secesi\u00f3n de Roma y garantizar\u00edan una nueva vida eclesi\u00e1stica. El Viejo-catolicismo, arg\u00fc\u00eda, ha de ser ayudado, el clero cat\u00f3lico forzado a obedecer, las masas que hab\u00eda detr\u00e1s del Movimiento Cat\u00f3lico hab\u00edan de ser intimidadas, y, aliviando la presi\u00f3n que ejerc\u00eda sobre ellos la autoridad romana, estigmatizar al Centro ante sus seguidores como enemigo del Imperio Alem\u00e1n.\n<\/p>\n<h3>El CURSO DEL CONFLICTO.<\/h3>\n<p>Puede ser dividido en tres per\u00edodos: 1871-72; 1872-78; 1878-91.<br \/>\nA. 1871-72.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las posturas de Bismarck que hemos expuesto arriba sobre el Centro y el Movimiento Cat\u00f3lico no estaban tan elaboradas en el verano de 1871 para realizar ya un ataque sistem\u00e1tico contra el catolicismo alem\u00e1n. Durante a\u00f1o y medio su pol\u00edtica se manifest\u00f3 solamente en casos individuales, aunque en todos ellos  se exhibe claramente una sola actitud. El 8 de julio de 1871 aboli\u00f3 la Secci\u00f3n Cat\u00f3lica del Ministerio Prusiano del Culto y dej\u00f3 en manos de funcionarios mayoritariamente protestantes la conducci\u00f3n de todos los asuntos gubernamentales  que afectaban a las  iglesias y escuelas cat\u00f3licas. La excusa fue que los miembros de la citada Secci\u00f3n Cat\u00f3lica del Ministerio Prusiano del  Culto eran culpables mantener relaciones demasiado intensas con los Polacos. Hacia finales de 1871 procedi\u00f3, sobre las mismas bases, contra el clero cat\u00f3lico de las provincias orientales de Prusia, introduciendo en el Reichstag una ley  concerniente a la supervisi\u00f3n de la instrucci\u00f3n y educaci\u00f3n, que contemplaba la extensi\u00f3n de la supervisi\u00f3n civil a la instrucci\u00f3n religiosa y al mismo tiempo la abolici\u00f3n de la supervisi\u00f3n eclesi\u00e1stica en toda la escuela primaria, que hasta ese momento se hab\u00eda lleva a cabo conjuntamente con los autoridades civiles. As\u00ed, en adelante, cuando se confiaba la escuela de una distrito a superintendentes eclesi\u00e1sticos, su autoridad derivaba \u00fanica del Estado, aunque en gran medida el clero cat\u00f3lico fue simplemente excluida de la supervisi\u00f3n de las escuelas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante las discusi\u00f3n de la Ley de la Supervisi\u00f3n de las Escuelas, Bismarck atac\u00f3 de forma extremadamente violenta (2 de febrero) el liderazgo de Windthorst en el Centro y present\u00f3 a este partido la rama de olivo de la paz a condici\u00f3n de que se deshicieran de Windthorst, y amenaz\u00f3, si rehusaban hacerlo con denunciar al partido  ante toda Alemania como enemigo del Imperio. Poco despu\u00e9s orden\u00f3 el registro por la polic\u00eda de la casa de un can\u00f3nigo polaco, esperando encontrar correspondencia que le permitiera condenar a Windthorst por alianza con los Polacos. No tuvo \u00e9xito. El 4 de julio de 1872 pas\u00f3 la ley contra los Jesuitas (Jesuitengesetz), con el pretexto de que eran emisarios de Roma en Alemania (pretendiendo al mismo tiempo  liberar a los obispos del yugo de los Jesuitas). M\u00e1s a\u00fan,  desafiando toda legalidad (tanto desde le punto de vista conservador como liberal) se entreg\u00f3 a los jesuitas a la supervisi\u00f3n arbitraria  de la autoridades polic\u00edacas, por lo que pod\u00edan ser expulsados del Imperio en cualquier momento del imperio. Adem\u00e1s, el Bunbdesrath ( Consejo Superior Imperial) interpret\u00f3 que la ley quer\u00eda decir exclusi\u00f3n completa de todo ministerio tanto en la iglesia como en la escuela. Debido a ello, los Jesuitas se fueron de  Alemania. Al a\u00f1o siguiente la ley se extendi\u00f3 a los Redentoristas, Lazaristas, Padres del Esp\u00edritu Santo, Damas del Sagrado Coraz\u00f3n, como muy relacionados con los Jesuitas, por lo que esas \u00f3rdenes tambi\u00e9n dejaron Alemania. El mismo mes, el Gobierno manifest\u00f3 sus posturas pol\u00edtico- eclesi\u00e1sticas con las medidas con las que se sancionaron a los obispos prusianos, en inter\u00e9s de los Viejos Cat\u00f3licos. Un poco antes (el 1 de diciembre) el llamado Kanzelparagraf, o ley de p\u00falpitos, se incorpor\u00f3 por las mismas razones al c\u00f3digo criminal. El obispo de Ermland hab\u00eda prohibido maestro Viejo-Cat\u00f3lico ense\u00f1as religi\u00f3n (Religionslehrer) del Gymnasium de Braunsburg continuar ejerciendo su oficio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Goberino intervino y oblig\u00f3 a los padres a enviar a sus hijos a las clases de este instructor. M\u00e1s tarde, ante la protesta un\u00e1nime de los obispos de Prusia, el Gobierno abandon\u00f3 su postura  en este caso  pero