{"id":11765,"date":"2016-02-05T08:08:19","date_gmt":"2016-02-05T13:08:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/laicismo\/"},"modified":"2016-02-05T08:08:19","modified_gmt":"2016-02-05T13:08:19","slug":"laicismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/laicismo\/","title":{"rendered":"LAICISMO"},"content":{"rendered":"<p>[082]<\/p>\n<p>    Movimiento o estilo de pensamiento que pretende eliminar de la vida social y p\u00fablica todo lo que tiene que ver con lo religioso. En especial implica oposici\u00f3n directa y expl\u00ed\u00adcita, incluso con car\u00e1cter doctrinario e impositivo, a todo lo que supone autoridad y jerarqu\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    El laicismo, en su vertiente anarquista, tiene como postulado b\u00e1sico considerar a la sagrado como manipulaci\u00f3n supersticiosa; mira a la autoridad como contraria a la libertad natural del hombre; rechaza cualquier plan de formaci\u00f3n religiosa como manipulaci\u00f3n de la mente. Y repudia cualquier educaci\u00f3n \u00e9tica que tenga como apoyo una creencia trascendente, por suponer que las \u00e9ticas \u00abconfesionales\u00bb est\u00e1 viciadas por prejuicios. La \u00fanica \u00e9tica que admite es la \u00abaut\u00f3noma\u00bb de Kant, expl\u00ed\u00adcitamente racional.<\/p>\n<p>    Como consecuencia, tambi\u00e9n considera rechazable cualquier pr\u00e1ctica religiosa colectiva, y sobre todo p\u00fablica, exigiendo que las manifestaciones espirituales se releguen a la vida particular, pues pueden resultar coercitivas para quienes las tengan que soportar bajo el pretexto de que los dem\u00e1s tienen derecho a tal ejercicio confesional.<\/p>\n<p>    Cuando la discrepancia en criterios o ante el reclamo de derechos llegue a producirse, el laicismo piensa que hay que superar el conflicto de intereses con democracia y concordia, es decir con la opci\u00f3n de la mayor\u00ed\u00ada, aunque muchas veces resulta dif\u00ed\u00adcil por afectar a derechos fundamentales de los individuos.<\/p>\n<p>    Los campos o \u00e1mbitos sociales en que se tiende a imponer el laicismo son todos aquellos en los que se mueve el hombre: arte, sanidad, convivencia, diversiones, cultura, econom\u00ed\u00ada, pol\u00ed\u00adtica. Especialmente es la educaci\u00f3n y la informaci\u00f3n, que son los dos ejes fundamentales para la formaci\u00f3n del pensamiento en el hombre, las que los defensores del laicismo m\u00e1s quieren impregnar de actitudes y comportamientos aconfesionales.<\/p>\n<p>    Normalmente es el laicismo pol\u00ed\u00adtico y social el que m\u00e1s defensores te\u00f3ricos ha tenido, con legislaciones y medidas sociales tendentes a marginar las expresiones religiosas, con frecuencia con medidas coercitivas y con hostilidad manifestada en las leyes y en el ejercicio de la autoridad.<\/p>\n<p>    La confesionalidad, que es proclamaci\u00f3n leal de una perspectiva religiosa y trascendente, es lo contrario del laicismo.<\/p>\n<p>    En diversas sociedades, el choque laicismo confesionalidad se formula con frecuencia en t\u00e9rminos agresivos en los terrenos pol\u00ed\u00adticos, sociales y art\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>    No se debe confundir laicismo con secularismo y con materialismo o ate\u00ed\u00adsmo. El laicismo en s\u00ed\u00ad mismo implica neutralidad religiosa, o aconfesionalidad social. Sus efectos son pluralismo, respeto y tolerancia para cuantas creencias o preferencias religiosas pueda tener cada uno en su vida priva<br \/>\n    A veces se denomina laicismo a otros planteamientos m\u00e1s radicales. El materialismo o el ate\u00ed\u00adsmo son negaci\u00f3n directa y frontal de todo lo que suponga espiritualidad, creencia o reconocimiento de lo religioso, sea en general o sea en un terreno particular o en una religi\u00f3n concreta. Hay a veces un laicismo militante y agresivo que es m\u00e1s bien sectarismo, en el cual se interfieren actitudes m\u00e1s afectivas que racionales. El sectarismo ni siquiera digiere con juicio pr\u00e1ctico el arte religioso hist\u00f3rico, los lenguajes y las tradiciones, las riquezas de la literatura. Los sectarios act\u00faan con verdadera obsesi\u00f3n rayana en el fanatismo.