exigi\u00f3 al obispo de Ermland una declaraci\u00f3n  al efecto de que \u201cen el futuro obedecer\u00eda  en su totalidad las leyes del Estado\u201d. Como rehus\u00f3 hacer tal declaraci\u00f3n, se retuvo su salario. Similar tratamiento tuvo el Capell\u00e1n Principal Cat\u00f3lico (Feldpropst) de ej\u00e9rcito prusiano, a quien pertenec\u00eda  la administraci\u00f3n del culto publico de los soldados cat\u00f3licos. La iglesia del capell\u00e1n militar de Colonia se entreg\u00f3 a los Viejos Cat\u00f3licos, por lo que El Capell\u00e1n Principal de las tropas prohibi\u00f3 a sus subordinados  tener all\u00ed los servicios religiosos usuales. Llamado el capell\u00e1n de Colonia ante el Ministro de la Guerra, fue suspendido  como culpable  de \u201c resistencia a las ordenanzas administrativas de sus superiores\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00edntima relaci\u00f3n entre la actitud anticat\u00f3lica de Bismarck en Alemania con su pol\u00edtica exterior se vio pronto en su famoso despacho (14 de mayo , 1872) ante la elecci\u00f3n papal en el que invitaba a los gobiernos europeos  a ponerse de acuerdo en las condiciones  bajo las que reconocer\u00edan la siguiente elecci\u00f3n papal. El despacho fue inefectivo, de la misma manera que el intento de obligar al papa a aceptar como primer embajador del Imperio Alem\u00e1n ante el Vaticano  al cardenal Hohenlohe, hermano del mencionado Pr\u00edncipe Chlodwig Hohenlohe, cuyas relaciones con Los Liberales Nacionales y Viejos Cat\u00f3licos eran bien conocidas. En esta ocasi\u00f3n Bismarck pronunci\u00f3 las famosas palabras \u00abNach Canossa gehen wir nicht\u00bb (no iremos a Canosa) i.e., declar\u00f3 de antemano la verdadera raz\u00f3n del conflicto antes de que hubiera estallado. De todas formas ya estaba decidido a llevarlo a sus \u00faltimas consecuencias y encontr\u00f3 un instrumento en la  apersona de Herr Falk, nombrado por el ministerio de Culto en enero de 1872  un inteligente y personalmente bien dispuesto caballero, pero que era un jurista de de tipo muy formalista y extremadamente parcial. El Canciller hab\u00eda urgido el 7 de febrero de 1872  al Ministerio del Interior que solucionara al Cuesti\u00f3n Polaca \u201csobre las bases de principio, activa y agresivamente\u201d y anim\u00f3 a Falk  a que caminara en la misma direcci\u00f3n. Hab\u00eda \u201c de hacer saber con toda claridad y en todos los sentidos las relaciones del Estado con las varias sociedades religiosas\u201d. Por parte de los defensores de la Iglesia se comenz\u00f3 a buscar lo p\u00fablico. La jerarqu\u00eda prusiana, reunida en Fulda para su reuni\u00f3n anual, emiti\u00f3 un memorial el 20 de3 sept. de 1872  dirigido a todos los Estados Alemanes en el que se trataban en su totalidad las recientes medidas anti-eclesi\u00e1sticas, exponiendo ante el juicio de la opini\u00f3n p\u00fablica y aportando pruebas de que los derechos de la iglesia hasta entonces reconocidos  tanto por la ley nacional como por la internacional, hab\u00edan sido seriamente violados. Pio IX levant\u00f3 su voz dos veces en protesta. En la primera ocasi\u00f3n (24 de junio de 1872) dijo a los cat\u00f3licos alemanes en Roma que Bismarck se hab\u00eda colocado a la cabeza de los perseguidores de la Iglesia \u201c\u00bfQui\u00e9n sabe, sin embargo, que pronto la piedrecita caer\u00e1 desde la monta\u00f1a y golpear\u00e1 los pies del coloso y lo destruir\u00e1?\u201d. Otra vez  ( consistorio de Navidad de 1872) habl\u00f3 reprobatoriamente de \u201c hombres que no s\u00f3lo no pertenecen a nuestra santa religi\u00f3n, sino que ni siquiera la conocen  y sin embargo se arrogan  a si mismo la autoridad de decidir lo que concierne a las doctrina y derechos de la iglesia Cat\u00f3lica\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La agitaci\u00f3n popular crec\u00eda de d\u00eda en d\u00eda. La Asociaci\u00f3n de los Cat\u00f3licos Alemanes (Mainzer Verein) fundada bajo la presidencia del bar\u00f3n F\u00e9lix von Loe, pronto lleg\u00f3 a tener 200.000 miembros y tom\u00f3 una actitud mucho m\u00e1s atrevida  que el Centro, cuyo l\u00edder, Windthorst, observaba en todo tiempo con mucha moderaci\u00f3n. Mientras tanto Falk intent\u00f3 hacer que los obispos cat\u00f3licos se independizaran de Roma, los cl\u00e9rigos se independizaran de los obispos  y ambos dependieran de Estado, empleando los siguientes medios para conseguir esos prop\u00f3sitos: la educaci\u00f3n del clero hab\u00eda de depender completamente, o casi, del Estado y realizarse en el esp\u00edritu de la educaci\u00f3n liberal alemana est\u00e1ndar. Los cargos eclesi\u00e1sticos se hab\u00edan de asignar s\u00f3lo tras la aprobaci\u00f3n de la m\u00e1s alta autoridad civil en cada provincia. En el futuro todos los tribunales eclesi\u00e1sticos fuera de Alemania no ejercer\u00eda acci\u00f3n disciplinar alguna sobre el clero prusiano. Todos los tribunales eclesi\u00e1sticos alemanes deb\u00edan en el futuro poder apelar, no s\u00f3lo por el acusado sino tambi\u00e9n por el Presidente del tribunal (en base al inter\u00e9s p\u00fablico) a un tribunal compuesto por oficiales civiles  que se conocer\u00eda como \u201cReal Corte de Justicia para los Asuntos Eclesi\u00e1sticos\u201d. Falk intent\u00f3 tambi\u00e9n reducir considerablemente el ejercicio del poder punitivo y la autoridad disciplinar de la Iglesia, es decir, facilitar la apostas\u00eda  de manera que laicos y clero  que decidieran ponerse de parte del Estado no sufrieran inconvenientes. Es evidente por esas medidas que Falk  no tenia idea de la cerrada e indivisible solidaridad del catolicismo alem\u00e1n por la que el obispo y el clero por una parte  y el obispo y Roma por la otra, estaban \u00edntimamente unidos unos con otros. Y err\u00f3 muy gravemente cuando convirti\u00f3 en delito criminal el ejercicio de su ministerio sin la autorizaci\u00f3n de poder civil, y \u201csilenci\u00f3 \u00aba todo obispo que rehusaba cumplir la nueva legislaci\u00f3n\u00bb. En caso de que el clero permaneciera leal a la Iglesia, estas medidas significaban privar de los sacramentos al pueblo cat\u00f3lico, es decir , el m\u00e1s grave de los sufrimientos espirituales. Los planes de Falk se formularon en cuatro decretos. El primer lo present\u00f3 al Landtag en noviembre de 1872 y los otros tres en enero de 1873, aunque la aprobaci\u00f3n real fue dif\u00edcil de conseguir  y s\u00f3lo tras insistir en la severidad de las alocuci\u00f3n papales de Navidad de  1873, arriba mencionada. Fue precisamente durante las dicciones de estos decretos de Falk  cuando se utiliz\u00f3 por primera vez la palabra Kulturkampf.  La Comisi\u00f3n del Landtag ( Asamblea Prusiana) a la que se remitieron los decretos de Falk expres\u00f3 graves dudas sobre su constitucionalidad, al ver que la Constituci\u00f3n Prusiana garantizaba a la Iglesia Cat\u00f3lica la administraci\u00f3n independiente de sus asuntos. La Comisi\u00f3n en ves de aconsejar el rechazo de los decretos de Falk, propuso m\u00e1s bien la modificaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n para que toda la administraci\u00f3n de la iglesia quedara sometida a las leyes del Estado y a la supervisi\u00f3n del mismo autorizada jur\u00eddicamente.\n<\/p>\n<p>B. 1872-78<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta enmienda y los cuatro decretos fueron aceptados en mayo de 1873, de donde el t\u00e9rmino Leyes de Mayo (Maigesetze). Para acelerar la ejecuci\u00f3n el Ministerio Prusiano autoriz\u00f3 inmediatamente a los Viejos Cat\u00f3licos que se establecieran como Iglesia, y contribuy\u00f3 con grandes sumas de dineros a este prop\u00f3sito. Adem\u00e1s anim\u00f3 a la adhesi\u00f3n p\u00fablica a los llamados Cat\u00f3licos del Estados, es decir, cat\u00f3licos romanos que manifestaran formalmente su voluntad de obedecer las nuevas leyes. Sin embargo tanto los Viejos Cat\u00f3licos como los Cat\u00f3licos Estatales eran muy pocos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte sucedi\u00f3 lo inesperado: lealtad a la iglesia por parte de los cat\u00f3licos. Los obispos de Prusia ya hab\u00edan protestad de antemano (30 de enero 1873) contra la legislaci\u00f3n inminente. El 2 de mayo emitieron una pastoral com\u00fan en la hac\u00edan saber a los fieles las razones por las que hab\u00eda que oponer una resistencia pasiva pero un\u00e1nime a esas leyes. El 26 de mayo declararon al Ministerio prusiano que no cooperar\u00edan en la ejecuci\u00f3n de las leyes Falk. Casi sin excepci\u00f3n, el clero obedeci\u00f3 a sus obispos, por lo que los castigos previstos eran aplicables inmediatamente. Enseguida se pusieron cientos de multas a los cl\u00e9rigos por ejercer su ministerio, pero como ninguno de los multados pagaba voluntariamente, fueron recogidas a la fuerza, para irritaci\u00f3n  con gran enfado y  los parroquianos  cat\u00f3licos,  pronto se comenzaron a abrir las c\u00e1rceles y Falk declar\u00f3 ( 24 oct.1873) que se emplear\u00eda mayor severidad. El ministerio de la Guerra declar\u00f3 a los estudiantes de teolog\u00eda cat\u00f3lica aptos para el servicio militar, se prohibi\u00f3 la existencia de las congregaciones marianas, las asociaciones populares cat\u00f3licas y la actividad pol\u00edtica del Centro ( reuniones p\u00fablicas, prensa cat\u00f3lica) fueron sometidas a estrecha y enemiga supervisi\u00f3n ,obstaculizadas de todas las maneras y la poblaci\u00f3n cat\u00f3lica