<br \/>\n  da.<\/p>\n<p>   Las formas m\u00e1s extremas toleran la exteriorizaci\u00f3n de otros factores: modas, lenguajes, artes, diversiones, ornamentos, vestidos; pero niegan licitud o raz\u00f3n de ser a cualquier signo religioso o pr\u00e1ctica p\u00fablica de la religiosidad.<\/p>\n<p>    En las sociedades modernas ha deca\u00ed\u00addo el laicismo militante y dial\u00e9ctico, que tanto perturb\u00f3 el siglo XIX y alter\u00f3 a determinados intelectuales. Poco a poco se reemplaz\u00f3 pac\u00ed\u00adficamente por otro laicismo pragm\u00e1tico, consistente en dejar hacer a cada uno lo que quiera con tal de que no perturbe la paz de los dem\u00e1s. En los tiempos actuales, y previsiblemente en los venideros, es el estilo que se impondr\u00e1 en muchas sociedades. En el terreno educativo el laicismo ha dominado, m\u00e1s como reacci\u00f3n antieclesi\u00e1stica que por persuasi\u00f3n ideol\u00f3gica. En determinados entornos aristocr\u00e1ticos intelectuales, muchos profesionales creyentes ante su conciencia se vuelven agn\u00f3sticos ante los dem\u00e1s<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. ciencia y fe, Iglesia, laicado, postmodernidad, Pueblo de Dios, sociedad)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Laico (del griego la\u00f3s) indica a una persona que pertenece al pueblo, que no goza por tanto de la autoridad sacerdotal. En el mundo jud\u00ed\u00ado\/cl\u00e1sico no exist\u00ed\u00ada esta conciencia de franca contraposici\u00f3n, ya que los ministros del culto eran tambi\u00e9n con frecuencia oficiales del Estado, es decir, pertenec\u00ed\u00adan a aquella comunidad de ciudadanos que se identificaba con el pueblo.<\/p>\n<p>El choque se produjo con la entrada del cristianismo en la historia mediterr\u00e1nea, con una religi\u00f3n revelada que, a lo largo de los siglos, ten\u00ed\u00ada que acentuar el desnivel profundo entre la jerarqu\u00ed\u00ada y el pueblo, estimulando en el mismo diversas actitudes de protesta contra el cristianismo-doctrina y contra el cristianismo-instituci\u00f3n o Iglesia. En el sue\u00f1o teocr\u00e1tico que alimentaba la Iglesia medieval, \u00e9sta se autocomprende casi exclusivamente como jerarqu\u00ed\u00ada-clero; por eso no es de extra\u00f1ar que incluso en manuales-diccionarios recientes la voz laicus se explicase tan s\u00f3lo con la explicaci\u00f3n non clericus. As\u00ed\u00ad pues, el laicismo empez\u00f3 a definirse como actitud de protesta, o como conciencia conflictiva y , a menudo, como voluntad irritada d~ diferenciarse del contexto sacral dominado por una casta. En este contexto deben leerse las disputas entre la ciencia y la fe, entre la naturaleza y la raz\u00f3n, entre el Estado y la Iglesia. El laicismo lleg\u00f3 a su expresi\u00f3n m\u00e1s adulta en el racionalismo religioso de Kant, con La religi\u00f3n dentro de los l\u00ed\u00admites de la raz\u00f3n pura (1793), dentro del cual cav\u00f3 en las radicalizaciones inmanentistas, mientras que con Hegel se consum\u00f3 el proceso que hab\u00ed\u00ada comenzado la Reforma: el protestantismo llegaba a configurarse como laicismo en cuanto que rechazaba a la Iglesia, y toda forma de inmanentismo se convert\u00ed\u00ada en actitud laicista como rechazo de Dios. \u00abIglesia libre en un Estado libre\u00bb quer\u00ed\u00ada significar tan s\u00f3lo que era el Estado el que le daba a la Iglesia el derecho a subsistir. una actitud laicista-liberal que s\u00f3lo en apariencia era una conciliaci\u00f3n, pero que en realidad era un rechazo de la naturaleza misma de la Iglesia, relegando el hecho religioso al terreno individual.<\/p>\n<p>El laicismo es distinto de la laicidad del Estado en la esfera de su competencia directa, que la Iglesia intent\u00f3 respetar, pero muchas veces sin \u00e9xito, dada su inclinaci\u00f3n a los sue\u00f1os teocr\u00e1ticos. La Iglesia ante el laicismo tiene que afirmar constantemente la diversidad de su naturaleza respecto al Estado y su funci\u00f3n peculiar en orden a los valores que propone. La laicidad es un valor siempre presente, incluso en los per\u00ed\u00adodos m\u00e1s discutibles de la historia de la Iglesia, mientras que el laicismo es una actitud negativa de rechazo y de desprecio, que s\u00f3lo en algunas ocasiones acepta la coincidencia de los valores propuestos por la Iglesia con los que \u00e9l pregona.