perseguida por su fidelidad al partido. En diciembre de 1873 se hicieron cambios en el juramento de fidelidad  de los obispos al rey, borrando toda huella de so juramento al papa y prescribiendo una observancia incondicional de las leyes del Estado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas medidas, sin embargo, coprodujeron los resultados deseados. En las elecciones de noviembre (1873) el Centro volvi\u00f3 al Landtag con 90 miembros en vez de los 50 anteriores y al Reichstag con 91 en vez de los 63. Se duplic\u00f3 el n\u00famero de votos recibidos, hasta 1.500.000. El n\u00famero de peri\u00f3dicos cat\u00f3licos aument\u00f3 en unos 120. Falt trato de vencer esta oposici\u00f3n cat\u00f3lica con nuevas depredaciones sobre el ministerio pastoral. Nuevas leyes del Landtag ( mayo 1874)  incrementaron su autoridad y pusieron a su disposici\u00f3n nuevos medios presi\u00f3n. Se arregl\u00f3 para que cuando un obispo era depuesto, se colocaba a otro que agradara  al Gobierno y si no hab\u00eda ninguno, los nombramientos a las parroquias vacantes se dejaban en manos de los \u201cpatrones\u201d de cada parroquia o se hac\u00eda por elecci\u00f3n libre entre los parroquianos. El Reichstag cooper\u00f3 pasando una Ley de Expulsi\u00f3n de Sacerdotes Priester-ausweisungsgesetz) por la que los que se les privaba de su puesto por violaci\u00f3n de las \u201cleyes de mayo\u201d, eran entregados a la discreci\u00f3n de la polic\u00eda. Durante los debates de esta ley, los arzobispos de  Posen y Colonia y el obispo de Tr\u00e9veris fureon condenados a la c\u00e1rcel  y despu\u00e9s el arzobispo de Posen (Conde Ledochowski) fue depuesto. Poco despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n  de las nuevas \u201cleyes de mayo\u201d, el Ministerio se encarg\u00f3 de que todas las sedes prusianas quedaran vacantes. Tambi\u00e9n un gran n\u00famero de parroquias se vieron privadas de sus pastores. Se cerraron las instituciones eclesi\u00e1sticas de educaci\u00f3n. Pero esta medidas tampoco tuvieron \u00e9xito, Ning\u00fan cap\u00edtulo catedralicio eligi\u00f3 administrador y ninguna parroquia eligi\u00f3 al p\u00e1rroco, Los obispos exilados llevaban sus di\u00f3cesis desde fuera a trav\u00e9s de sacerdotes delegados en secreto. Los fieles de todas partes hicieron posible que se mantuvieran los servicios divinos. El papa declar\u00f3 el 5 de febrero de 1875 que las leyes de mayo eran inv\u00e1lidas (irritas). La exasperaci\u00f3n crec\u00eda por todas partes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo estas circunstancias, el mismo Bismarck se hizo cargo de la situaci\u00f3n. Su esperanza a\u00fan estaba en probar que el Centro era enemigo del Imperio y trat\u00f3 por todos los medios  hacer desaparecer este estigma. De haber podido hacerlo, el Centro hubiera sido aislado en el Reichstag y entonces estar\u00eda sin esperanza. El 13 de julio, en Kissingen, Kullman, un cat\u00f3lico aprendiz de tonelero, intent\u00f3 asesinarle. Aunque no present\u00f3 evidencias, el canciller declar\u00f3 en una sesi\u00f3n p\u00fablica del Reichstag que el asesino \u201ccolgaba de los faldones del Centro\u201d y rehus\u00f3 considerar siquiera cualquier negaci\u00f3n de los cargos por el partido. Bismarck recurri\u00f3 ahora a sus aliados que en el pasado siempre hab\u00edan servido frente a la oposici\u00f3n popular: el hambre y la penuria. Los m\u00e9todos de Bismarck difer\u00edan considerablemente de los de Falk. Este ve\u00eda en la vida religiosa de los cat\u00f3licos su principal fortaleza y por ello la atacaba con persistencia, esperando vencer en las reacciones tumultuosas que seguramente seguir\u00edan a las interferencias en las necesidades espirituales de todo el pueblo. Pero en esto Bismarck ve\u00eda demasiado idealismo y prefiri\u00f3 apelar a las necesidades materiales de sus oponentes. El 22 de abril de 1875 obtuvo del Landtag la llamada Sperrgesetz, por la que los pagos estatales a los obispos cat\u00f3licos se reten\u00edan hasta que sus representantes cumplieran las nuevas leyes. Otra ley del Landtag (31 de mayo de 1875) cerr\u00f3 todos los monasterios de Prusia y expuls\u00f3 de territorio prusiano a todos los miembros de las \u00f3rdenes religiosas, exceptuando a los que cuidaban de los enfermos y hasta estos, con restricciones severas. Finalmente el 20 de junio de 1875 asest\u00f3 a la iglesia cat\u00f3lica lo que el crey\u00f3 un golpe devastador, al pasar en el Landtag una ley que confiscaba todas las propiedades de la iglesia y entreg\u00e1ndolas a administradores laicos que deb\u00edan ser elegidos por los miembros de las parroquias. Para hacer este tuvo que realizar un acto de suprema violencia i.e., la abolici\u00f3n