<\/p>\n<p>G. Bove<\/p>\n<p>Bibl.: A, Latreille, La laicidad, Taurus. Madrid 1963; J, M, Seti\u00e9n &#8211; J M, D\u00ed\u00adez-Alegr\u00ed\u00ada, Concordato y sociedad pluralista, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca \u00ed\u00ad972; E. Pavanetti, El laicismo superado, Oriens, Madrid 1963; J. Iribarren, Laicidad moderna: la contribuci\u00f3n de la Iglesia a la secularizaci\u00f3n, PPC, Madrid 1980.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El concepto de l. fue acu\u00f1ado en Francia durante la pol\u00e9mica en torno a la forma espiritual de la tercera rep\u00fablica, e introdujo la problem\u00e1tica de la relaci\u00f3n de la Iglesia con el mundo tal como se desarroll\u00f3 en los siglos xviii y xix. S\u00f3lo sobre este fondo de la historia del esp\u00ed\u00adritu pueden entenderse rectamente las afirmaciones que el l. formul\u00f3, p. ej., sobre la relaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado. El pensamiento laicista recibi\u00f3 en Francia su expresi\u00f3n cl\u00e1sica y ejemplar, pero ha desempe\u00f1ado tambi\u00e9n un papel importante en los restantes pa\u00ed\u00adses europeos hasta nuestro siglo.<\/p>\n<p>Las ra\u00ed\u00adces espirituales del l. est\u00e1n en el renacimiento, humanismo y galicanismo, y m\u00e1s inmediatamente en la ilustraci\u00f3n. En esta \u00e9poca tom\u00f3 forma la conciencia del propio valor y de la autonom\u00ed\u00ada del mundo en todos sus \u00f3rdenes (Estado, sociedad, derecho, econom\u00ed\u00ada, cultura, educaci\u00f3n) y se procur\u00f3 liberarse de una tutela eclesi\u00e1stica supuesta o real. De ah\u00ed\u00ad que el l. ostente todas las caracter\u00ed\u00adsticas de un movimiento de emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El pensamiento jur\u00ed\u00addico civil de este tiempo ve la justificaci\u00f3n de la existencia de la religi\u00f3n y de las comunidades religiosas en el derecho individual de libertad de conciencia, de religi\u00f3n y de confesi\u00f3n. Mas como ese derecho pertenece a la esfera privada de la persona, \u00e9l no implica una libertad de los grupos religiosos como tales. M\u00e1s bien, \u00e9stos quedan reducidos a la condici\u00f3n de una asociaci\u00f3n sobre la base del derecho privado y careciendo por tanto de toda autonom\u00ed\u00ada p\u00fablica y de cualquier posibilidad de influjo.<\/p>\n<p>Una consecuencia de esta emancipaci\u00f3n y de su expresi\u00f3n en el derecho civil fue la separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado, que la legislaci\u00f3n de la tercera rep\u00fablica llev\u00f3 a cabo el 9-12-1905. Con ello qued\u00f3 suprimido el concordato de 1801; las relaciones diplom\u00e1ticas con la Santa Sede se hab\u00ed\u00adan interrumpido ya en 1904. La Iglesia se vio privada del apoyo de los medios oficiales, y los edificios eclesi\u00e1sticos pasaron a ser propiedad del Estado, que los prest\u00f3 para su uso gratuito a las asociaciones cultuales de cada lugar, a los sujetos jur\u00ed\u00addicos del culto y de su organizaci\u00f3n exterior. La administraci\u00f3n financiera de las asociaciones cultuales fue sometida a la inspecci\u00f3n estatal. Sin embargo, la din\u00e1mica de esta emancipaci\u00f3n fue m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00ed\u00admites que hubiera debido trazarse un Estado ideol\u00f3gicamente neutral, desinteresado en materia religiosa. La legislaci\u00f3n escolar de la tercera rep\u00fablica estableci\u00f3 una singular \u00abreligi\u00f3n del Estado\u00bb. Despu\u00e9s de los primeros ensayos de un \u00abate\u00ed\u00adsmo\u00bb y de un teofilantropismo\u00bb oficiales como sustitutos de la religi\u00f3n (1793 \u00f3 1795), desde 1880 comenz\u00f3 una gradual restricci\u00f3n de la libertad escolar, proceso que en 1882 acab\u00f3 