de los p\u00e1rrafos de la Constituci\u00f3n prusiana que afectaban a la iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El llamado Kanzelparagraf, or \u00abley del p\u00falpito\u00bb, fue enmendado por el Reichstag (26 feb., 1876) para permitir al gobierno perseguir ante los tribunales penales a cualquier sacerdote que criticara en el p\u00falpito las leyes o la administraci\u00f3n del Estado Prusiano. Los a\u00f1os siguientes el gobierno retuvo diecis\u00e9is millones de marcos de la Iglesia en virtud la Sperrgesetz. Se clausuraron 296 instituciones mon\u00e1sticas. A finales de 1880 hab\u00edan ca\u00eddo v\u00edctimas de las nuevas leyes 1125 p\u00e1rrocos y 645 coadjutores (de entre 5627 y 3812, respectivamente). En los c\u00edrculos de sus actividades 646.000 almas fueron privadas completamente de asistencia espiritual. Y hay que a\u00f1adir que la Ordenanza Falk de febrero de 1876, publicada con el consentimiento de Bismarck, seg\u00fan la cual la instrucci\u00f3n religiosa en las escuelas primarias hab\u00eda de ser dada s\u00f3lo por maestros nombrados por el Estado, i.e., se suprim\u00eda el control eclesi\u00e1stico cat\u00f3lico.<br \/>\nLos debates sobre estas medidas fueron los m\u00e1s violentos que se hab\u00edan o\u00eddo en el parlamento alem\u00e1n, de manera que parec\u00eda que el liderazgo en ambos bandos iba a caer en extremismos. Por parte cat\u00f3lica pronto llegaron pruebas de moderaci\u00f3n para tratar de impedir medidas a\u00fan m\u00e1s extremas por parte del gobierno. Los obispos pensaban que los m\u00e1s graves peligros hab\u00edan sido Sperrgesetz; enfrentados con \u00e9xito y evitados. El primer s\u00edntoma de mejora vino a trav\u00e9s de una legislaci\u00f3n hecha parta causar da\u00f1o a la causa cat\u00f3lica: La ley del matrimonio civil prusiana de marzo de 1874 (extendida al imperio alem\u00e1n el 6 de feb. 1875)  retiraba del clero el derecho anterior de guardar sus propios registros civiles  e hicieron obligatorio el matrimonio civil. Se esperaba que as\u00ed los laicos estuvieran libres del control eclesi\u00e1stico, puesto que no los obispos no los cl\u00e9rigos quer\u00edan separarse de Roma. En estas circunstancias la ley se volvi\u00f3 favorable a la tan acosada iglesia.  Si los matrimonios hubieran sido posibles solamente en la presencia de sacerdotes reconocidos civilmente, la poblaci\u00f3n cat\u00f3lica, a la larga, dada la absoluta necesidad de los matrimonios, hubiera tenido que aceptar una de estas dos soluciones: o toleraban al clero estatal o presionaban al clero cat\u00f3lico en el sentido de que obedecieran  las nuevas leyes. Por otra parte los obispos se enfrentaron con \u00e9xito a las secularizaciones de la propiedad eclesi\u00e1stica ordenadas por Bismarck. Declararon a este respecto lo que estaba en juego eran simplemente los intereses materiales y en tales casos la iglesia e inclinaba siempre por las medidas m\u00e1s conciliatorias, confiando, por consiguiente, en la fidelidad eclesi\u00e1stica de los fieles que les dirig\u00edan hacia la observaci\u00f3n de estas leyes. Mientras tanto, Bismarck, con las leyes de 7 de junio de 1876 y de 13 de febrero de 1878, se dedic\u00f3 a secuestrar toda propiedad de la iglesia, pero ya hab\u00eda fallado, sin embargo, en su prop\u00f3sito original. Windthorst, por otra parte, intentaba mantener calmadas todas las tendencias extremistas entre los cat\u00f3licos e inclinarlos a la paz con el gobierno en cuento la situaci\u00f3n religiosa lo permitiera.  As\u00ed pues, la reconciliaci\u00f3n ya no parec\u00eda imposible y mucho menos lejana. Para Bismarck qued\u00f3 claro que la agitaci\u00f3n popular hab\u00eda llegado a su punto m\u00e1s alto y que ninguna fuerza material ganar\u00eda, sino que adem\u00e1s la autoridad civil se pon\u00eda en peligro. El principal motivo que le hab\u00eda llevado a entrar en este conflicto con la iglesia, hab\u00eda desaparecido hac\u00eda tiempo. Desde 1875 ya no hab\u00eda peligro ni de una coalici\u00f3n anti-alemana de los poderes cat\u00f3licos ni una guerra con Rusia. Mientras tanto hab\u00edan comenzado unas relaciones m\u00e1s estrechas con Austria  que entr\u00f3 en la Triple Alianza en 1879. Su nueva pol\u00edtica exterior trajo frecuentes acercamientos, approchement , a los cat\u00f3licos. En el nuevo parlamente y ano pod\u00eda actuar sin contar con ellos, lo que fue un nuevo factor de la futura reconciliaci\u00f3n. Los Liberales nacionales hab\u00edan dejado de ser su apoyo incondicional en el Reichstag en las graves cuestiones de las reformas internas (pol\u00edtico-econ\u00f3micas, sociales y financieras) que reclamaban su atenci\u00f3n. La continua oposici\u00f3n de un partido tan grande como el Centro pon\u00eda en peligro todos sus planes. Los protestantes conservadores, mientras, se rebelaron contra el liberalismo de Falk, que en aquellas circunstancias era peor para ellos que para los cat\u00f3licos. M\u00e1s a\u00fan, el emperador Guillermo se inclinaba cada d\u00eda  m\u00e1s hacia ellos. La posici\u00f3n de Falk era, de  hecho, insostenible.\n<\/p>\n<p>C. 1878-91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Pius IX y la elecci\u00f3n de Le\u00f3n XIII (feb, 1878) hizo posible la restauraci\u00f3n de la paz en la afligida Madre Patria. Le\u00f3n XIII escribi\u00f3 inmediatamente al Kaiser Guillermo de forma conciliatoria urgiendole la eliminaci\u00f3n de las \u201cleyes de mayo\u201d, aunque su petici\u00f3n fue rehusada, al mismo tiempo Berl\u00edn expresaba su deseo de reconciliaci\u00f3n. En julio de 1878 Bismarck tuvo una entrevista con el nuncio papal, Masella, en Kissingen ( Bavaria). Sin embargo, iba a transcurrir una d\u00e9cada hasta que desaparecieran las leyes de mayo.<br \/>\nLa base de negociaron propuesta no se calculaba en este momento parta traer la paz. Bismarck insist\u00eda en que la \u201cleyes de mayo\u201d  no deb\u00edan abolirse con ning\u00fan acto formal. Estaba dispuesto, sin embargo, a modificar su aplicaci\u00f3n , obteniendo del Landtag autoridad discrecional temporal con respecto a esas leyes, para quitar ciertos puntos odiosos etc., pero todo ello con la condici\u00f3n de que los cat\u00f3licos mostraran deseos de cooperar. Estos, en realidad eran dignos de alabanza. Bismarck quer\u00eda que en todo momento, las cesiones del gobierno aparecieran como iniciativas suyas \u2013 claro que despu\u00e9s de las apropiadas  negociaciones con Roma. Exig\u00eda de la curia, en contrapartida, una seguridad de que el partido del Centro apoyar\u00eda las iniciativas del gobierno, de lo contrario, \u00e9ste no tendr\u00eda inter\u00e9s alguno en reconciliarse con ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como prueba de buena voluntad despidi\u00f3 a Herr Falk en 1879 y remplaz\u00f3 al autor de las odiosas \u201cleyes de mayo\u201d por Herr Puttkamer, cuya actitud eclesi\u00e1stico\u2013politica era m\u00e1s conciliatoria que la de su predecesor. Bajo su mando, la iglesia comenz\u00f3 a recuperar su influencia anterior en la escuelas. Obtuve del Landtag, en tres ocasiones (1880-83) autoridad discrecional para modificar las\u201cleyes de mayo\u201d con lo que se pudo restaurar la administraci\u00f3n diocesana y ocupar las sedes vacantes. Las parroquias vac\u00edas permanecieron a\u00fan sin pastores pero se autoriz\u00f3 a los p\u00e1rrocos de las parroquias vecinas administrarlas. Despu\u00e9s de 1883 la Sperrgesetz, o suspensi\u00f3n de los salaries eclesi\u00e1sticos, no se aplicaba. En 1882 Prusia estableci\u00f3 una embajada en el Vaticano. Bismarck, sin embargo se mantuvo sin ceder en la obligaci\u00f3n del obispo de informar al gobierno de todos los nombramientos eclesi\u00e1sticos y en el derecho del gobierno al veto. Roma no parec\u00eda oponerse demasiado a esto, pero exig\u00eda antes que se abolieran formalmente al menos ciertas partes de las \u201cleyes de mayo\u201d.  Le\u00f3n XIII deseaba fervientemente restablecer la paz y la armon\u00eda con Alemania y por esa raz\u00f3n eligi\u00f3 como secretario de estado en 1881 a Lodovico Jacobini, que hab\u00eda sido nuncio en Viena desde 1879 y hab\u00eda llevado las negociaciones preliminares. Durante las negociaciones que siguieron, el principal defecto de la diplomacia papal  consisti\u00f3 en el excesivo estr\u00e9s que pon\u00eda en los elementos puramente pol\u00edtico-eclesi\u00e1sticos del problema (los que afectaban a la situaci\u00f3n general de la Iglesia en Europa) sin tener en cuenta la fuente fundamental del conflicto i.e., la violaci\u00f3n de la ley constitucional de Prusia. Desde este punto de vista no intent\u00f3 cooperar con las t\u00e1cticas del Centro en las negociaciones del partido con Bismarck, sino que aceptaba de varias maneras sus deseos e intentaba influir en el Centro (sustancialmente en asuntos pol\u00edticos) a favor del gobierno. Por otra parte, mientras Windthorst no pon\u00eda, quiz\u00e1s, demasiado inter\u00e9s en la situaci\u00f3n general de Europa, estaba resuelto a dar permanencia los esfuerzos de su partido para volver a recuperar los derechos de la iglesia en la Constituci\u00f3n prusiana y hacer que ese documento volviera de nuevo a ser garant\u00eda de la independencia de la iglesia. Durante estos a\u00f1os de negociaciones m\u00e1s o menos fructuosas entre Roma y Berl\u00edn, el poder pol\u00edtico de la del Centro  en el Reichstag creci\u00f3 notablemente y el gobierno no