con la abolici\u00f3n de la ense\u00f1anza de la religi\u00f3n en las escuelas p\u00fablicas, siendo sustituida por una ense\u00f1anza moral seg\u00fan el criterio del Estado. Si al principio todav\u00ed\u00ada se mantuvo la fe en Dios como principio necesario de semejante moral, m\u00e1s tarde la Ligue de l&#8217;Enseignement, fundada en 1866, exigi\u00f3 que se limpiara la ense\u00f1anza de toda fundamentaci\u00f3n relacionada con Dios. El l. vino a ser as\u00ed\u00ad una ideolog\u00ed\u00ada; el cesaropapismo celebr\u00f3 una sorprendente resurrecci\u00f3n con una \u00abreligi\u00f3n\u00bb de signo negativo.<\/p>\n<p>Como las escuelas libres mayormente estaban en manos de las \u00f3rdenes religiosas, la legislaci\u00f3n se dirigi\u00f3 principalmente contra ellas. En 1880 fue prohibida la Compa\u00f1\u00ed\u00ada de Jes\u00fas; y a las restantes \u00f3rdenes religiosas se les exigi\u00f3 una instancia oficial para el reconocimiento civil. La ley de asociaciones (1901) exig\u00ed\u00ada licencia oficial para el establecimiento en un lugar o para nuevas fundaciones. En 1904 se prohibi\u00f3 sin excepci\u00f3n cualquier ense\u00f1anza a todas las comunidades religiosas. Como en el caso ejempiar de Francia, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en otros pa\u00ed\u00adses la cuesti\u00f3n de la educaci\u00f3n y de las escuelas constituy\u00f3 el cl\u00e1sico punto de conflicto entre la soberan\u00ed\u00ada del Estado, entendida en forma laicista, y los derechos de la Iglesia.<\/p>\n<p>A la emancipaci\u00f3n agresiva por parte del Estado correspondi\u00f3 por parte de los cat\u00f3licos una exacerbada lucha defensiva. El credo laicista, mandado por el Estado, ten\u00ed\u00ada que parecerles una imposici\u00f3n ileg\u00ed\u00adtima, y la forma republicana del Estado que sosten\u00ed\u00ada este credo no pod\u00ed\u00ada menos de parecerles peligrosa en s\u00ed\u00ad misma. La mayor\u00ed\u00ada de los cat\u00f3licos franceses se agarr\u00f3 a la esperanza de la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00ed\u00ada, en la que pronto vieron la \u00fanica garant\u00ed\u00ada de la existencia externa de la Iglesia. Semejante opci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, nacida como propia defensa de la Iglesia, por su parte dio al Estado motivo para la fundada sospecha de que las escuelas dirigidas por la Iglesia no educar\u00ed\u00adan a la juventud en la lealtad para con la nueva forma estatal, y provoc\u00f3 as\u00ed\u00ad las restricciones de la libertad escolar, que se hicieron cada vez m\u00e1s duras. La actitud negativa de una gran parte de los cat\u00f3licos franceses y de su jerarqu\u00ed\u00ada se extendi\u00f3 hasta los d\u00ed\u00adas tr\u00e1gicos de la segunda guerra mundial. Sello defensivo ten\u00ed\u00adan tambi\u00e9n las declaraciones papales, aun cuando en cuestiones concretas aconsejaban tambi\u00e9n la moderaci\u00f3n (cf. las admoniciones de Le\u00f3n xni al cardenal Lavigerie): las enc\u00ed\u00adclicas de P\u00ed\u00ado x Vehementer y Gravissimo officii munere (1906), que condenaron la ingerencia de la potestad civil en la vida propia de la Iglesia y, por esta raz\u00f3n, condenaron igualmente las leyes de separaci\u00f3n; P\u00ed\u00ado xi, por cuya enc\u00ed\u00adclica Quas primas (1925) fue adoptado en la terminolog\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica el concepto de l. La prudencia pastoral y la nueva reflexi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n de la Iglesia con el mundo por una parte, y la legislaci\u00f3n tolerante sobre el estado de separaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como la repulsa fundada en el pasado nov\u00ed\u00adsimo contra toda pretensi\u00f3n totalitaria, por otra parte, abrieron finalmente el camino para la mutua inteligencia. En 1921 se reanudaron las relaciones diplom\u00e1ticas entre Francia y la Santa Sede; el per\u00ed\u00adodo de pol\u00e9mica dentro de la Iglesia acab\u00f3 con la declaraci\u00f3n del episcopado franc\u00e9s en 1945 a favor de una l\u00ed\u00adnea de di\u00e1logo.