volvi\u00f3  contar con una mayor\u00eda contra el. Por entonces los conservadores hab\u00edan vuelto a dominar en el Landtag y pronto se vio su intenci\u00f3n de abolir completamente el sistema de Falk de interferir en la vida disciplinar y pastoral de la Iglesia Cat\u00f3lica (Resoluci\u00f3n Conservadora, 25 abril 1882). Cunado Bismarck vio que era imposible hacer del Centro un partido del gobierno (primavera de 1884), abandon\u00f3 por su parte las negociaciones. Hizo saber a los Conservadores que estaba lista para la revisi\u00f3n del las \u201cleyes de mayo\u201d en cuento supiera que Roma aceptar\u00eda el Anzeigepflicht, u obligaci\u00f3n de hacer saber al gobierno todos los nombramientos eclesi\u00e1sticos, con el correspondiente derecho civil del veto. Pensaba, al parecer que la agitaci\u00f3n del Kulturkampf  ir\u00eda desapareciendo gradualmente adem\u00e1s de que el pueblo cat\u00f3lico acabar\u00eda cans\u00e1ndose de la lucha por \u201cla independencia legal y constitucional de la iglesia\u201d ahora que lo m\u00e1s gravoso de las leyes de mayo hab\u00eda sido retirado y de alguna manera era de nuevo posible la vida  normal de la iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El partido del Centro y su prensa hab\u00eda mantenido vivo un fuerte sentimiento cat\u00f3lico. Por otra parte, la situaci\u00f3n internacional pronto hizo que se volviera a pensar en la abolici\u00f3n de las leyes de mayo. Bismarck estaba otra vez inquiero respecto a Rusia, y esta vez tem\u00eda un alianza de Francia con ella. El reciente despertar del paneslavismo a\u00f1ad\u00eda preocupaciones en este asunto. Tem\u00eda que el vaticano favoreciera la alianza franco-rusa y por otra parte quer\u00eda reunir todas las fuerzas disponibles en torno al gobierno para suprimir el movimiento polaco que ya hab\u00eda adquirido grandes proporciones y debido a  su pol\u00edtica de Kulturkampf todas las clases del pueblo polaco hab\u00edan sido profundamente conmovidas durante la d\u00e9cada anterior y su actitud  causaba gran inquietud al canciller en este momento. Por otra parte, esperaba que el arreglo definitivo del conflicto eclesi\u00e1stico afectar\u00eda a la solidaridad intacta hasta ahora del Centro con sus bases cat\u00f3licas se debilitar\u00eda con lo que por fin disminuir\u00eda su influencia pol\u00edtica. Le\u00f3n XIII vio que ahora Bismarck deseaba realmente la paz y por ello Roma no ten\u00eda que ser t\u00edmida en la en materia de concesiones basadas en garant\u00edas apropiadas. El papa tambi\u00e9n pensaba que Bismarck le ayudar\u00eda en lo concerniente a la pol\u00edtica imperial alemana respecto a Italia. Era de importancia considerable que en este momento el miembro de la jerarqu\u00eda prusiana con m\u00e1s experiencia de estado, el obispo Kopp de Hisdelheim, despu\u00e9s cardenal y Principe Elector de Breslau) fue nombrado miembro de la Herrenhaus Prusiana. Bismarck, empero, continuaba manteniendo con tenacidad las reclamaciones del gobierno anterior. En materia de Anzeigepflicht, los nombramientos de los p\u00e1rrocos no deb\u00edan darse sin la aprobaci\u00f3n del  gobierno.  Tampoco quiso escuchar a la restituci\u00f3n del anterior reconocimiento de la iglesia por la Constituci\u00f3n prusiana. Finalmente mantuvo el completo control de las escuelas por parte del gobierno. Cedi\u00f3 a la iglesia, pr\u00e1cticamente, el control de la educaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, permiti\u00f3 el restablecimiento de la autoridad disciplinaria papal sobre el clero, permiti\u00f3 el restablecimiento del culto p\u00fablico y la administraci\u00f3n de los sacramentos, la aplicaci\u00f3n de medidas disciplinarias (censuras etc.,) y dio esperanzas a las \u00f3rdenes religiosas de que podr\u00edan volver. Este es b\u00e1sicamenbte el contenido de las leyes de 21 de mayo de 1886 y de 29 de abril de 1887 que modificaban las \u201cleyes de mayo\u201d de forma aceptable y por consiguiente pon\u00edan fin formalmente al largo conflicto conocido desde entonces como Kulturkampf. Durante las negociaciones del a primera ley el papa permiti\u00f3 a los obispos (25 de abril de 1886) presentar a la aprobaci\u00f3n del gobierno los nombramientos de p\u00e1rrocos. Mientras se discut\u00eda la segunda el papa  declar\u00f3 que mostraba el camino a la paz, mientras que Bismarck la calificaba de renovaci\u00f3n de un modus vivendi entre el Estado y la iglesia. El Centro sospechaba profundamente de ambas leyes porque el papa no exigi\u00f3 garant\u00edas constitucionales. En el intervalo entre estas dos leyes, el canciller intent\u00f3 un \u00faltimo intento de obtener de Roma el apoyo del Centro a su pol\u00edtica militar y sus implicaciones internacionales. Quer\u00eda que el Centro votase en el Reichstag por el llamado Septenato.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La correspondencia entre el cardenal Jacobini y el presidente del partido del Centro muestra que Windthorst no se movi\u00f3 de su posici\u00f3n. Se puede decir que Le\u00f3n XIII se enga\u00f1\u00f3 en sus las esperanzas de que Bismarck le ayudara en Italia. En los a\u00f1os siguientes desaparecieron los restos de las leyes de mayo. La ley que prescrib\u00eda la expulsi\u00f3n de todos los sacerdotes (Priesterausweisungsgesetz) fue retirada en 1890 y en 1891 la Sperrgelder, (i.e., los salarios eclesi\u00e1sticos etc., retenidos desde abril de 1875) fueron distribuidos a varias di\u00f3cesis alemanas. Por un tiempo parec\u00eda que iba a ocurrir otro grave conflicto, esta ves a prop\u00f3sito de las escuelas. Sin embargo desde principios de los noventa  prevaleci\u00f3 la actitud tranquila en materias eclesi\u00e1sticas y de educaci\u00f3n. En 1905 se modific\u00f3 la legislaci\u00f3n anti-jesu\u00edtica de manera que desapareci\u00f3 su car\u00e1cter excepcional inicial. Los redentoristas ya hab\u00edan regresado. Una  importante consecuencia del Kulturkampf fue el dedicado esfuerzo para obtener una influencia mayor en los asuntos municipales y nacionales. Lo d\u00e9biles que eran en ambos aspectos lo comprobaron cuando comenz\u00f3 el conflicto. Este esfuerzo tom\u00f3 el nombre de Parit\u00e4tsbewegung, i.e., la lucha por la igualdad del reconocimiento civil. Y este movimiento y las discusiones que aliment\u00f3 llevaron pronto a un vigoroso autoan\u00e1lisis de las masas cat\u00f3licas respecto al hecho de su retraso acad\u00e9mico, literario y art\u00edstico as\u00ed como en el amplio campo de las actividades econ\u00f3micas (industria, comercio). Por otra parte, la reconciliaci\u00f3n entre Iglesia y Estado hizo posible que los cat\u00f3licos alemanes participaran m\u00e1s intensamente que antes en la vida p\u00fablica de la Patria. Para ilustrar este punto debemos Apuntar a las notables contribuciones del Partido del Centro (1896-1904) a la soluci\u00f3n de los grandes problemas imperiales de ese periodo. El Kulturkampf, aparece como una primera fase del vasto movimeinto de antagonismo en el que el Catolicismo, Protestantismo y Liberalismo se enfrentan en la Prusia que entonces es uno de los grandes poderes de Europa y dentro de la naci\u00f3n alemana , entonces unida a la pol\u00edtica global del Imperio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">BACHEM, Kulturkampf und Maigesetzgebung in Staatslexikon G rresgesellschaft, 2d ed. (Freiburg, 1902), III; SIEGFRIED, Aktenst cke betreffend des preussischen Culturkampf (1882); F.X. SCHULTE, Geschichte des Kulturkampfs in Preussen (1882), and Geschichte der ersten sieben Jahre des preussischen Kulturkampfs, I: Der Schulkampf, 2d. ed. (1879); MAJUNKE, Geschichte des Kulturkampfs in Preussen-Deutschland (1886); BR\u00dcCK, Geschichte der katholischen Kirche in Deutschland im 19. Jahrhundert, IV, ed. KISSLING (1907); HAHN, Geschichte des Kulturkampfs in Preussen (1881); VON GERLACH, Aufzeichnungen aus seinem Leben und Wirken, II (1903); HUESGEN, Ludwig Windthorst (1907); SPAHN, Ernest Lieber (1906), and Das deutsche Zentrum (1907); HEUSER, Bismarck&#8217;s Conflict with the Catholic Church, in Am. Cath. Quart. Review (1884), 322 sqq.; O&#8217;SHEA, Bismarck&#8217;s Decline and Fall, ibid. (1898), 836 sqq.; SCHR\u00d6DER, The Impregnable Fortress; Prince Bismarck and the Centre, ibid. (1890), 390 sqq.; IDEM, Windthorst, ibid. (1891), 515 sqq.<br \/>\nMARTIN SPAHN.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Gerald Rossi.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dedicado a Monse\u00f1or Richard J. Schuler.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">N del T.: Esta art\u00edculo fue escrito en 1908.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[969] Persecuci\u00f3n religiosa desencadenada en Alemania entre 1771 y 1883. El nombre le vino de los intervenciones pol\u00ed\u00adticas de Rodolfo Virchof y el art\u00ed\u00adfice de las medidas anticat\u00f3licas fue el Canciller germano Otto Bismark, obsesivo anticat\u00f3lico y defensor del predominio prusiano y de la monarqu\u00ed\u00ada absolutista de Guillermo I, absolutismo al que se opon\u00ed\u00ada el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/kulturkampf\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abKULTURKAMPF\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11733","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11733"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11733\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}