<\/p>\n<p>En este proceso naci\u00f3 como concepto contrapuesto el de \u00ablaicidad\u00bb. Por tal \u00ablaicidad leg\u00ed\u00adtima y sana del Estado\u00bb (P\u00ed\u00ado XII, AAS 50 [1958] 220) se entiende la autonom\u00ed\u00ada de \u00e9ste y de las instituciones sociales que tienden a la realizaci\u00f3n del bien com\u00fan, el cual pide una garant\u00ed\u00ada para la libertad religiosa de los ciudadanos y la existencia de las comunidades religiosas sobre el fundamento del derecho p\u00fablico. Respecto de la escuela y de la educaci\u00f3n cabe decir lo siguiente: \u00abEn cuanto a las escuelas estatales la \u00ablaicidad\u00bb significa que \u00e9stas no son confesionales, sino neutrales, y, por tanto, no tienen por qu\u00e9 pronunciarse ni en favor ni en contra de la religi\u00f3n&#8230; Otra cosa es el l. del Estado, doctrina filos\u00f3fica que se basa en un agnosticismo y materialismo, o en una ideolog\u00ed\u00ada atea. Por desgracia el Estado se deja inspirar por esa doctrina y permite que ella penetre en las instituciones p\u00fablicas e incluso en las escuelas\u00bb (E.-M. Guerry, arzobispo de Cambrai, el 31-12-1959).<\/p>\n<p>Estas tomas de posici\u00f3n fueron confirmadas por las declaraciones del concilio Vaticano II sobre la recta autonom\u00ed\u00ada de las realidades terrenas (Constituci\u00f3n pastoral, u n.0 36) y sobre la libertad (fundada en esa autonom\u00ed\u00ada) para la m\u00faltiple opci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de los cristianos (cf. Constituci\u00f3n sobre la Iglesia, u n\u00c2\u00b0 25, Iv n.\u00c2\u00b0 36s; Constituci\u00f3n pastoral, iv n.\u00c2\u00b0 43). Tales declaraciones encargan a la Iglesia una relaci\u00f3n amistosa, superando el extremo del cesaropapismo y el de la separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado. Y son asimismo la base para el Decreto sobre la libertad religiosa (cf. tambi\u00e9n ->Iglesia y mundo).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: G. Weill, Histoire de l&#8217;id\u00e9e laique en Franca au XIX&#8217; si\u00e9cle (P 1925); G. de Lagarde, La naissance de l&#8217;esprit laique au Moyen-Age, 4 vols. (Saint-Paul-les-Trois-Ch\u00e1teaux &#8211; Dr\u00f3me 1934 46), I-II (31956); L. Cap\u00e9ran, L&#8217;invasion laique (1935, P 21941); L. Crouzil, Quarante ans de S\u00e9paration 1905-1945 (Ts &#8211; P 1946); Neutralit\u00e9 et Iaicisme (obra colectiva) (P 1946); E. Hegel: StL6 V 213-217 (bibl.); A. Audiert y otros, La Laicit\u00e9 (P 1960); L. Cap\u00e9ran, Histoire contemporaine de la laicit\u00e9 frangaise, 2 vols. (P 1957-59); idem, Histoire de la laicit\u00e9 r\u00e9publicaine (P 1961); J.-B. Trotabas, La notion de laicit\u00e9 dans le droit de l&#8217;Eglise catholique et de l&#8217;Etat r\u00e9publicain (P 1961) (abundante bibliograf\u00ed\u00ada); L. Cap\u00e9ran, La Laicit\u00e9 en marche (1883-1889) (P 1961); R. Aubert y otros, Chiesa e stato nell&#8217;ottocento, 2 vols. (miscel\u00e1nea en homenaje a Pietro Pirri) (Padua 1962); Ch. Alix, Le Saint Si\u00e9ge et les nationalismes en Europa (1870-1960) (P 1962); W. Lipgens, Ferdinand August Graf Spiegel und das Verh8ltnis von Kirche und Staat 1789-1835. Die Wanda vom Staatskirchentum zur Kirchenfreiheit, 2 vols. (Mr 1965); R. Aubert: HdKG VI.<\/p>\n<p>Ernst Niermann<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[082] Movimiento o estilo de pensamiento que pretende eliminar de la vida social y p\u00fablica todo lo que tiene que ver con lo religioso. En especial implica oposici\u00f3n directa y expl\u00ed\u00adcita, incluso con car\u00e1cter doctrinario e impositivo, a todo lo que supone autoridad y jerarqu\u00ed\u00ada. El laicismo, en su vertiente anarquista, tiene como postulado b\u00e1sico &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/laicismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLAICISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11765","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11765","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11765"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11765\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}